1. Introducción
Las pequeñas y medianas empresas son una parte vital del sistema de la
libre empresa en cualquier país, por lo que es necesario tener en cuenta
aspectos que son fundamentales. Estas empresas que independientemente de
los fracasos y de los éxitos son el semillero de las grandes empresas
que pueden perdurar a través del tiempo. En nuestro país las pequeñas y
medianas son la mayoría de las existentes, por esta razón es necesario
formular políticas específicas de promoción y de protección para sus
primeras etapas de vida.
Las microempresas, las pequeñas y medianas empresas en nuestro país, de
acuerdo al último censo económico publicado en 1994, a pesar de la
mortandad durante la década del noventa en los sectores industriales,
comerciales y servicios que emplean hasta cincuenta personas conforman
el 99,17 % de la población total de empresas.
En la República Argentina, teniendo en cuenta cifras no oficiales del
año 2004 representan, las pequeñas y medianas empresas, el setenta por
ciento del total de las exportaciones con valor agregado. Esto permite
afirmar que pueden formar el eje del crecimiento económico y social por
la cantidad de empleo que generan. El 68 % de los puestos de trabajo
declarados, que se estiman en 1999 en 5.800.000, y el 54,1% del valor
agregado han estado a cargo de dicho colectivo de empresas. Las
dificultades que pueden señalarse es su inserción en el comercio
internacional: el 51 % de las empresas nunca exportaron, el 33 % exporta
de modo esporádico y el 16 % nunca exportó; esto implica que la
orientación del crecimiento predominante es el mercado interno.
En los países desarrollados la presencia de las pequeñas y medianas
empresas es importante. En el caso de E.E.U.U., según la Small Business
Administratión, (SBA) el 90% de las empresas tienen menos de 20
empleados, por tal razón existe esta Oficina Federal para el desarrollo
de las pequeñas y medianas empresas que representan el 99,7% de los
empleadores, generan el 80% de los nuevos puestos de trabajo del sector
privado, proveen más del 50 % de P.B.I no agrícola y representan US$
750.000.000 de las
exportaciones.
La crisis generalizada desde 2001 ha producido un aumento de
emprendedores, tres millones de argentinos de entre 18 y 64 años están
vinculados a nuevos emprendimientos, aumentando la tasa de la actividad
emprendedora a 12,84 % en 2004.
Ellos están distribuidos en las actividades vinculadas directamente con
el consumidor el 51%, en las actividades de transformación el 26 %, en
servicios empresarios el 14 % y extracción el 3 %.
La existencia de una empresa supone siempre la existencia de un
emprendedor, por lo que por la educación y la capacitación continua
permite superar la limitada capacidad gerencial inicial para darle
continuidad al emprendimiento. Las otras bases para la
existencia y continuidad de la empresa son: el conocimiento del sector
de la actividad, la capacidad para seleccionar adecuados sistemas de
comercialización, la disposición para evitar de ser victima del éxito
inicial y que pueda ser competente para continuar el
crecimiento sostenible.
El aumento de emprendedores puede explicarse por varios factores,
pero el principal es el fracaso educacional que aparece como una
variable explicativa: 34 % tienen la escuela secundaria incompleta, el
22 % la han completado y el 43 % tiene educación post secundaria
incompleta.
El costo inicial de emprender en la República Argentina es de U$S
12.506, es más bajo que el promedio mundial que es de U$S 53.673. El
otro aspecto que puede favorecer nuevos emprendimientos es que los
iniciadores están en condiciones de aportar el 65,8% del capital
inicial.
Las dificultades señaladas por los nuevos empresarios y los existentes
son: cambio continuo en la legislación y en las reglas del juego, la
falta de disponibilidad de financiamiento, la alta carga impositiva, las
excesivas exigencias burocráticas para las
nuevas firmas, el apoyo insuficiente a la actividad emprendedora desde
los programas del gobierno y el debilitamiento de la cultura del
trabajo.
Las empresas prosperan más en un país en el cual hay metas públicas
ampliamente aceptadas por los ciudadanos, entonces se deben conocer los
mecanismos por los cuales las empresas privadas pueden ser más
eficientes para alcanzarlas; por tal razón las políticas monetaria y
fiscal pueden ser un buen punto de referencia para las decisiones
empresarias.
El financiamiento de los activos que necesita una empresa puede provenir
del capital ajeno a corto y a largo plazo o también del capital propio.
En cuánto al primero proviene del financiamiento de proveedores, del
sistema financiero formal y de otras deudas del mercado de capitales. En
cuanto al segundo puede provenir del aumento del capital propio o de la
retención de beneficios.
En la actualidad hay más de 182 instituciones que están dando financiamiento y capacitación a pequeños emprendimientos, entre las cuales se encuentran: 62 asociaciones civiles, 20 cooperativas, 25 fundaciones, 14 mutuales, 6 sindicatos y 5 municipios; los montos de los créditos son de entre $1614 y $8694, la tasa de interés es muy variada entre 6 % a 42 % anual y están orientados a actividades productivas y de servicios. En cuanto a la realidad sobre el crédito es la siguiente: el 3,8 % de las empresas argentinas concentran el 83,8 % del crédito al sector privado.
Los poderes públicos tienen un papel preponderante para la definición
de los mecanismos que les permita competir en el mundo. En la actualidad
con la firma de convenios comerciales con la República Popular China, la
India, Pakistán, Corea del Sur y otros países se permite a las pequeñas
y medianas empresas no solo vender sus productos sino también realizar
acuerdos con las empresas de otros países.
2. Los objetivos del trabajo.
2.1. Analizar si la estructura de financiamiento es un factor
explicativo y condicionante del crecimiento de las pequeñas y medianas
empresas.
2.2. Evaluar la importancia de la autocapitalización y el aporte de
terceros en el financiamiento del crecimiento .
2.3. Determinar si la autocapitalización puede ser un límite para el
crecimiento sostenible.
2.4. Analizar si el crecimiento de estas empresas se puede explicar
también por otros factores que estén vinculados a la estrategia de la
empresa y evaluar el papel del capital propio u operativo.
2.5. Formular un modelo que pueda explicar el crecimiento de las
pequeñas y medianas empresas teniendo en cuenta los factores
estratégicos y determinar el papel del financiamiento en dicho modelo.
3. El marco general del concepto de crecimiento de la empresa.
3.1. El entorno general del concepto de crecimiento de la empresa.
El entorno general del concepto de crecimiento ha estado vinculado,
directamente o indirectamente, a los enfoques del desarrollo y del
subdesarrollo de los países siguiendo las etapas siguientes: 1) el
desarrollo como un tópico de la posguerra; 2) la noción de progreso, la
aplicación del adelanto tecnológico para el avance económico y para
superar la dependencia externa; 3) el desarrollo como crecimiento; 4) el
subdesarrollo como etapa; 5) el desarrollo como un proceso de cambio
estructural global y 6) el crecimiento como un proceso necesario para
que un país pueda insertarse en una economía mundial integrada a través
del desempeño eficiente de sus unidades productivas. Este marco será el
entorno conceptual para justificar el crecimiento de las pequeñas y
medianas empresas porque, en general, tienen la necesidad de insertarse
en un mundo más amplio y complejo.
El problema que se presenta en nuestro país consiste en que una gran
cantidad de pequeñas y medianas empresas aún no han superado la etapa
artesanal. En ellas no se ha producido aún la revolución industrial. Las
teorías y las técnicas que trata la
administración son totalmente desconocidas para una gran cantidad de
pequeñas y medianas empresas.
En el crecimiento participan diferentes actores sociales que se
complementan entre sí para lograr ciertos resultados; entre ellos las
empresas en general, y en particular las pequeñas y medianas.
En el caso de que pueda suceder que algunos actores no participen
significa que en tal proceso no se logran los resultados esperados y la
sociedad se fragmenta. Los actores se dividen en dos grupos: los que
actúan dentro del país como sistemas cerrados pero que
no pueden enfrentar a los actores foráneos y los que actúan dentro y
fuera del país como sistemas abiertos y pueden enfrentar a los actores
de otros países.
Los resultados para dichos grupos son también diferentes: los primeros
se sitúan en los sectores pobres que no crecen y los segundos se sitúan
los sectores ricos que crecen. En los primeros predominan los recursos
tradicionales y en los segundos los no tradicionales
tales como los diversos recursos intangibles, el conocimiento, la
capacidad de innovación y las nuevas tecnologías.
En este segundo grupo no se trata de un modelo exportador basado en
productos sin valor agregado y con baja productividad en un sector
limitado de la economía. El sector en donde se encuentra la empresa es
una de las claves de la competitividad y del crecimiento de una empresa.
El proceso de crecimiento, desde este punto de vista, puede verse como
un proceso de abajo hacia arriba que tiene como objetivo la potenciación
de la sociedad en su conjunto sin la referencia de otros modelos, o a
sociedades del presente o del pasado, o a ideologías y metodologías
permitidas. En las pequeñas y medianas empresas las claves para el
crecimiento pueden ser apelar a la cooperación, a la integración de las
cadenas de valor y al desarrollo de una visión compartida que las
proyecte al futuro.
Este enfoque puede contener una dosis de proceso intencionado de
planificación y otra de espontaneidad para llevar a cabo una estrategia
de cambio social. El efecto económico puede tener como objetivo la
acumulación de recursos dentro y fuera de las empresas.
En el tratamiento de este tema no se pueden obviar la mención de los
aspectos semánticos tales como la diferencia entre crecimiento,
expansión y desarrollo; el primero significa adquirir aumento, el
segundo significa extender o dilatarse y el tercero acrecentar. Las
estrategias de crecimiento, de expansión y de desarrollo pueden tener
diferentes significados según sus autores. En nuestro caso creemos que
es más exacto utilizar la palabra crecimiento para ilustrar los cambios
que se producen en el nivel de
actividad de las empresas. En el contexto de éste trabajo se entiende
como crecimiento el aumento del volumen de ventas en términos constantes
originado en el mercado actual con una rentabilidad compatible con la
inversión total en el horizonte de largo plazo. El crecimiento, el
beneficio y la rentabilidad de una empresa están indisolublemente
unidos.
La empresa tiene que soportar un nivel mayor de actividad dentro del
vector productomercado actual de la empresa, lo que supone el consumo de
los recursos productivos existentes. Los problemas que se pueden
presentar son cómo asegurar la competitividad con los recursos
productivos actuales, que tenga resultados superiores que sus
competidores y cómo financiar los nuevos activos para sostener el
crecimiento.
3.2. Los diferentes enfoques sobre el crecimiento de la empresa.
Los diferentes enfoques sobre el crecimiento de la empresa más conocidos
son los siguientes: el ciclo de vida de la empresa, la teoría
evolucionista originada en Darwin, el crecimiento como objeto externo,
el crecimiento como objeto interno, el enfoque
integrado de los dos enfoques anteriores, el enfoque microeconómico, el
enfoque de la dimensión de la empresa, el enfoque neoclásico, la teoría
evolucionista moderna y el enfoque estratégico que será desarrollado más
adelante en el apartado correspondiente.
Este enfoque es a nuestro juicio el que aporta ideas más concretas para
tratar este tema y nos orientamos a pensar desde esa perspectiva. Un
enfoque estratégico de la dirección tiene en cuenta una multiplicidad de
factores, entre ellos, las conductas de las personas que conforman una
organización que son las verdaderas generadoras del crecimiento de la
empresa. No obstante ello, mencionaremos brevemente también a los otros
enfoques para ilustración del lector y que en algunos completan el
abordaje del tema.
El crecimiento de la empresa se suele también explicar normalmente
admitiendo la existencia de un ciclo de vida, pero es una interpretación
biológica y lineal. Algunos autores agregan una etapa de recreación con
unas subetapas de crecimiento lento, de
crecimiento rápido y de crecimiento moderado. Este enfoque no contempla
la capacidad y la decisión del empresario para crecer, la influencia del
entorno y parten del supuesto de la existencia de fuerzas naturales y
autónomas que permitirán el crecimiento indefinido de la empresa.
La teoría evolucionista inspirada en Charles Darwin se basa en ideas que
surgen del darwinismo conservador y de las teorías evolucionistas del
crecimiento que resumen todo en la lucha por la existencia y proclaman
la supervivencia del más apto. Se considera como un proceso natural por
medio del cual las empresas más fuertes de una población sobreviven y
todas las demás desaparecen. El más fuerte es el más adaptado a las
condiciones de su entorno, tanto se trate de individuos o de una
especie. En el enfoque de la ecología poblacional al tener una
localización común se pueden analizar no sólo los cambios globales en su
conjunto sino también en cada una de las organizaciones durante un
período en su adaptación al entorno.
El crecimiento como un objeto externo es la típica visión desde las
finanzas porque se comprometen los recursos financieros para lograrlo.
También es un enfoque incremental porque indica que cuanto más recursos
se tienen mayor será el crecimiento. Por tal razón es que hay un
movimiento de empresarios que postulan que el crédito a bajo costo es la
condición necesaria para el crecimiento de las empresas.
El crecimiento como un objeto interno está dependiendo de la capacidad
de la dirección y de la organización de la empresa.
El crecimiento como una función integradora de los enfoques externo e
interno mencionados según la cual es posible siempre mientras sea
gobernado desde la alta dirección de la empresa por lo cual exige una
perspectiva interfuncional y que debe ser
coherente con las políticas básicas de la empresa. Es necesario entender
y dirigir el crecimiento, conocer cuáles son los factores que lo
impulsan y cómo se evalúan las decisiones que se toman en éste sentido.
Es necesario reconocer que el crecimiento de
una empresa está limitado por los procesos de interdependencia que hay
entre los componentes de la organización y que producen cambios en ella.
Pero también hay una relación de interdependencia que proviene del
entorno y que a su vez afecta a los
componentes de la organización.
En el enfoque microeconómico del crecimiento de la empresa se limita a
una mera función de producción que la dirección intenta maximizar para
poder aumentar el beneficio, para lo cual ella funciona como un
mecanismo para asignar los recursos de
manera eficiente tal como lo hace el mercado. La preocupación se centra
en el equilibrio estático a corto plazo; por lo tanto el análisis de la
evolución de la empresa y la eficiencia a largo plazo es una
continuación del análisis de corto plazo. El crecimiento de la empresa
es sólo el ajuste de la empresa en la búsqueda de una dimensión óptima,
esta es una explicación parcial del crecimiento.
El crecimiento entendido como un aumento de la dimensión en términos
físicos y patrimoniales de la empresa que explica la rentabilidad trata
de establecer si existe o no una dimensión óptima de la empresa. Se
busca establecer si existe una dimensión por debajo o por encima de la
cual una empresa puede ser o no competitiva. Los aspectos que se pueden
considerar con respecto a la dimensión son: la división del trabajo, la
especialización, las características de las máquinas y de los equipos de
gran capacidad de producción, la utilización del espacio y de los
materiales, la energía consumida, la cantidad de personal, la tecnología
y la dimensión del mercado. La preocupación ha estado centrada más en lo
que hacía grande a una empresa que en los factores que mantenían
pequeñas a otras. Las tecnologías de producción como la de transmisión
de la información permiten relativizar a los factores antes mencionados,
porque los procesos de producción y de comercialización no sólo son más
flexibles sino que también el concepto de dimensión pasa por variables
que están dentro y fuera de una empresa determinada. Muchos equipos,
tecnología y personal no sólo pueden estar afuera de una empresa que los
utiliza sino que también se han creado instrumentos financieros que
facilitan el acceso. “En general, las empresas pueden obtener cualquier
clase de insumo de muy diferentes formas, una de las cuales es la
propiedad de la entidad productora.”.
“De ello se desprende que nosotros miramos a la empresa como una forma
de organizar la actividad productiva, perteneciendo a un grupo de
interés, más bien que como un conjunto de distintos intereses vinculados
a través del mercado. Los límites de cada
empresa, y por lo tanto su dimensión, serán afectados por las ventajas o
costos relativos de una dirección central frente a una dirección de
mercado; y ello es tan cierto para la firma como un todo, como para cada
una de las muchas etapas en que deben hacerse decisiones de aplicación
de recursos.” Este enfoque establece que la dimensión de una empresa no
está limitado a una visión “física” de su existencia, sus límites pueden
ser sobrepasados con lo que puede aumentar su dimensión ya que la
dirección tradicional puede extenderse al mercado.
El enfoque neoclásico del crecimiento de la empresa del cual E. Penrose
es su principal representante, trata de explicarlo apartándose del
enfoque anterior proponiendo un enfoque dinámico inspirándose en Joseph
Schumpeter quién propone una dinámica del desarrollo económico basada en
el empresario emprendedor quién descubre las oportunidades del entorno
frente a otros que no son capaces de percibirlas. Es aquí donde se pone
en evidencia la capacidad empresaria y directiva para aprovechar las
oportunidades, lo que implicaría replantear a la empresa tal cual es en
la actualidad, reorganizar sus actividades y evaluar los recursos
disponibles en el nuevo contexto en el que operará. Entonces, no es una
función de producción, si no que es un conjunto de recursos los que se
acumulan en el tiempo y que permiten el crecimiento. Las diferencias de
los recursos entre empresas hacen que estas sean diferentes. El
principal recurso de una empresa son los recursos empresarios y
directivos que pueden ser o no un freno para el crecimiento. Las
oportunidades se originan en el contexto de la empresa, pero el
verdadero motor es interno: la capacidad empresaria y directiva. Es la
que permite no sólo descubrir las oportunidades sino también acumular y
disponer de recursos para otras actividades; desde éste enfoque el
crecimiento sería ilimitado; su tasa resultaría de la interacción entre
la oferta y demanda de recursos disponibles. La limitación de esta
teoría es que sólo basa el crecimiento de la empresa en un solo recurso
y que el desarrollo tecnológico (otro motor del crecimiento) surge de la
interacción de varios actores, en que la actuación de los empresarios y
de los directivos es limitada y de otros aspectos más complejos que
veremos más adelante.
El enfoque de la teoría evolucionista moderna del crecimiento trata de
explicar la evolución temporal de una empresa identificando los factores
que contribuyen a él. “Este proceso dinámico es gobernado por rutinas o
procesos que orientan a las personas que trabajan en una organización
sobre las decisiones que deben tomar.”3 Según este enfoque el
crecimiento tiene límites no por la escasez de recursos sino la
incapacidad de cambio que resulta cuando las rutinas han sido eficaces
en el tiempo. El cómo se hacen las cosas, cómo se trabaja, cómo se
utiliza la información y el conocimiento acumulado durante mucho tiempo
son los factores que no permiten el cambio del comportamiento de la
empresa y de sus miembros. El comportamiento humano es el verdadero
límite del crecimiento a través de la inercia que se origina en los
comportamientos promulgados en la empresa; pero esto no debería impedir
desarrollar las capacidades para enfrentar nuevas oportunidades en el
entorno. En la actualidad se afirma que las rutinas existentes en una
empresa pueden ser la base para el desarrollo de nuevas capacidades en
una organización frente a nuevas oportunidades, las que pueden ser
fuentes de innovación y de cambio; pero el verdadero problema consiste
en estar atado a las rutinas exitosas en el
pasado pero que no se adecuan a las nuevas circunstancias.
3.3. La relación entre el crecimiento de la empresa y la política de
financiamiento.
La relación entre el crecimiento de la empresa y la política de
financiamiento suele estar instalada en el imaginario colectivo de los
administradores financieros y también en los directivos de las empresas.
Es resultado de la perspectiva funcional y del enfoque externo ya
mencionado.
La estructura de financiamiento es la combinación de las fuentes
financieras de diversa naturaleza a las que recurre una empresa para
financiar a sus activos tangibles e intangibles. También la empresa,
como se ha dicho antes, es un conjunto de recursos
entre los que se encuentran los de origen financiero que son utilizados
en combinación con los otros para lograr los objetivos de la empresa.
Por lo tanto el crecimiento no solo está ligado a los recursos
financieros sino también a otros de distinta naturaleza y calidad según
lo expresado en un apartado anterior.
La posición jurídica de la empresa frente al proveedor del capital
determina dos grandes categorías: el capital propio y el capital ajeno.
El primero, el capital propio u operativo puede ser aumentado por la
incorporación de nuevos socios o accionistas. El capital ajeno lo
conforman las distintas obligaciones que pueden ser de corto y de largo
plazo.
Las fuentes son genéricas en tanto que son formas representativas del
factor capital que llevan asociado su uso un cierto costo.
La formación de capital es una de las funciones de la empresa, es el
resultado de las
políticas de la empresa y de las decisiones de los directivos que se
originan en el nivel de rentabilidad y en la tasa y el ritmo de
capitalización.
En el nivel macroeconómico el proceso de formación de capital tiene su
origen en el
proceso de ahorro, en el proceso financiero y en el proceso de
inversión. En la empresa
se necesita una mezcla de activos financieros y de activos tangibles
financiados con una mezcla de fuentes tales como el capital propio y las
deudas sin incluir las otras fuentes.
Con los fondos generados por la inversión en activos financieros y
tangibles que
justifiquen tal inmovilización en términos de probable tasa de
rentabilidad se debe tener en cuenta el riesgo empresario y el riesgo
financiero. D. J .Messuti plantea que el proceso de formación de capital
y su ritmo de acumulación no asegura que la política de la empresa sea
la adecuada. El análisis clásico de contribución marginal nos dirá que,
en todo momento, la firma deberá invertir mientras el fluir incremental
de fondos generados por la inversión supere el costo de invertir para la
firma. El análisis marginal es estático
y no tiene en cuenta al tiempo como variable.
El proceso de acumulación considerado como un proceso dinámico es óptimo
cuando,
cualquiera sea el estado y la decisión inicial, las decisiones restantes
deben constituir una
política óptima con respecto al estado resultante de la primera
decisión.5 Las decisiones
de inversión o de desinversión que es la expresión de la estrategia
corporativa están
vinculadas a las decisiones de financiación y de beneficios, lo que
marcará el ritmo y la
composición del proceso de formación de capital. Tradicionalmente se
considera
acumulación óptima al costo del capital para la empresa, el costo del
capital ajeno
adicional y el costo del capital propio adicional; como así también la
rentabilidad de los
fondos adicionales a acumular: rentabilidad de incrementos en el capital
físico y la
rentabilidad de incrementos de capital circulante.
La elección de una estructura de financiamiento genera dos tipos de
riesgos: 1) el riesgo
vinculado a la actividad que desarrollará la empresa y 2) el riesgo
financiero que surge
de la elección de la fuente de financiamiento. Los aumentos de
rentabilidad están
asociados a los niveles de riesgo, por lo que la estructura de
financiamiento conlleva la
necesidad de asumir riesgos. Para las pequeñas y medianas empresas, en
general, tienen
las siguientes opciones estratégicas: crecen, se mantienen, se achican,
se venden o
desinvierten en el sector actual; pero la primera opción es la casi
inevitable, la clave de la
cuestión se encuentran en la capacidad de asumir los dos riesgos
señalados. Una forma
de enfrentarlo parcialmente será la política de retención de beneficios
pero no quiere
decir que si la empresa pierde competitividad en el largo plazo deberá
recurrir a diversas
fuentes de financiamiento o cambiar la estructura del capital.
Eli Schwartz6 recordaba que Keynes en su Teoría General sostenía dos
tipos de riesgos:
él del acreedor y el riesgo del deudor, que el autor denomina riesgo
externo y riesgo
interno de la empresa respectivamente. El primero está integrado por dos
factores: la
estabilidad del flujo de ganancias o del flujo de fondos de la empresa
por un lado y la
liquidez, seguridad y posibilidad de realización de los activos por el
otro; esto depende
estrictamente del sector en que está la empresa y que no de las
decisiones de la dirección.
El segundo es el resultado de la estructura de financiamiento de la
empresa que
dependerá del tipo de deudas que contraiga (corto o largo plazo) y del
índice de
endeudamiento. En el conjunto, los dos conforman la estructura de
financiamiento, la
suma de ambos riesgos representa el riesgo total que asumen los
propietarios y los
acreedores de la empresa. La tasa de capitalización de la empresa juega
un papel
importante en la estructura de financiamiento ya que afecta el riesgo
financiero, a mayor
tasa de capitalización disminuye el riesgo financiero y la empresa
tendrá mayores
posibilidades de obtener financiamiento por aumento del pasivo.
El costo del capital tiene una manifestación explícita y otra implícita;
en general, el costo
explícito por la utilización de cualquier fuente de fondos es la tasa de
actualización que
iguala los valores presentes de los flujos de entrada y de salida
incrementales ligados con
una oportunidad de financiamiento. El componente implícito del costo del
capital pone
de relieve el principio de costo de oportunidad y denota la rentabilidad
de las inversiones
más lucrativas desechadas por la empresa a favor del proyecto que en
definitiva ha
decidido encarar.7 La importancia del costo del capital radica en el
valor total de una
empresa que varía en proporción inversa con el costo general del
capital. En cuanto a la
estructura del financiamiento es necesario conocer el costo efectivo de
cada fuente para
conocer cual es el recurso más conveniente y menos costoso; factor que
influirá en los
beneficios de la empresa. Pueden existir diferentes procedimientos para
estimar cada uno
de los rubros del pasivo, en nuestro caso por tratarse de pequeñas y
medianas empresas y
por el objetivo de éste trabajo, el rubro que nos interesa es el capital
propio u operativo y
en especial los beneficios retenidos expresados contablemente de
diferentes modos al que
se le asigna el criterio del costo de oportunidad. Aunque también es
conveniente
considerar la combinación adecuada de pasivo y de capital propio u
operativo que
determine el menor costo promedio del capital de la empresa. Un aspecto
importante
dentro de la política de financiamiento es determinar la mezcla óptima
de las distintas
fuentes y el costo correspondiente; siendo un indicador importante el
índice de
endeudamiento.
La política de financiamiento en síntesis se refiere a la elección de
las fuentes de
financiamiento, o la estructura de financiamiento para financiar los
activos de la empresa,
función que es privativa de la dirección y que con mayor precisión se
puede afirmar que
pertenece al nivel de gobierno de la empresa. En las pequeñas y medianas
empresas no es
tan fácil distinguir los niveles políticos, de gobierno y gerencial. La
política de
financiamiento demuestra una actitud frente al riesgo de la dirección
ante diferentes
alternativas de financiación, algunas veces acotadas por la política
monetaria del
gobierno de turno y por sus efectos en el costo de las diferentes
fuentes. En éste aspecto
hay diferentes enfoques, unos afirman que existe una estructura óptima
de financiamiento
y otros afirman que no. Es necesario considerar que cada actividad o
sector tiene una
estructura de financiamiento específica porque que la composición de los
activos también
es diferente.
El capital propio y el capital ajeno son dos factores variables y
sustituibles entre sí; el
capital propio no se mantiene fijo, pero en el caso que sucediera este
hecho hay que
aumentar el endeudamiento que no haría viable la empresa. Las deudas
podrían aumentar
al mismo ritmo que el capital propio en el mediano plazo, pero en el
largo plazo lo
conveniente sería que la tasa de crecimiento del capital propio debería
ser superior que la
tasa de endeudamiento. La literatura recoge la idea de que existe un
nivel óptimo de
endeudamiento para cada nivel de capital propio, esto significa que dado
el monto de
capital propio de una empresa se puede determinar: 1) el monto óptimo de
endeudamiento; 2) el monto óptimo de los activos y 3) el índice óptimo
de
endeudamiento que disminuye en cada sucesivo aumento de capital. Las
ideas
mencionadas serían claves en la determinación de la política de
financiación.
El objetivo de un directivo es el logro de una estructura óptima de
financiamiento para
minimizar el riesgo en cuanto al costo del capital. Ezra Salomón afirma
que el costo del
capital es proporcional a la proporción del endeudamiento. En el caso
que el
financiamiento se base solamente en capital propio, las tasas de costo
de capital propio
antes de impuestos, de costo de capital antes de impuesto y la tasa de
rendimiento anual
antes de impuestos son iguales (ke = ko = k). En el caso contrario,
cuando hay
endeudamiento la tasa de costo de capital propio antes de impuestos es
mayor que la tasa
de costo del capital antes de impuestos ( ke > ko) 8. Franco Modigliani
y Newton H.
Miller suponen que el costo del capital y la estructura de
financiamiento son
independientes, el factor tributario tiende a disminuir el costo total
del capital de las
empresas con mayor leverage en relación a las que tienen menor
proporción de éste, por
lo que se puede prescindir del efecto fiscal. En este, el costo del
capital (ko) es constante
para todos los niveles de endeudamiento. Existen dos aspectos: 1) un
aumento de las
deudas aunque sea moderado nunca disminuye el costo del capital de una
empresa y 2)
ningún aumento de deuda, aunque sea excesivo puede elevar el costo del
capital de una
empresa.9 Roberto L. Drimer afirma que ambos caen en el mismo error de
concepto,
En el enfoque que hemos mencionado antes consideramos un menú de
opciones que
permiten minimizar el costo del capital, apelando a diferentes
alternativas en las que
necesariamente no implican recurrir a la forma de inversión tradicional
para crecer. El
nivel de inversión necesario surge de la habilidad estratégica de la
dirección de la
empresa, que es el resultado de la revisión y de la evaluación de sus
activos tangibles y
no tangibles; de la capacidad de coordinación de la empresa con el
mercado; del
desarrollo de ventajas competitivas y de la competitividad de la
empresa, cuya
rentabilidad debe ser superior al costo promedio del capital empleado.
El crecimiento de las pequeñas y medianas empresas no se puede reducir
solamente a un
problema financiero. Es como postular que el dinero puede resolver
cualquier problema y
que es el único factor relevante de la producción. Esta postura es
propia del capitalismo
financiero y también es sostenida por la teoría financiera tradicional.
Es conocido el enfoque de la existencia de clases ociosas en nuestras
modernas
sociedades, entre ellas la de los rentistas que son el sostén de los
sistemas financieros
sobredimensionados, en nuestro país crece el sistema financiero a un
ritmo superior al
conjunto de la economía . Se puede afirmar que es un sistema inmoral, ya
que podría ir
en desmedro de la acumulación del trabajo y del esfuerzo en la formación
del capital en
el tiempo como resultado de la actividad productiva alterando los
valores de la sociedad.
La formación de capital es la tarea típica de la empresa moderna, las
pequeñas y
medianas empresas cumplen un rol fundamental en este sentido. En la
actualidad es tan
importante el capitalismo financiero que se confunden los grupos
económicos, los grupos
de empresas y los grupos financieros.
Se ha llegado a afirmar en estos días que el objetivo de la empresa no
es proveer bienes y
servicios a una comunidad sino que es la autoexpansión de su capital. La
confusión
consiste en que, tanto en economía como en administración, aunque sean
dos disciplinas
totalmente diferentes y no vinculadas en los aspectos esenciales no se
ha podido desligar
de la primera en aplicar básicamente el análisis histórico del que luego
surgen las teorías
predominantes en cada época.
El proceso que se inicia en los siglos XIV y XV en Europa con la era
moderna, el
industrialismo y revolución tecnológica que marcan etapas diferentes de
la
transformación de sociedad en su preocupación más íntima: el aumento de
la producción
de los diferentes bienes que necesita, luego el aumento de la
productividad para hacer
más accesibles los bienes producidos y finalmente generar valor para los
diferentes
actores, en especial al cliente que es el más privilegiado porque
sostiene el sistema
empresario.
El valor creado por la empresa en la sociedad es la principal fuente,
aunque no la única,
de los excedentes financieros que necesita para el crecimiento. Es como
afirmar que gran
parte del capital que necesita la empresa proviene de la sociedad como
premio a su
capacidad para generar valor.
El afirmar que la empresa puede crecer sólo con capital ajeno y no en
base a su
competitividad sería una especie de miopía intelectual. Es un problema
muy común en la
actualidad ya que suele ser la excusa para explicar la falta de
crecimiento de las pequeñas
10 Drimer Roberto L, Costo de capital y estructura de financiamiento,
Administración de Empresas, Tomo
VII.
y medianas empresas. El aspecto financiero no es despreciable, pero es
derivado de
problemas más centrales que tiene una empresa y que están vinculados con
la dirección:
el problema estratégico, el problema organizativo y el problema del
poder.
Es necesario también evaluar las ventajas y las desventajas de cada
modalidad de
crecimiento y estudiar la incidencia de cada una de ellas. La empresa
tiene políticas clave
que hace a la armonía de su propia existencia.
El metacapitalismo aporta nuevas ideas sobre los mecanismos de
crecimiento, este
nuevo concepto comprende: la globalización de la economía y la
integración de los
mercados de capitales, la reestructuración de empresas, el aumento de la
tecnología
instalada y de su utilización en la gestión empresarial, la necesidad de
concentrarse en las
capacidades y las actividades y procesos esenciales y el crecimiento
exponencial de los
negocios electrónicos de empresa a consumidor (B2C).
4. El crecimiento de las pequeñas y medianas empresas desde un enfoque
estratégico.
4.1. El enfoque estratégico del crecimiento de la empresa.
El enfoque estratégico del crecimiento de la empresa plantea el tema
desde un enfoque
normativo, es decir , existen líneas de crecimiento más interesantes que
otras en función
de ciertas variables que van desde la innovación al cambio de modelo de
la organización
que es avalada por la historia de muchas empresas. El modo de organizar
el trabajo de
una empresa crearía las condiciones para la utilización eficiente de sus
recursos para
permitir su crecimiento. La otra visión, todavía actual, es la Igor
Ansoff quién plantea a
la empresa como una cartera de productos y de negocios, por lo tanto el
crecimiento se
basaría en estos parámetros; sin ser explicito plantea la cuestión de la
diversificación
como una forma de crecimiento. Es la idea de invertir o desinvertir en
productos o
negocios, que es lo mismo que plantear líneas de crecimiento en una
empresa. El motor
del crecimiento es la distancia entre la cartera actual de negocios y la
cartera deseable en
función de las oportunidades, los recursos que tengan la empresa y el
grado de atractivo
que tenga el sector. La concepción de lo que es la estrategia
corporativa está implícita la
idea del crecimiento al momento de afirmar que se deben definir los
negocios en que está
la empresa y el tipo de empresa que es o desea ser; es decir la
adaptación de la empresa al
futuro. En el concepto de estrategia incluye el concepto de ruptura como
condición de la
supervivencia de la empresa. El objetivo de una estrategia es lograr, en
un sector
determinado, un desequilibrio económico; lo que implica que una opción
estratégica
lleva en sí misma el cambio en términos de crecimiento ya que su
eficacia se medirá por
unos resultados superiores al resto de los competidores. Haux y Majluff
señalan que
existen siete opciones estratégicas para crecer: 1) la maximización de
las ventas a los
clientes actuales, 2) la atracción de nuevos clientes, 3) la innovación
en nuevos productos
o nuevos servicios, 4) la innovación en los modos de distribución, 5)
las adquisiciones en
el sector actual, 6) la expansión hacia nuevos mercados geográficos y 7)
la
diversificación en nuevos negocios. Esta novedad en lo esencial había
sido planteada
antes por Igor Ansoff. En cambio, Canals Margalef introduce la novedad
de considerar
el contexto externo del crecimiento: crecimiento con clientes actuales o
potenciales,
crecimiento con nuevos productos, crecimiento con nuevos mercados y
crecimiento con
nuevos negocios y el origen de los recursos utilizados en el
crecimiento: recursos
internos y recursos externos que se pueden obtener por adquisiciones,
alianzas y
programas de cooperación entre empresas.
Teniendo en cuenta todo lo expresado hasta el momento se puede
establecer que existen,
al menos cinco mecanismos de crecimiento que son: el crecimiento
autónomo, el
crecimiento por fuentes externas de financiación, el crecimiento mixto,
el aumento del
capital social y el crecimiento por mecanismos virtuales integrando
diversas cadenas de
valor de diferentes empresas, que es una práctica muy común en las
pequeñas y medianas
empresas.
4.2. El enfoque actual sobre del crecimiento de las pequeñas y medianas
empresas.
El enfoque actual sobre del crecimiento de las empresas pequeñas y
medianas se
fundamenta en la capacidad que tiene una empresa para ejercer su
libertad de maniobra y
de poder en su entorno para lograr la dimensión óptima de acuerdo a su
evolución, a la
economía del sector y a las capacidades que puede potencialmente
desarrollar. Los dos
problemas centrales que tiene que enfrentar una empresa son: 1) la
libertad de maniobra
que significa la capacidad de remover todos los obstáculos que pueda
encontrar en su
entorno generada por la habilidad de introducir más cambios que
cualquier otro agente y
2) el poder necesario para consolidar su posición. Esto será posible en
la medida que su
historia confirme que sus rutinas sean generadoras de cambio y no de
estancamiento; que
acompañe a los cambios que se produzcan en el sector o lo reestructure y
su dimensión
posible sea conforme a las características del sector y también
despliegue su aprendizaje
organizacional en términos de nuevas capacidades. Pero siempre existe,
desde el enfoque
señalado, una relación entre la dimensión óptima y la rentabilidad, esta
es la que marca el
máximo nivel de crecimiento con los activos actuales. En el caso que los
activos no sean
aptos no habrá crecimiento. La importancia no reside solamente en la
cuantía sino
también de la calidad, de la composición y de la especificidad de los
activos ya que el
crecimiento está atado a la rentabilidad y a la competitividad de la
empresa.
Para que una empresa crezca armónicamente ha de satisfacer de alguna
manera las
demandas internas y externas a las que está sujeta, lo que supone una
convivencia
equilibrada con aquellos grupos con quienes la empresa se relaciona de
manera
permanente.
En el caso de las pequeñas y medianas empresas en las cuales predominan
las relaciones
entre las personas y , en menor medida las relaciones estructurales, que
son las
características de la gran empresa, las razones para crecer aparecen más
claras. Las
actividades empresarias a través de las cuales, tanto los
administradores como los demás
miembros de la organización tratan de maximizar sus capacidades las que
están sujetas a
unas restricciones impuestas por el entorno.
En este caso no es igual a lo que sucede en los órganos biológicos
porque el crecimiento
de la empresa, aún en el supuesto de que los recursos sean abundantes y
su entorno sea
favorable siempre existe una motivación y una decisión humana consciente
que orienta el
crecimiento. En éste caso, al contrario de los órganos biológicos, se
trata de un aumento
de la capacidad empresaria como resultado de un proceso que es
consciente, planeado,
organizado y ejecutado por la organización.
El crecimiento puede conllevar o no cambios estructurales y de tamaño
que hace que la
empresa sea diferente a su situación anterior. Por tal razón no hay que
confundir el
crecimiento solamente con la dimensión de la empresa; ésta es una
variable corriente
mientras que la segunda es un estado que toma la empresa en un momento
dado; el
crecimiento rara vez es lineal y acumulativo. Es una mutación con
efectos en la conducta
global de la empresa, en su identidad la que puede variar en forma
sucesiva y en la
estructura de la organización en la que intervienen factores
contingentes. “Más allá de
cierta dimensión de la organización, el crecimiento requiere avanzar
sobre nuevas áreas
de negocios, en las cuales se pueden aplicar los excedentes o evitar
riesgos de una
exposición excesiva en un solo mercado.”11 Es parte de la lógica de los
negocios orientar
la inversión en los rubros existentes con potencial de crecimiento o
explorar nuevos
campos de actividades.
El límite del crecimiento de una empresa puede ser regulado para
mantener su posición
competitiva, en lo que la decisión sobre la estructura de financiamiento
es solamente uno
de los aspectos a tener en cuenta. Una decisión errónea puede determinar
el punto del
comienzo de la fragilidad financiera que es cuando la empresa crece a un
ritmo mayor de
lo que permiten sus recursos, o de la fragilidad de mercado que es
cuando una empresa
crece a un ritmo menor que su mercado.
La literatura distingue diferentes conceptos sobre el crecimiento: el
crecimiento absoluto
y el crecimiento relativo, el crecimiento interno y el crecimiento
externo y el crecimiento
sostenible. El crecimiento absoluto se refiere al aumento de las ventas
o el aumento de
personal, es el incremento de cualquier elemento de la empresa que se
produce entre
períodos, t y t+1. El crecimiento relativo compara el crecimiento entre
dos empresas
competidoras o de una empresa frente a una norma o un criterio existente
en un sector de
la economía.
La empresa es un sistema, el crecimiento de un elemento provoca el
crecimiento de los
demás elementos que la componen; por ejemplo si aumentan las ventas
produce un
aumento del capital trabajo. El crecimiento interno es el resultado de
la reinversión de los
recursos que un momento dado dispone una empresa en el negocio en el que
está
actualmente o por la incorporación de otros negocios; en cambio el
crecimiento externo
es el resultado de aumentar su endeudamiento o de cambiar la estructura
del capital por
la incorporación de nuevos socios, la emisión de valores negociables o
de nuevos
accionistas. La estrategia de la empresa consiste en buscar un ritmo de
crecimiento
compatible con la capacidad de financiamiento y de su control. Por
crecimiento
sostenible se entiende la tasa de aumento del activo y de las ventas que
una empresa
puede soportar financieramente, esta afirmación puede estar acotada por
el sector; pero
para que una empresa mantenga su participación en el mercado tiene que
crecer al ritmo
de la demanda y en el largo plazo no es posible crecer en términos de
ventas si no hay un
incremento proporcional del activo.
4.3. La tarea de la dirección de la empresa y el crecimiento de la
empresa.
La tarea de la dirección y el crecimiento de la empresa suponen la
elaboración y la
revisión de la estrategia que le permita reducir la incertidumbre. No
siempre el pasado y
el éxito de otras organizaciones son las pautas para elaborar el futuro
porque la identidad
de la empresa puede ser una ventaja o un obstáculo para el crecimiento.
La razón es que
existen fenómenos de naturaleza indeterminada y contingentes que pueden
ser
específicos de una empresa. Por otra parte, de algún modo se verifica un
ciclo de
supervivencia, de crecimiento y de desarrollo. El crecimiento es un
fenómeno complejo y
específico de una empresa que no siempre se puede generalizar en su
totalidad.
El supuesto del dinamismo empresario expresado en la innovación que fue
formulado por
Joseph Schumpeter no es suficiente para explicar el crecimiento de la
empresa. La
formación de capital es posible cuando se generan más recursos que los
que se
consumen. El crecimiento está sujeto a la historia de la empresa, de sus
recursos, de su
capacidad de innovación, de su poder en el mercado y de la orientación
estratégica.
El problema del crecimiento de la empresa no puede limitarse, tal como
ya lo hemos
mencionado, a un problema financiero sino que se trata de un problema
más complejo y
estratégico. Las restricciones más relevantes son el sector, el mercado
y la rentabilidad.
Esto puede explicar una relativa irregularidad en el crecimiento de la
empresa, por tal
razón no es un fenómeno continuo.
La empresa es un sistema complejo que sufre las perturbaciones de su
entorno: del
mercado, de los proveedores y de otros agentes y es lo que determina una
cierta
evolución de las ventas, de la rentabilidad y de las decisiones de
inversión. Hay una
relación entre crecimiento de la demanda, de las ventas, de la
producción y de la
inversión.
En la realidad el crecimiento de la actividad de una empresa medido en
cualquier
magnitud es una variable dependiente de las personas que conforman la
organización, de
la capacidad para buscar nuevos negocios y de la existencia de un modelo
adecuado de
negocio . El comportamiento humano en la empresa es una variable
dependiente de la
cultura de la organización y de la cultura global de la sociedad a la
que pertenece.
El crecimiento de la empresa es un problema fundamentalmente de
estrategia
competitiva, es decir, de la capacidad de selección de un negocio o de
una cartera de
negocios; lo que está asociado al nivel de riesgo e incertidumbre que
pueda estar
vinculado a los negocios seleccionados.
La evolución del entorno económico de la empresa genera un riesgo
externo elevado,
ajeno, en gran medida a las posibilidades de control de la empresa. El
riesgo de cada
sector es diferente medido normalmente por coeficiente beta que mide el
riesgo de cada
sector, que puede ser elevado o bajo. En el primer contexto la
estrategia de la empresa
necesita un débil apalancamiento operativo para conservar la libertad
necesaria para
cualquier tipo de cambio que se produzca y en dónde el crecimiento es
menos importante
que la supervivencia; especialmente cuando se trata de productos
altamente diferenciados
y dependientes de la coyuntura económica. En el segundo contexto, el
crecimiento es
ajeno a la evolución del entorno, se trata de productos de consumo
masivo y
estandarizados y la demanda está en expansión; se puede asumir que las
inversiones son
necesarias para la integración, para lograr economías de escala y de
experiencia; en éste
caso sus ingresos son más estables y es posible tener la posibilidad de
desarrollar una
estrategia de costos bajos. Sin embargo, las empresas en ambos entornos
siempre tienen
que tener la vocación de crecer para justificar su propia existencia. En
la actualidad, se
pondera mejor la productividad que cualquier factor vinculado al costo
de los insumos o
la localización de la empresa.
La organización de la empresa es vista y razonada como una forma de
coordinación
complementaria a la otra forma fundamental que es el mercado. Los
interrogantes
normalmente no van más allá de las ventajas y las desventajas de las
diferentes formas de
coordinación entre los agentes económicos. La excepción puede ser la
explicación de la
organización por los costos de transacción, que desde este punto de
vista, internamente es
un conjunto de transacciones. Tomado desde el enfoque del financiamiento
del
crecimiento se podrían suprimir transacciones de la organización para
financiarlas por
otros medio no tradicionales a cargo de otros agentes del mercado.
La eficacia de una organización está ligada a diferentes factores, uno
de ellos es el
crecimiento. Una organización eficaz es la que crece, el problema
consiste en definir en
cada empresa qué se entiende por crecer. La estructura del
financiamiento o de las
alternativas posibles que están involucradas está dependiendo de cómo la
empresa
coordina sus actividades con el mercado. Pero, si nos referimos
especialmente a las
pequeñas y medianas empresas, una de sus dificultades es esta
coordinación. Para que
pueda ser posible el crecimiento existen dos posibilidades: o crece la
demanda o elimina
a sus competidores, la última opción es casi imposible para dicho
colectivo de empresas.
Si la demanda aumenta para la empresa que tenga la estrategia adecuada,
las ventas
aumentaran con el consecuente aumento del activo y del capital propio u
operativo. El
incremento de éste último es indudablemente un mecanismo para el
crecimiento de la
empresa. El problema consiste en aceptar o no a tal mecanismo como la
única modalidad,
o es necesario otra fuente que pueda ser soportada por la empresa. Es
decir, si la
estructura óptima de financiamiento para el crecimiento proviene sólo de
la posibilidad
de acumular que tiene la empresa o tiene que optar también por otras
fuentes. La
respuesta podría estar vinculada al nivel de la rentabilidad, a la
relación deudas / capital
propio u operativo, a la tasa de retención de beneficios, a las tasas de
interés implícita y
explícita, al costo del riesgo que significa para los terceros la
pequeña y mediana empresa
y a la mayor o menor volatilidad del sector.
El crecimiento de la empresa históricamente ha estado atado a los
aumentos de sus
beneficios en el corto plazo y no teniendo en cuenta los potenciales de
beneficios futuros
que pueden ser posibles a través de diversas alternativas. Es posible
que entren en
colisión la supervivencia del día a día con el buen desempeño de la
empresa en el largo
plazo, ya que esto le daría mayor consistencia a la economía de un país;
por lo que es
necesario buscar conciliar ambos objetivos. Una vez logrado éste
propósito es posible,
que más allá de las preferencias personales de los propietarios, sería
posible cambiar la
estructura de financiamiento de las empresas porque pueden surgir
oportunidades
basadas en lo que la empresa puede ser en el futuro. “Las decisiones más
importantes que
toma un director tienden a rebajar el rendimiento a corto plazo con el
fin de mejorar
considerablemente los resultados a largo plazo.”12 En un sentido
temporal juegan un
papel importante diversos factores en el beneficio: los gastos que
afectaran a un período
largo de tiempo, las inversiones, el ciclo de vida del negocio y de los
productos, la
evolución del mercado, el grado de atractivo del sector en el que está
la empresa y el
grado de satisfacción de los clientes. Desde el enfoque histórico el
crecimiento de las
empresas norteamericanas según Alfred Chandler durante el siglo XX
siguieron tres
etapas: 1) la concentración en un solo negocio en el mercado interno; 2)
la mejora de la
eficiencia en la producción y 3) la diversificación en otros negocios y
la presencia en
otros países.
El juego del corto plazo al que aparentemente están obligadas las
pequeñas y medianas
empresas de nuestro país para poder tener capacidad de financiamiento
atenta contra el
buen sentido en los negocios. Las medidas de rendimiento de la mayoría
de las empresas
están desfasadas con respecto al entorno del mundo de los negocios.
“Actualmente, lo
que importa es satisfacer las expectativas cada vez mayores de la
clientela, haciendo
hincapié en el tiempo y en la calidad. Las medidas tradicionales del
rendimiento se
centran más en las metas internas de costes y eficiencia que en las
realidades externas de
satisfacción de la clientela y de la habilidad de la empresa para
competir.”13 El problema
consiste en que las medidas de rendimiento tradicionales no están
vinculadas a las
expectativas o las necesidades de los clientes porque se centran en el
producto final y se
tiene en cuenta la importancia del proceso por el cual llega el producto
a su destino.
El corto plazo obliga a pensar en la participación en el mercado de hoy
y la consecuente
rentabilidad de las operaciones de la empresa, pero está midiendo la
satisfacción del
cliente en forma parcial y está desligada de los resultados futuros
basados en las
necesidades de la empresa. El capital propio no sería suficiente para
financiar la posición
futura de la empresa, por lo que sería necesario recurrir a las otras
fuentes de
financiamiento cuando se piensa solamente en el corto plazo. Los
proveedores no serían
la mejor fuente porque es esencialmente de corto plazo y el sistema
bancario es
insuficiente por los plazos y el valor de la tasa de interés. El camino
pasa por otros
carriles tales como la apertura de la sociedad a nuevos socios, la
emisión de acciones o de
valores negociables o las comunidades de valor agregado u otros
mecanismos existentes.
Para estos últimos casos las pequeñas y medianas empresas, especialmente
las de
propiedad personal o familiar necesitan modificar la estructura
organizativa, el sistema
de dirección, transparentar los estados contables y hacer públicos los
manejos de la
empresa. “Las medidas tradicionales del rendimiento se centran en
departamentos o
aspectos concretos de una empresa, a menudo a expensas de las metas
generales de
ésta.”
Un aspecto que también debería tenerse en cuenta es que las empresas
pueden centrarse
en la búsqueda del crecimiento del beneficio por cada unidad de capital
propio logrando
una rentabilidad muy baja, lo que con el tiempo erosiona el valor de la
empresa. El valor
económico añadido (VEA) puede ser, en algunos casos, una forma
inadecuada de
evaluación ya que se calcula como la diferencia positiva entre la
rentabilidad y el costo
del capital empleado para obtenerla. Cuando la rentabilidad aumenta es
porque también
han aumentando los beneficios con el total del capital empleado sin se
haya producido
ningún aumento, la sola consideración del VEA puede ser un freno para el
crecimiento.
El valor de mercado que puede tener una empresa está dependiendo de la
rentabilidad y
del crecimiento, pero hay que tener en cuenta que cuando se incorporan
nuevas
inversiones el VEA es bajo y aumenta a medida que se deprecia la
inversión, lo que es
complicado en épocas de inflación, por lo que se penaliza el crecimiento
mediante la
inversión. La elección de las inversiones a tasas de rentabilidad
superior al costo del
capital pueden ser reemplazadas por el “ordeñe” de la empresa reduciendo
los activos
más rápidamente que los beneficios, hay una mejora en los rendimientos
pero no en el
crecimiento. Finalmente el VEA está sesgado a favor de las empresas
grandes con bajos
rendimientos. El VEA es una medida marginal: representa los beneficios
incrementales
por encima de un nivel de base definido por el costo del capital
empleado, esto hace que
el VEA esté fuertemente condicionado por el tamaño. Las grandes empresas
que obtienen
rendimientos ligeramente superiores al coste del capital pueden tener un
VEA mayor que
las empresas pequeñas que obtengan beneficios muy superiores. Para ir
más allá del VEA
puede haber dos caminos: 1) sumar la amortización al beneficio neto de
explotación y 2)
sumar la amortización acumulada al valor contable del capital; esto se
llama valor
añadido en efectivo (VAE) 15
La dirección puede lograr un “menú” de políticas y de acciones atadas a
las diferentes
etapas del crecimiento y determinar las prioridades en cada una de ellas
y con orden de
prioridad: I) concepción del negocio: 1) las fuentes de financiamiento
son importantes, 2)
se aumentan los activos fijos, 3) se busca la rentabilidad más alta, 4)
se necesita liquidez
y 5) lograr una alta participación en el mercado; II) puesta en marcha:
1) se necesita
liquidez, 2) las fuentes de financiamiento son importantes, 3) se busca
la rentabilidad
más alta, 4) se busca lograr una alta participación en el mercado y 5)
son necesarios los
activos fijos; III) la potenciación del mercado: 1) se necesita
liquidez, 2) lograr una alta
participación en el mercado, 3) se busca la rentabilidad más alta, 4)
las fuentes de
financiamiento son importantes y 5) son necesarios los activos fijos; IV)
la construcción
de los activos: 1) las fuentes de financiamiento son importantes, 2) se
aumentan los
activos fijos, 3) lograr una alta participación en el mercado, 4) se
necesita liquidez y 5) se
busca la rentabilidad más alta; V) consolidación interna / externa: 1)
se necesita liquidez,
2) lograr una alta participación en el mercado, 3) se busca la
rentabilidad más alta, 4) las
fuentes de financiamiento son importantes y 5) son necesarios los
activos fijos; VI) la
integración: 1) las fuentes de financiamiento son importantes, 2) los
activos fijos son
necesarios, 3) lograr una alta participación en el mercado, 4) se busca
la rentabilidad más
alta y 5) se necesita liquidez y VII) la diversificación: 1) lograr una
alta participación en
el mercado, 2) se busca la rentabilidad más alta, 3) se necesita
liquidez, 4) las fuentes de
financiamiento son importantes y 5) son necesarios los activos fijos.
4.4. El crecimiento de la empresa no es un objetivo per se.
El crecimiento de la empresa no es un objetivo per se sino que es un
medio para lograr
sus objetivos. En lo que se refiere a las pequeñas y medianas empresas
la literatura
menciona una larga lista de las diferentes causas que afectan el
crecimiento, tales como:
el exceso de optimismo, la dirección inadecuada, el nepotismo, la
incapacidad para
delegar, la falta de profesionalización del personal, la incapacidad
para competir, el
exceso de costos fijos, la concentración en tareas afines a la
especialidad del empresario,
la elección de los socios, la falta de disposición para el sacrificio,
la falta de verificación
de los resultados y la ausencia de medidas correctivas, la falta de
adaptación al
crecimiento de la empresa y las trampas financieras. Las que son
relevantes desde
nuestro punto de vista son las dos últimas; los peligros provienen en
realidad de las
incoherencias internas: los conflictos entre las personas y la
estructura de organización
inadecuada.
La crisis de financiamiento se puede atribuir a la expansión rápida y a
los límites del
crédito de los proveedores y del crédito bancario. La crisis de liquidez
es el resultado del
aumento incontrolado de las inversiones ligadas al crecimiento, al
endeudamiento para
compensar la subcapitalización y la mala planificación de la tesorería.
El crecimiento de una empresa tiene una contrapartida para evitar los
males antes
mencionados: el crecimiento de su propietario y de todos los componentes
de la empresa
y está vinculada a dos causa ya mencionadas: la incapacidad para delegar
y la falta de
profesionalización del personal porque siempre implica una mayor
división del trabajo y
un cambio en los procesos vinculados al negocio.
El emprendedor se inicia normalmente fundamentando su éxito inicial en
el dominio de
un aspecto específico del negocio, que no lo habilita a lo que es la
esencia de la
administración: lograr resultados a través de otras personas desplegando
las capacidades
de planificación, organización, de dirección, de conducción, de
coordinación y de control
tomando las decisiones acerca de los diferentes aspectos de la empresa.
Esta tarea es cada
vez más exigente a medida que crece la empresa, lo que exige una visión
global del
negocio. Lo que no es fácil discernir es cuánto está en el campo de las
aptitudes, de los
conocimientos, de las habilidades y de las actitudes. Es lo mismo que
decir que un
empresario nace con una idea acerca de un negocio y luego tiene que ir a
la escuela para
permanecer en él. Desde la perspectiva gerencial, la capacidad es real
cuando los
beneficios reales son iguales al flujo de caja neto actualizado (los
beneficios netos más
amortizaciones menos inversiones de capital menos las variaciones del
capital de trabajo)
en la medida que sea compatible con la inversión total.
La idea del crecimiento ha sido presentada desde un enfoque cualitativo,
pero más
concretamente tendríamos que hablar sobre este particular en términos de
dimensión o de
tamaño, de volumen de negocio, de la dimensión del mercado y su relación
con la
rentabilidad y con la tasa de crecimiento. La única alternativa no es
crecer o decaer , sino
que el crecimiento de la empresa no es únicamente un resultado de
condiciones externas
a ella en términos de oportunidad, creatividad y éxito en los negocios
en general. En la
literatura no existe un acuerdo unánime de que las empresas tienen que
crecer: es posible
que ello sea cierto a nivel macroeconómico, pero aún así ello no implica
que lo sea
necesario a nivel de una empresa en particular.
El crecimiento, desde el ángulo de la vida de la empresa puede ser una
cuestión relevante
para los directivos, porque la pérdida o la erosión de las ventajas
competitivas es la
mayor dificultad que pueden enfrentar porque disminuye la rentabilidad y
se destruye la
generación de valor.
El crecimiento no es un objetivo de la empresa per se; ella es una
organización formada
por personas que con la contribución de diversos recursos, tienen como
objeto satisfacer
a sus clientes proporcionando bienes o servicios para satisfacer sus
necesidades
agregando el mayor valor posible en este proceso. Más allá de esta meta,
el crecimiento
está subordinado al objetivo principal de la empresa. Entonces, sólo
sería un medio para
alcanzar los objetivos de la empresa, se trata de un mecanismo a tener
en cuenta si quiere
mantener su competitividad en el largo plazo.
La política de financiamiento tiene un papel importante, aunque el
crecimiento no pasa ni
por el capital ni por los insumos solamente, sino por la existencia y el
financiamiento de
activos intangibles tales como: los recursos existentes en las personas,
el conocimiento,
las habilidades, las competencias y los procesos internos de la empresa.
El crecimiento es un fenómeno complejo y específico de una empresa, de
un grupo
homogéneo de empresas o de una población más amplia y no puede lograse a
cualquier
precio. La historia de la empresa, de sus recursos, de su capacidad de
innovación, de su
poder en el mercado, de su organización comercial y de la orientación
elegida son
algunos de los aspectos a considerar para crecer.
Un planteo puede ser determinar si existe una relación entre el
crecimiento, la dimensión,
los objetivos y el beneficio que puede tener la empresa y si es
generalmente aceptado por
sus componentes. En el caso de las empresas en que la propiedad y la
dirección están
separadas puede haber una dicotomía en los objetivos, que no es el caso
general de la
pequeña y mediana empresa. En este caso los propietarios y los
directivos no están
separados, por lo tanto el beneficio es el centro de atención para
mantener una tasa de
crecimiento hasta un límite razonable y el interrogante es: cuál es ese
límite si es que
realmente existe.
El problema que se puede plantear es que en el proceso de crecimiento la
separación
antes citada es inevitable: los propietarios quieren rendimientos en el
sentido tradicional,
pero puede suceder que en los niveles gerenciales pueden seguir
objetivos casi opuestos
y a medida que se descienda en los niveles de organización puedan ser
completamente
distintos.
Los gerentes profesionales desean flexibilidad, liquidez y seguridad;
esto los lleva a
preferir un máximo encaje en oposición de las preferencias de los
accionistas, que
quieren hacer máximo el beneficio o el dividendo por acción, siguiendo
en este aspecto
las ideas de Gordon Donaldson.
Los estudios que se han realizado han demostrado que la remuneración de
los gerentes
están en relación con las diferencias en la dimensión de las empresas,
con la
maximización del volumen de ventas o el aumento de los activos más bien
que con las
diferencias en la rentabilidad. También se ha observado que muchas
empresas en las que
son administradas por sus propietarios estos priorizan el crecimiento
antes que la
rentabilidad a pesar de financiar sus activos preferentemente con
capital propio.
La tarea del administrador se puede resumir en la administración
eficiente de todos los
activos que posee la empresa, tanto tangibles como intangibles y la
rentabilidad de esos
activos es la medida de su capacidad ya que tendrá enfrentar tanto
factores externos e
como internos.
La dirección empresaria es una forma de recurso productivo y por lo
tanto necesita de un
conjunto de técnicas que van más allá de las personalidades; pero hay
que tener en cuenta
los aspectos subjetivos, estos últimos crean también las diferencias y
como así también
la forma en que las personas asumen sus responsabilidades, elementos
estos que
establecerán resultados diferentes en la gestión empresaria. Es decir,
hay una relación
entre las técnicas como fundamento de un recurso productivo y las
habilidades necesarias
para utilizarlas para el logro de unos objetivos previstos que se
asientan en la
personalidad de los que ejercen la función de dirección. Pero tales
habilidades pueden no
tener un carácter no universal y estar estrechamente vinculadas a una
industria en
particular, a un medio específico y a un momento de la historia. Las
habilidades se
desarrollan a través de la experiencia, en el manejo de alguna
tecnología, el conocimiento
de los mercados y la etapa de vida del sector al que pertenece una
empresa. La capacidad
de los directivos representa un incentivo para el crecimiento de la
empresa hasta la
dimensión que le permita utilizar a pleno sus capacidades.
Esto quiere decir que al crecer una empresa en términos de actividades
diferentes,
diversificándose especialmente en negocios no relacionados la curva del
costo gerencial
comienza a crecer porque disminuyen las economías por volumen en el uso
de las
capacidades gerenciales y aumentan los costos de coordinación. Las
supuestas ventajas
para crecer deben hallarse en otro factor distinto y no únicamente en el
uso de los
recursos gerenciales existentes. Lo que habría que evitar es que los
costos gerenciales no
aumenten más rápido que el volumen de las actividades.
Las innovaciones organizativas son las que pueden disminuir la creciente
ineficiencia
gerencial a medida que aumenta la dimensión. En última instancia, es la
dirección
general la que logra el efecto sinergia para obtener mayor valor que la
suma simple de las
partes de la empresa, de otro modo no podría lograrlo. La esencia de la
dirección consiste
en modificar la conducta de los miembros de una organización para
obtener unos
resultados determinados, lo que la aleja de las técnicas y de las
habilidades vinculadas a
la producción y la acerca a las técnicas y habilidades vinculadas con
los aspectos
humanos.
El crecimiento de una empresa tiene sentido cuando es el medio para
alcanzar la
dimensión óptima, si al crecer también crece la rentabilidad. Una
empresa en crecimiento
es un sistema de desequilibrios que nadie entiende fácilmente; y dentro
de este problema
se deben idear criterios de imputación de costos al período corriente y
a los futuros
períodos, lo que no garantiza que las imputaciones respondan a las
necesidades de una
administración del crecimiento. La evidencia empírica indica que existe
una relación
entre crecimiento y rentabilidad, cuando la tasa es alta supone los
beneficios altos que
pueden financiar el crecimiento mientras el o los propietarios lo
permitan.
Las trampas financieras en cierto sentido están vinculadas a los
aspectos anteriormente
desarrollados; ellas son: la insuficiencia del capital inicial, la
escasez de capital para el
crecimiento y un rendimiento de la inversión no compatible con el sector
y el costo del
capital, la dependencia del endeudamiento, una tasa de adeudamiento
alta, deficiente
administración de los fondos, preferencia por el volumen de inversión a
expensas de su
rendimiento; descuido de la relación riesgo-rendimiento; la falta de
retención de
beneficios y confusión entre ingresos de caja y beneficio neto.
En síntesis, el crecimiento es un medio para alcanzar los objetivos de
la empresa, es un
mecanismo para mantener la competitividad en el largo plazo, es un medio
para generar
valor en el largo plazo y es la prueba de la vida y la clave de
cualquier transformación.
4.5. La elección de la dirección del crecimiento.
La elección de la dirección del crecimiento supone evaluar los riesgos
que se presentarán,
las alternativas de desarrollo estratégico y la calidad de las
decisiones. Las direcciones
posibles son: el desarrollo interno o externo, el desarrollo contractual
que puede ser
perfecto y no perfecto, la cooperación entre empresas y los negocios
internacionales.
Las estrategias globales de crecimiento posibles en un empresa son:
crecer, mantenerse,
achicarse o vender / desinvertir; en nuestro caso nos ocuparemos
solamente de la
primera. El crecimiento puede interpretarse o definirse de modos
diferentes, para este
caso implica considerarlo desde el aumento de las ventas solamente
penetrando el
mercado actual. Para que esto sea posible es necesario un cambio en la
demanda, en el
volumen de ventas y en la magnitud y composición del activo y del
pasivo.
El crecimiento está asociado a la capacidad de generar beneficios y
rentabilidad; un
gerente es eficaz si promueve el crecimiento y promueve el consenso a la
vez. Siempre
hay una correlación entre el crecimiento de una empresa , el aumento del
margen sobre
ventas y la disminución del riesgo por la diversificación de sus
negocios. La sociedad
premia a la empresa en la medida que genere empleo y beneficios para
ella. El poder de
la empresa en su entorno es otro resultado no despreciable para la
empresa que crece. En
resumen el crecimiento es un índice del desempeño económico dinámico de
la empresa,
mide su capacidad de ampliar su gama de oportunidades comerciales y
técnicas.
Lo mencionado anteriormente implica tener en cuenta que siempre las
empresas pasan
por dos problemas que hemos mencionado y que tienen que superar: la
fragilidad
financiera que surge cuando la empresa crece más que sus posibilidades
de financiar el
crecimiento o la fragilidad de mercado que es cuando la empresa crece
menos que el
mercado. Estos extremos tienen que evitarse porque en cualquiera de los
casos la
empresa puede desaparecer.
Entonces pueden existir cuatro situaciones diferentes: 1) el crecimiento
equilibrado, la
empresa puede seguir el crecimiento de la demanda y mantener su posición
competitiva;
2) la empresa podría sostener un crecimiento mucho alto que él que tiene
su sector
industrial; 3) la empresa que se “recalienta” es la que no puede seguir
el crecimiento de
su sector y va perdiendo participación en el mercado y 4) la capacidad
de crecimiento de
la empresa está ligeramente debajo del crecimiento de la demanda. El
problema es
determinar la estructura de financiamiento óptima de la pequeña y
mediana empresa que
le permita un crecimiento sostenido. La estrategia de negocios es la
base de la respuesta.
En términos financieros, una estrategia de negocios se asemeja mucho más
a una serie de
opciones que a una serie de flujos estáticos de efectivo. La ejecución
de una estrategia
casi siempre implica tomar una secuencia de decisiones importantes. 17
Este tema puede abordarse desde diferentes enfoques: 1) el crecimiento
de la
organización puede explicarse por los costos de transacción, pudiendo
establecerse la
relación entre la estructura financiera y el crecimiento; 2) se pueden
tratar las distintas
variantes del crecimiento a partir de la evolución de la demanda y los
cambios que
surgen de los diferentes tipos de crecimiento; 3) el comportamiento de
las rentas en
ambientes competitivos, el compromiso y la flexibilidad como fuentes de
valor y de la
inversión para revertir la tendencia del deterioro del posicionamiento y
4) relacionando
los objetivos de la empresa y la construcción de un modelo financiero
para conseguir el
crecimiento.
El crecimiento afecta los métodos de dirección, la estructura de la
organización y de
control. Los problemas que se presentan son la necesidad de nuevos
recursos para la
inversión y el financiamiento. La gerencia de una empresa tiene que
conocer la tasa de
crecimiento que puede sostener de acuerdo a la información con que
cuenta; sus
decisiones comerciales están asociadas las decisiones de política de
financiamiento con
fondos ajenos y propios para obtener unos resultados en términos de
beneficios y de
rentabilidad. La política financiera corriente tiene establecidas unas
reglas de reparto de
dividendos y de endeudamiento en términos de proporción de beneficios
después de
impuestos que se van a repartir y, en términos de pesetas de capital
ajeno que se va a
contratar por peseta de capital propio respectivamente. También se
estima que la empresa
no puede acceder al mercado de acciones ni ampliar el capital quedando
restringida la
nueva financiación con fondos propios a los beneficios retenidos.18
La importancia del crecimiento se vincula a temas tales como la
administración de los
ingresos y de los egresos, la calidad y talento de los directivos, las
competencias del
personal, la posibilidad de atraer inversores, la superación de los
riesgos de sustitución y
de imitación y la capacidad de vencer la madurez del sector al que
pertenece la empresa.
Las variables a tener en cuenta en la estrategia de crecimiento son: 1)
el objetivo que la
empresa pretende alcanzar, 2) los recursos y las capacidades internas,
3) la situación del
sector y sus oportunidades y 4) la experiencia de la empresa para
ejecutar la estrategia.
4.6. Las diferentes estrategias.
La estrategia de crecimiento supone el uso, el consumo y el agotamiento
de los activos
que tiene una empresa aumentando la actividad económica hasta el límite
de ellos en un
negocio o en una unidad estratégica de negocio; estos pueden ser
tangibles e intangibles,
la dificultad podría consistir en la detección y valuación de los
últimos.
En la creación de valor de una empresa intervienen la sustentabilidad de
los resultados, la
identificación de los activos subutilizados, el flujo de fondos
discrecional, el
apalancamiento operativo y el apalancamiento financiero. En el
crecimiento estos
generadores de valor tienen un papel muy importante.
La sustentabilidad de los resultados se basan en los producidos por la
venta de activos y
por los excedentes de recursos líquidos; en la identificación de los
activos subutilizados
se pueden mencionar las propiedades y otros activos no utilizados; los
activos con flujos
de fondos insuficientes o nulos; los activos con valor estratégico sin
uso; las marcas y
patentes y las opciones reales. El apalancamiento operativo comprende:
la estructura del
cuadro de resultados, los ingresos, los costos, el nivel de ocupación de
la capacidad
instalada y las alternativas para el cambio del nivel de actividad. El
apalancamiento
financiero se refiere a los niveles históricos de endeudamiento, a los
costos y riesgos
financieros, a la utilización de las facilidades financieras disponibles
o desarrollables, los
índices de cobertura de los intereses y la calificación crediticia.
La estrategia de desarrollo implica pasar de una situación existente a
otra diferente en la
que normalmente se cambian el negocio y el tipo de activos que se
utilizan, llamado
también proceso de diversificación. Lo que permite concluir que cada
negocio o unidad
estratégica de negocio tiene unos activos que son específicos, los que
pueden ser también
críticos.
El mantenimiento de la competitividad de una empresa en un sector
específico también
normalmente exige el cambio de los activos a causa de cambios en la
tecnología y del
entorno económico de la empresa.
El crecimiento interno es posible cuando los fondos que provienen de la
actividad que
realizan las empresas; en cambio se entiende por financiamiento externo
cuando los
fondos provienen de préstamos o deudas que toma la empresa de sus
acreedores.
También las empresas pueden tomar fondos del mercado de capitales,
modalidad casi
desconocida en las pequeñas y medianas empresas; se puede considerar
como un
mecanismo de crecimiento pero altera la composición del capital y del
poder de la
empresa. En una primera aproximación se puede afirmar que una buena
gestión
empresaria depende del uso de las dos fuentes a la vez en la medida que
la primera fuente
potencie a la segunda.
4.7. Las principales leyes del crecimiento.
Las leyes del crecimiento y la estrategia competitiva se vinculan entre
si. Las leyes que
denominamos del crecimiento son las regularidades descubiertas por
diversos autores en
forma independiente y que se vinculan con los mecanismos de crecimiento.
El aporte de
este trabajo es presentarlas como un todo coherente entre sí, aunque
provengan de
diferentes fuentes.
Las regularidades son situaciones que se repiten, cualquiera sea la
situación y que se
pueden aplicar a cualquier empresa independientemente a la dimensión, al
tiempo o
cualquier otra circunstancia. Esta es la razón por la se pueden
denominar leyes, aunque
no tienen el mismo significado que las leyes físicas.
Esta visión supera el estrecho enfoque financiero tradicional, en efecto
desde éste último
se buscan las fuentes de financiamiento como prioridad única y sin
considerar lo
suficiente el costo del mismo; la dirección de la empresa se orienta a
los balances y a los
productos, se busca solo la participación en el mercado, la
improvisación en las fuentes
de financiamiento y la prioridad del funcionalismo organizacional dando
importancia a
las decisiones al sector financiero.
En cambio, en el enfoque estratégico el crecimiento estaría delimitado
por otras
condiciones tales como la búsqueda y la existencia de oportunidades, el
abordar
mercados con objetivos financieros en largo plazo y con el objetivo de
generar fondos, la
preocupación por el crecimiento de la empresa, el aumento del beneficio
del capital
propio y la generación simultánea de crecimiento, flujo de fondos y de
beneficios. La
delimitación puede surgir al tener en cuenta algunas regularidades
encontradas por varios
autores y tenerlas en cuenta en el momento de formular la estrategia de
crecimiento.
1) Ley de Gibrat expresa que el crecimiento de una empresa es
independiente de su
tamaño. 19
2) Ley de Edwin Mansfield sostiene que las pequeñas empresas tienen una
tasa de
crecimiento algo superior a las grandes. 20
3) Ley de la demanda del sector sostiene que las ventas de la empresa
tienen que crecer
por lo menos al mismo ritmo del aumento de la demanda del el sector ( Gd
= Gs)
Para mantener constante la tasa de participación de mercado de la
empresa es
necesario que sus ventas deban crecer al mismo ritmo que la demanda.
4) Ley del crecimiento sostenible: es la tasa de aumento del activo y de
las ventas que
puede soportar financieramente; si aumenta la tasa de la demanda,
aumenta la tasa de
las ventas, aumenta la tasa del activo y aumenta la tasa del capital
propio u operativo,
de modo que se puedan financiar las ventas ( Gd = Gs = Ga = Ge) Rara vez
se logra
esta igualdad instantáneamente, sino que más bien se obtiene por ajustes
sucesivos
con el correr del tiempo.21
El aumento de las ventas debe estar acompañado por aumento proporcional
del
activo bajo la condición de que la tecnología y las condiciones de
producción sean
estables. La noción de crecimiento sostenible de la empresa está
asociada con la
condición del equilibrio en el flujo de fondos que el crecimiento
generará dentro de la
empresa; tienen que ser iguales los empleos y las fuentes; será mayor
cuando la tasa
de retención de beneficios sea alta, menor la distribución de beneficios
y menores las
necesidades de inversión. En el largo plazo el ritmo de crecimiento
equilibrado y
sostenido debería darse la cuádruple igualdad mencionada antes. La
noción de
crecimiento sostenible de la empresa está asociada con la condición de
equilibrio en
el flujo de fondos que el crecimiento generará dentro de la empresa.
5) El crecimiento equilibrado es el crecimiento máximo que la empresa
puede financiar
por sí misma y por créditos sin modificar la estructura de sus capitales
y está limitado
por factores humanos (crecimiento controlable) y por factores
financieros
(crecimiento sostenible). La tasa de crecimiento equilibrado (te) debe
compararse con
la tasa de crecimiento real (tr) y con tasa de crecimiento del mercado (tm).
6) La fragilidad financiera expresa que el crecimiento real no puede
superar el
crecimiento equilibrado, por lo tanto se debe descartar el crecimiento
rápido o
descontrolado propio de las pequeñas y medianas empresas muy dinámicas
que
tienen problemas financieros (tr > te).
7) La fragilidad del mercado expresa que la tasa de crecimiento de la
empresa no puede
crecer menos que la tasa de crecimiento del mercado, o sea tener pérdida
de
participación de mercado (tm <te).
8) El crecimiento de conquista se produce cuando la tasa de crecimiento
equilibrado es
mayor que la tasa de crecimiento real, mayor que la tasa de crecimiento
del mercado
(te > tr > tm ); en cambio el crecimiento explosivo (no recomendable) es
cuando el
crecimiento real es mayor que el crecimiento equilibrado, mayor que el
crecimiento
del mercado ( tr > te > tm ) y crecimiento pequeño (no recomendable) es
cuando la
tasa de crecimiento equilibrado es mayor que el crecimiento del mercado,
mayor del
crecimiento real (te > tm > tr).
9) Existe una relación entre crecimiento, demanda, ventas/ producción e
inversión .
10) El crecimiento tiene como restricciones la rentabilidad, el mercado
y el sector en el
que se encuentra la empresa.
La actividad que realiza una empresa tiene en sí misma un efecto
amplificador ya que en
el ciclo financiero se consumen recursos, se acumulan, se puede ampliar
el capital por la
vía de la autocapitalización o por la incorporación de nuevos capitales,
se pueden obtener
créditos de los proveedores y de las entidades financieras y se pueden
generar nuevos
recursos para financiar las actividades. Pero en realidad existen
diversos límites
crediticios tanto de los proveedores como de los bancos que afectan la
liquidez de una
empresa para invertir para el crecimiento, si su competitividad es menor
que las otras del
sector, entonces el proceso de subcapitalización es inevitable porque la
rentabilidad del
activo no es compatible con la inversión total de la empresa.
El crecimiento armónico puede ser financiado por el autofinanciamiento y
el
endeudamiento en función del crecimiento del capital operativo. En la
realidad de nuestro
país en el financiamiento de las pequeñas y medianas empresas la fuente
más común es la
capitalización de los beneficios. Esto es posible cuando las diversas
políticas están
integradas: la política comercial que define las inversiones en
productos y mercados, lo
que mide la eficiencia por la rentabilidad del activo después pagar
impuestos a la renta; la
política de financiación que se refiere a la estructura y composición de
deudas de corto y
de largo plazo; la política financiera se refiere a la máxima tasa
interés que puede pagar
la empresa y está dependiendo del índice de endeudamiento; la política
de
endeudamiento se refiere en cuánto se puede endeudar la empresa en
relación a su capital
propio u operativo y la política de capitalización que es la tasa de
retención de beneficios
prevista.
La dirección de una empresa no debe descartar la posibilidad de
desarrollar la capacidad
de transformar los recursos menos líquidos que tiene por otros más
líquidos. Esto podría
llamarse “ingeniería” para transformar el activo, produciendo cambios en
los recursos y
eliminado aquellos de bajo rendimiento o comprando los servicios que
proveen otras
empresas en el mercado con el objetivo de lograr un equilibrio en los
flujos de fondo y
que sean compatibles con la estrategia de la empresa. Esta estrategia
debe tenerse en
cuenta cuando la magnitud del cociente deudas / capital operativo crece
demasiado y el
adeudamiento se hace a tasas crecientes que aumenta el riesgo de la
empresa.
El crecimiento plantea problemas cualitativos y cuantitativos derivados
de la demanda de
recursos para la inversión y la financiación, es necesario conocer la
tasa de crecimiento
de las ventas que una empresa puede sostener sin aumentar el capital, ya
que la nueva
financiación deberá realizarse con fondos propios a partir de los
beneficios retenidos. El
crecimiento por aumento de la capacidad actual está determinado por la
evolución de la
demanda y el ciclo de vida de los productos o de los negocios. Pero, la
diversificación en
algún momento es una necesidad, que está limitada por el capital actual
o la necesidad de
nueva deuda o la búsqueda de la autoexpansión del capital.
4.8. Los límites y el ritmo del crecimiento de la empresa.
Los límites del crecimiento de la empresa son diversos, entre ellos se
pueden mencionar
todos los riesgos y las consecuencias del crecer, así como las
condiciones que se pueden
considerar esenciales tales como el empresario, los inversores y el
mercado.
La confusión de los roles que se desempeñan en la empresa tales como
emprendedor,
empresario, inversor, propietario, gerente y miembro del sistema
político de la empresa
pueden condicionar el crecimiento de la empresa .La resistencia al
cambio normalmente
se oculta tras una racionalización de la aplicación de las técnicas de
administración.
La restricción más importante es la relación crecimiento - rentabilidad
que puede estar
inducida por tres factores: la capacidad instalada, la capacidad
gerencial y la cantidad y la
calidad de los activos existentes. La capacidad gerencial como cualquier
otra capacidad
está sujeta a la ley de los rendimientos decrecientes y como activo
puede estar en el
límite del crecimiento.
El crecimiento en el límite de los activos existentes se produce cuando
se agotan o se
agotarán en el corto plazo, por lo que el crecimiento no podrá continuar
o tales activos
sólo son aplicables dentro de los mercados y los productos actuales. Si
la empresa
necesita crecer fuera del límite de sus activos actuales debe buscar una
nueva
composición y calidad de los activos, evaluar los activos intangibles
que son los que le
permiten a la empresa generar valor en el largo plazo y procurar la
incorporación directa
o indirecta de nuevos activos específicos.
El ritmo del crecimiento está en relación directa con la incorporación
de nuevos activos,
debe ser compatible con su capacidad de financiamiento y el control del
crecimiento. En
el largo plazo no hay crecimiento de las ventas sin incremento
proporcional del activo.
4.9. El crecimiento de la pequeña y mediana empresa como un fenómeno
sistémico.
4.9.1. La descripción sistémica del crecimiento de la pequeña y mediana
empresa.
El crecimiento de la pequeña y mediana empresa se puede considerar como
un fenómeno
sistémico porque cuando se actúa sobre una de las variables afecta a las
demás, de este
modo contribuyen al crecimiento potenciando a todos los componentes del
sistema. Los
factores que explican el crecimiento de hecho actúan en forma conjunta
como verdaderas
palancas, de este modo se generan los recursos necesarios para crecer.
Las políticas empresarias son el origen del apalancamiento estratégico
total. Los factores
explicativos del crecimiento de la pequeña y mediana empresa son sus
palancas. Este
enfoque puede ser la base para comprender el crecimiento de la empresa
como un
problema sistémico. Está expresando que la interacción entre diversos
factores, aunque
diferentes, son que los determinan el crecimiento de la empresa y cual
es la contribución
de cada factor al resultado total.
Este concepto permite medir la sensibilidad al crecimiento de los
cambios de las
políticas, haciendo variar una a una cada variable, conservando el valor
de origen de las
demás y midiendo el efecto de la variación sobre el valor del
crecimiento aunque que no
pueda ser medido su resultado total.
Cr = { (Cop - CC) (1 + D . ) }. Rs. (Rte´). AT. Ic. Ii . ( Rte´ – i). CH
COp
El apalancamiento de los recursos requiere otros modos de dirigir las
empresas y tiene
otras implicancias tales como: el aprendizaje, el compartir y
reorganizar el conocimiento
y construir activos tangibles e intangibles con una forma nueva y
creativa.
El crecimiento (Cr) puede expresarse, para su comprensión global, del
siguiente modo: es
el producto de la estructura financiera {( COp – CC) (1 + D . ) } por el
rendimiento
COp
del sector (Rs), por la rentabilidad del activo neta de impuesto a la
renta (Rte´), por la
rotación de los activos (AT), por el índice de competitividad (Ic), por
la innovación en
productos, mercados y negocios (Ii), por la diferencia entre la entre la
rentabilidad neta
de impuestos a la renta y el costo promedio del capital (Rte´ – i) y por
comportamiento
humano (CH).
Los factores antes mencionados están multiplicando, si algunos de ellos
fuera igual a
cero el resultado final sería cero. Pero si cualquiera de ellos aumenta
su valor influiría en
el aumento del valor de los demás por ser de carácter sistémico. El
crecimiento de la
empresa no puede explicarse por un sólo factor sino por la actuación
conjunta de diversos
factores que contribuyen al resultado final.
Se podría llegar al mismo resultado derivando la fórmula de crecimiento
(Cr)
sucesivamente en relación con cada una de las variables. Se muestra el
crecimiento como
un fenómeno autogenerador pero tiene deficiencias teóricas desde el
punto de vista
matemático, relacionando elementos heterogéneos que no son posibles
medir, pero puede
ser un buen modelo para explicar el crecimiento a partir de las
políticas empresarias. Es
posible tomar el criterio antes mencionado considerando a la empresa un
sistema,
cualquier variación en cualquiera de sus componentes afecta a los
restantes. 22
En esta época el apalancamiento de los recursos es la estrategia que una
empresa debe
llevar a cabo, es decir que el crecimiento es posible en la medida se
apalanquen los
recursos propios y los ajenos que están en el sistema empresa extendida
que va más allá
de sus fronteras. Esto implica la reducción drástica de capital de
trabajo, de otras
inversiones, del costo promedio del capital y por supuesto de los
activos expuestos.
La expresión presentada, aunque no resuelve la posibilidad de un cálculo
exacto, se trata
un buen modelo conceptual de carácter sistémico que podría traducir cada
término como
expresiones de políticas de la empresa que actuarían como palancas o
multiplicadores de
recursos para llevar a cabo su estrategia de crecimiento. La empresa
capitalista tiene
como lógica la autoexpansión del capital mediante el proceso por el cual
aumenta sus
recursos financieros en la medida que la empresa sea la más competitiva
del sector a que
pertenece.
4.9.2. Un modelo explicativo del crecimiento de las pequeñas y medianas
empresas.
La expresión presentada en el apartado anterior nos permite elaborar un
modelo con un
enfoque sistémico que nos permite determinar y explicar cuales son los
factores que
pueden explicar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas.
El modelo se fundamenta en el enfoque estratégico indicando que el
crecimiento está
dependiendo de varios factores a la vez y que difícilmente se puede
explicar por
solamente por uno de ellos porque que se trata de un fenómeno complejo.
El problema real que se presenta es que no existe un factor o un
conjunto de factores que
se puedan encontrar dentro o fuera de los sistemas de información
tradicionales y que
expliquen por sí solos el crecimiento; en especial en el caso de la
pequeña y mediana
empresa. Los argentinos tenemos la mala costumbre de creer que la
solución a
situaciones complejas depende de una sola variable.23
El problema consiste en que no todos los factores explicativos pueden
estar sujetos a
medición a partir de la información que dispone la empresa en sus
balances y que en
algunos deben ser evaluados en forma independiente. Por otra parte, en
el caso de las
pequeñas y medianas empresas, la mayoría no presentan los estados
contables y en caso
de existir tales estados no reflejan la verdadera actuación de la
empresa.
En la actualidad los factores cualitativos son más relevantes para
evaluar la actuación de
cualquier empresa y la contabilidad nos proporciona aspectos parciales y
que no permite
una visión global.
Los criterios más adecuados para tener una visión sobre la marcha de la
empresas son:1)
la calidad del sistema político de la empresa, 2) el concepto de negocio
que vertebre a la
empresa, 3) la capacidad organizativa de la empresa para la generación
de valor, 4) la
acumulación de recursos y de capacidades, 5) la calidad de la asignación
de los recursos
y las capacidades en relación a las oportunidades para que permitan el
crecimiento y 6) la
eficiencia en la toma de decisiones generales.
Los principios aplicados para evaluar el crecimiento de la empresa son:
1) el crecimiento
es gobernado por la dirección, 2) es necesario el diseño de una
organización eficaz, 3) es
importante la coordinación de la empresa con el mercado y 4) es preciso
acertar en la
elección estratégica. La dirección tiene que tener una visión global de
la empresa y de sus
políticas las que tienen que ser coherentes entre sí.
Los factores propuestos que pueden explicar el crecimiento de las
pequeñas y medianas
empresas contienen elementos cualitativos y elementos cuantitativos: la
estructura de
financiamiento del crecimiento, la evolución del sector, el modelo de
desarrollo estratégico, el modelo de negocio, el grado de competitividad
de la empresa, la capacidad
de innovación , la calidad de las decisiones de inversión y el
comportamiento humano.
5.1. La estructura de financiamiento del crecimiento.
La estructura de financiamiento es uno de los factores que explican el
crecimiento es
decir cómo es la participación de las deudas de corto y de largo plazo y
del capital
propio en el financiamiento del activo. Este indicador es complementado
con la
evolución de los beneficios , su tasa de retención y con el nivel de las
reservas
facultativas. También es necesario tomar en cuenta la evolución de las
deudas de corto y
de largo plazo, la relación de las deudas con capital propio, el
apalancamiento financiero
y la evolución en el tiempo del capital propio.
La afirmación anterior convalida que las pequeñas y medianas empresas
tendrían que
financiar su crecimiento apelando a una estrategia que le permita una
ventaja competitiva
superior a la de sus competidores generando un proceso de acumulación
tal que permita
un crecimiento con una base interna apenas potenciado con la base
externa. El
crecimiento patrimonial es la clave del crecimiento de la empresa y la
evolución de las
deudas estaría condicionada por él. A. y G. Macario sostienen que
autofinanciamiento es
el flujo de capitales que no proviene de los dueños, de nuevos
inversores ni de terceros,
sino que las empresas lo obtienen de su propia actividad, los
autogeneran.24 En realidad
la autofinanciación tiene un origen bastante amplio tales como: las
reservas legales,
estatutarias, voluntarias y las reservas de renovación de inmovilizados;
las
amortizaciones; las provisiones y las reservas ocultas.
Habría que considerar que la empresa puede tener fondos de origen
interno que
provienen de las depreciaciones y de los beneficios retenidos que de
hecho tienen un
costo. Pero los criterios de distribución son diferentes: las
depreciaciones pueden tener
un costo de oportunidad de invertir fuera de la empresa, sin embargo no
pueden ser
distribuidos entre sus propietarios o accionistas.
Los beneficios retenidos merecen otra reflexión: tienen un costo de
oportunidad para la
empresa de invertirlos en otros negocios y también se está privando a
los propietarios o
accionistas de invertir tales fondos en otras actividades con mejores
rendimientos. Es el
costo de renunciar a invertir en otras empresas con un riesgo similar.
La otra forma de
considerarlo sería que el costo de los beneficios retenidos es un costo
de oportunidad
igual al valor del beneficio o dividendo al cual han renunciado los
propietarios o los
accionistas. Este costo puede definirse como la tasa de rendimiento que
permite al
accionista permanecer indiferente entre (1) un pago en efectivo de un
dividendo y (2) el
proyecto financiado por las ganancias retenidas.25 El aspecto a
considerar desde un
enfoque estratégico es que una empresa que se financie exclusivamente
con capital
propio aumenta su valor de mercado; si se aplica la “q” de Tobin
relacionando el valor de
mercado con el valor libros de la empresa, el resultado será mayor a
uno, expresando un
valor agregado económico más alto (q = VM/ Vl > 1). La empresa en éste
caso solo
asume el riesgo comercial y minimiza el riesgo financiero.
No obstante lo mencionado, el beneficio retenido es la fuente de
financiamiento más
barata y al alcance de la pequeña y mediana empresa por las razones
mencionadas
anteriormente. El costo de los fondos utilizados es el promedio
ponderado de los costos
de las diversas fuentes de financiamiento empleadas por la empresa,
siendo el costo de
las fuentes internas menores que las fuentes externas cualquiera sea su
origen en el caso
de nuestro país, no obstante lo mencionado en los párrafos anteriores.
El planteo es que se trata de un problema estratégico más que de
política de
financiamiento porque depende del posicionamiento de la empresa, de la
cartera de
productos, de la cartera de negocios, de la política de precios, del
margen bruto de ventas,
de la rotación de los inventarios y de las condiciones de compras y de
ventas que se
expresa por el nivel de la rentabilidad del activo después del pago del
impuesto a la renta.
En consecuencia, el capital de trabajo que se libera al finalizar un
ciclo permite financiar
el siguiente ciclo operativo y quedan disponibles los excedentes
señalados. 26
En las fuentes del financiamiento del crecimiento de las pequeñas y
medianas empresas
hay que tener en cuenta como condición necesaria: 1) la existencia de
servicios
productivos no utilizados en la propia empresa, 2) la existencia de
suficientes servicios
productivos ociosos en el mercado, 3) el crecimiento del capital propio
u operativo y 4)
la capacidad de lograr superbeneficios superiores a la media del sector
en que se
encuentra la empresa.
Los servicios productivos no utilizados por la empresa que se pueden
mencionar son: la
capacidad de dirección y de gestión empresaria disponible para el
crecimiento, un cierto
nivel de desocupación en los sistemas productivo y financiero y de otros
factores que
permitan llegar a un nivel de actividad adecuada en condiciones
rentables.
Lo que no se puede encontrar afuera son las capacidades directivas y las
habilidades
necesarias para movilizar los recursos existentes que dependerá
solamente del desarrollo
estratégico elegido.
La existencia de suficientes servicios productivos ociosos en el mercado
están en el
entorno de la empresa y pueden ser utilizados mediante mecanismos
contractuales o de
cooperación entre empresas que reemplazan la inversión directa y la
correspondiente
financiación con fondos propios o ajenos que puedan implicar un costo y
riesgo alto.
El crecimiento del capital propio u operativo es el resultado de
mantener una tasa
continua de crecimiento, lo que supone una actuación satisfactoria de la
empresa en
términos de rentabilidad, lo que también le permitirá la captación de
nuevos recursos
para que se pueda generar el nuevo crecimiento. Dadas las condiciones
anteriormente
mencionadas la estructura de financiamiento estará basada en el
crecimiento del capital
propio u operativo, lo que sería uno de los elementos explicativos de un
modelo de
crecimiento de las pequeñas y medianas empresas en la realidad
argentina.
La capacidad de lograr superbeneficios es una de las características de
las pequeñas y
medianas empresas que desarrollan recursos y capacidades especiales que
le permiten un
posicionamiento de privilegio en un sector, en algunos casos se trata de
monopolios y
logran una interdependencia favorable con la gran empresa. La situación
es muchas veces
es el resultado de la política económica imperante, caracterizada por
sustitución de las
importaciones, por la existencia de barreras arancelarias y
pararancelarias y una tasa de
cambio alta.
La estructura de financiamiento en este contexto se puede expresar como
el
apalancamiento del capital propio u operativo (COp) existente en la
empresa menos el
capital contable inicial (CC). Lo que se apalanca en realidad es la
acumulación producida
en el tiempo de las reservas legales, de las reservas facultativas, de
los resultados de los
ejercicios anteriores y del último ejercicio después de la distribución
de beneficios. Esta
acumulación está expresando la tasa de retención de beneficios de cada
ejercicio
económico de la empresa. Este el primer factor sistémico del crecimiento
desarrollado en
el apartado anterior:
La evidencia empírica de acuerdo a diversas publicaciones indica que
existe la
preferencia de financiar el crecimiento con capital propio y también
utilizar los
instrumentos financieros no tradicionales para hacer posible el despegue
de las pequeñas
y medianas empresas de nuestro país.
En las empresas en general, de acuerdo a una encuesta realizada en 2005,
por Ernst y
Young y el Instituto Argentino de Ejecutivo de Finanzas (IAEF) sobre 100
empresas, de
las cuales el 75 % factura más de 200 millones por año, la mayoría
invierte con fondos
propios, no prevén deudas con bancos ni con el mercado de capitales. El
45 % admitió
que su inversión fue 20 % más alta que en 2004 y 6 % invirtió menos que
el año anterior.
En síntesis, el 43 % se financió con recursos propios, el 15 % con
aportes de los
accionistas, el 25 % tomó deuda bancaria y el 11 % obtuvo fondos del
mercado de
capitales.27 Los datos disponibles aportados por el Indec indican que el
40 % del fondeo
total de las empresas proviene de la reinversión de utilidades (autofinaciamiento),
comparado con un 2 % de 2001.28
En un estudio realizado en la provincia de Catamarca en 136 pequeñas y
medianas
empresas de diferentes actividades se concluyó que el 85 % de los
activos se financiaron
con patrimonio neto y el resto con diferentes pasivos.29
En recientes estudios comparativos se muestra que la estructura de
financiamiento de
estas empresas comparada con otros países es la siguiente:
El Instituto de Investigaciones Económicas (I.I.E) de la Bolsa de
Comercio de Córdoba
ha publicado recientemente31 las diferentes formas de financiamiento
empresaria durante
los años 2004 y 2005:
En la misma publicación mencionada antes también se incluyen los datos
de las formas
de financiamiento empresario en América Latina y el Caribe para el año
2004:
En un reciente trabajo realizado durante el año 2005 sobre las nuevas
inversiones y el
financiamiento entre los industriales de Córdoba por MKT 32, en general
el 53,9 %
realizarán inversiones y el 46,1 % no realizarán inversiones; el 56,3 %
no utilizará el
crédito bancario, el 35, 4 % utilizará crédito bancario y 8,3 % no sabe
o no conoce. Las
respuestas dadas por los empresarios en cuanto a la fuente de
financiamiento se resumen
en el siguiente cuadro:
En el mercado de valores de nuestro país, recientemente, además de las
acciones y títulos
públicos aparecen nuevos productos orientados a l