El arte de la guerra, perspectiva desde la administración del siglo XXI

Resumen

En el presente ensayo, se pretende analizar la actualidad de la obra “El arte de la Guerra”, obra del chino Sun Tzu, desde la perspectiva de la administración del siglo XXI, la intención es revisar algunos de los conceptos más relevantes del libro y compararlos con algunos de los teóricos actuales de la administración y que por ello ejercen una gran influencia en la vida de los actuales y futuros profesionales de la administración de México y el mundo, que manejan empresas públicas o privadas, así como organizaciones no lucrativas. Se busca enfatizar la relevancia de este pensador oriental, en la vida de los estrategas organizacionales del mundo de hoy, muchos de los cuales se rigen por la administración estratégica.

I. Introducción

El presente trabajo, pretende reflexionar sobre un tema poco o nada considerado en el ámbito de la educación superior en materia de administración y dirección de organizaciones, sean estas de carácter empresarial o de tipo social.

A través de los diversos programas que ofrecen diversas instituciones universitarias del país y del extranjero que imparten cursos de administración, un elemento común es abordar muchos temas apoyados en algunas ideas que no tienen mucho de nuevo, pues como pretendemos señalar en los siguientes páginas, son tomadas de la obra llamada “El arte de la guerra”, por ello en este trabajo nos proponemos  analizar el valor real para el administrador del siglo XXI, de la obra realizada por el general Sun Tzu. Trataremos de analizar la pregunta clave ¿Cuál es la vigencia actual de la obra “El arte de la Guerra” desde la visión de la administración del siglo XXI?

II. Antecedentes historicos

Hablar de datos biográficos de Sun Tzu, es algo complejo y difuso, según el sitio web Famous people (2000, p. 1), se sabe que vivió en China, entre los años 722 al 481 antes de Cristo, que era militar y alcanzó el grado de general, que participó en diversas batallas, muchas de las cuales no siempre le fueron afortunadas. Se sabe que su obra “El arte de la guerra” conocida también como “Los trece capítulos”, fue escrita aproximadamente hacia el año 500 antes de Cristo, en la cual nos habla sobre tácticas y estrategias militares, esta obra fue el primer intento conocido sobre lecciones de guerra y de estrategia. En ella, el autor nos muestra con gran inteligencia y habilidad, sus conocimientos en la batalla, así como los preparativos para la guerra; según las pocas referencias históricas.

Este ensayo podemos señalar que es un estudio de carácter esencialmente exploratorio, pues tal como se señala en su obra Rafael Hernández Sampieri “Los estudios exploratorios se efectúan, normalmente, cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco estudiado o que no ha sido abordado antes. Es decir, cuando la revisión de la literatura reveló que únicamente hay guías no investigadas e ideas vagamente relacionadas con el problema de estudio”. (Hernández S., 2002, pág. 70). Dicho lo anterior, no nos resta sino adentrarnos en el material de trabajo, un libro muy atractivo y sobre todo, escrito con una sencillez que solo es rebasada por la profundidad de los conceptos. Como ya señalamos, la intención de abordar este tema surge, tras una revisión de diversos programas y autores de obras de administración.

Este estudio busca responder a un vacío específico de información de la revisión de la obra de Sun Tzu, en tema como son de uso común en la administración, tales como: La estrategia, el liderazgo, la acción, la negociación, la dirección y la ética.

III. Desarrollo

A lo largo de la obra, el autor expone de manera clara, sencilla y fluida sus diversas conclusiones sobre el manejo de la organización militar. El autor es un gran observador y mejor analista, su prosa es poderosa a la vez que precisa.

En la organización empresarial actual, la vida está inmersa en una competencia permanente y agresiva, de no saber cómo hacerlo pueden morir, el mundo globalizado no ha hecho sino acrecentar los niveles de competencia; ello le da vigencia al concepto de este pensador oriental, quien en el primero Capítulo, llamado “Sobre la evaluación”, el autor nos señala que “la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio…” (Tzu, 2001, pág. 3). El tema anterior ha marcado la preocupación desde Frederic Taylor hasta Peter Drucker.

En otra parte de su obra, este pensador oriental nos señala otro punto relevante de la enseñanza de la administración, misma que está presente en casi todos los programas educativos universitarios; La ética. En su libro afirma que “El arte de la guerra se basa en el engaño” (Tzu, 2001, pág. 4), aunque monstruosamente actual, consideramos que desde el punto de vista ético, ya no debería tener cabida este concepto, aunque no podemos ignorar que habrá líderes de poca o nula preocupación por la responsabilidad social y humana, solo basta leer una obra del norteamericano Robert Kiyosaki o darse una vuelta por cualquier hotel de este polo turístico y acercarse a los vendedores de tiempos compartidos; por desgracias aún hay muchos administradores para quienes lo que afirma Sun Tzu es algo usual y válido. En esa dirección, autores como el Inglés Peter A. Singer, señalan que la ética “… es una rama de la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir” (Singer, 1979).

En el mismo sentido de la palabra, pero con un tono más informal, pero con mayor impacto en el colectivo moderno de habla castellana, el filósofo español Fernando Savater nos menciona que “…los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros frente a lo que nos parece malo e inconveniente…A ese saber vivir, o arte de vivir si prefieres, es lo que llaman ética” (Savater, 1991, págs. 32-33). Es evidente que las consideraciones éticas entre Singer y Savater no son similares a las de Sun Tzu y Kiyosaki, pero ojalá la forma de ver la ética de los primero, fuera la forma de ver la competencia empresarial. Sin lugar a dudas nuestro autor base sigue siendo actual y existen muchos seguidores que han abonado la relatividad práctica de la ética.

En el capítulo siguiente, cuyo nombre es “Sobre la iniciación de las acciones”, Sun Tzu nos señala que “Una vez comenzada la batalla, aunque estés ganando…si mantienes tu ejército durante mucho tiempo en campaña, tus suministros se agotarán”. (Tzu, 2001, pág. 5) Ello sigue siendo válido hoy en día, cualquier obra de administración nos señala como elemental la planeación de los recursos a emplear, para ello sugieren la elaboración de diversos tipos de esquemas presupuestales, solo por citar algún autor actual nos referimos al norteamericano Koontz, quien señala que “La planeación incluye seleccionar proyectos y objetivos, y decidir sobre las acciones necesarias para lograrlos…cierra la brecha entre dónde estamos y dónde queremos ir” (Koontz & Weirich, 2008, pág. 106). Es de vital, subrayar la importancia que se sigue dando a la planeación, en la organización militar de la vieja China y la que se le sigue dando en las organizaciones del mundo moderno.

Para ahondar en el tema anterior, nos encontramos que el autor nos menciona que “…lo más importante en una operación militar es la victoria y no la persistencia” (Tzu, 2001, pág. 6) En su opinión la victoria es el objetivo, en ello coincidirá con la mayoría de los estrategas actuales de la casi totalidad de las empresas, donde para ellos lo vital serán las utilidades que arroje su organización.

En el capítulo tres, el autor nos dice que “La victoria completa se produce cuando el ejército no lucha, la ciudad no es asediada, la destrucción no se prolonga durante mucho tiempo y en cada caso el enemigo es vencido por el empleo de la estrategia” (Tzu, 2001, pág. 8). Aquí es importante señalar lo vital que es la estrategia para este viejo autor, mismo que ha sido ratificado y profundizado por personajes contemporáneos como Michael Porter, Henry Mintzberg y Fred R. David entre otros teóricos relevantes en la administración.

En otra parte de su obra, hace unas buenas reflexiones sobre estrategia y planeación, de hecho señala que “…un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después. Esta es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no tienen planes premeditados”. (Tzu, 2001, pág. 11). En esta frase, el autor se adelanta 2,400 años a sus predecesores, es una expresión que firmaría cualquiera de los autores contemporáneos previamente señalados, incluyendo a los estudiantes del Doctorado en Administración de la Universidad del Sur. Como ejemplo para reforzar lo anterior, podemos mencionar que “…el propósito de cada plan y de todos los planes…consiste en promover el logro de los objetivos de la organización…la eficiencia de un plan se mide por cuánto contribuye al propósito y a los objetivos, compensando los costo…” (Koontz & Weirich, 2008, pág. 626). Esta afirmación confirma la pertinencia de la obra del pensador oriental, en el mundo del siglo XXI.

En otro capítulo, nos expresa que “Gobernar sobre muchas personas como si fueran poco es cuestión de dividirlas en grupos o sectores: es organización” (Tzu, 2001, pág. 12). Esta afirmación es tan moderna como la administración misma, es tan poderosamente actual como lo es el mundo de la estrategia empresarial, la organización es incluso una de las partes del proceso administrativo, solo para precisar el uso que le damos a este concepto en la educación de los administradores.

Líneas adelante, Sun Tzu nos indica lo que para su punto de vista es la competencia y la visión de los competidores, pues señala que “…lo que impulsa a tus adversarios a venir hacia ti por propia decisión es la perspectiva de ganar. Lo que desanima a los adversarios… es la probabilidad de sufrir daños” (Tzu, 2001, pág. 14). Ello coincide con lo que en su momento señalan personajes como Warren Buffet en una conferencia ante estudiantes del MBA en Harvard, respecto a “…construir un cerco de protección alrededor de tu empresa, como un castillo medieval, que te proteja de la competencia y que entre más alimañas y cocodrilos tenga el foso que rodea al castillo, mayor será la fortaleza de la empresa y menos se animaran las empresas enemigas a enfrentarles (Boyett, 1999, pág. 63). Solo para contextuar la importancia mundial de Buffet, diremos que es considerado el mejor estratega del mundo de los negocios bursátiles, a la vez que se le ubica como uno de los cinco hombres más ricos del mundo.

En el tema subsecuente, nos arroja una de las más grandes verdades que se trata de transmitir a los estudiantes de administración y es lo que tiene que ver con el liderazgo y la visión del director de la empresa, cuando señala que “La dificultad de la lucha armada es hacer cercanas las distancias largas y convertir los problemas en ventajas” (Tzu, 2001, pág. 18). Esto se puede complementar con lo que señala Koontz, quien dice que “Los gerentes de compañías empresariales necesitan identificar y hacer frente a la innovación y a la adversidad, tomando riesgos y respondiendo con rapidez, así como absorber importantes retrocesos. Los gerentes más efectivos parecen deleitarse con el ritmo alocado y a veces caótico y lo encuentran desafiante y estimulante…” (Koontz & Weirich, 2008, pág. 520).

Sobre el punto anterior, vale la pena reconocer la enorme visión del general Chino, pues sus comentarios versan de hace más de dos siglos y coinciden en muchos puntos que desvelan a los managers o directivos de toda clase de empresas, desde los pequeños changarros hasta las grandes corporaciones multinacionales, ello ha llevado a los teóricos de la administración a tratar de encontrar alternativas viables para estos personajes que de diversas maneras gobiernan las sociedades de nuestro siglo.

En páginas posteriores, el autor hace mención que “…los generales que conocen las variables posibles para aprovechar el terreno saben cómo manejar las fuerzas armadas” (Tzu, 2001, pág. 22). Ello me gustaría contrastarlo con la siguiente afirmación de Koontz, quien afirma lo siguiente “…La estrategia, por otra parte se refiere a la dirección en la que los recursos humanos y materiales serán aplicados para incrementar la oportunidad de alcanzar los objetivos seleccionados” (Koontz & Weirich, 2008, pág. 131).  En ambos casos hay elementos muy interesantes y de alguna manera similares, desde la perspectiva siempre subjetiva de este y cualquier ensayo, parecen demasiado hermanados, sobre todo si consideramos que entre uno y otro hay un abismo de más de dos mil cuatrocientos años.

Un aspecto relevante para el administrador moderno y para el teórico de la administración actual, es lo que tiene que ver con la estrategia empleada para realizar el trabajo cotidiano y que arroje los mejores frutos para la organización, por ello es pertinente mencionar lo que Sun Tzu nos comunica cuando afirma que “…el enemigo que actúa aisladamente, que carece de estrategia y que toma a la ligera a sus adversarios, inevitablemente acabará siendo derrotado…” (Tzu, 2001, pág. 27). Esto puede complementarse con lo que se expresa a continuación “los profesores de la universidad de Harvard Gary Hamel y C.K. Prahalad, citados por Koontz (2008) quienes analizaron compañías que lograron liderazgo global, ellos encontraron que “…esas empresas tenían la obsesión de ganar, no solo el más alto nivel, sino en toda la organización, esta obsesión se llama intención estratégica…” (Koontz & Weirich, 2008, pág. 135). Ambas son posiciones hermanas y complementarias, con muchos elementos de cercanía conceptual. La organización del siglo veintiuno, tiene rasgos comunes con sus similares del siglo cinco antes de nuestra era, para un administrador actual esta cercanía no es algo en lo que usualmente piense.

Para continuar con la exposición de hallazgos interesantes, pero ahora en materia del manejo de los recursos humanos o del personal que hace posible la vida misma de las organizaciones, incluso desde una perspectiva del conductismo dos mil años antes de Iván Pavlov o de Watson, va la siguiente cita “Mira por tus soldados como miras por un recién nacido; así estarán dispuestos a seguirte hasta los valles más profundos; cuida de tus soldados como cuidas de tus queridos hijos, y morirán gustosamente contigo…las recompensas no deben usarse solas, ni debe confiarse solo en castigos…” (Tzu, 2001, pág. 30).

El punto de vista anterior, se pude analizar de forma actual con la siguiente perspectiva de un teórico actual, quien afirma que “…los empleados también tienen necesidades y objetivos que son especialmente importantes para ellos. A partir de la función de dirigir, los administradores ayudan a las personas a ver que pueden satisfacer sus propias necesidades y utilizar su potencial…Así los administradores deben entender los roles asumidos por las personas y las individualidades y personalidades de la gente”. (Koontz & Weirich, 2008, pág. 412). En esta tesitura también se inscribe lo señalado por el autor mexicano, egresado del Tecnológico de Monterrey, Luigi Valdés, quien al respecto menciona que “…la imagen del capataz que controlaba a los trabajadores se vuelve obsoleta; el padre de familia autoritario y castigador ya no es efectivo, el maestro que educaba bajo la premisa “la letra con sangre entra” es cosa del pasado. El látigo tiene que concederle el lugar a la razón, a la inteligencia y al convencimiento; la ignorancia al conocimiento y la represión a la libertad…” (Valdes, 2002, pág. 25). Si comparamos las expresiones del viejo autor oriental contra los modernos y occidentales pensadores señalados, tendríamos que coincidir en que para los tres es una preocupación nodal el manejo de los recursos humanos, solo que ahora se observa una tendencia a buscar la mejoría en el individuo como premisa para buscar el logro de objetivos empresariales, mientras que para el autor de origen chino, el trato no debía rebasar la esfera de lo formal y desde el enfoque militar.

En otro apartado, ahora enfocado al renacer organizacional, que hoy es algo muy estudiado y analizado, este autor señala que “…la ira puede convertirse en alegría, y la cólera puede convertirse en placer, pero un pueblo destruido no puede hacérsele renacer, y la muerte no puede convertirse en vida. En consecuencia, ninguna organización empresarial puede revivir si no logramos reconstruirla a tiempo” (Tzu, 2001, pág. 34). En la actualidad lo anterior tiene tanta vigencia que hasta se inventó una corriente administrativa que se llama reingeniería, que tiene como principal objetivo el salvar a aquellas organizaciones que de no hacer algo están condenadas a la muerte o a sobrevivir con pérdidas económicas cada vez de mayor envergadura, así un autor moderno nos señala que “En la reingeniería paramos de cabeza el modelo industrial. Decimos que para hacer frente a las demandas contemporáneas de calidad, servicio, flexibilidad y bajo costo, los procesos deben ser sencillos. La necesidad de sencillez produce consecuencias enormes en cuanto a la manera de diseñar los procesos y de darles forma a las organizaciones”. (Champy, 2004, pág. 54).

Se hace una referencia sobre el actuar con inteligencia en una organización usando la herramienta o procedimiento adecuado, y Champy insiste en la indudable necesidad de utilizar la sencillez para el diseño de dichos procedimiento o herramientas para lograr los objetivos en las organizaciones, pero de inicio para evitar que se mueran, por haber descuidado sus mercados o haber extraviado su avance, a causa de impactos externos e incluso a errores en la estrategia de la propia empresa. Es decir que nuestro viejo pensador chino, nos abrió puertas que han mirado más allá, gracias a sus aportaciones precedentes.

Antes como ahora, las organizaciones deben conocer la situación de los adversarios, para saber qué hacen, por ello se gasta mucho dinero en espionaje de la competencia, ya sea a través de empresas de marketing o de encuestas a los clientes, es relevante conocer lo que está pasando con mi competencia y la forma en que ellos ven a nuestra organización, las escuelas de administración tratan de enseñar diversas técnicas para comprender el mercado y a los competidores, ello no era ajeno a Sun Tzu, quien sobre el tema menciona “Siempre que vayas a atacar y a combatir, debes conocer primero los talentos de los servidores del enemigo, y así puedes enfrentarte a ellos según sus capacidades…es esencial para un gobernante conocer las cinco clases de espionaje, y este conocimiento depende de los agentes dobles; así pues, éstos deben ser bien tratados” (Tzu, 2001, pág. 40).

Lo anterior se puede contextuar con lo que señala un pensador de la administración moderna, de origen latinoamericano, que al respecto nos dice“…el desempeño de la función recibe muchas influencias exteriores, por ejemplo, considérese una relación entre jefe y subordinado en que el primero pretende asignar una función de investigación al segundo. Las empresas solo empiezan a operar  cuando las personas encargadas de desempeñar papeles específicos y realizar actividades requeridas ocupan sus posiciones respectivas…” (Chiavenato, 2009, pág. 222). El uso inteligente de los recursos es sin duda alguna, el aspecto que marca la diferencia entre el éxito o el fracaso de una empresa, ya que el saber utilizar las capacidades y competencias de estos recursos, nos permitirá como menciona Chiavenato, optimizar nuestra funcionalidad, así se trate de investigar al contrario o de desarrollar nuestro trabajo cotidiano dentro de la organización.

IV. Conclusiones

Este trabajo, nos muestra muchas de las características interesantes que tiene para el administrador actual, el punto de vista del general de origen chino Sun Tzu, su fluidez, su frescura y sobre todo su profunda mirada sobre la estrategia en la actividad de las organizaciones; por su profesión, el autor oriental tiene una visión militar y para él todo se refiere a la organización del ejército, para nosotros el enfoque es por el lado de las organizaciones empresariales, aunque la esencia es similar, pues en todos los casos hablamos de agrupaciones de personas, sometidas a sus propias dinámicas y exigencias.

Referente al tema de la ética, podemos concluir que para este autor, no tiene una gran relevancia, pues según él la finalidad es lo que cuenta, es decir lo relevante es la victoria; sin embargo, en una sociedad como la actual, donde la problemática derivada del mal manejo de los recursos de todo tipo nos ha llevado a una encrucijada tal que debemos replantearnos seriamente cambiar esta premisa (el éxito económico sobre todo), pues el planeta está cada vez más contaminado y los recursos se agotan, entonces las consideraciones éticas deben ser diferentes a las que en su momento plantea Sun Tzu; ahora la ética y la responsabilidad ambiental y social deben ser elementales.

Por otro lado, no hay sino que coincidir con el autor chino, sobre temas como la necesidad de la planeación y del cuidado en el manejo de los recursos, para lograr los mejores resultados, para él como militar el resultado esperado es la victoria del ejército y para el administrador actual será la obtención de utilidades y por supuesto el logro de objetivos de la empresa, usando las estrategias adecuadas.

Su manejo conceptual de la estrategia es notable, esto lo lleva a hacer observaciones sobre temas como el manejo de los recursos humanos (en su caso, los soldados) para sacar de ellos el mejor provecho, de los recursos materiales, así como del conocimiento, en ello coincide con autores como Michael Porter, Fred R. David, Koontz, Chiavenato, etc. Pues todos ellos han abordado en diferentes aspectos y de diversas maneras, los temas iniciados por el estratega chino, no haciendo sino profundizar y complementar sus observaciones iniciales.

Otro tema vital es el liderazgo, mismo que es tratado con gran variedad de matices, donde por citar algunos aspectos relevantes podemos hablar de su insistencia en la capacidad del líder para realizar cambios en la estrategia, según el ambiente, adicionalmente del deber que tiene el líder de conocer la forma de pensar de sus subalternos y de sus enemigos, para poder dirigir bien a los primeros y usar la estrategia adecuada para prevalecer sobre los segundos, por mis más de 20 años de experiencia administrativa, puedo afirmar que esta verdad vale oro por sí misma.

Dado que los recursos que maneja el estratega o el líder empresarial moderno, son escasos, siempre es bueno contar con teorías o ideas que nos ayuden a planear la mejor forma de aplicarlos en beneficio de la empresa para la que prestamos nuestros servicios, ya que intrínsecamente si la compañía prospera existen más probabilidades de que el personal que labore ahí tenga la misma suerte y que al país le vaya mejor. Podemos iconcluir que sí se aplican los principios de Sun Tzu y de sus sucesores, acompañados de un trabajo serio y responsable, que analice los factores externos e internos de la empresa, para elegir las estrategias que mejor se adapten a nuestra situación particular, se tienen mayores posibilidades de triunfar en las actividades emprendidas dentro de una organización en pleno siglo XXI, por ello la actualidad de este autor en la visión de la administración moderna.

V. Referencias

  • Boyett, J. &. (1999). Hablan los Gurus. Bogotá: Norma.
  • Champy, J. &. (2004). Reingeniería (5a ed.). (J. C. Nannetti, Trad.) Colombia: Grupo Editorial Norma.
  • Chiavenato, I. (2009). Administración de Recursos Humanos (4a ed.). (A. V. Aparicio, Trad.) Bogotá: Mc Grow Hill.
  • Greene, R. &. (2010). Las 48 Leyes del Poder. Buenos Aires: Atlántida.
  • Hernández S., R. (2002). Metodología de la Investigación. México: Mc GrawHill.
  • Keshavan, N. (2006). Gandhi. El más alto estándar de liderazgo. México: Selector.
  • Koontz, H., & Weirich, H. &. (2008). Administración una perspectiva global y empresarial. México: McGraw Hill.
  • Savater, F. (1991). Etica para Amador. Barcelona: Ariel.
  • Singer, P. (1979). Etica Práctica. Cambridge: Cambridge University Press.
  • Tzu, S. (2001). El Arte de la Guerra. http://perso.wanadoo.es/ddragon/.
  • Valdes, L. (2002). La re-evolución empresarial del siglo XXI. Bogotá: Grupo Editorial Norma.

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Céspedes Reyes Víctor. (2013, junio 21). El arte de la guerra, perspectiva desde la administración del siglo XXI. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/el-arte-de-la-guerra-perspectiva-desde-la-administracion-del-siglo-xxi/
Céspedes Reyes, Víctor. "El arte de la guerra, perspectiva desde la administración del siglo XXI". GestioPolis. 21 junio 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/el-arte-de-la-guerra-perspectiva-desde-la-administracion-del-siglo-xxi/>.
Céspedes Reyes, Víctor. "El arte de la guerra, perspectiva desde la administración del siglo XXI". GestioPolis. junio 21, 2013. Consultado el 4 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/el-arte-de-la-guerra-perspectiva-desde-la-administracion-del-siglo-xxi/.
Céspedes Reyes, Víctor. El arte de la guerra, perspectiva desde la administración del siglo XXI [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/el-arte-de-la-guerra-perspectiva-desde-la-administracion-del-siglo-xxi/> [Citado el 4 de Diciembre de 2016].
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