Cuando las entidades de crédito pierden el horizonte
09-02-2010
Quienes tienen algún tipo de negocio se habrán percatado que sí antes
los visitaban a lo más dos o tres entidades de crédito, ahora las
visitas son de lo más prolijas e inusitadas: Cooperativas de Ahorro y
Crédito, Edpymes, Financieras, Cajas Municipales, Cajas Rurales, además
de los Bancos. Todas ofreciendo lo mismo: crédito, aunque con algunas
variantes, dependiendo de la propuesta de valor de cada institución.
El mensaje que se recibe es que todos compiten contra todos. La pregunta
es la siguiente: ¿estarán en lo correcto?.
Uno de los conceptos básicos del marketing es la segmentación del
mercado, por el cual se identifican los diferentes tipos de clientes y
se decide a quienes atender.
En el caso de las entidades de crédito, la segmentación podría
compararse con una gran pirámide. En la cima se encontraría la Banca
Múltiple; en el centro, las Cajas Municipales y las Cajas Rurales; y en
la base, las Edpymes, Financieras y Cooperativas de Ahorro y Crédito;
donde el segmento “natural” de la Banca serían las empresas
corporativas, las grandes empresas y las medianas empresas; de las
Cajas, las pequeñas y microempresas; y de la base, las microempresas.
Segmentación que en la práctica no se respeta, puesto que los Bancos
pretenden a los clientes de las Cajas; las Cajas quieren acceder a los
clientes de los Bancos; y las Edpymes, Financieras y Cooperativas
aspiran a atender los clientes de las Cajas.
Pero: ¿Será correcto incursionar en segmentos crediticios en los cuales
no tenemos especialización?. No olvidemos que una de las ventajas de la
segmentación es la especialización en el manejo de la tecnología
crediticia.
Por lo que: ¿Se podría esperar que una entidad especializada en
microcrédito esté en condiciones de evaluar un préstamo comercial de la
misma forma que lo hace un banco comercial o que un banco pueda evaluar
correctamente un microcrédito?. Algunos Bancos ya han entendido que no
es posible, luego de experimentar los sinsabores de intentarlo, por lo
que han optado por el downscalers, generando nuevas líneas de negocios
(a través de una unidad interna, una filial o adquiriendo entidades de
microcrédito), bajo el criterio de que la tecnología crediticia es
diferente para cada caso.
Pero: ¿Las Cajas habrán entendido también el mensaje?. Si no ha sido
así, recuerden cual es su misión y visión.
Lo aconsejable sería que cada entidad crediticia mantenga su segmento de
mercado y desarrolle una propuesta de valor atractiva en función de las
ventajas distintivas que pueda generar a través de su cadena de valor,
debiendo encontrar aquellas en sus actividades primarias o de apoyo.
Algunos ejemplos podrían ser: la rapidez en la resolución de las
solicitudes de crédito que se le presentan, la asesoría permanente y el
dictado de cursos de capacitación para sus clientes, la calidez de su
servicio, el número y ubicación de sus locales, la comodidad de sus
instalaciones, entre otras. Pero siempre con la premisa de que nunca se
podrá ser bueno en todo y, sobre todo, sin perder nunca el horizonte.
Eco. Iván Lozano Flores
Egresado de CENTRUM de la Pontificia Universidad
Católica del Perú El autor es Economista de la Universidad Nacional de
Trujillo del Perú, egresado de la Maestría en Administración de Negocios
del Centro de Negocios de CENTRUM de la Pontificia Universidad Católica
del Perú, con Especialización en Mercado de Valores y Diplomado en
Comercio Exterior, con más de 13 años de experiencia en banca, como
Gerente de Oficina, Gestor Comercial y Analista de Riesgos Regional, en
el BBVA Banco Continental e INTERBANK; y en microfinanzas, como Gerente
de Créditos en la CAC León XIII Ltda.
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