Consideraciones acerca de las perspectivas actuales de las reformas económicas en Japón

Autor: Ernesché Rodríguez Asien y Ernesto Molina Molina

Macroeconomía

29-08-2008

El modelo de desarrollo japonés 1950-1990 sirvió de ejemplo a los llamados tigres asiáticos, tanto en la forma como asumieron el cambio tecnológico, como en los puntos débiles que condujeron a su crisis. Es de esperar que de nuevo el cambio tecnológico se presente como una tabla de salvación.

Para poder caracterizar los rasgos comunes que condujeron al sostenido crecimiento económico de todos los países, llamados tigres de primera y segunda generación, en analogía con Japón, crecimiento que ahora ha quedado interrumpido por la crisis, debemos señalar estos cuatro momentos:

1- El papel de las exportaciones como motor del crecimiento económico.

Era lógico que Japón iniciara ese camino, pues ninguno de estos países podía contar para empezar, con una industria suficientemente desarrollada en el período anterior a la Segunda Guerra Mundial y con un mercado nacional con perspectivas de desarrollo, de allí la importancia que desempeñó el potencial importador de Estados Unidos, cuyo déficit comercial crónico, acompañado de una deuda externa creciente, fue posible hasta los días de hoy, gracias a que su moneda nacional fue base del sistema financiero internacional en el período posbélico. La economía japonesa pudo crecer incluso su mercado nacional, gracias al mercado “seguro” siempre creciente de Estados Unidos. Pero esta “fortaleza” del modelo ha ido agotándose y convirtiéndose en su “debilidad”.


2- El papel del Estado como inductor de la competitividad tecnológica y financiera del sistema empresarial nacional.

Por mucho que se quiera hoy presentar la experiencia japonesa como modelo neoliberal, es conocido ampliamente la “eficaz intervención pública” del MITI, conducente a utilizar técnicas avanzadas de gestión empresarial, con una mano de obra calificada y disciplinada (que en una primera etapa recibía salarios inferiores a los otros países industriales). Pero sobre todo debe destacarse el gran activismo exportador del MITI, reflejo de limitaciones del mercado interno de Japón para una expansión prolongada como fue el periodo 1950-1990: su debilidad.

3- El papel de la “austeridad” en el consumo popular, los altos niveles de ahorro personal y la supeditación laboral “asiática” al capital.

Es cierto que el capital cuenta aquí con una fortaleza (bajos salarios, altos márgenes de ganancias), pero también condena a un mercado interno poco próspero en términos comparativos con otros países industriales: de nuevo la debilidad del modelo repite los límites a su desarrollo, pues una economía nacional en las actuales condiciones de globalización, no puede prescindir del mercado externo, pero tampoco puede depender en términos casi absolutos de éste.

4- La Guerra Fría constituyó un escenario favorable para los aliados de Estados Unidos en la región y para ampliar el mercado de avituallamiento militar.

Cuando estalló la crisis de 1997, el sistema integrado por Japón y sus “gansos salvajes” , ya no era la economía ascendente de comienzos de la década. Declinaba el liderazgo japonés, los tigres de primera y segunda generación se hundían desde 1997 en la crisis y aparecía China como gran potencia económica mundial, que si bien practica una política de expansión comercial hacia el exterior, prioriza también su mercado interno.

Desde la década de 1990, Japón ha estado inmerso en una crisis económica que se ha mantenido con períodos de agudización y en algunos momentos con signos muy discretos de recuperación.

Pero evidentemente este país, que se ha caracterizado por tener índices de crecimiento económico bastante elevados, hoy se encuentran dando muestras de debilitamiento, lo cual incide necesariamente en la crisis económica mundial.

En la Tabla, observamos que las exportaciones japonesas siempre crecieron más rápido que el PIB (excepto en el 2007). En la primera etapa de la expansión los grandes grupos industriales lograban altas ganancias gracias a los salarios bajos y la “llamada” austeridad en el consumo.

 

2003

2004

2005

2006

2007

Exportaciones

9,2

13,9

7,0

9,5

2,9

PIB

1,4

2,7

1,9

2,2

3,5

Fuentes: Oficina de Estadística de Japón

Conclusiones

1- Se acostumbra presentar la crisis japonesa, junto al resto de las crisis asiáticas, como un fenómeno regional, no conectado con la globalización financiera especulativa, generadora de la gran volatilidad de los capitales tan necesarios a las empresas globales. En realidad, el proceso de desaceleración del crecimiento de la economía mundial, iniciado en la década de 1970, pudo ser suavizada en la década de 1980, gracias al dinamismo de Japón y sus “gansos salvajes”, entre ellos, Taiwán, Corea del sur, Singapur y Hong Kong. Pero en definitiva hubo que acudir al incremento de la deuda pública y al déficit presupuestario en todos los países centrales para expandir el gasto público y compensar la demanda efectiva deficitaria. La liberalización financiera global tocó a las puertas de Japón y sobrevino la burbuja financiera.

2- Japón constituye el primer país central que después de haber vivido un período ejemplar de tasas de crecimiento económico, enfrenta un proceso largo de desaceleración económica en los finales del siglo XX e inicios del XXI. Pero evidentemente no será el último país central que pase por ese proceso. El camino de desarrollo hacia una “economía del conocimiento” sobre la base de la Tecnología de la Información, puede ser válido, siempre que no acuda a la vieja receta de la llamada “austeridad”, que conduce a un mercado nacional muy restringido, sobre la base del desempleo, el crecimiento del sector informal, los bajos salarios, un bajo presupuesto para la sanidad, la educación, la vivienda, en fin la seguridad social.

3- La deuda pública pudo ser en alguna época Keynesiana “solución” y no “problema”. Hoy es demasiado grave, para no ser uno de los problemas cardinales a resolver. ¿Pero quienes deben soportar el peso de la deuda? ¿Quienes son los verdaderos responsables de la euforia especulativa desatada desde los años 70?

Bibliografía

• Beinstein, Jorge: La Larga Crisis de la Economía Global, Ediciones Corregidor, buenos Aires, Argentina, 1999.
• Cuadernos de Japón, ediciones de diciembre del 2001 y de enero del 2002
• Kennedy, Paul: Auge y Caída de las Grandes Potencias, Plaza & James, Barcelona, 1991.
• Maddison Angus, la Economía Mundial, 1820-1992. Análisis y Estadísticas, perspectivas OCDE, Paris, 1997.
• OECD, Economic Outlook, 1997-1999.

Ernesché Rodríguez Asien

Profesor-Investigador

Universidad de la Habana

rodriguezasienarrobayahoo.es

ernesche.rodriguezarrobabc.gov.cu

Ernesto Molina Molina

Dr. en Ciencias Económicas y Profesor Titular del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, ISRI.

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