La responsabilidad del Investigador de divulgar la Ciencia. Ensayo

  • Otros
  • 7 minutos de lectura
LA RESPONSABILIDAD DEL INVESTIGADOR DE DIVULGAR LA CIENCIA
Según Aristóteles el hombre es un “animal racional” es precisamente la racionalidad del
hombre la que provoca una curiosidad dinámica y especulativa cuya finalidad es
comprenderlo todo. Explicarse a mismo y el mundo que lo rodea se ha tornado para el
hombre en una necesidad básica y elemental, hoy en a la vida y la supervivencia de la
especie humana dependen en gran medida del conjunto de conocimientos que se han
adquirido desde la antigüedad. Al cumulo de esos conocimientos se le ha otorgado el nombre
de “ciencia”, y ésta a su vez se ha dividido en ciencias sociales y ciencias exactas, ambas
pretenden explicar la propia naturaleza del hombre y su interacción con el medio, pretenden
establecer leyes de fenómenos naturales y sociales y explicar la conducta y proceder del
hombre ante determinadas circunstancias.
Para elaborar ciencia hay que observar, especular, investigar, comprender, asimilar, explicar,
elaborar teorías, plasmarlas y después divulgarlas. El investigador es quien observa e indaga,
formula las hipótesis necesarias, explica los fenómenos, entiende las causas y al fenómeno
en sí. La investigación no concluye con el conocimiento de lo analizado, después de todo
estudio nace en el investigador una responsabilidad muy grande porque adquiere el deber de
divulgar su trabajo para que otros hombres lo conozcan, de nada sirve al investigador ser un
almanaque de conocimientos guardados bajo llave accesibles sólo para los doctos o elegidos,
por el contrario después de un esfuerzo de investigación el curioso investigador tiene la
obligación de divulgar sus investigaciones para generar controversias, puntos de vista
opuestos o coincidentes y de este modo seguir construyendo nuevas explicaciones para los
fenómenos que observa.
¿Por qué todos tenemos derecho a conocer los trabajos y resultados de un investigador y por
qué el investigador tiene la obligación sus investigaciones? Esta pregunta es importante
resolverla y encontramos una respuesta sencilla, el conocimiento es cultura y la cultura es
patrimonio de la humanidad, por ello aquel que construye cultura debe compartirla con sus
contemporáneos y con los hombres venideros. Según Thompson la cultura de un grupo o
sociedad es el conjunto de creencias, costumbres, ideas y valores, así como los artefactos,
objetos e instrumentos materiales o intelectuales que adquieren los individuos como parte
de ese grupo o esa sociedad.”1 Al decir que cultura es aquello que materialmente o
intelectualmente construye el hombre, se puede afirmar que la ciencia es parte de la cultura,
ahora bien, se debe resaltar lo dicho por Thompson, quien construye es un individuo o sea
un ser individual para o a beneficio de toda una sociedad, es decir, desde un punto de vista
cultural, la ciencia la elaboran individuos particulares para compartirla con la colectividad.
La ciencia no está privatizada, no le pertenece a unos cuantos, porque los investigadores
saben de su obligación de compartirla.
En teoría la gloria, fama y prestigio es lo último que busca un investigador al compartir sus
conocimientos. Desde siempre el hombre ha tratado de entenderse y de entender su entorno,
en la Grecia Antigua el mito fue el primer intento de “investigación” y explicación de las
cosas, ese supuesto conocimiento divinizaba los fenómenos, era carente de racionalidad y
colocaba al hombre como espectador de las cosas. Hay que entender al hombre y su contexto
y posibilidades, como sea, el mito hacia el papel de “ciencia antigua” y lo rescatable es que
ese conocimiento limitado era divulgado, era compartido en medio de la sociedad, la
transmisión de ese pseudo-conocimiento se hacía de modo oral.
Con la llegada de la Grecia Clásica, la racionalidad comenzó a invadir el campo de la
investigación y la especulación del hombre, en este periodo se empiezan a desmitificar las
cosas, se comienza a comprender que hay algo más allá de los dioses en cada fenómeno
natural y conducta del hombre. En la Grecia Clásica nacen los cimientos de las grandes
ciencias, por poner algún ejemplo destacable, encontramos a un Hipócrates y la medicina, a
un grupo de filósofos importantes Sócrates, Platón y Aristóteles; Heródoto comienza a hacer
una Historia construida por hombres y no por dioses. En este periodo se comienzan a
construir metodologías para construir el conocimiento y la ciencia comienza a divulgarse por
medio de escritos y tratados, la limitante en el tema de la divulgación es la accesibilidad, el
conocimiento resulta accesible para unos cuantos, o sea, para aquellos que saben leer, que
conocen sobre el tema investigado o que tienen posibilidades económicas y sociales para
acceder al conocimiento, el resto no se entera o no entiende el tejido intelectual del saber;
1 John B. Thompson, Ideología y cultura moderna, México, Universidad Autónoma Metropolitana, 2002, p.
194
existían elites intelectuales dirigidas principalmente por filósofos por ejemplo la Academia
de Platón o el Liceo de Aristóteles.
Durante la Edad Media el conocimiento sigue teniendo un carácter cerrado o privatizado, la
Iglesia genera conocimientos científicos aunque muchos digan lo contrario, citar ejemplos
llevaría tiempo y saldríamos del tema principalmente se elabora teología. Ya se ha dicho
que durante la Edad Media el conocimiento era privilegio de algunos, pero aun así se
divulgaba, el novedoso medio de propagación del saber durante este periodo fueron las
universidades, instituciones inventadas y promovidas por la Iglesia Católica. ¿Qué ciencias
dominaban durante este tiempo? Además de la Filosofía y la Teología se enseñaban las
llamadas artes liberales, el Trivium Gramática, Retórica y Dialéctica y el Cuatrivium
Astronomía, Geometría, Aritmética y Música
Haciendo una pausa, nos percataremos de dos cuestiones fundamentales, la primera, hasta
este momento de la historia la divulgación de la ciencia se hace en campos o grupos cerrados,
existen élites intelectuales poseedoras del saber, el conocimiento carece de carácter popular
y su divulgación se hace mediante grandes tratados incomprensibles para el vulgo; en
segundo lugar, las ciencias o conocimientos predominantes están en el plano de las
humanidades. Será hasta el Siglo XVIII o Siglo de las luces cuando este panorama comience
a transformarse y se genere una revolución intelectual dentro del terreno del saber y su
divulgación.
Para el Siglo XVIII, comienzan a emerger las ciencias exactas o ciencias naturales, se
pretende explicar todo mediante la razón y mediante una metodología concreta, es así como
Descartes inaugura la Modernidad con un aporte importante “el método científico” un
método que básicamente consiste en dudar de todo lo anteriormente dicho sobre un objeto de
estudio, este nuevo proceso para adquirir conocimientos consta de cuatro pasos 1) Evidencia,
evitar cualquier prejuicio o cosa que se halla dicho de lo que se quiere conocer, 2) Análisis,
dividir el objeto de estudio en partes, 3) Síntesis, establecer una nueva explicación y 4)
Revisión, recorrer todo lo hecho hasta este momento del método. En último lugar como un
quinto paso este paso no entra en el método cartesiano, es una deducción personal estaría
el presentar o divulgar el nuevo conocimiento. Con este método totalmente racional surge la
nueva manera de conocer del hombre. Durante este tiempo nace la diferencia entre ciencias
humanas o humanidades y ciencias exactas. La divulgación es un terreno que también
cambio, el enciclopedismo puso las bases para ello, se comenzaron a hacer grandes
enciclopedias donde se contenía el conocimiento, las instituciones educativas poco a poco
fueron más accesibles para las personas del pueblo, las revoluciones de este periodo de alguna
manera lograron una apertura en el terreno de la divulgación de la ciencia.
Hoy en día, las cosas han cambiado por completo, la mayoría de personas tenemos acceso al
conocimiento de los investigadores, los medios de divulgación son muchos, las
universidades, los medios de información, la internet, catálogos, bibliotecas, revistas
científicas, entre otras tantas, hoy en día los investigadores conocen su obligación de
divulgar y la ciencia está a nuestro alcance, ahora los límites de acceso a la información, la
investigación y el conocimiento los ponemos nosotros.
Arlette Jovana Yáñez González
Marzo 2016

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Estás en libertad de marcarlo con "Me gusta" o no

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Yáñez González Arlette Jovana. (2016, marzo 30). La responsabilidad del Investigador de divulgar la Ciencia. Ensayo. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-del-investigador-divulgar-la-ciencia-ensayo/
Yáñez González, Arlette Jovana. "La responsabilidad del Investigador de divulgar la Ciencia. Ensayo". GestioPolis. 30 marzo 2016. Web. <http://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-del-investigador-divulgar-la-ciencia-ensayo/>.
Yáñez González, Arlette Jovana. "La responsabilidad del Investigador de divulgar la Ciencia. Ensayo". GestioPolis. marzo 30, 2016. Consultado el 7 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-del-investigador-divulgar-la-ciencia-ensayo/.
Yáñez González, Arlette Jovana. La responsabilidad del Investigador de divulgar la Ciencia. Ensayo [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-del-investigador-divulgar-la-ciencia-ensayo/> [Citado el 7 de Diciembre de 2016].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de mars_p en Flickr