¿Qué está pasando? ¿Por qué se insiste en golpear a los empresarios,
especialmente a la pequeña y micro empresa? El sentido común nos dice
que el gobierno debería promocionar el desarrollo empresarial y no poner
trabas al avance de las empresas, pero volver atrás en materia
tributaria, sería un craso error de la administración García.
El proyecto de ley que flexibiliza el uso del crédito fiscal, no sólo ha
dividido a las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas con los
gremios empresariales, sino que también ha puesto en tela de juicio el
trabajo honrado y sacrificado de miles de empresarios vinculados con la
micro y pequeña empresa (Mype), quienes de aprobarse la norma, serían
sujetos de una serie de arbitrariedades por parte de la autoridad
tributaria.
Conocedores de la "política de control" asumida en los últimos 20 años
por la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat),
los perjudicados serían las micro y pequeña empresas, que dependen de
terceros para la elaboración de sus registros contables. Es decir, un
pequeño error o un suave borrón, serían causas suficientes para la
pérdida del crédito fiscal. Precisamente, el objetivo del uso del
crédito fiscal es aliviar en algo la pesada carga de gastos que realiza
el empresario.
Como es de conocimiento público, los empresarios vinculados a las Mype,
e incluso a las Pyme (pequeña y mediana empresa), verdaderos motores del
desarrollo
económico en el país, no están en condiciones económicas para contratar
los servicios de un profesional, por lo que ellos mismos tienen que
hacer sus registros o dejarse asesorar por firmas contables que
administran cada cierto tiempo sus contabilidades.
En el Perú lo que más se necesita con normas que incentiven la inversión
y la generación de mayores empleos como hasta la fecha, las Pyme y Mype
lo están haciendo con el 98.6% de todo el mundo empresarial del país,
con más de 3.5 millones de unidades productivas y comerciales.
Si bien es verdad que el fraude tributario bordea los S/. 2,700
millones, éste no se origina por la aplicación de la normatividad
aprobada, sino por la decisión exclusiva de malos empresarios que eluden
el pago de impuestos mediante diversas modalidades como la compra de
comprobantes de pago, que sí es un delito. En todo caso, el asunto es
fiscalización y esa es una tarea de la Sunat. Si hay malos empresarios,
detéctenlo y que todo el peso de la ley caiga sobre ellos, pero la
evasión tributaria no está en el lado de las Mype que cada día se
formalizan, contribuyen con sus tributos y generan nuevos puestos de
trabajo.
Desde esta perspectiva, es justo el reclamo de cientos de empresarios,
especialmente del conglomerado comercial de Gamarra que integran más de
25,000 empresarios. El gobierno debe promocionar la iniciativa
empresarial y no poner obstáculos en su desarrollo.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |