El dinero protege la vida que has construido y que sueñas, haciendo que
las cosas dependan de nosotros mismos. Nos protege ante cualquier
adversidad presente y futura.
Pero más allá de las necesidades básicas el dinero procura bienestar en
muchos aspectos de nuestra vida, en los cuales invertimos gran parte de
nuestros ingresos. Por ejemplo, hay personas que invierten en arreglos y
accesorios para hacer el hogar más confortable y agradable, mientras que
otros invierten en viajes, libros, teatro, automóviles. Algunas personas
valoran más la educación que adquirir un coche o una calefacción, como
una forma de mejorar la calidad de vida futura de sus hijos. Grandes
cantidades del presupuesto de muchas familias se invierte en educación,
mientras que hay personas que pueden necesitar cambiar su automóvil para
sentirse seguras.
Los expertos han determinado que el éxito para cubrir todas nuestras
necesidades no depende sólo del monto de nuestros ingresos, sino sobre
todo, de la forma en que se administren. Si dominamos nuestras finanzas
podemos hacerle frente a lo imprevisto y tomar las decisiones de acuerdo
con lo que deseamos y no por obligación. La organización y la previsión
nos garantizan el éxito de nuestros proyectos. Por eso es necesario
administrar bien nuestros ingresos a través de un presupuesto, elaborar
planes de ahorro, tener hábitos de gastos y pagos organizados que nos
permitan emprender inversiones a corto y largo plazo.
Para administrar con éxito nuestros ingresos necesitamos tener claros
nuestros objetivos y el estilo de vida que deseamos. Esto nos permitirá
hacer planes, proyecciones y considerar el tipo de inversiones
apropiadas con este estilo de vida. El buen manejo de nuestros ingresos
exige planificación y acción. Aquí hay unos pasos previos a la
planificación que es importante considerar:
Es necesario elaborar un diagnóstico de la situación financiera actual
que le permita anticiparse y tener siempre una reserva de dinero,
independientemente de la situación a que se enfrente.