Es más preocupante cuando muchos de los muertos son jóvenes que obsilan entre lo 20 a 30 años, asesinatos a sangre fría, muchos para robarles sus pertenencias, especialmente sus vehículos, al no entregárselos simplemente lo ejecutan y muchas veces se llevan a las personas y aparecen muertos tirados en terrenos vacíos.
Cabe señalar que el índice de la población en las ciudades mencionadas ha aumentado considerablemente en los últimos años, especialmente por el desplazamiento de muchos habitantes provenientes del campo, y otros en busca de mejores salarios. Se esta dando una marcada tendencia a moverse hacia los alrededores de las ciudades para instalarse en su vecindad próxima, expansión que desde luego, contribuye a agrandar la masa urbana, dando lugar a serios conflictos, especialmente por la demanda de los servicios básicos; agua, luz transporte y otros.
En las ciudades como valencia, Maracay por ejemplo, existen los cascos urbanos muertos que se vacían de noche, además de barrios totalmente peligrosos, incontrolados por la policía, a merced de los delicuientes.
Se nota la ausencia de autoridades que realmente se compenetren con esta realidad, con una policía eficiente, en donde se ha descubierto y denunciado muchas veces que muchos policías están involucrados en asesinatos, robos, extorsión.
No hay una policía que garantice seguridad, leyes que realmente castiguen a los culpables, justicia, más bien, se percibe como cada vez más se incrementa la corrupción, el desorden, servicios deficientes.
El índice de muerte semanal se incrementa y no se ven acciones convincentes de la autoridad de gobierno que enfrente esta situación que está originando serios problemas sociales y de seguridad en la ciudad, región.
Se acercan nuevas elecciones para sustituir a las autoridades del presente y no se vislumbra en ningunos de los candidatos programas que muestren como enfrentarán esta situación, cuáles son los planes que le ofrezcan a los ciudadanos seguridad, orden justicia.
Definitivamente, el gobierno nacional debe de una vez por todas enfrentar esta triste realidad de la violencia, inseguridad, debe analizar los efectos, problemas que surgen día a día en las ciudades señaladas, establecer una verdadera política que evite este tipo de situación, no con reglamentos abstractos o con modelos de rotación e integración, sino con soluciones prácticas, que les permitan a los habitantes trabajar, vivir en paz, armonía. Se debe hablar de una verdadera renovación urbana, disponer de centros culturales, jardines de infancia, parques, centros comerciales, escuelas y no incrementar el número de bares, bodegas de venta indiscriminada de bebidas alcohólicas.
Debe el gobierno preocuparse seriamente del desarrollo de sectores urbanos. No hay que olvidar que en cada sector hay problemas específicos que solamente pueden tener solución determinando previamente cada uno de los factores perturbadores.
Sería interesante por ejemplo, que se hicieran encuestas para averiguar la relación entre la asociación a centros deportivos y delincuencia juvenil en nuestro medio y es casi seguro, que habría un gran porcentaje en aquellos que no están incorporados en un centro deportivo. Hay que ver como ello ayudaría a la juventud y se evitan muchos crímenes.
Es hora de que tomen conciencia, seriedad, responsabilidad los Gobernadores y Alcaldes de estas ciudades de las las necesidades de fomentar medidas de política cultural ; crear escuela de extensión cultural, motivar a los habitantes de los alrededores a una superación intelectual, a un mejoramiento dentro de su capacitación que mantienen por años; a que se interesen por otros oficios, en fin, que tengan un objetivo cultural de altura fin de beneficiar a la familia y por ende al país.
El gobierno nacional debe preocuparse más por la seguridad interna de las ciudades, no menospreciar que debe darse buna relación entre el estado urbano y económico y de las posibilidades de recreación y el índice de delincuencia juvenil en determinadas ciudades. Se requiere reestructurar el cuerpo policial encargado de velar por la seguridad, contar con policías, con moral ética plenamente identificado con su labor.
Es hora, de que se quiete el mito, el mito de que las ciudades son ingobernables.
El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela).
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