La importancia de la voluntad de pago del deudor en microfinanzas
09-02-2010
Un componente indirecto del costo del crédito en microfinanzas, que
determina que la rentabilidad esperada de los propietarios de las
Instituciones Microfinancieras sea elevada; y por tanto, exijan una
mayor tasa de interés por los préstamos que se otorgan a los
microempresarios, es el desconocimiento de la voluntad de pago de los
potenciales deudores.
En el caso de deudores con negocios establecidos e historial crediticio
reciente, no hay inconveniente. El problema surge cuando se trata de
pequeños negocios, mayormente informales, sin historial crediticio. Ahí
no basta con determinar la capacidad de pago del potencial deudor. Es
necesario conocer también la voluntad de pago. Pero: ¿Cómo determinarla,
si no existe historial crediticio?. Definitivamente, la única forma de
saberlo es luego de otorgado el crédito, lo que implica un riesgo mucho
mayor que sí se tratase de un cliente con historial conocido.
De ahí que la Institución Microfinanciera que decida otorgar el crédito,
asumiendo un riesgo superior al normal, exija una mayor rentabilidad (a
mayor riesgo, mayor rentabilidad), traducida en una tasa de interés
activa más elevada.
Esto no implica que las Instituciones Microfinancieras no hagan nada por
mitigar el desconocimiento de la voluntad de pago del potencial deudor.
Usualmente recurren a fuentes indirectas de validación, que son
principalmente, las referencias del entorno, de proveedores, de
clientes, etc.
Además de las Centrales de Riesgo especializadas en créditos a
microempresas, que reportan las deudas telefónicas, de servicios (luz),
con los municipios (SAT), etc.
En el caso de las referencias del entorno, lo usual es recoger la
opinión de los vecinos, del tendero de la esquina, del vigilante, de la
señora que riega el jardín todas las mañanas, etc. En general, de todo
aquel que pueda ayudar a conocer el perfil moral del potencial deudor.
Sin embargo, en la medida que el microempresario va generando un
historial crediticio favorable y la Institución Microfinanciera va
tomando conocimiento de la voluntad de pago del deudor, lo normal es que
le reduzca paulatinamente la tasa de interés en las operaciones
subsiguientes. En caso de no hacerlo, no hay porque preocuparse, para
eso está la competencia, llana a otorgar tasas preferenciales a los
clientes puntuales de sus pares, así como a implementar campañas de
subrogación de deudas.
En conclusión, los microempresarios sin historial crediticio también
pueden acceder al crédito, aunque en un inicio a tasas superiores al
promedio. Lo importante es que a medida que generan un récord favorable
su situación mejora y normal es que se movilicen en el Sistema
Financiero, quizá en un comienzo desde una ONG a una Edpyme, luego a una
Financiera, después a una Caja o una CRAC y finalmente a un banco, con
los beneficios que implican.
Eco. Iván Lozano Flores
Egresado de CENTRUM de la Pontificia Universidad
Católica del Perú El autor es Economista de la Universidad Nacional de
Trujillo del Perú, egresado de la Maestría en Administración de Negocios
del Centro de Negocios de CENTRUM de la Pontificia Universidad Católica
del Perú, con Especialización en Mercado de Valores y Diplomado en
Comercio Exterior, con más de 13 años de experiencia en banca, como
Gerente de Oficina, Gestor Comercial y Analista de Riesgos Regional, en
el BBVA Banco Continental e INTERBANK; y en microfinanzas, como Gerente
de Créditos en la CAC León XIII Ltda.
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