Guía rápida del sector tributario de la Republica Dominicana

Autor: Ramón E. Ynfante T.

Otros conceptos de finanzas

15-07-2009

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A continuación encontraras una guía rápida del sector tributario y su manejo de la Republica Dominicana.

Pasivos de la Obligación Tributaria

Sujetos pasivos de la obligación tributaria.

Contribuyente y responsable. Según el artículo 4 del Código Tributario, el sujeto pasivo de la obligación tributaria es aquella persona obligada legalmente a cumplirla, ya sea en calidad de contribuyente o de responsable. El sujeto pasivo puede ser persona jurídica, natural o entes a los cuales el Derecho Tributario atribuya la capacidad de ser sujeto de derechos y obligaciones.

A los fines de aplicación de la ley tributaria, contribuyente es la persona sobre la cual se verifica el hecho generador de la obligación tributaria. El responsable, por su parte, es aquel que sin tener la calidad de contribuyente, debe cumplir con las obligaciones atribuidas por el Derecho Tributario.

Además de cumplir con sus deberes formales, los contribuyentes, responsables y terceros están obligados a facilitar las tareas de determinación, fiscalización, investigación y cobranzas que realice la Administración Tributaria. Los deberes formales se encuentran establecidos en el artículo 50 del Código Tributario.

Domicilio a los fines de aplicación de la ley tributaria.

Para los efectos de la ley tributaria, el artículo 12 del Código Tributario considerará indistintamente como domicilio del obligado cualquiera de los siguientes lugares:

a) El lugar de su residencia habitual;
b) El lugar donde desarrolle en forma principal sus actividades;
c) El lugar donde se encuentre la sede principal de sus negocios;
d) El lugar donde ocurra el hecho generador de la obligación tributaria;
e) Las personas jurídicas, podrán considerarse domiciliadas en la República Dominicana, además, cuando estén constituidas conforme a las leyes dominicanas, cuando tienen en el país la sede principal de sus negocios, o la dirección efectiva de los mismos. El domicilio podrá ser aquel estipulado en la ley que la crea o el que figure en los documentos constitutivos.

Residencia a los fines de aplicación del Código Tributario

Según disposiciones contenidas en el párrafo del artículo 12 del Código Tributario, las personas que permanezcan en territorio dominicano por más de 182 días, en forma continua o discontinua, en el ejercicio de un mismo período fiscal, serán consideradas residentes en el país a los efectos de aplicación de la ley tributaria.

La Administración de los Tributos Órganos de la Administración Tributaria.

La Secretaría de Estado de Finanzas es el órgano superior jerárquico directo de los órganos de Administración Tributaria, a cuyo cargo pesa velar por la buena aplicación y recaudación de los tributos, así como dirimir los conflictos creados por las decisiones emanadas de la Administración Tributaria.

La administración de los tributos y la aplicación del Código Tributario, son de la competencia de la Administración Tributaria, conformada por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y la Dirección General de Aduanas (DGA). La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) fue creada mediante la Ley No. 166-97, de fecha 27 de julio de 1997, eliminando las antiguas direcciones generales de Impuestos Internos y de Rentas Internas.

El Registro Nacional del Contribuyente (RNC)

Concepto

El Registro Nacional de Contribuyentes (RNC) fue creado mediante la ley No. 53 del 13 de noviembre de 1970, con la finalidad de establecer una numeración común para la liquidación y el pago de los distintos impuestos, contribuciones y tasas.

La oficina del Registro Nacional de Contribuyentes es un departamento perteneciente a la Secretaría de Estado de Finanzas. Sin embargo, el registro debe ser solicitado a través de las Agencias Locales de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). La obligación de inscribirse en el Registro Nacional de Contribuyentes es extensiva a las personas tanto físicas como morales.

Función y utilidad del RNC.

El número de RNC cumple una doble función. Por un lado, es el código de identificación de los contribuyentes en sus actividades fiscales; por el otro, constituye un mecanismo de control utilizado por Administración fiscal para garantizar el cumplimiento de los deberes y obligaciones de los contribuyentes.

El número del RNC debe figurar en todos los documentos impresos, utilizados por los contribuyentes en sus operaciones, tales como:

a) Papeles con membrete;
b) Facturas y cheques;
c) Ordenes de compra o pedidos y cualquier otro tipo de formulario o documentación.

Los comprobantes de gastos en los que no aparezca impreso el número de RNC no podrán ser utilizados como deducibles del Impuesto sobre la Renta, ni como adelanto del ITBIS en compras locales.

Forma de obtener el RNC.

Los requisitos exigidos para la inscripción en el RNC varían según se trate de una persona física o moral. En todos los casos el interesado debe completar y someter el formulario No. 2024 de Inscripción o Actualización, disponible en las Administraciones locales o colecturías de la Dirección General de Impuestos Internos. Este formulario de inscripción no tiene costo alguno para las personas físicas.

Requisitos para las personas físicas

En el caso de las personas físicas, el número del RNC será idéntico al de su Cédula de Identidad y Electoral. Si se trata de personas físicas extranjeras, se les asignará un número de RNC.

A fin de inscribirse en el Registro Nacional de Contribuyentes, el interesado deberá presentarse ante la Administración o agencia local correspondiente, acompañado de los siguientes documentos:

1) Copia de la Cédula de Identidad y Electoral, cuando se trate de ciudadanos dominicanos. En caso de no poseer la Cédula, el interesado puede presentar el Pasaporte o una Certificación de la Junta Central Electoral;

2) Copia del Pasaporte en el caso de extranjeros;

3) Un ejemplar debidamente completado del Cuestionario al Contribuyente, disponible gratuitamente en las administraciones y agencias locales.

4) Formulario RC-01.

Requisitos para las personas morales.

En el caso de las compañías, el proceso de registro se realiza durante la fase de constitución de la empresa. En consecuencia, la asignación del número de RNC se produce al momento en que la Administración emite los documentos de autorización de los tribunales relativos a dicha constitución.

En el caso de constitución de una compañía, el interesado deberá dirigirse al Centro de Atención al Contribuyente, ubicado en la Oficina Central de la DUI o en la Administración o agencia local correspondiente a su localidad, acompañado de los siguientes documentos:

1) Carta solicitando autorización para inscribirse en el RNC, (en original y dos copias), la misma podrá estar firmada por el presidente, vice-presidente o apoderado indicando la fecha de inicio de operaciones.

2) Copia de los Estatutos sociales de la compañía;

3) Lista de suscriptores con nombre o razón social, Cédula, RNC o fotocopia del pasaporte, y dirección, especificando calle, número y sector, (en dos ejemplares);

4) Acta de la Asamblea Constitutiva;

5) Nómina de presencia en la Asamblea Constitutiva;

6) Formulario RC-02

7) Informe del Comisario (si existe aportes en naturaleza)

8) Compulsa notarial;

9) Recibo de pago del Impuesto de Constitución;

10) Recibo RP-01;

11) Sellos de RD$30.

12)Copia de Registro Mercantil;

13) Certificado de Nombre Comercial;

La Tarjeta de Identificación Tributaria (TIT)

En el caso de las compañías, el número de RNC está contenido en la Tarjeta de Identificación Tributaria (TIT), en la cual se consigna además la razón social, el nombre comercial y la fecha de inscripción.

Esta tarjeta es generada automáticamente y entregada al contribuyente junto con los documentos de autorización de los tribunales relativos a la constitución de la compañía. Debe precisarse que la Tarjeta de Identificación Tributaria sólo aplica en los casos de personas jurídicas legalmente constituidas.

Las compañías constituidas que no dispongan aún de la Tarjeta de Identificación Tributaria deberán simplemente depositar el Formulario 3267, en original y dos copias, en el Centro de Atención al Contribuyente, ubicado en la Oficina Central de la Dirección General de Impuestos Internos o en la Administración o agencia local. Dicho formulario se encuentra disponible en las administraciones locales y colecturías.

Infracciones y Sanciones a la Ley Tributaria

Infracciones Tributarias. Concepto y modalidades.


El contribuyente tiene el deber de cumplir cabalmente con su obligación de pagar los impuestos debidos en la fecha establecida por la ley. En caso contrario, podría hacerse culpable de infracciones objeto de sanciones por parte de la ley tributaria, las cuales varían según la gravedad del caso. Según el artículo 197 del Código Tributario, la infracción es toda forma de incumplimiento de las obligaciones tributarias tipificadas y sancionadas en virtud de lo dispuesto por el código. Las infracciones se clasifican en faltas tributarias y en delitos.

Las faltas tributarias son las infracciones que para configurarse no necesitan de la existencia de la intención expresa de la persona que las comete. Por lo general, estas infracciones son sancionadas pecuniariamente por la Administración Tributaria, mediante el pago de una suma de dinero, sin que para ello se requiera de la sentencia de un tribunal penal.

Los delitos tributarios, en cambio, son infracciones que para su configuración, requieren de la existencia de los elementos de dolo (engaño) y que la culpa no sea susceptible del error excusable.

Principios aplicables a las sanciones

En caso de que un mismo hecho sea susceptible de tipificar más de una de las faltas establecidas por el Código Tributario, estas serán sancionadas cada una de manera independiente, sin perjuicio de su aplicación por un mismo acto de la Administración Tributaria. En el caso de los delitos, se aplicará el principio del no cúmulo de penas, que establece que en caso que una persona sea condenada simultáneamente a varias penas por un tribunal penal, se aplicará únicamente la pena mayor.

Si se presenta la situación de que un mismo hecho presenta elementos constitutivos de delitos y faltas, la Administración Tributaria aplicará las sanciones a estas últimas, sin perjuicio de lo que pudiera decidir el Tribunal Penal acerca del delito.

Clasificación De Las Faltas Tributarias

Las faltas tributarias según el Código Tributario.


Según el artículo 205 del Código Tributario, serán consideradas faltas tributarias, y en consecuencia susceptible de ser sancionadas pecuniariamente las siguientes infracciones cometidas por el contribuyente:

1) Evasión Tributaria
2) Mora
3) El incumplimiento de los deberes formales de los contribuyentes, responsables y terceros, establecidos en los artículos 253 a 257 del Código Tributario.

La evasión tributaria. Concepto.

La evasión tributaria es la acción u omisión que produce o podría producir una disminución ilegítima de los ingresos tributarios, así como el otorgamiento indebido de exenciones o un perjuicio a la Administración Tributaria.

En ese sentido, una persona que paga espontáneamente sus impuestos, fuera de los plazos establecidos, no incurre en la falta de evasión tributaria, sino en Mora.

Según el artículo 248 del Código Tributario, se considera que existe evasión tributaria en los siguientes casos:

1) La presentación de una declaración falsa o inexacta.
2) La omisión total o parcial de pago del tributo por el contribuyente o responsable.

Sanciones a la evasión tributaria.

La evasión tributaria es sancionada con una pena pecuniaria de hasta dos (2) veces el importe del tributo omitido, sin perjuicio de la sanción de clausura, si hubiere lugar. En caso de que no pudiere determinarse el monto de los tributos omitidos, la multa será fijada entre RD$1,235.00 y RD$12,352.00, según el caso.

La Mora. Es una falta que consiste en pagar la deuda tributaria después de la fecha establecida para efectuar dicho pago, es decir pagar tarde o inoportunamente. La sanción por mora es aplicable tanto para los contribuyentes que han pagado voluntariamente como a los que lo han hecho a requerimiento de la Administración Tributaria.

Sanciones por Mora

Los contribuyentes que incurran en mora, deberán pagar recargos del 10% el primer mes o fracción de mes y un 4% adicional por cada mes o fracción de mes subsiguiente. Esta misma sanción es aplicable a los agentes de retención o percepción, con respecto a la mora en el pago de los impuestos sujetos a retención o percepción.

El incumplimiento de los deberes formales de los contribuyentes, responsables o terceros.

Según los términos del artículo 253 del Código Tributario, toda acción u omisión tendente a impedir u obstaculizar la determinación de la obligación tributaria o el control y fiscalización de los tributos por parte de la Administración Tributaria, constituye una violación de los deberes formales. Incurren en esta falta tributaria, sin perjuicio de otras situaciones, los contribuyentes, responsables o terceros que no cumplan los deberes formales establecidos en el Código Tributario, en leyes tributarias especiales, o en Reglamentos y normas dictadas por la Administración Tributaria.

En ese sentido, el párrafo del artículo 254 del Código Tributario hace mención de los casos considerados como violatorios de los deberes formales. Esta lista, con carácter no limitativo, considera como incumplimiento de los deberes formales las situaciones siguientes:

1) La omisión de la inscripción en los respectivos registros tributarios.

2) La omisión de procurarse las licencias requeridas para realizar determinadas actividades.

3) Omisión de inscribir o registrar determinados bienes, artefactos o equipos.

4) Proporcionar informaciones falsas en el acto de la inscripción.

5) Obtener una misma persona dos o más números de inscripción diferentes respecto de un registro.

6) El uso, en los casos exigidos por la ley, de más de un número de inscripción, o de diferentes al que corresponda.

7) La omisión de llevar libros o registros cuando ello es obligatorio.

8) El atraso en efectuar las anotaciones contables después de haber sido requerido para ello.

9) Cambio de método de contabilidad o de fecha de cierre sin autorización de la Administración Tributaria.

10) La negativa u oposición a permitir el control o fiscalización de la Administración Tributaria consumada o en grado de tentativa, y la complicidad en ello.

11) La ocultación o destrucción de antecedentes, bienes, documentos, libros o registros contables.

12) La omisión de declaraciones exigidas por las normas tributarias.

13) La negativa a proporcionar la información que le sea requerida por la Administración Tributaria.

14) La negativa a comparecer ante la Administración Tributaria, cuando su presencia es requerida.

15) La negativa del Agente de Retención, sin motivos justificados y atendibles, a actuar en tal calidad.

Sanciones al incumplimiento de los deberes formales. En caso de comprobarse que el contribuyente ha incurrido en el incumplimiento de alguno de los deberes formales, se le aplicará la sanción pecuniaria correspondiente.

Cabe destacar que las sanciones aplicadas por concepto del incumplimiento de alguno de los deberes formales son independientes de las sanciones accesorias de suspensión de concesiones, privilegios, prerrogativas y ejercicio de actividades, según la gravedad del caso.

Clasificación De Los Delitos Tributarios

Carácter penal de los Delitos Tributarios. Tipología.


A diferencia de las faltas tributarias, los delitos tributarios tienen carácter penal, y se rigen por las normas de la ley penal común, en adición a las disposiciones del Código Tributario. Por consiguiente, en aquellos casos en que la Administración Tributaria tome conocimiento de hechos constitutivos de delitos, esta deberá iniciar ante la justicia ordinaria la acción penal.

El Código Tributario contempla tres tipos de delitos tributarios:

a) La defraudación tributaria;
b) La elaboración y comercio clandestino de productos sujetos a impuestos;
c)La fabricación y falsificación de especies y valores fiscales.
El delito de defraudación tributaria. Según el artículo 236 del Código Tributario, incurre en el delito de evasión tributaria o fiscal todo aquel que, mediante simulación, ocultación, maniobra o cualquier otra forma de engaño, intente inducir a la Administración Tributaria a errar en la determinación de los tributos, con el objeto de facilitar la evasión total o parcial de los mismos. En caso de que la defraudación haya sido cometida con la participación del funcionario encargado de intervenir en el control de los impuestos evadidos, la Administración Tributaria considerará esta circunstancia como una agravante especial, objeto de sanciones adicionales.

El artículo 237 del Código Tributario hace una relación, sin carácter limitativo, de los casos de defraudación tributaria. Estos son los siguientes:

1) Declarar, manifestar o asentar en libros de contabilidad, balances, planillas, manifiestos u otro documento: cifras, hechos o datos falsos u omitir circunstancias que influyan gravemente en la determinación de la obligación tributaria.

2) Emplear mercancías o productos beneficiados por exoneraciones o franquicias en fines o por poseedores distintos de los que corresponde según la exención o franquicia.

3) Ocultar mercancías o efectos gravados, siempre que el hecho no configure como contrabando o hacer aparecer como nacionalizadas mercancías introducidas temporalmente.

4) Hacer circular, como comerciante, fabricante o importador, productos sin el timbre o el marbete que deban llevar.

5) Violar una clausura o medidas de control dispuestas por el órgano tributario competente y la sustracción, ocultación o enajenación de especies retenidas en poder del infractor en virtud de medidas conservatorias.

6) No ingresar dentro de los plazos prescritos, las cantidades retenidas o percibidas por tributos.

Igualmente, la Administración Tributaria presumirá la existencia de la intención de defraudar en los siguientes casos:

1) Cuando se lleven dos o más juegos de libros para una misma contabilidad con distintos asientos.

2) Cuando exista evidente contradicción en los libros, documentos o demás antecedentes correlativos, con los datos de las declaraciones juradas.

3) Cuando la cuantía del tributo evadido fuera superior a cien mil pesos (RD$100,000.00).

4) Cuando se utilice interposición de persona para analizar negociaciones propias o para percibir ingresos gravables, dejando de pagar los impuestos correspondientes.

Sanciones al delito de defraudación. En adición a las penas que puedan ser aplicadas por los tribunales penales, a cargo de los cuales estuviera la instrucción y juzgamiento de los casos de comisión de delitos tributarios, la defraudación es reprimida por el artículo 239 del Código Tributario con todas o algunas de las siguientes sanciones:

1) Con multa de dos hasta diez veces el importe del tributo evadido, sin perjuicio de las penas privativas de libertad que pudieran aplicarse.

2) El comiso de las mercancías o productos y de los vehículos y demás elementos utilizados para la comisión la defraudación cuando sus propietarios fueren partícipes en la infracción.

3) Clausura del local o establecimiento del infractor o donde se hubiere cometido la infracción, por un máximo de 2 meses.

4) Cancelación de licencias, permisos relacionados con la actividad desarrollada por el infractor, por un máximo de 6 meses.
En los casos de defraudación cometida por agentes de retención, éstos serán sancionados con penas equivalentes al pago de dos (2) hasta diez (10) veces el monto del tributo retenido o percibido que mantengan en su poder, después de vencido los plazos en que debieron ingresarlo a la Administración Tributaria. Cuando no se pueda determinar la cuantía de la defraudación, la sanción pecuniaria será de RD$500.00 a RD$10,000.00.

Finalmente, se impondrá prisión de seis días a dos años, sin perjuicio de otras sanciones correspondientes, cuando se dieran cualquiera de las siguientes circunstancias:

1) En caso de reincidencia.

2) Cuando el monto de la defraudación fuere superior a cien mil pesos (RD$100,000.00) dentro de un mismo período fiscal.

3) En el caso de los agentes de retención o percepción, aquellos que no hubieren declarado el ingreso de los importes correspondientes.

El delito de elaboración y comercio clandestino de productos gravados. Según el artículo 240 del Código Tributario, constituyen el delito de elaboración y comercio clandestino de productos gravados, los casos siguientes:

1) Elaborar productos sujetos a tributos sin obtener los permisos que exijan las leyes.

2) Elaborar productos gravados, con autorización legal, pero con equipos cuya existencia ignore la Administración Tributaria o que hayan sido modificados sin su autorización.

3) La elaboración de productos gravados empleando materia prima distinta de la autorizada.

4) Elaborar, comerciar, hacer circular o transportar clandestinamente, dentro del territorio nacional, productos o mercancías que no hayan pagado los gravámenes correspondientes o cumplido los requisitos exigidos por las disposiciones legales o reglamentarias tributarias.

5) Alterar, destruir o adulterar productos o modificar las características de mercancías o efectos gravados, así como su ocultación, retiro indebido, cambio de destino o falsa indicación de su procedencia.

6) Destruir, romper o dañar una cerradura o sello puesto en cualquier almacén depósito, aparato alambique, habitación o edificio por la autoridad tributaria competente o sin romper o dañar los sellos o cerraduras, abrir dicho almacén, depósito, aparato, alambique, habitación o edificio o parte de los mismos o en cualquier forma alcanzar el contenido de estos sin estar investido de autoridad para ello.

Sanciones al delito de elaboración y comercio de productos sujetos a impuestos. En virtud de lo establecido por el artículo 241 del Código Tributario, se impondrá a las personas que violenten las disposiciones señaladas más arriba con sanciones pecuniarias.

Estas sanciones se aplicarán en adición a las penas del comiso de las mercancías, productos, vehículos y demás efectos utilizados en la comisión del delito, así como la clausura del local o establecimiento por un plazo no mayor de dos meses.

La fabricación y falsificación de especies o valores fiscales. En adición a los delitos de defraudación y elaboración y comercio clandestinos de productos sujetos a impuestos, el Código Tributario considera también como un delito objeto de sanciones la fabricación y falsificación de especies o valores fiscales.

En ese sentido, el artículo 242 establece que serán responsables de este delito todas las personas, que con el objeto de evitar total o parcialmente el pago de los tributos o de obtener otro provecho, realicen alguna de las siguientes actividades:

1) Falsificar, lavar o utilizar indebidamente: sellos, estampillas, timbres, papel sellado, marbetes, calcomanías, o los fabrique sin la autorización legal correspondiente.

2) Imprimir, gravar o manufacturar sin autorización legal: matrices, clichés, placas, tarjetas, troqueles, estampillas, sellos, marbetes, calcomanías u otras especies o valores fiscales.

3) Alterar o modificar en su valor o sus características, leyenda o clase: sellos, estampillas, marbetes, calcomanías u otras formas valoradas o numeradas. Las sanciones aplicables a los infractores de esta disposición son de tipo pecuniario.

Base Legal del Impuesto Sobre La Renta y Determinación de la Renta Gravada

En virtud de los términos contenidos en el artículo 267 de la Ley 11-92 del 16 de mayo de 1992 o Código Tributario, se establece “un impuesto anual sobre las rentas obtenidas por las personas naturales o jurídicas y las sucesiones indivisas.” Dicho impuesto, denominado Impuesto sobre La Renta, vendría a ser el equivalente al que en otros sistemas se conoce como el Impuesto sobre Beneficios o Income Tax.

La Base legal del Impuesto sobre la Renta está contenida en el Título II del Código Tributario, modificado por la Ley 147-00 del 27 de diciembre del 2000, y en el Reglamento de aplicación 139-98 del 13 de abril de 1998, modificado posteriormente por un decreto presidencial del 9 de marzo del 2001.

Concepto de renta a los fines del Código Tributario. A los fines de aplicación de la ley tributaria, el artículo 268 de la Ley 11-92 define el término Renta como “todo ingreso que constituya utilidad o el beneficio que rinda un bien o actividad” así como “todos los beneficios, utilidades que se perciban o devenguen y los incrementos de patrimonio realizados, no justificados por el contribuyente, cualquiera que sea su naturaleza, origen o denominación.”

El artículo 1 del Reglamento de aplicación No. 139-38 del Impuesto sobre la Renta hace una enumeración, aunque sin carácter limitativo, de los tipos de ingresos y beneficios considerados como rentas del contribuyente a los fines de aplicación del artículo 268. Según las disposiciones del reglamento, serán consideradas rentas del contribuyente aquellas que provengan de:

1) El trabajo personal;

2) La explotación económica de todo género: comercial, industrial, minera, agrícola, pecuaria, forestal y la derivada de otras actividades de la que sea titular;

3) La prestación de servicios, incluyendo honorarios, comisiones y partidas similares;

4) El ejercicio de actividad profesional, artística o similar;

5) Los capitales mobiliarios como: intereses, regalías, participación en utilidad de sociedades, arrendamientos de bienes muebles, derechos y otros;

6) Arrendamiento y locación de inmuebles;

7) Los incrementos patrimoniales realizados; y

8) Los premios.

La Ley de Reforma Tributaria y el concepto de “ingresos brutos”.En adición a la definición de renta contenida en el artículo 268 del Código Tributario, la Ley 147-00 de Reforma Tributaria, del 27 de diciembre del 2000, agregó a dicho artículo un párrafo en el que se introduce el concepto de ingresos brutos.

Según las disposiciones del párrafo del artículo 268, deberá entenderse por ingresos brutos, “el total del ingreso percibido por la venta y permuta de bienes y servicios, menos descuentos y devoluciones sobre la venta de estos bienes y servicios en montos justificables, antes de aplicar el Impuesto Selectivo al Consumo y el Impuesto sobre la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), durante el período fiscal.” Las comisiones y los intereses son considerados también como ingreso bruto.

Los sujetos pasivos del Impuesto sobre la Renta. Salvo disposición en contrario, toda persona natural o jurídica, residente o domiciliada en la República Dominicana, independientemente de su nacionalidad, así como las sucesiones indivisas de causantes con domicilio en el país, deberán pagar un impuesto anual sobre sus rentas de fuente dominicana. El impuesto grava además las rentas provenientes de inversiones y ganancias financieras, aún cuando la fuente de las mismas se encuentre fuera de la República Dominicana (Art. 269 del Código Tributario).

Igualmente, las personas no residentes o no domiciliadas en la República Dominicana estarán sujetas al pago de este impuesto, aunque únicamente sobre sus rentas cuya fuente se encuentre en el país. En el caso de personas naturales de nacionalidad dominicana o extranjera que pasen a residir en la República Dominicana, éstas sólo estarán sujetas al pago del impuesto sobre sus rentas de fuente extranjera a partir del tercer año o período gravable a partir de aquel en que pasaron a residir oficialmente en el país.

Rentas de fuente dominicana a los fines del Código Tributario. Según los términos del artículo 272 del Código Tributario, son consideradas como de fuente dominicana las siguientes rentas:

1) Aquellas provenientes de capitales, bienes o derechos situados, colocados o utilizados económicamente en la República Dominicana;

2) Aquellas obtenidas en la realización en el país de actividades comerciales, industriales, agropecuarias, mineras y similares;

3) Aquellas provenientes del trabajo personal, ejercicio de profesiones u oficios;

4) Aquellas provenientes de sueldos, remuneraciones y toda clase de emolumentos pagados por el Estado Dominicano a sus representantes oficiales en el extranjero o a otras personas a quienes se encomienden funciones fuera del país;

5) Aquellas provenientes de la explotación de toda especie de propiedad industrial, o del "saber hacer" (know how);

6) Aquellas provenientes de la prestación de servicios de asistencia técnica, sean prestados desde el exterior o en el país;

7) Aquellas provenientes de préstamos en general;

8) Aquellas provenientes de intereses de bonos emitidos por personas jurídicas domiciliadas en el país, las provenientes de préstamos garantizados en todo o en parte por inmuebles ubicados en la República Dominicana;

9) Aquellas provenientes del inquilinato y el arrendamiento.

Rentas provenientes de la exportación e importación de mercancías. En el caso de las rentas provenientes de la exportación de mercancías producidas, manufacturadas, semi-manufacturadas, o adquiridas en el país, el artículo 273 del Código Tributario establece que éstas se reputarán como producidas totalmente en la República Dominicana, aun cuando dichas operaciones hubiesen sido realizadas por medio de filiales sucursales, representantes, agentes de compra u otros intermediarios de personas o entidades del extranjero.

En cambio, las rentas percibidas por los exportadores del extranjero por la simple introducción de sus productos en la República Dominicana, se considerarán de fuente extranjera y por ende, no gravables con el Impuesto sobre la Renta.

Determinación de la renta gravada: concepto de renta bruta y renta imponible.

Para determinar la renta, el Código Tributario hace la distinción entre la renta bruta, la cual incluye todos los ingresos brutos obtenidos por el contribuyente, ajustados de acuerdo al costo fiscal de los bienes vendidos, y la renta imponible, la cual corresponde a la renta bruta reducida por las deducciones permitidas por la ley.

Según las disposiciones del artículo 283 del Código Tributario, el concepto de renta bruta se aplicará, aunque no de manera limitativa, a los siguientes ingresos:

1) Las compensaciones por servicios, incluyendo honorarios comisiones y partidas similares;

2) La derivada de negocios o del ejercicio de una profesión o actividad similar;

3) Las ganancias derivadas del comercio de bienes, sin importar que dicho comercio se ejerza como una actividad regular u ocasional, así como toda otra ganancia;

4) Los intereses de cualquier naturaleza;

5) Los alquileres o arrendamientos;

6) Los ingresos percibidos por concepto de transferencia de marcas de fábrica, derechos de patente, y otros conceptos similares, y

7) Las pensiones y anualidades.

Para los fines del artículo 283 del Código, la renta bruta se determina, en los casos de enajenación de bienes, reduciendo del ingreso bruto, el costo fiscal ajustado por inflación de los bienes enajenados o vendidos. En los demás casos el ingreso bruto será igual a la renta bruta.

Deducciones admitidas y gastos considerados necesarios a los fines de Administración Tributaria.

A fin de determinar la renta imponible, deberán deducirse de la renta bruta los gastos considerados necesarios para la obtención, mantenimiento y conservación de dicha renta. En ese sentido, la ley tributaria sólo considerará como gastos necesarios, aquellos que revistan las siguientes características:

Que sean propios o relacionados con la actividad o giro del negocio; De no existir comprobante fehaciente, que mantenga relación razonable con el volumen de operaciones del negocio, atendiendo a las características de éste.

Para estos fines la Administración Tributaria podrá establecer índices al efecto.

Gastos deducibles admitidos por el Código Tributario.

Según las disposiciones del artículo 287 del Código Tributario, serán admitidos como deducciones de las rentas provenientes de actividades empresariales los siguientes gastos incurridos por el contribuyente:

1) Intereses sobre deudas y los gastos relacionados con éstas, siempre que se vinculen directamente con el negocio y estén afectadas a la adquisición, mantenimiento y/o explotación de bienes productores de rentas gravadas. Independientemente, los intereses sobre financiamiento de importaciones y préstamos obtenidos en el exterior serán deducibles sólo si se efectúan y pagan efectivamente las retenciones correspondientes;

2) Impuestos y tasas que graven los bienes que producen rentas gravadas, así como impuestos y tasas considerados como necesarios para obtener, mantener y conservar las rentas gravadas y sus recargos;

3) Primas por seguros que cubran riesgos sobre bienes que producen beneficios;

4) Daños extraordinarios que, por causas fortuitas, de fuerza mayor o por delitos de terceros, sufran los bienes productores de beneficios. Sin embargo, las pérdidas deberán ser disminuidas hasta el monto de los valores que por concepto de seguros o indemnización perciba el contribuyente. Si tales valores son superiores al monto de los daños sufridos, la diferencia constituye renta bruta sujeta a impuesto;

5) Amortizaciones por desgaste, agotamiento y antiguamiento de los bienes tangibles, así como las pérdidas por desuso, justificables, de la propiedad utilizada en la explotación;

6) Gastos incurridos por agotamiento de un depósito mineral incluyendo cualquier pozo de gas o de petróleo;

7) Amortización de Bienes Intangibles, incluyendo patentes, derechos de autor, dibujos, modelos, contratos y franquicias cuya vida tenga un límite definido;

8) Cuentas Incobrables o pérdidas provenientes de malos créditos, en cantidades justificables;

9) Donaciones efectuadas a instituciones de bien público, dedicadas a obras de bien social de naturaleza caritativa, religiosa, literaria, artística, educacional o científica, hasta un cinco por ciento (5%) de la renta neta imponible del ejercicio;

10) Gastos de investigación y experimentación realizados con el consentimiento de la Administración Tributaria;

11) Pérdidas sufridas por las empresas en sus ejercicios económicos, las cuales serán deducibles de las utilidades obtenidas en los ejercicios inmediatos siguientes al de las pérdidas, sin que esta compensación pueda extenderse más allá de cinco años.

12) Aportes a Planes de Pensiones y Jubilaciones, siempre que estos sean establecidos en beneficio de los empleados de las empresas, hasta el 5% de la renta imponible de un ejercicio económico;

13) Los contribuyentes personas Físicas, excepto los asalariados, que realicen actividades distintas del negocio, tienen derecho a deducir de su renta bruta de tales actividades los gastos comprobados necesarios para obtener, mantener y conservar la renta gravada según las disposiciones de los reglamentos y leyes tributarias.

14) Las provisiones que deban realizar las entidades bancarias para cubrir activos de alto riesgo, según las autoricen o impongan las autoridades bancarias y financieras del Estado. Cualquier disposición que se haga de estas provisiones, diferente a los fines establecidos en este literal, generará el pago del Impuesto sobre la Renta.

Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento.  Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior

Ramón E. Ynfante T.

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"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
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