Muchos de nosotros aprendimos el valor del dinero cuando cumplimos la mayoría de edad y cuando este comenzó a llegar a nuestras manos no sabíamos que hacer con él, en algunas ocasiones nos sentíamos tan culpables de ganar dinero que lo entregábamos a nuestros padres para que ellos lo administraran o lo tirábamos a manos llenas en todo cuanto se cruzaba por nuestros ojos.
Hoy con el paso de los años, muchos hemos aprendido con dolor a
conocer el verdadero valor del dinero, a valorar cada centavo que llega
a nosotros, a invertirlo adecuadamente y a reconocer de una manera
asertiva lo que es una inversión y lo que es un gasto.
Algunos aún continúan sin poder aprender la lección y viven envueltos en
un huracán de deudas, malas inversiones, pérdidas y hasta problemas que
pueden haber involucrado la seguridad.
Muchas de las experiencias que hoy vivimos con el dinero fueron
adquiridas como hábitos durante nuestra niñez, algunos padres pagan
todos los gastos de sus hijos, entregan dinero sin ganarlo o no permiten
que sean ellos mismo quienes paguen sus antojos.
Voy a enseñarte hoy algunas actividades que puedes realizar con tus
hijos para que les enseñes desde ahora el verdadero valor del dinero y
aprendan a manejarlo, pero sobre todo a invertirlo y hacerlo crecer.
1. Determina una cantidad razonable cada semana para los gastos
básicos de alimentación en su escuela.
Si eres de los papás que aún le envían lonchera a sus hijos, agrega un
poco de dinero semanal para que él utilice en comprar un dulce o algo
que quiera durante el descanso en la escuela, es bueno que comiencen a
conocer los costos de los alimentos y comiencen a pagar un precio por
sus antojos. Entrega cada semana una cantidad limitada, no la amplíes o
le repongas el dinero si lo gastó todo el primer día, déjalo que aprenda
a guardar para los días venideros, eso le enseña que hay que reservar
algo para mañana.
2. Proponle ganar dinero realizando actividades extra, como lavar tu
auto, lavar los vidrios de las ventanas de la casa, u otra actividad que
sabes puede realizar y que normalmente pagas por ella.
Eso sí, debes pagarle el valor que pagarías a una persona extraña por
hacerlo, no engañes a tu propio hijo por ahorrarte unos centavos, esto
hace mucho mal a tu pequeño pues se acostumbra a pensar que su trabajo
no tiene valor y crecerá con esta mentalidad.
3. Involúcralo en las compras del mercado
Una actividad que disfruto mucho con mis hijas desde que eran unas bebes
era ir al mercado, allí aprendieron a identificar buenas ofertas, a
hacer buenas compras y a ahorrar dinero en algunos productos para pagar
antojitos que siempre nos salían al paso de camino a la caja
registradora.
Involucra a tus hijos en las compras, enséñales las diferencias entre
las marcas y los precios. Permite que sean ellos quienes lleven las
cuentas, antes de salir de casa acuerden el presupuesto y los productos
que necesitan y realicen un concurso entre ustedes para ver quien hace
mejores compras.
4. Aliéntalo para que guarde una cantidad semanal para comprarse algo
que siempre haya querido tener.
No le compres todos sus caprichos, permítele que él mismo aprenda el
valor de ahorro, motívalo para que se prive de un antojo y guarde ese
dinero para comprar algo más grande que ha querido por mucho tiempo, por
ejemplo, un MP5, un PSP2, un nuevo juego de video, un televisor para su
habitación. Verás como esto de ayuda a controlar sus gastos y a futuro
sabrá ponerse metas pero sobre todo a hacer lo necesario para
cumplirlas.
5. Ayúdalo a tener su primer negocio.
Indaga sobre sus gustos o que le gustaría ofrecer a otras personas para
ganar dinero, apóyalo y dale un primer empujoncito para su
emprendimiento, enséñale a fijar los precios para sus productos,
acompáñalo a comprar la materia prima o el producto que revenderá y
enséñale a elegir buenos productos y a buen precio. Apóyalo para que
haga crecer su negocio, reinvierta en él y mantenga sus ahorros.
6. Si le prestas dinero, recuérdale que debe pagártelo. Y si él te
presta dinero págaselo en el tiempo que pactaron.
Aunque seas su padre debes enseñarle que las deudas deben ser cubiertas
en su totalidad, aunque sea la cantidad más mínima y a ti no te haga
falta o después le entregues de vuelta ese dinero que te pagó, enséñale
a pagar todas sus deudas. Este es uno de los peores hábitos que nos
enseñaron nuestros padres, cuando teníamos una deuda ellos se hacían
cargo y nosotros ni nos enterábamos, con el tiempo crecimos pensando que
adquieres deudas y otro las paga por ti, pero la vida no funciona de esa
manera y en esta época si no pagas...
7. Enséñalo a multiplicar su dinero
Cuando mi hija Sara tenía 4 años un día me prestó $500 y me dijo que
debía devolverle $100 más, yo me reí y acepté, a los dos días le devolví
$600. Ella estaba comprendiendo la forma de hacer que el dinero
trabajara para ella, y desde ese tiempo ha ido perfeccionando su técnica
(y lógicamente aprendiendo a no ser usurera), todo el dinero que presta
debe regresar a ella con un porcentaje de ganancia de acuerdo con los
días que permanece por fuera de su alcancía. Hoy en algunos momentos
ella tiene más dinero en su billetera que yo en la mía (y solo tiene 13
años).
Enséñale a tu hijo a que ayude a otras personas pero también a poner a
trabajar el dinero para él, el dinero es nuestro esclavo y nosotros, por
no saberlo manejar nos hemos convertido en el suyo, somos los esclavos
de un esclavo!.