El modelo semipresencial en la carrera de contabilidad. una educación centrada en el autoaprendizaje

Autor: MsC. Myrna Ricard Delgado, Margarita Caballero Pulido, MsC. Ariamna Rivero Bolaños y MsC. Lisi Campos Chaurero

Otros conceptos de finanzas

30-10-2009

Las universidades son, esencialmente, instituciones de cultura, participan en la creación de conocimientos, de valores sociales, humanos, estéticos y en la conservación y difusión de estos valores.

La educación se sigue caracterizando aún, en gran parte del mundo, de manera predominante, con lo que fue un buen modelo pedagógico y tecnológico para las necesidades de instrucción masiva de la población en un determinado período histórico, el llamado modelo de enseñanza tradicional, el cual resulta hoy conceptualmente decadente para la satisfacción de las necesidades y las exigencias materiales y espirituales que se han alcanzado en la sociedad y con los requerimientos que las TICs le van brindando y exigiendo al mismo tiempo.

Para ello, se confeccionan planes de estudios que permitan alcanzar estos objetivos, de ahí que los planes de estudios D, se centran en el auto aprendizaje del estudiante como centro del proceso, bajo la orientación y conducción del proceso docente de los profesores universitarios, siempre utilizando como herramienta fundamental el uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

Introducción

La educación es, sin duda, una de las actividades humanas más, nobles, y las instituciones que tienen la encomienda de educar, constituyen un espacio privilegiado para que, quienes aceptan ser educadores, lo hagan de manera profesional, con resultados trascendentes y enriquecedores para los educadores y educandos.

Las universidades son, esencialmente, instituciones de cultura, participan en la creación de conocimientos, de valores sociales, humanos, estéticos y en la conservación y difusión de estos valores. La docencia universitaria participa en todas estas actividades incorporando como actores centrales a los estudiantes.

Los estudiantes universitarios actualmente deben dejar de ser receptores pasivos de información, y convertirse en aprendices de productores de cultura, en el más amplio sentido de la palabra. Éste no es un mero deseo idealista o utópico, sino una necesidad impuesta a las generaciones contemporáneas por la complejidad de la vida actual.

La tarea del maestro universitario no se reduce pues a cumplir mecánicamente con los programas de los cursos para que los estudiantes obtengan sus calificaciones, sino que su tarea es más amplia, debe, a través de un plan de estudio, lograr comprometer a ese estudiante con su profesión y prepararlo para ser capaz de enfrentar los retos que la sociedad les impone y dar soluciones acertadas, con un grado de responsabilidad, honestidad y comprometimiento con su país y su profesión.

El objetivo de esta ponencia es reflexionar sobre el nuevo plan de estudios de la carrera de Contabilidad y Finanzas (Plan D) el cual se aplica en la semipresencialidad, en las condiciones de la nueva universidad y que permite apreciar avances positivos en la calidad de los estudiantes que lo transitan, además de identificar las debilidades en las que debemos trabajar para mejorarlo.

Desarrollo

La sociedad del siglo XXI se vislumbra bajo un nuevo paradigma: el conocimiento y la información se convierten en los principales motores del desarrollo, sobre la base de los adelantos tecnológicos que se alcanzaron con celeridad en las últimas décadas del siglo pasado y que continúan vertiginosamente influyendo en todos los aspectos de la vida material y espiritual de la sociedad.

En este contexto, los países están en el deber de dotar a sus pueblos de las capacidades intelectuales que les permitan vencer los desafíos de la sociedad en que viven y alcanzar un desarrollo sostenible, para lo cual es imprescindible un sólido sistema educacional y una elevada equidad social.

Matizada por este entorno y las nuevas condiciones de nuestra Educación Superior, la universidad cubana se caracteriza por:

ü La búsqueda permanente de la excelencia académica y revolucionaria, partiendo del principio de calidad en la masividad, asumiendo ese concepto en el sentido de que las transformaciones que se realicen tengan impacto social, produzcan transformaciones de envergadura.

ü La pertinencia integral, que significa que los estudiantes tengan una formación no sólo docente sino integral, vinculando los mismos a actividades de alto impacto social; así como políticas, culturales, deportivas, de reafirmación profesional, entre otras.

ü El pleno acceso, permanencia y egreso, sin límites ni barreras de ningún tipo, que garantice que todo ciudadano cubano que aspire a estudiar una carrera universitaria pueda hacerlo, en correspondencia con sus reales posibilidades, durante toda su vida.

Para apoyar la idea de la necesidad del pleno acceso, se hace pertinente, citar al Comandante en Jefe, cuando el 18 de octubre del año 1969, en la graduación de la Universidad Central de Las Villas, decía:

:“... y el principio de la universalización de la enseñanza universitaria tendrá que irse convirtiendo en una realidad, por imperio también de la necesidad, porque no habrá universidades capaces de absorber esa enorme masa”.

En esas palabras, pronunciadas hace 40 años, se resumían los fundamentos de un proyecto educacional, que se ha ido haciendo realidad: educación para todos, en todos los niveles, sin distinciones, sin elitismo. En esa evolución siempre ascendente, que ha caracterizado el contexto educacional cubano en las últimas décadas, la universalización de la enseñanza superior es hoy una realidad.

En efecto, su clara visión de ese proyecto sin precedentes y del objetivo que perseguía, le permitía prever que, en un momento dado, sería realidad el ingreso anual de miles de estudiantes a los que sería necesario garantizar plenamente la formación universitaria, por lo que la concreción de tal programa exigiría cambios radicales en múltiples conceptos propios de la Educación Superior en su modalidad tradicional.

Vislumbraba ya que la multiplicación de las universidades, de sus claustros, de sus instalaciones y recursos materiales, que se iba produciendo según el ritmo normal de crecimiento que la enseñanza universitaria iba alcanzando, no sería suficiente cuando la etapa de implementación del salto final se hiciera realidad.

Hoy día la Educación Superior como resultado de la revolución tecnológica y el cambio del paradigma de la sociedad industrial al paradigma de la sociedad del conocimiento, está sometida a presiones y transformaciones significativas. En primer lugar existe una demanda por mayor, mejor y más flexible oferta educativa, pues ciertamente en las instituciones de Educación Superior se ha apreciado un incremento de la escolaridad como resultado de los estudiantes no tradicionales. Esta demanda resulta además exigente, ya que la mayoría de estas personas se encuentran vinculadas directamente al mercado de trabajo y están exigiendo cursos cada vez más actualizados y modalidades de enseñanza más flexibles en cuanto a duración, tiempo y costo.

Además existe la presión por la actualización y globalización del currículum para dar respuesta a las tendencias tecnológicas actuales. Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones están modificando las formas de vida, de estudio y de trabajo pues el mundo aparece hoy más interconectado. Por otra parte existe la presión por una mayor diversificación de las modalidades educativas, hacia una educación más a distancia y virtual.

Además el uso de estas tecnologías le permite al estudiante el acceso a mayores cursos y programas que contribuyen a incrementar sus conocimientos, estimulando el carácter independiente de estudio, al no estar presente el profesor.

Para esto era evidente un cambio en el pensar tradicionalista de las universidades, sin perder calidad, por lo que se hacía necesario un nuevo modelo que permitiera alcanzar estos retos.

Así, surgió la universidad en los municipios de la Isla, con un conjunto de carreras que solucionarían problemas medulares, tanto sociales como económicos, dando nuevas oportunidades y posibilidades para cursar estudios universitarios a una parte importante de jóvenes y trabajadores provenientes de diferentes programas de desarrollo, garantizando de esta manera el acceso a una cultura general integral de la población y el desarrollo socioeconómico de los territorios.

En las Sedes Universitarias Municipales se adopta la forma de modalidad de estudio semipresencial. Esta modalidad reduce la presencia de los estudiantes con sus profesores en las actividades lectivas previstas. La carrera de Contabilidad y Finanzas se oferta en los dos tipos de cursos que se estudian en las sedes: el Curso de Continuidad de Estudios, con encuentros semanales, por tanto 16 en el semestre y el Curso de Educación a Distancia en el que los estudiantes reciben encuentros de orientación, consulta y aclaraciones de dudas generalmente los sábados con una frecuencia menor.

El modelo concibe el aprendizaje sobre la base de componentes principales:

El modelo pedagógico diseñado para el Curso de Continuidad de Estudios concibe el aprendizaje sobre la base de tres componentes principales:

1. El sistema de actividades presenciales: Así llamadas porque transcurren en presencia y bajo la dirección de los docentes, se concibe con el propósito de elevar la eficiencia del aprendizaje, para asegurar la adecuada preparación de los estudiantes. Este sistema está constituido por:

ü Tutorías: Cada estudiante es atendido por un tutor, quien de manera individualizada, lo asesora, guía y ayuda en el empeño de vencer en los estudios universitarios. Debe lograrse que el tutor sea el mismo desde el inicio de la carrera hasta que concluya sus estudios.

ü Clases: En su modalidad de encuentro, en dependencia de las características de cada uno de los programas, con el objetivo de brindarle al estudiante una información esencial sobre los contenidos a estudiar; debatir los contenidos presentados en los videos educativos; desarrollar las ejercitaciones correspondientes; evaluar el aprovechamiento mostrado por cada estudiante y orientar el estudio independiente.

ü Consultas o asesorías: Posibilitan al estudiante evacuar las dudas que se les presentan durante su estudio. Pueden ser individuales y colectivas. Se planifican en horarios fijos.

En los casos necesarios en la carrera de Contabilidad y Finanzas se pueden incluir:

ü Prácticas laborales, en los casos que se establezca en el plan de estudio.

ü Talleres de computación, dirigidos a propiciar que los estudiantes se ejerciten y utilicen estas técnicas como herramientas para su futuro trabajo profesional, de acuerdo con las exigencias de la carrera.

Las actividades presenciales deben planificarse en cada Sede, de modo que posibiliten el acceso de todos los estudiantes, adecuándolas a las situaciones concretas de cada territorio y Programa, con la frecuencia que en cada caso corresponda.

2. El estudio independiente, utilizando fundamentalmente, cuatro materiales didácticos que se entregan a cada estudiante:

ü Un texto básico por asignatura abarcador de todos los contenidos del programa.

ü Una guía de estudio por asignatura contentiva, como mínimo, de orientaciones para el estudio de los temas, la bibliografía, y autoevaluaciones para comprobar el grado de dominio alcanzado.

ü Una guía de la carrera que explica el modelo pedagógico, el plan de estudio y su ordenamiento por asignatura, la bibliografía y los aspectos organizativos y reglamentarios principales.

ü Literatura en soporte magnético de cada uno de los años de la carrera con materiales y orientaciones específicas para el estudio de cada asignatura por cada uno de los años.

3. Servicios de información científico-técnica y docente. Se ofrecen en las Sedes o en otras instalaciones apropiadas, en dependencia de los recursos informativos disponibles en el territorio y de las necesidades del aprendizaje de los estudiantes:

ü Bibliografía de consulta prevista en las carreras.

ü Observación de videos docentes utilizados en los encuentros, a solicitud de los estudiantes, individual o colectivamente.

ü Videos, audiocasettes y materiales en formato electrónico para complementar y orientar el estudio de las asignaturas.

ü Programas en la Radio y la Televisión locales en apoyo al contenido de las asignaturas.

ü Información telefónica o por correo electrónico sobre la organización, control y evaluación del proceso docente.

Los ámbitos formales para el desarrollo de estos procesos que la universidad pone al alcance de los estudiantes son: la tutoría, que consiste en la relación personal entre estudiante y tutor, donde éste funge como orientador y apoya al estudiante en su trayectoria académica, el aula donde se llevan a cabo las actividades presenciales, donde la reelaboración de conocimientos es un proceso colectivo, es decir, alimentado por la interrelación y la participación de los integrantes del grupo; la asesoría por parte del profesor, que puede ser individual o en grupos pequeños, donde el profesor apoya al estudiante para que resuelva dudas y lo orienta sobre la materia específica.

La tutoría, es un espacio de aprendizaje y mediación que implica un tipo de relación particular. Su función es apoyar al estudiante a lo largo de su trayectoria académica: contribuir a detonar procesos que le ayuden a valorar sus propias metas y fortalecer su responsabilidad; propiciar que desarrolle las herramientas que requiere para construir nuevos conocimientos y que, por tanto, le permiten asumir sus compromisos, sobre todo frente a sí mismo y sus propósitos formativos; orientarlo para que reconozca y ponga en práctica sus mejores recursos para aprender, para que desarrolle buenos hábitos y estrategias de estudio, para que reconozca sus propias condiciones en distintos momentos de su trayectoria, para que atienda las recomendaciones que le permitan perseverar en su trabajo académico, y para que busque las ayudas que requiera para superar dificultades y rezagos de aprendizaje. Esto implica un tipo de relación que necesariamente se construye a parir del respeto, la empatía y la honestidad constructiva del tutor.

Lo que caracteriza a la tutoría es que constituye el único espacio donde el estudiante y tutor cuentan con elementos para considerar la situación general del tutorado, en cuanto a su estudio y su aprendizaje, tanto del conjunto de materias que cursa en un momento dado, como en su trayectoria a lo largo de los sucesivos semestres. Por lo mismo, la tutoría es el ámbito ideal para reconocer los factores que más le ayudan o más le dificultan sus estudios, en tanto que allí se trabaja sobre sus avances y rezagos, los tiempos reales de su participación en ¨clases¨ y de estudio sin docente, sus hábitos y estrategias, sus intereses académicos y las situaciones personales que favorecen o dificultan el que alcance sus metas.

A partir del análisis de sus trabajos y sus evaluaciones formativas, tutor y tutorado pueden percibir las fortalezas y debilidades y obtener indicios que les permiten trazar una ruta coherente de acciones que el estudiante puede y necesita emprender para superarse y avanzar en su proceso de aprender a aprender. Esto indefectiblemente debe ser puesto en relación con el compromiso de estudiante consigo mismo y sus metas, y con la situación real de obligaciones laborales y familiares que condicionan sus estudios.

El aula es el espacio donde el profesor y el grupo de estudiantes trabajan sobre los contenidos y propósitos de algún curso. Es donde se desarrollan las ¨clases encuentro¨. Es también donde el profesor sondea las ideas y conocimientos del grupo acerca de la materia que es objeto del curso, para orientar la planeación de sus sesiones y las formas de abordar los contenidos, en función de las necesidades del grupo.

Esta información permite al profesor diseñar estrategias globales para lograr los propósitos del curso, y elaborar la planeación más específica, por sesión o conjunto de sesiones, que se concreta en actividades de aprendizaje, tanto las que se trabajarán colectivamente durante las ¨clases¨, como las que deben llevar a cabo los estudiantes como estudio independiente.

En los procesos del aula es fundamental la consideración de momentos didácticos de inicio, desarrollo y cierre que permitan a los estudiantes contextualizar sus aprendizajes. Es necesario que logren situarse en los problemas de conocimiento sobre los que van a trabajar, que tengan oportunidad de desarrollar actividades que les permitan apropiarse de nuevas comprensiones y verificarlas y que puedan recapitular lo aprendido, como forma de afianzar los procesos realizados y las comprensiones alcanzadas en el marco de sus relaciones con aprendizajes anteriores y con los que habrán de realizar en la o las siguientes sesiones.

Por lo mismo, la docencia en el aula implica en gran medida el uso adecuado de los llamados puentes cognitivos, es decir, de información conocida, antecedentes del tema, ideas y conocimientos previos con los cuales los estudiantes puedan relacionar los conocimientos nuevos, de una forma incipiente, a veces aproximada, a veces errónea, pero que sirve como punto inicial de arranque para las aproximaciones sucesivas inherentes a la apropiación de nueva información y la elaboración de nuevas comprensiones.

Esto significa favorecer en los estudiantes la apropiación y el manejo de herramientas intelectuales y prácticas necesarias para procesar los nuevos conocimientos: identificar, descomponer y comparar, indagar y considerar diversas perspectivas o modos de proceder, analizar, sintetizar y argumentar son apenas algunas herramientas que permiten el trayecto entre las ideas iniciales y un conocimiento significativo y por tanto aplicable.
Finalmente, es necesario que el profesor tenga claridad acerca de lo que va a evaluar con fines formativos y cuando debe hacerlo, de modo que los resultados obtenidos le sirvan para analizar la posible necesidad de ajustar sus secuencias y procedimientos, de acuerdo con las necesidades de los estudiantes.

La asesoría (consulta) depende en gran medida de sus actores, profesores y estudiante o grupo pequeño de estudiantes; su objeto de trabajo es la materia que los estudiantes cursan con el profesor cuya asesoría solicitan, y su propósito fundamental es aclarar dudas de los estudiantes sobre dicha materia, orientarlos acerca del trabajo que necesitan realizar por su cuenta, y apoyarlos a profundizar en los temas que más les interesan.

Esto implica que ellos han hecho algún trabajo necesario para plantear dudas e inquietudes, y en estos casos no es difícil para el asesor hacer recomendaciones pertinentes y apoyar a los estudiantes para que trabajen sus temas de estudio con mayor profundidad. No obstante, suele ocurrir que el estudiante busque este apoyo sin ninguna precisión concreta sobre sus dificultades, o sin haberse acercado siquiera a los materiales de estudio. Esas causas pueden ser rezagos en habilidades básicas de comprensión lectora o de razonamiento matemático, en conocimientos previos indispensables o en el manejo de sus categorías de análisis; también pueden estar enraizadas en la creencia del estudiante de que en la asesoría el profesor le dictará puntualmente lo que necesita saber, sin que él tenga necesidad de trabajar por su cuenta.

Por lo mismo, la asesoría muchas veces requiere un trabajo similar al que se realiza en el aula, en el cual el estudiante pueda proceder a la identificación de ideas previas, indispensable para reconocer errores y puntos claves, y poder aplicar las herramientas necesarias que le permitan transformarlos y proceder a nuevas significaciones. En todo caso, es tarea del asesor orientar al estudiante para que realice algún trabajo previo que les permita al menos identificar sus dudas y después recurrir a la asesoría; también lo es sugerirle bibliografía adecuada y accesible, pláticas con especialistas o con cualquier otro medio donde el estudiante pueda encontrar información para seguir aprendiendo, así como dar seguimiento a los trabajos que el estudiante elabora y, en general, al desarrollo de su aprendizaje en la materia de que se trate.

Los planes de estudio bajo el nuevo enfoque de semipresencialidad.
Bajo estas circunstancias los Planes de estudios de las carreras, han sido un reto. El programa de estudios es el documento formal que explica la estructura de un curso, describe sus componentes e indica lo que aporta a la formación de los estudiantes. Su diseño es una acción de planeación educativa, que orienta su planeación en los procesos de enseñanza y aprendizaje así como las tareas de seguimiento y evaluación necesarias para potenciar los procesos formativos.

El plan de estudios -o plan curricular- es la propuesta de formación en algún área disciplinaria o interdisciplinaria de licenciatura, donde se establecen sus propósitos formativos, las materias indispensables y optativas que lo conforman, y el perfil del egresado, con referencia a lo que el estudiante sabrá y sabrá hacer cuando finalice sus estudios.

El perfeccionamiento continuo de los planes y programas de estudio ha sido una tarea del Ministerio de Educación Superior (MES) desde su surgimiento, demostrando así la forma en que las universidades han comprendido la pertinencia de la Educación Superior, que ha adquirido nuevas y urgentes dimensiones debido, fundamentalmente, al avance impetuoso que tiene en estos tiempos la ciencia y la tecnología.

Desde 1976 a la fecha, se han aplicado tres generaciones de planes y programas de estudios (Plan A, Plan B y Plan C), en el afán de formar las nuevas generaciones de profesionales en perpetuo proceso de adecuación a las demandas de la realidad cubana, sin desconocer las principales tendencias actuales presentes en otros países.

La situación actual ha conllevado al análisis del plan de estudio vigente y a plantear la necesidad de realizar transformaciones cualitativas en los planes de estudio, fundamentadas principalmente, por los cambios económicos y sociales que ha experimentado el país, en respuesta a las condiciones que presenta el contexto internacional en que está inmerso; y muy en especial, por la actual Batalla de Ideas que hoy libra nuestro pueblo y, como parte de esta, la universalización de la Educación Superior.

Esta labor de perfeccionamiento de los planes actualmente vigentes que realizan las universidades, se realizan a partir de un trabajo metodológico colectivo a nivel de carrera, disciplina y año, caracterizado por su nivel científico, profesional y muy vinculado a lo que los territorios han alertado sobre la necesidad de nuevos cambios en la formación de los profesionales.

El perfeccionamiento de los planes de estudio se concibe como un proceso continuo, como una labor ininterrumpida de la Educación Superior. Como consecuencia de ello, en determinados momentos, adquiere tal significación que se requiere modificar los planes de estudio vigentes.

Desde la introducción del Plan de Estudio “C” a la fecha, han transcurrido ya más de 10 años, en los cuales han tenido lugar importantes transformaciones, como consecuencia de los cambios que se han producido en nuestro país y, en general en el Sistema de Educación Superior cubano, por lo que se hacía necesario la introducción del Plan de Estudios “D” para las diferentes carreras universitarias y en específico para la carrera de Contabilidad y Finanzas.

La Carrera de Contabilidad y Finanzas en universalización comenzó con el Plan de estudios C, el cual fue perfeccionado a los tres años de puesta en marcha y actualmente se cursa el Plan de estudios D, el cual es superior en cuanto a concepción, formado por un currículo base, propio y asignaturas optativas y con un nuevo concepto y significado especial: la docencia centrada en la orientación del estudiante hacia un auto aprendizaje.

El nuevo Plan de Estudios D para la carrera de Contabilidad y Finanzas es el resultado de las experiencias acumuladas a lo largo de estos años, de las insuficiencias detectadas en el Plan C y de los nuevos encargos sociales que a través de los organismos rectores ha recibido la Comisión Nacional de Carrera.

En este contexto, la docencia cobra un significado especial, al centrar la acción educativa en las personas que aprenden y en sus procesos de aprender, se convierte en una relación fundamental en la que intervienen los estudiantes y sus procesos de aprendizaje, el profesor y su función como educador, los objetos de conocimiento y las formas como se concretan los contenidos de estudio, así como la situación donde esta relación ocurre. Se trata, además, de una relación donde sus protagonistas conscientes, profesor y estudiante, son concebidos como personas responsables frente a sí mismos y frente a los compromisos que por sus metas asumen: el estudiante como sujeto constructor activo de su aprendizaje y su formación, el docente como mediador que informa, orienta y estimula el aprendizaje de los estudiantes.

Con la introducción de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, como parte integrante del nuevo plan de estudio en la Educación Superior, se pretende que el estudiante se forme con todos aquellos conocimientos teórico-prácticos necesarios que le permitan integrarse a la nueva sociedad, adiestrándose en el uso de todas aquellas herramientas que proporciona la informática a través de la computadora, que contribuyan a que el estudiante tenga acceso a nuevos conocimientos, profundizando en temas de su interés, favoreciendo su autopreparación con un mayor nivel de independencia sin la asistencia directa del profesor.

Todo ello facilitaría que el estudiante se forme como un profesional capaz de acceder a cualquier medio informatizado para obtener la información que necesite y además sea capaz de solucionar cualquier problema real en las empresas, tomando decisiones que se sustenten en este caso en los conocimientos y procedimientos propios de la especialidad.

En el Plan de estudio D se mantienen fuertemente diseñadas las disciplinas del perfil profesional enfocando los contenidos de las mismas por una parte a mantener el nivel científico-técnico de desarrollo de las ciencias que lo integran y por otra a dar respuesta a los requerimientos de formación y encargo social de nuestro país, teniendo en cuenta la necesidad de contar con profesionales capaces de dar solución a los problemas específicos de la economía cubana.

En lo fundamental se da respuesta a la necesidad de fortalecer la formación en el campo profesional vinculado a la sistematización de la información contable y financiera para cualquier tipo de entidad, tanto en condiciones manuales como automatizadas, a la preparación teórica y práctica de los estudiantes en el campo de las finanzas con el objetivo de que puedan enfrentar problemas de la profesión dentro y fuera del país, sin perder de vista el contexto real en que se desenvuelve la economía cubana hoy, pero que a su vez, dominen las técnicas más avanzadas para dar solución a los complejos fenómenos financieros del mundo actual, pues solamente de esa forma, podrán contribuir activamente a encontrar el balance que se desea entre la concepción nacional del proyecto de desarrollo socioeconómico y las adecuaciones que ese medio requiere.

El Plan de Estudios “D” integra las actividades propias del aula con las externas, relacionadas con la formación en investigación y la práctica preprofesional.

En el caso de la formación de contadores, el actual Plan C trajo cambios sustanciales, al perfeccionar disciplinas del perfil ocupacional con la introducción de nuevos contenidos en materias como Finanzas, Contabilidad, Contabilidad de Costos, Práctica Profesional y Administración y Auditoría.

Ahora, con el perfeccionamiento, se toman en cuenta los problemas no resueltos en esos diseños curriculares, y entre sus principales objetivos se haya elevar la relación del estudiante con la práctica preprofesional.

Otro propósito es elevar el nivel de trabajo individual del alumno fuera del plantel docente, por lo que da prioridad a la creación de hábitos de investigación sobre la base de las necesidades de los centros, de manera que propicien soluciones a los problemas de la Contabilidad y del sistema empresarial.

La introducción de la contabilidad gubernamental, los sistemas de control interno y el empleo intensivo de las nuevas tecnologías de la información en función de esas materias, son algunas de las innovaciones de este programa, que disminuye las clases en el aula a favor de la investigación y la práctica independiente, otorga flexibilidad a la enseñanza con diversas asignaturas optativas y establece disciplinas comunes a diferentes carreras de estas ciencias económicas.

Con la moderna concepción, en la medida que avanza en sus estudios, el alumno está menos en la escuela y más en las entidades económicas, de modo que en el primer año el 95% del tiempo transcurre en la Facultad, mientras que en el quinto curso esta presencia es de sólo el 17%.

En los últimos dos años el programa comprende también siete asignaturas optativas que permiten además la especialización del estudiante según sus intereses futuros de trabajo.

Se fortalece la disciplina Práctica Preprofesional del Contador en su concepción de disciplina integradora del plan de estudios, que deberá garantizar el desarrollo de habilidades profesionales de los estudiantes en la práctica de entidades cubanas y además, adentrarlos en los problemas vinculados a la investigación científica como forma de contribuir a la solución de los problemas profesionales que enfrenta el país en la actualidad.

Aspectos Novedosos incluidos en el Plan de Estudios D.

ü Las Disciplinas Básicas y Básicas Especificas se rediseñaron para dar respuesta a los problemas profesionales planteados en el Modelo del Profesional.

ü Se introduce la Disciplina Sistemas y Tecnologías de la Información del Contador con un enfoque integrador que dote al estudiante de las herramientas necesarias para enfrentar los nuevos retos en cuanto a preparación que debe tener el profesional.

ü Se reducen los fondos de tiempo para todas las disciplinas de tiempo presencial del estudiante en el aula, todo lo cual permitirá potenciar el trabajo independiente y creador del estudiante.

ü Se introduce una nueva forma para la enseñanza del idioma inglés que permite fortalecer el trabajo independiente del estudiante y la utilización de nuevas tecnologías para el desarrollo de las habilidades.

ü Se mantienen los principios pedagógicos y metodológicos de la enseñanza alcanzados en la disciplina contabilidad, incrementándose el desarrollo de habilidades para el registro de operaciones vinculadas a unidades presupuestadas y, la contabilidad gubernamental, se introduce como una asignatura estructurada dentro de la disciplina.

ü Integración de conocimientos para el diseño de Sistemas de Costos, Sistemas de Control Interno y Sistemas de Contabilidad en correspondencia con la proyección de la disciplina Sistemas y Tecnologías de la información para el Contador.

ü La auditoría como instrumento de evaluación de la gestión y se independiza dentro de la disciplina el Control Interno, con el nuevo enfoque estratégico e integrador que se está abordando en la experiencia cubana e internacional.

ü Reformulación de la disciplina finanzas para dar respuesta a la existencia de un sector público mayoritario en el país, teniendo en cuenta además la importancia que este ha tenido en la generación de riquezas para el país, todo lo cual implica el fortalecimiento de la enseñanza de las técnicas financieras que son aplicadas a la actividad presupuestada sin abandonar la formación general en las técnica más modernas y de avanzada del mundo contemporáneo.

ü Potenciación del rol directivo del profesional.

ü Fortalecimiento del rol de la disciplina integradora como una vía para lograr el desarrollo de habilidades prácticas y de investigación que den respuesta a los problemas profesionales en los diferentes campos de actuación definidos en el modelo del profesional.

ü La inclusión de un número de asignaturas electivas y optativas que permitirán al estudiante seleccionar y definir el complemento de su formación profesional acorde a sus intereses culturales y profesionales.

ü La disminución de los exámenes finales y el aumento de las evaluaciones sistemáticas como forma de evaluación de la asignatura lo cual le permite al profesor evaluar a los estudiantes sistemáticamente.

En el diseño de los años académicos se ha tenido presente la necesidad de garantizar la formación escalonada del licenciado en contabilidad y finanzas en cuanto a precedencia de contenidos y complejidad creciente de los mismos, así como el grado de independencia y creatividad que deben desarrollar los estudiantes todo lo cual se ha ido articulando armónicamente con las formas de evaluación para cada disciplina, asignatura y año. En este caso la tutoría para diseñar la ruta curricular del estudiante, cobra un significado diferente, esta se refiere al programa de materias a las que el estudiante se inscribe y cursa en cada semestre de su licenciatura, a partir de reconocer sus condiciones para el estudio y sus necesidades académicas, además de sus precedencias.

La tutoría para diseñar la ruta curricular es la ocasión para revisar, con la mayor objetividad posible, los elementos que muestran la preparación del estudiante para cursar las materias de su elección y las condiciones en las cuales está realizando sus estudios, para reflexionar sobre ellos y poder decidir conjuntamente las materias que al estudiante le conviene llevar, y poder llegar a realizar una matrícula responsable y lograr avances significativos en el cursar de la carrera, sin desaliento.

Según entrevistas grupales a profesores y estudiantes, podemos señalar fortalezas y debilidades que ha tenido la carrera en su aplicación de los dos planes de estudios C y D.

Fortalezas

1. Claustro con un alto prestigio, con reconocimiento de la masa estudiantil y con muchas ansías de superación constante.
2. El plan de estudios D ha fortalecido la labor educativa desde lo instructivo.
3. Participación de estudiantes y profesores en tareas de extensión universitaria desde lo curricular, existiendo reconocimiento en los territorios.
4. Motivación por la carrera, aprecian aplicación práctica en los conocimientos recibidos.
5. La aplicación del Plan D en la carrera va haciendo posible un proceso docente educativo superior en calidad, al precedente.
6. Los trabajos de cursos y trabajos de diplomas están dando soluciones a problemas del banco de problemas de los territorios.
7. Reconocimiento en los territorios de la preparación que reciben sus cuadros (pregrado y postgrado) brindados por la SUM en materia económica.

Debilidades

1. El vínculo con la práctica debe incrementar su calidad, en función con las oportunidades del territorio y de las problemáticas sociales.
2. La matrícula responsable es un aspecto a atender por los tutores y personal directivo de las sedes.
3. No es percibida la satisfacción de la tutoría por la totalidad de los estudiantes.
4. En la mayoría de los municipios no existen condiciones para disponer de una biblioteca en las sedes y las bibliotecas municipales no satisfacen las necesidades de esta modalidad.
5. La bibliografía básica no es suficiente y llega con retrasos, la cual es fundamental para el estudio independiente en esta modalidad.
6. No existe suficiente equipamiento de computación en las sedes y es limitado su acceso en el territorio, lo que afecta en la carrera de Contabilidad y Finanzas en algunas asignaturas que tienen como complemento la informática.

Conclusiones

1. Cuba lleva a cabo un profundo proceso de universalización de la enseñanza junto al perfeccionamiento de la universidad tradicional, surgiendo un nuevo concepto de universidad, que abarca tanto el campus central como las Sedes Universitarias Municipales ya que se desarrolla y se apoya en ella y que permite elevar el acceso, mejorar la composición étnica y de estratos sociales en Cuba, la pertinencia y el impacto social de los procesos sustantivos (docencia de pre y postgrado, investigación y extensión), con relevancia para la educación continua, y crea las condiciones adecuadas para la universalización de los conocimientos, lo cual pone a nuestro país en mejores condiciones de competitividad ante los retos del nuevo milenio.

2. La universalización en la formación de profesionales se basa en la conformación de un nuevo modelo pedagógico.

3. El modelo pedagógico que acompaña la universalización de la enseñanza, se adapta con flexibilidad a las particularidades de cada territorio y a las características y capacidades personales de cada estudiante. Se concibe el aprendizaje a través de tres componentes principales: el estudio independiente, las actividades presenciales, la tutoría y los servicios de información científico técnica y docente.

4. El Plan de estudios D, el cual es superior en cuanto a concepción, formado por un currículo base, propio y asignaturas optativas. Y con un nuevo concepto y significado especial, la docencia centrada en la orientación del estudiante hacia un autoaprendizaje. En este contexto, la docencia cobra un significado especial, al centrar la acción educativa en las personas que aprenden y en sus procesos de aprender, se convierte en una relación fundamental en las que intervienen los estudiantes y sus procesos de aprendizaje, el profesor y su función como educador.

5. Se hace necesario trabajar en las debilidades que impiden la realización total de este nuevo plan de estudios.

BIBLIOGRAFÍA

1. Caballero Margarita, González Rita, Campos Lisi y Rivero Ariamna. La Universalización de la Educación Superior en Cuba: una necesidad social, un desafío y una realidad.

2. Coll César. Aprendizaje escolar y costrucción del conocimiento, p.179.

3. Díaz Barriga Frida y Hernández Gerardo. Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista, p.9.

4. Pozo Juan Ignacio y Monereo Carlos (Coord.), El aprendizaje estratégico, p.11.

5. Plan de estudios de la carrera de Contabilidad y finanzas defendido en mayo 2003.

6. Plan de estudios de la carrera de Contabilidad y finanzas defendido en junio 2006.

MsC. Myrna Ricard Delgado

Margarita Caballero Pulido

MsC. Ariamna Rivero Bolaños

MsC. Lisi Campos Chaurero

Facultad de Contabilidad y Finanzas, Universidad de la Habana. Ciudad de La Habana. Cuba.

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