La verdad es que la vuelta de verano ha sido muy “movida” y parece que estamos en una situación altamente turbulenta en algunos sectores: inmobiliario, financiero, etc.
El objetivo de este artículo no es vaticinar si estamos o no en
crisis, hablar de las subprime, de los problemas de financiación o del
descenso en las ventas de viviendas… sino ofrecer una visión práctica de
cómo aprovechar los tiempos turbulentos, sus ventajas y recomendaciones.
Queremos dar una visión realista sobre lo que ha sucedido en otras
situaciones similares y que no es una mala situación ni como inversor,
ni como gestor, ni como accionista… Porque en estas situaciones, una
parte de las empresas mejora exponencialmente sus resultados. Por tanto,
lo importante es encontrarse entre la minoría que sabe aprovechar la
situación y que consigue mejores resultados que en tiempos de bonanza.
Por todo esto, y analizando situaciones anteriores similares, tanto
globales como sectoriales, planteamos el siguiente decálogo:
1.- Tenga un plan estratégico y sígalo a rajatabla. Como me gusta decir
en estas situaciones, lo importante es “ver la luz al final del túnel” y
eso es precisamente lo que nos debe dar el plan estratégico porque
aunque haya muchas “piedras en el camino”, un plan nos da tranquilidad
de que al final los resultados serán buenos. Se debe conocer donde está
la organización y hacia donde se dirige, haciendo partícipe de ello a
todo el equipo.
2.- ¡Que no cunda el pánico! Es muy habitual en estas situaciones entrar
a una situación de psicosis, en la que en lugar de buscar soluciones,
uno empieza a quejarse por lo que sucede en lugar de buscar situaciones…
Escape de esa situación.
3.- Sea optimista. Aunque parezca mentira, en las organizaciones también
se da la situación de que el optimista es más “sano” que el pesimista.
Que la organización tenga un líder optimista y con las ideas claras se
contagia y multiplica los resultados.
4.- Sea más analítico. En situaciones de cambio, es bueno cuestionarse
lo que hacemos y como lo hacemos, pero siempre refrendado en análisis y
en datos para poder tomar las mejores decisiones y no dejarse llevar por
las “sensaciones del mercado”.
5.- Analice los negocios en los que está, y estudie oportunidades de
inversión de negocios interesantes en momentos turbulentos. Los momentos
turbulentos son un buen momento para replantearse en qué negocios
estamos y en cuales no, así como sus fortalezas y debilidades a corto,
medio y largo plazo. En este sentido, tomar decisiones de salida de
algún negocio suele ser habitual y sano e incluso entrar a negocios en
los que no estamos y que se comporten bien en negocios turbulentos.
6.- Focalice en sus mejores clientes. Según nuestras experiencias, en
empresas, aproximadamente el 30% de los clientes no son rentables con lo
que identificarlos y replantear las condiciones con ellos es una fuente
impresionante de rentabilidad.
7.- Identifique riesgos y oportunidades en las relaciones con los
jugadores clave: proveedores, banca, clientes… En momentos turbulentos,
hemos de tener en cuenta también el impacto que puede tener la situación
sobre las políticas de clientes o proveedores clave así como la banca,
con lo que en todos nuestros análisis debemos tener estas situaciones en
cuenta. Un ejemplo claro es que en tiempos turbulentos, las políticas de
financiación cambian radicalmente.
8.- Recorte costes radicalmente, pero no en actividades estratégicas. Es
importante que esta reducción se haga con una clara visión en el largo
plazo y valorando siempre el valor percibido por el cliente. Los costes
"recortables" son los que aportan poco valor al cliente y nunca debemos
recortar en marketing, formación, etc.
9.- Retenga al mejor talento. En momentos turbulentos es indispensable
contar con los mejores y que tengan unas condiciones muy competitivas, y
sólo los podremos conservar si ven un plan claro y bien comunicado.
10.- ¡Ejecute, ejecute y ejecute! Esto suena sencillo, pero sigue siendo
el gran desafío en las empresas actuales por lo que tras haber pensado
en los otros 9 puntos de este decálogo, sólo falta ponerlas en marcha.
Por nuestra amplia experiencia en estas situaciones, si sigue estas
recomendaciones estará en el grupo de los afortunados que mejoran sus
resultados en momentos turbulentos… ¡Ahora sólo falta hacerlo!.
