El valor de saber escuchar desde la perspectiva del quinto acuerdo

“Se necesita coraje para pararse y hablar. Pero mucho más para sentarse y escuchar”. Winston Churchill.

Introducción

La comunicación es descrita como una función interactiva entre las personas, que implica saber escuchar. Conversar es entender con la cabeza lo que la otra persona me este diciendo, pero la verdadera comunicación es cuando escuchas con el corazón, actualmente se están fomentando valores desde la perspectiva individual de tal manera que se refleje en los buenos resultados de una organización.

Podemos enumerar algunos sectores donde la comunicación es imprescindible, dependiendo del grado de aplicación es como se logra el éxito.

La primera gran empresa donde debemos evaluar la comunicación es el hogar, diariamente convivimos con los miembros de nuestra familia y nos damos cuenta que somos diferentes, en edades, gustos, formas de vestir, de hablar, etc., lo que genera que en ocasiones se eviten temas específicos como el área dinero, familia política, entre otros porque en lugar de escuchar nos hacemos juicios generando conflictos.

En las organizaciones la misión, visión y valores, están dando énfasis al crecimiento de la misma, generando en los trabajadores motivación y entusiasmo, sin embargo saber escuchar es una tarea nada fácil al nivel gerencial, pero cuando lo desarrollas te convierte en un excelente comunicador en la organización; en muchas revistas especializadas del mundo empresarial, se encuentran reportajes, entrevistas, homenajes a diversas personas que desempeñan o han desempeñado un puesto directivo o gerencial, esas son personas exitosas que han puesto al servicio de los demás una de las habilidades más exitosas, “saber escuchar”.

Saber escuchar, entonces es una habilidad que trae beneficios a quien transmite y a quien recepciona el mensaje, ciertamente se corre el riesgo de volverte vulnerable al transmitir pensamientos o sentimientos, pero bien vale la pena arriesgarse cuando el objetivo es mejorar las relaciones interpersonales.

Saber Escuchar

El desarrollo del presente ensayo tiene un enfoque en la filosofía tolteca del quinto acuerdo, sin embargo para obtener una mayor claridad analizaremos brevemente otras obras que nos permiten conocer más acerca de saber escuchar.

La escucha empática

S. Covey en su libro “los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva” (1) dice:

Procure primero comprender y después ser comprendido.

Plantea los Principios de comunicación empática de la siguiente forma: Cuando se aprende a escuchar profundamente a otras personas, se descubren diferencias enormes en la percepción. También se empieza a apreciar el efecto que estas diferencias pueden determinar cuando las personas tratan de trabajar conjuntamente en situaciones de interdependencia.

“Tenemos tendencia a precipitarnos, a arreglar las cosas con un buen consejo. Pero a menudo no nos tomamos el tiempo necesario para diagnosticar, para empezar a comprender profunda y realmente el problema

Este principio es la clave de la comunicación interpersonal efectiva, la aptitud para la comunicación es la más importante de la vida. Dedicamos a la comunicación la mayor parte de nuestras horas de vigilia, pasamos años aprendiendo a leer y a escribir, a aprender a hablar. ¿Y a escuchar? ¿Qué adiestramiento o educación nos permite escuchar de tal modo que comprendamos real y profundamente a otro ser humano en los términos de su propio marco de referencia individual? Lo que S. Covey, nos ilustra con lo anterior es que: cuando una persona habla, por lo general, la escuchamos en uno de los cuatro niveles siguientes:

Podemos estar ignorándola, no escucharla en absoluto

Podemos fingir. “Sí. Ya, Correcto”

Podemos practicar la escucha selectiva, oyendo sólo ciertas partes de la conversación

Finalmente, podemos brindar una escucha atenta, prestando atención y centrando toda nuestra energía en las palabras que se pronuncian. Pero, muy pocos nos situamos en el quinto nivel, la forma más alta de escuchar, la escucha empática, que este autor indica como “escuchar con la intención de comprender”.

También nos ilustra que “empatía no es simpatía”; simpatía es una forma de acuerdo o juicio, que a en ocasiones somos más emocionales Por todo lo anterior, puedo concluir que escuchar no es estar precisamente de acuerdo con lo que la otra persona nos transmite, lo que S. Covey nos confirma es que escuchar es poner nuestros sentimientos al servicio de la otra persona, porque a menudo estamos pensando que lo que le sucede a los demás también nosotros lo hemos pasado y terminamos haciendo consejos que no corresponden a la realidad

Alexis Codina Jiménez en su libro; Saber Escuchar, un intangible valioso (2) nos señala que hay problemas en la práctica de la escucha que tenemos que superar, siendo estos:

No interrumpir al interlocutor

Poner más atención cuando nos hablan

Concentrarnos más en lo que nos dicen, escuchar palabras y gestos Ser escuchados nos satisface, debemos ser consecuentes con esto y tener más disposición para escuchar a los demás

Parafrasear lo que dice el otro (repetirlo, resumirlo) para verificar que hemos comprendido

Evitar barreras, no hacer suposiciones previas

Evitar tener la “mente en blanco”, cuando nos hablan

No identificar la acción de escuchar como una actitud de sumisión

Demostrarle al otro que le prestamos atención, que nos interesa lo que dice, aunque no coincidamos

Mirar al que habla

Entre las razones principales por las que la mayoría de nosotros no escuchamos con atención a los demás están: temor a ser influidos por ellos, pensar que somos los poseedores de la verdad, que el otro está equivocado, sentir que cuando uno habla puede ejercer más influencia que cuando escucha.

Sin embargo, en una investigación muy interesante sobre cómo actúan los negociadores exitosos, entre los comportamientos que asumen estos en una negociación se encuentra que “… escuchan mucho más que los negociadores promedio…”. Por eso, un especialista afirma “…quien controla una conversación no es quien mas habla sino quien mejor escucha…”.

La realidad es que, cuando se nos escucha auténticamente tenemos tendencia a expresar más cosas, y con mayor profundidad y riqueza de detalles que si se nos escucha superficialmente. Esta es la oportunidad que aprovechan los negociadores exitosos. Cuando el interlocutor percibe que lo estamos escuchando con interés, nuestra influencia es mayor.

El análisis que este autor escribe, en mi opinión se refiere a que en ocasiones, manipulamos la conversación y nos convertimos en consejeros, victimas o jueces, cuando asumimos este papel, queremos demostrar superioridad, que estamos siendo afectados con las decisiones de otros o simplemente juzgamos desde nuestra experiencia o vida personal.

Ahora bien en el libro del Quinto Acuerdo, es precisamente el quinto acuerdo que da vida a este ensayo.

La Biblia o también llamada sagradas escrituras inician con uno de los libros importantes llamado Génesis, que narra el principio, la creación.

El quinto acuerdo de la misma manera inicia con un capitulo llamado al principio.

¿Qué es el principio de nosotros?

Cuando nacemos, en esta etapa sabes lo que te gusta y lo que no te gusta, sigues tus instintos para ser feliz, para disfrutar de la vida, para amar, para satisfacer necesidades.

Crecemos, nuestro cuerpo se empieza a desarrollar, encontramos significado a muchas cosas, nos involucramos en un mundo de creencias y todas esas opiniones modifican nuestro entorno y en nuestra mente formamos una imagen de nosotros mismos que la gente dice que somos.

Se esceptico, pero aprende a escuchar

Cuando aprendes a escuchar, eres respetuoso con los demás y sabes exactamente lo que quieren los demás.

La mayoría de las cosas que oyes no son verdad, la mayoría de las cosas que hablamos lo hacemos con símbolos.

Si la fe significa creer sin dudar y dudar es no creer, cuando te digo se escéptico, te estoy diciendo no creas.

Si tus creencias te están diciendo, estoy gordo, soy feo, soy viejo, soy un perdedor, no soy suficiente mente bueno, no lo creas.

Si no aprendes a escuchar, nunca comprenderás lo que estoy compartiendo contigo ahora mismo. Sacarás precipitadamente una conclusión y reaccionarás como si se tratara de tu sueño cuando no lo es.

Por consiguiente, quizá lo que yo digo es la verdad o no lo es, pero tal vez lo que tú crees no es la verdad.

Yo sólo soy la mitad del mensaje; tú eres la otra mitad. Soy responsable de lo que digo, pero no soy responsable de lo que tú entiendas. Tú eres responsable de lo que tú entiendes; tú eres responsable de cualquier cosa que hagas con lo que oigas en tu cabeza, porque tú eres quien da significado a cada palabra que oyes.

Sé escéptico, pero aprende a escuchar y entonces elige. Sé responsable de todas las elecciones que hagas en tu vida. Ésta es tu vida; no es la vida de nadie más y descubrirás que lo que tú haces con tu vida no es asunto de nadie más.

Somos víctimas de todos los símbolos que creamos, somos víctimas de todas las voces en nuestra cabeza, somos víctimas de todas las supersticiones y distorsiones de nuestro conocimiento.

Una vez que te aceptas a ti mismo exactamente cómo eres, dejas de establecer juicios sobre ti mismo. Una vez que aceptas a todos los demás exactamente como son, dejas de establecer juicios sobre ellos. Entonces, algo increíble acontece en tu mundo: encuentra la paz.

Nunca seré yo quien escriba tu historia, del mismo modo que nunca permitiré que nadie escriba la mía. Respeto tu mente, tu sueño, tu creación. Respeto cualquier cosa en la que creas.

Este libro me deja al igual que los cuatro acuerdos la mejor de las enseñanzas, los toltecas una grandiosa cultura mexicana nos pone a pensar en que desde otros tiempos ya existía el estudio y el análisis de las emociones y sentimientos y que con el transcurrir del tiempo, las situaciones que diariamente vivimos hemos ido perdiendo, dejamos de interesarnos en el otro, y uno de los factores que nos hizo perder esa hegemonía proviene del avance tecnológico, ciertamente en la actualidad podemos comunicarnos al instante, pero no le damos dirección a nuestra vida, porque nuestra comunicación se volvió, seca, vacía, fracasada y en soledad.

Al leer el libro también reflexiono sobre la frase “el beneficio de la duda”.

Y esto tiene que ver con nuestras creencias, que no debemos dar por hecho todo lo que vemos o escuchamos a nuestro alrededor, porque todos los seres humanos tenemos diferentes personalidades y capacidad de interpretación diferente, sin embargo eso no quiere decir que el no creer todo lo que nos dicen o vemos, no tengamos que escuchar, la diferencia está en la capacidad de interpretación que le damos a lo que escuchamos

Este libro es una invitación a retornar a nuestros primeros días de vida, donde todo es nuevo, a ser nosotros mismos, sin conflictos, a vivir con aceptación de como somos, a no juzgar a los demás, a no victimizarnos a respetarnos y respetar a los demás, sin temor, sin culpas, sin arrepentimientos, pero ¿se podrá?, claro que se puede, nosotros somos los creadores de nuestro propio destino, el equilibrio entre lo emocional, espiritual y físico depende de nosotros mismos.

Conclusión

Hablar no necesariamente significa que nos estemos comunicando, en una comunicación abierta pueden surgir barreras propias de nuestra naturaleza humana, el arte de la comunicación para mí es un arte que debe ser practicado con la mente y con el corazón, al escuchar activamente, se debe tomar en cuenta también el lenguaje corporal, ver mas allá de las palabras y entender los sentimientos de la otra persona. La diferencia entre oír y escuchar hay un gran abismo, escuchar como dice S. Covey es comprender, escuchar con atención lo que la otra persona expreso y no solamente lo que oímos, esto lo podemos ejemplificar muy sencillamente, cuando en una relación de pareja el esposo hace a un lado el periódico par aponerle atención a su esposa, o cuando el jefe deja de hacer lo que esté haciendo para poner atención a sus asistentes, que trae como consecuencia mucha confianza y crecimiento emocional porque se da una comunicación abierta y sincera. Por lo tanto para mí la comunicación requiere al hablar y escuchar, dejar a un lado las distracciones, si es necesario pedir aclaraciones, no salirse del tema, tomar en cuenta los sentimientos.

Sin embargo hay en la actualidad diversos enemigos de la escucha, las cuales hacen que la comunicación se interrumpa:

La tecnología.- en la comunicación las herramientas tecnológicas son eficaces para compartir datos, incluso se puede utilizar para concertar una conversación, pero no debería usarse para sostener la conversación. La formación profesional.- ya que es muy común que determinadas personas no compartan sus emociones.

La historia familiar.- la relaciones con otras personas, la forma en que ha sido educado, el medio en que crecimos, nuestras tradiciones, etc. Género.- ser hombre o mujer también puede ser una barrera y lo vemos en el compartir diario, en el plano familiar, educativo o laboral, como ejemplos podemos ver, que: los hombres tendemos a compartir datos y siempre queremos resultados, mientras que las mujeres se dejan guiar por sus sentimientos.

Finalmente quiero dejar asentado que las enseñanzas que día a día recibimos de todo lo que está a nuestro alrededor, fortalece nuestra comunicación y nos permite crecer, como personas, como pareja, como compañero laboral o profesional.

Bibliografía

  • Covey, S. Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, Editorial Paidós, Buenos Aires, 1998.
  • Alexis Codina Jiménez, Saber escuchar. Un intangible valioso Alexis Codina Jiménez, Octubre de 2004.
  • Miguel Ruiz, Jose Ruiz, Janet Mills, El Quinto Acuerdo, Editorial Urano, España; 2011.

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Solórzano López José Alberto. (2014, septiembre 16). El valor de saber escuchar desde la perspectiva del quinto acuerdo. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/el-valor-de-saber-escuchar-desde-la-perspectiva-del-quinto-acuerdo/
Solórzano López, José Alberto. "El valor de saber escuchar desde la perspectiva del quinto acuerdo". GestioPolis. 16 septiembre 2014. Web. <http://www.gestiopolis.com/el-valor-de-saber-escuchar-desde-la-perspectiva-del-quinto-acuerdo/>.
Solórzano López, José Alberto. "El valor de saber escuchar desde la perspectiva del quinto acuerdo". GestioPolis. septiembre 16, 2014. Consultado el 6 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/el-valor-de-saber-escuchar-desde-la-perspectiva-del-quinto-acuerdo/.
Solórzano López, José Alberto. El valor de saber escuchar desde la perspectiva del quinto acuerdo [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/el-valor-de-saber-escuchar-desde-la-perspectiva-del-quinto-acuerdo/> [Citado el 6 de Diciembre de 2016].
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