La actualidad es francamente mala, y no nos asustemos si volvemos a
ver, al menos durante 2009, a algún arquitecto manejando taxis, como
solía ocurrir en décadas anteriores. Hoy existe un parate muy grande,
principalmente en todo lo que es nuevas obras privadas, y la gran
esperanza es el megaplan de obra pública de Cristina (anunciado pocos
meses atrás, de alrededor de $110.000 millones), que se va a ir
cumplimentando gradualmente, no todo en 2009, lo que va a hacer aún más
aguda la caída del sector. Aparte, quizás ese plan no llegue ni siquiera
a ejecutarse en su totalidad, por una cuestión de ingresos públicos
menguantes (a pesar del colchón que aporta la plata de las ex AFJP).
Según datos de cámaras empresarias, durante 2009, a nivel país, se
perderán unos 30.000 puestos en el sector (en Mendoza yo estimo
alrededor de 1.200 puestos), que se sumarán a los 50.000 eliminados en
2008 (en Mendoza deben haber sido unos 2.000 puestos).
¿La industria cayó menos de lo pensado, llegó a un piso o puede caer
más aún?
En Mendoza, los últimos datos del sector marcan una caída del 10%
comparando enero de 2009 con igual de 2008. Pero, en mi opinión
particular, las tasas negativas van a ir creciendo mes a mes, por lo
menos hasta llegar a mostrar bajas interanuales del 25%. A nivel país el
pronóstico es similar, tan sólo con algunas “islas” que van a mostrar
menor caída gracias a los planes de vivienda pública (ya que hay
regiones que proporcionalmente se van a beneficiar más que otras con el
megaplan de Cristina, aunque no va a ser el caso de Mendoza).
Un dato que enfatiza lo poco dinámico del sector, a nivel país, lo da la
el nivel de producción de hierro y acero (insumos básicos de la
construcción), que se desplomó en el último bimestre de 2008 un 45,4%
(comparado con igual del 2007), ante la aguda caída de la demanda
interna y externa.
¿Cómo es la situación del sector versus otras industrias?
Si comparamos con el sector automotriz, la caída interanual (10% en
Mendoza) es menor (este mercado en promedio se ha achicado alrededor de
un 25%); pero recordemos que el automotriz y la mayoría de los demás
sectores de la economía tuvieron un año 2008 aceptable, mientras que el
de la construcción fue bastante flojo. O sea, que en términos relativos,
la construcción está peor, no mejor, que la industria automotriz, como
podría parecer a primera vista.
¿El escenario puede ser peor aún, o ya estamos en un piso?
Ya respondida antes, puede ser aún peor en los próximos meses. Quizás si
la economía vuelve a crecer en 2010, recién a fines del 2011 el sector
vuelva a mostrar los niveles de actividad y empleo de fines de 2007,
último año al menos aceptable.
¿Qué impacto puede darse con el precio del m2?
En principio, no va a aumentar, lo que en términos reales (o sea neto de
inflación) va a implicar un abaratamiento del m2 (siempre hablando en
promedio). Y con respecto a que se den también bajas nominales (no sólo
reales), estoy seguro que por ejemplo en Mendoza hay zonas donde el m2
bajará, sin dudas, si bien no creo sea el caso de terrenos para clase
media baja, sino en los de media alta y alta, donde estaban un poco
inflados.
¿Habrá un freno en los proyectos? ¿Se traducirá el impacto en un
parate de obras futuras?
Ya explicado antes, las obras privadas nuevas van a ser muy pocas, y las
que estaban en construcción, muchas van a ralentizarse, a la espera del
recupero de la demanda en 2010. Sin embargo, al menos en Mendoza hay
excepciones (que llaman mucho la atención), como por ejemplo el
espectacular proyecto ALGODÓN WINE STATE, en Cuadro Benegas, San Rafael,
de un grupo norteamericano (que se salvó de la crisis allá), que
obviamente tiene una mucha mejor “espalda financiera” que las
constructoras locales. Pero más allá de este exótico proyecto (y otros
pocos más), en general el escenario es de parate privado y leve tracción
desde lo público, con un neto en caída.
¿Qué otras consecuencias pueden producirse como consecuencia de esta
crisis?
Dentro del sector creo ninguna adicional; la gente vinculada a la
construcción sabe que esto es Argentina, y que cuando hay recesión o
depresión, la construcción se desploma muy feo. Por lo tanto, a nivel de
empresarios y profesionales, saben tomar sus recaudos, y a los pocos que
agarra desprevenidos, y bueno… a manejar taxis y remises durante 2009, o
a dar clases en el secundario. Un problema más importante es a nivel
obrero, donde se depende 100% de los mecanismos de seguridad social.
¿El sector caerá como lo hizo en mercados como el norteamericano o el
español o sentirá un impacto menor? ¿Y en este caso, cómo juega la falta
de financiamiento actual, que ya venía de años anteriores?
No se va a caer tan abruptamente como en España y EE.UU., pero bueno…
allá se dieron burbujas inmobiliarias enormes, sostenidas desde el
crédito hipotecario, muy diferente de acá, donde el crédito siempre ha
sido bajo para la clase media (y durante 2009 será bajísmo), lo que en
cierta forma nos previene de burbujas tan grandes en los precios del m2.
¿Algo para agregar?
Hay que seguir de cerca el blanqueo de capitales (en vigencia entre
marzo y agosto de 2009), que podría volcarse, en algún porcentaje que no
me animo a estimar, a la inversión en infraestructura e inmuebles, ya
que la norma regulatoria lo permite. Sería, al menos, “una buena entre
tantas malas” para el sector.
Economista.
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