Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su implantación

9
I. INTRODUCCION
Hoy en día, en la era del conocimiento, el elemento diferenciador de
las organizaciones, así como su competitividad, lo constituyen los individuos
que la componen. De este modo, el capital humano se convierte en el activo
más valioso que posee una organización, destacándose por sobre los activos
físicos y financieros, e incluso por sobre los demás intangibles.
Este rasgo distintivo, es la base de la competitividad organizacional
actual, y está constituido básicamente por las competencias de los
individuos, esto es, en términos simples, conocimientos, habilidades y
cualidades de sus integrantes. Entonces de ahí, la importancia de su gestión,
puesto que estas competencias individuales, además de ser clave dentro de
las competencias básicas distintivas organizacionales, son las encargadas
de generar la competencia esencial, la cual es la que permite obtener las
ventajas competitivas sostenibles.1
Es así como la gestión por competencias, ‘‘adquiere importancia en
aquellas organizaciones que visualizan al aprendizaje individual y colectivo
como una línea estratégica para su desarrollo. Es una posibilidad de
distinguirse en los mercados y/o servicios a prestar, como también una vía
para profesionalizar el trabajo y generar oportunidades de desarrollo del
personal’’.2 Es más, ‘‘su estudio, en aquellos países en que su utilización ha
1 En síntesis, las competencias que poseen las personas (capital humano), son vitales dentro de las
competencias básicas distintivas de una organización (capital organizativo, capital tecnológico, capital
relacional, y capital humano propiamente tal). Puesto que, además de ser el único recurso vivo y orgánico
susceptible de ser desarrollado y optimizado, es la base de generación de los otros tres tipos de capital. Por otro
lado, de la combinación de estos cuatro tipos de capital, se obtiene la competencia esencial de una
organización para la generación de ventajas competitivas sostenibles. En Internet:
<http://www.gestiondelconocimiento.com/modelos_bueno.htm> [consulta: 25 noviembre 2005]
<http://www.gestiondelconocimiento.com/conceptos_capitalhumano.htm> [consulta: 25 noviembre 2005]
2 MERTENS, Leonard. Prólogo. En: SARACHO, José María. Un modelo general de gestión por competencias.
Santiago. RIL editores, 2005. pp. 11-13.
GESTION POR COMPETENCIAS
FUNDAMENTOS Y BASES PARA SU IMPLANTACION
10
alcanzado mayor desarrollo y eficacia, han generado sistemas complejos,
dirigidos a su normalización y certificación, así como a la formación’’.3
En ese contexto, y en lo que sigue, esta investigación intentará
contribuir a aclarar el potencial que representa un sistema de gestión por
competencias para las organizaciones, para una eventual implantación y
posterior aplicación en las políticas de recursos humanos desde una
perspectiva estratégica.
Para ello, se abordará, en primer lugar, diversos aspectos útiles a
conocer para una cabal comprensión de cómo se manifiesta el enfoque de
competencia y su terminología, en todas sus dimensiones. Esto significa, a
grandes rasgos, una aproximación a las competencias; surgimiento de las
competencias; conceptualización de las competencias; acerca de las
competencias a nivel de países; acerca de las competencias a nivel de
empresas; elementos de las competencias; tipología de las competencias;
culminando así, con las competencias y la inteligencia emocional.
Luego, se tratarán las competencias desde la perspectiva
organizacional, esto es desde su gestión; abordando distintos aspectos
generales útiles a saber previo a una decisión de implantación de un sistema
por competencias. Seguidamente se ofrece, una visión generalista acerca de
los procesos de implantación que implica una novedosa clasificación de los
modelos de competencias que actualmente circula entre los expertos;
culminando, con el proceso de implantación que implica un sistema de
gestión por competencias siguiendo un enfoque conductista.
3 RAMIREZ, Carlos. Gestión estratégica de recursos humanos y evaluación del desempeño en la administración
pública chilena. [en línea] GOBIERNO Y ADMINISTRACION DEL ESTADO. 4(88): 57-81, nov. 2000.
<http://www.uchile.cl/bibliotecas/publicaciones/index.html> [consulta: 25 noviembre 2005]
11
II. OBJETIVOS
2.1 OBJETIVO GENERAL
Analizar el potencial del sistema de gestión por competencias para su
eventual implantación y posterior aplicación en las políticas de recursos
humanos desde una perspectiva estratégica.
2.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS
Conocer y comprender el concepto de competencia y el enfoque de
competencia;
Conocer los fundamentos y las características que constituyen una
gestión por competencias; e
Identificar y analizar los pasos necesarios para implantar un sistema
de gestión por competencias.
12
III. METODOLOGIA
El trabajo se basa en una investigación de carácter exploratoria –
descriptiva, puesto que el estudio de las competencias en el contexto que
nos concierne, aún no han sido suficientemente estudiadas y las
conclusiones existentes no son aún determinantes. Asimismo, se pretende
describir en todos sus componentes principales – el ‘‘enfoque de
competencia’’, analizando a su vez como se comporta tal enfoque en el
dominio organizacional.
Por lo expresado, el método a seguir para obtener los objetivos
planteados se basa en los siguientes planes, a saber:
a) Plan de recogida de la información: Consiste en una exhaustiva
indagación bibliográfica, recurriendo a la opinión de consultores nacionales e
internacionales, las cuales han sido recolectadas tanto de material impreso,
como libros, apuntes de clases, e Internet. Asimismo, se citarán a modo de
ejemplo, cuando se estime necesario, experiencias nacionales e
internacionales, ya sea a nivel de países y/o a nivel de empresas, según
corresponda.
b) Plan de procesamiento y análisis de la información recogida: El
procesamiento y análisis de la información recogida se efectúa en cada
apartado en base a la conjunción de los siguientes métodos científicos, en el
orden que se indica a continuación, a saber:
La deducción: este método consiste en partir de principios generales
aceptados como válidos – supuestos – y por medio del razonamiento
lógico se aplica a realidades o fenómenos individuales o singulares.
La deducción es el procedimiento que utiliza el silogismo lógico, el
13
cual consiste de partir de dos juicios o verdades conocidas para
alcanzar una tercera verdad a través de la conclusión.
El análisis: es dividir o descomponer un todo en sus partes o
elementos constitutivos. Para poder hacer adecuadamente la
descomposición es imprescindible tener la visión aproximada del todo.
Asimismo, para la filosofía, el análisis es la descripción o
interpretación de una situación o de un objeto cualquiera, a partir de
los elementos más simples de la situación o del objeto en cuestión.
La síntesis: es lo opuesto al método anterior, es decir, es lograr la
visión de totalidad del fenómeno en estudio. Corresponde al
significado común de unificación, coordinación o composición.
El análisis y la síntesis son métodos unidos y complementarios, al
igual que para la deducción se necesita de ambos dos. Por lo tanto, se
pretende alcanzar a través de este método una sistematización de la
información recogida, chequeando asimismo la completitud y la consistencia
de ésta; ofreciendo además, tanto una visión generalista, como específica
del tema en estudio.
Por último, cabe manifestar que, la presente investigación busca
asegurar en todo momento la autoría de la información recogida. Al igual
que, tiene la pretensión de que dicha información, sea a la fecha de término
del presente trabajo, la más actualizada que sea posible.
14
IV. COMPETENCIAS
En este capítulo se consigna el resultado del trabajo de investigación
exploratorio – descriptivo orientado a responder el objetivo inicial de este
trabajo, a saber: ‘‘conocer y comprender el concepto de competencia y el
enfoque de competencia’’. Lo anterior, entre muchas otras consecuencias,
concibe la revalorización del aporte humano a la competitividad
organizacional.
En lo que sigue, se intentará contribuir a aclarar las manifestaciones
del ‘‘enfoque de competencia’’ en todas sus dimensiones, para lo cual se
abordarán: una aproximación a las competencias, ofreciendo así una visión
generalista del tema; el surgimiento de las competencias desde diferentes
perspectivas; conceptualizaciones, definiciones y categorización de las
competencias.
Seguidamente, se referirán a las competencias a nivel de países, los
actores que intervienen y las fases de implantación de este enfoque a dicho
nivel. Luego, se contextualizan las competencias a nivel de empresas,
destacando a su vez el enfoque más utilizado por éstas, seguidamente se
aborda la definición base de esta investigación y se analizan sus
características principales, relaciones y criterios que dan sustento a su vez, al
enfoque conductista.
Luego, se analizan los elementos que estructuran las competencias;
así como su tipología dividida en clasificaciones y listados de competencias,
y se presenta un diccionario de competencias precisando asimismo la autoría
de éste, además de incluir las descripciones de cada clusters de
competencias. El capítulo culmina describiendo la relación de las
15
competencias con la inteligencia emocional, es decir las competencias
emocionales.
Así, entonces, todos los elementos reseñados, constituirán, en su
conjunto, el marco teórico de esta investigación el dar cuenta del estado del
arte en materia de gestión por competencias.
4.1 UNA APROXIMACION A LAS COMPETENCIAS
Como primer acercamiento al estudio de las competencias, cabe decir
que son múltiples y variadas las interpretaciones conceptuales sobre la
temática a investigar, en razón que, su interpretación,– y apoyándonos en los
consultores José María Saracho (2005), Fernando Vargas (2004), Leonard
Mertens (1996), y Andrew Gonzci (1996),– puede estar sujeta a dos grandes
dimensiones a considerar: primero, las diferentes escuelas existentes con
sus respectivos enfoques, ya sea, funcionalista, conductista y
constructivista,4 y uno último, el cual no constituye escuela, que sería el
enfoque integrado u holístico;5 y segundo, los diferentes actores involucrados
que la definan, es decir, a nivel de países, en cuanto a los órganos directivos
encargados de sistemas nacionales de competencias, como también, en
cuanto a las instituciones dedicadas a la formación/capacitación acerca del
4 (vid.) MERTENS, Leonard. Competencia laboral: sistemas, surgimiento y modelos. [en línea] Montevideo,
Cinterfor/OIT, 1996. pp. 69-84
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/index.htm> [consulta: 10
diciembre 2005]
5 (vid.) GONZCI, Andrew (et alt.). Las diferentes perspectivas conceptuales sobre la competencia laboral. En:
VARGAS, F. (et alt.). El enfoque de competencia laboral: manual de formación. [en línea] Montevideo,
Cinterfor/OIT, 2001. pp. 24-32 <http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/>
[consulta: 10 diciembre 2005] (vid.) Apartado 5.2 del presente trabajo: ‘‘una visión generalista acerca de los
procesos de implantación (---)’’,– el cual esta basado en una síntesis de las investigaciones realizadas por el
consultor José María Saracho (2005); quién propone, en términos simples, una visión general y sistémica de la
competencia. Además, de presentar, una novedosa e innovadora clasificación de la misma.
16
diseño de sus mallas curriculares, y por último, a nivel de empresas, acerca
de la gestión de su capital humano.6
Sin embargo, un concepto generalmente aceptado según la
Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.) sobre el término
‘‘competencia’’, la define como ‘‘una capacidad efectiva para llevar a cabo
exitosamente una actividad laboral plenamente identificada. La competencia
laboral no es una probabilidad de éxito en la ejecución de un trabajo; es una
capacidad real y demostrada’’ (Ibíd.).
4.2 SURGIMIENTO DE LAS COMPETENCIAS
Para Leonard Mertens (1996), ‘‘el sistema de competencia laboral está
compuesto por varios elementos que a su vez constituyen subsistemas
dentro del sistema global, con sus propias dinámicas internas
(autorreferenciales). Esto significa que ante la pregunta: ¿qué es el sistema
de competencia laboral?, la repregunta es: ¿a qué dimensión de la
competencia se está refiriendo; capacitación por competencias, certificación
de competencias, normas de competencias, o metodologías de identificación
y construcción de competencias?’’.7
Del mismo modo, y siguiendo los resultados de la investigación
realizada, el sistema de competencia laboral a nivel de empresas, también
está compuesto por varios elementos (como por ejemplo: el saber actuar, el
querer actuar y el poder actuar) que a su vez constituyen subsistemas
6 (vid.) VARGAS, Fernando. 40 preguntas sobre competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004.
pp. 9-129 <http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm>
[consulta: 10 diciembre 2005]
7 MERTENS, Leonard. Competencia laboral: sistemas, surgimiento y modelos. [en línea] Montevideo,
Cinterfor/OIT, 1996. p. 59
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/index.htm> [consulta: 07
octubre 2005]
17
(políticas o procesos de recursos humanos por competencias) dentro del
sistema global (sistema de gestión por competencias), con sus propias
dinámicas internas (management/gestión o estilos de dirección).
Conscientes de ello, se ha considerado trascendental para una cabal
comprensión y primera incursión sobre el tema en estudio, realizar un breve
pero estructurado análisis histórico de las competencias, el cual está
compuesto de los siguientes aspectos, a saber: surgimiento de las
competencias en base a la autoría; surgimiento de las competencias a nivel
de países, y surgimiento de las competencias a nivel de empresas.
4.2.1 SURGIMIENTO DE LAS COMPETENCIAS EN BASE A LA AUTORIA
Se reconoce como uno de los precursores en el estudio de las
competencias a David McClelland, catedrático de psicología en la
Universidad de Harvard. McClelland analiza la motivación humana y es la
base sobre la que se desarrolla el ‘‘enfoque de competencia’’ a nivel de
empresas, a través de la aplicación del ‘‘enfoque conductista’’. Sin embargo,
en la literatura se hace referencia a algunos trabajos anteriores a los de este
autor, los cuales son útiles de señalar para una mejor comprensión sobre el
origen del término en cuestión.
De esta manera, el sociólogo estadounidense, Talcott Parsons (1949),
‘‘…elaboró un esquema conceptual que permitía estructurar las situaciones
sociales, según una serie de variables dicotómicas. Una de estas variables
era el concepto de Achievement vs. Ascription, que en esencia consistía en
valorar a una persona por la obtención de resultados concretos, en vez de
18
hacerlo por una serie de cualidades que le son atribuidas de una forma más
o menos arbitraria’’.8
Casi diez años después, J. W. Atkinson (1958), ‘‘lograba demostrar de
forma estadística la utilidad del dinero como un incentivo concreto que
mejoraba la producción, siempre que el mismo, estuviese vinculado a
resultados específicos’’ (id.).
Posteriormente, McClelland (1960), ‘‘…propone una nueva variable
para entender el concepto de motivación, que sería: Performance vs. Quality,
considerando el primer término como la necesidad de logro (resultados
cuantitativos), y el segundo como la calidad en el trabajo (resultados
cualitativos)’’ (id.).
Siguiendo esta perspectiva, McClelland ‘‘…se plantea los posibles
vínculos entre este tipo de necesidades y el éxito profesional (sic.): si se
logran determinar los mecanismos o niveles de necesidades que mueven a
los mejores gestores, podrán seleccionarse entonces a personas con un
adecuado nivel en esta necesidad de logros, y por consiguiente formar a las
personas en estas actitudes, con el propósito de que éstas puedan
desarrollarlas y sacar adelante sus proyectos’’ (id.).
La aplicación práctica de esta teoría la realizó McClelland (1964) en la
India, ‘‘donde se desarrollaron un conjunto de acciones formativas, y en solo
dos años se comprobó que 2/3 de los participantes habían desarrollado
características innovadoras que potenciaban el desarrollo de sus negocios, y
en consecuencia, de su localidad de residencia’’ (id.).
8 VALLE, Isel. Sobre competencias laborales. [en línea] La Habana, (s.e.), 2003. pp. 1-2
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 26 agosto 2005]
19
Por tal motivo, ‘‘…los estudios de este tipo se extendieron en el mundo
laboral. Muchos querían encontrar la clave que permitiera a las
organizaciones ahorrar en tiempo y dinero en los procesos de selección de
personal. No obstante, por una razón u otra, la problemática universal en
torno a qué formación debía poseer una persona, y que fuese además
adecuada para desempeñar con éxito un determinado puesto, aún no estaba
resuelta’’ (Ibíd.).
Continuando con sus investigaciones, McClelland (1973),
‘‘…demuestra que los expedientes académicos y los test de inteligencia por
si solos, no eran capaces de predecir con fiabilidad la adecuada adaptación a
los problemas de la vida cotidiana, y en consecuencia, el éxito profesional.
Esto lo condujo a buscar nuevas variables, a las que llamó competencias,
que permitieran una mejor predicción del rendimiento laboral’’ (Ibíd.).
Durante estas investigaciones McClelland encuentra que, ‘‘para
predecir con una mayor eficacia el rendimiento, era necesario estudiar
directamente a las personas en su puesto de trabajo, contrastando las
características de quienes son particularmente exitosos, con las de aquellos
que son solamente promedio’’ (Ibíd.).
Debido a esto, ‘‘las competencias aparecen vinculadas a una forma de
evaluar aquello que realmente causa un rendimiento superior en el trabajo y
no a la evaluación de factores que describen confiablemente todas las
características de una persona, en la esperanza de que algunas de ellas
estén asociadas con el rendimiento laboral’’ (Ibíd.).
Otro autor muy referido en esta línea de investigaciones es Richard
Boyatzis (1981), ‘‘…quién analizó profundamente en una de sus
investigaciones, las competencias que incidían en el desempeño de los
20
directivos, utilizando para aquello la adaptación del Análisis de Incidentes
Críticos’’ (Ibíd.), esto es La Entrevista de Eventos Conductuales, más
conocida por sus siglas como BEI (Behavioral Event Interview).
En este estudio Boyatzis concluye que, ‘‘…existen una serie de
características personales que debieran poseer de manera general los
gestores, pero que existen también algunas que solo poseen otras personas
que desarrollan de una manera excelente sus responsabilidades’’ (Ibíd.).
Concluyendo aquí con el surgimiento de las competencias a nivel de
autoría, podríamos decir que, ‘‘…el inicio del siglo XX fue escenario del
surgimiento de un nuevo enfoque dentro de las teorías del mundo
empresarial – las competencias – pero no es hasta la década del 70 que se
posiciona con fuerza en los EE.UU., siendo uno de sus principales voceros
David McClelland (1973), quién postuló que era preciso buscar otras
variables – las competencias – que pudieran predecir cierto grado de éxito, o
al menos, ser menos desviado’’.9
4.2.2 SURGIMIENTO DE LAS COMPETENCIAS A NIVEL DE PAISES
Otra forma de abordar los orígenes de las competencias es desde la
perspectiva de las instituciones dedicadas a la formación y desarrollo de los
recursos humanos, la cual hemos denominado – a nivel de países.
Siguiendo esta perspectiva, el consultor Leonard Mertens (1996)
señala que, ‘‘…el concepto de competencia emergió en los años ochenta con
cierta fuerza en algunos países industrializados, sobre todo en aquellos
9 ARTIDIELLO, Ileana y CONRADO, Roxana. Competencias: un nuevo reto (I). [en línea] La Habana, (s.e.), 2005.
p. 3 <http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 27 agosto 2005]
21
países que venían presentando mayores problemas para relacionar el
sistema educativo con el productivo (EE.UU., Canadá, Australia e Inglaterra),
como una respuesta ante la necesidad de impulsar la formación de la mano
de obra’’.10
Según este autor, ‘‘…el problema de estos países era esencialmente
de tipo cualitativo, es decir, una situación en donde los sistemas
prevalecientes de educación – formación ya no correspondían a los nuevos
signos de los tiempos’’ (id.). Es así como, la situación experimentada, en
especial, por Inglaterra (país protagónico en la aplicación y desarrollo de
sistemas normalizados), motivó a la implantación de un sistema nacional de
competencias.
Adicionalmente, es interesante destacar que, ‘‘…la situación
experimentada en ese país a principios de los años 80, resultan muy
coincidentes con el diagnóstico inicial que motivó el día miércoles 21 de Abril
del 2004 el inicio del Sistema Nacional de Certificación de Competencias
Laborales Chileno y que perfecciona a su vez, El Estatuto de Capacitación y
Empleo (Ley N0 19.518), esto es: la existencia de una alta brecha entre oferta
y demanda de formación/capacitación, barreras de entrada a calificación
formal, métodos de evaluación basados solamente en conocimientos y bajo
interés por capacitarse y ganar competencias de parte de los trabajadores’’.11
De esta manera, y siguiendo con Mertens (1996), ‘‘al considerar que
estos problemas se presentan probablemente con mayor persistencia y
gravedad en aquellos países en desarrollo, la aplicación de un sistema
10 MERTENS, Leonard. Competencia laboral: sistemas, surgimiento y modelos. [en línea] Montevideo,
Cinterfor/OIT, 1996. p. 1
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/index.htm> [consulta: 27
agosto 2005]
11 FUNDACION CHILE / CONSEJO MINERO. Informe final de visita técnica de experiencias internacionales:
España, Francia e Inglaterra. [en línea] Santiago, FDI-CORFO / BID-FOMIN, 2001. p. 7
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1065268> [consulta: 24 junio 2005]
22
nacional de competencias surge como una alternativa atractiva, al menos a
primera vista, para impulsar la educación – formación en una dirección que
logre un mejor equilibrio entre las necesidades de los individuos, las
empresas y la sociedad en general’’.12
4.2.3 SURGIMIENTO DE LAS COMPETENCIAS A NIVEL DE EMPRESAS
Otra forma de abordar los orígenes de las competencias es – a nivel
de empresas. Desde esta perspectiva, ‘‘el movimiento hacia la adopción del
‘‘enfoque de competencia’’ se ha relacionado con los cambios que, en
diferentes ámbitos, se registran actualmente a nivel global’’.13
En particular Mertens (1996), ‘‘…asoció las competencias laborales
con las estrategias de competitividad (para la generación de ventajas
competitivas), de productividad y de gestión de recursos humanos’’ (id.).
Para este autor, ‘‘es indudable que el surgimiento del ‘‘enfoque de
competencia’’ está relacionado con las transformaciones productivas
ocurridas a partir de la década de los ochenta. La mayor exposición a la
competencia mundial y la presión por el mejoramiento de la calidad y la
reducción de costos, fueron estrategias que rápidamente se difundieron
desde el Japón hacia el occidente’’ (id.).
Así para Mertens (id.), ‘‘las estrategias empresariales hacia el
mejoramiento de la competitividad, terminaron generando elementos de
12 MERTENS, Leonard. Competencia laboral: sistemas, surgimiento y modelos. [en línea] Montevideo,
Cinterfor/OIT, 1996. p. 1
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/index.htm> [consulta: 27
agosto 2005]
13 MERTENS, L. ¿Cómo se relacionan competencia laboral y competitividad? En: VARGAS, F. 40 preguntas sobre
competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004. pp. 27-28
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm> [consulta:
24 junio 2005]
23
diferenciación a partir de la estructura organizacional y de la incorporación de
elementos que antes sólo hacían parte de su entorno. De este modo, se
construyeron redes de colaboración entre la función productiva y otros
agentes clave, como por ejemplo: proveedores, consultores, contratistas,
clientes, trabajadores, entre otros’’ (id.).
‘‘…Se crearon verdaderas estructuras virtuales en las que, lo
importante no eran los activos físicos y financieros (valuación tradicional de
una empresa) sino otros activos más valiosos y de naturaleza menos
tangible, como por ejemplo: el conocimiento, la formación, la capacidad de
innovación, el manejo del mercado, los sistemas de motivación, etcétera’’
(id.).
Lo expresado, retrata el surgimiento de la competencia laboral a nivel
de empresas, ya que, ‘‘uno de los componentes clave de esta arquitectura
naciente lo estaría constituyendo el factor humano; esto es, la contribución
que efectúan las personas y colaboradores de la organización a favor de los
objetivos de la empresa’’ (Ibíd.).
Por lo expresado, se concluye que, ‘‘el surgimiento del ‘‘enfoque de
competencia’’ está relacionado plenamente con la estrategia de
competitividad, dada la necesidad de la organización por diferenciarse en el
mercado a partir del desarrollo de sus recursos humanos’’ (Ibíd.).
‘‘Ubicándose así, entre sus competencias clave, y que le distingue como
organización, el desarrollo de la competencia humana’’.14
14 MERTENS, Leonard. Competencia laboral: sistemas, surgimiento y modelos. [en línea] Montevideo,
Cinterfor/OIT, 1996. p. 8
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/index.htm> [consulta: 27
agosto 2005]
24
4.3 CONCEPTUALIZACION DE LAS COMPETENCIAS
‘‘Existen múltiples y variadas aproximaciones conceptuales sobre el
término ‘‘competencia’’. Sin embargo, una buena categorización de éstas que
permite aproximarse mejor a las definiciones, es la que diferencia tres
enfoques’’,15 a saber:
El primero, denominado ‘‘funcionalista’’ concibe la competencia como
la capacidad de ejecutar tareas;
El segundo, denominado ‘‘conductista’’ la concentra en atributos
personales (actitudes, capacidades), y
El tercero, denominado ‘‘holístico’’, incluye a los dos anteriores.
Adicionalmente, cabe señalar que, ‘‘la definición de competencia
cambia entre países, desde considerar aquellas de comportamiento hasta
aquellas de aspecto técnico. Sin embargo, las empresas con más
experiencia en el tema adoptan un enfoque integral para la resolución de una
situación de trabajo’’.16
Por lo expresado, se presentan a continuación algunas definiciones
sobre el término ‘‘competencia’’ desde la perspectiva de algunos expertos,
además de considerar su categorización (aunque sin pretensiones de
exhaustividad).
15 VARGAS, Fernando. 40 preguntas sobre competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004. p. 9
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm> [consulta:
01 julio 2005]
16 FUNDACION CHILE / CONSEJO MINERO. Informe final de visita técnica de experiencias internacionales:
España, Francia e Inglaterra. [en línea] Santiago, FDI-CORFO / BID-FOMIN, 2001. p. 6
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1065268> [consulta: 01 julio 2005]
25
4.3.1 DEFINICIONES DE ALGUNOS EXPERTOS Y CATEGORIZACION
DE LAS COMPETENCIAS
a) Miranda, Martín (2003): ‘‘De un modo genérico se suele entender que la
competencia laboral comprende las actitudes, los conocimientos y las
destrezas que permiten desarrollar exitosamente un conjunto integrado de
funciones y tareas de acuerdo a criterios de desempeño considerados
idóneos en el medio laboral. Se identifican en situaciones reales de trabajo y
se las describe agrupando las tareas productivas en áreas de competencia
(funciones más o menos permanentes), especificando para cada una de las
tareas los criterios de realización a través de los cuales se puede evaluar su
ejecución como competente’’.17
La anterior definición concibe la competencia centrada en la capacidad
de ejecutar tareas (más que centrada en los atributos personales), ya que
considera éstas, como una capacidad efectiva para llevar a cabo
exitosamente una actividad laboral (funciones y tareas) plenamente
identificada, por mencionar sólo algunos aspectos. Asimismo, esta definición
estaría correspondiendo a un ‘‘enfoque funcionalista’’.
b) Kochansky, Jim (1998): ‘‘Las competencias son las técnicas, las
habilidades, los conocimientos y las características que distinguen a un
trabajador destacado, por su rendimiento, sobre un trabajador normal dentro
de una misma función o categoría laboral’’ (id.).
La anterior definición concibe la competencia centrada en los atributos
de la persona (muy utilizado en los procesos de gestión de recursos
humanos por competencias), los cuales permiten lograr un desempeño
17 VARGAS, Fernando. 40 preguntas sobre competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004. p. 11
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm> [consulta:
01 julio 2005]
26
superior en un trabajo o situación concreta; originado inicialmente en las
investigaciones de David McClelland (1973). Asimismo, esta definición
estaría correspondiendo a un ‘‘enfoque conductista’’.
c) Gonzci, Andrew (et alt.) (1996): ‘‘Una compleja estructura de atributos
necesarios para el desempeño en situaciones específicas. Es una compleja
combinación de atributos (conocimientos, actitudes, valores y habilidades) y
las tareas que se tienen que desempeñar en situaciones determinadas’’.18
La anterior definición concibe la competencia desde una perspectiva
integrada u holística, ‘‘en la medida que integra y relaciona atributos y tareas,
lo cual permite que ocurran varias acciones intencionales simultáneamente,
además de considerar el contexto y la cultura del lugar de trabajo,
permitiendo así incorporar la ética y los valores como elementos de un
desempeño competente’’ (id.).
Adicionalmente, cabe señalar que, el enfoque integrado u holístico de
la competencia, ‘‘está en correspondencia a la teoría de sistemas, esto
significa que, el holismo es equivalente a sinergia; la característica del
sistema que se resume en su capacidad para lograr en conjunto, un efecto
mayor al que lograría cada una de las partes actuando aisladamente’’.19
Concluyendo aquí con lo referente a la conceptualización de las
competencias y su correspondiente categorización en enfoques de
competencias, a continuación, se estima útil presentar un esquema
formulado por Andrew Gonzci (1996); quién distingue tres tendencias en la
18 GONZCI, A. y ATHANASOU, J. Definiciones de competencias. En: VALLE, I. Sobre competencias laborales. [en
línea] La Habana, (s.e.), 2003. p. 3 <http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 01 julio
2005]
19 VARGAS, F.; CASANOVA, F.; MONTANARO, L. El enfoque de competencia laboral: manual de formación. [en
línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2001. p. 28
<http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/> [consulta: 01 septiembre 2005]
27
tipificación de las competencias,20 las cuales se ajustan a la categorización
de las mismas con respecto a los referidos enfoques de competencias, esto
es: funcionalista (enfoque tareas despeñadas); conductista (enfoque
atributos personales), y holístico (enfoque integrado u holístico), a saber:
Figura N0 1
Enfoque Tareas
Desempeñadas Enfoque Atributos
Personales Enfoque Integrado
u Holístico
Desempeño que se
ajusta a un trabajo
descrito a partir de una
lista de tareas y
subtareas especificadas
de manera clara.
Enfocada en las
características de las
personas y su
aplicación en diferentes
contextos de trabajo.
Dado por la
combinación de las
tendencias del enfoque
de tareas con el
enfoque de atributos
personales.
Impulsaron las
metodologías: DACUM,
AMOD y SCID,
básicamente orientadas
a la formación.
Basada en lo que la
persona sabe, puede y
quiere hacer.
Los atributos se
especifican en niveles o
grados.
Orientada a la
evaluación y
certificación de las
competencias.
Fuente: Humberto Quezada
Formulado por: Andrew Gonzci
TIPIFICACION DE LAS COMPETENCIAS
Concluyendo, se podría señalar que, al conceptualizar el término
‘‘competencia’’, se puede apreciar que las diferentes definiciones y
categorizaciones de éstas atienden a necesidades distintas según el actor a
intervenir en la utilización del ‘‘enfoque de competencia’’, ya sea a nivel de
países y/o a nivel empresas. Esto significa que, en términos simples, su
conceptualización va a depender en primer lugar de las necesidades de los
distintos usuarios que deseen implantar dicho enfoque.
20 GONZCI, A. Perspectivas conceptuales. En: QUEZADA, H. Competencias laborales: evolución y tipologías. [en
línea] Lima, Q+M Consultores Asociados, 2003. pp. 2-3 <http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm>
[consulta: 01 septiembre 2005]
28
Asimismo, y siguiendo esta perspectiva, cabe señalar que, el enfoque
funcionalista se visualiza apropiado para el entrenamiento o formación de
competencias; mientras que, el enfoque conductista se visualiza idóneo para
el desarrollo de competencias. En cambio, el enfoque holístico de la
competencia, se visualiza factible para el entrenamiento y desarrollo de
éstas, aunque ad hoc para la capacitación de competencias, por sólo
mencionar algunos aspectos.
4.4 ACERCA DE LAS COMPETENCIAS A NIVEL DE PAISES
Por la trascendencia que implican las competencias para los
individuos, las empresas y la sociedad en general – en materia de educación,
empleabilidad, competitividad y productividad, no podemos obviar las
aplicaciones de las competencias laborales a nivel de países.
Desde esta perspectiva, cabe señalar que, ‘‘…el avance del concepto
de competencia ha facilitado su aplicación desde la perspectiva institucional
asociada a la formación/capacitación y desarrollo de los recursos humanos
en un determinado país, distinguiéndose así, los siguientes niveles
institucionales’’,21 a saber:
El primero, lo componen los órganos directivos encargados de
sistemas nacionales de competencias que trabajan en el ámbito de la
normalización y/o certificación; y
21 VARGAS, Fernando. 40 preguntas sobre competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004. pp.
12-13 <http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm>
[consulta: 01 julio 2005]
29
El segundo, lo componen las instituciones de formación/capacitación
encargadas de diseñar esencialmente, mallas curriculares de
competencias para la educación.
Por otro lado, ‘‘las nuevas demandas provenientes del mundo del
trabajo, los cambios organizacionales, las fuertes presiones competitivas, la
flexibilización de los mercados del trabajo y los ciclos económicos; son
algunas de las tendencias del entorno que deben ser consideradas al
momento de diseñar una política de desarrollo de recursos humanos a
grandes dimensiones’’.22 Esto es válido especialmente para los organismos
encargados de sistemas nacionales de competencias, al igual que, para las
instituciones dedicadas a la formación/capacitación.
A tal efecto, ‘‘el enfoque de competencia laboral proporciona
elementos de valor para contribuir a diseñar esa política. Experiencias
nacionales e internacionales indican que se trata de un enfoque que aporta
en seis áreas clave’’ (id.), a saber:
Establecer las competencias básicas, genéricas y específicas de
mayor relevancia para el mundo productivo y que permiten a las
personas ingresar, mantenerse y crecer en el trabajo;
Hacer visibles los aprendizajes logrados a lo largo de la vida – en
contextos laborales, educativos u otros – a través de procesos de
evaluación y certificación de competencias conducidos a partir de
estándares definidos por empresas líderes de sectores económicos
relevantes de la economía;
22 FUNDACION CHILE. Competencias para el trabajo: un sistema que fortalece el capital humano. [en línea]
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1071128> [consulta: 04 noviembre
2005]
30
Proporcionar información relevante al mundo de la formación técnica y
capacitación laboral para mejorar la calidad, pertinencia y flexibilidad
de la oferta de programas formativos;
Crear un lenguaje común entre la oferta y demanda en el mundo del
trabajo que reduzca costos de transacción para empresas y tiempos
de búsqueda de empleo para trabajadores;
Apoyar a las empresas para lograr un mejor ajuste entre sus
competencias organizacionales (también conocidas como: core
competency), y las competencias genéricas y específicas del personal;
y por último, y
Contribuir a alinear sistemas de recursos humanos con estrategias de
negocio.
Adicionalmente, cabe señalar que, ‘‘…las experiencias documentadas
sobre las aplicaciones de sistemas normalizados de competencias en países
como Inglaterra, Irlanda, Escocia, Australia, entre otros; han tenido como
motivadores para su implantación, la proyección nacional y la articulación de
las instituciones de formación con las necesidades de las empresas, a través
de la formación basada en normas de competencias’’.23
A continuación, se describe sucintamente el proceso a seguir para
implantar el ‘‘enfoque de competencia’’ a este nivel, el cual está compuesto
de las siguientes fases, a saber: identificación de competencias,
normalización de competencias, formación basada en competencias y
certificación de competencias.
23 VARGAS, Fernando. 40 preguntas sobre competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004. p.
121 <http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm>
[consulta: 01 julio 2005]
31
4.4.1 PROCESO DE IMPLANTACION DEL ENFOQUE DE
COMPETENCIA A NIVEL DE PAISES
a) Identificación de competencias: ‘‘Es el método o proceso que se sigue
para establecer, a partir de una actividad de trabajo, las competencias que se
movilizan con el fin de desempeñar tal actividad, satisfactoriamente. Las
competencias se identifican usualmente sobre la base de la realidad del
trabajo, ello implica que se facilite la participación de los trabajadores durante
los talleres de análisis. La cobertura de la identificación puede ir, desde el
puesto de trabajo, hasta un concepto más amplio y mucho más conveniente
de área ocupacional o ámbito de trabajo. Se dispone de diferentes y variadas
metodologías para identificar las competencias. Entre las más usuales se
encuentran las siguientes’’ (Ibíd.), a saber:
El análisis funcional, ‘‘que trabaja con una visión integral de la
competencia (resultado + competencias clave)’’;24
El análisis ocupacional como los métodos DACUM25 (método
desarrollo de un currículo), así como sus variantes SCID26 y AMOD27
(siglas en inglés), ‘‘que trabajan con la perspectiva de las
24 SERRANO, Carmen. El enfoque de competencias y su utilización en la planificación educativa. [en línea]
[diapositivas] Venezuela, OPS/OMS, 2003. <http://www.ops-oms.org.ve/site/venezuela/ven-prod-ct-indx.htm>
[consulta: 28 noviembre 2005]
25 El DACUM (Developing a Curriculum) es un método de análisis ocupacional orientado a obtener resultados de
aplicación inmediata en el desarrollo de currículos de formación. Ha sido especialmente impulsado y
desarrollado en el centro de Educación y Formación para el Empleo de la Universidad del Estado de Ohio en
Estados Unidos. (vid.)
<http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/xvii.htm> [consulta: 28
noviembre 2005]
26 El SCID (Desarrollo Sistemático de un Currículo Instruccional); que trabaja con la perspectiva de las
competencias como lista de tareas, pero que en sus últimas versiones han incorporado competencias clave.
(vid.) <http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/xix.htm> [consulta: 28
noviembre 2005]
27 El AMOD (‘‘Un modelo’’, por su sigla en inglés) es una variante del DACUM, caracterizada por establecer una
fuerte relación entre las competencias y subcompetencias definidas en el mapa DACUM, el proceso con el que
se aprende y la evaluación del aprendizaje. (vid.)
<http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/xviii.htm> [consulta: 28
noviembre 2005]
32
competencias como listas de tareas y algunas competencias clave’’,28
y
Las metodologías caracterizadas por centrarse en la identificación de
competencias clave, de corte conductista.
b) Normalización de competencias: ‘‘Una vez identificadas las
competencias, su descripción puede ser de mucha utilidad para aclarar las
transacciones entre empleadores, trabajadores y entidades educativas.
Usualmente, cuando se organizan sistemas normalizados, se desarrolla un
procedimiento de estandarización, de forma tal que la competencia
identificada y descrita con un procedimiento común, se convierte en una
norma, un referente válido para las instituciones educativas, los trabajadores
y los empleadores. Este procedimiento creado y formalizado
institucionalmente, normaliza las competencias y las convierte en un
estándar al nivel en que se haya acordado: empresa, sector, país’’.29
c) Formación basada en competencias: ‘‘Una vez dispuesta la descripción
de la competencia y su normalización, la elaboración de currículos de
formación para el trabajo será mucho más eficiente si considera la
orientación hacia la norma. Esto significa que la formación orientada a
generar competencias con referentes claros en normas existentes, tendrá
mucha más eficiencia e impacto que aquella desvinculada de las
necesidades del sector empresarial’’ (Ibíd.).
‘‘Es necesario no solamente que los programas de formación se
orienten a generar competencias mediante la base de las normas, sino
28 SERRANO, Carmen. El enfoque de competencias y su utilización en la planificación educativa. [en línea]
[diapositivas] Venezuela, OPS/OMS, 2003. <http://www.ops-oms.org.ve/site/venezuela/ven-prod-ct-indx.htm>
[consulta: 28 noviembre 2005]
29 VARGAS, Fernando, op. cit.
33
también, que las estrategias pedagógicas sean mucho más flexibles a las
tradicionalmente utilizadas. De este modo, la formación por competencias
enfrenta también el reto de permitir una mayor facilidad de ingreso –
reingreso haciendo realidad el ideal de la formación continua. De igual forma,
es necesario que permita una mayor injerencia del participante en su proceso
formativo decidiendo lo que más necesita de la formación, el ritmo y los
materiales didácticos que utilizará en su formación, así como los contenidos
que requiere’’ (Ibíd.).
Adicionalmente, cabe señalar que, ‘‘algunas de las competencias
clave, en las que más se insiste hoy desde la óptica de la gestión de
recursos humanos, no se generan en el conocimiento transmitido en los
materiales educativos, si no en las formas y retos que el proceso de
aprendizaje pueda fomentar. Paradójicamente muchas veces se insiste en la
generación de actitudes enfocadas hacia la iniciativa, la resolución de
problemas, el pensamiento abstracto, la interpretación y la anticipación; en
medio de ambientes educativos en los que la unidad básica es el grupo,
todos van al mismo ritmo y todos se someten a la misma cantidad y calidad
de medios en un papel totalmente pasivo’’ (Ibíd.).
d) Certificación de competencias: ‘‘Alude al reconocimiento formal acerca
de la competencia demostrada (por consiguiente, evaluada) de un individuo
para realizar una actividad laboral normalizada’’ (Ibíd.).
‘‘La emisión de un certificado implica la realización previa de un
proceso de evaluación de competencias. El certificado, en un sistema
normalizado, no es un diploma que acredita estudios realizados, es una
constancia de una competencia demostrada; se basa obviamente en el
estándar definido. Esto otorga mucha más transparencia a los sistemas
normalizados de certificación, ya que permite a los trabajadores saber lo que
34
se espera de ellos, a los empresarios saber qué competencias están
requiriendo en su empresa y a las entidades que realizan la capacitación les
facilita la elaboración de su currículo. El certificado es una garantía de
calidad sobre lo que el trabajador es capaz de hacer y sobre las
competencias que posee para ello’’ (Ibíd.).
Concluyendo aquí con respecto al tema de las competencias a nivel
de países, cabe manifestar que, las mismas han sido tratadas muy
brevemente. Puesto que, la finalidad del presente trabajo es insertarse en el
dominio organizacional, y analizar desde ahí, la potencialidad que
representan éstas en todas sus dimensiones.
4.5 ACERCA DE LAS COMPETENCIAS A NIVEL DE EMPRESAS
Además de las experiencias de aplicación de las competencias a nivel
de países, – existe a nivel de empresas, ‘‘…una vertiente de aplicación de las
competencias para gestionar su capital humano, con el fin de mejorar los
niveles de productividad y competitividad mediante la movilización del
conocimiento y de la capacidad de aprender de la organización.
Concibiéndose así, la tendencia de revalorización del aporte humano a la
competitividad organizacional’’.30
Las experiencias conocidas acerca de la implantación a nivel de
empresas de sistemas de gestión por competencias, ‘‘…se basan en
aplicaciones del ‘‘enfoque conductista’’, según el cual se determinan las
competencias que exhiben los mejores trabajadores, convirtiéndose en el
referente del mejor desempeño’’ (Ibíd.).
30 VARGAS, Fernando. 40 preguntas sobre competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004. p.
121 <http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm>
[consulta: 15 julio 2005]
35
Adicionalmente, cabe señalar que, según los especialistas de
PROSEL Consultores (2002); ‘‘…la incorporación del ‘‘enfoque de
competencia’’ en Chile, es aún minoritario. Lo que a su juicio, tiene que ver
con su relativa novedad (desde 1995), y esencialmente por requerir un
manejo profesional de la gestión de los recursos humanos, entre otros
aspectos clave’’.31
A continuación, se analizará la definición, características, relaciones y
criterios que dan sustento al ‘‘enfoque conductista’’, producto de las
investigaciones iniciadas por McClelland (1973), Boyatzis (1981) (et alt.).
Siguiendo en todo caso, los resultados obtenidos por las investigaciones de
Lyle Spencer y Signe Spencer (1993); quienes pretenden resumir en su libro
‘‘Competence at work, models for superior performance’’,32 20 años de
experiencia del método de evaluación de competencias de
McBer/McClelland, entre otros aspectos relevantes. Asimismo, cabe
constatar que, ambos autores son reconocidos en la actualidad como dentro
de los principales exponentes en el tema de las competencias.33
Por lo expresado, a partir de esta definición y sus elementos clave, se
sustentará la base de desarrollo de esta investigación.
31 FERNANDEZ, Ignacio y BAEZA, Ricardo. Aplicación del modelo de competencias: experiencias en algunas
empresas chilenas. [en línea] Santiago, PROSEL Consultores, 2002. p. 41
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 15 julio 2005]
32 SPENCER, Lyle y SPENCER, Signe. Competence at work, models for superior performance. New York, John
Wiley & Sons, 1993.
33 ALLES, Martha. Principales exponentes. [en línea] <http://www.xcompetencias.com/gestion/home.htm>
[consulta: 15 julio 2005]
36
4.5.1 DEFINICION DE COMPETENCIAS. ‘‘La competencia es una
característica fundamental de una persona que tiene una relación de
causalidad con determinados criterios que permiten obtener unos
rendimientos eficaces y/o superiores en un trabajo o una situación
concreta’’.34
Así, para Spencer y Spencer (Ibíd.) a través de esta definición, se
puede advertir que la competencia, es:
Característica fundamental: Se refiere a que la competencia es una
parte importante de la personalidad de las personas y que se puede
predecir su comportamiento en varias situaciones y tareas;
Implica una Relación causal: Significa que una competencia causa o
predice el comportamiento y el rendimiento, y
Está Basada en criterios: Significa que las competencias realmente
predicen lo que se hace bien o mal, medido en forma de criterios o
estándares.
4.5.1.1 Características Fundamentales
Las competencias son entonces, ‘‘las características fundamentales
de las personas, pues indican la manera de comportarse o pensar que tiene
34 SPENCER, Lyle y SPENCER, Signe. Competencias en el trabajo: modelos para un rendimiento superior. [en
línea] citado por: Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, mayo 2003, número 57, p. 3
<http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 15 julio 2005]
37
lugar en varias situaciones y que perdura durante un período razonable de
tiempo’’ (Ibíd.).
Asimismo, Spencer y Spencer (Ibíd.) determinan cinco tipos de
características de las competencias. Las cuales se describirán a continuación
comenzando por aquellas más difíciles de detectar, desarrollar y evaluar, a
saber:
a) Motivaciones. ‘‘Lo que una persona piensa o desea y lo que la impele a la
acción. Las motivaciones conducen, dirigen y seleccionan comportamientos
a través de determinadas situaciones o metas’’ (Ibíd.).
- Ejemplo: las personas motivadas que desean éxito se establecen
constantemente objetivos, toman responsabilidad propia para
alcanzarlos y utilizan la retroalimentación para desempeñarse mejor.
‘‘La explicación de los términos clave de esta definición debería
ayudarnos a clarificar y resumir lo que los psicólogos han aprendido acerca
de la motivación humana. De esta manera, básicamente un motivo puede
darse cuando se piensa acerca de un objetivo con frecuencia, es decir, se
trata de un interés recurrente y no de pensamientos ocasionales’’.35
Por lo expresado, a continuación describiremos sucintamente la teoría
de la motivación humana según David McClelland (1987), quién señala que,
‘‘…son tres los sistemas motivacionales que gobiernan el comportamiento
humano’’ (id.), a saber:
35 ALLES, Martha. Introducción a la gestión por competencias. En su: Dirección estratégica de recursos humanos,
gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p. 53.
38
i. Los logros como motivación. ‘‘históricamente, la primera en ser
intensamente investigada fue la motivación por el logro. A medida que
se progresó en esta investigación fue resultando evidente que podría
haber sido mejor denominado el motivo eficiencia, porque representa
un interés recurrente por hacer algo mejor’’ (id.).
Hacer algo mejor implica algún estándar de comparación
interno o externo y quizás es mejor concebido en términos de
eficiencia o un ratio output/input; mejorar significa obtener el mismo
output con menos trabajo, obtener un mayor output con el mismo
trabajo u, lo mejor de todo, obtener un mayor output con menos trabajo
(Ibíd.).
‘‘De esta manera, las personas con alta ‘‘orientación al logro’’
prefieren actuar en situaciones donde hay alguna posibilidad de
mejoras de esta clase. No son atraídas – y por lo tanto no trabajan
más duro – por situaciones donde no hay posibilidades de lograr
mejoras, esto es, en trabajos muy fáciles o muy difíciles. Las personas
con alta ‘‘orientación al logro’’ prefieren tener responsabilidad personal
por el resultado. Si es bueno, les da información de cuán bien lo están
haciendo’’ (Ibíd.). Un buen ejemplo de este tipo de motivación estaría
representado por los gerentes exitosos.
ii. El poder como motivación. ‘‘…Se ha demostrado con experiencias
que involucran sentimientos de fortaleza física o psicológica, que los
más altos resultados han sido recolectados de individuos con alta
‘‘orientación al poder’’. Además, altos niveles de este tipo de
motivación, están asociados con muchas actividades competitivas y
asertivas, con un interés en obtener y preservar prestigio y reputación’’
39
(Ibíd.). Un buen ejemplo de este tipo de motivación estaría
representado por los políticos.
iii. La pertenencia como motivación. ‘‘Se sabe menos de esta
motivación que sobre las dos anteriores. Estaría derivada de la
necesidad de estar con otros. Sin embargo, no hay certeza de cuál es
la causa natural del amor o el deseo de estar con otros como
motivación’’ (Ibíd.). Un buen ejemplo de este tipo de motivación estaría
representado por el amor hacia la pareja que conlleva a constituir una
familia o también, la necesidad de ser aceptado como miembro activo
del grupo de trabajo al cual se pertenece.
b) Rasgos de personalidad. ‘‘Son las características físicas y respuestas
dadas a determinadas situaciones o informaciones’’.36
- Ejemplo de características físicas; los pilotos de combate poseen
como competencias físicas, el tiempo de reacción y buena vista.
- Ejemplo de respuestas a determinadas situaciones o informaciones;
los gerentes exitosos poseen como competencias el autocontrol y la
iniciativa, las cuales son respuestas consistentes a situaciones más
complejas.
c) Autocomprensión. ‘‘Son las actitudes de una persona, sus valores o la
imagen que tiene de ella misma’’ (id.).
36 SPENCER, Lyle y SPENCER, Signe. Competencias en el trabajo: modelos para un rendimiento superior. [en
línea] citado por: Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, mayo 2003, número 57, p.4
<http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 15 julio 2005]
40
- Ejemplo: la confianza en sí mismo y la seguridad de poder
desempeñarse bien en cualquier situación, es parte del concepto de sí
mismo.
d) Conocimiento. ‘‘Información que una persona posee sobre un área de
contenido específico’’ (id.).
- Ejemplo: conocimiento de la anatomía de los nervios y músculos en el
cuerpo humano.
Adicionalmente, cabe señalar que, ‘‘…al considerar una definición más
actual que la anterior, se tendría que incluir como elemento del conocimiento
– su puesta en acción. En este sentido, Thomas Davenport y Lawrence
Prusak (1998) señalan que, el conocimiento es una mezcla de experiencias,
valores, información y ‘‘saber hacer’’ que sirve como marco para la
incorporación de nuevas experiencias e información, y es útil para la
acción’’.37
e) Habilidades. ‘‘La habilidad que se posee para desarrollar una tarea
mental o física’’.38
- Ejemplo de habilidad física; la capacidad de un dentista para arreglar
una caries sin dañar el nervio.
- Ejemplo de habilidad mental; la capacidad de un programador para
organizar 50.000 líneas de código en un orden lógico secuencial.
37 ZAMORA, Ricardo. La gestión por competencias. [en línea] Barcelona, Training Games, s.a., p. 2
<http://www.traininggames.com/es/base_conceptual/articulos.htm> [consulta: 15 julio 2005]
38 SPENCER, Lyle y SPENCER, Signe. Competencias en el trabajo: modelos para un rendimiento superior. [en
línea] citado por: Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, mayo 2003, número 57, p.4
<http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 15 julio 2005]
41
‘‘El conocimiento y las habilidades generalmente son visibles y
relativamente superficiales a las personas (entiéndase superficial, por su
relativa facilidad de identificarlos). En cambio, las motivaciones, los rasgos de
personalidad y la autocomprensión son aspectos más ocultos, profundos y
centrales de las personas. El conocimiento y las habilidades son más fáciles
de desarrollar. La formación es el sistema más efectivo de asegurar dichas
habilidades. Los aspectos más centrales de la personalidad son más difíciles
de evaluar y de desarrollar, pero más efectivos de seleccionar’’ (id.).
Asimismo, Spencer y Spencer (id.), ‘‘introducen El Modelo del Iceberg,
donde se puede apreciar gráficamente la división de las competencias en
dos grandes grupos’’,39 a saber: (Figura N0 2)
Figura N0 2
Parte No Visible
Fuente: Papers de Formació Municipal
Elaborado por: Spencer & Spencer
Autocomprensión
Rasgos de Personalidad
Motivaciones
Habilidades
Conocimiento
Parte Visible
MODELO DEL ICEBERG
39 ALLES, Martha. Clasificación de competencias. En su: Dirección estratégica de recursos humanos, gestión por
competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p. 62.
42
Concluyendo, cabe señalar que, las características o competencias
tienen un cierto orden o jerarquía, a saber: ‘‘motivaciones y rasgos de
personalidad se mueven en el nivel de la subconsciencia; la
autocomprensión está en el nivel de la conciencia; mientras que habilidades,
en el nivel de comportamiento. El conocimiento tiene un impacto profundo en
cada una de las competencias’’.40
4.5.1.2 Las Relaciones Causales
Los aspectos centrales de la personalidad, esto es motivaciones,
rasgos de personalidad y la autocomprensión, al igual que, las habilidades y
el conocimiento; predicen acciones de habilidades de comportamientos, los
cuales predicen los outcomes o resultados del rendimiento.41 De tal manera,
que puede crearse un flujo entre:
Resultados Comportamiento Motivación
‘‘Se trata de un flujo de causalidad, de tal manera que, las
competencias siempre incluyen un propósito o última intención (que son
motivaciones o fuerzas), que es la que impulsa a la acción y producen
outcomes’’ (id.). (Figura N0 3).
40 MERTENS, Leonard. Las competencias laborales. [en línea] Barcelona, Diputació Barcelona, Papers de
Formació Municipal, gener 2002, número 86, p. 14 <http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 21 octubre 2005]
41 (vid.) SPENCER, Lyle y SPENCER, Signe. Competencias en el trabajo: modelos para un rendimiento superior.
[en línea] citado por: Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, mayo 2003, número 57, p. 6
<http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 15 julio 2005]
43
Figura N0 3
Comportamiento
Habilidades
Rendimientos de trabajo Motivación
Rasgos de Personalidad
Autocomprensión
Conocimiento
Habilidades
Intenciones Acciones Resultados
Fuente: Papers de Formació Municipal
Formulado por: Spencer & Spencer
FLUJO DE CAUSALIDAD
4.5.1.3 Criterios de Referencia
‘‘Los criterios de referencia son importantísimos para la definición de
las competencias. Una característica no se puede considerar una
competencia a no ser que prediga algo significativo en el mundo real. Una
característica que no provoque una diferencia en el rendimiento no es una
competencia y no se puede utilizar para evaluar a las personas’’ (id.).
De este modo, Spencer y Spencer (id.), señalan que los criterios más
habituales en las competencias son los siguientes, a saber:
Rendimiento superior. ‘‘Es fácil de identificar como un porcentaje de
incremento sobre unos valores estándar de una situación de trabajo
concreta’’ (id.).
Rendimiento efectivo. ‘‘Generalmente, se refiere a un mínimo
aceptable de nivel de trabajo por debajo del cual se considera
incompetente’’ (id.).
44
Culminando aquí con esta primera aproximación respecto al tema de
las competencias a nivel de empresas, y el análisis de la definición base de
esta investigación y los elementos clave de esta, cabe señalar que, resulta
útil para los fines prácticos de este trabajo, considerar que las experiencias
documentadas sobre las aplicaciones del ‘‘enfoque de competencia’’ a este
nivel evidencian que se basan en aplicaciones del ‘‘enfoque conductista’’,
para una eventual implantación de un sistema de gestión por competencias
en una organización determinada. Además, cabe explicitar que, la definición
propuesta por Spencer & Spencer (1993), es la base teórica de este enfoque
de competencias, el cual, por lo demás, está orientado a la búsqueda del
desempeño superior y/o efectivo en un trabajo o situación concreta.
En lo que sigue, se referirán un conjunto de elementos útiles y
necesarios para mejor comprender el ‘‘enfoque de competencia’’.
4.6 ELEMENTOS DE LAS COMPETENCIAS
‘‘Una competencia es lo que hace que la persona sea, valga la
redundancia, ‘‘competente’’ para realizar un trabajo o una actividad y exitoso
en la misma, lo que puede significar la conjunción de conocimientos,
habilidades, disposiciones y conductas específicas. Si falla alguno de esos
aspectos, y el mismo se requiere para lograr algo, ya no se es competente.
Es lo que Charles Lawshe y Michael Balma (1966) planteaban hace muchos
años como’’: 42
La potencialidad para aprender a realizar un trabajo (capacidades);
42 LAWSHE, Charles y BALMA, Michael. Principles of personnel testing. New York, McGraw – Hill, 1966. Citado
por: RODRIGUEZ, Nelson. Selección efectiva de personal basada en competencias. [en línea] Caracas,
PsicoConsult C.A., 1999. p. 3
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/otros/index.htm>
[consulta: 02 septiembre 2005]
45
La capacidad real, actual, para llevar a cabo el trabajo (acción), y
La disposición para realizarlo, es decir, su motivación o su interés
(compromiso).
Asimismo, cabe señalar que, ‘‘estos tres aspectos se complementan,
ya que es posible, que alguien tenga los conocimientos para hacer el trabajo,
pero no lo desee hacer; o que tenga el deseo de realizarlo, pero no sepa
cómo hacerlo; o no sepa como hacerlo, pero esté dispuesto a aprender y
tenga las condiciones de hacerlo’’ (id.).
Siguiendo esta perspectiva, citaremos a Pilar Jericó (2001), quién por
medio de su obra: ‘‘Gestión del Talento. Del profesional con talento al talento
organizativo’’;43 señala que, a lo anterior actualmente se le denomina
Talento. De esta manera, siguiendo a Jericó (id.), ‘‘…un determinado
profesional será considerado talentoso, siempre y cuando presente la
conjunción de los siguientes tres componentes’’,44 a saber: (Figura N0 4)
En primer lugar, capacidades, es decir conocimientos y
‘‘competencias’’ que le permitan lograr los resultados;
En segundo lugar, compromiso, ya sea con el proyecto o con su
empresa, y por último, y
La acción. No sólo hay que saber y querer hacer, sino también
llevarlo a cabo y en el tiempo que se requiere.
43 JERICO, Pilar. Gestión del talento. Del profesional con talento al talento organizativo. Madrid, Prentice Hall,
2001.
44 JERICO, Pilar. La gestión del talento. [en línea] Madrid, EVALUA RH, 2001. pp. 3-4
<http://www.evaluarh.com/articulos_evaluarh.htm> [consulta: 11 diciembre 2005]
46
Figura N0 4
COMPONENTES DEL TALENTO
Fuente: EVALUA RH
Formulado por: Pilar Jericó
Sin embargo, para esta autora (id.), ‘‘la principal aportación del talento
individual es ser materia prima del talento organizativo; aquel que reside en
los grupos de trabajo y en las organizaciones. De esta manera, la gestión del
talento es la gestión del compromiso, esto es pasar del talento de cada
profesional al talento organizativo. Sin embargo, Jericó agrega que, para
conseguirlo, las empresas han de conocer cuál es su aportación de valor al
profesional, y medir y gestionar los facilitadores que consiguen reforzar el
compromiso de los talentos con el proyecto, lo que implicaría a grandes
rasgos los siguientes aspectos, a saber: cultura, liderazgo, clima laboral,
sistemas de dirección, estructura organizativa y retribución’’ (id.). (Figura N0
5)
47
Figura N0 5
ELEMENTOS DEL TALENTO INDIVIDUAL
Fuente: EVALUA RH
Formulado por: Pilar Jericó
Por lo expresado, se puede apreciar que, la gestión del talento esta en
correspondencia directa con la gestión por competencias, en el sentido de
que, ambas buscan atraer, desarrollar y retener a quienes poseen esas
características que les permiten desempeñarse ‘‘exitosamente’’ en una
organización determinada. De esta manera, ambas tienen como premisa
básica que dichas personas son las que permitirán a la organización obtener
resultados sobresalientes, y por lo tanto son las que garantizaran mantener
el desempeño organizacional en un nivel superior.
Vistas estas premisas básicas sobre lo que es ser competente y sobre
lo que es ser talentoso, entre otros aspectos clave para la organización, a
continuación, se describirán los elementos que estructuran las competencias.
48
Siguiendo a Guy Le Boterf (1996), ‘‘la competencia se estructura en
base a tres componentes fundamentales: el saber actuar, el querer actuar y
el poder actuar’’.45
¾ El saber actuar. ‘‘Es el conjunto de factores que definen la capacidad
inherente que tiene la persona para poder efectuar las acciones
definidas por la organización. Tiene que ver con su preparación
técnica, sus estudios formales, el conocimiento y el manejo adecuado
de sus recursos cognitivos puestos al servicio de sus
responsabilidades’’ (id.).
¾ El querer actuar. ‘‘Alude no sólo al factor de motivación de logro
intrínseco a la persona, sino también a la condición más subjetiva y
situacional que hace que el individuo decida efectivamente emprender
una acción en concreto. Influyen fuertemente la percepción de sentido
que tenga la acción para la persona, la imagen que se ha formado de
sí misma respecto de su grado de efectividad, el reconocimiento por la
acción y la confianza que posea para lograr llevarla a efecto’’ (id.).
¾ El poder actuar. ‘‘En muchas ocasiones, la persona sabe cómo
actuar y tiene los deseos de hacerlo, pero las condiciones no existen
para que realmente pueda efectuarla. Las condiciones del contexto,
así como los medios y recursos de los que disponga el individuo,
condicionan fuertemente la efectividad en el ejercicio de sus
funciones’’ (id.).
45 LE BOTERF, G. El modelo de competencias. En: FERNANDEZ I. (et alt.). Aplicación del modelo de
competencias: experiencias en algunas empresas chilenas. [en línea] Santiago, PROSEL Consultores, 2002.
pp. 15-16 <http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 02 septiembre 2005]
49
A continuación, ‘‘se presenta un esquema donde se refleja la relación
entre estos tres componentes, cuya suma conceptual genera la competencia
de la persona’’ (Ibíd.). (Figura N0 6)
Figura N0 6
SABER ACTUAR
Entrenamiento formal
Situaciones variadas de aprendizaje
Conocimiento de sus recursos
PODER ACTUAR
Conocimientos teóricos
Conocimientos del negocio
Habilidades operativas
Habilidades relacionales
Habilidades cognitivas
QUERER ACTUAR
Tener sentido
Imagen de sí
Reconocimiento
Confianza
COMPETENCIA
Fuente: PROSEL Consultores
Formulado por: Guy Le Boterf
ELEMENTOS DE LAS COMPETENCIAS
Otra forma de abordar los elementos que estructuran las
competencias, es a través del modelo propuesto por el consultor Miguel
García Sáiz (s.a.), quién señala que, ‘‘…la competencia se estructura en
base a cinco elementos fundamentales: el saber, el saber hacer, el saber
estar, el querer hacer y el poder hacer’’.46
46 GARCIA, Miguel. Gestión por competencias. En: ARTIDIELLO, I y CONRADO, R. Competencias: un nuevo reto
(I). [en línea] La Habana, (s.e.), 2005. p. 5 <http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 09
septiembre 2005]
50
¾ Saber. ‘‘Conjunto de conocimientos relacionados con los
comportamientos implicados en la competencia. Pueden ser de
carácter técnico y de carácter social. En ambos casos, la experiencia
tiene un rol esencial’’ (id.). (sobre la base de Spencer & Spencer, esto
estaría relacionado con el conocimiento).
¾ Saber hacer. ‘‘Conjunto de habilidades que permiten poner en
práctica los conocimientos que se poseen. Se puede hablar de
habilidades técnicas, sociales y cognitivas; y por regla general, las
mismas deben interactuar entre sí’’ (id.). (sobre la base de Spencer &
Spencer, esto estaría relacionado con las habilidades).
¾ Saber estar. ‘‘Conjunto de actitudes acordes con las principales
características del entorno organizacional y/o social. Es decir, se trata
de tener en cuenta nuestros valores, creencias, actitudes como
elementos que favorecen o dificultan determinados comportamientos
en un contexto dado’’ (id.). (sobre la base de Spencer & Spencer, esto
estaría relacionado con la autocomprensión).
¾ Querer hacer. ‘‘Conjunto de aspectos motivacionales responsables de
que la persona quiera o no realizar los comportamientos propios de la
competencia. Se trata de factores de carácter interno y/o externo a la
persona, que determinan que ésta se esfuerce o no por mostrar una
competencia’’ (id.). (sobre la base de Spencer & Spencer, esto estaría
relacionado con las motivaciones).
¾ Poder hacer. ‘‘Conjunto de factores relacionados con dos cuestiones
fundamentales: lo individual y lo situacional. El primer punto de vista,
se refiere a la capacidad personal, es decir, las aptitudes y rasgos
personales que se contemplan como potencialidades de la persona. Y
51
desde el punto de vista situacional, se refiere al grado de favorabilidad
del medio, es decir, diferentes situaciones pueden marcar distintos
grado de dificultad para mostrar un comportamiento dado. Es válido
destacar, la disponibilidad o no de medios y recursos que faciliten o
dificulten el desempeño de la competencia’’ (id.). (sobre la base de
Spencer & Spencer, esto estaría relacionado con los rasgos de
personalidad).
‘‘Todos estos elementos en su conjunto nos llevan al ‘‘hacer’’, es decir,
a la competencia, que resulta observable para los demás y que permite
establecer diferentes niveles de desempeño de las personas en su ámbito
personal y/o profesional, ya sea durante la realización de tareas diversas o
en sus interacciones sociales’’ (id.).
A continuación, ‘‘se presenta un esquema donde se refleja la relación
entre los cinco elementos cuya suma conceptual genera la competencia de la
persona’’.47 (Figura N0 7)
47 GARCIA, Miguel. Gestión por competencias. En: RAMIREZ J. y GARCIA, S. La gestión por competencias y el
impacto de la capacitación. [en línea] (s.l.), (s.e.), (s.a), p. 4
<http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/pensamiento.htm> [consulta: 16 septiembre 2005]
52
Figura N0 7
Saber
Fuente: Jorge Ramírez y Silvia García
Formulado por: Miguel García Sáiz
ELEMENTOS DE LAS COMPETENCIAS
Saber hacer
Saber estar
Querer hacer
Poder hacer
Componentes Competencia
Hacer
Concluyendo aquí con respecto a los elementos que estructuran las
competencias desde la perspectiva de estos autores, – cabe señalar que,
ambos modelos están en correspondencia con el ‘‘enfoque conductista’’. Las
razones en que se fundamenta lo expresado son las siguientes, a saber:
En primer lugar, el modelo propuesto por Le Boterf (1996) coincide
con los postulados de otros autores (Gonzci, Athanasou, Vargas,
Casanova, Montanaro, Fernández, Baeza et alt.), quienes al referirse
a las competencias en base al ‘‘enfoque conductista’’, señalan que, su
definición está dada por la conjunción de tres elementos
fundamentales: el saber actuar, el querer actuar y el poder actuar, y
En segundo lugar, el modelo propuesto por García (s.a.) coincide en
todas sus dimensiones, en lo que respecta a las características de las
53
competencias, las cuales se encuentran en la base de la definición
propuesta por los autores Spencer & Spencer (1993).
De esta manera, se podría decir, a modo de síntesis, que ambos
modelos afianzan el ‘‘enfoque conductista’’ como base de la competencia
laboral a nivel de empresas. Aunque como se demostrará más adelante, este
enfoque representa sólo una alternativa más para la implantación de este
sistema, lo que significa que: si bien es cierto, que las empresas han
demostrado una tendencia al conductismo, no quiere decir que siempre sea
lo correcto; sobre todo, si se considera la estructura organizacional y el uso
que se pretende dar a las competencias, por sólo mencionar algunos
aspectos.
4.7 TIPOLOGIA DE LAS COMPETENCIAS
Diversos autores han clasificado las competencias de distintas
maneras, presentando similitudes y diferencias entre sí. Asimismo, el número
de competencias existentes puede ser muy amplio. A tal punto ha llegado
esto que, incluso en la literatura, al referirnos al término ‘‘competencia’’,
encontramos que, ‘‘…a un mismo componente se le denomina de distintas
formas, o peor, a distintos componentes se le asigna una misma etiqueta.
Ocasionando así, una intensa confusión terminológica. Y este problema, no
sólo atañe a lo teórico – conceptual, sino también a lo práctico –
metodológico’’.48
Por lo expresado, a continuación se describe sucintamente las
clasificaciones más usuales de las competencias, siguiendo para aquello a
48 GARCIA, M. Gestión por competencias. En: ARTIDIELLO, I (et alt.). Competencias: un nuevo reto (I). [en línea]
La Habana, (s.e.), 2005. pp. 6-7 <http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 16 septiembre
2005]
54
destacados exponentes, los cuales a su vez, han sido ordenados en
referencia a las distintas corrientes de pensamiento, en el orden que se
indica a continuación, a saber: funcionalista, conductista y holístico.
Seguidamente, se presenta un listado de competencias, las cuales derivan
en parte de las mencionadas clasificaciones. Luego, se termina presentando
a modo de ejemplo, el diccionario de competencias, junto a las
conceptualizaciones de cada conglomerado.
4.7.1 CLASIFICACION DE LAS COMPETENCIAS
a) Leonard Mertens (1997), quién pertenece a la escuela de pensamiento
funcionalista, clasifica las competencias de la siguiente manera,49 a saber:
i. Competencias genéricas: ‘‘Se relacionan con los comportamientos y
actitudes laborales propios de diferentes ámbitos de producción, como
por ejemplo: la capacidad para el trabajo en equipo, habilidades para
la negociación, planificación, entre otras’’ (id.).
ii. Competencias específicas: ‘‘Se relacionan con los aspectos técnicos
directamente relacionados con la ocupación y no son tan fácilmente
transferibles a otros contextos laborales, como por ejemplo: la
operación de maquinaria especializada, la formulación de proyectos
de infraestructura, entre otras’’ (id.).
iii. Competencias básicas: ‘‘Son las que se adquieren en la formación
básica y que permiten el ingreso al trabajo, como por ejemplo:
49 MERTENS, L. Competencias clave y tipologías: Mertens. En: QUEZADA, H. Competencias laborales: evolución
y tipologías. [en línea] Lima, Q+M Consultores Asociados, 2003. pp. 3-4
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 16 septiembre 2005]
55
habilidades para la lectura y escritura, comunicación oral, cálculo,
entre otras’’ (Ibíd.).
b) Pablo Cardona y Mª N. Chinchilla (1999), quienes pertenecen a la
escuela de pensamiento conductista, clasifican las competencias de la
siguiente manera,50 a saber:
i. Competencias técnicas o de puesto: ‘‘Son aquellos atributos o
rasgos distintivos que requiere un trabajador excepcional en un puesto
determinado. Estas incluyen conocimientos, habilidades o actitudes
específicas, necesarias para desempeñar una tarea concreta’’ (Ibíd.).
ii. Competencias directivas o genéricas: ‘‘Son aquellos
comportamientos observables y habituales que posibilitan el éxito de
una persona en su función directiva. Estas según los autores, aunque
se consideran genéricas, y una empresa pueda enfatizar más en una
que en otra, pueden estudiarse de manera conjunta a partir del
análisis de la función directiva’’ (Ibíd.).
Adicionalmente, cabe señalar que, estos autores basándose en el
‘‘Modelo Antropológico de Empresa’’51 propuesto por Juan Pérez López52
(1998), subdividen ‘‘las competencias directivas o genéricas en
competencias estratégicas e intratégicas’’ (Ibíd.), a saber:
iii. Competencias directivas estratégicas: ‘‘Son aquellas necesarias
para obtener buenos resultados económicos y entre estas los autores
50 CARDONA, P. y CHINCHILLA, Mª N. Tipos de competencias. En: VALLE, Isel. Sobre competencias laborales.
[en línea] La Habana, (s.e.), 2003. p. 5 <http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 16
septiembre 2005]
51 (vid.) <http://web.iese.edu/RTermes/acer/acer205.htm> [consulta: 25 noviembre 2005]
52 (vid.) <http://web.iese.edu/RTermes/prologos/prologo11.htm> [consulta: 25 noviembre 2005]
56
citan: la visión, la resolución de problemas, la gestión de recursos, la
orientación al cliente y la red de relaciones efectivas’’ (Ibíd.).
iv. Competencias directivas intratégicas: ‘‘Son aquellas necesarias
para desarrollar a los empleados e incrementar su compromiso y
confianza con la empresa, que según el referido modelo, se trata en
esencia de la capacidad ejecutiva y de la capacidad de liderazgo,
entre las cuales se mencionan: la comunicación, la empatía, la
delegación, el coaching y el trabajo en equipo’’ (Ibíd.).
Asimismo, Cardona y Chinchilla (id.), ‘‘a los dos tipos de competencias
anteriores, le agregan unas competencias directivas, que según estos, son
de carácter propiamente empresariales a las que denominan de eficacia
personal’’ (id.), a saber:
Pro–actividad: iniciativa y autonomía personal;
Autogobierno: gestión personal del tiempo, del estrés, del riesgo,
disciplina, concentración y autocontrol, y
Desarrollo personal: auto–crítica, auto–conocimiento y cambio
personal.
‘‘Estas competencias miden la capacidad de auto–dirección, la cual
resulta imprescindible para dirigir a otros, potenciando de esta forma las
competencias estratégicas e intratégicas’’ (id.).
57
c) Gerhard Bunk (1994), quién pertenece a la escuela de pensamiento
holística, clasifica las competencias de la siguiente manera,53 a saber:
i. Competencia técnica: ‘‘Es el dominio experto de las tareas y
contenidos del ámbito de trabajo, así como los conocimientos y
destrezas necesarios para ello’’ (id.).
ii. Competencia metodológica: ‘‘Implica reaccionar aplicando el
procedimiento adecuado a las tareas encomendadas y a las
irregularidades que se presenten, encontrar soluciones y transferir
experiencias a las nuevas situaciones de trabajo’’ (id.).
iii. Competencia social: ‘‘Colaborar con otras personas en forma
comunicativa y constructiva, mostrar un comportamiento orientado al
grupo y un entendimiento interpersonal’’ (id.).
iv. Competencia participativa: ‘‘Participar en la organización de
ambiente de trabajo, tanto el inmediato como el del entorno,
capacidad de organizar y decidir, así como de aceptar
responsabilidades’’ (id.).
Concluyendo aquí con respecto a las clasificaciones más usuales de
las competencias, en resumen se podría señalar que, según la psicóloga del
trabajo Isel Valle (2003): ‘‘puede observarse la presencia de dos grandes
grupos de competencias – las genéricas y las específicas – aún cuando los
términos empleados varíen de un autor a otro’’.54 Estas competencias para
Valle (Ibíd.) se refieren a los siguientes aspectos:
53 BUNK, G. Competencias clave y tipologías: Bunk. En: QUEZADA, H. Competencias laborales: evolución y
tipologías. [en línea] Lima, Q+M Consultores Asociados, 2003. p. 3
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 16 septiembre 2005]
54 VALLE, Isel. Sobre competencias laborales. [en línea] La Habana, (s.e.), 2003. p. 6
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 16 septiembre 2005]
58
Las competencias genéricas: están referidas a un conjunto o grupo
de actividades, y
Competencias específicas: están referidas a funciones y tareas
específicas.
4.7.2 LISTADO DE COMPETENCIAS
Como se ha mencionado, el número de competencias existentes
puede ser muy amplio. Por este motivo, resulta útil preguntarse ¿cuántas
competencias existen y qué son?, a continuación se presentan algunas listas
de competencias desde la perspectiva de algunos exponentes, a saber:
Levy – Leboyer (1996), ‘‘presenta seis diferentes listas’’.55 En las que
se destacan dos de ellas, a saber: ‘‘…las competencias universales
para los cuadros superiores (diseñadas para los niveles ejecutivos); y
las denominadas supracompetencias o competencias genéricas
(diseñadas para los mandos medios)’’.56
Ansorena Cao (1996), ‘‘incluye cincuenta competencias
conductuales’’.57
Woodruffe (1993), ‘‘plantea nueve competencias genéricas, lo que
significa que hay muchas otras específicas’’ (id.).
55 RODRIGUEZ, Nelson. Selección efectiva de personal (---). [en línea] Caracas, PsicoConsult C.A., 1999. p. 3
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/otros/index.htm>
[consulta: 23 septiembre 2005]
56 ALLES, Martha. Clasificación de competencias. En su: Dirección estratégica de recursos humanos, gestión por
competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. pp. 64-65.
57 RODRIGUEZ, Nelson. Selección efectiva de personal (---). [en línea] Caracas, PsicoConsult C.A., 1999. p. 3
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/otros/index.htm>
[consulta: 23 septiembre 2005]
59
Spencer & Spencer (1993), ‘‘presentan un diccionario que incluye
veinte competencias en su lista básica, ordenadas por
conglomerados, y nueve adicionales denominadas competencias
únicas’’ (id.).
Barnhart (1996), ‘‘incluye treinta y siete competencias básicas en
siete categorías (id.).
Boyatzis (1981), ‘‘…incluye veintiuna competencias genéricas,
ordenadas en cinco agrupaciones o clusters, de las cuales siete son
catalogadas como mínimas y doce son las competencias efectivas. Se
trata de un modelo genérico de competencia gerencial (no es un
diccionario de competencias)’’.58 Asimismo, Spencer & Spencer
señala al respecto que, ‘‘a partir de las observaciones de Boyatzis se
puede deducir que existen veintiuna competencias básicas que
permiten explicar entre el 80% y el 98% de los comportamientos
observados en cada modelo de competencia’’.59
En general, se puede concluir que, ‘‘en todas estas listas hay
competencias que tienen el mismo nombre para el mismo concepto, pero
también hay algunas que, siendo similares, reciben nombres diferentes
(solución de problemas vs. toma de decisiones). Igualmente, algunas
competencias son agrupadas de maneras diferentes (orientación al cliente
puede ir en apoyo y servicio humano – Spencer & Spencer – o en gerencia –
Barnhart)’’.60
58 ADAMS, K. Análisis conductista como base de la competencia laboral. En: MERTENS, L. Las competencias
laborales. [en línea] Barcelona, Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, gener 2002, número 86,
pp. 13-15 <http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 23 septiembre 2005]
59 SPENCER, Lyle y SPENCER, Signe. Competencias en el trabajo: modelos para un rendimiento superior. [en
línea] citado por: Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, mayo 2003, número 57, p. 7
<http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 07 octubre 2005]
60 RODRIGUEZ, Nelson. Selección efectiva de personal (---). [en línea] Caracas, PsicoConsult C.A., 1999. p. 4
<http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/doc/otros/index.htm>
[consulta: 07 octubre 2005]
60
Asimismo, ‘‘esto hace que el número de competencias a definir pueda
llegar a ser muy grande, precisamente por el hecho de que las competencias
están ligadas al contexto específico en que se pone de manifiesto en el
trabajo, lo que sugiere, que cada organización puede tener conjuntos de
competencias diferentes y que ninguna organización puede tomar una lista
de competencias preparada por otra organización para su uso, asumiendo
que existen similitudes entre ellas’’ (id.).
Por su parte, la consultora Martha Alles S.A. (2005), señala lo
siguiente: ‘‘una compañía que desee implementar un esquema de gestión de
recursos humanos por competencias puede, sobre la base del diccionario –
elaborado por una firma con experiencia profesional como soporte – más la
participación y el aporte de la cultura propia de esa empresa, proporcionada
por el área de recursos humanos, acortar plazos y esfuerzos de
implementación’’.61
Por otro lado, refiriéndose al mismo tema, Isel Valle (2003) señala
que, ‘‘actualmente las organizaciones tienden a determinar, atendiendo a su
entorno y su estrategia empresarial, cuales son las competencias que
realmente producen un rendimiento superior, empleando para esto unas u
otras técnicas’‘,62 las cuales para los especialistas de PROSEL Consultores
(2002) son cinco, a saber: ‘‘entrevista de incidentes críticos; inventario de
conductas exitosas; assessment de competencias; panel de expertos y focus
group’’.63
61 ALLES, Martha. Los diccionarios: una forma de acortar los plazos. [en línea]
<http://www.xcompetencias.com/canal.php?id=diccionario&b=no> [consulta: 04 noviembre 2005]
62 VALLE, Isel. Sobre competencias laborales. [en línea] La Habana, (s.e.), 2003. pp. 6-7
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 14 octubre 2005]
63 FERNANDEZ, Ignacio y BAEZA, Ricardo. Aplicación del modelo de competencias: experiencias en algunas
empresas chilenas. [en línea] Santiago, PROSEL Consultores, 2002. p. 17
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 14 octubre 2005]
61
A continuación, se presenta a modo de ejemplo, el diccionario de
competencias de los autores Spencer & Spencer (1993). En este sentido,
cabe manifestar que, sólo se presentará en detalle las conceptualizaciones
de cada conglomerado. El análisis de las 21 competencias con sus
respectivos 360 indicadores de comportamientos que demuestran la
competencia en el puesto – no se hará en este trabajo – en términos de
intensidad y amplitud del impacto que representa una acción motivada. Esa
información se puede consultar en el libro citado de los autores referidos
recientemente (vid. bibliografía).
4.7.2.1 El Diccionario de Competencias
Antes de presentar el diccionario de competencias, citaremos a la
analista Katherine Adams (1996), quién permite aclarar el origen de tal
controvertido diccionario, a saber: ‘‘se estima que durante veinte años, más
de cien investigadores han producido un total de 286 modelos genéricos, dos
terceras partes son norteamericanos, y el resto se extendió sobre veinte
países. Cada modelo tenía entre tres y seis agrupaciones o clusters con dos
a cinco competencias por agrupación, con tres a seis indicadores de
comportamiento, que demuestran la competencia en el puesto. De este total
de modelos se hizo un análisis comparativo y resultaron 21 competencias,
con 360 indicadores que fueron plasmados en un diccionario de
comportamientos para una gestión efectiva.64
Por lo expresado, se puede deducir que, el diccionario de
competencias de Spencer & Spencer (1993) es en parte, el resultado de un
análisis comparativo entre una treintena de investigadores que contribuyeron
64 ADAMS, Katherine. Análisis conductista como base de la competencia laboral. En: MERTENS, L. Las
competencias laborales. [en línea] Barcelona, Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, gener 2002,
número 86, p. 14 <http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 21 octubre 2005]
62
en su conjunto a las ciencias de índole factual cultural (‘‘según la clasificación
de las ciencias que propone Bunge – 1975’’.65).
A continuación, ‘‘…se presenta el diccionario de competencias, desde
la perspectiva de Spencer & Spencer (1993). En la figura se agrupan las
competencias en conglomerados o clusters, es decir, categorías que
muestran relativa homogeneidad’’.66 (Figura N0 8)
Figura N0 8
1. Acción y Obtención de Resultados
Fuente: Papers de Formació Municipal
Formulado por: Lyle Spencer y Signe Spencer
EL DICCIONARIO DE COMPETENCIAS
COMPETENCIAS CLUSTERS
1. Orientación a la obtención de resultados.
2. Preocupación por el orden, la calidad y la precisión.
3. Iniciativa.
4. Búsqueda de información.
2. Ayuda y Servicio a las Personas 5. Comprensión interpersonal.
6. Orientación al cliente.
3. Impacto e Influencia 7. Impacto e influencia.
8. Conciencia organizacional.
9. Construir relaciones.
4. Gestión 10. Desarrollo de las personas.
11. Actitud de dirección: ser asertivo y uso del poder
posicional.
12. Trabajo en equipo y cooperación.
13. Liderazgo del equipo.
5. Cognitivo 14. Pensamiento analítico.
15. Pensamiento conceptual.
16. Experto en aspectos técnicos, profesionales y de
gestión.
6. Efectividad Personal 17. Autocontrol.
18. Autoconfianza.
19. Flexibilidad.
20. Compromiso organizacional.
21. Otras competencias.
65 BUNGE, Mario. Clasificación de las ciencias. En: CAICEO, JAIME y MARDONES, LUIS. Elaboración de tesis e
informes técnico – profesionales. 3ª ed. Santiago, Editorial Jurídica ConoSur Ltda., 1998. p. 7.
66 SPENCER, Lyle y SPENCER, Signe. Competencias en el trabajo: modelos para un rendimiento superior. [en
línea] citado por: Diputació Barcelona, Papers de Formació Municipal, mayo 2003, número 57, pp. 7-8
<http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 28 octubre 2005]
63
‘‘Las competencias se han reunido en clusters según sus propósitos
fundamentales extraídos del análisis de los motivos sociales fundamentales y
de los comportamientos sociales’’ (id.). A continuación, se describe cada
conglomerado, a saber:
Cluster acción y obtención de resultados
‘‘La esencia de este cluster es la orientación hacia la acción, dirigida
más al cumplimiento de las tareas que a atender a las personas. El cluster
está formado por cuatro competencias’’ (Ibíd.).
Cluster de ayuda y servicio a las personas
‘‘Este cluster, engloba aquellas competencias que intentan
comprender las necesidades e intereses de los demás (comprensión
interpersonal) y del trabajo para satisfacerlas (orientación de servicio al
cliente). Ello implica una gran necesidad de poder y de afiliación, más que
otros clusters. Aunque la competencia de comprensión interpersonal puede
funcionar independientemente, se encuentra en la base de la orientación de
servicio al cliente. La competencia de comprensión interpersonal también
puede utilizarse en los clusters de impacto y de gestión. El cluster está
formado por dos competencias’’ (Ibíd.).
Cluster de impacto e influencia
‘‘Este cluster, reúne las competencias que tienen que ver con los
esfuerzos que se pueden hacer para influir en los demás; se ha calificado
como necesidad de poder. La motivación necesita el poder que tiene una
influencia positiva en el comportamiento y está mediatizada por la idea de lo
que es bueno para la organización o para los demás. Los estudios
64
experimentales no ponen de manifiesto que las personas utilicen el poder
para favorecer su estatus personal, prestigio o ganancias aprovechándose
de los demás o de la organización. En todas las competencias, las
intenciones y las acciones que son positivas son socializadas, es decir,
sirven para generar un bien o, por lo menos, no perjudicar. El cluster está
formado por tres competencias’’ (Ibíd.).
Cluster gerencial
‘‘Las competencias gerenciales propiamente son un subgrupo de las
competencias de impacto y de influencia. Expresan la intención de provocar
un cierto efecto concreto. Esas intenciones concretas son: desarrollo de los
demás, liderar a otras personas, mejorar el trabajo en equipo y el trabajo
cooperativo. El cluster está formado por cuatro competencias’’ (Ibíd.)
Cluster cognitivo
‘‘Las competencias cognitivas son como la versión intelectual de las
competencias de iniciativa: el trabajo individual para entender una situación,
tarea, problema, oportunidad o cuerpo de conocimientos. Al igual que la
iniciativa, normalmente está relacionada con la orientación a la tarea o al
logro, pero también se puede utilizar para apoyar las competencias de
impacto y gestión’’ (Ibíd.).
‘‘Las competencias del tipo pensamiento analítico y conceptual miden
la inteligencia práctica o aplicada: el grado en que una persona no acepta
una situación crítica o problema tal como la han definido otras personas, y
cómo procura construir su propia comprensión. Un prerrequisito para esta
competencia son la observación y la búsqueda de información’’ (Ibíd.).
65
‘‘Las escalas de estas competencias no miden el nivel de inteligencia
básica de las personas, si no la tendencia individual de aplicar la inteligencia
en situaciones normales de trabajo o aportar valor añadido a su rendimiento
en el trabajo. El cluster está formado por tres competencias’’ (Ibíd.).
Cluster de eficacia personal
‘‘Las competencias de este cluster más que un tipo de intenciones
comparten características comunes. Todas reflejan algunos aspectos de la
madurez personal en relación a los demás y al trabajo. Estas competencias
controlan la efectividad del rendimiento individual cuando éste se halla en
una situación ambiental de presiones y dificultades. Apoyan la efectividad de
las demás competencias respecto a los aspectos ambientales. El cluster está
formado por cuatro competencias’’ (Ibíd.).
En último lugar, cabe señalar que, ‘‘sin constituir una agrupación
específica existe un último grupo de competencias formado por un conjunto
de competencias no genéricas, si no propias de situaciones de gestión
particulares’’ (Ibíd.). Estas competencias se denominan – otras
competencias, las cuales están reunidas en tres categorías y que en su
totalidad suman trece competencias.
66
4.8 COMPETENCIA Y LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Hoy en día, la aparición del término ‘‘inteligencia emocional’’, ‘‘…se
debe a los psicólogos norteamericanos Peter Salovey y John Mayer (1990),
quienes lograron acuñar este término después de una larga data de historia.
Efectivamente, para muchos psicólogos (Cortese, Gaynor, Olguín) este
término se empezó a gestar por medio de los siguientes exponentes’’,67 a
saber:
Edward Thorndike (1920); ‘‘…define su concepto de ‘‘inteligencia
social’’ como – la habilidad para comprender y dirigir a las personas, y
actuar sabiamente en las relaciones humanas’’ (id.); y
Howard Gardner (1983); ‘‘…en su teoría de ‘‘inteligencias múltiples’’,
introdujo dos tipos de inteligencias muy relacionadas con la
competencia social, y hasta cierto punto emocional – la inteligencia
interpersonal y la inteligencia intrapersonal’’ (id.).
No obstante, es Daniel Goleman (1995), quién en su calidad de
investigador y periodista del ‘‘New York Times’’, además de haber sido
alumno de David McClelland en la Universidad de Harvard – llevó el tema al
centro de la atención en los ambientes culturales, académicos y
empresariales, a través de su obra – ‘‘La inteligencia emocional’’,68 y otras
que se sucedieron con vertiginosa rapidez como – ‘‘La inteligencia emocional
en la empresa’’.69
67 CORTESE, Abel. El origen de la inteligencia emocional. [en línea] <http://www.inteligencia-
emocional.org/articulos/index.htm> [consulta: 04 noviembre 2005]
68 GOLEMAN, Daniel. La inteligencia emocional. Buenos Aires, Javier Vergara Editor, 1995.
69 GOLEMAN, Daniel. La inteligencia emocional en la empresa. Buenos Aires, Javier Vergara Editor, 1999.
67
A partir de esta breve aproximación histórica sobre los orígenes del
término ‘‘inteligencia emocional’’, a continuación se intentará describir
sucintamente: ¿cuáles son las competencias como elementos de la
inteligencia emocional?, o dicho en otros términos – ¿cuáles son las
competencias emocionales?
Siguiendo esta perspectiva, Goleman (2001) señala al respecto que,
‘‘son 25 las competencias que se identifican con la inteligencia emocional,
constituyéndose dentro de 5 categorías: empatía, habilidades sociales,
consciencia de uno mismo, autodominio y empeño. Se trata de las
habilidades que toda organización debe desarrollar en sus trabajadores’’.70
De esta manera, ‘‘cada una de las 5 habilidades prácticas de la
inteligencia emocional, fueron a su vez subdividas, por el Dr. Daniel
Goleman, en diferentes competencias’’.71 A continuación, se detalla cada una
de estas categorías con sus respectivas competencias emocionales, a saber:
a) Autoconciencia. ‘‘Implica reconocer los propios estados de ánimo, los
recursos y las intuiciones. Las competencias emocionales que dependen de
la autoconciencia son las siguientes’’ (id.), a saber:
i. Conciencia emocional: Identificar las propias emociones y los
efectos que pueden tener.
ii. Correcta autovaloración: Conocer las propias fortalezas y sus
limitaciones.
70 RAMPOLA, Eneida. Una entrevista con Daniel Goleman. [en línea] <http://www.portaldelconocimiento.net/>
[consulta: 04 noviembre 2005]
71 CORTESE, Abel. Competencias emocionales. [en línea] <http://www.inteligencia-
emocional.org/articulos/index.htm> [consulta: 04 noviembre 2005]
68
iii. Autoconfianza: Un fuerte sentido del propio valor y capacidad.
b) Autorregulación. ‘‘Se refiere a manejar los propios estados de ánimo,
impulsos y recursos. Las competencias emocionales que dependen de la
autorregulación son las siguientes’’ (id.), a saber:
iv. Autocontrol: Mantener vigiladas las emociones perturbadoras y los
impulsos.
v. Confiabilidad: Mantener estándares adecuados de honestidad e
integridad.
vi. Conciencia: Asumir las responsabilidades del propio desempeño
laboral.
vii. Adaptabilidad: Flexibilidad en el manejo de las situaciones de
cambio.
viii. Innovación: Sentirse cómodo con la nueva información, las nuevas
ideas y las nuevas situaciones.
c) Motivación. ‘‘Se refiere a las tendencias emocionales que guían o facilitan
el cumplimiento de las metas establecidas. Las competencias emocionales
que dependen de la motivación son las siguientes’’ (id.), a saber:
ix. Impulso al logro: Esfuerzo por mejorar o alcanzar un estándar de
excelencia laboral.
x. Compromiso: Matricularse con las metas del grupo u organización.
69
xi. Iniciativa: Disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.
xii. Optimismo: Persistencia en la persecución de los objetivos, a pesar
de los obstáculos y retrocesos que puedan presentarse.
d) Empatía. ‘‘Implica tener conciencia de los sentimientos, necesidades y
preocupaciones de los otros. Las competencias emocionales que dependen
de la empatía son las siguientes’’ (id.), a saber:
xiii. Comprensión de los otros: Darse cuenta de los sentimientos y
perspectivas de los compañeros de trabajo.
xiv. Desarrollar a los otros: Estar al tanto de las necesidades de
desarrollo del resto y reforzar sus habilidades.
xv. Servicio de orientación: Anticipar, reconocer y satisfacer las
necesidades reales del cliente.
xvi. Potenciar la diversidad: Cultivar las oportunidades laborales a través
de distintos tipos de personas.
xvii. Conciencia política: Ser capaz de leer las corrientes emocionales del
grupo, así como el poder de las relaciones entre sus miembros.
e) Destrezas sociales. ‘‘Implica ser un experto para inducir respuestas
deseadas a los otros. Este objetivo depende de las siguientes capacidades
emocionales’’ (id.), a saber:
xviii. Influencia: idear efectivas tácticas de persuasión.
70
xix. Comunicación: Saber escuchar abiertamente al resto y elaborar
mensajes convincentes.
xx. Manejo de conflictos: Saber negociar y resolver los desacuerdos que
se presenten dentro del equipo de trabajo.
xxi. Liderazgo: Capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en
su conjunto.
xxii. Catalizador del cambio: Iniciador o administrador de las situaciones
nuevas.
xxiii. Constructor de lazos: Alimentar y reforzar las relaciones
interpersonales dentro del grupo.
xxiv. Colaboración y cooperación: Trabajar con otros para alcanzar metas
compartidas.
xxv. Capacidades de equipo: Ser capaz de crear sinergia para la
persecución de metas colectivas.
Para Alles ‘‘al coeficiente intelectual (CI) debe adicionársele el
coeficiente emocional (CE) que evidencia las actitudes personales y
sociales’’.72 Esto es de importancia, puesto que según Goleman (2001), el
éxito depende de las habilidades alojadas en nuestro lado emocional del
cerebro.
72 ALLES, Martha. Las competencias y la inteligencia emocional. En su: Dirección estratégica de recursos
humanos, gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p. 68.
71
Lo que significa que, ‘‘las emociones tienen el poder de sabotear o
enriquecer el pensamiento racional: las competencias basadas en la
inteligencia emocional afectan al desempeño de todo tipo de tareas. Tienen
dos veces más importancia que toda la capacidad cognitiva y pericia técnica
juntas y esto se hace más evidente mientras más alto sea el cargo dentro de
la organización. De hecho, entre los directores esas habilidades comportan
cerca del 90% de la diferencia entre el jefe más destacado y uno
medianamente bueno’’.73
Concluyendo, se puede apreciar que, la inteligencia emocional reviste
significativa importancia para el desempeño de todo tipo de tareas, lo que
implica, que hoy no sólo es necesario ser altamente calificado técnicamente
para alcanzar un determinado estándar de rendimiento, si no también en
atender las competencias emocionales que nos hacen ser esencialmente
personas humanas en cualquier contexto. Esto significa que, hoy se requiere
contar con inteligencia emocional para desempeñar una determinada labor.
En efecto, es imprescindible, en primer lugar, ser básicamente personas
integras y éticas, con valores que servirán de base a nuestro comportamiento
en general; y esto es válido, tanto para la aplicación de las competencias
emocionales pertenecientes a los conglomerados del dominio de uno mismo,
como para el manejo de las relaciones interpersonales.
Por otro lado, cabe señalar que, aún pese a los resultados obtenidos
de las investigaciones realizadas en inteligencia emocional, se puede
apreciar que,– las mallas curriculares de las aulas educativas continúan con
una marcada tendencia orientada prácticamente al desarrollo de los
contenidos técnicos del aprendizaje,– al menos en Chile. Sólo basta en
consultar cualquier malla curricular de una determinada universidad, instituto
73 RAMPOLA, Eneida. Una entrevista con Daniel Goleman. [en línea] <http://www.portaldelconocimiento.net/>
[consulta: 04 noviembre 2005]
72
profesional y/o centro de formación técnica de cualquier carrera para
corroborar lo señalado.
Por último, cabe mencionar que, se puede apreciar que la inteligencia
emocional presenta correspondencia con las competencias del diccionario de
los autores Spencer & Spencer (1993). En donde, por ejemplo, cada cluster
de competencia de dicho diccionario, estaría en correspondencia con cada
una de las 5 habilidades prácticas de la inteligencia emocional; y las 21
competencias de dicho diccionario, estarían en correspondencia con cada
una de las 25 competencias emocionales.
Así, entonces, culminando este capítulo, cabe manifestar ciertas
apreciaciones con respecto al ‘‘enfoque de competencia’’, y los derivados de
dicho enfoque, con carácter general, a saber:
En primer lugar, cabe señalar que, desde un principio el enfoque de
competencia surgió vertiginosamente presentándose así en diferentes
contextos repentinamente, esto es a nivel de países y a nivel de
empresas; los cuales, por cierto, necesitaban dar respuesta a las
transformaciones productivas ocurridas a partir de la década de los
años 80. Asimismo, actualmente, aún se puede apreciar tales
transformaciones ocasionadas principalmente por la globalización de
los mercados y los avances tecnológicos.
En este sentido, cabe señalar que, Chile recientemente ha
intentado responder a estos cambios (2004), los cuales en países
industrializados (EE.UU., Canadá, Australia, Inglaterra, Irlanda,
Escocia, entre otros), se están realizando desde hace 25 años.
Asimismo, las competencias a nivel de empresas en Chile data desde
1995, lo que implica también un retraso para la industria nacional, en
73
el sentido de desconocer y aplicar oportunamente por parte de las
gerencias y directores de empresas las nuevas herramientas de
gestión como la descrita en este trabajo; otras herramientas de gestión
son: la gestión del conocimiento, la gestión del talento, el cuadro de
mando integral (balanced scorecard), entre otras;
En segundo lugar, respecto a la conceptualización de las
competencias, se puede apreciar que la literatura no aborda
claramente las significaciones de éstas. Por lo tanto, se debe entender
que, una correcta definición del término en cuestión, empieza primero
por una correcta presentación de los distintos enfoques de
competencias existentes, ya que estos son los que la definirán
realmente, atendiendo lógicamente, a las necesidades de cada actor
involucrado.
La falta de esto, conlleva a una crítica confusión terminológica,
y su consecuente mal uso de las herramientas de gestión de recursos
humanos por competencias, ya sea reclutamiento, selección,
evaluación, remuneración, entrenamiento, capacitación, desarrollo, y
planes de carrera y sucesión. Además, a esto hay que añadirle el
desconocimiento, al menos en Chile, del aporte de valor del área de
recursos humanos a la organización. Al igual que, por otro lado, la falta
de profesionalismo de los mismos;
En tercer lugar, acerca de las competencias a nivel de países, se
puede señalar que, este enfoque sí puede resolver los niveles de
desigualdad de oportunidades para los trabajadores que no poseen un
título que avale sus conocimientos, destrezas y actitudes; por la
transparencia que representa dicho enfoque, y por relevar estándares
de desempeño de empresas exitosas pertenecientes a un
74
determinado sector de la economía, por sólo mencionar algunos
aspectos. Asimismo, este enfoque puede ser útil para mejorar los
niveles de productividad nacional, y por ende la competitividad del
país, es decir permite mejorar la macroeconomía como también la
microeconomía de una nación, y
Respecto de las competencias a nivel de empresas, se puede
observar una cierta tendencia al conductismo, el cual por cierto
representa sólo uno entre tres enfoques. Por otro lado, cabe señalar
que, el conductismo está orientado a niveles superiores y/o efectivos
de rendimientos, mientras que el enfoque funcionalista está orientado
a resultados mínimos, y el enfoque holístico está orientado a una
complementación práctica de los dos anteriores.
Lo mencionado, representa sólo una aproximación básica a
estos enfoques. No obstante, cabe explicitar que, la experiencia
documentada, señala que dentro de las herramientas de gestión que
trabajan con personas la que rinde los mejores resultados es la gestión
por competencias. A ciencia cierta, la gestión por competencias
permite armonizar las necesidades estratégicas empresariales
expresadas en forma de visión, misión, y valores corporativos, con las
necesidades de los individuos; lo que conlleva al alcance de las
expectativas empresariales por medio del compromiso y la motivación
de las personas, a través de la gestión de sus competencias.
Por último, cabe manifestar que, lo anterior implica
exclusivamente, gestionar las competencias de las personas, y no a
las personas propiamente tal,– lo que deriva a su vez gestionar las
competencias residentes en los equipos de trabajo, lo que implicaría a
75
su vez, en un último nivel de análisis, gestionar la capacidad de la
organización.
Por lo expresado, también cabe manifestar que, este trabajo, para
resolver dichas problemáticas, ha dividido el ‘‘enfoque de competencia’’ en
dos aspectos clave: primero, las competencias propiamente tal, y segundo lo
qué constituye su gestión como tal. De esta manera, se ha abordado en
detalle cada apartado con su correspondiente conclusión. Por lo tanto, es útil
explicitar que, lo que se acaba de reseñar, representa por la extensión de
este apartado, sólo un complemento a dichas conclusiones y aseveraciones,
y en ningún sentido equivale a una última conclusión general para este
apartado.
Así entonces, se ha finalizado con la presentación de las
manifestaciones del ‘‘enfoque de competencia’’ en todas sus dimensiones,
cumpliendo así, satisfactoriamente, dado el carácter exploratorio –
descriptivo de esta investigación, el objetivo inicial de este trabajo, cual era
el: ‘‘conocer y comprender el concepto de competencia y el enfoque de
competencia’’.
A partir de todos estos elementos estudiados, y desde el estado del
arte en materia de gestión por competencias, a continuación se tratarán los
mismos desde el punto de vista organizacional, para su eventual
implantación y posterior aplicación en las políticas de recursos humanos
desde una perspectiva estratégica.
76
V. GESTION POR COMPETENCIAS
En este capítulo se consigna el resultado del trabajo de investigación
exploratorio – descriptivo orientado a responder los objetivos restantes de
este trabajo, a saber: ‘‘conocer los fundamentos y las características que
constituyen una gestión por competencias’’; al igual que, ‘‘identificar y
analizar los pasos necesarios para implantar un sistema de gestión por
competencias’’. Lo anterior, entre muchas otras consecuencias, presupone
que, sean cuales fueren los objetivos que se planteen las organizaciones
para implantar gestión por competencias, estos sí o sí deben responder a
una necesidad de cambio originada por la visión y su consecuente estrategia.
En lo que sigue, se intentará contribuir a aclarar como se gestionan las
competencias desde el punto de vista organizacional; para lo cual se
abordarán diversos aspectos generales a conocer previo a una implantación
de un sistema de estas características. Los aspectos que se han considerado
relevantes son los siguientes, a saber: objetivos generales de un sistema de
gestión por competencias; motivadores para la implantación; beneficios de la
implantación; factores críticos de éxito para la implantación; problemas en la
implantación, y las características de un sistema de gestión por
competencias.
Luego, se ofrece una visión generalista e innovadora acerca de cada
uno de los modelos de competencias que actualmente circula entre los
expertos, y por cierto, útiles para la organización. Además, de presentar un
esquema con los procesos de implantación que implica cada modelo, para
terminar, con la descripción de la implantación de un sistema de gestión por
competencias siguiendo un enfoque conductista.
77
5.1 ASPECTOS GENERALES A CONSIDERAR PARA LA
IMPLANTACION DE UN SISTEMA DE GESTION POR
COMPETENCIAS
‘‘La experiencia internacional muestra que las empresas que han sido
exitosas en poner el desempeño individual de sus trabajadores como su
ventaja competitiva son aquellas que han usado el ‘‘enfoque de
competencia’’ como pilar de su gestión de recursos humanos’’.74
Se entiende normalmente por ‘‘gestión por competencias’’, ‘‘la
capacidad de una empresa de atraer, desarrollar y mantener el talento
mediante la alineación consistente de los sistemas y procesos de recursos
humanos, en base a las capacidades y resultados requeridos para un
desempeño competente’’ (Ibíd.).
En términos generales, se puede decir que, la gestión por
competencias busca, ‘‘a partir de la definición de un perfil de competencias y
de posiciones dentro del perfil, que los ‘‘momentos de verdad’’ entre una
empresa y sus empleados sean consistentes y apunten, en definitiva, a
aumentar la contribución de cada empleado a la generación de valor de la
empresa’’ (Ibíd.)
Por lo expresado, en lo que sigue, se presenta un listado de aspectos
generales clave a conocer previo a una decisión de implantación de un
sistema de gestión por competencias, desde la perspectiva de distintos
autores, instituciones y empresas consultoras, a saber:
74 FUNDACION CHILE. Programa competencias laborales: gestión por competencias en empresas. [en línea]
Santiago, Fundación Chile, 2004. p. 1
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1065268> [consulta: 19 noviembre
2005]
78
5.1.1 OBJETIVOS GENERALES DE UN SISTEMA DE GESTION POR
COMPETENCIAS
‘‘El objetivo principal del enfoque de gestión por competencias es
implantar un nuevo estilo de dirección en la empresa para gestionar los
recursos humanos integralmente, de una manera más efectiva en la
organización’’.75 Por medio de la gestión por competencias, según Ernst &
Young Consultores (1998), se pretende alcanzar los siguientes objetivos, a
saber:
La mejora y la simplificación de la gestión integrada de los recursos
humanos;
La generación de un proceso de mejora continua en la calidad y
asignación de los recursos humanos;
La coincidencia de la gestión de los recursos humanos con las líneas
estratégicas del negocio;
La vinculación del directivo en la gestión de sus recursos humanos;
La contribución al desarrollo profesional de las personas y de la
organización en un entorno cambiante, y
La toma de decisiones de forma objetiva y con criterios homogéneos.
75 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Gestión por competencias. [en línea] Madrid, Ernst & Young Consultores,
1998. p. 6 <http://www.fsai.es/> [consulta: 20 noviembre 2005]
79
5.1.2 MOTIVADORES PARA LA IMPLANTACION
a) Domingo Delgado (2002), señala que ‘‘son cinco las razones que justifican
el cambiar a un esquema de gestión por competencias’’,76 a saber:
i. La gestión por competencias alinea la gestión de los recursos
humanos a la estrategia de la organización (aumenta su capacidad de
respuesta ante nuevas exigencias del mercado);
ii. Las competencias son las unidades de conocimiento que permiten
operacionalizar la administración del capital humano;
iii. La administración adecuada de los activos que suponen las
competencias, asegura el sostén de las ventajas competitivas de la
empresa;
iv. Los puestos, cargos, roles o posiciones se diseñan partiendo de las
competencias que se requieren para que los procesos alcancen el
máximo desempeño, y
v. El aporte de valor agregado vía competencias, puede ser cuantificado
incluso en términos monetarios.
b) Fundación Chile/Consejo Minero (2001), por su parte señala que
(siguiendo un estudio técnico de experiencias internacionales),77 ‘‘son cinco
76 DELGADO, Domingo. Modelos de gestión por competencias. [en línea] Caracas, (s.e.), 2002. p. 3
<http://www.gestiondelconocimiento.com/articulos.php> [consulta: 19 noviembre 2005]
77 El Consejo Minero y Fundación Chile organizaron una gira técnica a tres países europeos (España, Francia e
Inglaterra) con el propósito de observar la experiencia de grandes empresas en la implementación de sistemas
de gestión en base a competencias. En cada empresa visitada se analizaron los objetivos, las características y
las formas de implementación de estos sistemas, así como los problemas encontrados, la evaluación interna de
la experiencia y la evolución de los indicadores de gestión, entre otros temas relevantes.
80
los motivadores para la implantación de un sistema de gestión por
competencias’’,78 a saber:
i. Necesidad de generar talento: En un mercado con fuerza laboral
escasa en competencias, la empresa requiere de mecanismos que le
permitan desarrollar eficientemente las capacidades de sus
empleados;
ii. Necesidad de atraer y retener el talento: Organizaciones con pocos
niveles jerárquicos producen un estancamiento de la fuerza laboral
interna, dejando la empresa de ser atractiva para los jóvenes talentos.
La gestión por competencias permite atraer y retener el talento sin
aumentar significativamente los costos laborales, a través de ofrecer
desarrollo y carrera laboral (horizontal);
iii. Necesidad de generar cambio: La gestión por competencias puede ser
una herramienta eficaz en la búsqueda por cambiar conductas que se
adapten a nuevas tecnologías y formas de hacer las cosas;
iv. Necesidad de alcanzar metas productivas: La gestión por
competencias permite alinear a la organización tras objetivos claros y
percibidos a nivel del desempeño individual como seguridad, costos,
productividad y calidad, y
v. Necesidad de ser más flexibles: La gestión por competencias permite
establecer una lógica de desarrollo más orientada a la
78 FUNDACION CHILE/CONSEJO MINERO. Informe final de visita técnica de experiencias internacionales:
España, Francia e Inglaterra. [en línea] Santiago, FDI-CORFO/BID-FOMIN, 2001. p. 19
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1065268> [consulta: 19 noviembre
2005]
81
multifuncionalidad de los trabajadores, permitiendo a la empresa ser
más flexible en la búsqueda de sus objetivos.
5.1.3 BENEFICIOS DE LA IMPLANTACION
a) María Rita Gramigna (2002), señala al respecto que, ‘‘la gestión por
competencias aporta innumerables ventajas’’,79 destacando las siguientes, a
saber:
i. La posibilidad de definir perfiles profesionales que favorecerán a la
productividad;
ii. El desarrollo de equipos que posean las competencias necesarias
para su área específica de trabajo;
iii. La identificación de los puntos débiles, permitiendo intervenciones de
mejora que garantizan los resultados;
iv. El gerenciamiento del desempeño en base a objetivos medibles,
cuantificables y con posibilidad de observación directa;
v. El aumento de la productividad y la optimización de los resultados, y
vi. La concientización de los equipos para que asuman la co-
responsabilidad de su autodesarrollo. Tornándose un proceso de
ganar – ganar, desde el momento en que las expectativas de todos
están atendidas.
79 GRAMIGNA, Maria Rita. Gestión por competencias: una opción para hacer a las empresas más competitivas.
[en línea] Belo Horizonte, MRG Consultoria e Treinamento Empresarial. 2002. pp. 3-4
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 19 noviembre 2005]
82
b) Fundación Chile/Consejo Minero (2001), en su informe técnico señala que,
‘‘son cinco los beneficios que reporta para las empresas el gestionar por
competencias’’,80 a saber:
i. Se genera una clara definición de las competencias requeridas por la
organización y de las competencias que actualmente se tiene. Este
marco posibilita estructurar un sistema de desarrollo de competencias
efectivo y más pertinente;
ii. Es posible certificar el nivel de sus recursos humanos. Esto es una
necesidad en procesos de acreditación de calidad como normas ISO u
otro estándar;
iii. Se involucra a los sindicatos u otras organizaciones de trabajadores
en los procesos de mejoramiento de sus afiliados. Este beneficio más
otros resultan en un mejoramiento general en las relaciones sindicato
– empresa. Las empresas que gestionan por competencias observan
una disminución significativa en el número de conflictos laborales;
iv. Aumento general en el nivel de competencias de la organización en
forma continua, lo cual tiene efecto en variables clave del proceso
como aumento de productividad, mejoramiento de la calidad y drástica
baja de accidentes laborales, y
v. Se observa una mayor motivación de los trabajadores. Esto tiene
efectos directos en la baja del ausentismo y de la rotación laboral, así
80 FUNDACION CHILE/CONSEJO MINERO. Informe final de visita técnica de experiencias internacionales:
España, Francia e Inglaterra. [en línea] Santiago, FDI-CORFO/BID-FOMIN, 2001. pp. 20-21
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1065268> [consulta: 19 noviembre
2005]
83
como en la incorporación continua de las mejores prácticas de la
industria.
5.1.4 FACTORES CRITICOS DE EXITO PARA LA IMPLANTACION
a) Domingo Delgado (2003), considera que, ‘‘son cinco las condiciones de
éxito para una gestión por competencias’’,81 a saber:
i. El compromiso de la alta gerencia en la instalación de una cultura de
gestión del capital humano con base en competencias;
ii. El compromiso y la correspondencia de la gerencia de línea y los
supervisores en los programas de mejora, con base en la gestión de
competencias;
iii. Diseño de un sistema de gestión de competencias flexible y amigable,
cuyo valor agregado sea percibido claramente por los clientes
internos;
iv. Desarrollo de modelos de competencias específicos y útiles a los
objetivos estratégicos, necesidades y cultura de las empresas, y
v. Ser éticos y consecuentes con las políticas de gestión del capital
humano por competencias: evaluar, desarrollar y remunerar con
respecto a lo establecido en los perfiles.
81 DELGADO, Domingo. Gestión del capital humano con base en competencias. [en línea] Caracas, (s.e.), 2003.
p. 8 <http://www.gestiondelconocimiento.com/articulos.php> [consulta: 19 noviembre 2005]
84
b) Fundación Chile/Consejo Minero (2001), en su informe técnico, manifiesta
que, ‘‘son seis los factores críticos de éxito para la implantación de este
sistema’’,82 a saber:
i. Dirección fuerte y comprometida con el proyecto: Implementar un
sistema de gestión por competencias implica cambiar la forma en que
se administra el recurso humano a todo nivel de la organización,
incluido el trabajador mismo. Estos cambios sólo pueden ser
empujados desde la alta gerencia de la organización;
ii. Tratar la implementación del sistema como una inversión: Si bien de
todas las empresas visitadas ninguna contaba con mediciones de la
rentabilidad de gestionar en base a competencias, todas coincidieron
que un proyecto como éste requiere de un fondo de inversión
comprometido, con etapas de desembolso y con resultados
esperables en un plazo posterior;83
iii. Darle su tiempo al sistema: La implementación del sistema no es
rápida y que llegue a ser efectiva y responda a las expectativas de la
alta y media gerencia y de los trabajadores podrá tardar algunos años
(algunas empresas reportaron 5 años como un tiempo prudencial para
pedirle resultados efectivos al sistema);
iv. No iniciar la implantación del sistema sin antes estar seguro que toda
reestructuración dotacional ya fue hecha: Cualquier conexión hecha,
82 FUNDACION CHILE/CONSEJO MINERO. Informe final de visita técnica de experiencias internacionales:
España, Francia e Inglaterra. [en línea] Santiago, FDI-CORFO/BID-FOMIN, 2001. pp. 19-20
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1065268> [consulta: 19 noviembre
2005]
83 Las empresas visitadas fueron las siguientes: HayGroup, General Electric Plastics, Iberdrola S.A. (España);
Ajinomoto Euro – Aspartane S.A., Aluminium Pechiney, Usinor (Francia); y por último, Hanson Group, Q.C.A.
Inglaterra y British Petroleum (Inglaterra).
85
real o no, entre gestión por competencias y disminuciones
dotacionales implican el fracaso del sistema;
v. Entrenar y capacitar a los actores clave en los roles que deberán
desempeñar en el sistema: Esto evitará atrasar la implementación o
que el sistema se desvirtúe en sus propósitos, y
vi. Mantener las competencias permanentemente actualizadas y
pertinentes al trabajo realizado.
c) María Rita Gramigna (2002), en similar sentido, ‘‘…se refiere a las
premisas básicas necesarias que avalarán las acciones gerenciales al
adoptar una gestión por competencias’’,84 a saber:
i. Concientizarse de que cada tipo de negocio necesita personas con
perfiles específicos y que cada puesto de trabajo existente en la
empresa tiene características propias y debe ser ocupado por
profesionales que posean un determinado perfil de competencias;
ii. Reconocer que aquellos que ocupan puestos gerenciales, son
responsables de ofrecer oportunidades que permitan el desarrollo y
adquisición de nuevas competencias, y
iii. Estar convencidos de que siempre habrá espacio para el desarrollo de
nuevas competencias, y que a lo que hoy se exige como buen
desempeño de una tarea, mañana podrán agregársele nuevos
desafíos.
84 GRAMIGNA, Maria Rita. Gestión por competencias: una opción para hacer a las empresas más competitivas.
[en línea] Belo Horizonte, MRG Consultoria e Treinamento Empresarial. 2002. p. 2
<http://www.gestiopolis.com/dirgp/rec/gescomp.htm> [consulta: 19 noviembre 2005]
86
5.1.5 PROBLEMAS EN LA IMPLANTACION
a) Ernst & Young Consultores (1998), en su manual del director de recursos
humanos, señala que, ‘‘…existen dos problemas que se deben prever y
resolver para que su impacto sea el menor posible en el proceso y en la
empresa’’,85 a saber:
i. El primer inconveniente que se plantea para realizar un proyecto de la
envergadura del de gestión por competencias, es que requiere de un
esfuerzo inicial importante, tanto en tiempo como en recursos
económicos y materiales, y
ii. La segunda dificultad, y la causa del mayor número de fracasos, es la
falta de compromiso con el proyecto por parte de los directivos,
quienes en ocasiones generan expectativas vagas e irreales que
carecen de medidas objetivas y cuantitativas.
b) Fundación Chile/Consejo Minero (2001), en su informe técnico señala al
respecto que, ‘‘son tres los problemas para la implantación de este
sistema’’,86 a saber:
i. Convencer a los sindicatos en un primer momento no es fácil, esto
implica introducir una nueva lógica en la gestión del recurso humano.
Todo tiempo invertido al inicio con los sindicatos es necesario para
una implementación posterior con su apoyo;
85 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Gestión por competencias. [en línea] Madrid, Ernst & Young Consultores,
1998. p. 13 <http://www.fsai.es/> [consulta: 20 noviembre 2005]
86 FUNDACION CHILE/CONSEJO MINERO. Informe final de visita técnica de experiencias internacionales:
España, Francia e Inglaterra. [en línea] Santiago, FDI-CORFO/BID-FOMIN, 2001. p. 20
<http://www.competencialaboral.cl/website.asp?id_domain=1055838&page=1065268> [consulta: 20 noviembre
2005]
87
ii. El rol de la supervisión de primera línea es tan central en la
administración del sistema que cualquier atraso en la incorporación de
éste a su rutina diaria atrasa la totalidad del proyecto. Las inversiones
en capacitación de la supervisión en la primera etapa no deben ser
subestimadas, y
iii. A pesar del firme apoyo de la alta gerencia, la mayoría de las veces se
enfrenta resistencia pasiva de parte de la organización, especialmente
en los niveles de supervisión intermedia, esperando que la ‘‘moda’’
pase. Sólo un esfuerzo sostenido en el tiempo vence esta natural
resistencia.
5.1.6 CARACTERISTICAS DE UN SISTEMA DE GESTION POR
COMPETENCIAS
Según Fernando Vargas (2004), en su insigne documento técnico: ‘‘40
preguntas sobre competencia laboral’’,87 – señala que la gestión de recursos
humanos por competencias se caracteriza por los siguientes aspectos, a
saber:
El énfasis en la empresa: ‘‘Una de las principales características de
estas experiencias está en no enfocar el problema de la formación
como un problema nacional; sencillamente trabajan a nivel de
empresa. La premisa que facilita esta actitud metodológica se deriva
de considerar que las competencias para una misma ocupación, en
dos organizaciones diferentes, pueden diferir. La filosofía
organizacional, de fabricación y de servicio al cliente varía de empresa
87 VARGAS, Fernando. 40 preguntas sobre competencia laboral. [en línea] Montevideo, Cinterfor/OIT, 2004. p.
123 <http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/complab/xxxx/esp/index.htm>
[consulta: 20 noviembre 2005]
88
a empresa; en ese caso, cada una debe encontrar las competencias
clave para que sus colaboradores alcancen los objetivos deseados’’
(id.).
Referencia en los mejores: ‘‘Los modelos de gestión por
competencias de corte conductista identifican a los mejores
trabajadores, a quienes están alcanzando los mejores resultados. De
ahí deriva el perfil de competencias bajo el supuesto que, si el mejor
desempeño se convierte en un estándar, la organización en su
conjunto mejorará su productividad’’ (id.).
Competencias diseñadas, más que consultadas: ‘‘Algunas de las
competencias que se requieren en la organización, no se obtienen a
partir de la consulta a los trabajadores. Esto no resulta suficiente; hace
falta que la dirección defina qué tipo de competencias espera de sus
colaboradores para alcanzar sus metas y las incluya dentro de los
estándares para facilitar su conocimiento y capacitación. Bajo esta
idea los trabajadores no son todo en la definición de competencias;
consultarlos es necesario pero no suficiente’’ (id.).
Por otro lado, Ernst & Young Consultores (1998), se refiere a las
competencias propiamente tal, señalando que, ‘‘al determinar el modelo de
gestión por competencias que se implantará en la organización, hay que
tener presente cuáles son las características que deben poseer tales
competencias, con carácter general’’.88 Estas características son las
siguientes, a saber:
88 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Gestión por competencias. [en línea] Madrid, Ernst & Young Consultores,
1998. p. 9 <http://www.fsai.es/> [consulta: 20 noviembre 2005]
89
Adecuadas al negocio: ‘‘Es necesario identificar las competencias
que tengan una influencia directa en el éxito de la empresa, tanto
positiva como negativamente. El objetivo es mejorar el desempeño
general de la empresa, así que hay que conocer las características de
las personas implicadas’’ (id.).
Adecuadas a la realidad actual y futura: ‘‘Para considerar las
adaptaciones y requerimientos que existirán en un futuro, se deben
considerar la situación, las necesidades y las posibles deficiencias de
la organización, así como el plan de desarrollo o evolución que tendrá
la empresa’’ (id.).
Operativas, codificables y manejables: ‘‘Es necesario que cada
competencia cuente con una escala de medición que se obtenga de
manera clara y sencilla, pues las cualidades no deben ser atributos
abstractos. Toda competencia debe tener la facultad de proporcionar
una información que pueda ser medida y clasificada’’ (id.).
Exhaustiva: ‘‘La definición de las competencias debe tener en cuenta
todos los aspectos de la organización y de las personas’’ (id.).
Terminología y evaluación: ‘‘Se deben utilizar un lenguaje y unos
conceptos estándares en la organización, con el objeto de que todas
las personas conozcan lo que se espera de ellos y el sistema con el
que serán evaluadas’’ (id.).
De fácil identificación: ‘‘Dentro del sistema se debe identificar el nivel
o grado de la competencia de una manera fácil, es decir, que no sea
necesario realizar un estudio profundo o complicado cada vez que se
desea obtener información’’ (id.).
90
En síntesis, se puede señalar que, ‘‘las características para una
implantación con éxito de un sistema de gestión de recursos humanos por
competencias, son las siguientes’’,89 a saber: (Figura N0 9)
9 Que el sistema sea aplicable y no teórico;
9 Comprensible por todos los integrantes de la organización;
9 Util para la empresa;
9 Fiable;
9 De fácil manejo, y
9 Que en su conjunto permita el desarrollo profesional de las personas.
Figura N0 9
Fuente: Martha Alles
Formulado por: Ernst & Young Consultores
CARACTERISTICAS PARA UNA IMPLANTACION CON EXITO DE
UN SISTEMA DE GESTION POR COMPETENCIAS
9 Aplicable
9 Comprensible
9 Util
9 Fiable
9 De fácil manejo
Desarrollo profesional
de las personas
89 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Un esquema global por competencias. En: ALLES, MARTHA. Dirección
estratégica de recursos humanos, gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p. 78.
91
Concluyendo aquí con respecto a los aspectos generales a considerar,
previo, a una implantación de un sistema de gestión por competencias. A
continuación, se presenta una visión generalista e innovadora acerca de los
procesos de implantación según cada modelo.
5.2 UNA VISION GENERALISTA ACERCA DE LOS PROCESOS DE
IMPLANTACION SEGUN CADA MODELO DE COMPETENCIAS
Por considerar óptimo en el desarrollo de metodologías planteadas, se
considera oportuno citar al consultor José María Saracho (2005), quién
postula en su libro – ‘‘Un modelo general de gestión por competencias’’,90
interesantes premisas sobre los modelos de competencias, entre las cuales
se destacarán para este apartado dos de ellas, a saber: ‘‘las distinciones
respecto de la metodología de implantación’’ y ‘‘las distinciones respecto de
la identificación y construcción de las competencias’’.
En síntesis, según Saracho (2005), ‘‘…los distintos enfoques de los
tres modelos útiles existentes actualmente para las empresas (modelos de
competencias – distintivas; genéricas; y funcionales);91 han originado tres
metodologías distintas para la implementación de la gestión por
competencias en las organizaciones. Asimismo, cada uno de estos modelos
posee métodos, técnicas e instrumentos distintos para realizar la
identificación y construcción de las competencias’’.92
90 SARACHO, José María. Un modelo general de gestión por competencias. Santiago. RIL editores, 2005.
91 Para Saracho, los modelos útiles para las empresas en la actualidad son los modelos de competencias:
distintivas; genéricas; y funcional. Para este autor, la clasificación tradicional del enfoque de competencia, es
decir, conductista; funcionalista; y constructivista, ya no es válida; y eso lo corrobora a través de 7 premisas
básicas. Por otro lado, este autor, subdivide el modelo conductista (clasificación tradicional) en dos modelos de
competencias: distintivas y genéricas. Respecto al constructivista, señala que es una herramienta para el
desarrollo de competencias, por lo tanto, no corresponde clasificarlo como modelo. Por último, por extensión,
señala que, todos estos modelos son conductistas, y esto es válido tanto para la clasificación tradicional, como
para la renovada.
Todo lo reseñado anteriormente, es validado por Leonard Mertens (autor de la clasificación tradicional).
92 SARACHO, José María. Los modelos de competencias. En su: Un modelo general de gestión por
competencias. Santiago, RIL editores, 2005. pp. 36-41; 47-49.
92
Por lo expresado, y sin pretensiones de exahustividad, se presenta a
continuación de manera esquemática, la identificación de cada una de las
etapas necesarias a seguir para la implantación de cada uno de estos
modelos de competencias. Adicionalmente, se presenta la metodología de
identificación y construcción de competencias propuestas por este autor para
cada modelo, a saber: (Figura N0 10 y Figura N0 11, respectivamente).
93
Figura N0 10
Fuente: José María Saracho
Formulado por: José María Saracho
PASOS PARA LA IMPLANTACION DE LOS 3 MODELOS
DISTINTIVAS
Análisis estratégico:
determinación de brecha
I
GENERICAS FUNCIONAL
II
III
IV
V
VI
VII
VIII
IX
Identificación de personas de
desempeño superior
Determinación de criterios para la
diferenciación de desempeño
superior
Entrevistas de Eventos
Conductuales para la
identificación de conductas que
llevan al desempeño superior
Análisis de las características que
permiten realizar las conductas
que llevan al desempeño superior
Elaboración del perfil de
competencias deseables
Formulación de competencias:
características asociadas a
comportamientos y resultados
sobresalientes
Entrenamiento para el desarrollo
de las características y los
comportamientos
Comparación de las competencias
de cada uno con el perfil deseable
Selección de empresas exitosas
por industria Análisis del proceso productivo y
determinación de la cadena de
valor
Identificación de mejores prácticas
por puesto/rol Identificación de las funciones del
proceso y sus correspondientes
resultados
Identificación de comportamientos
que llevan a las mejores prácticas Realización del mapa funcional
hasta el nivel de subfunciones:
resultados que puede obtener una
sola persona
Entrevistas de Incidentes Críticos
a muestra representativa de
personas que ocupan puestos
similares
Determinación de los recursos
personales: conocimientos y
habilidades; y los recursos del
entorno
Redacción de competencias
basadas en desempeños:
resultados mínimos a obtener por
cada ocupante de un puesto
Definición conceptual de
competencias y conductas
genéricas por puestos: taxonomía
Elaboración del perfil de
competencias requeridas
Establecimiento de normas de
competencias
Análisis de puestos y asignación
de competencias elegidas de la
taxonomía
Diseño de perfiles a partir de la
asignación de competencias por
cargos o cargos genéricos
Comparación de las competencias
de cada uno con el perfil
requerido
Acreditación de competencias y
establecimiento de brechas
Entrenamiento para el desarrollo
de comportamientos requeridos Capacitación para el cierre de
brechas y obtención de la
certificación
94
Figura N0 11
Fuente: José María Saracho
Elaborado por: José María Saracho
METODOLOGIA DE IDENTIFICACION Y CONSTRUCCION DE
COMPETENCIAS SEGÚN CADA MODELO
DISTINTIVAS
FUNCIONAL
GENERICAS
IDENTIFICACION
CONSTRUCCION
Entrevista de Eventos
Conductuales
Entrevista de
Incidentes Críticos
Panel de Expertos
Análisis Temático y
CAVE
Análisis de Perfil del
Cargo
Análisis Funcional
Además, cabe destacar que, este autor presenta una propuesta
interesante de integrar los tres modelos de competencias, basándose en dos
variables críticas e independientes que combinadas sirven para decidir qué
modelo o modelos se elegirán y aplicarán para gestionar las competencias
de una organización, estas variables son las siguientes, a saber:
El nivel jerárquico de la estructura al que se quiere aplicar gestión por
competencias; y
El uso que se dará a las competencias una vez identificadas y
definidas.
Por lo expresado, y finalizando con los postulados de Saracho (2005),
a continuación se presenta la propuesta clave de este autor, quién formula
una matriz señalando que ésta permitirá tanto a responsables de recursos
humanos como a consultores, tomar las decisiones apropiadas respecto de
95
cómo deben combinarse los modelos descritos de acuerdo a la estructura
organizacional y al uso que se dará a las competencias, a saber:
Figura N0 12
CAPA JERARQUICA
V y IV III II y I
Directivo
Gerencial y ejecutivo
Sub gerencias / Jefaturas
Staff Profesional
Supervisión
Profesional no ejecutivo
Operario Calificado
Operario no calificado
Staff administrativo
Entrenamiento DDDG/FG/FD/G/FFFF
Capacitación D D D G/F G/F G/F F F G/F
Desarrollo Individual DDDGGG - - -
Planificacn de carrera D D D D/G/F D/G/F D/G/F F F F
Planificacn de la sucesn D D D D/G/F D/G/F D/G/F F F F
Deteccn de potencial D D D D/G D/G D/G - - -
Identificacn de talentos DDDDD - - - -
Seleccn de personal D D D D/G/F G/F G/F F F G/F
Deteccn de necs. de entren. - capacit. D D D D/G/F G/F G/F F F G/F
Feedback 3600 GGGGGG - - -
Gestn del desempeño D D D D/G/F G/F G/F F F G/F
Alineamiento organizacional DDDD/GD/GG - - G
D: Aplicación del M odelo de Competencias Distintivas
G: Aplicación del M odelo de Competencias Genéricas
F: Aplicacn del M odelo de Competencias Funcional
Fuente: José M aría Saracho
Elaborado por: José María Saracho
MATRIZ DE DECISION PARA ESTABLECER EL MODELO DE COMPETENCIAS A UTILIZAR
UTILIZACION DE LAS COMPETENCIAS
Adicionalmente, cabe señalar que, la intención de presentar una visión
generalista respecto de los procesos de implantación desde la perspectiva de
este autor, corresponde principalmente a estar actualizados ante las
propuestas innovadoras en lo que compete al tema de las competencias.93
Sin embargo, este trabajo no tiene la pretensión de ir a tal magnitud de
93 (vid.) ‘‘Metodologia de la Investigación’’, apartado III.
96
análisis, por cierto rico en conocimientos y prácticos para su implantación,
razón por la cual, sólo se ha reseñado con fines ilustrativos.
A continuación, siguiendo con nuestra línea de investigación, se
presenta el proceso de implantación de un sistema de gestión por
competencias, para lo cual se presenta, en primer término, la perspectiva de
diversos autores y empresas consultoras.
5.3 PROCESO DE IMPLANTACION DE UN SISTEMA DE GESTION
POR COMPETENCIAS
Según la consultora Martha Alles (2004), ‘‘para trabajar con un
sistema de gestión por competencias, es necesario definir en primer lugar, la
visión de la organización: hacia dónde vamos; los objetivos y la misión: qué
hacemos; y a partir de la máxima conducción de la empresa, con su
participación e involucramiento, decidir cómo lo hacemos’’.94
A modo de ejemplo, las etapas que propone este sencillo
planteamiento son las siguientes, a saber:
Definir visión (hacia dónde vamos) y misión (qué hacemos);95
Definición de competencias por la máxima dirección de la organización
(cómo lo hacemos);
94 ALLES, Martha. Pasos necesarios de un sistema de gestión por competencias. En su: Dirección estratégica de
recursos humanos, gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. pp. 73-74.
95 La estrategia de RR.HH. consiste en términos simples en tratar de convertir las estrategias empresariales en
prioridades de RR.HH.; esto comienza por la visión y misión de la organización; y a partir de ellas las
competencias, y los centros de atención u objetivos principales (ejemplos de centros de atención: calidad del
producto o del servicio, competitividad, formación continua, buen clima laboral, entre otros) que son lo valores y
puntos más importantes donde centrar su accionar. A partir de que se fijan estos centros de atención, RR.HH.
debe acompañar a la estrategia general del negocio a través de la implementación de procesos pertinentes,
diagnosticando y mejorando a la vez su función para aportar servicios a la empresa, los cuales deben agregar
valor y asegurar que las estrategias, tanto empresariales como de recursos humanos, se cumplan.
97
Prueba de las competencias en un grupo de ejecutivos de la
organización;
Validación de las competencias, y
Diseño de los procesos de recursos humanos por competencias.
Presentada esta aproximación básica, a continuación se describirá
cada uno los pasos necesarios a seguir para la implantación de un sistema
de gestión por competencias siguiendo un ‘‘enfoque conductista’’. En este
sentido, cabe señalar que, diversos autores y empresas consultoras, tales
como Saracho (2005), Zamora (2005), Alles (2004), Fernández y Baeza
(2002), Hay Group (2004), y Ernst & Young Consultores (1998), presentan
similitudes en cuanto al proceso de implantación propiamente tal. Por lo
tanto, se podría aseverar que la implantación se operacionaliza por medio de
las siguientes seis etapas, a saber: definir criterios de desempeño; identificar
una muestra; recoger información; análisis de la información y definición de
las competencias; validar el modelo de competencias; y aplicar el modelo a
los subsistemas de recursos humanos.96
a) Definir criterios de desempeño: ‘‘…esta etapa consiste básicamente en
establecer los criterios de eficiencia superior en el desempeño profesional de
la tarea en estudio’’.97 Los criterios generalmente recomendados a utilizar
son aquellos que proporcionan información objetiva, es decir aquellos que se
expresan en números y que básicamente se relacionan con la agregación de
96 Para identificar estas etapas de implantación se consultaron distintas fuentes de información con el único
propósito de chequear la veracidad de este proceso. Asimismo, cabe señalar que, las fuentes de información
utilizadas para la descripción de éste son las siguientes, a saber: Hay Group (2004); SARACHO, J. M. (2005);
ZAMORA, R. (2005). El resto proporcionó información redundante, por lo tanto sirvió para validar este proceso,-
estas fuentes son: ALLES, Martha (2004); FERNANDEZ, I. (et. alt.) (2002); Ernst & Young Consultores (1998),
(vid.) bibliografía para más detalles. Sin embargo, esto no significa, que el proceso presentado y descrito este
diseñado para obtener un óptimo resultado. (vid.) para más detalles: SARACHO, José María. Un modelo
general de gestión por competencias. Santiago. RIL editores, 2005.
97 ZAMORA, Ricardo. La gestión por competencias. [en línea] Barcelona, Training Games, (s.a.). p. 3
<http://www.traininggames.com/es/base_conceptual/articulos.htm> [consulta: 24 noviembre 2005]
98
valor al negocio, como por ejemplo: ventas, beneficios, patentes,
publicaciones, entre otros. Sin embargo, ‘‘también pueden incluirse criterios
que consideran variables de comportamiento deseable, relacionados con los
valores y la idiosincrasia de la organización, los estilos de liderazgo, las
relaciones interpersonales y las motivaciones personales, particularmente las
que se relacionan con la visión de la organización y, por lo tanto, facilitan el
alineamiento de las personas con los objetivos estratégicos del negocio’’.98
Además, cabe señalar que, ‘‘…lo ideal sería evitar utilizar una única medida,
e incluir indicadores tanto hard (variables cuantitativas), como soft (variables
cualitativas)’’.99
b) Identificar una muestra: ‘‘…esta etapa consiste básicamente en
identificar (en base a los criterios de desempeño) los grupos que servirán de
modelo para establecer los niveles de cada competencia. Normalmente aquí
se identifican tres grupos: uno de desempeño superior, otro de desempeño
promedio y uno de desempeño mínimo o por debajo del promedio’’ (id.).
‘‘Es importante considerar tres factores en la selección de personas
para la muestra’’,100 a saber:
i. Los empleados con desempeño superior deben ser absolutamente los
mejores, es decir, aquellos que calificaron alto en todos o en la
mayoría de los criterios de desempeño;
ii. Es necesario que haya un grupo de control o de contraste de
empleados con un desempeño totalmente aceptable (promedio), y
98 SARACHO, José María. Distinciones respecto de la metodología de implantación. En su: Un modelo general de
gestión por competencias. Santiago, RIL editores, 2005. p. 36.
99 ZAMORA, Ricardo. La gestión por competencias. [en línea] Barcelona, Training Games, (s.a.). p. 3
<http://www.traininggames.com/es/base_conceptual/articulos.htm> [consulta: 24 noviembre 2005]
100 HAY GROUP. Las competencias como herramienta para identificar individuos con alto desempeño: una visión
general. [en línea] Filadelfia, Hay Group. 2004. p. 7 <http://www.hayaustral.com/> [consulta: 24 noviembre 2005]
99
iii. Las muestras deben ser lo suficientemente grandes para permitir
análisis estadísticos.
c) Recoger información: ‘‘…esta etapa consiste básicamente en la
aplicación de algún método de evaluación para pesquisar aquellos
comportamientos específicos que las personas de desempeño superior
realizan para alcanzar esos resultados sobresalientes’’.101 El método
generalmente recomendable por su efectividad es ‘‘La Entrevista de Eventos
Conductuales’’ (Behavioral Event Interview, más conocida por sus siglas
como BEI), una técnica diseñada especialmente para este fin. ‘‘Las BEI se
centran en la identificación de los conocimientos, habilidades, actitudes y
soluciones (características) requeridas para que el trabajo sea bien
ejecutado’’ (Ibíd.).
‘‘En este punto resulta crítico para este modelo la identificación de las
conductas que exhiben las personas que no alcanzan resultados
sobresalientes en los mismos tópicos que otros sí alcanzan. Es decir, se
identifican también los comportamientos de quienes tienen un desempeño
promedio e incluso bajo. Dicha información es la que se utiliza para realizar
las escalas por nivel para una misma competencia’’ (Ibíd.).
‘‘El objetivo de una BEI es obtener de los entrevistados (empleados de
desempeño superior) un relato detallado acerca de qué comportamientos
específicos realizaron en el pasado para llevar a cabo su trabajo;
básicamente haciendo hincapié en los resultados que ellos consideran
actualmente como exitosos. El supuesto fundamental de las BEI es que la
conducta pasada del individuo es el mejor predictor de su conducta futura’’
(Ibíd.).
101 SARACHO, José María. Distinciones respecto de la metodología de implantación. En su: Un modelo general de
gestión por competencias. Santiago, RIL editores, 2005. p. 37.
100
Por último, cabe señalar que, ‘‘los resultados de una BEI no solo
proporcionan abundante información sobre las competencias, sino que
también proporcionan abundante información sobre el contexto en el que las
competencias se muestran y la forma en que operan juntas. Esto puede
revelar valiosa información que puede usarse para ayudar a otras personas a
desarrollar competencias. Las BEI dan los mejores resultados, y para los
puestos clave o roles complejos bien valen la inversión’’.102
‘‘Los pasos para conducir una BEI son los siguientes’’,103 a saber:
i. Introducción y explicación: presentación del entrevistador y
explicación del propósito de la entrevista;
ii. Responsabilidad del puesto: indagación de la misión, tareas,
responsabilidades y funciones más relevantes del entrevistado en su
puesto actual o pasado;
iii. Eventos conductuales: obtención de la descripción detallada de
cinco o seis de los sucesos más importantes que ha experimentado el
entrevistado en su trabajo, y
iv. Cierre y recapitulación: agradecimiento por el tiempo y la
colaboración y despedida del entrevistado; recapitulación de la
información recabada durante la entrevista.
102 HAY GROUP. Las competencias como herramienta para identificar individuos con alto desempeño: una visión
general. [en línea] Filadelfia, Hay Group. 2004. p. 8 <http://www.hayaustral.com/> [consulta: 24 noviembre 2005]
103 SARACHO, José María. La entrevista de eventos conductuales. En su: Un modelo general de gestión por
competencias. Santiago, RIL editores, 2005. p. 150.
101
d) Análisis de información y definición de las competencias: ‘‘…esta
etapa consiste básicamente en identificar qué características, o combinación
de características, poseen las personas de desempeño superior y que son
las que les permiten comportarse de tal manera’’ (Ibíd.). Este proceso es
realizado por expertos, y se basa en una compleja técnica denominada
‘‘Análisis Temático’’.
‘‘El Análisis Temático para la construcción de competencias se basa
en los principios del análisis del discurso CAVE (Content Analysis of Verbal
Expression), un método que permite medir empíricamente y comprobar
estadísticamente la significación de las diferencias que se detectan en las
características demostradas por personas con actuación superior y adecuada
en un puesto de trabajo. El Análisis Temático tiene como objetivo identificar
las características diferenciales de las conductas propias de las personas de
desempeño superior de aquellas de desempeño promedio o bajo’’ (Ibíd.).
Por último, cabe señalar que, ‘‘…una vez identificadas las conductas
de éxito exhibidas por las personas de desempeño superior, se realiza una
serie de pasos determinados, los cuales producen un ‘‘Diccionario de
Competencias’’ con 5 niveles o más niveles progresivos que permiten una
efectiva identificación de brechas y potencial, así como una adecuada y
progresiva gestión del desarrollo profesional’’ (Ibíd.).104
e) Validar el modelo de competencias: ‘‘…existen diferentes maneras de
validar este modelo. Siendo la más habitual, la realización de una segunda
serie de BEI con un nuevo grupo de personas, con el fin de comprobar, si las
104 (vid.) El diccionario de competencias de los autores – SPENCER, Lyle y Signe. Competencias en el trabajo:
modelos para un rendimiento superior. [en línea] citado por: Diputació Barcelona, Papers de Formació
Municipal, mayo 2003, número 57, pp. 9-30 <http://www.diba.es/fl/pf-ind.asp> [consulta: 24 noviembre 2005]
102
competencias detectadas efectivamente se relacionan con una actuación
superior en la tarea’’.105
Adicionalmente, cabe señalar que, ‘‘…cuando existe un gran número
de ocupantes de un puesto, puede ser posible crear cuestionarios basados
en el modelo y administrárselos a una muestra más amplia, incluyendo tanto
a las personas de desempeño superior como a las personas de desempeño
promedio. El análisis de estos datos probará el modelo y permitirá que
ocurran revisiones y refinamientos’’.106
Además, hay que considerar que, ‘‘para los roles nuevos, es útil
comparar el modelo de competencias con las personas cuyos puestos están
próximos del nuevo rol, y cuyos desempeños están en un nivel alto. Esta
comparación suele asegurar que el nuevo modelo no establezca
expectativas que sean demasiado difíciles de lograr, y desaliente o
desmotive a la persona que ingrese al rol’’ (id.).
f) Aplicar el modelo a los subsistemas de recursos humanos: ‘‘…aunque
esta etapa es la última fase del desarrollo de una competencia, la aplicación
del modelo de competencias debe construirse ‘‘mentalmente’’ en un estadio
más temprano, puesto que la forma que adquiere el modelo de competencias
y el contenido del diccionario depende del uso que se pretende dar a las
competencias; esto significa que, diferentes aplicaciones pueden requerir
diferentes formatos para las competencias y pueden sobrescribirse de
diversos modos’’ (id.). Siguiendo esta perspectiva, se procede al diseño o
aplicación del modelo de competencias a los procesos de recursos humanos
bajo un enfoque de competencia.
105 ZAMORA, Ricardo. La gestión por competencias. [en línea] Barcelona, Training Games, (s.a.). p. 3
<http://www.traininggames.com/es/base_conceptual/articulos.htm> [consulta: 24 noviembre 2005]
106 HAY GROUP. Las competencias como herramienta para identificar individuos con alto desempeño: una visión
general. [en línea] Filadelfia, Hay Group. 2004. p. 10 <http://www.hayaustral.com/> [consulta: 24 noviembre
2005]
103
Por lo expresado, a continuación se presentan algunas
aproximaciones generales sobre la interacción de este sistema en los
siguientes procesos de recursos humanos, a saber:
9 Selección: ‘‘Para seleccionar por competencias primero deberán
confeccionarse los perfiles y las descripciones de puestos por
competencias’’.107 Esto permitirá detectar las motivaciones, los rasgos
de personalidad, la autocomprensión, los conocimientos y las
habilidades necesarias para un desempeño adecuado o superior en el
puesto de trabajo. Con esto como base, es posible implantar un mejor
sistema de selección comparando las competencias requeridas para el
puesto con aquellas con las que cuenta cada candidato.108
‘‘Los sistemas de selección basadas en competencias conciben
y emplean éstas como filtros, mediante los cuales se consigue
seleccionar un pequeño número de candidatos adecuados. Estos
sistemas se basan en una evolución ascendente, comprobada en un
pequeño número de competencias difíciles de desarrollar y que
aportan valor al desempeño en un puesto de trabajo’’ (id.);
9 Capacitación y Entrenamiento: ‘‘Los miembros de la organización
deben adquirir y mejorar las competencias necesarias para
desempeñar su puesto de trabajo con éxito. Como se ha mencionado,
el sistema analiza las competencias exigidas para cada puesto y las
capacidades poseídas por las personas. Por ello, resulta una
excelente herramienta para detectar las necesidades de formación
107 ALLES, Martha. Cómo aplicar gestión por competencias en cada proceso de recursos humanos. En su:
Dirección estratégica de recursos humanos, gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p.
79.
108 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Gestión por competencias. [en línea] Madrid, Ernst & Young Consultores,
1998. p. 16 <http://www.fsai.es/> [consulta: 12 diciembre 2005]
104
que requieren, o requerirán, las personas dentro de cada puesto de
trabajo’’ (id.).
‘‘A través del análisis de adecuación persona – puesto, se
busca detectar las competencias clave que posee el individuo y el
grado de adecuación existente, con el objetivo de realizar un plan de
formación específico, individual o colectivo. Así, es posible detectar las
necesidades de formación permitiendo el desarrollo y la actualización
de las competencias de las personas para promover los conocimientos
técnicos y la conciencia y el compromiso profesional hacia los
estándares fijados por la empresa’’ (id.);
9 Desarrollo: Como se puede apreciar, unido a los métodos recién
descritos, se encuentra en un grado más avanzado, el desarrollo de
los recursos humanos. En este sentido, cabe señalar que, ‘‘si una
empresa tiene descripciones de puestos por competencias, planes de
carrera con relación a ellos y evalúa el desempeño de su personal por
competencias, podrá desarrollar sus recursos humanos en relación a
las competencias de la organización, su visión, su misión y sus
valores’’;109
9 Evaluación de desempeño y Evaluación de 3600: ‘‘En la gestión de
los recursos humanos es necesario tomar decisiones sobre la
promoción, desarrollo y reubicación de las personas. Generalmente,
esta práctica se divide en dos partes: una que permite realizar una
evaluación del desempeño (pasado) y otra que permite determinar el
potencial de las personas dentro de la organización (futuro)’’.110
109 ALLES, Martha. Cómo aplicar gestión por competencias en cada proceso de recursos humanos. En su:
Dirección estratégica de recursos humanos, gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p.
81.
110 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Gestión por competencias. [en línea] Madrid, Ernst & Young Consultores,
1998. pp. 17-18 <http://www.fsai.es/> [consulta: 12 diciembre 2005]
105
En este sentido, en cuanto a la evaluación del desempeño
propiamente tal, basada en competencias, ‘‘ésta permite incorporar a
los estándares de evaluación tradicionales aquellas conductas del
trabajo necesarias para realizar tareas específicas. Una evaluación del
desempeño efectiva se basará en el análisis de actuación de las
personas en los puestos y en su evaluación, según unos parámetros
predeterminados y objetivos para que proporcionen información
medible y cuantificable’’ (Ibíd.).
En cuanto a la evaluación de 3600 o Feedback 3600, cabe
señalar que, ‘‘es la forma más novedosa de desarrollar la valoración
del desempeño, ya que dirige a las personas hacia la satisfacción de
las necesidades y expectativas, no solo de su jefe sino de todos
aquellos que reciben sus servicios, tanto internos como externos’’.111
‘‘El concepto de evaluación de 3600 es claro y sencillo: consiste
en que un grupo de personas valoren a otra por medio de una serie de
ítems o factores predefinidos. Estos factores son comportamientos
observables en el desarrollo diario de la práctica profesional’’ (id.);
9 Planes de carrera y sucesión: ‘‘A través de una política de recursos
humanos se busca la formación de personas que vayan creciendo
profesional y personalmente dentro de la organización. Siguiendo el
enfoque de competencia, el plan de carreras es un método que
determina las tareas organizativas y los conocimientos y habilidades
clave a desarrollar para un desempeño superior, ya sea en el puesto
de trabajo actual o en otro de la organización. Con el canal de
información que proporcionan las competencias es posible identificar
111 ALLES, Martha. Cómo aplicar gestión por competencias en cada proceso de recursos humanos. En su:
Dirección estratégica de recursos humanos, gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p.
82.
106
las características y aptitudes de cada persona y de cada puesto para
proponer un plan de carrera adaptado a ellas’’.112
‘‘Todo esto tiene una relación muy directa con los procesos de
sucesión, pues se conoce cuando una persona tiene las
características necesarias para cubrir un puesto y cuando otra carece
de ellas, permitiendo definir el momento de la sucesión’’ (id.), y por
último, y
9 Remuneraciones: ‘‘Este se considera el módulo de más difícil
implementación. Compensar por competencias significa que la
empresa deberá implementar sistemas de remuneración variable
donde se considerarán para el cálculo, entre otros elementos, las
competencias de los colaboradores con relación al puesto y a su
desempeño’’.113 Sin embargo, ‘‘las competencias pueden ser un buen
marco de referencia para fijar el salario variable en función al
desempeño realizado; permiten además remunerar a las personas en
función a sus conocimientos y habilidades, así como a sus cualidades,
con parámetros objetivos de medición previamente definidos’’.114
A continuación, se presenta en forma esquemática el proceso de
implantación descrito, a saber: (Figura N0 13)
112 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Gestión por competencias. [en línea] Madrid, Ernst & Young Consultores,
1998. p. 20 <http://www.fsai.es/> [consulta: 12 diciembre 2005]
113 ALLES, Martha. Cómo aplicar gestión por competencias en cada proceso de recursos humanos. En su:
Dirección estratégica de recursos humanos, gestión por competencias. 5a ed. Buenos Aires, Granica, 2004. p.
82.
114 ERNST & YOUNG CONSULTORES. Gestión por competencias. [en línea] Madrid, Ernst & Young Consultores,
1998. p. 19 <http://www.fsai.es/> [consulta: 12 diciembre 2005]
107
Figura N0 13
Definir criterios de
desempeño
Análisis de información
y definición de las
competencias
Identificar una muestra
Recoger información
Validar el modelo de
competencias
Aplicar el modelo a los
subsistemas de
recursos humanos
Aplicaciones:
- Selección
- Entrenamiento
- Capacitación
- Desarrollo
- Evaluación de desempeño
- Planes de carrera y sucesión
- Remuneración
PROCESO DE IMPLANTACION DE UN SISTEMA DE
GESTION POR COMPETENCIAS
Fuente: Adaptado desde Martha Alles
Elaborado por: Spencer & Spencer
Adicionalmente, cabe señalar que, el proceso descrito corresponde a
una implantación de un modelo de competencias conductista,115 el cual tiene
como base teórica,– la definición base del presente trabajo propuesta por los
autores Spencer & Spencer (1993), y todos los derivados de ésta. Además,
cabe explicitar que, se ha escogido deliberadamente este enfoque, puesto
que representa hoy en día, el enfoque usualmente utilizado por las
organizaciones tanto en Chile, como en el resto del mundo.
Concluyendo, se puede aseverar que, se ha descubierto ‘‘en parte’’, la
potencialidad que representa este interesante y novedoso sistema de gestión
para las organizaciones, con sus respectivos pro y contra. Aspectos que se
tratarán oportunamente en las respectivas conclusiones. Además, cabe
señalar que, cuando se refiere a la expresión – ‘‘en parte’’, es porqué se
115 Según la clasificación de SARACHO, J. M. (2005), correspondería a un Modelo de Competencias Distintivas.
108
puede asegurar que como sistema de gestión, aún tiene mucho que aportar
a las organizaciones, y qué cuando es gestionado adecuadamente, al menos
puede lograr satisfacer las necesidades estratégicas empresariales, esto es
visión, misión y valores corporativos.
109
VI. CONCLUSIONES
En este último capítulo se consigna el resultado final del trabajo de
investigación exploratorio – descriptivo orientado a responder el objetivo
general de este trabajo, a saber: ‘‘analizar el potencial del sistema de gestión
por competencias para su eventual implantación y posterior aplicación en las
políticas de recursos humanos desde una perspectiva estratégica’’. Lo
anterior, precisa fundamentalmente la necesidad de rediseñar los procesos
de implantación de los diferentes modelos de competencias que actualmente
utilizan las empresas, al igual que reconceptualizar éstos, y desde ahí,
dirigirse hacia la implantación de un ‘‘enfoque integrado u holístico’’ de la
competencia; el cual dará como resultado la potencialidad real que
representa un ‘‘sistema de gestión por competencias’’, al igual que, un
resultado efectivo a las organizacionales que estimen necesario implantarlo.
Para su mejor comprensión, las conclusiones han sido estructuradas
en base a cuatro componentes fundamentales, a saber: resultados
obtenidos; síntesis de los resultados obtenidos; conclusión general; y
aportación al campo o disciplina.
6.1 Resultados Obtenidos
Debido a las diversas aproximaciones existentes con respecto al
término ‘‘competencia’’, se precisa señalar que para una efectiva gestión por
competencias es necesario saber distinguir entre las distintas características
componentes de cada término, esto es, al menos para el conductista, las
‘‘características fundamentales’’ de las competencias.
110
Lo anterior, sin embargo estará en función del ‘‘enfoque de
competencia’’ a utilizar, puesto que como se ha señalado, cada enfoque
tiene un modelo de competencias distinto, así como cada modelo tiene
métodos, técnicas e instrumentos distintos para realizar la identificación y
construcción de las competencias. También cada enfoque posee una
terminología propia y particular sobre el término ‘‘competencia’’, en el cual
basar su gestión.
Lo anterior, indica que no existe una única forma de gestionar los
recursos humanos en base a competencias, eso si que, se aclara que la
empresa que decida implantar este sistema, sean cuales fuesen los objetivos
que se planteen, estos sí o sí deben responder a una necesidad de cambio
originada por la visión y su consecuente estrategia.
6.2 Síntesis de los Resultados Obtenidos
Gestionar los recursos humanos por competencias requiere que el
foco de atención sea la organización, y no las personas propiamente tal. Esto
significa que los sistemas de gestión por competencias, gestionan la
capacidad de la organización basándose en las competencias que están
distribuidas en las capas jerárquicas de ésta, luego en los grupos de trabajo,
y en un último nivel, en el capital humano propiamente tal.
6.3 Conclusión General
Los alcances del sistema de gestión por competencias son
omnidireccionales y abarcan a la totalidad de la organización, por lo tanto se
requiere el compromiso tanto de sus directivos, como el resto de las
111
personas que trabajan en ella, para que su impacto sea el requerido
planteado los cambios necesarios. También, esto implica que, el sistema
debe adaptarse a la cultura organizacional de la misma, al igual que, la
cultura tendrá que responder a las competencias que se incluyan en el
sistema de gestión por competencias.
6.4 Aportaciones al Campo o Disciplina
El sistema de gestión por competencias es útil para las empresas que
visualizan su personal como un activo el cual hay que optimizar y desarrollar.
Sin embargo, se requiere de procesos de implantación efectivos, es decir
sistemas que respondan a las necesidades de cambio de la organización
originadas por su visión y su consecuente estrategia, al igual que consideren
el nivel jerárquico de la misma, ya sea estratégico, táctico u operativo,
además del uso que se le pretenda dar a las competencias. En este sentido,
es necesario encaminarse hacia un ‘‘enfoque integral u holístico’’ de la
competencia, puesto que es el único que esta en condiciones de cumplir lo
expresado.
La implementación de la gestión por competencia representa una gran
potencialidad para las empresas. Ejemplo de ello son: NEC y la tecnología
digital; Phillips y los medios ópticos; Sony y la miniaturización; Intel y el
diseño y desarrollo de microchips, y Citicorp y los sistemas operativos de
acceso al mercado disponibles las 24 horas.
Fielmente, se estima que dado el carácter exploratorio – descriptivo,
los objetivos planteados se han cumplido en forma satisfactoria.
112
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116 La bibliografía consultada ha sido ordenada alfabéticamente en referencia a los distintos autores consultados y
referidos en esta investigación; lo que implica a su vez, distintas clases de materiales, a saber: libros impresos;
apuntes técnicos electrónicos; revistas electrónicas; papers digitales; diapositivas electrónicas; y sitios web.
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120
LECTURAS COMPLEMENTARIAS RECOMENDADAS
CAICEO, Jaime y MARDONES, Luis. Elaboración de tesis e informes técnico
– profesionales. 3ª ed. Santiago, Editorial Jurídica ConoSur Ltda., 1998.
UNIVERSIDAD DE CHILE. Guía para la redacción de referencias
bibliográficas. [en línea] Santiago, Universidad de Chile. 2004.
<http://www.uchile.cl/bibliotecas/>
UNIVERSIDAD DE CHILE. Pauta para la presentación de tesis. [en línea]
Santiago, Universidad de Chile. 2003. <http://www.cybertesis.cl/>
121
NOTA DEL AUTOR (*)
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. 2005 Copyright ©
(*) Puedes usar este documento siempre que no lo modifiques, y respetes la autoría de la
información.
Contacto con el autor: carlos_lira@msn.com
122
GUIA PARA CITAR EL PRESENTE DOCUMENTO
EJEMPLOS:
En Material Impreso
Autor(es) de la tesis,- documento completo.
LIRA, Carlos. Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su
implantación. Tesis (Ingeniero (E) en Administración de Empresas). Santiago, Chile.
Universidad de Los Lagos, Dpto. Gobierno y Empresa, 2005. 120 h.
Autor referido por otro autor,- parte del documento.
Nombre autor referido. Titulo del apartado en que aparece el autor referido. En:
LIRA, Carlos. Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su
implantación. Tesis (Ingeniero (E) en Administración de Empresas). Santiago, Chile.
Universidad de Los Lagos, Dpto. Gobierno y Empresa, 2005. 120 h.
En Internet
Autor(es) de la tesis,- documento completo.
LIRA, Carlos. Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su
implantación. [en línea] Tesis (Ingeniero (E) en Administración de Empresas).
Santiago, Chile. Universidad de Los Lagos, Dpto. Gobierno y Empresa, 2005. 120 h.
<http://www.sitioweb.com> [consulta: día/mes/año]
Autor referido por otro autor,- parte del documento.
Nombre autor referido. Titulo del apartado en que aparece el autor referido. En:
LIRA, Carlos. Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su
implantación. [en línea] Tesis (Ingeniero (E) en Administración de Empresas).
Santiago, Chile. Universidad de Los Lagos, Dpto. Gobierno y Empresa, 2005. 120 h.
<http://www.sitioweb.com> [consulta: día/mes/año]
UNIVERSIDAD DE LOS LAGOS
DPTO. GOBIERNO Y EMPRESA
CAMPVS REPUBLICA
GESTION POR COMPETENCIAS
FUNDAMENTOS Y BASES PARA SU IMPLANTACION
Informe Profesional para optar al título de:
Ingeniero (E) en Administración de Empresas
Profesor Guía: Sr. Carlos Hernán Ramírez Guerra
Autor: Carlos Antonio Lira Zalaquett
SANTIAGO – CHILE
DICIEMBRE 2005
i. Dedicatoria
Este trabajo es dedicado a los alumnos tesistas, profesionales y
técnicos que pretenden incursionar en el preciado tema de las competencias,
al igual que, a mi prometida Mariangeli, quién ha estado conmigo en cada
lugar, y en cada momento.
ii. Agradecimientos
Al escribir estas líneas resaltan a la memoria distintas personas, las
cuales algunas he dejado de ver por distintos motivos. Sin embargo, desde
aquí tengo la posibilidad de expresarles mis más sinceros agradecimientos, a
todos a quienes me han apoyado directa e indirectamente en mi carrera
universitaria, y en este proyecto de tesis:
A Don Sergio Droguett, por haberme enseñado el valor del trabajo
disciplinado, y por haberme ayudado en los ramos que competen al área
financiera – contable. A Don Eduardo Miranda, por sus valiosos consejos, y
por haber aceptado este proyecto. A Solange Olivares, quién
desinteresadamente me facilitó los recursos bibliográficos pertinentes cuando
los necesite. A Don Carlos Ramírez, mi profesor y tutor en esta tesis, por
haberme motivado y ayudado a sacar adelante este proyecto, y por sus
entretenidas y excelentes clases, además de ser una de las personas que
más admiro en la vida. A Borney Medina, mi tío, quién me motivó a seguir
una carrera, y me ayudó durante mis estudios técnicos, y a comienzos de la
universidad. A Mariangeli Henríquez, mi prometida, por haberme
acompañado durante el desarrollo de este proyecto, y confiar en mi cuando
nadie más lo hacia. A Ana Campos de La Fuente, mi abuelita, quién
constantemente me ha apoyado en el transcurso de la vida, y a quién le
agradezco por todo lo que soy y seré en la vida. Y a Dios, por darme la
oportunidad de soñar y vivir.
A todos ellos les estaré eternamente agradecido, y les envío un
cariñoso abrazo desde la distancia, gracias.
iii. Abreviaturas
ed. : edición.
et alt. : y otros (substituye autores).
Ibíd. : el mismo autor, pero diferente página.
id. : el mismo autor, pero página igual.
op. cit. : obra citada.
sic. : textual, así, así como.
s.a. : sin año.
s.e. : sin editor.
s.l. : sin lugar.
vs. : verso.
vid. : véase.
--- : elipsis (omisión de una parte).
RESUMEN EJECUTIVO
El presente trabajo de investigación exploratorio – descriptivo,
intentará contribuir a aclarar el potencial que representa un sistema de
gestión por competencias para las organizaciones, para una eventual
implantación y posterior aplicación en las políticas de recursos humanos
desde una perspectiva estratégica.
Para ello, se abordará, en primer lugar, diversos aspectos útiles a
conocer para una cabal comprensión de cómo se manifiesta el enfoque de
competencia y su terminología, en todas sus dimensiones. Esto significa, a
grandes rasgos, una aproximación a las competencias; surgimiento de las
competencias; conceptualización de las competencias; acerca de las
competencias a nivel de países; acerca de las competencias a nivel de
empresas; elementos de las competencias; tipología de las competencias;
culminando así, con las competencias y la inteligencia emocional.
Luego, se tratarán las competencias desde la perspectiva
organizacional, esto es desde su gestión; abordando distintos aspectos
generales útiles a saber previo a una decisión de implantación de un sistema
por competencias. Seguidamente se ofrece, una visión generalista acerca de
los procesos de implantación que implica una novedosa clasificación de los
modelos de competencias que actualmente circula entre los expertos;
culminando, con el proceso de implantación que implica un sistema de
gestión por competencias siguiendo un enfoque conductista.
EXECUTIVE SUMMARY
The present explorative – descriptive research work, will try to
contribute to clarify the potential that represents a system of management by
competences for the organizations, for an eventual establishment and
subsequent application in the politics of human resources from a strategic
perspective.
For it, it will be undertaken, in the first place, diverse useful aspects to
know for an exact comprehension of how the focus of competence is
declared and its terminology, in all its dimensions. This signifies, to large
characteristics, an approximation to the competences; rise of the
competences; conceptualization of the competences; about the competences
to level of countries; about the competences to level of businesses; elements
of the competences; typology of the competences; culminating thus, with the
competences, and the emotional intelligence.
Then, they will treat the competences from the organizational
perspective, this is since its management; undertaking different useful
general aspects to know prior to an establishment of a system by
competences decision. Continued it is offered, a general vision about the
processes of establishment that implies a novel classification of the models of
competences that at present circulates among the experts; culminating, with
the process of establishment that implies a system of management by
competences following a behavioral focus.
INDICE Página
I. INTRODUCCION ........................................................................... 9
II. OBJETIVOS................................................................................... 11
2.1 Objetivo General ............................................................................ 11
2.2 Objetivos Específicos..................................................................... 11
III. METODOLOGIA ............................................................................ 12
IV. COMPETENCIAS .......................................................................... 14
4.1 Una Aproximación a las Competencias.......................................... 15
4.2 Surgimiento de las Competencias.................................................. 16
4.2.1 Surgimiento de las competencias en base a la autoría.................. 17
4.2.2 Surgimiento de las competencias a nivel de países....................... 20
4.2.3 Surgimiento de las competencias a nivel de empresas ................. 22
4.3 Conceptualización de las Competencias........................................ 24
4.3.1 Definiciones de algunos expertos y categorización de
las competencias ........................................................................... 25
4.4 Acerca de las Competencias a Nivel de Países............................. 28
4.4.1 Proceso de implantación del enfoque de competencia
a nivel de países ............................................................................ 31
4.5 Acerca de las Competencias a Nivel de Empresas........................ 34
4.5.1 Definición de competencias ........................................................... 36
4.5.1.1 Características fundamentales...................................................... 36
4.5.1.2 Las relaciones causales................................................................ 42
4.5.1.3 Criterios de referencia................................................................... 43
4.6 Elementos de las Competencias.................................................... 44
4.7 Tipología de las Competencias...................................................... 53
4.7.1 Clasificación de las competencias ................................................. 54
4.7.2 Listado de competencias................................................................ 58
4.7.2.1 El diccionario de competencias..................................................... 61
4.8 Competencia y la Inteligencia Emocional....................................... 66
V. GESTION POR COMPETENCIAS................................................. 76
5.1 Aspectos Generales a considerar para la Implantación
de un Sistema de Gestión por Competencias................................ 77
5.1.1 Objetivos generales de un sistema de gestión por
competencias................................................................................. 78
5.1.2 Motivadores para la implantación................................................... 79
5.1.3 Beneficios de la implantación......................................................... 81
5.1.4 Factores críticos de éxito para la implantación .............................. 83
5.1.5 Problemas en la implantación ........................................................ 86
5.1.6 Características de un sistema de gestión por
competencias................................................................................. 87
5.2 Una Visión Generalista acerca de los Procesos de
Implantación según cada Modelo de Competencias...................... 91
5.3 Proceso de Implantación de un Sistema de Gestión
por Competencias .......................................................................... 96
VI. CONCLUSIONES .......................................................................... 109
6.1 Resultados Obtenidos.................................................................... 109
6.2 Síntesis de los Resultados Obtenidos............................................ 110
6.3 Conclusión General........................................................................ 110
6.4 Aportaciones al Campo o Disciplina............................................... 111
BIBLIOGRAFIA......................................................................................... 112
Lecturas Complementarias Recomendadas ............................................. 120
GESTION POR COMPETENCIAS
FUNDAMENTOS Y BASES PARA SU IMPLANTACION
Informe Profesional para optar al Título de:
Ingeniero (E) en Administración de Empresas
Profesor Guía: Sr. Carlos Hernán Ramírez Guerra
Autor: Carlos Antonio Lira Zalaquett
SANTIAGO CHILE
ENERO 2006
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
Analizar el potencial del
sistema de gestión por
competencias para su
eventual implantación y
posterior aplicación en las
políticas de recursos
humanos desde una
perspectiva estratégica.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Conocer y comprender el
concepto de competencia y el
enfoque de competencia;
Conocer los fundamentos y las
características que constituyen
una gestión por competencias;
e
Identificar y analizar los pasos
necesarios para implantar un
sistema de gestión por
competencias.
CONCEPTUALIZACION DE LAS
COMPETENCIAS
ENFOQUES DE COMPETENCIA
Enfoque Funcionalista, concibe la competencia como la
capacidad de ejecutar tareas;
Enfoque Conductista, concibe la competencia concentra
en atributos personales (actitudes, capacidades), y
Enfoque Holístico, concibe la competencia incluyendo a
los dos anteriores.
TIPIFICACION DE LAS COMPETENCIAS
Enfoque Atributos
Personales
Desempeño que se
ajusta a un trabajo
descrito a partir de
una lista de tareas y
subtareas
especificadas de
manera clara.
Enfocada en las
características de las
personas y su
aplicación en
diferentes contextos
de trabajo.
Dado por la
combinación de las
tendencias del
enfoque de tareas con
el enfoque de
atributos personales.
Impulsaron las
metodologías:
DACUM, AMOD y
SCID, básicamente
orientadas a la
formación.
Basada en lo que la
persona sabe, puede
y quiere hacer.
Los atributos se
especifican en niveles
o grados.
Orientada a la
evaluación y
certificación de las
competencias.
Fuente: Adaptado desde Humberto Quezada
Formulado por: Andrew Gonzci
Enfoque Tareas
Desempeñadas
Enfoque Integrado u
Holístico
FUNCIONALISTA CONDUCTISTA HOLISTICO
ORGANOS
DIRECTIVOS
INSTITUCIONES DE
FORMACION /
CAPACITACION
A NIVEL DE
EMPRESAS
LAS COMPETENCIAS A NIVEL DE
EMPRESAS
ANTECEDENTE: Las experiencias conocidas
acerca de la implantación a nivel de empresas de
sistemas de competencias, señalan que se basan
en aplicaciones del ‘‘Enfoque Conductista’’.
FUENTE: VARGAS, F. (2004); FERNANDEZ, I. y BAEZA, R. (2002);
FUNDACION CHILE / CONSEJO MINERO (2001).
DEFINICION DE COMPETENCIAS
SPENCER, Lyle y Signe (1993):
La competencia es una característica
fundamental de una persona que tiene una
relación de causalidad con determinados
criterios que permiten obtener unos
rendimientos eficaces y/o superiores en
un trabajo o una situación concreta.
CARACTERISTICAS FUNDAMENTALES
Modelo del Iceberg
Parte No Visible
Autocomprensión
Rasgos de
Personalidad
Motivaciones
Habilidades
Conocimiento
Parte Visible
Fuente: Papers de Formació Municipal
Elaborado por: Spencer & Spencer
LAS RELACIONES CAUSALES
Comportamiento
Habilidades
Rendimientos de
trabajo
Motivación
Rasgos de Personalidad
Autocomprensión
Conocimiento
Habilidades
INTENCIONES ACCIONES
Fuente: Papers de Formació Municipal
Formulado por: Spencer & Spencer
RESULTADOS
CRITERIOS DE REFERENCIA
Rendimiento Superior
Es fácil de identificar como un porcentaje de incremento sobre
unos valores estándar de una situación de trabajo concreta.
Rendimiento Efectivo
Generalmente, se refiere a un mínimo aceptable de nivel de trabajo
por debajo del cual se considera incompetente.
ELEMENTOS DE LAS COMPETENCIAS
Saber
Fuente: Jorge Ramírez y Silvia García
Formulado por: Miguel García Sáiz
Saber estar
Querer hacer
Poder hacer
Componentes Competencia
Saber Hacer
HACER
OBJETIVO GENERAL DE UN SISTEMA
DE GESTION POR COMPETENCIAS
El objetivo principal del enfoque de
gestión por competencias, es implantar
un nuevo estilo de dirección en la
empresa para gestionar los recursos
humanos integralmente, de una manera
más efectiva en la organización.
FUNDAMENTOS PARA LA IMPLANTACION DE
UN SISTEMA DE GESTION POR COMPETENCIAS
Motivadores para la
implantación
Necesidad de generar talento
Necesidad de atraer y retener el
talento
Necesidad de generar cambio
Beneficios de la
implantación
Posibilita la certificación de
los recursos humanos
Disminuye los conflictos
laborales
Mayor motivación de los
trabajadores
BASES PARA LA IMPLANTACION DE UN
SISTEMA DE GESTION POR COMPETENCIAS
Fuente: Martha Alles
Formulado por: Ernst & Young Consultores
Aplicable
Comprensible
Util
Fiable
De fácil manejo
Desarrollo profesional
de las personas
PROCESO DE IMPLANTACION DE UN SISTEMA
DE GESTION POR COMPETENCIAS
Definir criterios
de desempeño
Análisis de
información y
definición de las
competencias
Identificar una
muestra
Recoger
información
Validar el modelo
de competencias
Aplicar el modelo
a los subsistemas
de recursos
humanos
Aplicaciones:
- Selección
- Capacitación y Entrenamiento
- Desarrollo
- Evaluación del desempeño
- Planes de carrera y sucesión
- Remuneración
Fuente: Adaptado desde Martha Alles
Elaborado por: Spencer & Spencer
CONCLUSIONES
No existe una única forma de gestionar los recursos
humanos en base a competencias.
Gestionar los recursos humanos por competencias requiere
que el foco de atención sea la organización, y no las
personas propiamente tal.
El compromiso debe ser a todo nivel organizacional para el
éxito en la implantación del sistema.
El sistema de gestión por competencias debe adaptarse a la
cultura organizacional, al igual que la cultura deberá
responder al sistema.
FIN
Gracias por su atención
GESTION POR COMPETENCIAS
FUNDAMENTOS Y BASES PARA SU IMPLANTACION
SANTIAGO CHILE
ENERO 2006

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Cita esta página
Lira Zalaquett Carlos Antonio. (2007, marzo 11). Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su implantación. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/gestion-por-competencias-fundamentos-y-bases-para-su-implantacion/
Lira Zalaquett, Carlos Antonio. "Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su implantación". GestioPolis. 11 marzo 2007. Web. <http://www.gestiopolis.com/gestion-por-competencias-fundamentos-y-bases-para-su-implantacion/>.
Lira Zalaquett, Carlos Antonio. "Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su implantación". GestioPolis. marzo 11, 2007. Consultado el 3 de Septiembre de 2015. http://www.gestiopolis.com/gestion-por-competencias-fundamentos-y-bases-para-su-implantacion/.
Lira Zalaquett, Carlos Antonio. Gestión por competencias. Fundamentos y bases para su implantación [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/gestion-por-competencias-fundamentos-y-bases-para-su-implantacion/> [Citado el 3 de Septiembre de 2015].
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