INTRODUCCIÓN
La evaluación de proyectos de inversión constituye hoy en día un tema de
gran interés e importancia ya que mediante este proceso se valora
cualitativa y cuantitativamente las ventajas y desventajas de destinar
recursos a una iniciativa específica. El análisis de proyecto es un
método para presentar el mejor uso de los recursos escasos de la
sociedad. De la correcta evaluación que se realice de un proyecto de
inversión depende que los proyectos a ejecutar contribuyan al desarrollo
a mediano o largo plazo de una empresa en específico y en general de la
economía de un país.
La evaluación de proyectos de inversión es un análisis que se lleva a
cabo mediante un proceso de varias aproximaciones en las que intervienen
técnicos, financistas y administradores. Las tres etapas que se deben
considerar al evaluar un proyecto de inversión son: etapa de
preinversión, etapa de maduración, etapa de funcionamiento. El análisis
de factibilidad es parte de la etapa de preinversión dentro de la
evaluación de proyectos de inversión. En ocasiones, la literatura actual
referida a estos temas aborda la selección y valoración de proyectos de
inversión desde una óptica económica-financiera solamente, restándole
importancia a los demás estudios que forman parte de un correcto
análisis de factibilidad.
A partir de estos elementos nuestro trabajo tiene como objetivo ofrecer
una perspectiva generalizadora y sistémica de los principales aspectos
que se deben tener en cuenta para realizar un estudio de factibilidad,
además de exponer algunas perspectivas de análisis que pueden servir
como herramienta para la toma de decisiones del inversor.
Para la consecución del objetivo antes propuesto se realizó una amplia
revisión bibliográfica sobre el tema utilizándose bibliografía
actualizada, aunque siempre recurriendo a libros y autores ya clásicos
en los temas a tratar.
Estudio de factibilidad de proyectos de inversión
El proceso de evaluación de inversiones está estrechamente relacionado
con el concepto de proyecto de inversión. Por esta razón se hace
imprescindible para el lector antes que todo dominarlo. Podemos definir
un proyecto de inversión como: conjunto de acciones que son necesarias
para llevar a cabo una inversión la cual se realiza con un objetivo
previamente establecido, limitado por parámetros, temporales,
tecnológicos, políticos, institucionales, ambientales y económicos.
El análisis de factibilidad forma parte del ciclo que es necesario
seguir para evaluar un proyecto.Un proyecto factible, es decir que se
puede ejecutar, es el que ha aprobado cuatro estudios básicos:
1. Estudio de factibilidad de mercado
2. Estudio de factibilidad técnica
3. Estudio de factibilidad medio ambiental.
4. Estudio de factibilidad económica-financiera
La aprobación o “visto bueno” de cada evaluación la llamaremos
viabilidad. Estas viabilidades se deben dar al mismo tiempo para
alcanzar la factibilidad de un proyecto ya que dentro de este tendrán
iguales niveles de importancia a la hora de llevarlo a cabo; entonces
con una evaluación que resulte no viable, el proyecto no será factible.
Para realizar un análisis de factibilidad que realmente contribuya al
proceso de toma de decisión es necesario tener en cuenta que cada uno de
estos estudios se cumplimentan y sirven de base para el que le sigue en
el orden antes establecido, es decir constituyen en su conjunto un
sistema de evaluación para establecer la factibilidad de llevar a cabo
una inversión determinada. En algunas literaturas esta cuestión se
aborda de distinta forma, afirmando que un proyecto debe satisfacer para
su posterior desarrollo los tres siguientes principios: factibilidad
técnica, económica y operativa, olvidando la necesidad de un estudio
previo del mercado en que deseamos insertarnos así como la importancia
que en la actualidad se le confiere a la cuantificación y cualificación
de la injerencia que el proyecto causará al introducirlo en un medio
biótico y abiótico. No obstante estos enfoques no son los únicos,
también podemos encontrar los que realizan el análisis de factibilidad
desde un ángulo económico- financiero, o en oposición los que además de
los estudios de mercado, técnico, medio ambiental y económico-
financiero incluyen estudios de tipo legal. Sin embargo la diversidad de
criterios respecto al tema nos permite converger en los cuatro estudios
antes expuestos.
El objetivo central del estudio de factibilidad se basa en la necesidad
de que cada inversión a acometer esté debidamente fundamentada y
documentada donde las soluciones técnicas, medio ambientales y
económicas-financieras sean las más ventajosas para el país. Por otra
parte debe garantizar que los planes para la ejecución y puesta en
explotación de la inversión respondan a las necesidades reales de la
economía nacional. Estos estudios sirven para recopilar datos relevantes
sobre el desarrollo de un proyecto y en base a ellos la alta dirección
podrá tomar las decisiones más acertadas.
Estudio de factibilidad de mercado.
En un estudio de factibilidad, es el estudio de mercado el encargado de
decidir a priori la realización o no de un proyecto, convirtiéndose
entonces en el precedente para la realización de los estudios técnicos,
ambientales y económicos- financieros.
El estudio de mercado se puede definir como la función que vincula a los
consumidores con el encargado de estudiar el mercado a través de la
información, la cual se utiliza para identificar y definir tanto las
oportunidades como las amenazas del entorno; para generar y evaluar las
medidas de mercadeo así como para mejorar la comprensión del proceso del
mismo. Este por su carácter preliminar, constituye un sondeo de mercado,
antes de incurrir en costos innecesarios.
Los estudios de mercado, contribuyen a disminuir el riesgo que toda
decisión lleva consigo, pues permiten conocer mejor los antecedentes del
problema. El estudio de mercado surge como un problema del marketing que
no podemos resolver por medio de otro método. Llevar a cabo un estudio
de éste tipo resulta caro, muchas veces complejos de realizar y siempre
requieren de disposición, tiempo y la dedicación de varias personas.
El estudio de mercado constituye entonces un apoyo para los niveles de
decisión correspondientes en la empresa, no obstante, éste no garantiza
una solución buena en todos los casos, más bien es una guía que sirve
solamente de orientación para facilitar la conducta en los negocios y
que a la vez trata de reducir al mínimo el margen de error posible.
Etapas del estudio de mercado
Con el estudio de mercado pueden lograrse múltiples objetivos, pero en
la práctica se aplican en campos bien definidos. Los pasos a seguir para
llevar a cabo un análisis comercial, según bibliografía especializada,
son los que a continuación se muestran:
1. Análisis del producto
Producto principal. Se deben reunir los datos que permitan identificar
al producto principal así como señalar sus características físicas,
químicas o de cualquier otra índole. Es necesario que exista coherencia
con los datos del estudio técnico y aclarar si se trata de productos
para exportación, tradicionales, o un nuevo producto.
Subproductos. Es preciso señalar si se originan subproductos en la
fabricación del producto principal y el uso que se les dará.
Productos sustitutivos. Se debe señalar la existencia en el mercado así
como las características de los productos que satisfagan iguales
necesidades, indicando en que condiciones pueden competir con el
producto objeto de estudio.
Productos complementarios. Es necesario especificar en este caso si el
uso o consumo del producto está condicionado por la disponibilidad de
otros bienes y servicios. Identificando esos productos complementarios y
destacando sus relaciones con el producto, para que sean incluidos en el
estudio de mercado.
En consecuencia, al estudiar el producto analizaremos también sus usos,
realizaremos de ser necesario test sobre aceptación, test de
recomparación con la competencia, así como estudios sobre sus formas,
tamaños y envases.
2. Clientes Potenciales
Se debe estimar la extensión de los probables consumidores o usuarios,
así como determinar de igual forma el segmento de la población a la cual
será dirigido el producto en el mercado. Por otra parte es necesario
determinar las cantidades del bien que los consumidores están dispuestos
a adquirir y que justifican la realización de los programas de
producción. Se debe cuantificar la necesidad real o sicológica de una
población de consumidores, con disposición de poder adquisitivo
suficiente y con unos gustos definidos para adquirir un producto que
satisfaga sus necesidades. Esto generalmente se hace a través de la
obtención de información primaria como analizaremos más adelante. El
análisis de clientes debe comprender también, la evolución de la demanda
actual del bien, y el análisis de ciertas características y condiciones
que sirvan para explicar su probable comportamiento a futuro. El estudio
del consumidor está dirigido igualmente a conocer sus motivaciones de
consumo, sus hábitos de compra, sus opiniones sobre el producto ofertado
por la empresa y sus competidores, así como la aceptación del precio
fijado, entre otros aspectos.
3. Análisis del mercado
Será necesario en este caso estudiar las cantidades que suministran
otros fabricantes del bien que se va a ofrecer en el mercado, así como
analizar las condiciones de producción de las empresas productoras más
importantes refiriéndose a la situación actual y futura. Esto deberá
proporcionar las bases para prever las posibilidades del proyecto en las
condiciones de competencia existentes. Es necesario para las empresas
identificar las estrategias y objetivos, los puntos débiles y fuertes
así como los modelos de reacción de su competencia. Algunos de estos
datos son difíciles de recopilar en los mercados industriales ya que no
están sindicalizados como en el de los bienes de consumo. Por esta
razón, cualquier información será de gran ayuda para conocer la
competencia y prepararnos para enfrentarla. De forma general la
competencia puede identificarse según Kotler (1992) desde dos
perspectivas, industrial y del mercado esto es aplicable a todo tipo de
mercados.
Dentro de todo este análisis de la competencia es necesario tener en
cuenta los precios del producto, donde se analizan los mecanismos de
formación de estos en el mercado. Existen diferentes posibilidades de
fijación de precios, las cuales se debe señalar según correspondan con
las características del producto y del tipo de mercado. Por otra parte
se deben indicar también valores máximos y mínimos probables entre los
que oscilará el precio de venta unitario del producto, y sus
repercusiones sobre la demanda del bien. Una vez que se ha escogido un
precio, es el que se debe utilizar para las estimaciones financieras del
proyecto.
En este análisis puede incluirse de ser necesario estudios sobre
participación por marcas, entre otros aspectos a valorar por el
investigador.
4. Proveedores:
Se deben identificar los proveedores de los principales insumos
demandados por la empresa, los cuales garanticen la cantidad, calidad y
tiempos de entrega requeridos para cumplir con los parámetros del
proceso productivo o de prestación de servicios en cuestión.
5. Distribuidores:
Es necesario identificar los canales de distribución a utilizar así como
su posible alcance. Otros aspectos relacionados a este tema y de gran
importancia son qué calidad y rapidez en la entrega son capaces de
brindar estos distribuidores a sus clientes.
Estas etapas del estudio de mercado pueden variar según los elementos
sobre los que se precise tener mayor información. En ocasiones estas
también incluyen estudios sobre la incidencia de la publicidad sobre las
decisiones de compra del consumidor.
Un estudio de mercado debe servir para tener una noción clara de la
cantidad de consumidores que habrán de adquirir el bien o servicio que
se piensa vender, durante qué periodo de tiempo y a qué precio están
dispuestos a obtenerlo. Adicionalmente, el estudio de mercado va a
indicar si las características y especificaciones del servicio o
producto corresponden a las que desea comprar el cliente. Nos dirá
igualmente qué tipo de clientes son los interesados en nuestros bienes,
lo cual servirá para orientar las estrategias del negocio hacia la
satisfacción de sus necesidades y deseos.
Dentro de un estudio de factibilidad es el estudio de mercado quién
aporta la información clave para planificar aspectos tanto técnicos como
económicos en la empresa.
En el proceso de recopilación de la información para una investigación
de mercado existen dos clases fundamentales de datos: primarios y
secundarios, ambos de gran valor para una investigación como lo afirma
Bueno (1992). Los datos primarios lo constituye la información
proveniente de la fuente original a indagar que el investigador compila
para resolver el problema que lo preocupa.
Para la recopilación de la información primaria existen cuatro métodos
básicos:
Encuestas: Se realizan con la finalidad de analizar los hechos,
opiniones y actitudes mediante la administración de un cuestionario a
una parte de la población seleccionada como muestra representativa.
La encuesta personal es la más utilizada por ser la más eficaz, esta
consiste en un diálogo entre, el entrevistador y el entrevistado para
obtener determinada información. Presenta las características de tener
un alto coste y una mayor duración en su aplicación así como el riesgo
de que el entrevistador influya en las respuestas.
La encuesta postal solo se utiliza con fines informativos de poca
precisión. Con ella podemos llegar a sitios inaccesibles, hay una mayor
sinceridad en las respuestas, se evita el riesgo de influencia del
encuestador, tiene un costo reducido y se efectúa con rapidez, pero
presenta los inconvenientes de un bajo porcentaje de respuestas (por
debajo de un 20%), las respuestas pueden ser asesoradas por otros
individuos y existe lentitud en las mismas.
La encuesta por vía telefónica permite lograr una economía en coste y un
ahorro en tiempo aunque presenta la dificultad, en ocasiones, de la
falta de sinceridad de los encuestados y de la falta de
representabilidad.
Entrevistas a profundidad: Este método consiste en una conversación de
no más de 45 minutos. Debe realizarla un entrevistador con experiencia
que pueda conducir la conversación por el camino correcto. Debe ser
grabada.
Dinámica de grupo: Esta es poco utilizada pues se obtiene una lluvia de
ideas que conlleva a un difícil procesamiento. Se efectúa en un grupo de
no más de diez personas de formación homogénea. Se necesita de una
persona diestra para poder llevar la conversación por la vía deseada.
Observación: Los datos se reúnen observando alguna acción del sujeto. La
observación puede ser más objetiva que la entrevista. Esta se enfoca en
lo que la gente hace o hizo. Los observadores sólo pueden interpretar el
comportamiento del que fueron testigos directos, o sea, nos indica lo
que ha ocurrido, pero no puede explicar el por qué, ni profundizar en
los motivos, actitudes u opiniones.
Los datos secundarios son aquellos que se obtienen de forma indirecta
sobre el problema a solucionar estos se clasifican en datos internos y
datos externos.
Datos internos: Es la información disponible dentro de la compañía que
el investigador está estudiando.
Datos externos: Es la información que se ha recopilado de fuentes
exteriores a la empresa.
Toda la información recopilada es procesada mediante la utilización de
técnicas estadísticas que permiten al investigador de mercado llegar a
conocer objetivamente el problema que está indagando.
Entre las técnicas más utilizadas con este fin podemos citar:
• Pruebas de hipótesis: media, varianza y proporción.
• Análisis de varianza.
• Regresión: simple, múltiple.
El empleo de una u otra depende de los objetivos que se persigan en la
investigación de mercado.
Estudio de factibilidad técnica
Castro (1988) establece en la etapa técnica una serie de decisiones a
tomar respecto a: tecnología, tamaño y localización. Cada una de ellas
responde a diferentes interrogantes: el tamaño al cuánto, la tecnología
al cómo y la localización al dónde. Uno de los estudios técnicos de
mayor complejidad a realizar por los economistas e ingenieros, dentro de
los fundamentos técnicos de cada nueva propuesta de inversión, lo
constituye, la selección de la mejor variante de macrolocalización de
cada nueva fábrica, así como la determinación de su tamaño óptimo. Es
imprescindible en esta etapa considerar en el análisis diversos
criterios económicos, políticos, técnicos y sociales, algunos de ellos
no cuantificables, pero que influyen decisivamente a la hora de
seleccionar la variante óptima de macrolocalización y de tamaño de cada
proyecto industrial. Se sabe que existe una relación muy estrecha entre
el tamaño o la capacidad máxima de producción posible a alcanzar por
cada nueva fábrica, la tecnología de producción y la zona de
macrolocalización de ésta.
Tecnología
Antes de decidirnos por una tecnología a aplicar en un proyecto
determinado se debe realizar un filtrado de ideas, donde se rechazan las
que claramente no son posibles técnicamente. Luego es necesario realizar
un análisis más preciso sobre la posibilidad de fabricar el producto
desde el punto de vista de si dispone la empresa de los recursos y
conocimientos técnicos para llevar a cabo el desarrollo de este. Lo
normal es que la empresa no disponga de todas las tecnologías para la
fabricación del producto. No obstante debemos preguntarnos si podemos
adquirir la tecnología que nos falta y especialmente la disponibilidad
de proveedores para obtener los componentes necesarios. En la actualidad
la mayor parte de las empresas dependen de una gran cantidad de
proveedores y subcontratistas que facilitan buena parte de su proceso
productivo.
Según plantea Sánchez (2003) la selección de la tecnología implica
elegir una determinada combinación de factores productivos para
transformar diversos insumos en productos.
Las decisiones de tecnología se relacionan en varias bibliografías
generalmente con:
1. Relación demanda-capacidad.
2. Características y disponibilidad de la mano de obra.
3. Características y disponibilidad de materiales y/o materias primas.
4. Disponibilidad financiera.
5. Tamaño: es un factor determinante a la hora de escoger una tecnología
debido a que esta debe responder directamente a los requerimientos de
capacidad que se instalarán.
Tamaño
El tamaño establece la cantidad de obra a realizar o la capacidad de
abastecimiento en la unidad de tiempo, mencionando también el número de
personas a beneficiar tanto en el presente como en el futuro, y se puede
realizar en forma mensual o anual.
Se hace necesario señalar que además de la tecnología previamente
seleccionada también influyen en la selección del tamaño otros factores
generales dentro de los cuales podemos mencionar los siguientes, Castro
(1988):
1. Balance demanda-capacidad: A través del estudio de mercado, se
determinan si existe o no una demanda potencial y en que cantidad para
determinar el tamaño del proyecto. En el estudio de mercado se determina
la magnitud de la demanda, donde pueden darse diferentes casos.
2. Localización: El tamaño se ve afectado por la localización cuando el
lugar elegido para ejecutar el proyecto no dispone de la cantidad de
insumos suficientes, ni accesos idóneos a estos entre otros aspectos a
considerar.
3. Capacidad financiera empresarial: Este es uno de los puntos más
importantes en el momento de implementar un proyecto, ya que la
inversión del proyecto puede ser afectada por la capacidad financiera,
ya que muchas veces se dan un límite máximo de inversión debido a esta.
4. Garantía de suministros de los equipos y piezas de repuesto de la
tecnología en concreto a instalar.
5. Fuentes y disponibilidad de materias primas en el país: podemos decir
que el volumen limitado de materias primas disponibles, también limita
la capacidad anual de producción a instalar, especialmente en aquellas
producciones que dependen de materias primas de procedencia agrícola o
mineral. Para la comparación de las necesidades que requieren el
programa de producción preestablecido del proyecto con las
disponibilidades de materias primas es indispensable conocer las
calidades y volúmenes de las reservas existentes.
6. Tecnologías: algunos prototipos de plantas de una capacidad
predeterminada, solicita un tamaño o capacidad de producción por lo que
es siempre aconsejable por los técnicos especializados conocer si la
tecnología seleccionada será capaz de satisfacer las expectativas de
capacidad requeridas así como es necesario identificar cual es el equipo
que determina el ritmo de producción para evitar los llamados cuellos de
botella.
7. Aspectos institucionales y/o legales
8. Costos de inversión y producción de las plantas
9. Existencia de economías de escala
Tamaño óptimo
El tamaño óptimo o escala óptima de producción, está asociado en la
literatura especializada al incremento perspectivo de la demanda y a la
disminución de los costos de inversión o de producción por unidad.
Es sabido que el perfeccionamiento de los métodos que se utilizan para
determinar el tamaño óptimo de las nuevas plantas, contribuye a elevar
la eficiencia económica en las futuras empresas industriales al obligar
al uso más racional de las capacidades de producción que se crearán en
la industria nacional en el futuro.
Para poder seleccionar el tamaño óptimo de un nuevo proyecto se
requiriere haber seleccionado previamente el tipo de tecnología y haber
determinado el posible déficit de capacidad que habrá a mediano y largo
plazo para poder satisfacer el surtido y la cantidad de bienes a
producir en el futuro.
Criterios de decisión:
Los criterios de decisión que a continuación se muestran, relacionan las
decisiones tecnología-tamaño:
1. Costo mínimo total. La empresa podrá ofrecer distintas funciones de
coste en dependencia de las diferentes dimensiones que adopte. De esta
idea se deduce otro planteamiento importante para la rentabilidad de la
empresa, el cual es conocer el volumen de producción mínimo que la
empresa tiene que realizar para que sus ingresos se equilibren con los
costes totales, punto a partir del cual se obtendrán beneficios con cada
unidad producida y vendida. Este punto de equilibrio sirve de referencia
para la elección de la dimensión productiva y para conocer el grado de
ocupación de la misma, ya que en caso de producir por debajo de este se
obtendrán pérdidas por un mal aprovechamiento de la capacidad instalada.
Las decisiones tomadas teniendo como base el costo mínimo total son
consistentes con las tomadas teniendo en cuenta costo mínimo unitario ya
que emplean la misma información.
Otros criterios de decisión lo constituyen los siguientes:
2. Costo mínimo unitario o medio (CM). (Ver figura 1)
3. Costo mínimo anual equivalente (CAE).
4. Valor actual de los costos (VAC).
Figura 1. Escala óptima según costo medio
Fuente: Elaboración propia
Localización
”La localización óptima de un proyecto es la que contribuye en mayor
medida a que se logre la mayor tasa de rentabilidad sobre el capital
(criterio privado) u obtener el costo unitario mínimo (criterio
social)”. Urbina (1993).
En este punto, es importante analizar cuál es el sitio idóneo donde se
puede instalar el proyecto, incurriendo en costos mínimos y en mejores
facilidades de acceso a recursos, equipos, etc. El objetivo que persigue
la localización de un proyecto es lograr una posición de competencia
basada en menores costos de transporte y en la rapidez del servicio.
Esta parte es fundamental y de consecuencias a largo plazo, ya que una
vez emplazada la empresa, no es cosa simple cambiar de domicilio. Una
característica básica de las decisiones de localización de las
inversiones es que sus efectos económicos, políticos y sociales tienen
repercusiones a muy largo plazo a veces a más de cincuenta años y son de
difícil corrección por cuanto se tendría que incurrir adicionalmente en
gastos de inversiones considerables.
En la localización de proyectos, dependiendo de su naturaleza, Castro
(1988) considera dos niveles:
Nivel Macro: que es la definición general de donde ubicar el proyecto
con escasos detalles. Es comparar alternativas entre las zonas del país
y seleccionar la que ofrezca mayores ventajas para el proyecto.
Nivel Micro: definida como un diseño de la idea proyecto con el máximo
nivel de detalles incluyendo disposición en planta de cada factor. En la
localización a nivel micro se estudian aspectos más particulares a los
terrenos ya utilizados.
Por otra parte, cuando los economistas e ingenieros comienzan los
estudios técnicos-económicos para determinar las variantes óptimas de
localización de cada proyecto industrial se parte de la premisa de que
está demostrada económicamente la necesidad y conveniencia a largo plazo
de producir dichos bienes en el país y no importarlos. Por otra parte es
necesario conocer previamente cual es la tecnología a utilizar y la
capacidad máxima estimada de producción.
Al plantearse en la economía nacional o en la microeconomía la necesidad
de un nuevo proyecto industrial es necesario hacer un análisis de cada
zona de localización posible sobre la base de los criterios de
racionalidad económica y teniendo en cuenta también criterios políticos,
técnicos, y sociales para poder determinar cuales son las zonas donde
sería posible macrolocalizar la nueva fábrica. De esta forma se
simplificará el número de variantes a evaluar en profundidad, con el
consiguiente ahorro de tiempo en el estudio.
Para tomar la decisión de localizar un proyecto se debe considerar:
1. Balance demanda-capacidad: para poder fundamentar técnica y
económicamente cada nueva inversión se debe comenzar con el pronóstico
de la demanda perspectiva anual, a mediano y largo plazo, en unidades
físicas, de uno o más bienes que se podrían producir mediante la
selección previa de la tecnología. El pronóstico perspectivo de la
demanda y de las capacidades anuales se confecciona mediante el balance
demanda-capacidad anual a mediano y largo plazo, con el fin de conocer
el déficit real de oferta que habrá.
2. Fuentes y disponibilidad de materias primas: se debe tener en cuenta
las cantidades que se requieren consumir anualmente para garantizar el
aprovechamiento pleno de las nuevas capacidades que se creen durante la
vida útil económica de cada nueva instalación.
3. Disponibilidad actual y perspectiva de fuerza de trabajo: teniendo en
cuenta su calificación o no en las distintas zonas del territorio es
otro aspecto importante a la hora de tomar decisiones de localización de
una nueva inversión .El análisis de las disponibilidades perspectivas de
fuerza de trabajo no se puede efectuar considerando sólo la cantidad que
se necesita, sino también por la estructura de calificación y
especialización que requiere la tecnología de operación del proyecto a
llevar a cabo.
4. Fuentes y disponibilidad de energía: dada la importancia para todas
las instalaciones industriales de la garantía del futuro suministro
estable de los portadores de energía, es necesario evaluar
cuidadosamente si habrá disponibilidad perspectiva de abastecimiento de
esta.
5. Las fuentes y disponibilidad de agua: el agua es uno de los recursos
naturales más escaso en muchos países subdesarrollados. Sin embargo, es
un insumo indispensable para las actividades industriales ya que se
requiere para el consumo de calderas y para enfriamiento, así como para
el consumo de los trabajadores, limpieza de equipos y locales etc. La
disponibilidad perspectiva de agua dulce, en la cantidad y calida
requerida, puede llegar a tener un peso decisivo en el lugar a escoger
para ser localizada la nueva planta.
6. Vías de transporte y comunicaciones: el análisis de las vías de
transporte por carretera, ferrocarril y puertos existentes y
perspectivos, incluyendo las líneas telefónicas, a lo que se le
incorpora más recientemente el acceso a Internet en cada zona de
localización posible, es otro factor importante a considerar para la
selección de la variante óptima de localización de la nueva planta.
7. Costo y disponibilidad de terrenos.
8. Factores ambientales.
9. Régimen impositivo y legal.
Criterios de decisión de localización:
Los principales criterios utilizados para tomar la decisión de
localización de un proyecto de inversión son mencionados a continuación:
1. En base a la experiencia
2. Factores ponderados
3. Método Brown & Gibson
4. Método del análisis dimensional
5. Método de la economía localizacional espacial
Estudio de factibilidad medio ambiental.
Se conoce como Evaluación del Impacto Ambiental (EIA) al proceso formal
empleado para predecir las consecuencias ambientales de una propuesta o
decisión legislativa, la implantación de políticas y programas o la
puesta en marcha de proyectos de desarrollo.
Pero antes de introducirnos en esta temática debemos referirnos al
concepto de Impacto Ambiental, término definido como el efecto positivo,
negativo o no existente que produce una determinada acción humana sobre
el medio, efectos que pueden ser: sociales, económicos,
tecnológico-culturales y ecológicos.
La EIA se implementó por primera vez en Estados Unidos en 1969 como
requisito de la National Environmental Policy Act (NEPA), desde entonces
la EIA ha cobrado importancia dentro de las legislaciones de muchos
países.
Ésta evaluación ha tenido su creciente aplicación en proyectos
individuales, dando lugar a nuevas técnicas, como los estudios
fitosanitarios y los de impacto social. Una EIA suele comprender una
serie de pasos:
1. Un examen previo, para decidir si un proyecto requiere un estudio de
impacto y hasta qué nivel de detalle.
2. Un estudio a priori para identificar los impactos claves y su
magnitud, significado e importancia.
3. Una determinación de su alcance, para garantizar que la EIA se centre
en cuestiones clave y determinar dónde es necesaria una información más
detallada.
4. Para finalizar, el estudio en sí, el cual consiste en meticulosas
investigaciones para predecir y evaluar el impacto.
A este último paso se hace imprescindible agregar uno que en nuestra
opinión es de suma importancia, el cual consiste en la toma de medidas
correctivas. Es necesario aclarar que hay impactos que pueden producir
determinados proyectos sobre el medio que no es posible su corrección
debido a su magnitud, en tal caso el proyecto debe rechazarse para su
inversión puesto que no será factible desde el punto de vista ambiental.
Por otra parte podemos enfrentarnos a situaciones en que sí es posible
mitigar el impacto de la inversión a realizar, en dicha situación es que
se procede a tomar medidas correctivas. Este proceso suele implicar
igualmente la preparación de un informe llamado “Declaración de Impacto
Ambiental” y el subsiguiente seguimiento y evaluación. En caso de
llevarse a cabo el proyecto se realiza a veces un examen a posteriori, o
Auditoria sobre el terreno, para determinar hasta qué punto las
predicciones de la EIA se ajustan a la realidad.
Actualmente, dentro de la comunidad empresarial ha crecido un interés en
la inspección previa de las prácticas, orientada en especial en a la
eliminación de residuos y al uso de energía. La Auditoria Ambiental se
aplica de igual forma a la regulación voluntaria de las prácticas
empresariales en función de valores predeterminados de su impacto
ambiental.
Estudio de factibilidad económica- financiera.
El objetivo fundamental de la evaluación económica-financiera es valorar
la inversión a partir de criterios cuantitativos y cualitativos de
evaluación de proyectos, empleando las pautas más representativas usadas
para tomar decisiones de inversión. El modelo económico financiero de
evaluación de inversiones permite al analista experimentar con
diferentes hipótesis y escenarios, sin poner en riesgo el negocio. La
simulación financiera implica la cuantificación del impacto probable de
las decisiones sobre la cuenta de resultados, el balance y la tesorería
de la empresa. Entre sus aplicaciones básicas se encuentran la
evaluación de nuevas propuestas de negocio, la valoración de empresas
ante la posibilidad de adquisiciones o fusiones, análisis de cambios en
la estructura de capital o en la política de dividendos, etc.
Análisis Beneficio-Costo
De nada vale verificar la factibilidad financiera de un proyecto de
inversión si no se verifica que económicamente también lo sea. El
beneficio contable es una expresión técnica que representa el exceso de
ingresos sobre los gastos, dichos ingresos y gastos no representan
necesariamente entradas y salidas de efectivo, sino que son el resultado
de una aplicación coherente, entre dos ejercicios contables de los
principios tradicionales de contabilidad. El método del Análisis
Beneficio-Costo permite establecer un proceso de valoración económica de
los costos evitados como beneficios o de los beneficios no percibidos
como costo, ante una medida o proyecto. Todo esto se sustenta en la
aplicación del costo de oportunidad como base referencial. Es evidente
entonces, que el valor de los beneficios es decisivo también a corto
plazo pero no suficiente. Más que el beneficio a corto plazo se necesita
evitar la quiebra, seguir funcionando para alcanzar a obtener el
beneficio del largo plazo, se necesita por lo tanto disponer de los
fondos en cantidad suficiente y a su debido tiempo para hacer frente a
las obligaciones de pago al llegar el momento de su vencimiento. El
beneficio constituye entonces una estimación y no la realidad. Por lo
que se hace necesario la aplicación de criterios de evaluación de
inversiones donde se utilicen los flujos de caja los cuales expresan la
cruda verdad acerca de la situación de la empresa entre lo que
constituye entradas y salidas de las cuentas bancarias. En todo análisis
beneficio-costo es de vital importancia los costos, ya que estos también
influyen en los beneficios que se estimen del proyecto en términos
cuantitativos.
Conceptos generales de costo. Importancia.
Antes de comenzar el análisis de proyectos de inversión abordaremos
aspectos importantes relacionados con los costos, cuestión que influye
directamente en una buena estimación de los flujos de efectivo del
proyecto.
El costo es definido, de forma general, por Polimeri (2005) como el
valor sacrificado para obtener bienes y servicios. En el momento de
adquisición, se incurren en costos para obtener beneficios presentes o
futuros; cuando se obtienen beneficios, los costos se convierten en
gastos. Estas terminologías en ocasiones se utilizan indistintamente.
La gerencia se enfrenta constantemente a la selección entre diferentes
cursos de acción. La información acerca de los costos y su
comportamiento es vital para la toma de decisiones efectivas. El cálculo
de este se utiliza para la medición de la utilidad, para el cálculo de
los flujos de efectivo, así como para la fijación de los precios del
producto, entre otros análisis importantes para la entidad.
Los elementos que componen el costo de un producto son: los materiales,
manos de obra y los costos indirectos de fabricación. Donde tanto los
costos de materiales como de mano de obra se pueden dividir en directos
e indirectos.
Análisis temporal de proyectos de inversión
Existen varios criterios de evaluación de la inversión, los cuales se
clasifican en dos grandes grupos de técnicas: estáticas y dinámicas. Las
primeras se caracterizan por no considerar el valor del dinero en el
tiempo, los flujos de efectivo son los mismos en todos los años por lo
que ofrecen resultados poco confiables y se utilizan para inversiones
que tienen poco tiempo para su ejecución. Entre las técnicas estáticas
tenemos:
1. Período de recuperación simple (PERs)
2. Tasa media de rentabilidad. (TMR)
Por otra parte tenemos las técnicas dinámicas las cuales consideran el
valor del dinero en el tiempo entran en la operación de descuento y
capitalización, sus resultados son más confiables y complejos de
calcular en ocasiones. A continuación se enumeran distintas técnicas
dinámicas:
1. Período de recuperación descontado (PERd)
2. Tasa interna de rentabilidad (TIR)
3. Tasa verdadera de rentabilidad (TVR)
4. Plazo financiero medio (PFM)
5. Valor actual o presente neto (VAN)
6. Razón beneficio costo (B/C)
7. Valor futuro neto (VFN)
8. Costo total actualizado (CTA)
9. Costo anual equivalente (CAE).
Un proyecto de inversión se puede estudiar como un proceso temporal
constituido por unas corrientes de cobros y pagos asociadas a cada uno
de los períodos que lo componen. La diferencia entre estas corrientes es
lo que llamamos flujo neto de caja (cash flow) o flujos neto de efectivo
(FE).
El análisis temporal y correspondiente evaluación financiera del
proyecto de inversión se inicia con el dominio de los siguientes
conceptos y cálculos, Bueno (1993):
• Costo de la inversión (Io): En cuanto a los costes de realización del
proyecto hay que decir que se derivarán de los estudios y diseños de
ingeniería pertinentes. Estos incluyen todas aquellas inversiones
necesarias para que el proyecto pueda operar. Además de los desembolsos
para la adquisición de activos fijos que sustenten la realización de la
inversión, generalmente es preciso añadir las necesidades del Fondo de
Maniobra (working capital), entendiendo por tal concepto la diferencia
entre el incremento en activos circulante y el incremento en pasivos
circulantes no sujetos a intereses. Han de ser considerados también
posibles incrementos en los costes respecto a las previsiones; el factor
de corrección para cobertura de contingencias será mayor cuánto menos
avanzado esté el proyecto; si la fase de diseño ya ha sido superada
suele establecerse en un 10% de la cuantía de la inversión.
Figura 2 Estructura del costo de inversión
Fuente: Tomado de “Curso básico de economía de la empresa”. Bueno
(1993).
• Duración de la inversión (n): Período de vida o tiempo en que estará
funcionando normalmente la inversión o que esta generará los FE
correspondientes.
• Cálculo de las entradas de fondos: Son los cobros producidos por la
inversión, magnitud que por lo general no coincide con los ingresos.
Desde el punto de vista financiero interesa evaluar las previsiones de
cobros que se producirán en periodos sucesivos las que dependerán de las
condiciones de pago ofrecidas así como de las ventas esperadas.
• Cálculo de las salidas de fondos: Son los pagos o flujos de salida de
los distintos conceptos de coste como pueden ser; desembolso inicial,
costes operativos o de explotación, impuestos derivados de los
beneficios obtenidos para la inversión.
• Cálculo de los flujos netos de caja (FE): Se trata de los flujos que
se derivan de la actividad de explotación del proyecto. Si llamamos I a
los ingresos realizados en el período, G a los gastos y A la
amortización del período, siendo t el tipo impositivo, podemos
establecer el flujo neto de caja operativo tras impuestos:
Dado que los impuestos se ven influidos por la amortización:
Es de suma importancia para la empresa conocer sus flujos de efectivo ya
que una compañía puede tener problemas de efectivo, aún siendo rentable.
Por otra parte estos son fundamentales para analizar la viabilidad de
proyectos de inversión, ya que son la base de sus criterios más
importantes de cálculo: VAN, la TIR y del PER; así como para medir la
rentabilidad o crecimiento de un negocio cuando se entienda que las
normas contables no representan adecuadamente la realidad económica.
• Tasa de interés del capital (r) o tasa de actualización: Es la
rentabilidad marginal que se sacrificaría por la decisión de ejecutar el
proyecto en sí. Es propia del evaluador, independientemente de las
características del proyecto tratado. Los inversores solicitan del
proyecto una rentabilidad al menos equivalente a la que podrían obtener
en otra inversión de similar riesgo. La aceptación de la existencia de
un interés del mercado financiero a largo plazo, implica la aceptación
de una tasa única de interés para toda la vida útil del proyecto, es
decir un mercado financiero perfecto, afirmación cuanto menos dudosa;
así lo afirman autores como, Peumas (1967), Domínguez (1980), Suárez
(1987). Los bancos comerciales y de desarrollo cobran la tasa de interés
nominal que incluye la tasa de inflación. Esta, en forma implícita
obliga al prestatario a pagar el préstamo más rápido que si no hubiera
existido la inflación. Los préstamos a mediano y largo plazo pagan la
tasa de interés nominal del año en que se contratan, salvo que se haya
establecido en otra forma. Los bancos de financiamiento a largo plazo
por consiguiente, prefieren utilizar en sus préstamos, tasas fluctuantes
revisables anual o semestralmente para ajustarlas de acuerdo a la
inflación. La tasa de interés fluctuante impone severas restricciones en
la posición de liquidez de un proyecto. Comúnmente se ha visto que
empresas con solidez financiera adecuada van a la bancarrota por falta
de efectivo para cubrir los incrementos en sus gastos financieros
derivados por un incremento en la tasa de interés nominal fluctuante.
Otros autores consideran que la tasa de interés del capital debe ser una
tasa de rendimiento mínimo aceptable, establecida en el mercado para las
inversiones.
• Costes irrecuperables: Son desembolsos pasados e irreversibles, ya que
los costes no recuperables son pasado, no pueden estar afectando la
decisión de aceptar o no el proyecto; en consecuencia deberían
ignorarse.
• Incluir coste de oportunidad: Cuando un inversionista invierte en una
determinada opción dejando a un lado otras alternativas que tiene de
invertir el dinero con que cuenta se dice que incurre en un costo de
oportunidad los cuales deben ser considerados.
Criterios de Evaluación Económica-Financiera de un Proyecto.
El análisis de los criterios de evaluación económica financiera de un
proyecto de inversión a mediano y largo plazo, es el punto culminante
para pasar al proceso de toma de decisión de la factibilidad de la
inversión, en este sentido se hace necesario el análisis de los
criterios cuantitativos. Existen diversos criterios para seleccionar
proyectos de inversión aunque en la práctica los más usados, son los que
a continuación se expondrán.
Criterio del plazo de recuperación simple o pay back (PERs)
Este criterio se basa en determinar el plazo de recuperación o pay back
de una inversión, también llamado pay off, pay out, pay cash, es decir
el tiempo en que se tarda en recuperar el desembolso inicial. Este se
calcula acumulando los flujos de efectivo en el tiempo hasta que su suma
sea igual a dicho desembolso inicial. Este criterio se basa en que la
inversión más conveniente es aquella cuyo PERs esperado sea más corto
según Brealy & Myers (1998). Este criterio no tiene en cuenta el valor
del dinero en el tiempo, así como tampoco los FE producidos después del
plazo de recuperación.
Las empresas desean que el desembolso sea recuperado en un cierto
período de tiempo máximo. Para utilizar el criterio de periodo de
recuperación la empresa debe decidir una fecha tope adecuada y es aquí
donde en ocasiones se comienza a contradecir este criterio con el VAN.
Si se utiliza el mismo período máximo independientemente de la vida del
proyecto, tenderá a aceptar demasiados proyectos de duración corta y
pocos de larga duración. Si por término medio los periodos máximos son
demasiado largos, aceptará algunos proyectos con VAN negativos; si, por
otra parte en general son proyecto demasiado cortos, rechazará algunos
de VAN positivos.
Muchas empresas que utilizan el plazo de recuperación eligen el período
máximo esencialmente en base a conjeturas. Es posible mejorar esto si se
conoce el perfil de los flujos de tesorería. Sin embargo, esa fecha tope
óptima funciona únicamente con aquellos proyectos que tienen perfiles
típicos de FE.
Criterio del plazo de recuperación descontado (PERd)
El plazo de recuperación descontado es una versión del plazo de
recuperación simple más confiable ya que tiene en cuenta el valor del
dinero en el tiempo.
PERd = Año anterior + Costos no recuperados / Flujos de efectivo
a la recuperación al año siguiente de ese año
El criterio del plazo de recuperación descontado responde a la
interrogante de cuántos períodos son necesarios para que el proyecto
tenga razón de ser teniendo en cuenta el valor del dinero en el tiempo.
El PERd depende aún de la fecha tope escogida arbitrariamente e ignora
todavía los flujos de caja producidos después de esta.
Criterio del valor actual neto (VAN)
El VAN representa el máximo valor que la empresa puede pagar por la
opción a invertir, sin incurrir en pérdidas financieras de oportunidad,
Bierman & Smith (1975)
El VAN o valor capital de una inversión es el valor actualizado de todos
los flujos de caja esperados en el momento actual conociendo la tasa de
interés del capital (r), la duración del proyecto (n) y la inversión
inicial (Io) referidos con anterioridad. El VAN será calculado entonces
según la siguiente fórmula:
VAN = -Io + ∑in=1FE / (1 + r)n
El VAN representa la rentabilidad en términos absolutos de un proyecto
de inversión. Según este criterio la decisión de inversión se apoya en
el siguiente razonamiento:
• Si VAN > 0, la inversión debe llevarse a cabo ya que es rentable para
la empresa
• Si VAN < 0, la inversión no debe realizarse porque no es rentable para
la empresa.
• Si VAN = 0, es igual que la inversión se realice o no ya que no
modifica el patrimonio de la empresa.
El mayor, y posiblemente único inconveniente de este criterio reside,
como plantean algunos autores entre ellos Kelety (2000), en la fijación
del tipo de descuento o actualización de los flujos de caja; hipótesis
en la cuál los excedentes de tesorería se reinvierten hasta el final de
la vida útil a un tipo de interés compuesto igual al que está tomado
como tasa de actualización y esto no siempre es así. En la práctica se
utilizan tipos de interés del mercado de capitales a largo plazo o el
coste medio de capital medio, que incluyen un riesgo normal o
sistemático.
Criterio de la tasa interna de rentabilidad (TIR)
La TIR o tasa de retorno de la inversión es el tipo de descuento que
hace igual a cero el VAN de dicho proyecto, es decir:
VAN= -Io+ ∑in=1FE / (1+r)n = 0 donde r sería la TIR del proyecto
La TIR se representa gráficamente en la figura 3.
Figura 3. Representación de la TIR
Fuente: Elaboración propia.
La TIR representa el porcentaje o tasa de interés ganado sobre el saldo
no recuperado de una inversión. Es la rentabilidad obtenida sobre el
capital mientras esté invertido, tras permitir el reembolso parcial de
la inversión. La TIR surge del propio proyecto independientemente de las
condiciones de quien lo evalúa.
Aunque el período de recuperación y la TIR son criterios ad hoc, la TIR
tiene un abolengo más respetable y es recomendada en muchos textos
financieros. Podemos decir que la TIR proporciona un criterio de
rentabilidad de forma actual y relativa, es decir al escoger la
alternativa que teóricamente es mejor, escogemos la que nos proporcionan
mayor beneficio por unidad monetaria invertida, Kelety (2000). La
decisión sobre el proyecto se plantea así:
• Si TIR > r, la inversión puede realizarse porque la rentabilidad que
nos ofrece el proyecto es mayor que la que ofrece el mercado.
• Si TIR < r, no interesa llevar a cabo la inversión porque la
rentabilidad que nos ofrece el proyecto es menor que la que ofrece el
mercado.
• Si TIR = r, la situación es de indiferencia, por lo que con decidores
con aversión al riesgo tampoco se realizaría.
La aplicación práctica de este criterio presenta algunos problemas de
cálculo, como expone Bueno (1993), especialmente si la inversión es no
simple (presenta más de un flujo de caja negativo), ya que se tendrá una
ecuación de grado n con n raíces y soluciones, en las que puede haber
varias positivas y otras negativas o imaginarias. En la inversión simple
solo existe una solución positiva. En cualquier caso, de no disponerse
de programas específicos de cálculo, se recomienda aplicar
procedimientos de prueba y error, con ayuda de tablas financieras.
Aparte de la posible existencia de tasas de rendimiento interno
múltiples, hay que agregar un segundo problema que puede influir en el
valor de la TIR del proyecto de inversión, el cual es definir a qué tasa
se invierten los flujos de caja intermedios. En el modelo general se
supone que los flujos intermedios positivos se reinvierten al mismo tipo
de TIR que los negativos.
La posible equivalencia o no entre del VAN y la TIR se recoge en la
figura 4, en la que se representan dos proyectos donde estos criterios
difieren. El punto de intersección o de indiferencia de ambos proyectos
se conoce como el punto de Fisher, ya que fue este el primer economista
que estudió el problema de la tasa de retorno (ro) la que iguala los
valores capitales de ambas inversiones, por lo que según el tipo de
descuento r, a partir de dicha intersección, se elegirá uno u otro
proyecto ya que antes de ro entran en contradicción el VAN y la TIR.
Figura 4. Relación entre el VAN y la TIR: el punto Fisher.
Fuente: Tomado de “Curso básico de economía de la empresa”, Bueno, 1993
La TIR puede ser una medida práctica, pero también puede ser una medida
engañosa. Por lo tanto, se debe saber como calcularla y utilizarla
adecuadamente.
Análisis de sensibilidad
El futuro es incierto, no seríamos realistas al suponer que en el
tiempo, los acontecimientos se presentarán tal y como hemos previsto. La
inversión siempre estará en condiciones de riesgo e incertidumbre. La
diferencia fundamental entre estos conceptos es que el primero lleva
asociada cierta probabilidad mientras el segundo no. En el fondo, todos
los modelos de análisis de inversiones en situación de riesgo a lo que
tienden es a sacar la inversión del entorno de incertidumbre,
sustituyéndolo por el riesgo según afirma Kelety (2000).
La expresión del grado de desconocimiento de una condición futura se
denomina incertidumbre, esta puede derivarse de una falta de información
o incluso por que exista desacuerdo sobre lo que se sabe o lo que podría
saberse. Puede tener varios tipos de origen, desde errores
cuantificables en los datos hasta terminología definida de forma ambigua
o previsiones inciertas del comportamiento humano. Por lo que es
necesario determinar hasta qué punto las condiciones analizadas pudieran
cambiar y el proyecto continuará siendo viable.
Existen una serie de técnicas para realizar análisis en incertidumbre
entre las que podemos mencionar:
• Análisis de sensibilidad
• Técnica del punto muerto
• Simulación
El más útil de todos los métodos no probabilísticos es el llamado
análisis de sensibilidad. Este modelo persigue determinado grado de
riesgo (sin otorgar probabilidades) de cada una de las variables
aleatorias del proyecto y parte de asumir la posibilidad de que el
resultado no sea el previsto. Por lo cual se trata de estimar cual será
el nivel de riesgo de cada una de las variables esenciales del proyecto.
Este nivel de riesgo se mide en base al efecto que tiene la variación
porcentual de las variables elementales sobre el resultado final del VAN
o la TIR. Para realizar un análisis de sensibilidad es necesario seguir
los siguientes pasos establecidos por Kelety (2000):
1. Determinar la lista de variables elementales
2. Para cada variable estimar un intervalo de variación
3. Calcular los valores de VAN o la TIR ante estas nuevas situaciones.
El análisis de sensibilidad no tiene por objetivo eliminar la
incertidumbre inherente a toda decisión relacionada con la realización
de un proyecto de inversión sino más bien es un instrumento que permite
cuantificar las consecuencias económicas de una variación inesperada,
pero posible, de parámetros importantes. El análisis de sensibilidad
determina hasta dónde puede modificarse el valor de una variable para
que el proyecto sea rentable. Refleja un análisis unidimensional acerca
de la incidencia para el proyecto de la desviación de una variable.
Entre las principales ventajas del análisis de sensibilidad están las
siguientes: permite determinar las variables relevantes del proyecto,
determinar la elasticidad o sensibilidad de los resultados del proyecto
respecto a cada variable relevante y en ocasiones puede conducir al
punto crítico. Entre sus desventajas podemos citar altos factores
subjetivos, el trabajo bajo el supuesto de cetirium parium así como que
no toma en cuenta la relación entre las variables.
Este análisis de factibilidad ha sido aplicado para determinar si es
factible la introducción de nuevos materiales para soldar en el marcado,
obteniéndose resultados que sirven de apoyo al proceso de toma de
decisiones del inversor.
CONCLUSIONES
1. Existen varios estudios que son necesarios realizar para evaluar la
factibilidad de un proyecto, a pesar de la diferencias entre autores,
los más utilizados son los estudios de factibilidad de mercado, técnico,
medio ambiental y económico-financiero. En su conjunto estos estudios
abarcan los componentes evaluativos más importantes para determinar la
factibilidad de una inversión.
2. Al realizarse el proceso de análisis de factibilidad se le otorga a
cada estudio que lo compone igual nivel de importancia; de resultar
negativo para el proyecto uno de ellos, la inversión no se llevará a
cabo.
3. El enfoque sistémico dentro de un estudio de factibilidad aporta al
agente encargado de tomar las decisiones principales, mayor número de
elementos cualitativos y cuantitativos para el proceso de toma de
decisiones.
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Obtuve titulación como licenciada en Ciencias Económicas en el curso 2006-2007 en la Universidad Central “Marta Abreu de Las Villas”, Santa Clara, Cuba. Durante mi carrera me desarrollé en diversas líneas de investigación referidas principalmente a como introducir en el mercado nacional productos innovados en la universidad en la cual me titulé. Al graduarme obtuve la distinción de título de oro y actualmente me desempeño como profesora del departamento de economía de la Universidad Central “Marta Abreu de Las Villas”.
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