Roba inflacionaria
25-06-2008
La crisis nacional por la que está pasando el país, aparte de ser
estructural de los fatídicos años 8 (ver Diario de Chimbote, 26 de marzo
2008), tiene mucho que ver con los destinos de la política económica y
las políticas financieras que se lleva a cabo, el ente emisor el Banco
Central de Reserva del Perú es el responsable de la estabilidad
financiera macroeconómica del país, pero todo ello la crucial pregunta
de cualquier ser humano común y corriente es lo siguiente: estamos
enfermos porque el Perú anda mal o porque está mal en entorno
internacional?, la respuesta es muy lógica. Estamos mal porque realmente
la economía nacional está enferma a lo que se añade unos condicionantes
de la economía internacional.
Realmente estamos enfermos todos los peruanos de manera económica
verbigracia sin dejar de reconocer que la salud física de los peruanos,
que al ya no comer adecuadamente estamos pasando del vegeterianismo a la
fuerza hacia la inanición porque hasta el tomate ahora ya bordea los 5
soles el kilo. Éramos vegetarianos por no poder comprar carne, ahora
vamos hacia la inanición por no poder tener capacidad de comprar
verduras y hortalizas. De esto nadie duda de que estamos ante un segundo
rebrote inflacionario del período segundo de García. Pero esto es en la
costa peruana y en los sitios urbanos, pero imaginémonos como estarán en
la sierra donde falta todo y en donde el chorreo no ha llegado, esto es
sencillamente espeluznante para alguien que se precia de ser llamado
natural de las provincias o del Perú profundo.
El quid primero de la cuestión antropológica, es que solo unos cuantos
en el país detentan los ingresos de la renta nacional con cerca del 3 %
de peruanos controlando los medios de producción mas importantes de la
patria. Esto se llama injusta distribución de los ingresos, esto se
llama injusticia del centralismo que permite de a poquitos a aquellas
personas que no se alimentan adecuadamente en cuanto a proteínas,
carbohidratos y lípidos.
Los ricos, que no tienen la culpa de ser
millonarios, ahora y en cualquier gobierno hacen del Estado su botín y
son los grandes beneficiarios de las injustas políticas públicas
estatales, todo ello en detrimento de las mayorías poblacionales. No hay
ser humano que no sea del razonamiento común y corriente que diga que
ahora estamos en el paraíso económico y financiero, ahora que hasta el
propio Presidente del BCRP reconoce que estamos ante una “joroba
inflacionaria” como se dice a veces a los rebrotes inflacionarios de
causa directa por las enfermedades económicas nacionales y entornos
internacionales de burbujas inmobiliarias, caídas del dólar y
fortalecimiento de otras monedas duras. En ello, el Presidente García
tiene que ir retomando y ampliando alianzas con las fuerzas sindicales
nacionales y la sociedad civil organizada a fin de detener el ala
derecha del país trata de seguir avanzando en la estructura del poder y
seguir posicionándose para las elecciones del año 2010
Decimos antropológica a la situación nacional, porque no es posible que
los que gobiernan piensen como que la mala situación ya va a pasar,
porque lo que está sucediendo en la economía internacional es un
recalentamiento acelerado de las economías europeas y un sobre
calentamiento de la economía peruana, donde a esto se añade que comience
a afectar la crisis inmobiliaria de los Estados Unidos por tener y haber
realizado préstamos hipotecarios sin contar los endeudados con los
respectivos respaldos de su endeudamiento (los gringos eligieron crecer
como locos y allí ahora su economía que haciendo agua y con quemazón
comienza a impactar en todo el mundo pero de diversa manera). Esto nadie
lo puede rebatir, y seguimos diciendo que es una cuestión antropológica
porque no es posible pensar que estamos muy bien en el campo
macroeconómico mientras otros indican que estamos avanzando mientras
muchos peruanos comienzan a ingerir menor calidad alimentaria. Esta es
la patología del poder, de aquellos que solo ven los intereses de los
Romero o de Quevedo y no los de Mamani de Sihuas o Cumpa de Pomabamba.
Creemos que el presidente del BCRP por fin ha dado la voz de alerta
aunque de una manera muy tibia, dice que estamos ante un joroba
inflacionaria y que si siguen así las cosas habría que tomar otras
actitudes (sic), es decir una vez que el daño está hecho recién se
tomarían los remedios económicos de rigor. Esto es precisamente lo que
García debe tratar de evitar, esto es lo lógico, porque los peruanos de
mayoría somos ante la Constitución los primeros beneficiarios de las
políticas que prevengan los males regionales y nacionales.
Sabemos que es difícil batallar en medio de presidentes regionales de
todo tipo, porque ante todo debe prevalecer el espíritu de concertación
entre el Ejecutivo con los gobiernos regionales, siendo este espíritu el
que debe mandar ante cualquier desavenencia política o de
interpretación. También se sabe que los problemas regionales están
frente a demandas reprimidas históricas, por ello, es muy meritorio que
García haya retrocedido ante esa ley de la Autoridad Portuaria Nacional
que le quitaba a Chimbote la capacidad de administrar su puerto, lo cual
era antilógico, esto significa que García está aprendiendo a tolerar al
resto, y esto es bueno, porque el consenso sale como fruto de tensiones
que por el momento se han solucionado favorablemente a los intereses
regionales, pero en este detalle, ahora que el Gobierno Regional de
Ancash y todas las municipalidades van a ver los primeros días de junio
un prácticamente presupuesto para gastos de inversiones o bienes de
capital en el doble de los recibido anteriormente, lo cual también es
bueno, y este caso en la cancha regional tiene mucho que decidir las
autoridades regionales con el Presidente Regional a la cabeza de
propuestas, serias, concretas y reactivadotas de la economía regional.
Pero para ello, hay que hacer también una reflexión sobre el Gobierno de
la Región Ancash, y preguntarnos, ¿cuál es la eficiencia del sistema de
inversión concertado y gerenciado desde Huarás? o ¿hay inversiones
estériles en el actual Gobierno Regional?, entonces estamos frente a la
necesidad de hacer ajustes regionales en las gerencias respectivas a fin
de revertir la inversión estéril y hacerla dinamizadora de la economía
productiva regional. Aquí está un punto de encuentro con el Ejecutivo
Regional, que se caracteriza precisamente por su poca capacidad de
información a la sociedad civil.
También apoyará en esto, la comprensión del Ejecutivo nacional, que de
atacar permanentemente a algunos presidentes regionales debe pasar a los
consensos que permitan administrar en mejores condiciones la joroba
inmobiliaria, donde los beneficiados deban ser la mayoría poblacional
peruana. Por el otro lado, los presidentes regionales aludidos deben
entender que el proceso de descentralización que nunca debe ser detenido
está en relación directa con las posturas que tomen como autoridades
regionales dentro de los límites de la cordura y transparencia, pero
nunca bajando la guardia ante cualquier desatino antidescentralista.
Hablar de consenso y concertación entre los dos Ejecutivos debe empezar
sobre cinco puntos básicos: alimentación y seguridad alimentaria,
educación, salud, empleo y descentralización a fin de evitar rebrotes
inflacionarios. Es difícil la tarea para García y los presidentes
regionales, pero no es imposible llegar a entendimientos.
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Juan Achútegui Giraldo
Apoderado del Consorcio CESCA Ingenieros SAC.
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