La actividad económica ha alcanzado una incuestionable importancia, razón por la cual muchas veces nos referimos a ella como el motor impulsor de la economía de cualquier país, de ahí la relevancia que tiene nuestra profesión de contadores y es por ello la necesidad de perfeccionar los métodos de enseñaza, con el objetivo de lograr profesionales cada vez mas preparados y capaces.
Introducción
El sistema educacional cubano ha venido desarrollando una serie de
cambios desde sus inicios con vistas al perfeccionamiento continuo de
los planes y programas de estudios.
Toda actividad empresarial esta estrechamente ligada a la auditoria, la
cual se encarga de controlar la veracidad de las informaciones emitidas
por una entidad. La auditoria, tradicionalmente se ha orientado hacia
aspectos financieros, concentrándose en la corrección de los registros
contables y en lo adecuado de las actividades especificadas en dichos
registros. Sin embargo, ha venido cambiando a lo largo de los años,
ahora responde a una demanda de mayor información útil que no se puede
encontrar tan solo en los estados financieros.
Debido a la importancia que se le concede a la disciplina de Auditoría
en la formación de los futuros profesionales, en la cual se integra el
conocimiento de otras asignaturas de la carrera, nos hemos dado a la
tarea de desarrollar un material para el enriquecimiento de dicha
asignatura, que sirva de apoyo bibliográfico para la docencia, asumiendo
como problema la necesidad de actualizar y agrupar la bibliografía con
que se cuenta.
Por esta razón el presente trabajo tiene como objetivo elaborar un
material integrador de la asignatura “Auditoría”; lo que nos conduce a
la siguiente hipótesis: si se cuenta con un compendio bibliográfico de
Auditoría, entonces los estudiantes tendrán mejores posibilidades de
acceder a una bibliografía actualizada que permita perfeccionar sus
conocimientos.
1. Evolución de la Auditoría
Los antecedentes de la Auditoría son tan antiguos como la propia
historia de la humanidad. No se puede precisar con exactitud la fecha en
que nació la Contaduría Pública, se sitúa el comienzo de esta profesión
en el antiguo Egipto donde se fiscalizaba el empleo de los materiales
utilizados en la confección de los tejidos.
Algunos historiadores señalan que los registros contables tuvieron su
origen alrededor del año 4000 antes de Cristo, cuando las antiguas
civilizaciones del Cercano Oriente comenzaron a establecer gobiernos y
negocios organizados; preocupados por llevar cuentas de las entradas y
salidas de dinero y el cobro de los impuestos, estableciendo controles
para disminuir los errores y fraudes de los funcionarios.
Antiguamente los grandes señores se hacían acompañar de hombres de
confianza cuando trataban de operaciones comerciales de importancia,
préstamos, financiamientos, etc. El auditor debe su origen a la forma en
que se recibían (oyéndolas) las liquidaciones de las cuentas por su
función de oír nació la denominación de Auditores.
En un principio esta se remitía a las funciones de administración
pública aunque existen indicios de que en una época lejana se empleó en
las rendiciones de cuentas de los funcionarios y agentes, a partir de
los cuales el auditor, persona que oía las mismas, determinaba de que
forma iba a proceder ante la situación dada.
También conocido como revisor profesional las primeras noticias de su
trabajo provienen de Italia en plena Edad Media donde por el año 1164 de
nuestra era existían diferentes personas que ejercían esta actividad al
servicio de la Cátedra de Milán.
El primer tratado de contabilidad de 1494 ofreció la base teórica para
el desarrollo de la comprobación de las cuentas con vistas a los libros
de Contabilidad. Fue en el año 1589 a partir de toda esta base teórica
inicial, en Venecia, donde se creó con carácter oficial la primera
Asociación de Revisiones Profesionales.
En el desarrollo de la Contaduría Pública en el mundo principalmente en
Inglaterra, Alemania y Francia tuvieron gran incidencia las convenciones
económicas y financieras que se suceden en la humanidad en el siglo
XVIII a raíz de la Revolución Industrial y después de esta que alcanza
hasta el siglo XIX, situaciones que demandaron de hombres especializados
en problemas económicos, financieros y contables.
El proceso de desenvolvimiento de la Contaduría Pública en el mundo fue
lento en las primeras etapas, y puede decirse que alcanza su madurez en
el siglo XX, específicamente a partir del año 1916 cuando aparece la
preparación de un programa mínimo de procedimientos a seguir en las
auditorias quedando establecida así las primeras reglas que rigieron la
contaduría pública.
1.1 Desarrollo de la Auditoría en Cuba
La Contaduría Pública A inicios del siglo XIX nos era desconocida,
debido a nuestra condición de colonia de España.
En 1902 Cuba estaba sometida a las decisiones políticas del gobierno
imperialista de los Estados Unidos (EEUU) de Norteamérica; siendo
evidente la necesidad de controlar desde el punto de vista técnico sus
intereses mediante la auditoría, en nuestro país no existía un nivel de
enseñanza técnica de la contabilidad a la altura de sus necesidades, de
personal subalternos con conocimientos técnicos para realizar tareas
auxiliares conllevando a la creación de una escuela de nivel
universitario.
El Contador Público cubano demostró su capacidad asimilando
rápidamente las más modernas técnicas de la Contabilidad y la Auditoría.
Al triunfar la Revolución se crea un sistema de auditoría confiable, al
servicio de los intereses de la sociedad, realizando profundas
transformaciones en la estructura socio-económica del país y en la
organización estatal propiciando la desaparición del Tribunal de cuentas
en el año 1960 transfiriendo sus funciones al Ministerio de Hacienda
promulgándose en 1961, la Ley 943 de Comprobación de Gastos del Estado.
En esa época se disminuyó la enseñanza de la contabilidad y la auditoría
en las Universidades del País, así como en los centros tecnológicos de
nivel medio.
A finales de 1965 se disolvió dicho Ministerio, pasando al Banco
Nacional de Cuba la función de fiscalizar y comprobar directamente la
gestión económica de las empresas estatales y sus unidades u otras
dependencias del Estado.
En 1967 se disolvió definitivamente la dirección de comprobación,
desapareciendo del país la auditoría externa y quedando en muy pocos
organismos la auditoría interna.
En 1976 mediante la Ley 1323 de Organización de la Administración del
Estado se crea el Comité Estatal de Finanzas y cumple con la función
rectora en materia de auditoría estatal.
El 25 de noviembre de 1994 se aprueba la creación de la Oficina Nacional
de Auditoría (ONA).mediante el acuerdo 2819 del Comité Ejecutivo del
Consejo de Ministro
El 8 de junio de 1995 el Consejo de Estado dicta el Decreto Ley 159 que
norma la actividad de auditoría en Cuba.
El 25 de abril del 2001 en el Decreto Ley 219; se crea el Ministerio de
Auditoría y Control (MAC) como un organismo de la Administración Central
del Estado, encargado de dirigir, ejecutar y controlar la aplicación de
la política del estado y el gobierno en materia de auditoría
gubernamental, fiscalización y control gubernamental; para regular,
organizar, dirigir y controlar metodológicamente el Sistema Nacional de
Auditoría.
2. Concepto de Auditoría
La palabra auditoría viene del latín AUDITORIUS, y de esta proviene
auditor, que tiene la virtud de oír, y el diccionario lo considera
Revisor de cuentas colegiado pero se asume que esa virtud de oír y
revisar cuentas está encaminada a la evaluación de la economía, la
eficiencia y la eficacia en el uso de los recursos, así como al control
de los mismos.
Existen diferentes conceptos básicos de uso común como son:
Control
“Actividad dirigida a verificar el cumplimiento de los planes,
programas, políticas, normas y procedimientos, detectar desviaciones e
identificar posibles acciones correctivas”.
Gestión
“Acción y efecto de administrar los recursos humanos, tecnológicos y financieros de una organización, con la finalidad de cumplir los objetivos y metas de la misma”.
Control Interno
“Comprende la serie de acciones diseñadas y ejecutadas por la administración activa para proporcionar una seguridad razonable en torno a la consecución de los objetivos de la organización, fundamentalmente en las siguientes categorías:
• Proteger y conservar el patrimonio público contra cualquier
pérdida, despilfarro, uso indebido, irregularidad o acto ilegal
• Confiabilidad y oportunidad de la información
• Eficiencia y eficacia de las operaciones
• Cumplir con el ordenamiento jurídico y técnico.”
Control de Gestión
“Actividad gerencial que se desarrolla dentro de las organizaciones dirigida a asegurar el cumplimiento de su misión y objetivos; de sus planes, programas y metas; de las disposiciones normativas que regulan su desempeño; y de que la gestión sea eficaz y ajustada a parámetros de calidad”.
Auditoría
“Examen objetivo, sistemático, profesional y posterior de las
operaciones financieras, administrativas y de gestión, practicado con la
finalidad de verificarlas y evaluarlas, para así poder efectuar las
observaciones y recomendaciones pertinentes”.
Aunque existen diversos conceptos de Auditoría, en esencia coinciden en
los aspectos fundamentales; nuestro país la define en el Decreto Ley 159
de la Auditoría de 1995 como: “Un proceso sistemático que consiste en
obtener y evaluar objetivamente evidencias sobre las afirmaciones
relativas a los actos o eventos de carácter económico administrativo,
con el fin de determinar el grado de correspondencia entre esas
afirmaciones y los criterios establecidos, para luego comunicar los
resultados a las personas interesadas. Se practica por profesionales
calificados e independientes, de conformidad con normas y procedimientos
técnicos”.
La Resolución 100 del 11 de noviembre del 2004 del MAC define como
concepto de auditoría, lo siguiente: “Un proceso sistemático, practicado
por los auditores de conformidad con normas y procedimientos técnicos
establecidos, consistente en obtener y evaluar objetivamente las
evidencias sobre las afirmaciones contenidas en los actos jurídicos o
eventos de carácter técnico, económico, administrativo y otros, con el
fin de determinar el grado de correspondencia entre esas afirmaciones,
las disposiciones legales vigentes y los criterios establecidos.”
3. Clasificación
De acuerdo con la filiación del auditor, esta se clasifican en:

Auditoría Externa:
Es el examen o verificación de las transacciones, cuentas,
informaciones, o estados financieros, correspondientes a un período,
evaluando la conformidad o cumplimiento de las disposiciones legales o
internas vigentes en el Sistema de Control Interno Contable. Se practica
por profesionales facultados, que no son empleados de la organización
cuyas afirmaciones o declaraciones auditan.
Además, examina y evalúa la planificación, organización, dirección y
control interno administrativo, la economía y eficiencia con que se han
empleado los recursos humanos, materiales y financieros, así como el
resultado de las operaciones previstas a fin de determinar si se han
alcanzado las metas propuestas.
• Fiscal:
Se denomina fiscal a la auditoría externa que se efectúa por el
Ministerio de Finanzas y Precios, sus dependencias u otras entidades
expresamente facultadas por éste, con el objetivo de determinar si los
tributos al FISCO, se efectúan en la cuantía debida y dentro de los
plazos y formas establecidos (corresponde a la Oficina Nacional de
Administración Tributaria-ONAT ejercer estas funciones)
• Independiente:
Se denomina auditoría independiente a la auditoría externa que realiza
una sociedad civil de servicios u otras organizaciones a entidades
privadas, mixtas, otras formas de asociaciones económicas, sector
estatal y cooperativo, organizaciones y asociaciones, personas naturales
y jurídicas, que contraten el servicio de la auditoría.
Auditoría Interna:
Se denomina auditoría interna al control que se desarrolla como
instrumento de la propia administración y consiste en una valoración
independiente de sus actividades; que comprende el examen de los
sistemas de control interno, de las operaciones contables y financieras
y de la aplicación de las disposiciones administrativas y legales que
corresponda; con la finalidad de mejorar el control y grado de economía,
eficiencia y eficacia en la utilización de los recursos; prevenir el uso
indebido de éstos y coadyuvar al fortalecimiento de la disciplina en
general.
La auditoría interna se practica como instrumento de la propia
administración; concebida para agregar valor y mejorar las operaciones
de una organización, así como contribuir al cumplimiento de sus
objetivos y metas; aportando un enfoque sistemático y disciplinado para
evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos,
control y dirección.
El auditor interno puede convertirse en los ojos y oídos de la dirección
de la entidad, teniendo en cuenta, no sólo su calificación,
profesionalidad, y su conducta ética-moral; sino porque se trata de un
funcionario que con el tiempo logra obtener un alto dominio de todas y
cada una de las funciones de la entidad donde labora, lo que le permite
convertirse en un asesorar de los ejecutivos.
De acuerdo con los objetivos fundamentales que se persigan, las
auditorias pueden ser:
o De Gestión u Operacional
Consiste en el examen y evaluación de la gestión de una entidad,
programa o proyecto, para establecer el grado de economía, eficiencia y
eficacia, de su desempeño en la planificación, control y uso de los
recursos y en la conservación y preservación del medio ambiente, así
como comprobar la observancia de las disposiciones legales que le son
aplicables.
o Financiera o de Estados Financieros
Consiste en el examen y evaluación de los documentos, operaciones,
registros y estados financieros del auditado, para determinar si éstos
reflejan razonablemente su situación financiera y los resultados de sus
operaciones, así como el cumplimiento de las disposiciones económico -
financieras, con el objetivo de dictaminar legalmente sobre los estados
financieros o de mejorar los procedimientos relativos a la gestión
económico – financiera y el control interno.
o Especial
Consiste en la verificación de asuntos y temas específicos de una parte
o de todas las operaciones financieras, administrativas o de situaciones
especiales que pueden incluir varias gamas de trabajo y elementos de
gestión.
Esta auditoría puede referirse a los siguientes asuntos financieros:
• Segmentos de estados financieros, información financiera (por ejemplo,
estados de ingresos y gastos, estados de efectivo recibido y gastado, de
activos fijos); modificaciones presupuestarias; y variaciones entre los
resultados financieros planificados y los reales.
• Controles internos sobre el cumplimiento de leyes y regulaciones, como
las que rigen las rendiciones y presentación de informes sobre
donaciones y contratos (incluyendo propuestas, montos facturados,
liquidaciones, etc.).
• Los controles internos sobre la información financiera y salvaguarda
de activos, incluyendo las medidas de seguridad y control sobre los
sistemas computarizados.
• El cumplimiento con leyes y regulaciones y reclamos por fraude.
o Fiscal
Consiste en el examen de las operaciones relacionadas con los tributos
al Fisco, a los que está obligada la entidad estatal o persona natural o
jurídica del sector no estatal, con el objetivo de determinar si se
efectúan en la cuantía que corresponda, dentro de los plazos y formas
establecidas, y proceder conforme a derecho.
o De seguimiento o recurrente
Consiste en el acto de evaluar el cumplimiento de las deficiencias
detectadas en auditorías anteriores, mediante la ejecución de una nueva
auditoría de igual o mayor complejidad, donde se evalúa el ambiente de
control
o De cumplimiento
Consiste en el examen y evaluación que se realiza con el objetivo de
verificar el cumplimiento de las leyes, decretos–leyes, decretos y demás
disposiciones jurídicas inherentes a la actividad sujeta a revisión.
o De tecnologías de la información
Consiste en el examen de las políticas, procedimientos y utilización de
los recursos informáticos; confiabilidad y validez de la información,
efectividad de los controles en las áreas, los sistemas de redes y otros
vinculados a la actividad informática, relacionados con la gestión
económico – financiera.
4. La ética del auditor
Según el diccionario de la lengua española la palabra ética:
Etimología: del latín ethicus, y del griego ethikós (moral, relativo al
carácter)
La ética general comprende las normas mediante las cuales un individuo
decide su conducta. Por lo general se consideran las exigencias impuesta
por la sociedad, los deberes morales y los efectos de las propias
acciones.
La ética del auditor, no es más que un caso especial de la ética
general, en la cual, como profesional, la persona recibe pautas de
conducta específicas en asuntos que reflejan su responsabilidad hacia la
sociedad, hacia los auditores, hacia sus superiores, hacia otros
miembros de la profesión y hacia si mismo.
La ética del auditor se basa en los principios fundamentales
generalmente aceptados, y que son los siguientes:
§ Integridad
Debe mantener incólume su integridad moral en el ejercicio profesional.
De él se espera probidad, honestidad, dignidad y sinceridad en toda
circunstancia.
§ Objetividad
Representa imparcialidad, desinterés y actuación sin prejuicio en todos
los asuntos que correspondan al campo de su actuación profesional. Debe
ser justo, y no debe dejar que un prejuicio o falta de imparcialidad, o
un conflicto de intereses, o la influencia de otros anulen su
integridad.
§ Competencia profesional
Debe ejecutar sus trabajos con el cuidado debido, competencia,
diligencia y tiene la obligación continua de mantener sus conocimientos
y habilidades al nivel internacional para asegurar un trabajo
profesional basado en el desarrollo actualizado en prácticas,
legalidades y técnicas.
§ Confidencialidad
Respetar el carácter confidencial de la información que se obtenga
durante el desarrollo de su trabajo profesional y no debe revelar por
ningún motivo hechos, datos o circunstancias de que tenga conocimiento
durante el curso de la prestación de servicios profesionales, a menos
que se trate de un requerimiento legal o a quienes deban conocerlos.
§ Profesionalidad
Actuar de modo tal que sea acorde con la ética de la profesión y
abstenerse de realizar cualquier conducta que pudiera afectar
negativamente su reputación. para ello debe tener siempre presente que
la sinceridad, buena fe y lealtad, son las condiciones básicas para el
ejercicio pleno y honesto de la profesión y para la convivencia
amistosa, así como también, la responsabilidad con el del Ministerio,
los auditados, otras especialistas, superiores jerárquicos y cualquier
otra persona natural o jurídica.
§ Independencia
Tener y demostrar absoluta independencia mental y de criterio con
respecto a todo interés que pudiera considerarse incompatible con los
principios de integridad y objetividad, guardando sólo obediencia a la
ley, para lo que la independencia de criterio es esencial y
concomitante.
§ Observancia de disposiciones normativas
Realizar los trabajos profesionales cumplimentando las normativas y
principios generalmente aceptados promulgados por los órganos,
organismos del Estado y organizaciones facultados para ello. Además,
deberá tener la obligación de ejecutar con el debido cuidado las
instrucciones establecidas.
§ Formación profesional
Mientras el profesional se mantenga en el ejercicio activo, debe
considerarse permanentemente obligado a actualizar los conocimientos
necesarios para su actuación profesional.
Debe contribuir al desarrollo, superación y dignificación de la
profesión mediante su propia superación y en la formación de
profesionales jóvenes.
Los principios antes señalados son extensivos a los demás especialistas
que participan en la ejecución de las auditorías, tales como asesores
legales, informáticos, ingenieros u otros profesionales que por sus
especialidades se vinculen con una auditoría determinada.
Conducta
Conductas que como mínimo el auditor debe observar a los efectos de mantener una actitud acorde con su responsabilidad y los principios éticos antes mencionados.
§ Mantener una actitud consecuente con los lineamientos de la
revolución y ser defensor intransigente de los intereses del Estado
Socialista.
§ Cumplir y ser guardián del cumplimiento de la legalidad socialista y
las normas y procedimientos establecidos.
§ Respetar y aplicar las Normas de Auditoría y demás disposiciones
vinculadas con la actividad.
§ Constituir un ejemplo de disciplina laboral y seriedad. Tener siempre
presente que por la labor que realiza, será permanentemente observado
por los dirigentes, funcionarios y demás trabajadores de la entidad
auditada, quienes identifican al auditor como la personificación de la
corrección y honestidad.
§ Guardar absoluta reserva de los conocimientos que, en el curso de la
auditoría, adquiere sobre las operaciones, los dirigentes y el personal
en general de la entidad, e informarlo, solamente a quienes deban
conocerlo, de acuerdo con lo que establece el presente Manual.
§ Verificar la información que reciba confidencialmente y observar
discreción respecto a la identificación del informante.
§ Mantener una relación de mutuo respeto y entendimiento con el
auditado.
§ No incurrir en relaciones comprometedoras, ni solicitar o aceptar
dádivas que pudieran afectar su independencia de criterio o ponerla en
tela de juicio.
§ No utilizar las ventajas de su cargo en provecho propio o de otras
personas.
§ Informar de inmediato a sus superiores de cualquier ofrecimiento que
desmerite su prestigio y ética profesional.
§ Mantener una moral y conducta social adecuadas, tanto durante la
jornada de trabajo como fuera de ella, de manera que sus acciones no
afecten el prestigio personal, el de Ministerio, el del grupo de trabajo
al cual pertenece o el de su profesión.
§ Poseer una reconocida integridad, la cual implica rectitud, sinceridad
y honestidad, lo que resulta esencial para el desempeño de su trabajo.
§ Evitar hacer comentarios o juicios que menoscaben el prestigio
personal y técnico de los demás auditores, independientemente de la
ubicación laboral de éstos.
§ Ser claro y preciso en su informe, el cual debe confeccionar con
espíritu constructivo y sobre la base de hechos cabalmente comprobados y
debidamente sustentados en los papeles de trabajo, los que constituyen
su fuente de pruebas, y deberá abstenerse de hacer señalamientos que no
pueda demostrar.
§ Formular críticas sólo cuando la solución de los problemas sea
factible a nivel de la entidad auditada. De lo contrario se limitará a
plantear la situación o hecho detectado, señalando las gestiones
realizadas por la entidad, encaminadas a su solución.
§ Estar imbuido de un gran interés en su superación cultural y técnica,
como medio de preparación para hacerle frente a las tareas variables y
complejas que se le asigne.
§ Ser cuidadoso con su presencia personal, aseo, pulcritud y evitar
expresiones groseras o vulgares.
Además, el auditor en el desarrollo de su trabajo debe seguir un grupo
de normas de conducta relacionadas específicamente con su actividad que
faciliten sus relaciones con el auditado, como son:
§ No imponer un horario de trabajo distinto al de la dependencia
auditada y evitar entorpecer su rutina de trabajo y, de ser necesario,
coordinarlo con el auditado.
§ No hablar en voz alta.
§ Evitar las preguntas innecesarias y discusiones estériles.
§ Solicitar la información en el momento oportuno.
§ No ausentarse innecesariamente del lugar de trabajo.
§ No hacer comentarios del trabajo, ni dar opinión de la capacidad de
los dirigentes y trabajadores de la entidad que puedan ser escuchadas
por personas ajenas al grupo de auditores.
§ Escuchar las sugerencias de los auditados y reservarse la opinión
hasta que se haya examinado bien el asunto.
5. Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas en Cuba
Estas normas están referidas a la capacidad profesional del personal,
a la independencia de la organización de auditoría y de su personal, al
debido cuidado profesional con que debe practicarse la auditoría y
prepararse los informes respectivos y a la aplicación de controles de
calidad.
Las normas generales son de aplicación a todas las organizaciones de
auditoría que practiquen auditorías sobre entidades del sector estatal,
cooperativo, organizaciones y asociaciones y cualquier persona natural o
jurídica que reciba recursos del Estado o se beneficien con subsidios,
subvenciones, ventajas o exenciones, o que presten servicios o ejerzan
una actividad preferencial del Estado.
Las normas son los principios generales que dirigen y orientan el
trabajo de auditoría. Estas normas establecen el marco conceptual dentro
del cual el auditor decide las acciones a tomar en la preparación, al
llevar a cabo el examen y la presentación de su informe. Estos sirven
para medir la calidad de los objetivos de la auditoría y las acciones
realizadas para alcanzarlas.
Las normas de auditorías en Cuba se dividen en tres grandes grupos:

NORMAS SOBRE ATRIBUTOS
Se refiere a una serie de atributos que deben poseer los auditores
internos para que realicen sus funciones e informen de manera adecuada y
eficaz a la autoridad facultada dentro de las organizaciones a las que
pertenecen. Dentro de ellas se encuentran:
1. Independencia y objetividad.
La actividad de Auditoría Interna debe ser independiente y responder
a la máxima dirección de la Organización, debe estar libre de injerencia
al determinar el alcance de dicha auditoría, al desempeñar su trabajo,
al evaluar y comunicar sus resultados, deben tener una actitud imparcial
y evitar los conflictos de intereses.
Los auditores internos deben abstenerse de evaluar operaciones
específicas de las cuales hayan sido previamente responsables. Existe
impedimento de objetividad si un auditor interno provee servicios de
Auditoría y Consultoría para una actividad en la cual haya tenido
responsabilidad en los tres últimos años del ejercicio económico.
2. Capacidad profesional.
Los auditores internos deben reunir los conocimientos, las aptitudes
y otras competencias necesarias para cumplir con sus responsabilidades,
además de mantenerse actualizados en cuanto a las tecnologías de la
información, riesgos y controles claves y de las técnicas disponibles
basadas en su uso, que le permitan desempeñar el trabajo asignado. Es
necesaria la continua capacitación profesional de dichos auditores, lo
que contribuye al perfeccionamiento constante de sus conocimientos y
aptitudes.
3. Debido cuidado profesional.
Se debe ejercer por parte de los auditores internos el debido cuidado profesional al considerar:
• El alcance necesario para lograr los objetivos del trabajo a
ejecutar.
• La complejidad o nivel de importancia relativa de asuntos,
operaciones, actividades y recursos, a los cuales se les aplican
procedimientos de auditoría.
• La probabilidad de la ocurrencia de errores, irregularidades o
fraudes.
• La utilización de herramientas de auditoría asistida por computadora u
otras técnicas de análisis de datos.
• La adecuación y eficacia de los procesos de gestión de riesgos,
control y dirección.
Se debe ejercer por parte de los auditores internos el debido cuidado
profesional durante un servicio de Consultoría, teniendo en cuenta lo
siguiente:
• Las necesidades y expectativas de la organización, incluyendo la
naturaleza, oportunidad y comunicación de los resultados del trabajo.
• La complejidad relativa y la extensión de la tarea necesaria para
cumplir los objetivos del trabajo.
4. Aseguramiento de la calidad.
La Unidad de Auditoría a cualquier nivel debe desarrollar y mantener
un programa de aseguramiento de calidad y mejora que abarque todos los
aspectos de la actividad de Auditoría Interna y revise continuamente su
eficacia.
Este programa incluye, al menos, el establecimiento de políticas y
procedimientos respecto a:
ü Controles generales de calidad
ü Controles durante el desarrollo de la Auditoría Interna
ü Controles después de culminada la Auditoría Interna.
El programa en su conjunto debe estar diseñado para ayudar a la
actividad de auditoría interna a añadir valor y mejorar las operaciones
de la organización, asegurando que se cumplan con estas normas.
NORMAS SOBRE DESEMPEÑO.
Refieren la naturaleza de las actividades de Auditoría Interna y
proveen criterios de calidad contra los cuales puede medirse la práctica
de estos servicios.
Constituyen el marco de referencia para la ejecución de las acciones
relacionadas con los servicios de Auditoría y de Consultoría. Los
resultados que se obtienen cuando se aplican estas normas son la fuente
principal del contenido del informe correspondiente.
1. Planeamiento.
Ø Consideraciones sobre el planeamiento.
Al planear la Auditoría Interna, el auditor interno debe definir los
objetivos, el alcance y metodología dirigidos a conseguir esos logros.
Los auditores internos al planificar el trabajo, deben considerar:
• Los objetivos de la actividad que está siendo revisada y los medios
con los cuales ésta controla su desempeño.
• Los riesgos significativos de la actividad, sus objetivos, recursos y
operaciones, y los medios con los cuales el impacto potencial del riesgo
se mantiene a un nivel aceptable.
• La adecuación y eficacia de los sistemas de gestión de riesgos y de
Control Interno de la actividad.
• Las oportunidades de introducir mejoras significativas en los sistemas
de gestión de riesgos y de Control Interno de la actividad.
Ø Objetivos de trabajo.
Los auditores internos deben establecer objetivos específicos para cada
trabajo y éstos deben reflejar la evaluación preliminar de los riesgos,
el control interno y la dirección, hasta el grado de extensión que se
considere necesario por el auditor interno.
Ø Alcance del trabajo.
El alcance del trabajo debe tener en cuenta los sistemas, registros,
personal y propiedades físicas relevantes, incluso aquellos bajo control
de terceros.
Ø Asignación de recursos para el trabajo.
Los auditores internos deben determinar los recursos adecuados para
lograr los objetivos del trabajo. El personal debe estar basado en una
evaluación de la naturaleza y complejidad de cada tarea, las
restricciones de tiempo y los recursos disponibles.
Ø Programas de trabajo.
Deben establecer los procedimientos para identificar, analizar, evaluar
y registrar información durante la ejecución de la Auditoría Interna. El
programa de trabajo debe ser aprobado con anterioridad a su implantación
y cualquier ajuste ha de ser autorizado oportunamente por la persona
facultada, pueden variar en forma y contenido dependiendo de la
naturaleza del trabajo.
Ø La Auditoría Interna en un ambiente de sistemas de información
automatizado.
Al planear la Auditoría Interna debe obtener una comprensión de la
importancia y complejidad de las actividades del sistema de información
automatizado establecido y la disponibilidad de datos para su uso.
2. Supervisión y revisión.
Es un proceso técnico que consiste en dirigir y controlar la
Auditoría Interna desde su inicio hasta la presentación del informe al
nivel competente; determina si se están alcanzando los objetivos
previstos y dirigir los esfuerzos hacia su cumplimiento,
La revisión del trabajo de los auditores internos debe realizarse
periódicamente en dependencia con el avance en las distintas fases de la
auditoría.
El trabajo de los auditores internos agrupados en una unidad de auditoría interna debe ser revisado por el jefe de grupo y supervisado por el dirigente o funcionario facultado para ello; y el realizado por los supervisores debe reflejarse en un documento escrito como constancia de esta acción, reflejando las insuficiencias o fallas técnicas detectadas y las recomendaciones que de ellas se deriven.
3. Leyes y demás disposiciones legales.
El auditor interno tiene la obligación de conocer las disposiciones
legales aplicables en la organización a la cual pertenece para diseñar
el programa de trabajo, de tal forma que le permita obtener una
seguridad razonable acerca del cumplimiento de las disposiciones legales
y las obligaciones contractuales, que sean significativas para la
consecución de los objetivos de la Auditoría Interna.
Ø Limitaciones de la Auditoría Interna.
Siempre que se apliquen las presentes normas al efectuar una Auditoría
Interna, tenemos la seguridad razonable de que se hayan logrado sus
objetivos, toda vez que provee condiciones y procedimientos de trabajo,
sin embargo, no garantizan el descubrimiento de actos de incumplimiento.
El descubrimiento posterior de actos de incumplimiento cometidos durante
el período de la Auditoría Interna no significa que el desempeño de los
Auditores Internos haya sido inadecuado, siempre y cuando ésta se haya
efectuado de acuerdo con estas normas.
4. Calidad de la evidencia.
Los resultados, las conclusiones y las recomendaciones incluidas en
el informe de auditoría deben estar basados en evidencias que sean
suficientes, competentes y relevantes.
La evidencia se puede clasificar en:
• Evidencia físicas.
• Evidencia documental.
• Evidencia testimonial
• Evidencia analítica
• Evidencia informática
Los requisitos básicos de la evidencia están referidos a:
– Suficientes: cuando por los resultados de la aplicación de una o
varias pruebas, el auditor interno pueda adquirir certeza razonable de
que los hechos revelados se encuentran satisfactoriamente comprobados.
– Competentes: se refiere a que la evidencia debe ser válida y
confiable. El auditor interno debe considerar cuidadosamente si existen
razones para dudar de la validez e integridad de la evidencia.
– Relevantes: se refiere a la relación que existe entre la evidencia y
su uso. La información que se utilice para demostrar o refutar un hecho
es relevante si guarda una relación lógica y patente con ese hecho.
También está muy relacionada con los objetivos previstos en la Auditoría
Interna y el vínculo directo y claro que debe existir entre éstos y la
evidencia analizada.
Ø Hallazgos de la Auditoría Interna.
Al sustentar las evidencias detectadas en su relación con los objetivos
previstos y las normas establecidas, los hallazgos deben contener
elementos tales como la condición actual, los criterios aplicables, el
efecto y la causa.
Ø Errores, irregularidades o fraudes.
Los errores se refieren a acciones u omisiones no intencionales
cometidos por los funcionarios responsables, que no afectan
significativamente la razonabilidad de la información económico –
financiera o de otro tipo que emite la organización.
Las irregularidades o fraudes se refieren a acciones u omisiones
intencionales por parte de uno o más individuos de entre la
administración, los encargados del mando, empleados o terceras partes,
que implique el uso de engaño para obtener una ventaja injusta o ilegal.
Ø Papeles de trabajo.
Constituyen el único vínculo entre el trabajo de planeamiento, la
ejecución y el informe que se elabore. Por tanto, deben contener la
evidencia necesaria para fundamentar los hallazgos, conclusiones y
recomendaciones que se presentan en el informe.
Los papeles de trabajo deben ser salvaguardados y conservados durante el
tiempo establecido por la Ley, y cada organismo debe garantizar su
cumplimiento.
Si en el transcurso de dicho término no se ha ejecutado una nueva
Auditoría Interna, los papeles de trabajo deben conservarse hasta que
ésta se ejecute, oportunidad en la que se analizará la conveniencia de
conservar o no todos o una parte de éstos.
5. Gestión de riesgos.
Ø Servicios de Auditoría.
Se debe valorar por parte de los auditores internos la cantidad y
calidad de las exposiciones al riesgo referidas a la administración,
custodia y protección de los recursos disponibles, operaciones y
sistemas de información de la organización, teniendo en cuenta los
objetivos siguientes:
• Confiabilidad e integridad de la información financiera y operacional.
• Eficacia y eficiencia de las operaciones.
• Control de los recursos de todo tipo a disposición de la entidad.
• Cumplimiento de las leyes, reglamentos, políticas y contratos.
Ø Servicios de Consultoría.
Los auditores internos al realizar los trabajos de consultoría deben
considerar el riesgo compatible con los objetivos del trabajo y estar
alertas a la existencia de otros riesgos significativos.
Deben incorporar los conocimientos del riesgo obtenidos, en los procesos
de identificación, análisis y evaluación de las exposiciones de riesgo
significativas en la organización.
Ø Riesgos inherentes al ambiente de sistemas de información
automatizados.
Los riesgos pueden provenir de:
• Deficiencias en actividades generales del sistema de información
automatizado.
• Desarrollo y mantenimiento de programas.
• Soporte tecnológico del software de sistemas.
• Operaciones.
• Seguridad física.
• Control sobre el acceso a programas.
La naturaleza de los riesgos y las características del Control Interno
integrado al sistema de información automatizado incluye lo siguiente:
• Falta de rastro de las transacciones.
• Falta de segregación de funciones.
6. Control Interno.
La actividad de Auditoría Interna debe estar presente en el proceso
de perfeccionamiento continuo del Sistema de Control Interno que se
realiza en la organización para la evaluación y calificación de la
eficiencia y eficacia del sistema implantado.
Los procesos asociados a la evaluación de la confiabilidad,
razonabilidad y funcionalidad del Sistema de Control Interno
implementado deben ser a partir del conocimiento y los procedimientos
específicos asociados a los componentes principales del Control Interno;
a saber:
• Ambiente de control.
• Evaluación de riesgos.
• Actividades de control.
• Información y comunicación.
• Supervisión o monitoreo.
7. Apoyo a la Dirección estratégica.
La actividad de Auditoría Interna debe participar en la vigilancia del
adecuado funcionamiento del Sistema de Control Interno, así como en la
propuesta de las recomendaciones necesarias para mejorar los procesos de
dirección.
Los auditores deben participar, junto con los demás integrantes, en los
procesos vinculados con la evaluación del diseño, implantación y
eficacia de los objetivos, programas y actividades de la organización,
relacionados con la ética y los valores organizacionales.
NORMAS DE INFORMACIÓN.
Establecen los criterios para la presentación de los informes
elaborados como resultado de los servicios de Auditoría y Consultoría
ejecutados a cualquier nivel.
v Forma y contenido.
Los auditores internos deben preparar informes por escrito para
comunicar los resultados de cada servicio de Auditoría y Consultoría
ejecutados a cualquier nivel.
El informe debe incluir:
• Los objetivos de la Auditoría Interna, su alcance y metodología.
• Exponer con claridad los hallazgos significativos y sus conclusiones.
• Declarar que la Auditoría Interna se realizó de acuerdo con estas
normas.
Los informes por escrito son necesarios para:
• Comunicar los resultados de la Auditoría Interna a los dirigentes y
funcionarios que correspondan de los niveles de dirección facultados
para ello;
• Reducir el riesgo de que los resultados sean mal interpretados; y
• Facilitar el seguimiento para determinar si se han adoptado las
medidas correctivas apropiadas.
Formato general de los informes de Auditoría Interna.
Ø Encabezamiento
El informe debe contener en su formato, al menos, los datos siguientes:
• Nombre de la organización a la que pertenece
• Orden de trabajo No.
• Entidad.
• Subordinación
• Tipo de Auditoría.
• Fecha de inicio.
• Fecha de terminación.
• Responsable.
Después de los datos antes consignados, se titula el documento con el
nombre de “INFORME”.
Ø Introducción.
En esta sección del informe se consigna lo siguiente:
• Una breve caracterización de la organización auditada.
• Los objetivos de la Auditoría Interna, así como las causas de
incumplimiento de alguno de ellos.
• El alcance debe expresar la profundidad y cobertura del trabajo.
• La declaración en el informe de que la Auditoría Interna se realizó de
conformidad con estas normas, de no ser así debe expresarse que normas
no se cumplieron y las consecuencias que trajo.
• Las limitaciones en el alcance de la auditoría.
• La metodología debe explicar claramente los programas de trabajo
diseñados y las técnicas empleadas.
• El informe se dirige al máximo nivel de dirección al que está
subordinado el auditor interno.
Ø Conclusiones
En esta sección se deben tener en cuenta los criterios generales
siguientes:
• Deducciones lógicas basadas en los hallazgos de los auditores
internos.
• No deben constituir la repetición de lo consignado en la sección
Resultados del propio informe, sino una síntesis de los hechos y
situaciones fundamentales comprobadas.
• Debe reflejarse, de forma general, las causas fundamentales que
originaron el error, irregularidad o fraude planteado, así como las
consecuencias directas e indirectas que pudieran derivarse de estos
hallazgos.
• Se expone la calificación otorgada de acuerdo con los resultados del
servicio de Auditoría ejecutado.
Ø Resultados.
Deben tenerse en cuenta los criterios generales siguientes:
• El jefe de grupo determina los hallazgos más significativos que
deben incluirse en el informe; a partir de las evidencias suficientes,
competentes y relevantes reunidas para cumplir los objetivos.
• Siempre que sea posible, los auditores internos deben incluir
información de los antecedentes necesarios de los hallazgos más
significativos.
• Los comentarios deben ser precisos y organizados; reflejando, siempre
que sea posible, las disposiciones jurídicas que se incumplen.
• No se incluyen señalamientos vinculados con hechos que no estén
debidamente comprobados y recogidos en los papeles de trabajo.
• Deben consignarse todos los casos significativos de incumplimientos de
las leyes, demás disposiciones y del control interno.
• Se deben cuantificar los hallazgos de auditoría en todos los casos que
sea posible.
• Debe incluirse en el contenido del informe aquellas tablas que por su
tamaño lo permitan. En los casos en que éstas sean extensas deben
presentarse como anexos al informe.
• En los casos de los servicios de Auditoría, debe consignarse el
resultado de la reunión de conclusiones con los dirigentes y
funcionarios en los distintos niveles en que se hayan efectuado.
• También se pueden incluir, entre otros, las siguientes cuestiones:
- Los logros importantes de la administración.
- Cuando cierta información no pueda ser revelada, debe expresarse la
naturaleza de la información omitida y las razones que justifican su
omisión.
- Cuando proceda, se comparan los resultados de cada tema con los
obtenidos en el servicio de Auditoría anterior.
Ø Recomendaciones.
• Los auditores internos deben incluir en el informe sus
recomendaciones, a partir de los errores, irregularidades o fraudes
detectados durante la Auditoría Interna.
• Las recomendaciones son más constructivas cuando se encaminan a atacar
las causas de los problemas observados.
Es necesario que las medidas que se recomiendan sean factibles y que su
costo se corresponda con los beneficios esperados.
Ø Despedida.
• Debe consignarse el término para presentar las discrepancias con el
contenido del informe, de existir éstas.
• De igual forma, debe expresar el término para enviar el Plan de
Medidas, así como informar al nivel superior la situación que presentan
las deficiencias halladas durante la ejecución del servicio.
• Cuando proceda, debe exponerse una nota de agradecimiento a los
dirigentes, funcionarios y demás trabajadores por la colaboración
prestada en la realización de la Auditoría Interna.
• Deben consignarse los nombres y apellidos del Auditor Interno jefe de
grupo, cargo, firma y número del Registro de Auditores de la República
de Cuba. También debe dejar constancia de su media firma en cada página
del informe.
Ø Anexos.
• Se relacionan los anexos que se acompañan al informe.
• En los casos en que se hayan determinado incumplimientos de la ley,
demás regulaciones, principios y normas establecidas o cualesquiera
otras acciones u omisiones que afecten la buena marcha de la
organización, el auditor interno debe presentar una Declaración de
Responsabilidad Administrativa.
Actas de análisis del informe.
Durante la ejecución deben irse efectuando reuniones de análisis con los jefes de las áreas verificadas o partes vinculadas con los hechos, para tratar los hallazgos comprobados. Como constancia de los asuntos tratados en cada reunión, debe levantarse un acta, en la cual figuren los nombres y cargos de cada participante, los asuntos tratados, los criterios expuestos por los jefes de las áreas verificadas (sean razonables o no) y la fecha en que se efectúa. Debiendo modificar su informe, si considera válidos los criterios recibidos.
Las actas deben ser firmadas por la persona responsabilizada con el
área o tema analizado y el auditor interno, quienes deben obtener cada
uno, un ejemplar de dicha acta.
Las actas del análisis final del informe deben ser firmadas por el
máximo nivel de dirección del área, tema o de la organización, según
proceda, y por el auditor interno jefe de grupo.
v Oportunidad y presentación.
Los informes deben emitirse lo más pronto posible para que su contenido pueda ser utilizado oportunamente por los dirigentes o funcionarios de la administración y del nivel superior correspondiente, así como por otros interesados.
El informe debe ser completo, exacto, objetivo y convincente, así
como lo suficientemente claro y conciso como lo permitan los asuntos que
trate.
Informes especiales y provisionales o parciales.
Si en el desempeño de sus funciones, los auditores internos detectan irregularidades o fraudes relacionados con hechos presuntamente delictivos, están obligados a presentar un informe considerado como Especial ante las autoridades competentes, al que se le adjuntan los documentos probatorios originales previamente ocupados.
Los auditores internos deben considerar la presentación de un informe
provisional donde se detallen asuntos de importancia que requieran de
una inmediata atención de los dirigentes y funcionarios, antes de
terminar el informe final.
v Comunicación de los resultados.
Los informes deben comunicarse oportunamente a los dirigentes y funcionarios que están autorizados para recibirlos por las disposiciones legales vigentes, a fin de que tomen acciones respecto a los hallazgos y recomendaciones. Si la Auditoría Interna comprende asuntos confidenciales por razones de seguridad u otras causas, debe restringirse su distribución a los niveles autorizados.
Al confeccionar el informe se deben considerar los siguientes principios:
« Puntualidad
« Exactitud
« Lógica
« Claridad
« Propósito
6. Objetivos de la Auditoría
Para elevar la eficiencia de nuestra economía el país se ha planteado
diversas tareas, en la cual los auditores tienen la alta responsabilidad
de garantizar, que el avance en todos los sectores se realice sobre
bases firmes, partiendo de datos confiables, eliminando las
manifestaciones de robos y desvíos de recursos; que además del
importante daño moral que ocasionan, hacen ineficientes y no
competitivas a las empresas.
Los objetivos fundamentales de la Auditoría son:
« Evaluar el control de la actividad administrativa y sus resultados.
« Examinar sus operaciones contables, financieras y la aplicación de las
correspondientes disposiciones legales, dictaminadas sobre la
racionabilidad de los resultados expuestos en los estados financieros,
así como evaluar otros elementos que de conjunto, permitan elevar la
eficiencia, economía y eficacia en la utilización de los recursos.
« Prevenir el uso indebido de recursos de todo tipo y propender a su
correcta protección.
« Fortalecer la disciplina administrativa y económico-financiera de las
entidades mediante la evaluación e información de los resultados a quien
corresponda.
« Coadyuvar al mantenimiento de la honestidad en la gestión
administrativa y a la preservación de la integridad moral de los
trabajadores.
7. Etapas de la ejecución de la auditoría
Exploración
La exploración es la etapa en la cual se realiza el estudio o examen
previo al inicio de la auditoría con el propósito de conocer en detalle
las características de la entidad a auditar para tener los elementos
necesarios que permitan un adecuado planeamiento del trabajo a realizar
y dirigirlo hacia las cuestiones que resulten de mayor interés de
acuerdo con los objetivos previstos.
Los resultados de la exploración permiten, además, hacer la selección y
las adecuaciones a la metodología y programas a utilizar; así como
determinar la importancia de las materias que se habrán de examinar.
También posibilita valorar el grado de fiabilidad del control interno
(contable y administrativo) así como que en la etapa de planeamiento se
elabore un plan de trabajo más eficiente y racional para cada auditor,
lo que asegura que la auditoría habrá de realizarse con la debida
calidad, economía, eficiencia y eficacia; propiciando, en buena medida,
el éxito de su ejecución.
Una vez emitida la Orden de Trabajo, el jefe de grupo procede a
ejecutar esta etapa, acopiando información en su centro y en la entidad
a auditar para conocer en detalle las características de la misma en
cuanto a su estructura organizativa, flujo de producción o servicios que
presta, resultados de auditorías anteriores, etc.
Es conveniente que esta etapa concluya antes de la incorporación del
resto del personal, lo que posibilita que cada auditor disponga de su
plan de trabajo individual desde el inicio de la auditoría.
En la entidad se deben efectuar entrevistas con los principales
dirigentes con el propósito de explicarles el objetivo de la auditoría,
y conocer o actualizar en detalle los datos en cuanto a estructura,
cantidad de dependencia, desenvolvimiento de la actividad que
desarrolla, flujo de la producción o de los servicios que presta y,
otros antecedentes imprescindibles para un adecuado planeamiento del
trabajo a ejecutar.
Resulta imposible prever todas las cuestiones que pudieran ser de
interés conocer en esta etapa, por lo que a continuación se señalan los
puntos más importantes o generales a captar, revisar o actualizar en la
entidad; los que no necesariamente son absolutos, pudiendo el jefe de
grupo, como se señala, eliminar o adicionar algunos, según
circunstancias u objetivo de la auditoría:
§ Datos actualizados de la entidad, que incluyen entre otros: nombre,
dirección, teléfono, fax, E-Mail, horario de trabajo y estructura
organizativa.
§ Unidades organizativas que la integran.
§ Actividades principales que desarrolla.
§ Licencias para operar en moneda nacional y/o divisas.
§ Bancos con los cuales opera, (internos y en el extranjero), nombres,
números de las cuentas bancarias y firmas autorizadas a operar las
mismas.
§ Nombres del Director, Subdirector Económico y Contador Principal o
cargos equivalentes, así como las fechas respectivas en que tomaron
posesión.
§ Personal que labora en el área de Contabilidad y Finanzas; resumiendo
las funciones que realiza.
§ Situación del Expediente Único de Auditoría y su contenido; revisando
las últimas auditorías, tanto internas como externas, las inspecciones,
comprobaciones y verificaciones fiscales efectuadas en la entidad.
§ Disposiciones dictadas en relación con las conclusiones,
recomendaciones establecidas en los informes anteriores y notificaciones
de responsabilidad administrativas.
§ Grado de descentralización de la contabilidad, cantidad de centros
contables que posee, cuentas bancarias que operan los mismos e
información que emiten.
§ Plan de cuentas.
§ Cantidad de almacenes e importancia de éstos en atención a número de
renglones, valor de sus existencias y características de los productos.
§ Normas y procedimientos específicos que utilizan.
§ Los sistemas informáticos que se aplican en los diferentes subsistemas
y su evaluación dentro del contexto del control interno.
§ Situación de los registros de contabilidad en uso y fecha de la última
anotación en cada uno de ellos.
§ Fecha de confección de los últimos estados financieros. De ser posible
y necesario, precisar resultados económicos.
§ Declaración jurada de impuestos.
§ Presupuesto y sus modificaciones, así como la ejecución del mismo.
Además, se debe efectuar un recorrido por las áreas que conforman la
entidad a fin de observar el funcionamiento en su conjunto.
En los casos que corresponda, se debe examinar también:
§ La escritura de constitución de la sociedad, tomando nota de fecha de
constitución, capital autorizado, clases de acciones, número de acciones
de cada clase y sus valores nominales, inscripción en el Registro de la
Cámara de Comercio, Registro Mercantil, Registro de Contribuyente, y
demás documentos relacionados con depósitos de acciones en custodia por
el banco, escritura de modificación de capital, etc.
§ Los documentos oficiales que amparen las relaciones financieras o
inversiones con o en otras entidades.
§ Certificaciones del área legal.
§ Libro de actas de la Junta Directiva o Consejo de Dirección para
precisar lo relacionado con:
§ Estatutos o reglamento.
§ Análisis y aprobación de los estados financieros mensuales.
§ Determinación sobre el destino de las utilidades obtenidas,
declaración de dividendo, creación de reserva, etc.
§ Bonificaciones declaradas.
§ Principales convenios de participación en los beneficios o de otra
índole (internos y externos).
§ Pérdidas en suscripción de acciones.
§ Autorización para aumento o disminución de capital.
§ Compra y venta de acciones en tesorería.
Como resultado de esta exploración el jefe de grupo puede sugerir al
supervisor variar el objetivo de la auditoría o su alcance.
Es posible que por determinadas razones no se requiera desarrollar esta
etapa en una auditoría específica, cuestión que se debe consignar en un
documento firmado por el jefe de grupo, aprobado por el supervisor
actuante y archivado en el expediente de auditoría.
Planeamiento
El trabajo fundamental en esta etapa es el definir la estrategia que se
debe seguir en la auditoría a acometer, lo cual conlleva a planear los
temas que se deben ejecutar, de manera que aseguren la realización de
una auditoría de alta calidad y que se logre con la economía,
eficiencia, eficacia y prontitud debidas.
Partiendo de los objetivos y alcance previstos para la auditoría y
considerando toda la información obtenida y conocimientos adquiridos
sobre la entidad en la etapa de la exploración, el jefe de grupo procede
a planear las tareas a desarrollar y las comprobaciones necesarias para
alcanzar los objetivos de la auditoría.
Igualmente, debe determinar la importancia relativa de los temas que se
van a auditar y reevaluar la necesidad de personal de acuerdo con los
elementos de que dispone.
Después de que se ha determinado el tiempo a emplear en la ejecución de
cada comprobación o verificación, se procede a elaborar el plan global o
general de la auditoría, el que se debe recoger en un documento que
contenga como mínimo:
§ Definición de los temas y las tareas a ejecutar.
§ Nombre del o los especialistas que intervendrán en cada una de ellas.
§ Fecha prevista de inicio y terminación de cada tarea, considerando
desde la exploración hasta la conclusión del trabajo.
Igualmente se confecciona el plan de trabajo individual de cada
especialista, considerando como mínimo:
§ Nombre del especialista.
§ Definición de los temas y cada una de las tareas a ejecutar.
§ Fecha de inicio y terminación de cada tarea.
Cualquier ampliación del término previsto debe estar autorizada por el
supervisor u otro nivel superior; dejando constancia en el expediente de
auditoría.
Según criterio del jefe de grupo, tanto el plan general de la auditoría,
como el individual de cada especialista, pueden incluirse en un solo
documento en atención al número de tareas a ejecutar, cantidad de
especialistas subordinados, etc.
Con independencia de la variante que se utilice, el jefe de grupo debe
considerar las columnas imprescindibles para consignar en cada tarea el
período real de ejecución, así como el espacio necesario para registrar
las incidencias en cada tarea/especialista o del tema en su conjunto;
consignando los comentarios que procedan o incumplimiento del término
establecido, de existir éste.
En todas las auditorías estos planes deben ser analizados con el
supervisor, quien debe tener conocimiento de los mismos. Igualmente, los
especialistas deben estar impuestos del plan general de la auditoría, lo
que ayudaría a que el trabajo del colectivo sea mucho más eficaz.
Todo ello permite seguir la ejecución de cada trabajo y poder determinar
si se cumplen en el tiempo previsto.
Supervisión
El propósito esencial de la supervisión es asegurar el cumplimiento
de los objetivos de la auditoría y la calidad razonable del trabajo. Una
supervisión y un control adecuados de la auditoría son necesarios en
todos los casos y en todas las etapas del trabajo, desde la exploración
hasta la emisión del informe y su análisis con los factores de la
entidad auditada.
Asimismo, debe garantizar el cumplimiento de las Normas de Auditoría y
que el informe final refleje correctamente los resultados de las
comprobaciones, verificaciones e investigaciones realizadas.
Una supervisión adecuada debe asegurar que:
Todos los miembros del grupo de auditoría han comprendido, de forma
clara y satisfactoria, el plan de auditoría, y que no tienen
impedimentos personales que limiten su participación en el trabajo.
La auditoría se ejecuta de acuerdo con las Normas de Auditoría y las
prácticas generalmente aceptadas para esta actividad.
Se sigue el plan de auditoría elaborado al efecto y se aplican los
procedimientos previstos, considerando las modificaciones autorizadas.
Los papeles de trabajo contengan evidencias que sustenten
correctamente los señalamientos en el informe final.
En el informe final de la auditoría se expongan las conclusiones,
detalles y recomendaciones que se consideren pertinentes de acuerdo con
los resultados de las revisiones efectuadas.
La supervisión tiene normalmente dos niveles de ejecución: el que
corresponde al que se realiza sistemáticamente por el jefe de grupo y el
que acomete el funcionario del designado como supervisor.
Lo anterior permite que el jefe de grupo revise el trabajo del resto de
los auditores vinculados con la auditoría y el supervisor, el trabajo
del jefe de grupo; además, de forma más general, el de la auditoría en
su conjunto.
Evaluación
Se debe evaluar el trabajo del personal que directamente labora en una
auditoría al concluir la misma; esta tarea se debe efectuar con la mayor
objetividad posible, valorando profundamente y con justeza cada uno de
los indicadores que se analizan.
Una correcta evaluación contribuye al mejoramiento del trabajo, al mismo
tiempo que estimula los buenos resultados individuales; permitiendo por
otra parte que el evaluado tome conciencia de las limitaciones que se le
señalan y elimine las mismas.
8. El programa de auditoría
Se define como la relación detallada de las acciones de comprobación e investigación que debe realizar el auditor para dar respuesta a los objetivos propuestos en cualquier tipo de auditoría, el cual juega un papel primordial, pues el logro o no de los objetivos de una auditoría estará determinada, entre otros factores, por la calidad del programa que se diseñe para la realización de la misma.
Constituyen un instrumento de vital importancia en la profesión de auditoría, ya que señala concretamente las orientaciones sobre la forma en que habrá de organizarse la revisión y formula una serie de procedimientos; el auditor debe seleccionar lo que estime procedente para cada trabajo en particular, en dependencia de los sistemas establecidos en la entidad, de las políticas implantadas y del grado de cumplimiento que se haga de ellos.
La etapa de planificación cierra con la preparación y aprobación de los programas detallados, que el auditor preparará con el fin de establecer la conexión entre los objetivos y los procedimientos que seguirá en la fase de ejecución o trabajo de campo.
Un programa de auditoría documenta la relación lógica entre los
objetivos y los procedimientos de auditoría a realizarse durante el
cumplimiento de esos objetivos, además garantizan el cumplimiento de las
normas de auditoría y proporcionan una forma de evidencia sobre el
debido cuidado y el juicio profesional en la planeación de la etapa de
examen. Los programas de auditoría escritos proporcionan una garantía de
que existe un enfoque consistente hacia la auditoría y una comunicación
clara de los objetivos y procedimientos.
Entre los objetivos se encuentran:
Ø Ofrecer en forma detallada el trabajo a realizar.
Ø Servir de instrumento de control del desarrollo del trabajo.
Ø Posibilitar la distribución del trabajo entre los integrantes del
grupo de auditoría.
Ø Facilitar la sustitución de un auditor por otro en cualquier
circunstancia que sea necesario
Los programas de auditoría sirven como:
§ Una guía para obtener evidencia competente, relevante y suficiente
durante la fase de la ejecución de la auditoría de una manera rentable.
§ Un marco de trabajo para asignar trabajo entre los miembros del equipo
de auditoría.
§ Un medio de transferencia de conocimiento al personal nuevo.
§ Una base para documentar el trabajo hecho y el ejercicio de la debida
precaución.
En el desarrollo de un programa de auditoría, es importante que los procedimientos:
Cuenten los objetivos y estándares de auditoría; que permitan que
la evidencia relevante sea recopilada en casos que maximizarán el
impacto de la auditoría.
Sean claramente establecidos e incluyan claramente el suficiente
detalle para permitirles ser leídos y entendidos fácilmente por quienes
realizan la auditoría.
Sean organizados de una manera lógica, de tal manera que el examen de
auditoría se puede conducir tan eficientemente como sea posible.
Forman un método eficiente de recolectar suficiente evidencia sin la
prueba superflua.
Toman en cuenta cualquier trabajo o investigación relacionada sobre el
asunto.
El orden en que deben ejecutarse los pasos del programa de auditoría, es
una decisión del auditor responsable del trabajo, pues no existe una
metodología única que lo establezca; debiendo tomar en consideración en
su decisión entre otros aspectos los siguientes:
Ø Complejidad de los procedimientos a ejecutar.
Ø Tiempo de ejecución de los procedimientos.
Ø Tipo de verificación: externa o interna.
Ø Relaciones lógicas de antecedente-consecuente entre los
procedimientos.
Ø Niveles de riesgo evaluados.
Ø Auditores disponibles y su nivel de experiencia.
Ventajas:
Ø Son una guía o plan a seguir con el mínimo de dificultades o
confusiones.
Ø El jefe de grupo de auditores, puede planear las tareas que deberán
realizar sus ayudantes utilizando sus capacidades al máximo.
Ø Una vez concluida la auditoría, estos programas sirven para verificar
que no se omitió ningún procedimiento.
Ø Si el encargado de la auditoría es asignado a otro trabajo, su sucesor
puede observar, rápida y fácilmente lo realizado y lo pendiente.
Ø Sirve de guía para la planeación de futuras auditorías. El auditor
está en facultad de aumentar o reducir el programa antes de iniciar la
revisión con el fin de investigar problemas especiales.
Ø El programa capacita al auditor para determinar con precisión el
alcance y efectividad de los procedimientos que empleará en la revisión.
Ø El programa de auditoría realizado fijará la responsabilidad que
corresponde a cada parte de la revisión.
Las desventajas que conlleva la utilización de los programas de
auditoría estandarizados, desaparecen si se tiene en consideración que
deben ser flexibles, o sea, que se pueden modificar a medida que las
circunstancias lo requieran.
Cuando el auditor actuante considere que es necesario realizar
modificaciones a los pasos del programa, por alguna circunstancia, ya
sea añadiendo o eliminando alguno, así como cualquier modificación con
respecto al tamaño de la muestra, método de selección o período de
comprobación, debe consultar previamente al Jefe de Grupo o al
Supervisor, que son los encargados de analizar la situación y tomar las
medidas que se consideren pertinentes.
Las modificaciones al programa deben registrarse en el mismo y estar
debidamente inicialadas por el Jefe de Grupo o Supervisor como
constancia de su aprobación.
Es obligación del Jefe de Grupo y el Supervisor, revisar el programa
cada vez que realicen un chequeo de la marcha del trabajo en una entidad
bajo examen debiendo dejar plasmada su firma como evidencia además de su
funcionamiento, como parte del mecanismo o sistema de control.
De no poder cumplimentar algún paso del programa o no puedan
ejecutarse totalmente los procedimientos establecidos a causa de
situaciones ajenas al auditor, como pueden ser; la falta de documentos
justificativos, atrasos considerables en el registro de operaciones,
imposibilidad de realizar inventarios físicos de medios materiales o
arqueos de efectivo, etc., inmediatamente el auditor actuante debe
informar al Jefe de Grupo o Supervisor para determinar las medidas
específicas a tomar en cada caso.
Si estas situaciones no pueden resolverse con la administración de la
entidad bajo examen o que implicasen serios incumplimientos de los
objetivos de trabajo, el Jefe de Grupo o el Supervisor debe informarlo a
la dirección de la entidad auditora para que se tomen las decisiones
correspondientes.
Los programas de trabajo pueden variar en forma y contenido dependiendo
de la naturaleza del trabajo.
De forma general un programa de auditoría debe contener elementos tales
como:
® Nombre de la organización auditora.
® Título del programa.
® Objetivos del programa.
® Introducción al programa. (dónde se va aplicar el programa,
características de la entidad a auditar, etc.)
® Número del paso o punto del programa.
® Descripción del paso o punto del programa.
® Tamaño de la muestra.
® Período a revisar.
® Método de selección de la muestra.
Si el programa es confeccionado por el auditor debe contener, además de
los elementos anteriores, lo siguiente: Firma del auditor actuante y
Firma del Jefe de Grupo y el Supervisor.
Los programas de auditoría necesitan ser desarrollados después de
obtener una comprensión de la entidad, de identificar líneas de
consulta, de definir objetivos y alcance de la auditoría y establecer
los estándares de la auditoría, ya que éstos constituyen las entradas
claves de un programa de auditoría.
El programa de auditoría debe ser desarrollado antes de proceder a
recolectar evidencia de tal manera que el proceso de recolección de
evidencia sea eficiente y eficaz.
9. Mecanismos
Es necesario que el auditor con el fin de verificar, ampliar o
analizar la información compilada utilice mecanismos puestos a su
disposición tales como: visitas, inspecciones, entrevistas y cruce de
información.
Para lograr un mejor conocimiento de la entidad debe tener en cuenta los
siguientes pasos:
ù Revisar el archivo permanente.
Cuando la entidad ha sido visitada, el auditor podrá encontrar
información en el archivo permanente. Dicha revisión se convierte en un
insumo básico cuyo resultado es un conocimiento general de la
organización, de sus operaciones y canales de comunicación.
ù Recopilar información en la entidad auditada.
El análisis anterior permite al auditor solicitar al organismo la
información que cubra las necesidades de conocimiento, verificación y
actualización de datos.
ù Clasificar la información por áreas de interés.
Deberá organizar la información de manera tal que adquiera conocimiento
y entienda el “quehacer” de la entidad.
Estas líneas generales se traducen en insumos para la elaboración del
Memorandum de Planeamiento o Plan de Auditoría. El propósito de este
trabajo es obtener una visión global de la organización, su
funcionamiento y registro de las fuentes.
Independientemente del tipo de control que se aplique, llevar a cabo una
auditoría es tener en cuenta un proceso sistemático que cuenta con
cuatro fases fundamentales: Planeación, Ejecución, Comunicación de
resultados y seguimiento.
10. Técnicas de auditoría
El auditor utiliza métodos prácticos de investigación y pruebas para
lograr la información y comprobación necesarias que le permiten emitir
su opinión profesional que constituyen las técnicas de auditoría, entre
las que se encuentran:
Inspección.
Examen minucioso de los recursos físicos y de los documentos para
determinar su existencia y autenticidad de un activo o de una operación
registrada en la contabilidad, o presentada en los estados financieros.
Observación.
Presencia física para apreciar operaciones concretas que involucren al
personal, procedimientos y procesos, como medio de evaluación de la
propiedad o de las actividades.
Confirmación.
Comunicación independiente de una parte ajena para determinar la exactitud y validez de una cifra o hecho registrado:
q Positivo.
q Negativo.
q Ciego.
Investigación
Es una de las técnicas más importantes y consiste en examinar acciones, condiciones, acumulaciones de activos y procesamiento de activos y pasivos, con el objetivo de ver la realidad del tema bajo estudio y obtener las respuestas orales o escritas a preguntas concretas relacionadas con las áreas de importancia de la auditoría. Puede emplear cualquiera de las técnicas de auditoría, o todas ellas. Su objetivo es obtener evidencia suficiente y competente para apoyar una posición predeterminada.
Confrontación.
Seguimiento del registro y traspaso de transacciones concretas a
través del proceso de contabilidad, como medio de ratificación de la
validez de las transacciones y del sistema de contabilidad.
Realización de nuevos cálculos.
Repetición de los cálculos matemáticos necesarios para establecer su
exactitud.
Revisión de documentos y comprobantes.
Examen de las pruebas escritas, como una factura de compra u hoja de
pedido recibidos como justificación de una transacción, asiento o saldo
de cuenta.
Recuentos.
Recuento físico de los recursos individuales y documentos, de forma
secuencial, según sea necesario, para justificar una cantidad.
Exploración.
Evaluación de determinadas características de la información como método
de identificación de aquellas partidas que requieren un examen
adicional.
Análisis.
Recopilar y manipular información con el objetivo de llegar a una
deducción lógica. Determina las relaciones entre las diversas partes de
una operación, así como el impacto real sobre la organización de las
acciones de sus partes, o el efecto de acuerdos, contratos y
reglamentos. Incluye procesos analíticos como: análisis de tendencias,
regresión lineal, análisis de relaciones y otros métodos.
Certificación.
Obtención de un documento en el que se asegure la verdad de un hecho,
legalizado, por lo general, mediante la firma de una autoridad.
Evaluación.
Es el proceso de arribar a una decisión basada en la información
disponible. La evaluación depende de la experiencia y juicio del auditor
y constituye la sustancia de los resultados de la auditoría. Una
evaluación imprime el sello profesional del auditor.
Simulación.
Es una técnica de verificación que consiste en duplicar las operaciones
reales utilizando los datos de un período determinado; cotejando los
resultados con los reales, proporciona una base para probar mediante la
comparación, la razonabilidad, confiabilidad y legitimidad de la misma.
11. Muestreos
Constituye una decisión importante para los auditores la
determinación de la cantidad y el tipo de evidencia que deben reunir, un
aspecto importante de esta decisión es la respuesta a la pregunta: ¿Qué
tan grande debe ser la muestra seleccionada?
Entre los factores que debe tomar en cuenta el auditor al planear los
tamaños de las muestras se incluyen los siguientes:
• Control Interno.
• Importancia del riesgo de auditoría.
La determinación de las operaciones que serán verificadas y el alcance
de tal verificación es fundamentalmente responsabilidad del jefe de
grupo, colegiada con el criterio del supervisor y oído el parecer de los
auditores actuantes. El auditor selecciona las operaciones que serán
examinadas, tomando en consideración sus conocimientos acerca del
control interno, la importancia relativa de las operaciones, las áreas
de riesgos y los tipos de errores localizados en la presente y en
anteriores auditorías; precisando los costos, riesgos y beneficios que
representa el tipo de muestreo que se va a utilizar en cada caso.
Al efectuar la auditoría de gestión y considerar estos factores de
riesgos, el auditor tendrá que decidir el método para seleccionar la
muestra y el tamaño; pues sería imposible abarcar en su totalidad todas
las operaciones vinculadas con la gestión del área a utilizar.
Los riesgos inherentes y de control existen con independencia del
procedimiento de muestreo, por lo que el auditor debe considerar los
riesgos de detección surgidos de las incertidumbres debidas al muestreo,
así como las surgidas de otros factores sin relación con el mismo.
El tamaño de la muestra está condicionado por el grado de seguridad que
el auditor planea obtener de los resultados del muestreo.
En la verificación de la gestión el auditor tiene que practicar pruebas
de cumplimiento para determinar, si el control interno contable y el
administrativo cumplen con los requisitos esperados que permitan una
confiabilidad razonable desde el punto de vista financiero para el
primero y una administración eficiente para el segundo.
Los auditores emplean los dos enfoques de las técnicas de muestreo, es
decir el muestreo estadístico y el muestreo no estadístico.
En el muestreo no estadístico el auditor incorpora subjetivamente el
Control Interno, la importancia relativa y el riesgo en la auditoría,
justificando su juicio en mecanismos intuitivos. Aunque este método
tiene desventajas, en el mundo se ha generalizado su uso, pues el
auditor confía en su pericia y juicio profesional, que en muchas
ocasiones tienen un nivel aceptable de éxito.
En tanto el muestreo estadístico puede ser considerado como una
herramienta que ayuda a los auditores a formar juicios, pero requieren
conocimientos de ciertos términos estadísticos, pues en el mismo se
determina el tamaño de la muestra, se seleccionan las partidas que la
integran, y la evaluación de los resultados se realiza mediante métodos
matemáticos basados en el cálculo de probabilidades.
La utilización de los procedimientos de muestreo es una de las razones básicas de por que el informe del auditor se ve como expresión de una opinión y no como certificación absoluta del tema que se analiza.
12. Papeles de Trabajo
Se denominan Papeles de Trabajo al conjunto de documentos que se
elaboran u obtienen en el transcurso de una auditoría y que constituyen
la evidencia fundamental del trabajo realizado y de sus conclusiones.
Conforman el registro de los diferentes tipos de evidencias acumuladas
en el trabajo, incluyendo los procedimientos empleados, las pruebas
realizadas, la información obtenida y las conclusiones formuladas.
Los papeles de trabajos constituyen un instrumento de vital importancia en la profesión de auditoría, de ahí la necesidad de que los auditores adquieran pericia y buen juicio en el diseño y uso de estas herramientas básicas.
Son el conjunto de documentos donde el auditor recopila, analiza y comenta la información y las evidencias captadas en el transcurso de una auditoría, constituyendo la vía de conexión entre los registros y los documentos originales, con el informe final de la auditoría; y son la única prueba de exactitud de lo informado y el soporte de dicho informe.
Es el principal sustento del informe de los auditores, siendo elementos básicos de la ejecución y permiten que otros auditores revisen la calidad, o continúen la auditoría al proporcionar documentación de la evidencia que sustenta las conclusiones y juicios significativos de los auditores.
Están constituidos por las anotaciones, resúmenes y resultados de las
técnicas de investigación practicadas por el auditor, asimismo reflejan
el alcance de la prueba realizada y el período objeto de la
verificación. Conforman el registro de los diferentes tipos de
evidencias acumuladas en el trabajo, incluyendo los procedimientos
empleados, la información obtenida y las conclusiones formuladas.
Los papeles de trabajo deben recoger todos los aspectos importantes del
trabajo que se está realizando; sin incluir información redundante o
superflua, siendo necesario dejar constancia precisa del tipo y alcance
de las comprobaciones realizadas en cada una de las partidas componentes
del saldo de una cuenta o de un tipo de operación, así como de su
resultado y de las limitaciones o restricciones si las hubiere.
Dentro de los papeles de trabajo se encuentran, entre otros los siguientes:
• Resultado de las verificaciones realizadas.
• Resumen de los temas verificados.
• Confirmación de saldos de cuentas por cobrar y pagar, cuentas
bancarias y otras evidencias externas.
• Solicitud de información, documento u otras certificaciones.
• Acta de; Requerimiento, Declaración, Ocupación y Devolución de
Documentos.
• Documentos originales o fotocopias de la propia entidad auditada.
(incluye listados de sistemas automatizados, balances, estados
financieros, etc.).
• Resultado de observaciones físicas.
• Datos sobre ajustes de cuentas contables.
• Evidencia escrita de todo lo revisado aunque no se detecten
deficiencias.
Deben cumplir los propósitos siguientes:
• Servir de fuente de información para la elaboración del informe,
así como para las observaciones y recomendaciones que se realicen en la
discusión del mismo.
• Respaldar pruebas en caso de acción legal.
• Servir como evidencia de que el auditor ha observado las normas de
auditoría vigentes y que la auditoría ha sido cuidadosamente planeada,
organizada y conducida.
• Determinar la corrección de los registros de la entidad auditada, la
confiabilidad de los mismos y la relación de la información de los
estados financieros con los registros auxiliares de contabilidad.
• Facilitar la supervisión sistemática del trabajo por el jefe de grupo,
supervisor u otro funcionario facultado para ello.
• Dejar constancia del alcance y limitaciones en las comprobaciones e
investigaciones practicadas, así como del período objeto de la
verificación; lo que permite fijar el grado de responsabilidad que asume
el auditor. Asimismo, hacer constar que ha sido revisado el Expediente
Único de Auditoría que debe tener la entidad auditada.
• Permitir que otra persona técnicamente competente pueda entenderlos y
proseguir los trabajos interrumpidos por cualquier causa, por el auditor
que inició la auditoría, o evaluar los hechos ante posibles
discrepancias que presente el auditado sobre los resultados de la
auditoría.
• Registrar los antecedentes y características más importantes de la
entidad auditada.
• Resumir los resultados de cada tema verificado con vistas a servir de
base para futuras comprobaciones y la elaboración de los informes
parciales y el final de la auditoría.
• Analizar con el jefe de cada área los resultados del tema auditado.
En su confección se deben tener en cuenta el cumplimiento de los requisititos siguientes:
§ Contener las evidencias suficientes, relevantes, competentes y
razonables de las comprobaciones, verificaciones e investigaciones
realizadas por el auditor; las que deben ser veraces.
§ Consignar los objetivos y alcance de la auditoría, así como los
programas, guías y metodología utilizados en la misma; incluyendo los
criterios y métodos utilizados para la determinación de la muestra y su
obtención.
§ Mostrar el origen o fuente de la información, lo que permite
determinar el valor de la evidencia.
§ Estar organizados por temas, los que deben estar constituidos por una
cuenta, materia o propósito específico objeto de la auditoría.
§ Tener un índice y referencias cruzadas entre hallazgos que se
relacionan entre sí y con el resumen del tema, así como con la copia del
informe final que se archiva en el expediente de auditoría.
§ Consignar en cada hallazgo que así lo requiera la normativa o
procedimiento que se incumple.
§ Constancia, mediante firma o cuño personal y fecha, en el margen
inferior izquierdo, que el papel de trabajo ha sido revisado por el jefe
de grupo, supervisor o cualquier funcionario autorizado para ello.
§ Marcas uniformes que indiquen la ejecución de determinadas
actividades.
Dada la importancia que tienen los papeles de trabajo, así como la
imagen que proyectan del auditor, los mismos se deben confeccionar con
el mayor cuidado y esmero posible, por lo que se han de tener en cuenta
las cuestiones de forma y contenido que a continuación se señalan:
Redacción clara y precisa; sin borrones, enmiendas o tachaduras.
Letra legible y sin errores matemáticos en los cálculos que realice el
auditor.
Adecuado uso del signo que identifica el tipo de moneda y de las rayas
y doble rayas.
Utilizar el papel adecuado para cada asunto; papel columnar, rayados o
sin rayas.
Escritos por una sola cara.
Cada tema debe iniciar una hoja.
No incluir en la misma hoja, notas y comentarios sobre asuntos o
materias distintos. Tampoco se deben incluir análisis de cuentas
diferentes, salvo que tengan una relación muy estrecha y se
complementen.
Se deben elaborar a lápiz de grafito o tinta, tinta, bolígrafo,
máquina de escribir o medios computacionales, excepto los arqueos del
efectivo, inventarios y los resúmenes de los temas, u otros que deban
ser firmados por los responsables, trabajadores de las áreas o personas
externas, los que no se podrán hacer a lápiz de grafito.
No utilizar siglas que previamente no hayan sido declaradas, salvo que
sean de uso común, ejemplo: MP, MLP, UM, etc.
Utilizar marcas convencionales que indiquen las comprobaciones y
verificaciones realizadas en libros, registros, formularios y otros
documentos que se revisen.
Resulta fundamental la identificación mediante un correcto
encabezamiento y una adecuada numeración para lograr, en lo esencial, la
fácil localización de un tema o documento específico.
El encabezamiento es común, incluyendo aquellos que son originales o
fotocopias de documentos obtenidos en la propia entidad, ubicándose a
tres centímetros, como mínimo, del borde superior de la hoja y ha de
contener la información siguiente:
è Nombre de la entidad auditada.
è Título del tema o asunto de que se trate.
è Fecha o período que cubre la muestra.
Cumpliendo el siguiente formato:
|
Entidad: Empresa Prov. Los Mares |
P/T: 1/21 |
|
Tema: Inventario al almacén del comedor obrero |
Fecha: 1/12/07 |
|
Operaciones hasta: 30/6/2007 |
Firma: del auditor |
Se numeran consecutivamente dentro de cada tema, identificando cada
hoja con su número de orden correspondiente seguidos de una diagonal y
el dígito asignado a la última hoja del tema.
Para que los papeles de trabajo puedan considerarse como evidencia
competente o material, deben tener al menos las características
siguientes: Relevancia, Autenticidad, Confiabilidad y Neutralidad.
Concluida la confección de cada legajo, todas las hojas que lo conforman
se numeran secuencialmente en el margen inferior derecho con bolígrafo o
lápiz de color.
13. Las Marcas del Auditor
Están constituidas por los símbolos que utiliza el auditor con el
objetivo de dejar constancia irrebatible de los actos ejecutados; lo que
permite que otros funcionarios autorizados conozcan cuales fueron las
acciones desarrolladas.
Es obligatorio dejar consignadas en los papeles de trabajo las marcas
que el auditor utiliza y su significación.
Los auditores normalmente utilizan marcas que se colocan al lado de
cantidades o anotaciones, tanto en los registros y documentos del
cliente, como en sus papeles de trabajo para indicar el trabajo
realizado, o que una partida ha sido revisada o comprobada de alguna
forma, sirviendo de evidencia del trabajo realizado por los auditores.
El auditor siempre debe tener cuidado en el tratamiento de los
documentos y registros de la entidad auditada, realizando sus marcas con
discreción, tratando de no emborronarlos o darles una imagen de
desorden.
14. Expediente de Auditoría
El expediente de auditoría está formado por uno o varios legajos en
los cuales se archivan los papeles de trabajo y demás documentos
vinculados con una auditoría. Los papeles de trabajo se organizan por
temas; se debe evitar que un tema se archive en varios legajos y deben
seguir el orden lógico del desarrollo del trabajo, colocándose primero
los documentos relacionados con los aspectos generales de la auditoría.
El expediente de auditoría debe contar en su carátula con los datos
siguientes:
¯ Categoría. (Según lo establecido en la Ley del Secreto Estatal)
¯ Número de la Orden de Trabajo.
¯ Nombre de la entidad auditada.
¯ Organismo a la que está subordinada o patrocina la misma.
¯ Tipo de auditoría.
¯ Fecha de inicio y terminación de la auditoría.
¯ Unidad Organizativa que ejecutó el trabajo.
¯ Auditores participantes y sus cargos.
¯ En la parte inferior derecha se coloca la numeración consecutiva del
legajo.
Los documentos que conforman el expediente de auditoría se deben
archivar en el orden siguiente:
ù Índice.
ù Copia del informe con sus anexos.
ù Borrador del informe.
ù Orden de Trabajo.
ù Carta de Presentación.
ù Exploración.
ù Planeamiento.
ù Resultados de los trabajos de supervisión en el terreno y de mesa.
ù Resumen de cada tema y sus papeles de trabajo; incluye además las
actas, confirmaciones de saldo, ocupación de documentos, etc.,
vinculadas con dicho tema.
ù Otros documentos que se consideren de interés mantenerlos archivados.
Estos documentos pueden ser originales o fotocopias, según uso y destino
de los mismos.
Los expedientes de auditoría son de uso exclusivo de la unidad
organizativa que realizó el trabajo y el acceso a los mismos debe estar
autorizado por el máximo nivel de ella u otro superior. Siendo
responsable, además, de establecer procedimientos para garantizar que
los papeles de trabajo sean salvaguardados y conservados durante el
tiempo establecido por la Ley.
De no haberse ejecutado una nueva Auditoría Interna en el transcurso de
dicho término, los papeles de trabajo deben conservarse hasta que ésta
se ejecute, oportunidad en la que se analizará la conveniencia de
conservar o no, todos o una parte de éstos.
Conclusiones
v Con el desarrollo de este trabajo se ha pretendido contribuir, en
alguna medida, a que el personal técnico esté cada día mejor preparado,
ofreciéndole la posibilidad de acceder a un amplio volumen de
información actualizada.
v Se ha confeccionado un material donde se agrupa la mayor cantidad de
contenido, que facilita la incorporación de los elementos teóricos de la
asignatura de Auditoría.
v Puede ser empleado en la preparación e impartición de la docencia por
profesores, así como material de consulta y auto preparación de
estudiantes.
BIBLIOGRAFÍA
1. Consejo de Estado, Decreto Ley No. 159 de la Auditoría, 8 de junio
de 1995, La Habana.
2. Ministerio de Auditoría y Control, Manual del Auditor, Tomo II,
versión modificada en el 2005, La Habana.
3. ========================, Resolución # 40/2003, 20 de marzo de 2003,
La Habana.
4. ========================, Resolución # 100/2004, 11 de noviembre de
2004, La Habana.
5. ========================, Resolución # 26/2006, 25 de enero de 2006.