Para conocer sobre su situación financiera en el corto plazo, en repetidas ocasiones muchas empresas se conforman con el análisis de las muy reconocidas razones financieras, sin embargo, por varios motivos este análisis resulta incompleto, pues en muchas ocasiones un resultado positivo de las mismas no coincide del todo con la afirmación de que se administre eficientemente cada una de las cuentas corrientes de la empresa. Incluir al diagnóstico un análisis detallado del capital de trabajo, propiciará un conocimiento más adecuado sobre la administración de sus cuentas corrientes, así como identificará los posibles problemas, con vistas a subsanarlos con tiempo.
En el mundo empresarial resulta totalmente común el hecho de realizar un diagnóstico financiero por parte de los administradores financieros, ya sea por el mero hecho de conocer su situación actual, como para realizar una inversión, o sencillamente para optar por la concesión de un crédito por parte de un banco, entre otros motivos. Generalmente, dicho diagnóstico se realiza a través de las conocidas razones financieras, de indiscutible valor en la evaluación del funcionamiento pasado, presente o futuro de cualquier organización.
El uso de las razones financieras se maneja principalmente como herramienta para conocer, entre otras cosas, el comportamiento de la empresa en el corto plazo, por tanto, es de suponer que el resultado favorable de dichas razones de a la empresa un respiro con respecto a la situación de sus finanzas, debido a que la misma, a partir de dicha información, debería estar operando eficientemente, y haciendo uso adecuado de sus recursos. No obstante, sería lógico cuestionarse si realmente el resultado arrojado por las razones, coincide realmente con una eficiente administración en la empresa de su capital de trabajo neto, y si sería conveniente en general, conformarse solamente con el resultado brindado por estas razones.
La administración financiera en el corto plazo, específicamente la administración del capital de trabajo neto, resulta de vital importancia junto con la adecuada gestión de las cuentas corrientes de la empresa, en la búsqueda por optimizar el uso de los recursos financieros tan escasos, sobre todo en estos tiempos, en los que se avecina una crisis económica mundial de gran magnitud, que amenaza con tener nefastos efectos.
Sin embargo, todavía existen muchas empresas que no realizan un estudio detallado del comportamiento de su capital de trabajo, inclusive, las hay hasta que ni siquiera tienen en cuenta este tema dentro de sus análisis. Se conforman con un análisis de las ya bien aceptadas y reconocidas razones financieras.
Análisis de las razones financieras en el diagnóstico de la situación financiera de la empresa. ¿Suficiente?
Las empresas, cuando realizan un diagnóstico financiero de su situación actual a través de las razones financieras, pueden obtener un panorama integral de su situación financiera, que les permitirá diagnosticar, entre otras cuestiones la estabilidad, o sea, la determinación de la parte de los activos que está financiada con el capital ajeno, la capacidad de pago, es decir, la suficiencia o insuficiencia de los recursos de la empresa para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo, el grado de efectividad con que utiliza sus recursos y su capacidad para la obtención de beneficios. Esto lo hace fundamentalmente a través de las razones de liquidez, actividad, endeudamiento y rentabilidad.
Sin embargo, no siempre coincide el resultado arrojado por una razón
financiera con el uso eficiente de los recursos en el corto plazo de la
empresa, aunque sí siempre resulta un termómetro de cómo anda la
situación de la misma en esos momentos.
En las razones de liquidez, la circulante, por ejemplo, se dice que debe
dar mayor que 1, lo que significa que la empresa cuenta con más de 1
peso de activo circulante para cubrir 1 peso de pasivo circulante, en
este caso, se podría decir que la empresa cuenta con recursos para pagar
sus deudas a corto plazo, esta afirmación supone que la empresa está
administrando eficientemente las cuentas relacionadas con esta razón, es
decir, que las cuentas por cobrar se cobran en el tiempo requerido, que
los inventarios se compran, producen y venden de forma óptima, que el
nivel de efectivo con que se cuenta es el requerido por la empresa, y
que se tiene un nivel de cuentas por pagar adecuado, pagándose en el
plazo adecuado, siempre aprovechando las bondades del financiamiento por
parte del mismo. Sin embargo, no siempre estos supuestos se cumplen, ya
que puede ser que la empresa tenga un elevado índice circulante, que no
quiere decir precisamente que la misma cuente con los recursos
necesarios para hacer frente a sus obligaciones.
Una entidad podría tener una razón de circulante de 2 veces, y sin
embargo esto se deba a que existan elevados niveles de cuentas por
cobrar e Inventarios, los cuales no sean lo suficientemente bien
manejados como para soportar una necesidad de efectivo en un momento
determinado, a pesar de que según la interpretación del resultado de
esta razón la empresa cuente con recursos más que suficientes para
enfrentar dicha situación.
La prueba ácida y las razones de actividad, mejoran un poco este
supuesto, pues la primera tiene en cuenta el peso que podría tener el
activo menos líquido en esta razón y las segundas tienen en cuenta el
tiempo que demoran en rotar cada una de las partidas más importantes; es
decir, la efectividad con las empresas usan sus recursos.
Sin embargo, la prueba ácida podría dar favorable, o sea, señalar que la
empresa está en una buena situación, así como las razones de actividad
argumentar que la empresa tiene aceptables índices de rotación,
mejorando de un año a otro; pero éstas no tienen en cuenta dentro de
estos resultados los posibles excesos de efectivo, que ocasionarían
costos de oportunidad, o la cantidad de deudas envejecidas en las
cuentas por cobrar o los inventarios ociosos, si se tiene establecido un
control de los mismos, o cómo anda la reputación crediticia de la
empresa.
Por otro lado las razones de endeudamiento y rentabilidad, dan una
medida de cómo anda la situación de la empresa con respecto al dinero de
terceros que se utiliza en el esfuerzo por generar utilidades, y al
evaluar la efectividad de la administración a través de los rendimientos
generados sobre las ventas y sobre la inversión. Sin embargo, tener una
razón alta o baja de endeudamiento, no dice realmente si la empresa se
encuentra en una situación favorable o desfavorable con respecto a su
grado de endeudamiento, si no se ha hecho un análisis de la estructura
óptima de financiamiento que maximice el valor de la empresa. Aunque
éste es un tema que se sale un poco de los objetivos en el corto plazo,
resulta interesante mencionarlo.
Las razones de rentabilidad, por otro lado, a pesar de su indiscutible
valor como medidor de la habilidad que tiene la entidad para obtener una
utilidad satisfactoria y reinvertir, al trabajar con datos contables, no
dan una verdadera medida de los recursos financieros en caja con los que
cuenta la empresa para realizar sus operaciones.
Como se expresó anteriormente, las razones financieras constituyen una
medida de cómo anda la situación de la empresa, pero no resultan
completas en su análisis, por lo que se requiere, además, de un estudio
detallado de cómo anda la gestión del capital de trabajo neto de la
misma.
Administración del capital de trabajo como medidor de la
administración de los recursos en el corto plazo.
Una empresa podría decirse que presenta una buena administración de su
capital de trabajo neto luego de comprobar que cada uno de los
componentes fundamentales que lo forman, es decir, el efectivo, las
cuentas y efectos por cobrar y pagar y los inventarios están siendo
administrados eficientemente.
Una vez demostrada una eficiente gestión de su capital de trabajo, la
empresa puede decir que tiene una administración adecuada de sus cuentas
en el corto plazo.
La empresa debe estudiar el enfoque del capital de trabajo que desea
utilizar, es decir, si prefiere un enfoque conservador, con un nivel
alto de capital de trabajo neto, con bajo riesgo y baja rentabilidad, o
uno agresivo, con poco capital de trabajo neto, arriesgado, pero con
mayores ingresos, o si prefiere una alternativa entre ellos, en función
de las estrategias de la empresa.
También debe hacer un estudio detallado del comportamiento de sus
cuentas corrientes, utilizando todas las técnicas recomendadas para una
eficiente gestión de las mismas.
Debe analizar el comportamiento de las cuentas por cobrar, realizando un
análisis por antigüedad de sus saldos, evaluando el monto de las deudas
vencidas, y utilizando técnicas más o menos agresivas de cobro en
función de la relación costos-beneficios de la implicación de estas
medidas, siempre tratando de explotar todas sus potencialidades en
función de los cobros.
Con el análisis detallado de los inventarios, la empresa puede
determinar los inventarios ociosos que tenga, así como tratar de
venderlos, también realizar un control adecuado de los mismos, ya sea
por el Método ABC, o por cualquiera de las otras técnicas normalmente
recomendadas, siempre teniendo en cuenta un estudio actualizado sobre
aquellos inventarios que realmente se necesitan y aquellos que realmente
tengan demanda a partir del estudio de mercado que la empresa haga
frecuentemente.
Con respecto a las cuentas por pagar, la empresa debe tratar de
verificar que se están utilizando todo lo posible las bondades del
financiamiento externo, sin descuidar la reputación crediticia del
mismo, siempre recordando que un descuido en este aspecto puede provocar
la cancelación de las ventas por parte del proveedor y la consecuente
paralización de las operaciones de la empresa.
El efectivo también se debe analizar, revisando que la empresa tenga
determinado el efectivo requerido por la misma, con vistas a evitar
excesos de efectivo que determinen costos de oportunidad, o faltas de
efectivo que hagan a la empresa carecer del mismo en un momento
determinado.
También debería revisar que se realice anualmente el presupuesto de
efectivo en el que se prevén los posibles superávits o déficits que va a
presentar y en qué períodos, con vistas a que en caso de superávit,
tener pensado en qué invertirlos, o en caso de déficit, buscar aquella
forma de financiamiento que le represente menores costos.
Un ejemplo…
Para demostrar lo antes expuesto se escogió como ejemplo una empresa
cubana, que se considera pertinente no revelar su nombre debido, sobre
todo, a que este dato no interfiere para nada en la idea que se pretende
exponer.
Esta empresa es una productora y comercializadora de cosméticos,
champús, perfumes, etc. Los administradores financieros plantean que su
situación es favorable, con el argumento de que sus índices financieros,
aunque no tengan una tendencia deseada, aún mantienen aceptables
valores, demostrado en los altos niveles de ventas que aumentan de un
año a otro.
Un resumen de las razones calculadas por la Empresa se muestra a continuación:
Tabla No.1 Comportamiento de las razones de liquidez.
|
Ratios financieros |
2007 |
2008 |
|
Razón Circulante |
1,39 |
1,33 |
|
Prueba Acida |
0,47 |
0,43 |
|
Liquidez Disponible |
0,02 |
0,09 |
Fuente: Elaboración propia
Tabla No. 2 Comportamiento de las razones de actividad.
|
Ratios financieros |
2007 |
2008 |
|
Rotación de Inventarios |
2,41 |
2,14 |
|
Rotación de los Cobros |
6,33 |
7,99 |
|
Rotación de los Pagos |
2,97 |
2,63 |
|
Ciclo de Inventarios |
150 |
169 |
|
Ciclo de Cuentas por Cobrar |
57 |
45 |
|
Ciclo de Cuentas por Pagar |
121 |
137 |
Fuente: Elaboración propia
Tabla No.3 Comportamiento de las razones de endeudamiento.
|
Ratios financieros |
2007 |
2008 |
|
Razón de Endeudamiento |
66,6 |
68,93 |
|
Relación Pasivo-Capital |
52 |
49 |
|
Razón de Autonomía |
33,40 |
31,07 |
|
Cobertura de Intereses |
12,64 |
11,93 |
Fuente: Elaboración propia
Tabla No.4 Comportamiento de las razones de rentabilidad.
|
Ratios financieros |
2007 |
2008 |
|
Margen de Utilidad sobre Ventas |
11 |
10 |
|
Rentabilidad Económica |
22,75 |
22,1 |
|
Rentabilidad Financiera |
44,28 |
44,17 |
|
Rendimiento sobre Activos Totales |
14,79 |
13,72 |
Fuente: Elaboración propia
Como se aprecia en la tabla No. 1, la liquidez y prueba ácida
disminuyeron en el 2008 en un valor no tan significativo, en ninguno más
de 0,05 veces. Esta disminución no es conveniente, pero tampoco es
alarmante, puesto que aún cuenta con recursos para enfrentar sus deudas
a corto plazo. La disponibilidad, por su parte, aunque no tiene un valor
deseado, aumenta en 0,07 en el 2008, gracias a la gestión de cobros que
la Empresa considera óptima.
En la tabla No. 2 se muestra una situación no muy favorable, puesto que
sus ciclos de inventarios y cuentas por pagar son bastante altos. En el
caso de los inventarios, la Empresa plantea, que esta lentitud es
provocada principalmente por las características de la compras de
materias primas por vía marítima al proveedor principal, el cual reside
en Europa, por lo que es de esperar que se demoren los pedidos. Sin
embargo, la misma no considera que este factor sea negativo, pues como
se dijo, se ha visto un incremento notable anual de sus ventas, lo que
indica que no deben existir muchos problemas con los inventarios, aunque
la Entidad no deja de reconocer que esos índices y sus tendencias no son
los deseados.
El alto ciclo de pago, por su parte, sí muestra una situación bastante
desfavorable, pues su tendencia es inclusive a aumentar, por lo que se
están recibiendo ya quejas por parte de los proveedores por las demoras
en los pagos. Esta situación es reconocida por la Empresa como
preocupante, pero no alarmante, pues como se vio en las razones de
liquidez y el nivel creciente de ventas, la Empresa supuestamente, puede
hacer frente a sus obligaciones sin mayor dificultad.
El ciclo de cobros muestra un nivel muy favorable con tendencia a
disminuir, lo que indica, según la Empresa, una gestión óptima de sus
cuentas por cobrar.
La tabla No. 3 muestra las razones de endeudamiento, índices que
preocupan un tanto a la Empresa al considerar que su nivel de
endeudamiento está un poco elevado, y esto, según ella, no le conviene
por el nivel de intereses que tiene que pagar. Esta afirmación la
realiza sin haber efectuado nunca un análisis sobre cuál sería la
estructura de financiamiento que le resultaría óptima.
Y finalmente la tabla No. 4 muestra aceptables niveles de rentabilidad
para la Empresa, aunque con cierto deterioro de sus índices al reducirse
de un año a otro, aunque no en un valor significativo.
A partir de los índices anteriores, la Empresa tiene una medida de cómo
anda su situación, es decir, puede observar que en general, el 2008 no
ha sido un buen año con respecto al 2007, ya que la mayoría de sus
índices muestran valores con tendencias no deseadas, mostrándose mayores
dificultades en las rotaciones de inventarios y pagos.
Es de destacar que la Empresa no realiza tampoco ningún estudio sobre
cuál debería ser su capital de trabajo neto, es decir, que desconoce las
implicaciones de tener un capital de trabajo neto alto, o bajo.
Con las razones financieras la Empresa puede tener una idea de cómo está
funcionando, sin embargo, no puede hacer un análisis detallado sobre su
situación financiera en el corto plazo, con vistas a tomar decisiones
que contrarresten las dificultades que sean detectadas si no realiza un
análisis profundo de sus partidas en el corto plazo. Este análisis se
puede hacer a partir del análisis de la administración del capital de
trabajo neto.
Una vez realizado dicho análisis, se pudo detectar que la Empresa, en el
caso de las cuentas por cobrar, no tenía una administración tan
eficiente, puesto que tenía alrededor de un 11% de deudas con una
antigüedad de más de 90 días, a pesar de que la mayoría de los contratos
con sus clientes acordaban un plazo de 60 días, como se muestra en la
tabla No. 5.
Tabla No. 5 Resumen de las cuentas por cobrar de los clientes.
|
Total |
30 |
30-60 |
60-90 |
90-120 |
Más 120 |
|
7607104,86 |
4589794,69 |
1690563,4 |
516794,27 |
184790,49 |
625192,01 |
Fuente: Elaboración propia
La Entidad no realiza ninguna medida para contrarrestar esta
situación, incluso, no sólo continúa vendiéndole a estas empresas con
demoras en sus pagos, sino que además, abre con ellos nuevos contratos
para la comercialización de nuevos productos. Tampoco ha realizado
ningún análisis de costo-beneficio para fundamentar su actuación con
respecto a estos clientes en la que pueda argumentar que no toma medidas
severas con ellos por la posible disminución de las ventas.
Como se puede apreciar, según la razón de actividad sobre los cobros, la
Empresa está en perfecto estado, sin embargo, no se podría hablar de
eficiencia en este aspecto, debido a que no explota todas sus
potencialidades con respecto a sus cobros, ni realiza ningún estudio
relacionado con los efectos de una política restrictiva en los mismos.
Con respecto a los inventarios se detectó que en relación a los ciclos,
es cierto que las demoras en la llegada de las materias primas del
exterior inciden en su lento movimiento, pero también influyen el alto
nivel de inventario producido por compras innecesarias debido al
descontrol en los inventarios que se tienen en los almacenes, a la
desactualización en los estudios sobre la demanda de ciertos productos
que ya no son de la preferencia de los consumidores, y a la existencia
de un buen número de inventarios ociosos.
La detección de estas dificultades puede contribuir a que una vez
conocida su situación, la Empresa pueda realizar un estudio actualizado
de la demanda de sus productos y un control eficiente de los inventarios
con los que cuenta, lo cual contribuiría a reducir las compras
innecesarias de materiales que no usa, vender los inventarios ociosos a
empresas recaudadoras de materias primas y evitar la compra de materias
primas y materiales que ya tiene en existencia.
Con respecto a los pagos, los índices muestran una situación
desfavorable al mostrarse un alto ciclo de pagos con tendencia a
aumentar, incluso, con el conocimiento de que existe descontento por
parte de los proveedores, lo que muestra un deterioro de la reputación
crediticia de la Empresa. A su vez, con el análisis realizado a la
administración de las cuentas por pagar se pudo observar que, como
muestra la tabla No 6, la situación con respecto a los pagos, es mucho
peor, pues casi el 50 % de las deudas tiene saldo de más de 90 días;
siendo lo establecido en los contratos de 60 días.
Esta dilación en los pagos no responde en lo absoluto a una estrategia
en la búsqueda de mayor financiamiento con fuentes ajenas, sino que es
síntoma de una administración completamente deficiente de las cuentas
por pagar, no siendo respaldadas, como piensa la Empresa, por la razón
circulante, pues la liquidez de la misma es producto de los altos
niveles de inventario, y precisamente, de los niveles de impago en la
que está sumida.
Tabla No. 6 Resumen del análisis por edades de las cuentas por pagar.
(En pesos).
|
Total de cuentas por pagar |
Hasta 30 días |
De 30 a 60 |
De 60 a 90 |
De 90 a 120 |
Más de 120 |
|
19.113.013,10 |
3.637.683,63 |
3.191.839,79 |
3.085.348,44 |
1.922.118,50 |
7.276.022,74 |
Fuente: Elaboración propia
Por último, con respecto a la administración de efectivo, la Entidad no
realiza ningún estudio sobre cuál debería ser el efectivo necesario que
debería mantener en su cuenta para realizar sus operaciones principales
y pagarle a sus acreedores, ni realiza ninguna planificación sobre cuál
será el comportamiento de su efectivo para el próximo año; análisis que
le permitiría no sólo conocer con antelación sus futuras necesidades o
excesos de efectivo, sino también, tomar decisiones óptimas sobre dónde
sería mejor utilizar sus excesos, o qué fuente de financiamiento le
reportaría menores costos en caso de necesidad.
Como se puede observar con el ejemplo ilustrado, con las razones
financieras la Empresa pudo percatarse de que algo andaba mal, pero no
pudo conocer cuáles eran sus dificultades y cuál era la magnitud de su
problema. Esto sólo lo pudo conocer a través de un análisis detallado de
su capital de trabajo neto, con el cual, no sólo pudo conocer dónde se
hallaban sus problemas, sino también, cómo remediarlo.
Con este ejemplo se muestra una vez más lo importante de incluir dentro del diagnóstico financiero de la Empresa no sólo el análisis de las razones financieras, sino también, el análisis de su capital de trabajo neto, para de esa forma conocer el comportamiento real de sus operaciones en el corto plazo, así como una idea de cómo contrarrestar los problemas que se detecten, logrando de este modo, una administración eficiente por parte de la Entidad, de sus recursos en el corto plazo.
Concluyendo
Las razones financieras dan una medida sobre cómo está la situación
de la empresa, pero no la magnitud ni el lugar específico donde se
encuentran las dificultades de la misma; éstas no resultan suficientes
para demostrar la eficiencia con que se administran los recursos
financieros en el corto plazo, por tanto, se debe lograr la inclusión
del análisis de la administración del capital de trabajo neto, de vital
importancia para diagnosticar, de forma completa, la situación
financiera en el corto plazo, de cualquier empresa.
Es importante recordar que tener favorables índices de liquidez,
actividad y rentabilidad no significa que la empresa esté administrando
eficientemente sus cuentas corrientes. Las empresas deben efectuar un
análisis de sus estrategias para mantener en sus balances un nivel de
capital de trabajo neto que responda a sus intereses, así como
determinar el efectivo óptimo necesario para sus operaciones y el
correspondiente presupuesto de efectivo para poder prever sus
necesidades o excesos de efectivo con suficiente tiempo, como para tomar
las mejores decisiones.