INTRODUCCIÓN
Partiendo de la crítica al "hinchamiento de la burbuja", se convoca a
"disciplinar al capital financiero" y a "controlar los movimientos
especulativos internacionales". El objetivo es impedir que el "capital
industrial sano" continúe ahogado por la "ociosidad financiera" de la
"economía-casino". Es totalmente cierto que la hipertrofia financiera ha
crecido en las últimas dos décadas, debido a la crisis y a la
consecuente emigración de capitales hacia la actividad especulativa.
Pero lo más novedoso en este campo no es tanto la magnitud de las sumas
en juego, como el carácter primordialmente privado y sofisticado que
están asumiendo todas las operaciones.”
Lo expuesto anteriormente por Claudio Katz en su trabajo Como estudiar
hoy al capitalismo sirve de base para iniciar el presente trabajo, que
está relacionado con la especulación, específicamente la especulación
financiera, que indiscutiblemente es un fenómeno inherente a los
mercados financieros.
Etimológicamente, él concepto de especulación, proviene del vocablo
latino especulo que significa espejo, por extensión este termino se
aplica al concepto de imagen, es decir al “no objeto”, a su reflejo, a
lo no real, a lo falso. A aquello que se parece pero que en definitiva
“no es”.
En el ámbito de la economía la especulación es el ejercicio de cualquier
tipo de actividad económica cuyo objeto es solo la obtención de
ganancias, sin mediar el aporte de algún producto o servicio que
incremente la riqueza de la sociedad. La especulación no es otra cosa
que la falsificación de las bases materiales que sustentan la vida de la
sociedad: el proceso productivo.
Ahora bien, como se dijo anteriormente en este trabajo trataremos
fundamentalmente la especulación financiera, es decir, la actuación que
pretende obtener beneficios en el mercado financiero por las diferencias
previstas en las cotizaciones, basándose en las posiciones tomadas según
la tendencia esperada.
DESARROLLO
El termino especulación es conocido como la practica de comprar a
precios bajos con la intención de vender, posteriormente, a un precio
mayor. La especulación ha sido siempre criticada, en el lenguaje popular
y en el discurso político, como una ganancia fácil semejante a las del
juego y el azar; también se la ha hecho responsable -en especial cuando
se une al acaparamiento- de producir el alza de los precios y de
perjudicar así al consumidor. De hecho, sin embargo, la especulación es
una práctica comercial normal que casi todo el mundo realiza de un modo
u otro y que sirve para regular indirectamente los mercados,
favoreciendo tanto al especulador como a los consumidores. Si en un país
determinado, por ejemplo, se obtiene una importante cosecha de trigo, el
precio tenderá a bajar y el consumo aumentará, produciendo una rápida
baja en las existencias de ese grano; al comprar a precio bajo para
revender luego, los especuladores crearán un stock o existencia del
producto que luego podrá abastecer al mercado cuando desaparezca el
excedente temporal inicial. El precio indudablemente subirá, pero habrá
disponibilidad de ese cereal y, en todo caso, el precio resultará menor
que si no hubiese existido nadie que se dedicase a la especulación. De
esta manera la especulación resultará un mecanismo de regulación
espontáneo de los precios.
El especulador asume riesgos como cualquier inversor que interviene en
el mercado: compra con su dinero mercancías que supone aumentarán de
precio, aunque sin poder jamás tener certidumbre de ello. La no
comprensión del sentido económico de la especulación, aunada a la
tendencia al intervencionismo económico de las décadas pasadas, llevó a
muchos gobiernos a un sistema de precios controlados que, naturalmente,
produjo serias distorsiones en la asignación de recursos.
John Maynard Keynes reservaba el “termino especulación para la actividad
de prever la sicología del mercado y la palabra empresa, o espíritu de
empresa, a la tarea de prever los rendimientos probables de los bienes
por todo el tiempo que duren, opinaba que de ninguna manera es cierto
que siempre predominen la especulación por sobre la empresa. No
obstante, a medida que mejora la organización de los mercados de
inversión, el riesgo del predominio de la especulación aumenta”. Los
instrumentos económicos puestos en práctica en aquella época impedían el
desarrollo desmesurado de los mercados de inversión.
El éxito de la actividad especuladora depende de varios factores. Uno de
ellos es la información, pero también es importante la valoración que
realiza el especulador a partir de la información disponible.
La probabilidad de que se produzca un ajuste en los tipos de interés
afectará a los tipos de cambio. Como es obvio, las acciones de los
especuladores también afectan al mercado, al ser uno de los
determinantes de la demanda. Por ejemplo, en 1992 algunos especuladores
obtuvieron pingües beneficios vendiendo pesetas, al considerar que esta
moneda estaba sobrevaluada. La presión fue tal que la peseta tuvo que
devaluarse tres veces hasta alcanzar el nivel que los especuladores
consideraban adecuado. Otras monedas, como la libra esterlina y la lira
italiana, tuvieron que salirse del mecanismo de tipos de cambios (MTC)
del Sistema Monetario Europeo (SME). La especulación en contra de
algunas monedas estuvo a punto de acabar con el SME en 1993, provocando
profundos cambios en el MTC. Aunque el término “especulación” se utiliza
a menudo con un tono peyorativo, no es más que un tipo de inversión
donde el agente asume riesgos de los que no se puede cubrir. A
diferencia de otros agentes económicos, los especuladores no tratan de
evitar riesgos acudiendo a los mercados de opciones y futuros para
garantizarse una ganancia mínima, evitando así las fluctuaciones de los
tipos de cambios o de los precios de las materias primas.
La Especulación Financiera.
Dos son los ejes principales por los que transcurre la especulación
financiera a escala mundial. Los mercados de divisas y los mercados
bursátiles.
Los Mercados de Cambios de Divisas.
Todas las empresas exportadoras de todos los países del mundo, que
venden bienes y servicios locales en el extranjero, al final de cada
ciclo operativo necesitan convertir sus ingresos (dólares, euros,
rublos, rupias etc) en la moneda de su país de origen. En sus
respectivos países las empresas deben pagar salarios, materias primas,
impuestos y prestaciones diversas, lo cual solo puede ser satisfecho con
dinero local. El caso inverso es el de los importadores, los que
obtienen dinero local y necesitan convertirlo en divisas para comenzar
un nuevo ciclo. Como producto de la necesidad de comprar y vender
monedas que tienen los agentes económicos ocupados de las importaciones,
las exportaciones y las inversiones en los distintos países, se origina
un mercado de divisas o de cambios. Mientras que las compras y las
ventas de divisas se efectúen conforme a las necesidades y al ritmo que
lo requieren las actividades de estas empresas, estas operaciones
constituyen un elemento indispensable para el desarrollo de la economía
real. En estas condiciones no se puede hablar de especulación.
Existe especulación cuando la compraventa de divisas tiene por objeto la
obtención de utilidades al margen de la economía real. Existen diversas
y cada día mas variadas modalidades de especulación, (operaciones de ida
y vuelta, arbitraje, anticipación del tipo de cambio, productos
derivados) etc.
Típicamente la especulación tiene por objeto el aprovechamiento de una
coyuntura particular durante la cual una misma divisa puede tener
diferentes precios en dos mercados distintos. Por ejemplo, esto es
posible cuando en la ciudad de Londres la Libra esterlina cueste 70
centavos de dólar, mientras que en París la misma Libra cueste solo 60
centavos de dólar. El especulador comprara Libras en París para
venderlas en Londres. La operación en cuestión no aporta riqueza alguna
para la sociedad excepto para el especulador, el que habrá recibido una
utilidad de 10 centavos de dólar por cada Libra esterlina vendida. La
sobre oferta intempestiva de Libras en Londres actúa en dirección de la
devaluación de la Libra, originando una onda de inestabilidad que afecta
negativamente a todo el sistema económico del país. Con el objeto de
absorber el golpe los Bancos Centrales de los países se ven obligados a
sacrificar sus reservas para estabilizar nuevamente el precio de la
moneda. Si las proporciones de la especulación superan un volumen
razonable de reservas esto puede llevar a la quiebra del sistema con
todas las consecuencias sociales que esto significa. El mismísimo Banco
de Inglaterra fue víctima de un ataque especulativo.
El economista y premio Nobel de Economía James Tobin señala que, De los
1,3 billones de dólares cambiados cada día en el mercado financiero, muy
pocos tienen que ver con capitales productivos, que pasan del ahorro de
un país a la inversión en otro. Actualmente el mundo desarrollado
transfiere a los países “en desarrollo” unos 200 mil millones de dólares
anuales. La mayor parte de las transacciones de esos mercados monetarios
constituyen operaciones especulativas que no tienen ningún vinculo
directo con las corrientes de inversión deseables. No se trata de
capital productivo que es el único capital que estos países necesitan.
Los Mercados Bursátiles,
Las Bolsas son mercados de valores donde se financian las empresas, esto
es posible a partir de la emisión de Obligaciones y Acciones. Las
Obligaciones constituyen préstamos que deben ser reembolsados a una
fecha fija pagando un determinado interés por el uso del dinero, por
esto se denominan títulos de renta fija. Una Acción constituye un titulo
de propiedad de una empresa, la que se divide proporcionalmente en
función del numero de acciones entre los accionistas, los beneficios en
este caso no son garantizados, razón por la cual se denominan títulos de
renta variable. Dicho de un modo muy simple, la bolsa constituye un
lugar donde las empresas, pueden acudir para conseguir un préstamo
(obligación) o para conseguir asociados (acción).
Hasta este punto se le denomina Mercado Primario o de Emisión, y sirve
para canalizar el ahorro hacia la inversión. Hasta aquí no hay
especulación.
El problema se plantea a partir del Mercado Secundario, o de
renegociación, al interior del cual se cobijan las operaciones
especulativas. Por el hecho de que cuando más buscada es una acción más
aumenta su cotización, se originan compras en masa para hacer subir las
cotizaciones de determinado tipo de acciones para luego venderlas una
vez que hayan ganado más valor. Aquí también se produce una ganancia sin
aporte a la sociedad. Al hacer subir artificialmente el precio de una
acción ( sea esto intencional o no) no se aumenta la riqueza de la
sociedad. Es mas, cuando la cotización de las acciones se halla muy por
encima del valor de reposición del capital invertido (en la empresa),
las ganancias reales solo pueden descender y cuanto más estas
desciendan, mayor será la dependencia de la ganancia especulativa del ir
venir de la bolsa.
La especulación se puede apreciar a través del crecimiento explosivo que
se ha observado en los mercados de acciones. A modo de ejemplo, se
pueden citar las cotizaciones de la bolsa de Nueva York, estas crecieron
solo en un 25 % entre los años 1965 a 1984 (cuando el crecimiento
económico aun era alto) entre los años 1985 y 1999 (cuando el
crecimiento económico tendía a estancarse, bajo el 3.% anual) las
cotizaciones de la bolsa lo hicieron en 1100 %. ¿Qué es lo que se
estaban repartiendo?
Debido a que el ritmo de crecimiento económico es incomparablemente
inferior al ritmo de crecimiento de las cotizaciones bursátiles, las
expectativas de ganancias solo pueden provenir de la redistribución de
la riqueza existente. El dinero futuro invertido en este proceso no
puede ser otra cosa que “dinero virtual”.
Especulación y mercado de capitales.
Gran parte de la operativa en el mercado de capitales, se hace con
dinero que no existe fuera de estos mercados. Se opera con dinero que se
crea por estas operaciones. Los broquers, operadores, especuladores,...
de los mercados de capitales y de divisas, operan a crédito de la misma
manera que se consigue crédito no formalizado en la economía real.
Tanto en la industria como en el comercio, se suministran productos y
servicios continuamente, pero estos productos y servicios se facturan
periódicamente, de la misma manera que nosotros conseguimos crédito de
las empresas de suministro (teléfono, agua, luz,...) que consumimos
continuamente pero se nos factura periódicamente.
Si un particular quiere comprar acciones o divisas lo normal es que el
banco al que encarga la compra le pida el depósito previo del importe de
la operación o le exigirá una autorización para cargar en la cuenta
corriente el importe de la operación y comprobará que tenga suficiente
dinero, antes de hacer la operación.
En el mercado de capitales se opera de la misma manera que en la
industria o el comercio, los agentes de cambio y bolsa permiten a
algunos clientes que operen continuamente y les facturen las operaciones
al final de un periodo determinado (un mes, una semana, un día). A cada
factura tan solo se liquida el diferencial entre las compras y ventas
del periodo, más los gastos de la operativa. Eso permite grande
volúmenes de transacciones y por tanto, a pesar de que representan un
riesgo no tan solo son aceptadas sino buscadas por las empresas de
cambio y bolsa y otros intermediarios financieros, porque reportan
grandes comisiones.
Esta operativa comporta una creación de dinero, que tan solo existe para
esta finalidad y que no tiene contrapartida material en ningún lugar.
Este dinero financiero, gracias a la aplicación interesada de la
telemática, ha alcalzado un volumen astronómico. Un estudio de Maurice
Allais... cifraba en 38 veces más alto el volume financiero que el valor
de las mercancías que se venden internacionalmente, estudios más
recientes dicen que ya se supera más de 60 veces. Lo mismo podemos decir
de la operativa a las Bolsas, donde el volumen de las operaciones
especulativas es muy superior al de las operaciones de inversión.
Las comisiones y otros gastos que provoca este mercado más los
beneficios que se consiguen, se transforman en poder de compra que se
utilizará en la economía real. Tanto los gastos como la ganancias se
transformarán en poder de compra de servicios y productos de la economía
real, y repercuten en un menor rendimiento tanto de las inversiones como
del trabajo de la economía real, porque tanto los gastos como las
ganancias de la economía financiera se transforman en poder de compra
que tan solo se puede materializar en la economía real.
Mientras las ganancias se mantienen dentro del mundo de las finanzas, lo
único que se produce es un incremento de dinero en la economía
financiera, pero en el momento en que parte de este dinero pasa a la
economía real en forma de gastos o beneficios materializados, están
usurpando poder adquisitivo a la economía real, porque los productos y
servicios de la economía real no se pueden conseguir dentro de la
economía financiera.
Quien tiene dinero, quien es rico, puede tener crédito, con este crédito
puede conseguir beneficios dentro de la economía financiera y estos
beneficios los puede transformar en poder de compra real. De esta manera
los ricos tienen capacidad para apoderarse de lo que es de los demás y
por lo tanto de los pobres. No es extraño que cada vez los pobres sean
más pobres y los ricos cada vez más ricos.
Si el dinero conseguido mediante la especulación y la creación de dinero
en la economía financiera puede pasar a la economía real de los bienes y
servicios, si no se diferencia un dinero del otro o si son convertibles,
si el dinero que se ha creado o ganado mediante la economía financiera
se puede hacer servir para adquirir bienes y servicios, se está haciendo
trampa, se está estafando, se está robando.
El hecho de que esta práctica no tan solo sea posible sino que incluso
sea legal en el mundo actual, no es más que uno de los muchos fallos del
sistema monetario actual.
Este problema tan solo se podrá resolver con la implantación de una
moneda responsable que substituya a la moneda anónima actual.
Esto hoy es factible mediante la generalización de las tarjetas
magnéticas centralizadas en forma de cuentas corrientes a la autoridad
monetaria. Tan solo de esta manera se puede eliminar la especulación
financiera y conseguir la socialización de la creación del dinero que
necesita el sistema.
La Necesidad de Control del Capital Financiero.
La inestabilidad de los mercados financieros es trasmitida a la
“economía real” (aquella que nos viste y nos alimenta) a través de la
inestabilidad de los cambios y de las cotizaciones bursátiles, esta
inestabilidad constituye una de las más importantes causas del alza de
los intereses reales que frenan el consumo domestico y las inversiones
de las empresas, también profundizan los déficit públicos e incitan, a
los fondos de pensiones que manejan cientos de miles de millones de
dólares, a reclamar dividendos mas elevados a sus empresas. Las primeras
víctimas de esta partida de caza en pos de la ganancia son los propios
asalariados, cuyos despidos en masa hacen subir las cotizaciones
bursátiles de sus ex empleadores.
Sobre la base de la experiencia adquirida en las crisis anteriores, es
posible afirmar que “Los mercados financieros son intrínsecamente
inestables. Imponer disciplina de mercado significa imponer,
inestabilidad y ¿Cuanta inestabilidad puede asumir la sociedad?. La
disciplina de mercado debe complementarse con otra disciplina: el
mantener la estabilidad en los mercados financieros debe ser un objetivo
explícito de la política publica.”
En ausencia de una política publica, hoy en día son las organizaciones
ciudadanas las que están asumiendo este desafío. En respuesta a la
inestabilidad y la precarización que implica el proceso de globalización
neoliberal, ATTAC junto a los Movimientos de Acción Ciudadana de
diversos países han levantado la Tasa Tobin como una medida eficaz para
detener el avance del “fundamentalismo de mercado” que amenaza con
destruir, las fuentes mismas de la vida y de la riqueza de la sociedad,
“el hombre y la naturaleza”.
La Tasa Tobin es un impuesto que tiene por objeto disuadir al capital
financiero de participar en operaciones especulativas. Esta consiste en
cobrar un pequeño impuesto por cada operación de compra-venta de
acciones en la bolsa y en las operaciones de cambio de divisas. Debido a
las sumas astronómicas que se intercambian en estos mercados, el volumen
de los impuestos recaudados al nivel de cada país permitiría resolver
los problemas más urgentes que plantea la miseria en cada uno de ellos.
La Tasa Tobin constituye un tema de trascendencia universal, actualmente
es objeto de debate en los parlamentos de diversos países europeos entre
los cuales se puede citar a Finlandia, Francia, Alemania, Suiza, Gran
Bretaña, Bélgica, Irlanda, España y el parlamento Europeo, además de
Australia, Canadá, Estados Unidos, Brasil, Argentina y Chile.
Arbitraje y especulación
Tanto el arbitraje como la especulación son operaciones de compra/venta
que se realizan con el fin de obtener una plusvalía a corto plazo,
independientemente de la empresa en la que se está invirtiendo. Por eso,
arbitrajistas y especuladores no están muy bien vistos por la mayoría de
los inversores, aunque éstos últimos estarían dispuestos a practicarlo
si dispusieran de la información necesaria.
El arbitraje se produce cuando un valor se negocia en varios mercados y,
por circunstancias de carácter local, se produce una diferencia de
precios. El arbitrajista compra entonces donde está más barato y vende
donde se cotiza más caro, obteniendo con ello un beneficio. Aunque a
primera vista sólo se ve el lucro del arbitrajista, y de ahí su “mala
fama”, lo cierto es que es útil para el mercado porque ayuda a que los
precios se compensen: si donde se encuentra más barato entran más
órdenes de compra, el precio subirá. Y, si donde resulta más caro, se
venden más acciones, el precio bajará.
Los especuladores también son “oportunistas” puesto que compran con la
idea de vender a muy corto plazo y obtener una plusvalía. El ajuste, en
este caso, se produce en el tiempo. Los especuladores entran y salen del
mercado, aprovechándose de que los precios han bajado y vendiendo cuando
los precios suben. Como en el caso del arbitraje, también resultan
útiles puesto que hacen que el mercado recupere con mayor velocidad su
equilibrio. En cualquier caso, una cosa es aprovecharse de la situación,
por todos conocida, y otra es utilizar información privilegiada. En ese
caso, se trata de un delito y debemos denunciarlo.
Arbitrajistas y especuladores son también inversores, aunque sus
operaciones de compra/venta se realizan a muy corto plazo y, como hemos
visto, desempeñan un papel importante en los mercados. Para poder
realizar estas operaciones es necesario estar muy bien informado y
pendiente de los mercados, razón por la que, en general, la mayoría de
los pequeños inversores, que destinan una parte de su ahorro a la Bolsa,
realizan inversiones a largo plazo y no suelen actuar como arbitrajistas
y especuladores.
En todo caso, no está de más recordar que la inversión en Bolsa reporta
a los accionistas beneficios a través de tres vías: dividendos, derecho
preferente en ampliaciones de capital y plusvalías. Los obligacionistas,
a su vez, además de poder obtener rentabilidad a través de los
intereses, pueden ganar dinero liquidando sus valores y obteniendo una
plusvalía.
Especulación en el mercado de futuro
Cuando se posee o se prevé detentar una posición firme de contado y no
se adopta cobertura alguna, también se está especulando. Dicha actuación
debe calificarse de especulación pasiva o estática, a diferencia de la
anteriormente enunciada, que se refiere a especulación activa o
dinámica.
El elevado grado de apalancamiento financiero o "efecto leverage" que se
consigue en los contratos de futuros hace especialmente atractiva para
el especulador la participación en dichos mercados; por ello, quienes
realizan operaciones de carácter especulativo dinámico saben que el
importante efecto multiplicativo de las plusvalías va a resultar muy
gratificante cuando se prevea correctamente la tendencia de las
cotizaciones. Precisamente por el alto grado de apalancamiento que
incorporan los contratos de futuros y por su evolución de carácter
simétrico respecto a la generación de pérdidas y ganancias, los
especuladores deben conocer que el mismo efecto multiplicativo, pero en
sentido inverso, se produce al prever erróneamente la tendencia de las
cotizaciones, siendo por ello conveniente adoptar medidas de precaución
como complemento de la operación especulativa.
La especulación es muy positiva para el buen funcionamiento del mercado,
dotando al mismo de mayor grado de liquidez y estabilidad, así como de
un mayor grado de amplitud, flexibilidad y profundidad en la cotización
de los contratos. Debe considerarse que la contrapartida negociadora de
un especulador es, en numerosas ocasiones, alguien que realiza una
operación de cobertura.
En el cuadro nº 3 se presentan las principales operaciones especulativas
dinámicas, en función de la tendencia prevista, de la actuación a seguir
en el mercado de futuros y del objetivo perseguido por el especulador.
CONCLUSIONES
Aunque la especulación es catalogada como muy positiva para el buen
funcionamiento del mercado, dotándolo de mayor grado de liquidez,
estabilidad, amplitud, flexibilidad y profundidad, y permitiendo
recuperar con mayor velocidad el equilibrio del mismo; no es menos
cierto que esta acción es perjudicial para la economía real, puesto que
lo único que se produce es un incremento de dinero en la economía
financiera, pero en el momento en que parte de este dinero pasa a la
economía real en forma de gastos o beneficios materializados, se esta
usurpando poder adquisitivo a la economía real, porque los productos y
servicios de esta economía no se pueden conseguir dentro de la economia
financiera.
El hecho de que esta práctica no tan solo sea posible sino que incluso
sea legal en el mundo actual, no es más que uno de los muchos fallos del
sistema monetario actual.
BIBLIOGRAFÍA
1.-Katz Claudio, Cómo estudiar hoy al capitalismo.
2.-Martín, José Luis y Ruiz, Ramón Jesús: El inversor y los mercados
financieros. Ariel Economía.
3.-Muñoz A Leopoldo, ¿Porque la Tasa Tobin? ( parte 1)
4.-http://www.iberfinanzas.com
5.-http://www.eumed.net
6.-http://www.wanadoo.es
7.-http://www.alltheweb.com
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
Graduada en julio del año 2002 en Licenciatura en Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas, Cuba. Profesora instructora del Departamento docente de Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas, aspirante a Master en Finanzas por la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
MSc. Yaicel Rancel Díaz
Graduado en julio del año 2002 en Licenciatura en Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas, Cuba. Profesor instructor del Departamento docente de Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas, Master en Finanzas por la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
MSc. Eimyn Rizo Lorenzo
Graduada en julio del año 2002 en Licenciatura en Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas, Cuba. Profesora asistente del Departamento docente de Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas, Master en Finanzas por la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
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