Los TLC cumplen en exceso el dicho popular: meter una aguja para sacar un barreno, es decir, hacer un pequeño beneficio para obtener otro mayor; política común estadounidense en las relaciones con nuestros países; EE UU jamás da puntada sin hilo.
1. Introducción
Sobre el tema existen variados trabajos de investigación y artículos diversos a favor y en contra de los tratados de libre comercio en general y de los TLC con EE UU en particular, así tenemos pronunciamientos en contra de los TLC de Joseph Stiglitz (premio nobel de economía 2001), José Saramago (premio nobel de literatura 1998), Adolfo Pérez Esquivel (premio nobel de la Paz 1980), Jeffrey Sachs, James Petras, Noam Chomsky, Heinz Dieterich, entre otros); mientras que los defensores de los TLC lo conforman minorías con gran poder económico-político y sus adláteres periodistas y políticos venales.
Afirmar que los argumentos en pro del TLC tienen sus razones, sería deshonesto de mi parte; por cuanto no es así, sencillamente los tratados de libre comercio beneficia únicamente a grandes inversionistas y consorcios industriales, comerciales y de servicios como los bancarios; por eso el gobierno de EE. UU., lo promueve con tanto entusiasmo y con muchos recursos para sensibilizar conciencias utilizando a gobernantes, altos funcionarios de estado y medios de información, en contra de la mayoría de ciudadanos a los cuales se les desinforma malévolamente sobre los reales alcances del TLC.
Los TLC garantizan a EE. UU., mercados para sus automóviles, tractores, aviones, software, productos agroindustriales subsidiados, fármacos, etc. En estas negociaciones poco o nada interesa la pobreza de los pueblos, las condiciones de atraso y miseria de nuestros campesinos, la salud y educación de los ciudadanos; únicamente los motiva la expansión de sus mercados para la acumulación de riqueza, por ello las grandes corporaciones planetarias crean permanente formas directas y también sutiles de colonización como la dolarización de nuestras economías (Acuerdos de Bretton Woods, 1944), la deuda externa (Origen a partir de 1973, con los petrodólares), el ALCA (fracasada, por la no participación de Argentina y Brasil), los TLC (pequeños ALCAs), el Copyright y la dominación militar global, etc.
Palabras clave: Tratado de libre comercio, dolarización, deuda
externa, copyright, bilateral, unilateral.
2. ¿Qué son los TLC?
Según Wikipedia la enciclopedia libre, la definición patrón sería:
“Un tratado de libre comercio (TLC) consiste en un acuerdo comercial
regional o bilateral para ampliar el mercado de bienes y servicios entre
los países participantes…”; en el caso de los TLC entre EE UU y países
sudamericanos significa acuerdo bilateral con beneficiario unilateral ,
pues el único favorecido es EE UU. Como sostiene Stiglitz el TLC con
América Latina no es ni “libre ni justo”, por que si fuera así EE UU
eliminaría los subsidios a sus agricultores que alcanzan los US$ 20,000
millones ó hasta US$ 50,000 a cada campesino anualmente y eliminaría las
barreras arancelarias a los productos latinoamericanos que impiden el
ingreso a ese mercado, como las flores colombianas; los zapatos y
naranjas brasileños; el azúcar mexicano, etc. Continúa Stiglitz, los TLC
con EE UU carecen de reciprocidad, pues imponen a las pequeñas
industrias latinoamericanas abrir sus puertas a la competencia con las
grandes multinacionales norteamericanas; significando esto una
desventaja competitiva real y nociva. Según Heinz Dieterich, ilustrando
con un ejemplo lo negativo de los TLC con EE UU dice: “…el mercado
mundial de aviones está repartido en 'Airbus', de Europa y la 'Boeing'
de EE.UU., pero en Brasil hay una tercera empresa, que produce aviones
de medio alcance, tiene toda la tecnología, que si fuera un país de
primer mundo sería la tercera potencia mundial, si tu haces un mercado
protegido Latinoamericano, a través del Mercosur, lo amplías con
Centroamérica, con Ecuador, Bolivia, Venezuela y tu compras, aviones a
la empresa brasileña, tendrías la misma potencia que 'Airbus' y
'Boeing', y las otras dos dejarían de vender, y como no tienen la
competencia, tienen que impedir que haya industria de excelencia en
nuestros países; lo mismo como el Petróleo, si juntamos 'PDVSA', de
Venezuela, con la petrolera de Brasil, tiene una potencia mundial
energética, y la física nuclear de Brasil iría hasta el nivel de primer
mundo. Por tanto, para impedir que nosotros les hagamos sombra y
competencia, destruyen nuestras industrias de excelencia, porque ese
monopolio, es la clave de su riqueza.
3. Sientan posición sobre el TLC
Tres premios Nobel, intelectuales y economistas de prestigio sientan
posición sobre los TLC, lo califican de instrumento de dominación pues
además de los aspectos comerciales involucran temas políticos y
sociales; carecen de equidad y democracia, son impuestos de facto por EE
UU y es una forma de perpetuar la colonización continental.
3.1. Estados Unidos no negocia, impone
Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001
“En la asimétrica negociación de tratados comerciales no priman la
equidad o la democracia, sino los intereses de grupos particulares como
las farmacéuticas y las petroleras, o al menos esos son los intereses
que representa la oficina comercial de E.U…. Los países que firman TLC
creen que les van a traer inversión y no hay evidencia de que eso pase.
Es solo un sueño… Si la firma del TLC tuviese negociaciones reales y
posibilidades de beneficiar a los países, sí lo recomendaría, pero
Estados Unidos no negocia sino que demanda o impone… los acuerdos
bilaterales son una desventaja porque EEUU subsidia su agricultura y no
dejaría a otros países tomar medidas en contra de eso… los TLC no son
tan libres ya que se solicita o se impone comprar cierta cantidad de
materia prima de Estados Unidos, como parte de los convenios… Los TLC no
son buenos, no son injustos, porque traen más perjuicios que
beneficios”.
3.2. La soberanía de los países queda en entredicho con los TLC
José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998
“Los famosos tratados de libre comercio son el instrumento máximo de
los Estados Unidos para gobernar a los pueblos desde México hasta la
Patagonia… No tienen solo aspectos comerciales sino, también, temas
políticos y sociales… No son libres, sino que tienen que ver con deseos
de dominación estratégica, militar y política…. La autonomía, la
independencia y la soberanía de los países de América queda en
entredicho en el momento que los tratados entren en vigor. Estos
tratados son una especie de campanada de advertencia. Si los pueblos no
imponen a sus gobiernos la defensa de sus derechos esto acabará mal“.
3.3. Hay pueblos que no claudican
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980
“La firma del TLC con los EEUU llevaría a Costa Rica a transformarse
en una colonia norteamericana; agregar una estrellita más a su bandera.
El fracaso de los EEUU de implantar en el nivel continental… el TLC, es
una muestra clara y contundente que hay pueblos que no claudican que
resisten a las fuertes presiones y que tienen el coraje de defender sus
derechos. Otros lamentablemente han claudicado y han hipotecado la vida
de sus pueblos, traicionando su libertad y autonomía. Han privilegiado
el capital financiero, sobre el capital humano y sometido a sus pueblos
a la dependencia. Frente a estos desafíos cabe preguntarse qué quiere el
pueblo costarricense.”
3.4. Heinz Dieterich opina
“El Tratado de Libre Comercio, es un tratado para grandes
inversionistas y para grandes empresas. Por eso EE.UU. lo promueve, por
que sus transnacionales son las más fuertes del mundo, sus bancos,
producción de automóviles, de aviones y le conviene poder exportar a
todo el mundo. La pregunta que hay que hacerse es ¿cuántas
transnacionales tiene El Salvador, qué carros salvadoreños vas a
exportar, cuántos aviones van a vender a EE.UU., cuántos cohetes
espaciales, cuántos software, cuántos transnacionales? Ah! tú no tienes
transnacionales. ¿Entonces, para qué quieres el acceso al mercado de
EE.UU.? Es decir, quizá unas 50 mil familias de grandes importadores,
heredaron tres grandes mercados de dinero o de algún producto y sí se
benefician con el TLC, pero qué pasa con el pequeño campesino. El
pequeño campesino que produce maíz, no puede competir con el maíz que
viene de EE.UU. en gigantescas proporciones, y lo que es más importante,
subsidiado por el Estado. Cada año el gobierno de Washington le da más
de $20 millones en subsidios al sector agrario, hay montones de pequeños
campesinos de EE.UU. que no viven de la tierra, sino de la renta del
Estado; porque le da hasta $50 mil al año y por eso la tortilla de maíz
aquí va a costar un 30% más, que la tortilla que hace el campesino
salvadoreño y se va a quebrar”.
3.5. América Latina no esta preparada para los TLC norteamericanos
“Jeffrey Sachs declaró que el problema de Colombia y otros países
latinoamericanos ha sido hacer mucho caso a los organismos
multilaterales. "América Latina es el gran acertijo de la globalización,
pues no son los más afectados por ella, ni los que le han sacado más
provecho, pero sí tienen el problema de no invertir en erradicar la
pobreza y las diferencias sociales. Crecieron como un continente
conquistado y se quedaron con esa costumbre".
3.6. El decano de economía de Columbia, R. Glenn Hubbard, quien fue
asesor del presidente Bush “Tampoco está de acuerdo con los TLC, pues
por la posición que EEUU asume en las negociaciones, es fácil llamarlo
hipócrita debido a su reticencia a reducir el proteccionismo que le
exige a sus contrapartes. A Estados Unidos le interesa abrir mercados
para sus servicios, mientras que pone trabas a las manufacturas de los
países menos desarrollados”.
4. TLC y dominación
Como hemos mostrado en la introducción, los TLC son un instrumento colonial para América Latina, continuación de otros instrumentos como predecesores la deuda externa, el ALCA, las Cartas de Intención del FMI, el sabotaje a la industria, el ajustarse el cinturón para los salarios, la presión para privatizar empresas y servicios públicos. Esta nueva ofensiva imperial se produce en América Latina ante el fracasó del ALCA, ante la negativa de participar de Argentina y Brasil; cuando el déficit comercial y presupuestario de EE UU es alarmante, pues la otrora economía norteamericana “libre de riesgo” ha sido fisurada por la competencia China y por los gastos ocasionados en la invasión criminal a Irak.
Los TLC con EE UU no pueden explicarse simplemente como un tratado comercial “necesario” para mantenernos establecidos en la comunidad internacional global, sino como un movimiento económico, político, militar y cultural dentro de la estrategia de dominación imperial de EE UU; en juego están los recursos naturales, la biodiversidad, el agua dulce, los productos agrícolas y ganaderos, que serán tomados a bajos precios o por la fuerza.
Hace años, en el primer gobierno de Bush, salió a la luz un documento del pentágono, en el que, entre otras cosas la escasez de alimentos en el planeta será inminente en los próximos 20 años. A este respecto Vicky Pelaez sostiene en Rebelión: “…el TLC está diseñado para que Norteamérica tome el control de la producción de alimentos en cada país involucrado, haciendo desaparecer los productos autóctonos e imponiendo los cultivos genéticamente alterados que traerán fabulosas ganancias a las corporaciones como Monsanto, Dupont y algunas otras. México ya perdió su Banco de Maíz con su fondo genético de este millonario cultivo. El Banco de Papa del Perú está bajo el control norteamericano y no cabe duda que con el TLC se perderá el fondo genético de papa (Centro Internacional de la Papa – CIP, 1971) que incluye miles de variedades de este producto originario del Perú...”.
No olvidemos que América Latina es depositaria de una rica variedad
de recursos naturales y en grandes cantidades, cuya tendencia a futuro
es aumentar en valor ante la amenazadora escasez señalada líneas arriba.
El TLC le asegura EE UU la apropiación de esos recursos a través de
contratos amañados negociados con funcionarios corruptos.
5. Consecuencias del TLC
Las consecuencias de suscribir el TLC con EE UU abarcan múltiples sectores como el comercio, la producción, los servicios y la soberanía de la que goza todo Estado libre, siendo los más notables los siguientes:
• El TLC no reconoce como territorio nacional el subsuelo, las 200
millas de mar territorial, la órbita geoestacionaria, el espectro
electromagnético ni la plataforma continental. De esta forma, las
trasnacionales estadounidenses podrían apropiarse de las riquezas que se
hallen en el subsuelo marino, del espacio electromagnético -de vital
importancia en las comunicaciones- y no pagar regalías de ningún tipo
por el uso de la órbita geoestacionaria del país.
• Ingresarán a los países suscriptores del TLC productos agrícolas de EE
UU subsidiados a bajos precios, en contra de los productores nacionales.
• Menoscabo de soberanía con la imposición de la relación
Estado-inversionista con claros beneficios a los proveedores
estadounidenses. En cuanto a las compras estatales que no se direccionan
a los productores nacionales y en los servicios no esta permitido
establecer requisitos de desempeño.
• Pérdida de oportunidad de desarrollo económico por la venta de
productos a precios de mercado, ante la explotación amañada de nuestros
recursos naturales.
• En el caso peruano los únicos beneficiados son los agroexportadores de
la costa, los grandes empresarios importadores/exportadores del comercio
y la agroindustria.
• Convulsión social por la agudización de la pobreza y explotación de
los pequeños campesinos y microempresarios.
6. Recomendaciones
La primera, necesariamente es evitar la suscripción del TLC; y, la segunda es que el Estado recupere soberanía –si la hubiere perdido- sobre los recursos naturales, la órbita geoestacionaria y el espectro electromagnético. En el caso de los recursos naturales, los contratos de explotación deben ser revisados y adecuados al interés nacional; los espacios físicos y las reservas de los recursos deben ser valorizados económicamente e incorporados a la estructura del capital social para su explotación tripartita: Estado-Comunidad-Empresa privada; el inversionista privado debe ganar en función a su inversión; además debe incorporarse en los contratos la ineludible transformación en el país de los productos primarios extraídos, del subsuelo, bosques, mar y ríos; no deben salir al exterior en estado primario.
Finalmente, en América Latina debe fortalecerse la integración a
través del MERCOSUR y el Banco del Sur como primeros pasos.
URL Consultados:
1.
http://www.actualidadeconomica-peru.com/pdf/sem_tlc/tlc_con_eeuu.pdf
2. http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/la/mda-tlc.htm
3. http://www.adital.org.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=14415
4. http://www.perufrentealtlc.com/node/261
5. http://www.bilaterals.org/article.php3?id_article=5758
6.
http://www.margen.org/wp/2007/10/17/tlc-y-la-cruel-recolonizacion-silenciosa/
7. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=57832
8. http://www.soberania.org/Articulos/articulo_111.htm
9. http://www.servindi.org/archivo/2007/1064
10. http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2006041916
11.
http://www.deigualaigual.net/filosofia-libre/copyright-conceptos-lawrence.html
12. http://www.softwarelibre.cl/drupal//?q=node/1063
13. http://www.nuestraamerica.com/leer.hlvs/4839
14.
http://www.prensalatina.com.mx/article.asp?ID=%7BD69E67FB-EFC3-49AF-B44B-3FC1895D82D9%7D)
15. http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_libre_comercio
16. http://www.geocities.com/contragobernanza/alca3.htm
17. http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=5821
18. http://www.bilaterals.org/article.php3?id_article=7850