Estado de conciencia y autoconocimiento desde las neurociencias

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El desarrollo del potencial cerebral desde lo tangible como intangible ha sido objeto de estudio desde hace tiempo por distintas ramas del saber, entre ellas la conocida como neurociencia. Tal como lo describe Zilman (2015) “Algunos neurocientíficos se enfocan en la estructura fina de las células nerviosas individuales o neuronas. Otros grafican la bioquímica del cerebro, estudiando cómo nuestros miles de millones de neuronas producen y emplean miles de tipos distintos de proteínas”.

Esto con fines de optimizar el uso y los cuidados del mismo, explorar cada uno de sus componentes para comprender su capacidad de respuesta, los procesos de evolución que le han sucedido, aquellas posibles causas de sus fallas con conllevan enfermedades, y a la manera en que este órgano vital incide sobre nuestro comportamiento, entre otras cosas. Así pues, el mismo autor refiere:

Los científicos están aprendiendo tanto hoy día acerca del cerebro que es fácil olvidar que durante gran parte de la historia no teníamos idea de cómo funcionaba o incluso de lo que era. En el mundo antiguo, los médicos creían que el cerebro estaba hecho de flema. Aristóteles lo veía como un refrigerador que enfriaba el corazón ardiente. Desde su tiempo y a lo largo del Renacimiento, los anatomistas declaraban que nuestros razonamientos, percepciones, emociones y acciones eran todos el resultado de “espíritus animales”: vapores misteriosos incognoscibles que daban vueltas por cavidades de nuestra cabeza y viajaban por nuestros cuerpos.(s/p)

Por consiguiente, si es precisamente nuestro cerebro quien administra la energía traducida en impulsos hace que nuestro cuerpo reaccione, quien nos hace desenvolvernos, entonces es compromiso nuestro despertar ante la realidad que necesitamos darle a este órgano la importancia que le merece, para lo cual debemos generar un estado de conciencia incluso de nuestra existencia misma.

En este contexto, Acevedo (2014) hace referencia que desde lo material el cerebro-mente en una primera dimensión, será el componente tangible donde se lleven a cabo las operaciones biológicas que más adelante se traducen tanto en formas de vida como de comportamiento, esto desde el enfoque de Neurociencia cognitiva-conductual. Ahora bien, es en la dimensión de principios -valores en la que habrán de concentrarse los pilares de la ética, es decir, nuestra concepción de lo bueno y lo malo. Finalmente, es en la dimensión más sublime, en el mundo de lo intangible en donde se da la toma decisiones.

MENTE —– PRINCIPIOS Y VALORES —— TOMA DE DECISIONES

En este orden de ideas, el ponente expresa que objetivo ha de ser sumar la mayor cantidad de principios y valores, distinguiendo la necesidad tanto de fortalecer como de profundizar más específicamente en los primeros que serán los que nos lleven a buscar un balance con el universo.

De allí la importancia de modelar al ser humano en principios para cambiar la percepción de la sociedad, así si lo que se desea por ejemplo, es personas que sean ambientalmente responsables entonces habrá de fomentar que el cuidado del mismo como una acción más allá de lo requerido como una forma de vida.

Asimismo, esto conlleva inminentemente a repensar nuestro esquema de valores, cuáles son esos elementos de la vida misma, a qué les estamos agregando valor y el impacto de estas cosas sobre la forma en que nos desenvolvemos en lo socio-laboral así como en la manera en que tomamos decisiones.

Ahora bien, a nivel organizacional esta realdad se hace presente cuando una gerencia comprometida y cada vez más humana, es cada vez más consciente que sus prácticas cotidianas son un reflejo de su ser y que éste, para ser funcional debe invertir en desarrollar su inteligencia emocional mediante el autoconocimiento y el autocontrol o autorregulación con el propósito de tomar decisiones acertadas. Sobre esto, la Asociación de las Naciones Unidas en Venezuela (ANUV) (2008) describe

La autorregulación consiste en manejar los propios estados internos, impulsos y recursos. Esta autorregulación comprende, a su vez, cinco aptitudes emocionales:

  1. Autodominio: Mantener bajo control las emociones y los impulsos perjudiciales;
  2. Confiabilidad: Mantener normas de honestidad e integridad;
  3. Escrupulosidad: Aceptar la responsabilidad del desempeño personal;
  4. Adaptabilidad: Flexibilidad para reaccionar ante los cambios; y
  5. Innovación: Estar abierto y bien dispuesto para las ideas y los enfoques novedosos y la nueva información.(s/p)

Vista la cita anterior, se puede inferir que aun cuando se tengan respuestas biológicas (segregación de cortisol, por ejemplo) que pudieran tener incidencia directa en nuestro ánimo, el estado de conciencia sobre la situación que lo genera permitirá abordarlo de una manera más racional. E incluso efectiva.

Por ende, la gerencia debe tener en cuenta sus reacciones ante lo que le rodea, tal como lo manifiesta el estudio del japonés Dr. Masaru Emoto basado en el análisis de la formación de cristales de agua como respuesta a distintos estímulos externos, específicamente a la música.

Lo cual lleva a pensar que somos mucho más que un cúmulo de respuestas biológicas, somos emociones y energía y por ende debemos explorar lo que usualmente otras disciplinas han estudiado, orientándonos a integrar saberes, ciencias, y experiencias en la búsqueda de una mejor calidad de vida en sociedad.

Referencias Bibliográficas

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Rivas Ariana. (2015, marzo 13). Estado de conciencia y autoconocimiento desde las neurociencias. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/estado-de-conciencia-y-autoconocimiento-desde-las-neurociencias/
Rivas, Ariana. "Estado de conciencia y autoconocimiento desde las neurociencias". GestioPolis. 13 marzo 2015. Web. <http://www.gestiopolis.com/estado-de-conciencia-y-autoconocimiento-desde-las-neurociencias/>.
Rivas, Ariana. "Estado de conciencia y autoconocimiento desde las neurociencias". GestioPolis. marzo 13, 2015. Consultado el 8 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/estado-de-conciencia-y-autoconocimiento-desde-las-neurociencias/.
Rivas, Ariana. Estado de conciencia y autoconocimiento desde las neurociencias [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/estado-de-conciencia-y-autoconocimiento-desde-las-neurociencias/> [Citado el 8 de Diciembre de 2016].
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