Para el cumplimiento de los objetivos del estudio, ha sido consultada una amplia bibliografía actualizada que recoge puntos de vista de diversos autores acerca del tema inflacionario, que proviene tanto de material físico de textos, como de publicaciones electrónicas existente en Internet. En el desarrollo del trabajo se ofrece un panorama bastante amplio sobre los aspectos conceptuales de la Inflación, y se caracteriza los aspectos contables, administrativos, financieros y fiscales imperantes en Venezuela, que obligan a las empresas a realizar ajustes por inflación a los estados financieros y de resultados. El estudio contiene información sobre: Definiciones Básicas sobre la Inflación; Características de la Inflación; los Tipos de Inflación presentando una amplia clasificación; Causas de la Inflación; Papel del Déficit Fiscal en la Inflación; Consecuencias de la Inflación; Aspectos Macroeconómicos que Circunscriben a la Inflación; Efecto de la Economía Internacional sobre el Proceso Inflacionario; Factores determinantes para la Eliminación de la Inflación; indicadores para Medición de la Inflación; La Inflación en Venezuela; Efectos de la Inflación sobre las empresas; Impacto de la Inflación sobre la Información Financiera de las Empresas; Métodos aplicables para cuantificar y cualificar el Impacto de la Inflación sobre las Finanzas empresariales; Comportamiento de la Contabilidad frente a la Inflación y Ajustes Requeridos; Aspectos Contables y Fiscales del Ajuste por Inflación; Obligaciones de las empresas.
RESUMEN
El presente trabajo de investigación, tiene como finalidad estudiar
los efectos que la inflación y los instrumentos regulatorios causan
sobre la administración financiera y la re-expresión de los estados
financieros.
Se plantea como problema “el impacto de la Ley del Impuesto Sobre la
Renta, el Reglamento de la Ley ISRL y el DPC 10, en el Ajuste por
Inflación realizado a los Estados Financieros, y su efecto sobre la
administración financiera de las empresas”, el cual se aborda a partir
de un conjunto de interrogantes de investigación que versan sobre la
necesidad de conocer sobre la inflación en Venezuela, sobre la base de
su impacto fiscal y contable definido en los instrumentos regulatorios,
que afectan a las empresas en su administración financiera.
Sobre la base de la Definición del Problema, se establecieron variables
e indicadores guías para el desarrollo del estudio, analizando la
inflación y los instrumentos regulatorios como causas que generan
consecuentemente efectos de distorsión, y a su vez de regulación sobre
la Información y Administración Financiera; y se analiza a través de una
revisión bibliográfica, que comprende una perspectiva teórica sobre el
tema, estableciendo las bases conceptuales y el efecto que se derive
como consecuencia de la inflación y la subsecuente aplicación de los
instrumentos .
A partir del análisis realizado se determinó, que siendo la inflación un
proceso nocivo presente en Venezuela durante las últimas tres décadas,
el mal manejo de las medidas económicas ha impactado a las empresas en
su información y administración financiera, y se concluye que se hace
necesario adquirir conocimientos de la temática, pues la solución al
problema definido en los instrumentos regulatorios afecta la renta
gravable con implicaciones contables y fiscales, al igual que a la
administración financiera que debe asumir la definición y ejecución de
estrategias tendentes a minimizar el efecto inflacionario, además de
manejar apropiadamente las discrepancias y diferencias existentes entre
las exigencias de los instrumentos. De la misma forma se recomienda al
Poder Legislativo y a la Confederación de Colegios de Contadores
Públicos acordar, conjuntamente en el Ministerio de Hacienda y el SENIAT,
revisar lo contentivo en los instrumentos, a fin de solventar las
discrepancias y diferencias, unificando criterios; acción que permita
enmendar la ley, además de actualizar el reglamento bajo la óptica
conjunta, tanto en material fiscal como contable, para que los
instrumentos legales sean aprobados por el Poder Legislativo y
promulgados por el Ejecutivo Nacional, igualmente se recomienda a los
administradores financieros y contadores acatar los lineamientos
actuales llevando una contabilidad histórica y una fiscal según ley,
además de una ajustada según DPC10, hasta tanto se logre la reforma
planteada.
INTRODUCCIÓN
La inflación como fenómeno de alcance mundial, depende de las políticas
macroeconómicas ejecutadas por los gobiernos a fin de minimizarla o
eliminarla, siendo esto como proceso, un factor que ha estado presente
con la economía Venezolana desde hace aproximadamente 30 años, en la
consecuente característica del alza de los precios y la perdida del
valor monetario.
Estas consecuencias del proceso inflacionario afectan la estructura
financiera, por cuanto la contabilidad se basa en costos históricos y en
términos de unidades monetarias constante lo cual no tiene validez en
una economía inflacionaria con moneda heterogénea, porque al aumentar
los precios los valores se distorsionan, lo cual evidentemente requiere
de un ajuste que modifique su valor en sintonía con la realidad. Sobre
la base de estas implicaciones surge la motivación de realizar este
trabajo de investigación que analice el impacto de la inflación y los
instrumentos regulatorios del ajuste sobre la información y
administración financiera.
El estudio se realiza y presenta bajo la metodología APA, bajo el
enfoque UPEL, y empleando la metodología de Investigación Documental.
El trabajo se aborda a través de cuatro capítulos. El capítulo I
contiene el marco referencial en donde se enfoca el problema, se
determinan los objetivos y las interrogantes de investigación, así como
se definen las variables e indicadores del Estudio. En el capítulo II se
presenta el Marco Teórico, el cual contiene la temática de la inflación
en Venezuela, y su efecto sobre las empresas; así mismo, el
comportamiento de la Contabilidad Histórica y los ajustes de acuerdo con
la naturaleza de las partidas; igualmente los aspectos que contemplan:
La Ley del Impuesto Sobre la Renta, el Reglamento de la Ley ISLR y a
DPC10; así mismo, las estrategias gerenciales y financieras y los
aspectos contables, fiscales y financieras. El Capitulo III presenta el
Marco Metodológico, en donde se define la metodología de estudio, la
metodología de investigación, así como las limitaciones del estudio. El
capítulo IV expresa los resultados, el análisis de los mismos, así como
las conclusiones y recomendaciones.
CAPITULO I. MARCO TEÓRICO REFERENCIAL
Este capitulo versará sobre el problema de la inflación, como
enfrentarla y el papel del estado. Para ello, se presentara el marco de
referencia del problema, se enuncia el mismo; para así plantear los
objetivos (general y específicos) y determinar la importancia y
justificación del estudio del problema.
ENUNCIADO DEL PROBLEMA
“Impacto de la Ley de Impuesto sobre la Renta, el Reglamento de la Ley
ISLR y el DPC10, en el ajuste por inflación realizado en los Estados
Financieros y su efecto sobre la Administración Financiera de las
empresas”.
MARCO DE REFERENCIA DEL PROBLEMA
La inflación se ha constituido en uno de los fenómenos más repudiados en
los diferentes sistemas económicos.
Definida clásicamente como el incremento generalizado y sostenido del
nivel de precios como consecuencia de la expansión de la demanda sin una
correspondiente respuesta de la oferta; hoy el fenómeno inflacionario se
exhibe como una resultante del juego de múltiples y complejos factores
cuyo control se ha convertido en el más arduo rompecabezas en el marco
de las políticas macroeconómicas de los distintos países del mundo.
La inflación se presenta como la causa o el efecto (Según el ángulo con
que se mire) de las modernas crisis económicas; de esta forma, apuntala
hacia la atención teórica para encontrar explicaciones lógicas a su
generación, como a la diversidad de políticas puestas en practicas para
inducir los correctivos; las cuales, se han convertido en la mayor
fuente de preocupación de los gobernantes a fin de garantizar el normal
desenvolvimiento de las actividades producidas.
Si bien es cierto que se dispone abundante literatura sobre el tema, no
es menos cierto que en torno al mismo existen aspectos que no han sido
abordados correctamente, al menos en lo que respecta a la aplicación de
correctivos a nuestra realidad económica.
Gran parte de las investigaciones de la bibliografía sobre la inflación
se ha desarrollado en los países industrializados, por haber sido en
ellos donde esa problemáticas generó una realidad que estimuló la
observación y el análisis.
Tales respuestas se han trasplantado muchas veces a contexto diferentes,
provocándose así enormes complicaciones; especialmente, cuando se han
articulado mecanismos de ajustes basados en la muy apreciable pero poco
factible premisa de “crecimiento sin inflación”.
Por todos estos factores el fenómeno inflacionario adquiere
características peculiares según sea el contexto dentro del cual se
promueve y la época en la cual haya surgido. Su origen se remonta al
momento cuando se invento la moneda hace ya más de tres mil años sobre
todo, cuando el comportamiento escalar de la economía industrial,
condiciono la aparición del papel moneda y otras variantes en los
instrumentos de pago.
A través del tiempo, el tema de inflación ha adquirido mayor nivel de
complejidad, de tal manera que se ha convertido tanto en lo
estrictamente teórico, como en termino de política económica, en enfoque
de especial atención por parte de los gobiernos, quienes orientan gran
parte de su atención a tratar de evitar en lo posible que la moneda
distorsione la evolución normal de la actividad económica.
En Venezuela también está y en forma por demás evidente, presente el
problema de la inflación; de ahí, que se toma meritorio el esfuerzo para
hacerle frente a tan terrible flagelo. Experiencias Latinoamericanas
como la hiperinflación en Argentina, Bolivia, Perú y Brasil, han
demostrado lo catastrófico de esa situación en el desenvolvimiento
económico.
Los modelos acuñados en otros países o por organismos internacionales
que adoptan su cuestionamiento de tesis liberales y moralistas todavía
están sujetos a evaluación por el corto plazo de su instrumentación y
por lo poco previsible de su evolución futura para subsanar una
dificultad muy arraigada, que tuvo vigencia por muchos años en esos
países latinoamericanos.
Es bueno destacar, que en el resto de América Latina existen algunos
países que parecían quedar al margen de esa problemática.
Por diferentes circunstancias se veía que Costa Rica y Venezuela, por
ejemplo, disponían de factores estructurales que los sustraían de
dramáticos procesos inflacionarios.
Sin embargo, la experiencia empírica ha demostrado resultados muy
distintos en esos países y otros que también aparecían como
monetariamente estables, produciéndose el derrumbe de su economía
(apareciendo de forma sostenida el fenómeno de la inflación, alimentado
por las sistemáticas devaluaciones de sus respectivos signos monetarios,
frente a las divisas entregas como referencia para la medición de la
paridad cambiaría.
Así, hoy se presente un panorama muy singular dentro de la temática de
la inflación. En algunos casos como consecuencias de presiones internas,
generadas por un proceso sostenido de crecimiento económico; en otro,
como consecuencia de economías rentistas, basadas en uno o muy pocos
insumos de exportación, que generan elevados ingresos. Dichos ingresos
desencadenan marcados desajustes económicos.
Dentro de esas economías; generalmente por el consecuente sobre
dimensionamiento del sector público, por un excesivo endeudamiento,
tanto interno como externo, que obligan a los gobiernos a la emisión de
dinero inorgánico o a acentuar la presión tributaria, con sus
consiguientes impactos sobre los precios.
En cualquier caso la situación resultante es de extrema complejidad, sin
posibilidades de ordenamiento por medio de las respectivas políticas, si
previamente no ha operado un adecuado análisis de los factores, leyes de
interacción y demás aspectos que dan origen a las teorías y la
formulación de modelos explicativos.
En Venezuela se han creado todas las condiciones para que el fenómeno
inflacionario se torne realmente preocupante.
Un país beneficiado por elevados ingresos externos durante varias
décadas ha entrado en un proceso de desintegración de su economía por
vía del endeudamiento, del déficits fiscal y de la subinversión entre
otros factores, que hacen previsible un futuro a corto plazo muy
lamentable.
Si bien desde hace varios años se han venido presentando periodos en los
cuales la inflación interanual ha sido significativa, no es sino hasta
1.989 cuando la situación adquiere graves matices y a pesar de los
enormes esfuerzos fiscales, monetarios y cambiarios la misma se ha
mantenido por encima del 35% en términos reales.
Así mismo, el costo social y político para esos macro resultados ha sido
tan elevado, que prácticamente diluyen lo positivo que se hubiese podido
alcanzar, generando por el contrario, una situación explosiva en el
corto plazo.
El plan de ajuste macroeconómico puesto por el Presidente Pérez con
supuestos buenos propósitos en algunos aspectos, ha sido un total
fracaso por la inconsciencia del modelo empleado y la incoherencia de
las políticas con cuyos instrumentos se procuraban alcanzar las metas
propuestas imperantes, lo mismo puede resaltarse de la Agenda Venezuela
propuesta y puesta en marcha por el segundo periodo del Presidente
Caldera, en donde se plantea como meta la disminución del índice
inflacionario, lo cual aparentemente y de acuerdo a los indicadores
reflejados por el BCV ha dado resultado, pero que sin embargo, al salir
al mercado real del ciudadano común, se puede palpar el proceso
inflacionario con los cambios consecuentes y variaciones de los precios
en los artículos de consumo ordinario de la población, razón por la cual
todo hace pensar que la “inflación” vino para “quedarse” y habrá que
acostumbrarse a ella en un medio en el cual obviamente no existe la
anuencia política para enfrentar de manera apropiada este flagelo, por
lo cual la gran inestabilidad económica y sobre todo social ha afectado
en gran medida a la población, siendo estos hechos indicativos
elocuentes de la desorientación de muchas de las decisiones tomadas por
los gobiernos de turno, que han promovido más bien acciones
favorecedoras para determinados sectores, presentándose aquello que han
expresado políticos “con la crisis es posible que los ricos se hagan más
ricos y los pobres se hagan más pobres”.
No puede negarse que en Venezuela la inflación es alta, dentro del
último mandato de gobierno ejercido por el Presidente Chávez, por
consiguiente, los venezolanos han sido y continúan siendo víctimas de la
inflación. Millones de venezolanos se han empobrecido como consecuencia
de los niveles a los que ésta ha llegado. Sin embargo, es necesario
tener en cuenta que la inflación no es consecuencia de uno o dos errores
cometidos por un gobierno. Ella es producto de toda una política
económica, mantenida a lo largo de varios años.
Considerando la actualidad sobre Inflación en Venezuela, se presenta que
el efecto de las políticas económicas anteriormente mencionadas y
algunas que pudieren tener impacto inflacionario del actual gobierno,
han incidido en dificultades para frenar la inflación en Venezuela.
Los datos de la inflación (aumento generalizado en los precios pagados
por el ciudadano por productos y servicios) preocupan a cualquier
gobierno, sobretodo cuando presenta cifras elevadas en comparación con
el resto de la región y del mundo.
Sin embargo, no solo es preocupante y de particular importancia el
estudio de la inflación y su comportamiento como fenómeno que afecta la
economía nacional; además, debe ser de particular interés los efectos
colaterales que esta ejerce sobre las finanzas; dentro de este tópico,
específicamente, como se debe accionar sobre el impacto de la inflación
en la Información y Administración Financiera de las empresas, ya que
este proceso afecta directamente los costos de cualquier índole dentro
de la economía nacional y por consiguiente de todas las empresas, sin
importar su naturaleza y giro.
A este respecto, se han tomado medidas recientes, previstas tanto en la
Ley del Impuesto Sobre la Renta y el reglamento como el DPC10; por
consiguiente, es de vital importancia conocer como estos instrumentos
accionan para reexpresar los estados financieros por efecto de la
Inflación (REI); además de asumir las adecuadas estrategias gerenciales
para administrar financieramente las empresas.
Realizar los ajustes a los estados financieros tomando en cuenta el
conjuntos de instrumentos de carácter jurídico o normativo, equivale a
enfrentar las posibles controversias que puedan estar presente entre el
conjunto, tanto para Administradores financieros, como para los
Contadores de las empresas; los cuales, deberán acogerse evidentemente a
las jerarquías jurídicas (Constitución, Ley Orgánica, Ley,
Reglamento,...): así como las normativas que sus colegios ó gremios
profesionales le impongan, tratando de satisfacer ambas posturas.
OBJETIVOS DE ESTUDIO.
A continuación se presenta los objetivos generales y especifico.
GENERAL.
Conocer sobre el fenómeno de la inflación, su proceso evolutivo en
Venezuela, el impacto que surte sobre la Información y Administración
Financiera, Las Implicaciones de la Ley ISLR, el Reglamento y el DPC10
sobre el Ajuste por inflación; así como, las implicaciones Estratégicas
y Gerenciales por efecto de la inflación de las empresas.
ESPECÍFICOS.
1. Conocer aspectos generales de la inflación.
2. Conocer sobre la inflación en Venezuela.
3. Conocer el impacto de la inflación sobre la información y la
administración financiera de la empresa.
4. Conocer el impacto de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, sobre los
Estados Financieros de las Empresas.
5. Conocer el impacto del Reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la
Renta sobre los Estados Financieros de las Empresas.
6. Conocer el impacto del DPC 10, sobre los Estados Financieros de las
Empresas.
7. Determinar concordancias y discrepancias presente entre: la Nueva Ley
de Impuesto Sobre la Renta, el Reglamento de la Ley de Impuesto Sobre la
Renta y el DPC 10.
8. Identificar las implicaciones, contables, fiscales y financieras de:
la Ley de Impuesto Sobre la Renta, el reglamento de la Ley de Impuesto
Sobre la Renta y el DPC 10.
9. Determinar las estrategias financieras gerenciales en época de
inflación.
10. Conocer el manejo de los aspectos: contable, fiscal y financiero del
ajuste por inflación.
IMPORTANCIA Y JUSTIFICACIÓN DEL ESTUDIO
La inflación es un fenómeno de alcance mundial que ha impactado la
economía venezolana durante las ultimas tres décadas, lo cual guarda
estrecha relación con las políticas macroeconómicas aplicadas por los
gobiernos.
El efecto inflacionario ha impactado los costos operativos de las
empresas, frente a la subsecuente alza de los precios desde los años 70
hasta nuestros días.
La contabilidad en nuestro país se ha basado en estados financieros
expresados en costos históricos y en termino de unidades monetarias que
se consideran constantes; si bien esta aseveración de una unidad
monetaria heterogénea puede tener cierta validez en una economía sin
inflación, es evidente que cuando los precios aumentan en forma general,
los valores se distorsionan y los estados financieros no proporcionan
información adecuada para la gestión empresarial razón por la cual se
hace necesario ajustarlas; sin embargo, este no es la única acción que
deba acometer las empresas frente el proceso inflacionario, pues deben
establecer y ejecutar estrategias gerenciales que minimicen el efecto y
fortalezca su posición financiera y competitiva.
INTERROGANTES DE INVESTIGACIÓN
1. ¿Es importante, y se hace necesario conocer para el ciudadano común
sobre la inflación como fenómeno y como proceso en Venezuela, siendo de
particular interés para administradores financieros y contadores?
2. ¿En que medida influye la inflación y las políticas macroeconómicas
sobre la administración financiera de las empresas?
3. ¿Cual es el impacto del proceso inflacionario sobre la información y
administración financiera de las empresas?
4. ¿Cual es el impacto de la Nueva Ley de Impuesto Sobre la Renta en la
administración e información financiera de las empresas?
5. ¿Cual es el impacto del Reglamento de la Ley ISLR sobre la
información y administración financiera de las empresas?
6. ¿Cual es el impacto del DPC 10 sobre la administración e información
financiera de las empresas?
7. ¿Cuales son las posibles concordancias y controversias entre la Nueva
Ley de Impuesto Sobre la Renta, el Reglamento, y DPC 10 para su
aplicación en la reexpresión de los estados financieros de las empresas?
8. ¿Cual es el impacto estratégico en la Gerencia y Administración
Financiera, a fin de enfrentar los efectos de la inflación?
DEFINICIÓN DE VARIABLES
Se determina para el estudio del problema planteado la variable
dependiente e independiente, ambas con sus indicadores.
VARIABLE DEPENDIENTE.
La aplicación de la Ley de Impuesto Sobre la Renta, el Reglamento de la
Ley ISRL y el DPC 10, para la reexpresión de los estados financieros.
INDICADORES DE LA VARIABLE DEPENDIENTE:
1. Aplicación del ajuste por inflación determinada por la Ley de
Impuesto Sobre la Renta.
2. Aplicación del ajuste por inflación determinada por el Reglamento de
la Ley ISRL.
3. Aplicación del ajuste por inflación indicado por el DPC 10.
VARIABLE INDEPENDIENTE.
Impacto de la inflación sobre la información y administración financiera
de las empresas y estrategias gerenciales para enfrentar su efecto.
INDICADORES DE LA VARIABLE INDEPENDIENTE:
1. Ajuste por inflación sobre los estados financieros.
2. Estrategias Gerencial Financieras para enfrentar la inflación.
DEFINICIONES BÁSICAS DE INFLACIÓN
Según Toro (1.995), consiste en un aumento general del nivel de precio,
que obedece a la perdida del valor del dinero, causado, concreta e
inmediatamente cuando la oferta monetaria crece en mayor proporción que
la oferta de bienes y servicios; siendo de fundamental interés la
demanda agregada ya que la inflación se presenta cuando la demanda total
sea mayor que el nivel de producción de pleno empleo, originándose una
demanda en termino monetario mayor a la oferta limitada de bienes y
servicios.
En economía, la inflación es el aumento sostenido y generalizado del
nivel de precios de bienes y servicios, medido frente a un poder
adquisitivo estable. (http://es.wikipedia.org)
Se define también como la caída en el valor de mercado o del poder
adquisitivo de una moneda en una economía en particular, lo que se
diferencia de la devaluación, dado que esta última se refiere a la caída
en el valor de la moneda de un país en relación con otra moneda cotizada
en los mercados internacionales. (http://es.wikipedia.org).
CARACTERÍSTICAS DE LA INFLACIÓN
De acuerdo a lo explicado por ISUM Minografeado (1.996), son cinco las
características principales de la inflación las cuales están referidas
a:
PROCESO CONTINUO.
La inflación es un proceso continuo, por lo tanto, los aumentos
esporádicos (o temporales) del nivel general de precios, por efecto de
alguna causa específica, normalmente una causa externa, no constituyen
el fenómeno de inflación, aunque puede causar disturbios en los mercados
de determinados productos.
AUMENTOS GENERALIZADOS.
Los aumentos en los precios son aumentos generalizados, o sea, son
aumentos que se distribuyen a través de la economía y abarcan todos los
precios y servicios, no son aumentos específicos ni identificados.
LA INFLACIÓN CREA EXPECTATIVA.
Una característica fundamental de la inflación es que los agentes
económicos reconocen la existencia de un proceso inflacionario y, en
base a esta expectativa, van ajustando sus valores en términos de
dinero.
CRECIMIENTO MONETARIO.
Normalmente la inflación va acompañada de un crecimiento monetario
aunque la causa de la inflación no es siempre consecuencia de un
crecimiento monetario.
PRECIOS ACELERADOS.
El crecimiento en los precios debe ser elevado. Aumentos pequeños en el
nivel anual de los precios, por ejemplo: hasta de un 2 % anual no
constituye un proceso inflacionario, y evidentemente no genera - desde
el punto de vista legal - ningún interés.
TIPOS DE INFLACIÓN
Se presentan a continuación los tipos de Inflación:
INFLACIÓN DE COSTO.
Para ISUM Minografeado (1.996), la Inflación de Costos es la provocada
por el crecimiento de los costes laborales y de producción, aun cuando
la demanda no ha aumentado. Incremento en el nivel de precios a causas
de que las empresas trasladan los incrementos de costos a los
compradores, en especial los costos laborales; sin embargo, para
INFLACIÓN POR PRECIOS.
Toro (1.995) indica que la inflación por precios (incidencia de los
costos o de la especulación), se caracteriza un alza en los precios
causa una exigencias de mejoras económicas espejo por parte de la
población (Ej.: sindicatos, contrataciones colectivas) orientadas
mayormente al aumento de salarios en proporción percibida y coincidente
con el aumento de los costos de la vida (aumento de nivel de precio), lo
que al lograrse conlleva a un aumento de la masa monetaria, lo que a su
vez induce un nuevo aumento de los precios; constituyéndose este
fenómeno en una espiral inflacionaria -salario - precio - salario.
INFLACIÓN DE DEMANDA.
Para ISUM Minografeado (1.996), Es la provocada por un aumento del nivel
de precios provocado por una abundancia de dinero en relación a la
cantidad de mercancía existente. La demanda de bienes y servicios es
superior a la capacidad para producirlos y ofértalos.
INFLACIÓN AGREGADA
Además, según Toro (1.995) es la que se provoca debido a un crecimiento
de la demanda de inversión que produce un aumento autónomo de la demanda
agregada, presentándose que si la demanda agregada aumenta rápidamente
superando la capacidad productiva de la economía, el nivel general de
los precios comienza en subir cada vez más aprisa acompañado esto de un
incremento en la oferta monetaria. De esta forma, cada aumento de los
precios provocado originalmente por un aumento de la demanda agregada,
se corresponde con un aumento de salarios, y cada aumento de salario se
corresponde con un nuevo aumento de los precios; presentándose en efecto
de espiral inflacionario, precio - salario - precio.
INFLACIÓN MIXTA.
Según Toro (1.995), se produce cuando coexiste condiciones por inflación
de demanda e inflación de costos; en donde, ambos tipos de inflación
pueden influenciarse recíprocamente. En las realidades económicas las
situaciones de inflación generadas por factores de demanda, generan
influencias de los costos, y a su vez, las secuencias inflacionarias que
se inician por factores de costos generan influencias por demanda.
INFLACIÓN TENDENCIAL.
Según Toro (1.995), la inflación requiere un carácter tendencial cuando
los agentes que intervienen en los procesos económicos, esperan un
comportamiento en los precios, incorporando la tasa de inflación a los
factores económicos (contratos, precios, costos, salarios, etc.); la
tasa esperada de inflación o tasa de inflación tendencial tiende a
mantenerse a menos que ocurra fenómenos que alteren las previsiones
económicas.
INFLACIÓN ESPERADA.
Según Toro (1.995) es aquella que se produce por efecto de la inflación
tendencial, en donde el carácter esperado de la inflación adquiere
cualidades positivas, cuando los precios se incrementan moderadamente,
permitiendo fijar un marco de referencia para el desenvolvimiento de
actividades económicas.
INFLACIÓN INERCIAL.
Según Toro (1.995) es aquella que se produce por efecto de la inflación
tendencial, cuando los precios suben en forma acelerada el carácter
tendencial de la inflación pueden llegar a convertirse en una causa más
que alimenta el proceso inflacionario.
INFLACIÓN ENCUBIERTA.
Para Toro (1.995), se presenta cuando los gobiernos recurren a
mecanismos económicos que logren minimizar el impacto de la inflación en
la menor medida posible sobre la población; de esta forma, enmascaran
los precios introduciendo factores artificiales en todos los sectores de
la economía, recurriendo a la aplicación de subsidios, control de
precios, regulación de salarios, control de divisas, regulación de los
mercados financieros para reprimir artificialmente la inflación.
INFLACIÓN MODERADA.
De acuerdo con Toro (1.995), existen cuando las tasas anuales de
inflación son de un dígito, produciendo un sistema monetario que
funciona adecuadamente; en donde, los activos monetarios conservan su
valor y el público está dispuesto a mantener su dinero en el banco a un
cuando las tasas pasivas de interés muestren su rendimiento moderado, en
donde las tasas activa exigida por las instituciones financiera sea
también moderada, permitiendo un desenvolvimiento armónico de la
actividad económica, que refleja un nivel general de los precios en
sintonía con el aumento esperado, no dando lugar a incertidumbre que
afecte negativamente las inversiones.
INFLACIÓN GALOPANTE.
Según Toro (1.995), Se produce cuando las tasas de inflación alcanza los
niveles de dos dígitos trayendo como consecuencias un deterioro
progresivo de la confianza en el signo monetario; en donde, los precios
tienden a dolarizarse los bienes comienzan a acapararse, y las tasas de
interés se aumentan a un ritmo más elevado que el incremento de los
precios para que resulte positiva, es decir mayores que el de la
inflación.
INFLACIÓN DESBOCADA.
Según ISUM Minografeado (1.996), se produce cuando las tasas las tasas
de inflación alcanzan los niveles de 3 dígitos aumentándose las
características de la inflación galopante, lo que obliga a los
gobernantes a recurrir a mecanismos de control de cambio y rígidas
políticas e instrumento fiscales y monetarios.
HIPERINFLACIÓN.
Según Toro (1.995), es el nivel más alto o ultimo estadio del mal
inflacionario. Presenta una patología de carácter terminal en las que
las economías que la producen sufren un proceso desintegración
experimentando la sociedad carencia de todo tipo que desembocan en una
descomposición de orden moral. Dentro de la patología de hiperinflación
se presenta la velocidad de circulación del dinero que crece cada vez
aun ritmo más elevado, el aumento general de los precios y tasas de
inflación que alcanza desde cuatro a cinco dígitos marcado por el
desequilibrio económico que generalmente va acompañado por inestabilidad
política.
Para ISUM Minografeado (1.996), Es la máxima expresión acelerada de la
inflación y se caracteriza por que en sus períodos las tasa de la
inflación superan el 1.000 % año; siendo estos periodos extraordinarios
en los que la inestabilidad de los precios es tan grande que domina la
vida diaria.
ESPIRAL INFLACIONARIA.
Para ISUM Minografeado (1.996), se produce cuando por efecto de la
inflación se genera un aumento general en el nivel de precio, que
conlleva a un aumento del salario real o nominal de la población activa
en el entorno económico, que genera a su vez un efecto de aumento de la
masa monetaria que produce nuevamente inflación; produciéndose así
fenómeno cíclico que se caracteriza por aumento de la masa monetaria,
que implica inflación, que ocasiona aumento de precio y requiere aumento
de salario, que nuevamente aumenta la masa monetaria. Este ciclo puede
ir aumentando subsecuentemente la inflación en forma cíclica y
ascendente, lo cual se conoce como espiral inflacionario.
INFLACIÓN CÍCLICA.
Según ISUM Micrografeado (1.996), resulta de los incrementos súbitos y
periódicos del nivel general de precios.
INFLACIÓN PROGRESIVA.
Según ISUM Micrografeado (1.996), es el Incremento gradual y progresivo
del nivel general de precios. Normalmente, se considera que la inflación
es progresiva a partir de tasas de 2,5 %.
INFLACIÓN SECULAR.
Según ISUM Micrografeado (1.996), es un incremento de la inflación, que
además de ser progresivo, afecta la calidad de vida de la población en
forma temprana, siendo además un fenómeno social a largo plazo que
afecta la economía de la nación de forma genérica. Este es el problema
económico más serio que se ha presentado en el mundo a finales de los
años sesenta y setenta
INFLACIÓN EXÓGENA.
Según ISUM Micrografeado (1.996), es aquella que se origina en el
exterior y que a través de las importaciones es transferida al país,
afectando primordialmente el costo de la materia prima y los insumos de
producción, que son vertidos a los procesos productivos e industriales
de la nación,
INFLACIÓN TRASLADADA.
Según ISUM Micrografeado (1.996), es aquella que se origina en el
exterior y que a través de las importaciones es transferida al país
afectando no solo a los costos de las materias primas con alta
incidencia y efecto espejo recursivo, sino también se traslada a los
bienes de consumo final producidos en el país, que son a su vez
trasladados a la población.
INFLACIÓN EXTERNA.
Según ISUM Micrografeado (1.996), es aquella que se origina en el
exterior y que a través de las importaciones de insumos de producción y
materia prima, es transferida al país afectando la estabilidad de las
empresas e industrias.
INFLACIÓN IMPORTADA.
Según ISUM Micrografeado (1.996), es aquella que se origina en el
exterior y que afecta a la población, por efecto de la transferencia
incidente de los créditos externos por el alza de la tasa de interés.
INFLACIÓN COYUNTURAL.
Según ISUM Micrografeado (1.996), es la de corto plazo y producto de
circunstancias temporales, es característica de los países altamente
desarrollados, se presenta en la fase de auge del ciclo económico,
producto de un alza en la demanda de factores de producción. En los
países subdesarrollados también puede presentarse aunque por motivos
distintos.
INFLACIÓN ESTRUCTURAL.
Según ISUM Micrografeado (1.996), se caracteriza por un crecimiento en
los precios motivados por una elevación desigual de la demanda o los
costos de producción en un sector clave, aunque la demanda total siga en
equilibrio respecto a la oferta total considerando la economía como un
todo. Tiene un carácter más permanente en el tiempo, es decir de largo
plazo, no se origina por factores circunstanciales y pasajeros sino que
sus raíces están en la forma como se organiza la economía, es típica de
países subdesarrollados, sus principales causas son:
1. La excesiva concentración de la propiedad, que estimula el
surgimiento de monopolios y la especulación.
2. La ineficiente asignación de recursos.
3. La baja productividad.
4. La gerencia ineficiente.
5. La corrupción administrativa.
6. Políticas económicas erradas.
7. La intervención excesiva del estado en la economía
ESTANFLACIÓN.
Para ISUM Minografeado (1.996), es el proceso inflacionario acompañado
del estancamiento económico generalizado de la nación.
CAUSAS DE LA INFLACIÓN
Para Toro (1.995), la principal causa de la inflación es siempre un
incremento demasiado rápido de la masa monetaria traducido en dinero
circulante, con respecto a la producción.
Sin embargo refiere que según Melton Friedman (1.974) la inflación la
inducen los gobiernos al aumentar la moneda circulante más que la
producción, siendo principalmente tres las causas de que ello ocurra:
Los gobiernos obligados a gastar no se atreven a elevar abiertamente las
cargas impositiva, recurriendo a impuesto encubierto que es la
inflación, siendo esta un tipo de impuesto muy peculiar de carácter
indirecto, ya que ha medida que la inflación avanza, el contribuyente se
ve incluido en escalones cada vez más elevados de la progresividad
fiscal, con lo que, sin necesidad de modificaciones en el marco
jurídico, el contribuyente queda sometido a cargas impositivas.
El compromiso que los gobiernos suelen asumir para propiciar políticas
de pleno empleo, recurriendo por ello a un incremento del gasto público,
mediante el incremento de la emisión de billete, lo que provoca altos
niveles de inflación, como consecuencia de medidas políticas económicas
tales como pleno empleo, bienestar social, entre otros, que obligan al
gobierno a aumentar el gasto publico.
Las políticas erróneas aplicadas por el Banco Central, organismo que ha
mantenido la creencia de que su misión es controlar los tipos de
interés, cuando su misión es regular la cantidad de masa monetaria
traducida en dinero circulante; de esta forma, en su empeño de controlar
las tasas de interés ha propiciado aumento en la oferta monetaria
imprimiendo nuevos medios de pago, dando esto como resultado que los
tipos de interés alcancen niveles muy superiores a los que corresponde,
de haber seguido las autoridades gubernamentales una política monetaria
más acertada.
PAPEL DEL DÉFICIT FISCAL EN LA INFLACIÓN
Según Toro (1.995), el exceso del gasto público es probablemente una de
las causas fundamentales de la inflación, ya que constituye el origen de
emisiones inorgánicas del dinero a los que suelen recurrir los gobiernos
para financiarse; de esta forma los gastos gubernamentales pueden ser
inflacionarios o no, será inflacionario si el gasto se financia creando
moneda, billetes o depósitos bancarios, en caso contrario se financia
con impuesto o empréstitos públicos cuyo principal efecto es que el
gobierno gaste los fondos en lugar del contribuyente. Sin embargo los
gobiernos apelan con excesiva frecuencia a las emisiones de dinero
inorgánico para financiar sus gastos, lo que redunda en rasgos
dramáticos que se manifiestan en situaciones de gravedad, que pueden
desembocar en situaciones extremas que producen hiperinflación.
CONSECUENCIA DE LA INFLACIÓN
Para Toro (1.995), en forma genérica la inflación perjudica o beneficia
a los miembros de la colectividad; produciendo además una distribución
poco equitativa de las rentas. Existen variadas consecuencias frente al
proceso inflacionario de las naciones dentro las cuales se citan las
once más comunes:
1-. MIENTRAS UNOS GANAN OTROS PIERDEN.
La inflación suele conducir a graves distorsiones en la economía que
afecta de una o otra manera forma a todos los agentes que intervienen en
el proceso productivo e inclusive a todos los miembros de la sociedad,
presentándose la distribución no equitativa de los recursos a la
colectividad, de esta forma, mientras algunos sectores perciben
beneficios como productos de las políticas económicas, lo que
normalmente parece producente para unos sectores, resulta muchas veces
contraproducente para otros y viceversa.
2-. ENVILECIMIENTO DEL DINERO Y POLARIZACIÓN DE LA SOCIEDAD.
La inflación se traduce en una disminución en el valor del dinero lo que
afecta en forma negativa a aquellos miembros de la sociedad que perciben
ingresos fijos en términos nominales, así como a todos aquellos, cuyos
ingresos crezcan a un ritmo menor al del aumento que experimentan los
precios; por consiguiente, la inflación beneficia a los deudores que
haya contraído sus obligaciones a tasa fija de interés, en tanto que
perjudica a los acreedores sometidos a las mismas condiciones.
En esta circunstancia el envilecimiento del dinero que acarrea la
inflación, genera un progresivo panorama de pesimismo en la sociedad
tendente la aumentar las tensiones existentes dentro de sus integrantes,
además del enfrentamiento entre los que de una forma salen ganadores y
la gran mayoría perjudicada, lo que provoca desajustes sociales y
económicos.
De esta forma al producirse el enfrentamiento entre perjudicados y
beneficiados la sociedad se paraliza, creciendo el desasosiego político
y generándose un marco de gobierno más difícil en el país, puesto que
cada vez son más las personas que rigen la adopción de políticas
económicas más enérgica.
3-. DETERIORO DEL SALARIO REAL.
Evidentemente la inflación perjudica a quienes perciben ingresos por vía
del salario, de hecho, a pesar de que los aumentos del salario procuran
beneficio para la masa trabajadora, estos suelen también acarrear
mayores incrementos en el nivel general de precio, lo que
consecuentemente afecta negativamente el salario real. A este particular
se puede citar un viejo dicho popular: “Los salarios suben por las
escaleras mientras que los precios suben por el ascensor”.
4-. REDISTRIBUCIÓN POCA EQUITATIVA DE LAS RENTAS.
La inflación tiende a redistribuir las rentas en forma poca equitativa,
de esta forma con frecuencia se afirma que se beneficia a los ricos y
sin duda alguna se perjudica a los pobres. De esta forma, los
propietarios de bienes inmuebles resultan poco beneficiados porque el
valor de los mismo aumenta a un ritmo mayor que el de la inflación, sin
embargo los que poseen riqueza basado en bonos de rendimientos fijo, o
que poseen acreencias de interés de esta naturaleza se verán
perjudicados; para el caso de aquellos cuyos patrimonios estén
representado en acciones por lo general saldrán ganando, ya que el valor
de las mismas tienden a aumentar.
5-. GENERACIÓN DE ESCASEZ Y PERJUICIOS A LOS CONSUMIDORES.
Con la inflación algunos empresarios pierden y otros ganan, y siempre en
la misma medida perjudican a los consumidores.
Cuando se presenta un aumento en las cargas impositivas, como producto
de la inflación, pierden las empresas; sin embargo, si dicho aumento es
trasladado al precio se generará perdida directamente a los
consumidores.
Contrariamente, si los empresarios no pueden trasladar la carga
impositiva a los precios, las empresas comenzarán a reducir sus
utilidades reduciendo las posibilidades de nuevas inversiones que
generaría más empleo e induciría negativamente sobre los incentivos
laborales, lo cual evidentemente incide en forma perjudicial a los
consumidores, en su postura de carga laboral,
Consecuentemente las empresas generarán y acumularán perdida hasta el
extremo de verse obligadas a retirarse del mercado; de esta forma, la
inflación termina por generar escasez lo que también redunda en
perjuicio del consumidor; ya que una disminución en la oferta de bienes
y servicios se traduce en aumento inmediato en los precios de los
mismos.
El papel de los gobiernos en este aspecto es determinante, ya que los
perjuicios y beneficios que se derivan de la inflación, dependen también
en alto grado de la actitud y política económica que adopten los
gobernantes frente al fenómeno inflacionario.
6-. INCREMENTO DE LA CARGA IMPOSITIVA.
La inflación generalmente se traduce a un incremento de los ingresos
fiscales sin necesidad de modificar el marco jurídico impositivo; de
esta forma, y debido a que los impuestos son progresivos, la proporción
del impuesto a pagar, se incrementa al aumentar la renta de los
contribuyente, por efecto de deslizamiento hacia tramos más elevados de
las tarifas de impuestos; por consiguiente, la proporción de impuesto
tiende aumentar con el nivel de la renta nominal y la inflación que
eleva la renta nominal pero no la real, tiende aumentar los impuestos.
7-. PROPICIA EL CRECIMIENTO DEL DÉFICIT FISCAL.
Cuando el gobierno no cuenta en recursos suficientes para financiar los
programas sociales, tiende a adoptar medidas en forma de subsidios y
otras transferencias, además de recurrir a créditos públicos y préstamos
de organismos internacionales, lo que acarrea un déficit fiscal aun
mayor, que alimenta el proceso inflacionario, con las consiguientes
repercusiones negativas en los sectores que el gobierno pretende
favorecer.
Frente a esta situación, cada vez que el gobierno intenta reprimir las
manifestaciones de la inflación, en vez de atacarlos en sus raíces
enfrentando con decisión el déficit fiscal, lo que logra es introducir
mayores distorsiones que causan escasez e ineficiencias que inciden en
forma negativa sobre la marcha de la economía.
8-. GENERA INCERTIDUMBRE Y ENTORPECE LA ASIGNACIÓN DE RECURSOS.
La inflación puede acarrear no solamente destrucciones graves en la
asignación de recursos productivos, sino que llega a afectar seriamente
la actividad económica.
De esta forma, en gobiernos incapaces de medir el rumbo en el largo
plazo del nivel de precios, se presentarán agentes económicos que
tenderán a desviar los recursos productivos hacia las actividades más
lucrativas en el corto plazo, dejándose de lado las necesidades de
carácter social que requieren asignación de recursos en el largo plazo,
las cuales tenderán a no realizarse, haciéndose cada vez más profundas
las discrepancias entre la oferta y la demanda de los bienes y servicios
que dejan de producirse en menor cuantía.
Este fenómeno da paso a las acciones de carácter especulativo, además,
el déficit fiscal se concentrara en las actividades que requieren
inversiones a largo plazo, sensibilizándose la incertidumbre asociada a
los procesos inflacionarios.
9-. ESTIMULA EL ACAPARAMIENTO, DETERIORA LA PROPENSIÓN AL AHORRO, IMPONE
MAYORES RIESGOS A LAS INVERSIONES E INDUCE A LOS EMPRESARIOS A
INCREMENTAR SUS EXPECTATIVAS DE UTILIDADES.
A medida que avanza la inflación se pierde la confianza en los activos
monetarios, se envilece la moneda, comienza el acaparamiento de bienes
por parte de los consumidores, pues resulta más conveniente adquirirlo
que consumir el dinero liquido por la rápida erupción al valor del signo
monetario.
Así mismo, la proporción del ahorro disminuye por lo cual las
instituciones financieras, con el objetivo de captar fondos, se ven
obligadas a aumentar substancialmente las tasas pasivas de interés que
prestan al ahorrista, generando un aumento en las tasas pasivas que
toman las inversiones más riesgosas.
De esta forma muchas inversiones dejan de realizarse ya que los
empresarios aspiran una mayor ganancia que compense los elevados
riesgos, lo cual los inducen a elevar cada vez más el precio de los
bienes que producen.
10-. AFECTA NEGATIVAMENTE LA BALANZA DE LOS PAGOS.
La perdida de la confianza en el valor del signo monetario promueve la
adquisición de divisas, esto ocasiona fuerte tensiones en el sector
interno de la economía generando déficit en la cuenta de capital en la
balanza de pagos.
Este fenómeno conlleva a la intervención de los gobiernos en los
mercados de divisas para aplicar controles de cambio que prevén la fuga
de capitales, lo que usual y consecuentemente requiere de controles que
conduce a la aparición de mercados negros de divisas y a fenómenos de
corrupción ligados a la administración de los controles de divisas.
11-. OCASIONA DISTORSIÓN EN EL MECANISMO DE LOS PRECIOS.
La inflación distorsiona el mecanismo de los precios. El mecanismo de
los precios dentro del sistema en el que se encuentra inmerso, presenta
como función fundamental, transmitir en el mercado, de un modo conciso
eficiente y barato la información requerida para que los agentes
económicos pueden decidir que, como y cuando producir; de esta forma, el
sistema de precio garantiza la mas eficiente utilización de los recursos
disponibles.
Igualmente, a mayor inestabilidad en los precios como consecuencia de la
inflación, resultara más difícil aprovechar la información suministrada
por el mecanismo de los precios, que lo cual el fenómeno inflacionario
induce en la economía graves efectos que afectan negativamente los
niveles de la productividad contribuyendo al mismo tiempo y generando un
efecto inercial sobre la asignación de los recursos productivos.
ASPECTOS MACROECONÓMICOS QUE CIRCUNSCRIBEN A LA INFLACIÓN
Según Pool La Roe (1.991), el gobierno controla la economía, influyendo
en el nivel general de los gastos de consumo, gasto de inversión y gasto
de gobierno.
Los efectos macroeconómicos que circunscriben a la inflación, están
determinados por un balance a lograrse en las economías nacionales
entre: gastos de gobierno, gastos de inversión, capacidad de empleo,
nivel de pleno empleo, impuestos y ahorro; de esta forma, frente a un
aumento del gasto publico se debe aumentar la carga impositiva y
viceversa, a fin de que el gobierno logre obtener los recursos
necesarios por la vía de la recaudación fiscal, para así afrontar las
exigencias del gasto publico, conservando el adecuado balance entre
estos factores. Igualmente, un aumento de los gastos de inversión en
situación de pleno empleo, requerirá de la estimulación del ahorro y
viceversa, ya que el comportamiento de la inversión depende de las tasas
de interés; además de hecho casi todo depende de las tasa de interés, ya
que las altas tasas desestimular la inversión y las bajas la estimulan;
de está forma, una vez que la economía esta en pleno empleo se deben
mantener los ahorros y los impuestos igualados al gasto publico y a la
inversión, ya cualquier variación de esta situación generará desempleo o
inflación.
Existen organismos encargados de controlar este fenómeno, en Venezuela
el organismo encargado de controlar el proceso de fijación de tasas de
interés es el BCV (Banco Central de Venezuela); y a su vez , el que
regula e impone el ritmo de la actividad económica es el Ministerio de
Hacienda, el cual debe accionar sobre la economía nacional recurriendo a
determinar acciones y ejecutándolas, a fin de mantener el equilibrio
entre el gasto del gobierno y los impuestos; de esta forma, aumentando
los gastos de gobierno o reduciendo los impuesto afecta a la economía
aumentando el nivel de la actividad económica, y para reducirla recurre
a la disminución del gasto publico o al aumento de los impuestos.
En síntesis, la economía en óptica macro, esta controlada por el
gobierno nacional, mediante la política fiscal (impuestos y gastos) a
través del Ministerio de Hacienda y mediante la política monetaria
(oferta monetaria y tasas de interés) por el BCV; quienes determinan la
manera de emplear estos factores, de acuerdo con las objetivos
económicos de la administración de gobierno.
EFECTO DE LA ECONOMÍA INTERNACIONAL SOBRE EL PROCESO INFLACIONARIO
Según ISUM Micrografeado (1.996), la economía internacional afecta el
proceso inflacionario desde dos ámbitos: Las importaciones y las
exportaciones.
En materia de importaciones la inflación de un país se ve afectada a
través de la inflación importada, que como efecto externo del país donde
proviene los bienes y servicios importados se ha visto afectado por el
proceso de la inflación interna que ha elevado el nivel de sus precios;
de esta forma, al importarse estos bienes y servicios se traslada el
factor inflacionario a la economía del país importador afectándole con
un aumento transferido al nivel de precio de los bienes y servicios que
impacta sobre la inflación del país importador.
En cuanto a las exportaciones, los aranceles y las políticas
proteccionistas que ostentan aquellos países en donde quieren ser
colocados los bienes y servicios nacionales afectan a la inflación, por
cuanto estas medidas impiden o frenan la colocación de bienes y
servicios en esas naciones, mermando el ingreso de divisas, afectando el
déficit fiscal y consecuentemente la inflación.
Como ejemplo evidente del efecto de las políticas económicas
internacionales como productos de las importaciones se puede citar un
gran numero de bienes y servicios importados de países de esa prudencia
como por ejemplo en Estados Unidos, sobre la base de que el problema
inflacionario reviste un carácter mundial que comúnmente a afectado a la
mayor parte de los países occidentales.
Igualmente se evidencia al efecto de las políticas económicas
internacionales por efecto de las exportaciones por la aplicación de
políticas proteccionistas y arancelarias de EE.UU. sobre los bienes y
servicios que en Venezuela exporta; así como, por el irrespeto a los
acuerdos bilaterales de libre comercio suscritos entre Venezuela y
Colombia en materia de aranceles.
FACTOR DETERMINANTE PARA LA ELIMINACIÓN DE LA INFLACIÓN
Según Toro (1.995), conocido el fenómeno inflacionario, puede
determinarse que la única manera de acabar en la inflación estriba en no
permitir que el gasto publico crezca rápidamente; además, el gobierno
debe frenar el aumento de la masa monetaria circulante empleando
diversos mecanismos que enfrentan sus causas y a su vez ataquen sus
consecuencias, solo así se producirá una mecánica, económica capaz de
frenar la inflación.
Sin embargo, debe tomarse en cuenta que atacar hasta remediar el mal
inflacionario en un país, equivale a producir sufrimientos inevitables
en la población, basados en sacrificios de todos los sectores de la
economía, lo que producirá consecuentemente un periodo de reducción del
crecimiento económico, con una sensación de paro general, siendo
necesario, para acabar con la inflación frenar el gasto total.
Todos estos sacrificios conllevan a la derrota de la inflación, con la
recompensa inmediata del crecimiento económico y mejora de la calidad de
vida de la colectividad.
INDICADORES PARA MEDICIÓN DE LA INFLACIÓN
INDICADOR DE MEDICIÓN - ÍNDICE DE PRECIOS.
Según Toro (1.995), existen diversos indicadores que son asociados a la
medición y evaluación del efecto inflacionario, todos ellos a su vez
asociados a los precios, esto debido a que la inflación es un fenómeno
dependiente de este factor (precio en alza); razón por la cual, frente a
la necesidad de establecer algún mecanismo que permita medir la
inflación, se recurre a la medición de la variación en el nivel de
precios a través de índices de precios.
Un índice de precios, es una medida ponderada de los precios con la que
se puede calcular la variación de los mismos con respecto a un año base
para un momento determinado; realizado esto en base a los precios de un
conjunto de productos denominados “cesta de productos”, en donde el
precio relativo que se le da al precio de los distintos bienes y
servicios, incluidos en la cesta o canasta, varia de acuerdo a la
importancia económica de cada uno de sus componentes dentro del sistema
económica nacional.
De esta forma se puede calcular una variación de precios representativa
de la evolución en el comportamiento de los precios individuales
incluidos en la muestra.
Cabe destacar, que frente a la imposibilidad de medir las variaciones
que experimenten los precios de todos los bienes y servicios, existente
en la economía, se seleccionan y muestrean un conjunto considerado
representativo, los cuales constituyen la denominada cesta o canasta.
Los índices de precio más comúnmente utilizados son: IPC (índice de
precios al consumidor), IPM (índice de precios al mayor) y detractor del
PIB.
IPC - ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR.
Según Toro (1.995), es la medida más comúnmente utilizada para medir la
inflación, a través del cual se pueden medir las variaciones que
experimentan los precios de un conjunto de bienes y servicios incluidos
en una cesta considerada representativa para medir al conjunto total de
gastos en que incurren los consumidores típicos.
Su calculado, equivale a atribuirle a cada bien incorporado a la cestas
un peso ponderado fijó y proporcional a su importancia relativa en los
presupuestos de gasto de consumidor, calculando posteriormente el valor
de la mencionada cesta para un momento dado en relación con un año base
para lo cual se asume su valor como un 100 %.
En Venezuela el IPC es calculado por el BCV, quien diseña la cesta que
considera representativa de los gastos medios típicos familiares, a fin
de determinar adecuadamente los componentes, se basa en un conjunto de
rubros entre los que se encuentra: alimentos y bebidas, gastos del
hogar, gastos diversos y vestidos y calzado; dichos rubros son
estudiados en base a la aplicación de encuestas de presupuesto familiar
realizados por dicha institución (BCV).
Con base en el resultado de las encuestas, son medidas las variaciones
de precios al consumidor, al igual que en una muestra realizada en los
establecimientos de comercios al detal y servicios.
Para elaborar el IPC, el BCV realiza una permanente vigilancia sobre las
variaciones relativas de precios sobre aproximadamente 400 ítems,
comprendidos dentro de los rubros, grupos y sub grupos contentivos en la
cesta, todos los cuales integran el IPC para el área metropolitana de
Caracas.
Dentro del reglón de alimentos y bebidas se incluyen, cereales y
productos derivados, leguminosas y semillas oleaginosas, hortalizas,
carnes y sus preparados, pescados y mariscos, leche y sus derivados,
productos alimenticios varios, refrescos y bebidas no alcohólicas,
tabacos, raíces feculentas y sus derivados, azucares, mermeladas y
dulces, frutas, carne de ave, huevos, granos y aceite, alimentos
especiales para niños, alimentos tomados fuera del hogar.
En los gastos del hogar, se presentan los siguientes elementos: vivienda
y servicios, ropa y enceres, vehicular, combustible y alumbrado, equipos
del hogar, gastos diversos del hogar.
Dentro de los gastos diversos, se contempla: atención medica y de
hospitalización, instrucción y cultura, transporte, servicios,
impuestos, cuidado personal, distracciones y diversiones, seguros y
otras obligaciones, comunicaciones, otros bienes y servicios.
Para vestido y calzado prevalecen: ropa y calzado para: hombres,
mujeres, niños, y bebes.
IPM - ÍNDICE DE PRECIOS AL MAYOR.
Según Toro (1.995) como su nombre lo indica, el IPM, mide las
variaciones de los precios que a nivel de mayoristas experimentan una
serie de productos tanto nacionales como importados.
En Venezuela, el BCV ha elaborado una lista de grupos y sub grupos de
ítems, cuyas variaciones son revisadas periódicamente.
Entre los rubros de bienes considerados se encuentra las siguientes:
Productos agropecuarios (productos agrícolas, avícolas, y pecuarios,
pescados y mariscos), productos manufacturados (productos alimenticios,
bebidas y tabaco, textiles y cueros, madera y corcho, muebles, papel de
imprenta y editorial), sustancias y productos químicos (derivados del
petróleo y del carbón caucho y plástico), productos derivados no
metálicos (excepto derivados del petróleo) productos metálicos básicos,
productos metálicos (maquinarias y equipos) otras industrias
manufactureras.
DEFLECTOR DEL PIB.
Según Toro (1.995), el Deflector del Producto Interno bruto o PIB, es un
índice de precios mediante el cual se convierte una cantidad nominal en
otra real, dicho índice es calculado por la razón resultante del PIB a
precios convenientes en relación con el PIB del año base, expresado en
relación porcentual al multiplicarse por 100:
Deflector del PIB = (PIB a precios corrientes / PIB a precios del año de
1984) 100
Entendiéndose como PIB a la suma de todas las líneas y servicios finales
producidas en el país en el periodo determinado (generalmente un año),
independientemente de la nacionalidad o residencia de los factores de
producción. Igualmente entendiéndose por precios corrientes a aquellas
unidades monetarias en los cuales no se ha eliminado el efecto de la
inflación. De la misma forma, entendiéndose como precios constantes a
las unidades monetarias reales que han sido deflactadas eliminándoles el
efecto inflacionario; por consiguiente, los precios constantes están
referidos a un año base.
Para una mayor comprensión sobre lo que expresa el indicador, Toro cita
a Mochón (Economista Español), quien indica que dado un año base que se
considera 100, si el PIB para a un 100 + X, X será el crecimiento
experimentado, lo cual se deberá a dos elementos que lo afectan: el
crecimiento real Z = X - Y , al aumento de los precios “Y” , de esta
forma si los precios crecieran Z % solo se puede atribuir Y % al
incremento del producto real. Visto numéricamente, si el producto
nominal en un año fue de 100 unidades y paso en el periodo a 110
unidades se experimento un crecimiento del 10 % de forma tal que si los
precios crecieran en un 6 % solo puede atribuirse un 4 % al incremento
del producto real.
Puesto que PIB es considerado como uno de los indicadores fundamentales
de la actividad económica de una nación, el Deflector del PIB,
constituye el índice que nos acerca al concepto de índice general de
precios.
LA INFLACIÓN EN VENEZUELA: CARACTERIZACIÓN GENERAL
Venezuela fue un país caracterizado por poca inflación o ausencia de
esta, con economía estable y tendencialmente creciente, moneda sana,
gasto publico controlado y ausencia de déficit fiscal; aun cuando su
economía como país se caracterizó por ser rentista y monoproductor, pero
con recursos económicos suficientes provenientes del petróleo, para
ejecutar programas de gobierno sin exceder el gasto publico ni crear
déficit fiscal.
Sin embargo, en las ultimas tres décadas se ha presentado un efecto
inflacionario que consecuentemente ha afectado a la economía y su
población. Durante y (1.997) sin embargo, según Toro (1.995), en
Venezuela que, a diferencia de otras naciones latinoamericanas cuenta
con la ventaja de disponer de una importante renta como producto del
sector petrolero, los gobiernos no han tenido que recurrir a emisiones
inorgánicas de dinero para cubrir su indisciplina fiscal; recurriendo a
mecanismos como el endeudamiento que produce como consecuencias
inmediata, la devaluación con resultados similares a la emisión de
dinero inorgánico.
A través de la devaluación se produce un número de dólares provenientes
de la renta petrolera, en un mayor número de bolívares, con los cuales
cubrir el déficit fiscal; de esta forma, la devaluación ha permitido
imprimir un mayor número de billetes con los cuales atender las
necesidades excesivas del sector público.
De la misma forma, cita la presencia de inflación de costos en el país
en situaciones para las cuales el gobierno, preocupado por las presiones
inflacionarias surgidas por la indisciplina fiscal, ha procedido en
diversas oportunidades a decretar aumento generales de sueldos y
salarios los cuales no han guardado proporción alguna con el aumento de
productividad, presentándose que si la intensión fue proteger el nivel
de vida de la clase trabajadora, el resultado real terminó perjudicando
a quienes pretendió beneficiar.
El efecto que estas medidas tuvo sobre los precios fue tan marcado que
en definitiva el salario real, de los trabajadores se vio afectado
negativamente a pesar de los incrementos en los salarios nominales
decretados; un ejemplo típico, lo constituye el aumentó general de
sueldos y salarios según decreto 1.590 del 15-01-91 que aumentó, el
salario urbano y rural en base a una escala que varió entre un 17 % a un
21 %; situación que lejos de beneficiar a los trabajadores, los afectó
en el corto plazo generándose un aumento general en el nivel de precios
como factor determinante para que se presentarse una inflación del 31 %
para 1.991, afectando negativamente el salario real de los trabajadores.
Por otra parte, el mismo autor indica la presencia en Venezuela de la
inflación de la inflación encubierta, citando la situación vivenciada en
el gobierno de Lusinchi, en donde a pesar de que la situación de la
economía nacional alcanzó un nivel bastante crítico, el gobierno se negó
a aceptar el costo público que implicaba la sinceración económica, por
lo cual procedió a aplicar controles y regulaciones como intento para
encubrir el impacto inflacionario, dichos controles fueron: control de
precios, control de cambio ejercido por RECADI, controles de tasas de
interés, subsidios, aumentos salariales por decreto, llegándose a una
situación económica inestable; de esta forma, el gobierno mantiene una
aparente situación de balanza que genero un impacto devastador sobre las
Reservas Internacionales del BCV, las cuales cayeron de 15.489 millones
de US$ a 7.000 millones para final del año 1.988; alcanzando las
finanzas publicas una situación caótica, que el nuevo gobierno en 1.989
se vio obligado a enfrentar tratando de sincerar la economía, mediante
la eliminación de los controles imperantes que genera la inflación
encubierta que estuvo entre los años 84 al 88 medida entre el 12 % y el
29,5 %, y presentándose una inflación galopante que alcanzo el orden de
81 % para 1.989.
Muchos son los factores que han incidido sobre los niveles
inflacionarios en Venezuela, razón por la cual se requiere realizar el
estudio del problema planteado, en diversas fases partiendo de los
antecedentes de la inflación, pasando por los años que han marcado
ciertos eventos hasta llegar a nuestra actualidad nacional y las
expectativas para este año 1.988.
No puede negarse que en Venezuela la inflación es alta, dentro del
último mandato de gobierno ejercido por el Presidente Chávez, por
consiguiente, los venezolanos han sido y continúan siendo víctimas de la
inflación. Millones de venezolanos se han empobrecido como consecuencia
de los niveles a los que ésta ha llegado. Sin embargo, es necesario
tener en cuenta que la inflación no es consecuencia de uno o dos errores
cometidos por un gobierno. Ella es producto de toda una política
económica, mantenida a lo largo de varios años.
Considerando la actualidad sobre Inflación en Venezuela, se presenta que
el efecto de las políticas económicas anteriormente mencionadas y
algunas que pudieren tener impacto inflacionario del actual gobierno,
han incidido en dificultades para frenar la inflación en Venezuela.
Los datos de la inflación (aumento generalizado en los precios pagados
por el ciudadano por productos y servicios) preocupan a cualquier
gobierno, sobretodo cuando presenta cifras elevadas en comparación con
el resto de la región y del mundo.
LA INFLACIÓN EN VENEZUELA: ANTECEDENTES DE COMPORTAMIENTO.
Para Toro (1.995) la economía venezolana se había caracterizado por
experimentar tasas de inflación muy bajas presentándose que entre 1.960
y 1.972 la inflación promedio alcanzó apenas un 1,6 % siendo a partir de
1974 y como consecuencia del aumento general de los precios, que se
produjo como resultado del embargo petrolero árabe que la economía del
país sufrió profundas transformaciones que desencadenaron, por primera
vez en muchas décadas, en marcadas presiones alcistas del nivel de
precios, fenómeno repetitivo a finales de 1.979 como consecuencia del
aumento de los precios petroleros motivados por la caída del Sha de Iram;
siendo ambos incremento del precio de los hidrocarburos un factor que
los gobernantes no manejaron debidamente bajo la inconsciencia de
permisar a estos ingresos como constantes cuando en realidad su carácter
era extraordinario, situación esta que conllevo a presupuestaciones
crecientes basadas en la subida del precio de los hidrocarburos que
posteriormente fue seguida de una fuerte caída del precio de los mismos
como ocurrió en 1.986, la cual no fue directamente enfrentada.
La experiencia ha demostrado que los gobiernos se han adaptado muy
fácilmente a las subidas de los ingresos fiscales, pero no han podido
adaptarse con igual anuencia a la disminución de los mismos, resultando
que los gobernantes embarcan a la nación en una serie de planes y
proyectos que posteriormente no suelen detener y generando
consecuentemente fuertes endeudamientos y agudos déficit fiscales.
Frente a esta situación, con el objeto de cubrir los cuantiosos déficit
que resulta de su indisciplina fiscal, los gobernantes se han visto en
la necesidad de recurrir a sucesivas devaluaciones de la moneda, puesto
que la mayor parte de los ingresos fiscales del país provienen en
dólares, lo que permite transformar un mismo numero en dólares en una
mayor cantidad de bolívares percibidos que permite subsanar el déficit
fiscal en el corto plazo.
Sin embargo el mecanismo de la devaluaciones también conlleva a
degradaciones de la economía, pues el sistema económico se ve inundado
por una gran masa monetaria de bolívares, que al no encontrársele
adecuada ubicación en la economía nacional, ni genera un crecimiento
paralelo en la producción de bienes y servicios, ni hace otra cosa que
ejercer doble presión sobre el nivel general de precios y el tipo de
cambio; en su intento para subsanar la situación el BCV ha intentado
recoger el excedente de liquidez mediante la emisión de los bancos (cero
cupón, del tesoro, TEMS), incrementos del encaje legal y otras medidas
inherentes a la política monetaria, siendo estos un mal sustituto de la
disciplina fiscal; y , considerando que la única forma de frenar la
inflación, en Venezuela y cualquier parte del mundo, es a través de la
reducción del gasto publico, ya que de nada valdrían las medidas de
ajuste que intentan aplicar los gobiernos, sino atacan frontalmente el
problema fundamental que afecta a la economía venezolana: la inflación.
Por consiguiente, mientras que las estrategias para superar la crisis se
basan en estimular la actividad económica a través de gasto público se
lograra un crecimiento económico, pero el cual no beneficiará a todos
los sectores económicos y cuya cuota de provecho se verá afectada por la
inflación.
Lo inexplicable de la situación inflacionaria venezolana radica en las
ventajas comparativas substanciales con que cuenta como son sus reservas
probadas de crudo y gas natural, así como otras riquezas, como los
metálicos y el carbón, con los cuales dotó la naturaleza al país; y cuya
explotación en mayor medida permitiría al país obtener elevados
ingresos, con los cuales podrían cubrir sus mas variadas necesidades,
sin necesidad de recurrir a déficit fiscales.
Sin embargo, aunado a esta ventaja se presenta una desventaja como son
la dependencia tecnológica y la escasa capacidad de inversión propia, lo
cual nos ha limitado y limitara en la explotación de las riquezas; razón
por la cual, tarde o temprano se deberá recurrir a la asociación con
inversionistas que estén en capacidad de aportar los recursos que el
sector publico no esta en condiciones de realizar; esta situación
requiere de mecanismos de asociación con capital extranjero para lo cual
el venezolano y particularmente los gobernantes deben dejar de lado los
complejos nacionalistas fortalecidos en el primer periodo del gobierno
constitucional de Carlos Andrés Pérez, surgidos por demás en una época
en la cual el país no contaba con gente preparada para negociar con las
empresas transnacionales en el proceso de nacionalización, y
substituyendo esta postura nacionalista presente por una de vanguardia
competitiva, teniendo presente que quienes se aferren a este complejo le
infringen un profundo daño a la economía nacional y manifiestan un
incompresible desprecio por la capacidad productiva competitiva y
gerencial del venezolano de hoy.
Por otra parte según ISUM. Minografeado (1.996), si algo caracteriza la
economía venezolana hasta mediados de la década del 70 es la ausencia de
la inflación.
Entre los países del Hemisferio Occidental, Venezuela es el de menor
inflación en las tres décadas posteriores a la Segunda Guerra mundial,
por debajo incluso de Alemania Occidental.
Este récord de estabilidad, sin embargo, se rompe a finales de la década
de los 70, y la economía venezolana empieza a experimentar brotes
inflacionarios cada vez más agudos y prolongados.
Es cierto que la inflación venezolana es muy baja comparada con la de
los “gigantes inflacionarios” del continente, donde lo que cuenta es el
numero de dígitos del índice de inflación promedio entre 1.980 y 1.987
de 298,7 % de Argentina, 166,3 % de Brasil o, incluso, 68,9 % de México,
el 14,6 % de Venezuela no parece muy impresionante, lo que en Venezuela
comparamos es una tasa promedio anual de inflación de 10,1 % entre 1.973
y 1.983 contra una de 29,5 % entre 1.984 y 1.989.
La inflación en Venezuela se debe a la recurrencia de déficit operativo
y financiero de un basto sector de empresas públicas creadas al calor
del primer boom petrolero.
El récord de Venezuela antes de 1.973 como país de muy baja inflación se
debe a su adherencia a un sistema de tasa de cambio fija, junto con los
límites restrictos a la capacidad del gobierno emitir moneda.
El shock petrolero de 1.973 - 1.974, los sucesivos brotes
hiperinflacionarios y un creciente reconocimiento entre los economistas
profesionales de la que discusión entre monetarismo y estructuralismo
empezaba a ser una cuestión de etiquetas que produjo a finales de los 70
una convergencia de posiciones.
Aun cuando nos comparamos muy favorablemente con nuestros vecinos, lo
cierto es que en Venezuela, durante la época de los 80, desmejoró su
política económica y aumento su inestabilidad.
Las políticas de estabilización como la adoptada por Venezuela en 1.989
generaron dos dilemas básicos.
El primero es de inflación versus recesión; el costo pagado por absorber
las presiones inflacionarias representadas desde 1.986 fue revisado por
la recesión 1.989; si bien es cierto que la inflación golpea a los
grupos más pobres de la población, no es menos cierto que la recesión ha
tenido efectos sociales dramáticos, pero sin dejar claro, que la
estabilización de la economía favorecerá a esos mismos grupos a través
del establecimientos de las condiciones de crecimiento de hecho, lo
sucedido a partir de 1.986 es que: la tasa de crecimiento cae
simultáneamente con una aceleración de la inflación.
El segundo dilema que la política de estabilización generó es el de
estabilización hoy versus crecimiento mañana; de hecho cuando la
reducción del déficit fiscal se recuperase con más fuerza sobre la
prestación de servicios, vinculado esto a la acumulación de capital
humano de la población (Educación y Salud ), se crea condiciones
desfavorables para la reanudación del crecimiento; en efecto, una
industria más competitiva requiere de una fuerza de trabajo más educada
y con mejores condiciones de vida; el gran desafío que Venezuela
enfrenta en la actualidad es como lograr el espacio fiscal para los
gastos necesarios en esta área sin que esto repercuta en mayores
déficits y mayor inflación.
La inflación históricamente considerada se convirtió en un problema “Suigéneris”,
de dimensiones y características tan especiales, que ha logrado dividir
la opinión de los académicos y el publico en general de manera que hoy
es un macro problema, que encierra variables de índole económicos -
financieras y sociales, de dominio sobre la política económica y de la
economía política; el que paso a convertirse en un verdadero problema;
esto es cuando alcanzan la deseada meta de un crecimiento lento,
relativo o sustancial y mantienen: Controlada o reducida la inflación en
su justa dimensión de un solo dígito, ya que por el medio de la
devaluación monetaria “gota a gota” - “crawling pego” para las
economistas norteamericanas, o mediante los mecanismos de corrección
monetaria o sistemas de “unidad de poder adquisitivo constante”, o el
ideado por el profesor lituano “Steve Hanke” de la “caja de conversión”,
experimento con éxito por los magos de las finanzas nasis Dr. Schachat y
Seyss - Inquart, y los ineficaces: e.d.), aquellos gobiernos de
políticas económicas incoherentes, basadas en simples apreciaciones
subjetivas y no en prognosis científicas, que contengan el diagnostico
objetivo y el pronostico oportuno adecuado y factible, con lo cual la
inflación controlable pasa a ser “galopante” , “criticas” y
“estructural”, de dos o más dígitos, con gravismos de crecimiento del
producto interno bruto devaluando el poder adquisitivo salarial de la
clase trabajadora y generándose un desequilibrio macrosocial de
proporciones incontenibles.
La inflación es un parámetro estructural del sistema capitalista
contemporáneo y presenta características socioeconómicas permanentes,
mientras no se produzcan transformaciones profundas en las relaciones o
vínculos entre las economías dominantes y dominadas que componen el
sistema.
Como sus causas obedecen a leyes especificas del capitalismo
monopológico exigen fundamentalmente, cambios radicales en las
relaciones de producción; por lo tanto, el proceso inflacionario no
encuentra soluciones satisfactoria cuando solo se aplica medidas de
políticas monetarias, comercial y fiscal recomendadas por organismos
internacionales.
Los diversos análisis institucionales, públicos y privados de mayor
credibilidad coinciden, esencialmente, señalando como fecha clave de
este proceso inflacionario la década anterior: 1.970, periodo donde se
dio la convergencia de acontecimientos mundiales y nacionales cuyas
incidencias socioeconómicas, en el sistema capitalista y la sociedad
venezolana, son ampliamente conocidas.
Así mismo, no existen discrepancias sustantivas al tomar dichas
referencias con fines explícitos de evaluación e interpretación de la
recesión económica prolongada que padece el país, destacándose también
la unidad de criterios objetivos cuando se intenta proporcionar una
definición suficiente extensa y rica en contenidos de la inflación.
Así, los análisis hechos con este modelo conducen a caracterizarla como
una inflación estructurar.
Es decir, se trata de un proceso generado por causas endógenas y
exógenas de la economía nacional, cuyo reflejo en la dinámica
socioeconómica se constata con el comportamiento secular que
experimentan los indicadores estructurales básicos del producto real , y
sus efectos se localizan en las esferas de circulación, y distribución
del producto, valorándolos mediante los recursos monetarios financieros
disponibles.
En lo concerniente a la inflación, esta tiene por marco conceptual una
matriz formada por la economías dominante / dominada que vinculan las
fuerzas productivas y el campo ideológico, generado por la distribución
del ingreso nacional, entre las clases dominantes y los asalariados
locales, lo cual se manifiesta dentro de la luchas sociales y económicas
en torno de una repartición equitativa del ingreso territorial, familiar
y personal; como también contra la persistencia del intercambio no
equitativo en el comercio exterior.
Así la evaluación sistemática de los indicadores del sistema de precios
/ remuneración de la fuerza de trabajo, conexo a la riqueza nacional y
la perdida de la capacidad adquisitiva de los estratos sociales,
especialmente la clase trabajadora, reflejan una situación regresiva en
la distribución del ingreso cuando se compara con el alza continua de
los precios en los bienes y servicios que satisfacen las necesidades de
la población.
En este sentido, las estimaciones periódicas del costo de la vida son
pruebas irrefutables.
Considerar el problema inflacionario con esa dimensión requiere la
utilización de enfoques metodológicos no tradicionales.
Por esta razón por la cual se aplicó el método científico general de la
modelación para organizar un objeto tan complejo como la inflación,
teniendo presente las dificultades que surgen al articular las
condiciones ontológicas y gnoseológicas del método.
LA INFLACIÓN EN VENEZUELA: EPISODIOS MARCADORES.
EL EPISODIO INFLACIONARIO DE 1.979 - 1.982: DE LOS FRACASOS DEL ÉXITO
Según ISUM. Minografeado (1.996), Durante casi tres décadas después de
la Segunda Guerra Mundial, Venezuela disfruto de una economía de alto
crecimiento y baja inflación.
Este favorable récord de estabilidad de precios se basaba, en parte a la
adherencia a un sistema de tipo de cambios fijo.
La adherencia a un tipo de cambio fijo garantiza que a largo plazo la
inflación domestica va a ser igual a la internacional en este tipo de
régimen cambiario, una expansión de la oferta monetaria generará de
inmediato una caída en el nivel de reserva internacional, haciendo que
todo su impacto sea una reducción en el nivel de reserva internacional,
sin repercusiones sobre el nivel interno del precio.
Sin embargo, sin disciplina fiscal y monetaria, una expansión continua
de la oferta monetaria (por ejemplo, vía sostenidos déficits fiscales o
una continua expansión del crédito al sector privado) lleva al
agotamiento de las reservas internacionales.
Una vez agotadas las reservas internacionales, la autoridad monetaria no
puede sostener el tipo de cambio, viéndose obligada a devaluar con el
consiguiente impacto sobre el nivel de precios internos.
La disciplina fiscal y monetaria del gobierno de Venezuela durante todo
ese periodo es un componente esencial en la explicación de la
estabilidad de precios.
En primer lugar, desde el punto de vista fiscal, la obligatoriedad de
presentar presupuestos fiscales sin déficits es una norma de rango
constitucional.
En segundo lugar, los hábitos y costumbres de operación del sistema
bancario venezolano hacían que la otra vía posible de expansión de la
oferta monetaria, el crédito al sector privado fuera poco importante.
De hecho, que un banco concurriera a la ventanilla de redescuento era
considerado por el público como señal de problema, por lo que los bancos
evitaban recurrir a este mecanismo para financiamiento de sus
necesidades de cambio.
Bajo este doble conjunto de condiciones, tipo de cambio fijo y
estabilidad de la oferta monetaria la baja inflación de Venezuela era un
resultado natural.
Más aun, en el estable mundo de la post guerra esto indicaba gozar de
los bajos niveles de inflación de la economía americana, lo que a su vez
garantizaba la estabilidad del tipo del cambio real.
Para entender porque la actividad de la economía venezolana se rompe, es
necesario hacer un poco de historia de los fundamentos socio - políticos
del funcionamiento de la política económica vigente desde 1.958.
La alianza que toma el poder en 1.958 estuvo conformada por trabajadores
urbanos y empresarios de incipiente industria substitutiva. La
importancia política que para cada uno desde los gobiernos de 1.958
hasta el presente, ha tenido la clase media urbana y los trabajadores
industriales explica en buena parte porqué se adopta como principio
básico de política económica la implantación de altas tasas de
protección afectiva a las ventas en el mercado interno, garantizando así
una alta rentabilidad de las actividades substitutivas y una rápida
expansión del empleo urbano.
El acuerdo político del Pacto de Punto Fijo, a su vez, implicaba reglas
de juegos precisas para la formulación de políticas económicas.
El gobierno obtendría sus ingresos sobre la base de impuesto a la
actividad petrolera y los gastaría en el mercado interno con propósitos
principalmente redistribuidos.
La actividad industrial interna se reservaba para el sector privado
doméstico, a través de altas tasas de protección arancelarias.
Los trabajadores obtendrían de esta alianza mayores y mejores
oportunidades de empleos bien remunerados y estables en las nuevas
actividades substitutivas creadas por el desplazamiento de las
importaciones, y se beneficiarían del gasto público, en la forma de
servicios de salud y educación.
En término del régimen comercial, esta política requería de un conjunto
de restricciones a la importación de bienes finales para garantizar una
alta contabilidad de las actividades substitutivas.
Las altas tasas de protección a la venta en el mercado interno y la
ausencias de subsidios netos a la actividad de exportación crea un
diferencial negativo de rentabilidad en contra la exportación.
Dada la existencia de significativas rentas en las actividades internas,
el fortalecimiento de los sindicatos permite que los trabajadores
sindicalizados se apropien de parte de ellos, a través de negociaciones
salariales primeros, y de intervenciones publicas directas en la
fijación de salarios mas tarde.
A fin de evitar presiones excesivas sobre la rentabilidad de las
empresas, el estado debió implementar un sistema de subsidio masivo y
controles sobre los precios de los bienes salarios.
En la medida en que el estado dispuso de recursos para financiar este
amplio espectro de políticas redistributiva (Gasto social y subsidio
indirecto), el sistema funcionó con bajas tasas de inflación y con
equilibrio externo.
Dado que el grueso del presupuesto fiscal se financia con base en
impuestos a la actividad petrolera (cuyos ingresos se originan en el
mercado mundial), en ausencia de fuga de capitales, equilibrio fiscal y
equilibrio externo son sinónimos ante todos los fines prácticos.
En este sentido, el requerimiento constitucional de presupuesto
equilibrado es un reconocimiento institucional de este rasgo particular
de la economía venezolana.
Dos acontecimientos de principios de la década del 70 ponen en
cuestionamiento la estabilidad de la economía venezolana.
En primer lugar, las economías desarrolladas entran en un periodo de
inestabilidad y alta inflación que, dada la adherencia de Venezuela a un
régimen de tipo de cambio fijo, se trasmite vía inestabilidad de precios
internacionales a Venezuela.
En segundo lugar, el boom petrolero de 1.973 - 1.974 cambia bruscamente
la disponibilidad de recursos para el gobierno y la economía, que
introduce una serie de tensiones y desequilibrios en las magnitudes
macroeconómicas básicas.
Los acreditados ingresos públicos fueron destinados al financiamiento de
grandes proyectos de inversión pública, que comprometieron una parte
importante de los recursos del estado en la creación y mantenimiento de
un grupo de empresas públicas deficitales.
Esto redujo la capacidad del estado para financiar una política
redistributiva, sin generar significativos déficits fiscales.
El efecto fundamental de estos cambios es justamente la aparición de
nuevas demandas sobre la repartición de gasto fiscal general, por el
financiamiento del sector de empresas públicas.
Sin duda, puede argumentase que el déficits fiscal y la balanza de pago
de 1.977 y 1.978 eran perfectamente racionales, como parte de los costo
de instalación de nuevas empresas publicas.
Desde el punto de vista político, sin embargo, con las reglas de juego
tradicionales al generar una redistribución permanente del presupuesto
fiscal, se estaba accionando en contra de las actividades substitutivas.
Sobre este telón de fondo, el nuevo gobierno que asume en 1.979 decide
enfrentar el déficit fiscal mediante una reducción del gasto público,
afectando así los planes de inversión en empresas publicas. Al mismo
tiempo, se inicia un programa de liberación tendente a reducir el nivel
de protección arancelarias, liberación de los precios de los bienes -
salarios (que estaban bajo control administrativo desde 1.974), y a
aumentar las tasas de interés.
Este programa se supuso que tendría como efecto desacelerar el
crecimiento que ya desde 1.977 se tropezaba con importantes cuellos de
botella en la consecución de recursos reales, y particularmente, de mano
de obra calificada, y reducir el conjunto de ineficiencias en la
asignación de recursos reales.
Se desacelera el crecimiento se trata, el programa tiene un éxito
contundente: La tasa de crecimiento cae al entorno del 1 % en 1.979 (De
2,6 % en 1.978), y no se recupera efectivamente hasta 1.986. Pese a
esto, el desempleo se mantiene bajo, en parte por que el sector público
expande su empleo hasta 1.981.
Pese a la inmediata corrección del déficit fiscal, la inflación sube, y
para principios de 1.980 supera la marca del 20 % anual. En parte esto
se explica por la liberación de precios adoptada a principios de 1.971,
que permite expresar presiones inflacionarias represadas en años
anteriores.
Por otra parte, la presión del sindicalismo obliga al gobierno a
decretar a principios de 1.980 un aumento salarial que, contribuye a
alimentar presiones inflacionarias que, pese a un evidente atraso en las
tarifas y precios del sector publico, no ataca el problema dado su alto
costo político.
A finales de 1.979 los precios del petróleo suben dejando el programa de
ajuste macro-económico sin ningún apoyo político.
A mediados de 1.980 se reforma al viejo sistema de controles de preciso
y se aumenta los aranceles a niveles previos a la reforma de 1.979.
Las tasas de interés efectivas reales se vuelven fuertemente negativas y
para contrarrestar este efecto se recurre a una innovación en la
fijación de tasas: el sistema de tasas de interés ajustables.
Esta innovación y el aumento de las tasas de interés no son suficientes
para que las tasas reales efectivas se vuelvan positivas. Solo a finales
de 1.980 se logra que las tasas de interés efectivas se vuelvan
positivas.
Para finales de 1.981, una combinación de mejor disciplina fiscal,
aumento las tasas de interés y contracción monetaria logran finalmente
contener la inflación, la cual vuelve a niveles de un dígito para
permanecer allí. Con este éxito alcanzado, y con el objetivo de
compensar en parte el efecto contractivo de aumento de las tasas de
interés (enfrentando criticas de que la política fiscal y monetaria han
conducido a un colapso de a inversión privada) el Gobierno decide a
finales de 1.981 entrar en una fase de política monetaria expansiva.
El Banco Central se centra en una agresiva política de redescuento y
expansión del crédito del sector privado, que constituye toda una
innovación en las formas de intervención del BCV.
A principios de 1.982, la caída de los precios del petróleo reduce
fuertemente los ingresos fiscales.
Dado que el gobierno no acciona ninguna medida correctiva, esto se
refleja en un aumento de déficit.
La falta de acción en el gobierno, sobre el gasto de las empresas
publicas en lo que se refiere enorme déficits operativo y financiero, es
consecuentemente causa del aumento del déficit fiscal.
Sin embargo, hay un factor adicional que entra en juego durante 1.982;
las expectativas de la devaluación.
Para el público en general, y para todo el sector financiero particular,
empieza a perfilarse claramente el hecho del que el tipo de cambio fijo
se ha vuelto insostenible.
Dos factores están atrás de la revaluación del tipo de cambio.
El primero, muy obvio, es que desde 1.974 la inflación acumulada de
Venezuela es mayor que la inflación de los países desarrollados, pese al
aumento de costos que estos últimos sufren como producto del aumento del
precio del petróleo.
El segundo, no tan obvio pero quizás mas importante, es que Venezuela
para 1.977 esta financia su déficits externos por vía de contratación de
deuda publica externa.
El efecto sobre las reservas internacionales sobre el aumento de la
inflación, aparece contablemente disimulado por el movimiento
compensatorio del endeudamiento público.
La historia de sobre - valuación de bolívar y de acumulación de deuda
externa tiene su desenlace el 18 de Febrero de 1.983.
Es cierto que una política de disciplina fiscal y contención de la
expansión monetaria logró la contención de la inflación en un periodo de
tiempo relativamente corto.
Pero no atacar la situación de las empresas públicas y continuar
contrayendo deuda externa, a un ritmo a todas luces insostenible, generó
un conjunto de desequilibrios tal, que la devaluación con su
consiguiente impacto inflacionario, se hizo inevitable.
En este sentido, el éxito de la política antiinflacionaria fue de muy
corta vida, por que no atacó las raíces del fenómeno inflacionario; el
conjunto de tensiones sobre la repartición del presupuesto fiscal entre
financiamiento del déficit de las empresas publicas y la provisión de
bienes públicos (educación, salud, servicios sociales, etc.) que
generaron recurrentes déficit fiscales con alto impacto inflacionario.
INFLACIÓN DESDE 1.983 HASTA 1.988. UN CASO DE EXCESO DE DEMANDA
Según ISUM Minografeado (1.996), la devaluación de 1.983 no tuvo un
fuerte impacto inflacionario pues el establecimiento de un severo
régimen de controles de precios e importaciones aisló a la economía
domestica. Por otro lado, el ajuste del sector externo se produjo más
por cantidades que por precios.
En efecto, en 1.983 las importaciones cayeron a un 50 % de su nivel en
1.982 y la tasa de cambio afectiva promedio de importaciones fue
devaluada en 18 % en 1.983, con respecto a 1.982.
En la medida que dificultades administrativas e insuficiencias en las
cuotas de importación, hace que el costo marginal de las divisas sea la
taza de cambio libre, los precios internos transables, tienden a
alineares con los precios mundiales convertidos a la tasa libre.
El control de precios cumple con la función de evitar que esta
alineación se produzca, pero a costa de introducir distorsiones
fundamentales en la asignación de recursos reales y fuertes tensiones
sobre el nivel general de los precios.
Como el mercado financiero sigue operando con tasas de interés reales y
negativas, las expectativas de movimiento de las tasa libres de cambio
juega como una burbuja especulativa en la economía.
En consecuencia, la tasa de cambio tiende a subir y a colocarse muy por
encima de la tasa controlada para importaciones.
Cuando el diferencial se vuelve insostenible, como a principios de
1.987, se hace necesario devaluar la tasa de cambio controlada y la
economía entra en una ronda de ajustes de precios controlados.
El mito de que el conjunto de controles se establece en 1.983 y se
extiende en 1.984, era un remedio para evitar los “costos sociales del
ajuste”.
Basta observar la evolución de las tasas de desempleo para entender que
el sistema de controles sirvió para paralizar la economía, amen de
generar un conjunto de oportunidades de obtención de rentas, para
funcionarios públicos encargados de la administración de los controles,
y la parte del sector privado en condiciones de apropiarse de esos
rentas.
Además, dado que ese sistema de controles servia esencialmente para
congelar la asignación de recursos en la economía, el ajuste mismo se
volvía imposible.
Durante 1.984 y 1.995 la política fiscal generó importantes superávit
fiscales. En 1.986, simultáneamente con el colapso del mercado
petrolero, el gobierno decidió accionar una política fiscal expansiva.
El porque se decide accionar una política expansiva justamente cuando el
precio del petróleo cae, es un ministerio que quizás algún día se pueda
aclarar.
Con las limitadas herramientas de que se dispone, parece ser simplemente
un error de políticas que algunos mal informados, como el autor,
atribuyen a motivos electorales.
Sea cual fuere la explicación, lo cierto es que la inflación se acelera
notablemente, alcanzando niveles nunca experimentados en Venezuela.
Dado que las tasas de interés nominales se mantienen controladas, las
tasas de interés reales caen a niveles fuertemente negativos.
El racionamiento en el mercado de crédito se vuelve endémico. A ese
nivel de tasas de interés, la rentabilidad relativa de invertir
especulativamente en dólares en el mercado se vuelve sumamente
atractiva, componiendo así un círculo vicioso, que repercute en
continuas alzas del dólar en el mercado libre.
Aun cuando las fases de interés efectivas reales se vuelven positivas
por un breve periodo a principios de 1.988, el hecho es que la
comparación relevante no esta acorde con el nivel de precios domésticos,
sino con la devaluación esperada en el mercado libre.
Sin embargo, dos fuerzas se combinan para que la economía entre un
proceso de crecimiento entre 1.986 y 1.988. Por un lado, el déficit
fiscal impulsa la demanda agregada interna, particularmente a través de
las obras del Plan Trienal; por el otro, la exportación encubierta de
una fracción importante de la producción manufacturera, aprovechando las
ventajas de costos privados quedaba para comprar insumos a la tasa
controlada y vender el producto a la tasa libre, esto también funciona
como una fuerza expansiva de la producción.
En este sentido, la inflación a partir de 1.986 es producto del
mantenimiento de elevado déficit fiscal que presionan simultáneamente
sobre el mercado de bienes (a través de excesos de demanda en la
producción de no transables), de crédito y cambiario.
El control de precios sirve efectivamente para represar inflación, pero
no puede hacerlo indefinidamente, de ahí los periódicos ajustes de
precios de la época.
Por otra parte, la divergencia entre las tasas de cambio libres y
controladas obligadas periódicamente a ser devaluadas, acrecentando así
las presiones inflacionarias.
Para finales de 1.988 las situaciones insostenibles, el déficit fiscal
se torna inmanejable, dada la falta de acceso al mercado internacional
de crédito, y las reservas internacionales se agotan como producto del
exceso de importaciones autorizadas durante 1.988.
La continuada postergación del ajuste de los nuevos precios
internacionales del petróleo, y la falta de acción sobre el déficit del
sector publico, obliga al Gobierno que asume en 1.989 a entrar en un
drástico ajuste macroeconómico.
LA INFLACIÓN DESDE 1.989 HASTA 1.993: LA REFORMA DE LA POLÍTICA
INFLACIONARIA
Según ISUM Minografeado (1.996), en el contexto inflacionario surge de
un proceso de ajustes que pone en marcha el nuevo Gobierno, el cual
decide adoptar un programa de reformas de políticas.
El “paquete económico” es esencialmente un programa de levantamiento de
controles sobre los precios fundamentales de la economía. Así, se decide
romper con la tradición del control de precios, descentralizando las
decisiones sobre precios a las empresas.
Se levanta parcialmente el sistema de control de importaciones y se
unifica la tasa de cambio dentro de un sistema de flotación intervenida.
El Gobierno adopta también un programa gradual de reducción de aranceles
a ser desarrollado en un periodo de tres años, con el objetivo de lograr
un arancel máximo de 20 % al final del periodo.
Ante la imposibilidad legal de liberar las tazas de interés, se opta por
la fijación de una banda de tasas activas máximas y pasivas mínimas,
destinadas a permitir una operación mas libre de mercado financiero.
A principios de 1.989 se firman cartas de intensión y programas
concertados de ajuste estructural con el Fondo Monetario Internacional y
el Banco Mundial, como parte de un proceso orientando a restablecer
formales acuerdos con el sistema financiero internacional y refinanciar
a deuda externa.
Como resultado de este proceso a principios de 1.990 se dan los primeros
pasos de un acuerdo muy comprensivo del refinanciamiento de la deuda
externa, que da a Venezuela un conjunto de alivios financieros, que van
desde la reducción del monto de la deuda externa, hasta la extensión de
plazos muertos sin pago de intereses.
El impacto inmediato del programa de ajuste es una aceleración de la
inflación, que sobre pasa el 80 % en 1.989, varias factores explican
esta aceleración de la inflación, de un lado, la unificación cambiaría
significó una devaluación de la tasa de cambio promedio de importaciones
de 58 % entre el primero y segundo trimestre del año, dada la estructura
financiera de la empresas venezolanas el impacto de un aumento de las
tasas de interés de 85 %, fue muy fuerte también, del otro lado, la
liberación de precios permitió expresar tensiones inflacionarias
represadas por el control de precios anterior, además de la devaluación
y el aumento de las tasas de interés ejercidas, la actualización de
precios y tarifas publicas también alimento un conjunto de presiones
inflacionarias adicionales.
Sobre el espectro de la tasa de inflación para el primer trimestre de
1.990 se preveía una taza de inflación anual para 1.990 de 27 para el
mes de Marzo se espero el 24 %.
Aun teniendo en cuenta que las tasas de inflación del primer trimestre
son estacionalmente más bajas que las del resto del año, este hecho
indica que la inflación de 1.990 es subsecuentemente menor a la del año
anterior en el orden de 30 - 40 %.
Para 1.989 las esfuerzos del Gobierno por sincerar la economía se
vislumbraron vislumbraban producentes; sin embargo, aun cuando la
política económica cónsona con el paquete económico, en papel daba sus
frutos, cuestión que se evidencia en los índices obtenidos; la impresión
de impacto sobre la generalidad de la población ocasionó grandes
distorsiones que requieren de los subsecuentes sacrificios, pero que no
se presentan equitativamente distribuidos entre los sectores económicos,
al desmontarse la estructura de controles, situación esta que generó
acontecimientos sociopolíticos de relevancia e impacto en la economía
nacional en general, y por ende en la inflación que alcanzo para este
año un nivel por el orden del 81% .
Uno de los sucesos, que como respuesta de la población se produjo frente
a las medidas impuestas por el paquete económico fue el llamado sacudón,
revuelta social ocurrida el 27 de Febrero de 1.989, que se ocurrió como
consecuencia de los efectos desventajosos de la aplicación del paquete
de medidas económicas, sobre la mayoría generalizada de la población; ya
que el gobierno que tratando de sincerar la economía recurrió a la
eliminación de los subsidios para alivianar el gasto publico, pero
generando consecuentemente elevación en el nivel de precios, situación
esta que produjo el estallido frente al aumento del transporte como gota
que rebaso los términos sociopolíticos-económicos del momento; siendo
este suceso agravante de la inflación de manera puntual, debido a la
escasez generadas de bienes y servicios como producto de la acción de
saqueo, que ocasiono la obvia elevación en los niveles de precio
produciendo inflación.
Igualmente, otro de los sucesos socioeconómocospoliticos que afecto la
inflación fue la primera intentona golpista producida el 04/02/92, así
como la segunda ocurrida el 27/11/92; ambas afectaron la estabilidad
económica, dificultando la entrada del capital extranjero previsto en el
programa de inversiones y privatización, siendo un factor que impidió el
ingreso de capitales, y que por demás conllevo a las naciones que
posiblemente invertirían, a tomar especial cuidado sobre el marco legal
vigente en Venezuela, no solo sobre este factor, sino más profundamente
con otra implicaciones. Este conjunto de elementos, afecto el proceso
inflacionario, presentándose un aumento de la inflación.
LA INFLACIÓN DESDE 1.994: LA AGENDA VENEZUELA, O EL PAQUETE ECONÓMICO
DISFRAZADO
Según Duarte y (1.997) en este periodo se han dado ciertos eventos que
han incidido sobre la inflación en Venezuela.
Uno de los elementos lo constituyo la crisis financiera de 1.994, la
cual frente a las elevadas tasas de interés ofertadas por la banca
afecto la economía con un efecto de ahorro excesivo sin compensación
balanceada de la inversión lo que causo un desbalance en la liquidez de
la Banca Privada unido a la ausencia o escasez del control requerido
sobre estas instituciones, que por demás se realizaron operaciones no
consonas con su misión de intermediación financiera, tales como la
compra de activos y adquisición de acciones de empresas con otros fines
proporcionándoles problemas de liquidez.
Frente a esta situación, tardíamente los entes contralores, Fogade y la
Superintendencia de Bancos, se abocaron al respectivo auxilio financiero
y posterior intervención de aquellas entidades mayormente afectadas por
la situación.
Un factor determinante dentro de este proceso lo constituyo la llamada
“corrida”, que frente a los rumores de problemas de liquidez de las
instituciones financieras, ocasiono el inmediato retiro máximo de ahorro
por parte de la población, situación que agravo el estadio de dichas
instituciones, inliquidándolas y sacándolas de compensación, frente a lo
cual se ocasiono la acción de los entes reguladores.
Esta crisis, por demás, conocida a nivel mundial acciono deteriorando la
economía nacional, sobre la base de la perdida de confianza en el
sistema financiero venezolano, lo que además de incidir negativamente en
el ingreso de dinero extranjero, produjo un desestímulo en la inversión
sin la necesaria y consecuente acción inmediata sobre las tasa de
interés, lo cual impacto tendientemente sobre la disminución del gasto
publico, y por ende sobre déficit fiscal, no cumpliéndose el que
frenaría así la inflación.
Estos sucesos políticos, conllevaron al deterioramiento de la imagen de
la nación en el exterior, bajo la premisa de inestabilidad política que
no apoyo el ingresos de las divisas presupuestadas; situación esta que
no permitió ejecutar los programas de inversión que sincerarían en
cierta medida el gasto público, a través del programa de privatizaciones
que transferida este gasto, de manos del estado la empresa privada o en
forma mixta, ocasionando así su disminución.
Por consiguiente, uno de los primordiales objetivos del “Paquete
Económico” no rindió sus frutos esperados lo cual no permitió la
disminución tendencial de la inflación, que por demás, frente a la
sinceración económica, con eliminación de subsidios y controles que
produjo elevación del nivel de precios y redundo en el excesivo nivel
inflacionario que se manifestó.
Otro de los eventos socio políticos que afecto la economía nacional fue
la salida del Presidente Constitucional, produjo, determinada por el
juicio política llevado a cabo y que se produjo, como resultado del
manejo irregular de la partida secreta, lo que ocasiono desde el punto
de vista económico una movida inorgánica e irregular del dinero.
Esta situación causo un efecto similar al manifestado como consecuencia
de las intentonas golpistas, en cuanto a la Frenada de divisas como
productos de las inversiones extranjeras, pero, aunado a un nuevo factor
que se evidencio: la inestabilidad jurídica. Este último factor agravo
las posibilidades económicas del país, pues se puso en evidencia las
debilidades jurídicas.
La debilidad jurídica del país impacto el proceso inflacionario,
afectarse la masa monetaria, como producto del retiro de los ahorros, lo
que incidió en un aumento inmediato de los precios.
Entre 1.994 y 1.996, se sucedieron un conjunto de factores que también
tienen correlación con el proceso inflacionario dentro los cuales se
encuentra:
La generación y constitución de la Agenda Venezuela; surgida sobre la
base de contactos y acuerdos del gobierno nacional con la FMI (Fondo
Monetario Internacional), materializados estos como un plan formal
tendente a la estabilización económica de: la moneda, gasto público y
déficit fiscal, que conllevarían a la disminución gradual de la
inflación.
Este programa económico previo, entre otros aspectos, el desmontaje del
control de cambio, la reducción de gasto publico y estimulación de las
inversiones a través de un proceso de privatización, lo cual no se dio
con la efectividad programada.
Este conjunto de elementos no permitió la reducción gradual de la
inflación programada para 1.995 y 1.996.
Para 1.994, según gaceta oficial numero 4727 del 24 de Mayo, se decreta
la Ley de Impuesto Sobre la Renta , la cual constituyo un nuevo órgano
jurídico direccionado a controlar los impuestos, a través de la
regulación del enriquecimiento neto, la determinación de fraudes
impositivos su aplicación gravamen proporcional, rebajas y desgrávameles
proporcionales sobre ganancias fortuitas y de capital, declaración
liquidación y recaudación de impuestos, cristalización y reglas del
control fiscal , liquidación de planillas y, ajustes por inflación.
Todo este conjunto de reglamentaciones con carácter jurídico, se elaboro
a fin de subsanar el descontrol y las evasiones en materia impositiva
fiscal que no previo la legislación fiscal precedente.
De esa forma, se sientan las bases jurídicas para realizar la adecuada
recaudación fiscal que disminuya el déficit a través del balanceo del
gasto público.
Creación del SENIAT, este se crea como institución autónoma pero con
ingerencia del Ministro de Hacienda; siendo el SENIAT (Servicio Nacional
de Administración Tributaria), el organismo responsable de la
administración tributaria nacional, que genera los ingresos por concepto
de impuestos necesarios para dar cumplimiento al programa que en materia
impositiva presenta en la Agenda Venezuela y regulando el nuevo marco
jurídico, a fin de garantizar el cumplimiento de estos aspectos, y
apoyando a su vez la estabilización económica pautada en la referida
influida agenda.
1.997, fue un año para el cual se previo la reactivación económica,
presentándose un ligero crecimiento y una disminución puntual de la
inflación, aun cuando no se alcanzo la tendencia pautada presentándose
una inflación real mayor.
Según el Universal (04/01/98) uno de los goles anotados por el Gobierno
Nacional como eslabón para disminuir el gasto publico y sumar la
inflación lo constituyo la privatización de Sidor, realizada con la
anuencia del congreso nacional.
Para Duarte Y (1.997) uno de los factores que incidieron como
distorsionante de la inflación tendencial, lo constituyo el aumento del
gasto publico, que se genero como producto de los cambios efectuados en
materia laboral, lo que ocasiono que pagos del pasivo generan un aumento
de la masa monetaria que acciono negativamente sobre el nivel
inflacionario esperado, ocasionando la elevación de la inflación.
Otro de los aspectos que destaca la autora mencionada anteriormente, es
la consecución del programa de privatización a fin disminuir el gasto
publico, la cual ha activado la inversión extranjera aunado a la
apertura petrolera ejecutada.
1.998, se vislumbra como el año de consolidación de la estabilización
económica, previéndose de la privatización el sector aluminio, el
fortalecimiento de la apertura petrolera, la reforma del poder judicial
requerida por el sector financiero internacional, e inflación tendencial
del orden del 30 % Duarte Y (1.997).
Por otra parte, el Nacional (04/01/98), refleja el apoyo del jefe de
estado, Rafael Caldera, a los planteamientos realizados por los
institutos emi