No se puede ignorar la realidad inflacionaria que Venezuela afronta y que de no sabérsele manejar adecuadamente está se incrementará y originará serios problemas al venezolano en su calidad de vida, en los altos costos de los productos, en satisfacer sus necesidades.
Ante esta realidad, siempre hemos señalado la importancia de que las escuelas de economía, sus postrados se pronuncien y hagan un diagnóstico de esta realidad.
Desafortunadamente, en el caso de la Universidad de Carabobo que nos concierne esto ha sido muy difícil de lograr, indicando el poco compromiso de sus docentes, directivos en hacer un pronunciamiento al respecto, aprovechando la realidad y dar a conocer los puntos de vistas de sus especialistas, sugerencias propuestas, de tal manera que su participación no se quede enclaustrada en las aulas de clases, sino que se manifieste públicamente y de esa forma, alerte a la población de un hecho perjudicial en el desarrollo económico del país.
Preocupados por esta triste realidad que se afronta, la compañía consultora, asesora de capacitación y desarrollo profesional Deproimca, se ha acercado a algunos de sus docentes para que expongan sus puntos de vistas, no dentro de las aulas de clases, sino en forma personal, por contacto directo, a través de su periodista Lic. Pedro Montero quien entrevistó a algunos docentes a fin de saber sus puntos de vistas, tal es el caso por ejemplo, del economista Wilfredo Camacaro, conocido docente en la región, excandidato al rectorado administrativo. Vicepresidente de IPAPEDI quien señaló, que “La nueva nomenclatura que está utilizando el BCV, parecía que iba a ser un amortiguador de la inflación desde el punto de vista estadístico, pero como ha sido tan exponencial lo que está pasando con los precios y los bienes, a todas luces la inflación superará lo que el Gobierno estimo, un 12%, y se llegará fácilmente a un 25 ò 30%, y más aún en un año electoral como este donde la liquidez va a crecer y existe poca capacidad para abastecer la demanda”.
En relación a la nueva forma de calcular el índice de precios al consumidor, Camacaro manifiesta que: “La nueva forma de calcular el IPC, lo que está es regionalizando el indicador a partir de una aspiración de orden académico, porque se dice que hay regiones donde la inflación es mayor que otra, pero al final todo eso van a tener que ponderarlo y allí se establecerá un indicador para cada región, y en el conjunto van a sacar un índice más o menos parecido porque la mayoría de los precios en el país son fijados a nivel nacional. Y es el consumidor quien siente los embates reales de la inflación”.
En función del alto ingreso que se esta registrando por concepto de recaudación fiscal e ingreso petrolero nuestro entrevistado comenta que “El ingreso petrolero se esta diluyendo porque no se esta utilizando para efecto del crecimiento nacional, además de que los altos costos del mismo hacen que los precios de transporte incrementen y se ven reflejados en los productos que se importan”.
Camacaro expresa además, que: “El capital que se está formando no esta siendo bien utilizado ya que se emplea en pagar subsidios, donaciones, compra de insumos alimentarios en el exterior entre otras cosas, lo que por ende no permite que se genere un efecto reproductivo ni multiplicador, y esto hace que cada vez sea mayor la escasez de bienes”.
“Se están viendo las consecuencias como las causas. Las políticas implementadas contra la inflación atacan es a las consecuencias de la inflación y no al problema real”.
El economista Camacaro relata Montero, considera que: “Desde la década del 60 para acá Venezuela ha centrado sus directrices a través de conocer como está la demanda, olvidándose de las políticas de oferta, lo que hace que las estrategias de crecimiento que en la década del 70 tuvieron gran impacto pero con un proceso e inflación que era valido porque se estaba desarrollando un complejo industrial pero eso no se está dando, sino que hoy día; lo que se está es atacando al complejo industrial o productivo que es el que puede incrementar la oferta y hacer que los precios bajen”.
El Profesor cree que; “Lo que se tiene es que tratar de captar inversión extranjera y estimular a los empresarios para que haya mayor oferta y así también activar el aparato productivo nacional”.
Para William Vásquez, quien es economista graduado en la Universidad de Carabobo, con una Maestría en Economía de Empresas, (Microeconomía), una especialización en Cooperación Internacional para el Desarrollo, de la Universidad Complutense de Madrid y un Doctorado en Economía en la Universidad Autónoma de Madrid, y que actualmente se desenvuelve como profesor de la UC, un grave problema que actualmente se vive, es el del acaparamiento, a lo que el catedrático contesto con: “El acaparamiento es consecuencia de la inflación y de la baja competitividad y competencia que hay en la economía venezolana, el acaparamiento es una respuesta natural a los desequilibrios que el Estado genera en la economía y la forma de luchar contra ello es fomentar la competencia y generar políticas para que se incremente la oferta”.
El Gobierno lo que tiene que hacer es “Disciplinar el gasto, estimular la oferta, hacer que se vuelva a tener confianza en el país y que los inversionistas quieran trabajar aquí y poder incrementar la producción nacional”.
El mensaje que deja el catedrático es que hay que invertir y hasta endeudarse para invertir en la medida de las posibilidades y hacer transacciones que le permitan proteger los precios de la inflación.
Para el profesor Inocencio Sánchez : “El Gobierno hablaba de 12% de inflación, luego la han subido a 19% posterior al 7,1% acumulada en el primer trimestre, era imposible que se mantuviese la cifra inicial y mis proyecciones hasta el mes de marzo me dan un 33% para el año, pero se debe esperar porque se está incluyendo un efecto distorsionador y no es otro que la emisión de 3000 mil millones de dólares en bonos soberanos a 18 y 20 años, que está emitiendo el Gobierno y es un distorsionador porque sin decirlo esta introduciendo una devaluación que afectará a los que importan productos alimenticios, medicinas y a los que importan bienes de capital porque está hecha precisamente con ese fin”.
“Con esto lo que el Estado busca es reestructurar su deuda ya que se están venciendo una serie de bonos para el 2010 o 2011 y entonces ellos quieren pagar eso, reconvirtiendo la deuda, pero en el fondo lo que quieren es mantener un fondo de cambio dual entiéndase mantener el 2150 bajo la tutela de CADIVI”.
El Doctor Sánchez informa que: “considero que mi proyección de 33% en este momento voy a tener que subirla y si bien no es muy agradable es la realidad del país”.
El combatir la inflación implica cambios muy impopulares nuestro consultado comenta al respecto que: “Esta plenamente demostrado que la inflación no se combate con paños caliente sino con situaciones estructurales y el Gobierno esta haciendo posiblemente lo contrario, ya que se puede hacer que la inflación baje generando que haya de alguna forma bienes y servicios, esto se consigue haciendo que el empresario tenga confianza y dándole ciertas ayudas, a través de algunas políticas como prestamos blandos para así lograr generarle tranquilidad”.
“De hacer esto lo que se producirá sería mucha mayor cantidad de bienes y servicios ya que el inversor aplicando la capacidad que tenga produciría una competencia que por lo general obliga a bajar los precios y eso controla la inflación, pero aquí se esta haciendo todo lo contrario ya que lo que se hace es crear desconfianza en el empresario y por causa de esto el industrial lejos de invertir lo que hace es replegarse”.
Para Sánchez, el Gobierno lo que esta haciendo es importando, introduciendo un elemento completamente distorsionador, siendo peor el remedio que la enfermedad, ya que con un dólar controlado artificialmente porque sabemos que esa paridad de 2,15 es absurda, la realidad del Gobierno queda reflejada con la misma oferta de bonos ya que lo está situando a 3,10Bs. F. Implicando esto que importar bajo un dólar artificial, lo que ocasiona es abaratar los productos y esto perjudica aún más al empresario venezolano, porque lo pone a competir en una situación desventajosa ya que esta compitiendo con un dólar a 2.15 y sus costos de producción esta alrededor de unos 3,10, teniendo un 40% por encima en sus costes y es imposible ser competitivos así”.