Aportes de la epistemología en la autovigilancia del conocimiento contable

Autor: CPC. J. Darwin Malpartida Márquez

Otros conceptos de finanzas

16-06-2008

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El presente trabajo es un ensayo acerca de la importancia de la epistemología en el proceso de gestación del conocimiento contable. En ese camino es ineludible responder a los siguientes cuestionamientos: ¿Cómo es posible el conocimiento? ¿y si es posible el conocimiento como se origina esto?. Una buena ayuda a comprender tales interrogantes es adoptar la epistemología como disciplina que potencia la autovigilancia del conocimiento contable.

El objeto de estudio es un problema inconcluso aún, puesto que cada ensayista a explicado a su manera apoyándose en una filosofía escolástica carente de autocríticas y rectificaciones que deben existir en todo itinerario constructivo de una teoría contable verosímil.

En efecto, en la contabilidad existe un “bosque de conceptos” que confunde la verdadera dimensión de la contabilidad. Conceptos reduccionistas basado en un espectro ideológico que tiene como sistema de referencia al empirismo ingles, a haciendo de la contabilidad una simple técnica de información que reduce su campo de acción.

Bajo este contexto la autovigilancia epistemológica es pertinente, pero para llegar a ello debemos comprender y conocer las posturas epistemológicas actuales y cual es su incidencia en la contabilidad, o de que manera se podría aplicar a la contabilidad para engendrar una teoría unificada y concreta. Tanta influencia tuvieron, por ejemplo, los paradigmas de Kuhn, la teoría Falsasionista de Popper, Los programas de investigación de Lakatos y El Realismo crítico y sistémico del filosofo argentino Mario Bunge. Estas teorías de la ciencia vienen contribuyendo a la contabilidad tal como lo hace notar el profesor Richard Mattesich con su teoría Axiomatizadora de la Contabilidad.

Consecuentemente este trabajo propuesto al XII Congreso trata de un tema no muy complejo, como es: “La Tesis de que podemos encontrar una bicertidumbre entre la razón y la experiencia”. En ese caminar epistemológico trataremos de postular al racionalismo aplicado como centro de gravedad para el desarrollo de la contabilidad y como un vector autorregulador de nuestras acciones.

Solo así podremos converger la teoría y la práctica, es decir un racionalismo nutrido por las experiencias empíricas. Como se puede notar en la contabilidad positiva y normativa, existen algunos preceptos de esta índole que pudiera hacer posible una reconciliación gnoseológica en el proceso mismo de gestar un conocimiento contable.

GUÍA DE DISCUSIÓN

􀂾 ¿Qué se entiende por polisemia conceptual en la contabilidad y cuáles son los factores que lo motivan?

􀂾 ¿Qué papel cumple la epistemología en el proceso de construcción del conocimiento contable?

􀂾 ¿Cuáles son las corrientes epistemológicas actuales y cuál es su impacto en la contabilidad?

􀂾 ¿Cómo esta clasificado la contabilidad en la actualidad y cuáles son sus incidencias gnoseológicas?

􀂾 ¿Por qué debe existir la autovigilancia epistemológica en la contabilidad?

3. EL OBJETO DE ESTUDIO Y LA NATURALEZA DE LA CONTABILIDAD: Un debate inconcluso.

3.1. Consideraciones generales.

La comunidad contable viene debatiendo actualmente dos problemas inconclusos: (i) el objeto de estudio y (ii) la naturaleza de la contabilidad. En efecto, parecen que los cientifistas y los conservadores, aún no se ponen de acuerdo sobre este problema y, como decía Lord Robinson “Todos hablamos de lo mismo pero nadie se ha puesto de acuerdo sobre que hablamos”. En estas frases casi poéticas entendemos que la renuncia a la construcción teórica por parte de los conservadores debe dar paso a la adopción de medios suficientes para poder encontrar el verdadero esperanto de la teoría contable.

En ese caminar teórico bañado de matices explicativos y de análisis críticos, vamos encontrando cráteres empíricos que han abolido en cierta forma el compromiso con la razón. Así, he convenido en llamar “el andamiaje económico Anglosajon” a estos cráteres que se han expandido por toda la comunidad contable. A decir verdad, existe una gran influencia positivista y empirista de la escuela Anglosajona sobre los gremios contables y, es por ello que aún hay adeptos que defienden y entienden a la contabilidad como una simple técnica de información.

El pensamiento contable desde la perspectiva común se da sin control epistemológico, sin purificación cualitativa que permita constituir un conocimiento sustancialmente mejorado. Esta en razón directa con el empirismo, la persistencia a los conceptos reduccionistas y la indiferencia a la investigación científica por parte de los “conservadores”, han hecho de la contabilidad una disciplina ahogada en su propia incongruencia conceptual y teórica. Por ello, los principios de contabilidad, las normas internacionales, las leyes societarias y de mercados, constituyen uno de los tantos bagajes “teóricos”, que hace presumir una teoría contable; sin embargo, si realizamos un análisis pormenorizado, es totalmente inverosímil.

A esto debemos agregar la carencia de una política de investigación contable, por cuanto, existe un divorcio entre la empresa privada y los investigadores contables. Además, los gremios contables casi poco hacen al respecto. Que decir de las entidades publicas, como CONCYTEC que ni siquiera cuenta con áreas referidas específicamente a la contabilidad, razón por la cual los proyectos de investigación contable no cuentan con financiamientos.

Muy a pesar de esto, creo que en el campo de la actividad científica contable ya existe una matriz cuajada que contribuyen de alguna manera la ansiada construcción teórica; pero, no obstante tenemos que recorrer mucho para engendrar en toda la comunidad contable éste nuevo paradigma, ensalzadas por algunos investigadores independientes que dicho sea el paso, es digno de ser plausible.

3.2. Falta de vigilancia epistemológica.

Trascender los juicios de hechos es una peculiaridad del conocimiento científico; y en oposición a éste el sentido común, se aísla en los límites de los hechos y no hay para el cuestiones antinomias que explicar. En ese sentido, nos ocuparemos del conocimiento común o vulgar y de sus consecuencias dentro del pensamiento contable.

Pues bien, haciendo una aversión a la razón, el conocimiento ordinario parte – en muchos casos – de la percepción de nuestros sentidos. Es decir de lo inmediato. Pero “una característica bien conocida del sentido común es que, si el conocimiento que pretende poseer puede ser exacto, raramente es conciente de los límites dentro de las cuales sus creencias son válidas o sus practicas exitosas.”1 De tal manera que, no siempre el sujeto y el objeto tienden a explicar inequívocamente sus contextos. Es decir, la primacía del conocimiento sensible impuesta por el empirismo, ha hecho de ello, un problema de concepción, o sea de lenguaje.

En efecto, lo que existe – más allá de una divergencia de opiniones – es una diferencial de conceptos, el científico y el experimentador no siempre hablan el mismo lenguaje; y por lo tanto, no pueden intercambiar sus informaciones. O al menos, se les hace difícil entenderse. Pero hay algo más, el hombre común, aislado de los hechos cotidianos que lo rodea, pareciera condenado a estimular sus percepciones del mundo en que experimenta; por tanto va construyendo ciegamente sus ingenuas concepciones y adoptando un lenguaje común que justamente le permita expresar ese sentir.

Consecuentemente, a lo largo de la historia éste tipo común de conceptos ha alimentado y regulado la doctrina contable, equiparando pues un pragmatismo a ultranza. Dicho de otro modo, los momentos empíricos y no racionales de la filosofía occidental cuajó los marcos conceptuales de la contabilidad desde una perspectiva convencional y utilitarista, desvirtuando la verdadera racionalidad, creando conceptos reduccionistas que no han hecho más que, obstaculizar el progreso científico de la contabilidad.

Con ello queremos decir entonces que, el conocimiento común empieza con los juicios a posteriori del contexto. Pues bien, pero ¿cómo es la visión de la ciencia del hombre común? para responder a esta pregunta enunciaremos el siguiente ejemplo: Si le preguntásemos al hombre común sobre la luz que alumbra por las noches nuestra sala, cocina, comedor, etc. éste quizás tardaría varios minutos en responder. O diría que la luz es la energía proveniente de una fuente de poder (electricidad) a través de la lámpara incandescente, inducida desde una central hidroeléctrica o de un reactor nuclear. Esto es cierto, pero no suficiente. Analicemos el por qué. Para el hombre común la luz es conceptualizada vagamente de su contexto. Aquí ya se presenta un problema de concepción; es decir que en el sentido común, la luz no es otra cosa que la culminación de la energía eléctrica. En cambio, el concepto de luz para el físico, tiene otra connotación que consiste en una dualidad: materia y energía; por consiguiente son dos lenguajes distintos.

Pero veamos ahora un ejemplo sencillo desde el horizonte de la contabilidad, para no irnos muy lejos de ello. Comparemos al hombre común con el alumno principiante en contabilidad y al científico con el alumno más experimentado. Supongamos por tanto, una operación sencilla, el de compra. Para el principiante, la operación de compra se reduce a un simple manejo de cuentas y cálculos, creyendo que eso implica el final de toda la operación; y hasta en algunos casos memorizan las cuentas de una compra para reproducirlo en posteriores operaciones de ésta misma naturaleza.

En cambio, el estudiante experimentado tiene otro concepto muy distante sobre la operación. Para él, intervienen muchos aspectos como económicos, financieros y normativos. Es decir, la concreción de compra va más allá del uso de algunas cuentas y cálculos; por el contrario sistematiza dentro de su pensamiento conceptos que explican en forma integral dicha operación.

Nótese que este concepto integral de la operación de compra, posee una naturaleza relativa, por que tiene como sistema de referencia al contexto, y que éste va acrecentándose conforme el sujeto – estudiante – ahonda y reconoce más los componentes de la operación. Por último, el contador profesional tiene el concepto más nutrido de todos; puesto que la operación de compra para él, es más que simples asientos contables, y a menudo se pregunta ¿cuál es la incidencia en los estados financieros?. Vemos acá pues, el concepto de predicción. No solo interesa el asiento contable sino su incidencia en los resultados de la empresa; por que para él, una compra implica costos, aspectos tributarios y normativos, beneficios, etc.

En resumen, diría que el principiante tiene un concepto ingenuo frente al profesional quien tiene una
concepción holística (la operación como un sistema), por tanto la divergencia sustancialmente no es de opiniones, si no de concepción, o sea de argumentos.

Por consiguiente, es tácito ver que existen diferencias sustanciales entre el conocimiento científico – resultado de la investigación científica – y el conocimiento ordinario ( resultado de la vida cotidiana).

En primer termino el conocimiento científico racionaliza la experiencia, explica a través de proposiciones lógicas (hipótesis) el contexto de los hechos; mientras que el conocimiento ordinario solamente describe los hechos y se aísla en ellos, no trascienden sus resultados. Por otro lado, el conocimiento científico es claro y preciso, aunque no esta libre de errores pero ésta cuenta con técnicas que le ayudan a encontrar esos errores y, los saca provecho; en cambio el conocimiento ordinario es vago y está lleno de contradicciones.

Finalmente, el conocimiento científico es sistemático y metódico. El primero denota que es un conjunto de ideas, caracterizados por un conjunto de hipótesis lógicas que posteriormente gestaran una teoría; y el segundo, implica que el cocimiento científico como actividad, empieza con la especificación del problema, planteamiento de los objetivos, formulación de la hipótesis, fija las unidades de análisis y sus contrastaciones empíricas. Por el contrario, el conocimiento ordinario es asistemático y no cuenta con un método especial.

Al respecto, existen varios epistemólogos y metodólogos que explican las diferencias entre el sentido común y el conocimiento científico, no obstante podemos resumir en su generalidad a través del siguiente cuadro.
DIVERGENCIAS DEL CONOCIMIENTO: CIENTÍFICO Y COMÚN.

Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento.  Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior

CPC. J. Darwin Malpartida Márquez

Cátedratico de la Universidad Nacional Agraria de la Selva.

dmalpartidaarrobahotmail.com

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