El BCRA va a ir de a poco corriendo el techo de la banda de flotación del dólar norteamericano, que hoy ya está en $3,45, porque observa que la inflación se está desacelerando, lo que permite ir depreciando nuestra moneda sin generar casi nada de inflación adicional.
La Administración K está muy entusiasmada con la idea depreciatoria del peso, ya que observa que nuestro tipo de cambio real se ha deteriorado mucho, en especial con Brasil, nuestro principal socio comercial, lo que les permite hoy a los exportadores brasileños ser más competitivos que los argentinos. Y como los K son ultra-pro-industria nacional, se han dado cuenta que no queda otra que atender el reclamo de la UIA de un dólar más alto.
Cómo puede afectar al poder adquisitivo
En la medida que el aumento del dólar no genere inflación adicional, no va a afectar el poder adquisitivo interno de la población, sí el externo, en especial de la gente que hace turismo en el extranjero.
La cuestión es que con la abrupta desaceleración de la economía que se espera para 2009 (más allá de los planes de incentivo recién lanzados por Cristina), no hay mucho margen para que el aumento del dólar en nuestro país genere inflación adicional. Es decir, si a las empresas les cuesta vender a estos precios, imaginemos lo difícil que sería tratando de vender más caro...
De qué manera puede beneficiar a las exportaciones
Para las empresas exportadoras va a ser un aliciente interesante en lo que respecta a rentabilidad por unidad vendida, pero por el momento no va a ser un gran aliciente para aumentar las unidades vendidas en el exterior, ya que el mundo está en cuasi recesión, y por lo tanto, las exportaciones (cantidades) están en caída para casi todos los sectores.
Reflexiones adicionales
Cristina se juega en 2009 terminar su presidencia en paz en 2011. Es año electoral y además con un contexto externo extremadamente desfavorable. ¿Por qué se juega su futuro presidencial? Porque de hacer una mala elección en 2009, los mercados percibirían debilidad política, lo que sumado a una política económica que a los mercados no les agrada demasiado y encima un dólar en alza, podría generar corridas bancaria y cambiaria, salida de capitales y en un escenario extremo, demandas de renuncia presidencial. Igualmente este escenario extremo hoy no tiene más de un 20% de probabilidades, el escenario más probable sigue siendo el de crecimiento desacelerado con inflación en baja (80% de probabilidades). El gobierno está hoy fuerte en materia de reservas del BCRA y en materia fiscal (luego del manotazo a las AFJPs), lo que le otorga suficiente espalda como para "capear un temporal fuerte, pero no un diluvio".
Economista.
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