Kinésica, proxémica y paralingüística en la gestión gerencial

El inconsciente a través de tu cuerpo te delata

A medida que avanzamos en el siglo XXI, esta triada: la Kinésica, la Proxémica y la Paralingüística, se va tornado cada vez más indispensable para la administración del trabajador del conocimiento.

Es prácticamente imposible poder realizar una gestión gerencial sin que exista una interrelación entre homólogos, sin que exista una estrecha interrelación supervisor – supervisado, de ahí la importancia y relevancia de estas 3 disciplinas, que bien administradas, facilitan y fortalecen la gestión gerencial.

A continuación una pincelada, un sutil toque simplista de la triada:

Kinésica

El término “kinésica”, proviene de la misma raíz griega de “cinética”, es decir, “κίνησις” (movimiento), también recibe el nombre de lenguaje corporal (inclinar la cabeza, levantar las cejas, guiñar los ojos, levantar el dedo pulgar en señal de aprobación, la posición de los ojos y la mirada, es decir, las percepciones auditivas y táctiles con sus respectivas reacciones e interrelaciones)

En el 1967 Albert Mehrabian y Morton Wiener, gracias a sus estudios [1], demostraron que la mayor parte de nuestra comunicación pasa a través del lenguaje no verbal (93%), aquella que se da por los gestos corporales y la mirada. Solo el 7% de la información se atribuye a las palabras, mientras que el 38% se atribuye a la voz (entonación, proyección, resonancia, tono, etc) y el 55% al lenguaje corporal (gestos, posturas, movimiento de los ojos, respiración. etc.).

Sugieren que el efecto combinado de la actitud vocal, facial y verbal, en forma simultánea, es una suma ponderada de sus efectos independientes, de la siguiente manera:

A(total) = 0.07 A(verbal) + 0.38 A(vocal) + 0.55 A(facial)

Proxémica

La palabra “proxémica” proviene del latín “proximus” (“prope” = cerca y “ximus” = como máximo) y fue acuñada por el antropólogo estadounidense Edward T. Hall (1914-2009) [2], para describir las distancias medibles entre las personas mientras éstas interactúan entre sí. Este término hace referencia al empleo y a la percepción que el ser humano tiene de su propio espacio físico, de su intimidad personal; de cómo y con quién lo utiliza.

Debajo de este término encontramos toda una señora disciplina que se ocupa de estudiar cómo la gente usa y responde a las relaciones espaciales; a manera de ejemplo, encontramos la orientación espacial dentro del contexto de la distancia conversacional y como ésta varía de acuerdo con la edad, el sexo, el status, los roles, la orientación cultural, etc., etc., etc.

Todo nosotros, los seres humanos, necesitamos un espacio, nuestro espacio, donde podemos desenvolvernos cómodamente. Si otro individuo traspasa los límites de dicho espacio pudiera generarse un sentimiento de intimidación y rechazo.

De hecho, dentro del legado de Hall encontramos cuatro clases de distancias interpersonales:

  1. Distancia íntima: 0-60 cm. Es la más importante y es la que una persona cuida como su propiedad. Reservada a situaciones comunicativas de máxima intimidad, donde predomina el contado físico entre las personas (pareja), las personas se comunican por tacto, olor y temperatura del cuerpo. Solo se permite la entrada a los que están muy cerca de la persona en forma emocional, como el amante, padres, hijos, amigos íntimos y parientes.
  2. Distancia personal: 60-120 cm. Destinada al contacto entre familiares, amigos y personas conocidas. Compañeros de trabajo en la oficina, reuniones, asambleas, fiestas, conversaciones amistosas o de trabajo. Si estiramos el brazo, llegamos a tocar la persona con la que estamos manteniendo la conversación.
  3. Distancia social: 120-300 cm. Es la distancia habitual entre personas que no se conocen, donde no se intercambian cuestiones personales. Es la distancia que nos separa de los extraños, del plomero, del que hace reparaciones en la casa, de los proveedores, de la gente que no conocemos.
  4. Distancia pública: más de 300 cm. Es la distancia cómoda para dirigirnos a un grupo de personas. A esta distancia la persona tiene que alzar la voz para ser escuchado, por ejemplo, delante de un grupo. El tono de voz es alto y esta distancia es la que se utiliza en las conferencias, coloquios o charlas.

Dependiendo de la cultura, estas distancias varían y así para nosotros los latinos pudieran ser menores pero para los asiáticos, sucede todo lo contrario, suelen ser mayores.

Paralingüística

La palabra “paralingüística” es un constructo, compuesto del griego “παρα” (para, junto a), el latín “lingua” (lengua o idioma) y el sufijo “ico” (relacionado con).

Esta poderosa disciplina se ocupa de estudiar los asuntos relacionados con la construcción del lenguaje humano, entre ellos los signos orales, auditivos, táctiles o visuales. Estas variaciones no lingüísticas (donde su esencia se constituye por la presencia de sonidos y ausencia de palabras), junto con las otras variables que conforman la comunicación, generan la sinergia necesaria para elaborar el mensaje que será transmitido y entendido por los interlocutores.

Entre sus elementos encontramos: el llanto, la risa, el bostezo, el gruñido, ciertas distorsiones o imperfecciones del habla como pausas repentinas y repeticiones, el tono de voz (intensidad y volumen de la voz), la vocalización, la entonación en el discurso, el acento y el énfasis, el ritmo (hablar pausado o deprisa según el momento).

El uso adecuado de los elementos paralingüísticos influye en la comprensión del mensaje. Así, a manera de ejemplo, la poca fluidez al hablar suele indicar nerviosismo o poco conocimiento sobre el tema. Otros factores como las pausas o los silencios también conllevan consecuencias pragmáticas (sub-campo de la lingüística, estudiado por la filosofía del lenguaje, la filosofía de la comunicación y la psicolingüística o psicología del lenguaje, que se interesa por el modo en que el contexto influye en la interpretación del posible significado de un hecho) en la interpretación de los enunciados.

Uno de los ejemplos clásicos que muestran la importancia de la paralingüística es el “efecto del experimentador” (cambios de conducta causados por la influencia involuntaria del experimentador) donde a través de experimentos se demostró que las alteraciones sutiles de énfasis en las instrucciones verbales, afectaban los resultados experimentales en la dirección esperada por el experimentador. Ello se debe a que el ser humano es sumamente sensible a la sugerencia de lo que se espera de él [3] [4].

La Comunicación No Verbal y sus clústers

El estudio de la comunicación no verbal no es algo nuevo, de hecho, ya para el año 1872 el famoso Charles Darwin en su obra “La expresión de las emociones en el hombre y los animales” mostraba curiosidad y preocupación científica acerca del lenguaje del cuerpo.

Hoy, en total sintonía con Sergio Rulicki, podemos decir que la comunicación no verbal puede definirse como aquella comunicación que tiene lugar a través de canales distintos del lenguaje hablado o escrito. Los significados de las expresiones del rostro, de los ademanes y de las posturas son parte de la comunicación no verbal, así como los significados de las miradas y las formas en las que se establece contacto físico [5], a esto debemos agregarle los diacríticos como el uso de símbolos (patrios, corporativos o religiosos) y nuestra forma de vestirnos (tipo de peinado, maquillaje, accesorios, zapatos y la propia ropa que endosamos), sin olvidar los patrones culturales en el uso y distribución del tiempo (cronémico) así como también todo lo relacionado con la paralingüística y las distancias interpersonales, todos, en su conjunto, conforman la comunicación no verbal.

Ahora bien, la comunicación es un proceso complejo donde se conjugan la comunicación verbal con la no verbal. En condiciones normales encontramos coherencia entre los dos tipos, pero si hay una “desconexión” entre lo que se está diciendo y lo que el cuerpo revela, entran en conflicto ambos mensajes (verbales y no-verbales) generando ruido y distorsión en nuestra interpretación del hecho que estamos presenciando.

Si estamos ante dicho conflicto, debemos creer más en los mensajes no-verbales ya que provienen del inconsciente y son los más honestos, pero tenemos que analizar dichos mensajes en su conjunto (clúster). Cada gesto, movimiento o cambio paralingüístico es una palabra individual que forma parte de una oración, nosotros, necesitamos interpretar las oraciones, y si es posible, los párrafos y no las palabras aisladas.

Los gestos, movimientos o cambios paralingüísticos, por lo general se refuerzan y apoyan entre ellos, por ende, es necesario manejarlos en su conjunto (clústers) para elaborar una imagen completa del mensaje.

Evidentemente no es tarea fácil el realizar una lectura correcta de los mensajes no-verbales, por ello es necesario leer, estudiar y practicar las interpretaciones provenientes de dichas disciplinas (la Kinésica, la Proxémica y la Paralingüística).

Animo, busque capacitación y asesoramiento en este tópico y verá que mejorará sustancialmente su interrelación personal y con ella, fortalecerá su gestión gerencial.

Notas al pie:

  1. Mehrabian, Albert / Wiener, Morton (1967): Decoding of Inconsistent Communications. In: Journal of Personality and Social Psychology 6 (1), 109-114.
  2. Edwuard Twitchell Hall, usó por primera vez el término “proxémica” en su libro “The Silent Language”, Anchor Books, New York (1959) y años después, detallo aún más sus ideas en su obra “The Hidden Dimension”, Doubleday, Garden City, New York (1966).
  3. Rosenthal Robert (1994). Interpersonal expectancy effects: A 30-year perspective. Current Directions in Psychological Science, 3, 176–179.
  4. Rosenthal Robert (1994). Critiquing Pygmalion: A 25-year perspective. Current Directions in Psychologycal Science, 4(6), 171-172.
  5. Sergio Rulicki (2007). Comunicación No-Verbal, Cómo la inteligencia emocional se expresa a través de los gestos. Granica Editores, Buenos Aires.

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Tarantino Salvatore. (2014, febrero 13). Kinésica, proxémica y paralingüística en la gestión gerencial. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/kinesica-proxemica-y-paralinguistica-en-la-gestion-gerencial/
Tarantino, Salvatore. "Kinésica, proxémica y paralingüística en la gestión gerencial". GestioPolis. 13 febrero 2014. Web. <http://www.gestiopolis.com/kinesica-proxemica-y-paralinguistica-en-la-gestion-gerencial/>.
Tarantino, Salvatore. "Kinésica, proxémica y paralingüística en la gestión gerencial". GestioPolis. febrero 13, 2014. Consultado el 2 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/kinesica-proxemica-y-paralinguistica-en-la-gestion-gerencial/.
Tarantino, Salvatore. Kinésica, proxémica y paralingüística en la gestión gerencial [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/kinesica-proxemica-y-paralinguistica-en-la-gestion-gerencial/> [Citado el 2 de Diciembre de 2016].
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