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ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN INTEGRADA DE UNIDADES MICROREGIONALES

Autor: Sixto AROTOMA

Otros conceptos de economía

24-01-2008

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El Consejo General de Investigación (COGEI) de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSCH) tiene como objetivo fundamental contribuir a la investigación y debate para impulsar el desarrollo regional con una perspectiva nacional con propuestas lúcidas y coherentes a la solución de los problemas que la actual crisis asola al país.

El Estado es la expresión política de las fuerzas predominantes en la sociedad y en la economía con un carácter eminentemente centralista. Como consecuencia, nacen movimientos sociales anticentralistas y surge la necesidad de mejorar el crecimiento inorgánico y caótico del Estado; situación que ha llevado a reestructurar integralmente el aparato estatal.

Este proceso de reestructuración el Estado es muy complejo y tiene como base el aspecto político. Sin embargo, hay aspectos político-técnicos y técnico-administrativos interrelacionados que son necesarios conducir.

Este hecho ha entusiasmado al Consejo General de Investigación publicar la investigación ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN INTEGRADA DE UNIDADES MICROREGIOANLES: COMPETITIVIDAD Y DESARROLLO REGIONAL realizado en los años de 1987 y 1988 por Sixto AROTOMA CACÑAHUARAY, Profesor en la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Cristóbal de Huamanga. Su labor fue sintetizar las experiencias de desarrollo micro regional, precisando los problemas en la gestión de las unidades micro regionales que conforman la CORDE Ayacucho y; plantear propuestas de gestión micro regional como base para el desarrollo regional. De manera que, tales experiencias y propuestas sustentarán la administración de los gobiernos regionales y ayudarán a diseñar la normatividad pertinente.

Con este espíritu, El Consejo General de Investigación de la UNSCH a disposición de los interesados el presente trabajo que anhela brindar un servicio a la comunidad.

P R Ó L O G O

La gran mayoría de programas de desarrollo implementados en las áreas rurales serranas de nuestro país no sólo no han tenido avances significativos, sino que muchas veces han significado una inversión inútil. Una de las razones de este relativo fracaso ha sido la carencia de un modelo de desarrollo concreto y viable que potencie los recursos disponibles basándose en las organizaciones existentes en la sociedad rural. Para superar estos fracasos, repetidos una y otra vez, el presente libro presenta un enfoque de desarrollo micro regional -entendiendo la micro región como un espacio necesaria y básicamente articulado- que permita diseñar planes de corto, mediano y largo alcance con mejores posibilidades de éxito.

El trabajo de Sixto Arotoma se basa en el análisis comparado de 10 comunidades, que son a su vez 10 unidades micro regionales representativas del universo comunero, pobre en recursos y expulsor de mano de obra, característico de la mayor parte del Departamento de Ayacucho.

El Capítulo I nos presenta las características principales de estas comunidades- micro regionales, núcleos de acción y organización.

El Capítulo II dedicado a la evaluación del proceso de micro regionalización y a los intentos de desarrollo comunal, frenados todos, como dice Arotoma, por agotamiento del financiamiento estatal, interés político, retiro de la asistencia técnica, falta de interés de la población supuestamente beneficiada, oposición de grupos de poder locales.

Se trata de buscar una alternativa a estas limitantes, y por ello la última parte del libro está destinada a la presentación de un modelo de organización y gestión integrada de unidades micro regionales (ORGIUMIC), en el cual las comunidades son entendidas como unidades micro regionales fundamentales.

Como bien dice el autor, la gestión económica sustenta toda estrategia de desarrollo. Esta gestión debe ceñirse a algún marco referencial general y por ello el esfuerzo de Arotoma está centrado, en el último capítulo, en presentar un modelo aplicable de trabajo micro regional, teniendo en cuenta las características principales de las unidades seleccionadas.

La característica principal de las 10 unidades incluidas en el estudio es que conforman un universo de economías campesinas comuneras que combinan producción familiar, aparcería y producción comunal.

Tanto las características ecológicas como culturales son homogéneas en estos espacios donde la producción capitalista está ausente y donde no existen grandes propiedades. Es decir, se trata de un contexto de capital comercial o espacio mercantil restringido.

El modelo de organización y gestión propuesto por Arotoma sostiene que la economía de las familias comuneras es el interés central del desarrollo deseado.

Además de la familia comunera, el modelo de Arotoma coloca en lugar central a la institución comunal. Una razón del fracaso de las acciones de diversas instituciones en el agro serrano ha sido generar instancias al margen de la organización comunal existente, introduciendo con ello nuevos espacios de conflictos entre los comuneros mismos, y entre éstos y las Oficinas Públicas o los organismos privados de desarrollo.

El modelo que se presenta ahora considera la comunidad como sujeto de sus propias acciones de desarrollo. La comunidad es el eje de la concepción micro regional, eslabón fundamental del desarrollo regional.

Por ello, generar liderazgo y fortalecer los canales de participación en la comunidad son piedras angulares del modelo. La propuesta de Arotoma es una propuesta optimista frente a quienes sostienen que sólo la inversión de grandes capitales y la generación de polos de desarrollo a partir de esa inversión son la única vía de desarrollo del agro serrano.

Apostar por la comunidad implica una decisión política de parte del Estado, y no significa “cosificar” o idealizar una institución fundamental en la sociedad rural. Por el contrario, si pretendemos desarrollar el agro, mejorar el nivel de vida campesino, aumentar la producción y la productividad, articular en mejores términos la relación campo – ciudad, abrir nuevas líneas de especialización productiva no podemos, en el caso de la región de Ayacucho, dejar de lado la principal institución existente, la comunidad campesina.

Lima 12 de Noviembre de 1992

Jaime Urrutia Ceruti ()

P R E F A C I O

De cuando fuera realizada la investigación a la fecha, la realidad de las micro regiones en cuestión ha cambiado bastante;(1) el nivel de vida de la población rural de la sierra peruana debe haber sufrido un mayor deterioro; el proceso de descapitalización debe ser más acelerada y muchas de las comunidades listadas en el trabajo probablemente ya no existan y otras se encuentren reubicados o nucleados a raíz de la violencia y la migración generados por las acciones de Sendero Luminoso y el MRTA. El proceso de micro regionalización y regionalización está prácticamente abandonado y; la regionalización e instauración de Gobiernos Regionales paralizada. Transformaciones en el entorno internacional y nacional, así como, en la esfera del Gobierno peruano son también evidentes; fenómenos que deben haber generado algunas modificaciones o transformaciones en la sociedad rural contexto que amerita nuevos estudios de dicha realidad.

El objetivo del trabajo fue la formulación de un modelo de gestión integrada (Modelo ORGIUMIC) (2) como estrategia y alternativa del desarrollo micro regional competitiva. Es ésta la razón que anima la publicación, de dicho trabajo, tal cual fuera presentada en 1988.

Hoy; las graves deficiencias de las políticas de gobierno orientadas a los segmentos más pobres (entre ellos a la sociedad rural) tienen su origen en la concepción impuesta por el mercantilismo, populismo y demagogia acerca de las responsabilidades que competen al gobierno, Estado y al mercado en la labor de promover desarrollo en las comunidades andinas y la sierra peruana.

Del mismo modo; la visión “desarrollista” exógeno y enfoque populista en los programas de gobierno de los últimos treinta años empobrecieron vastos sectores del país, causaron mayor deterioro del campo y de la sociedad rural y, generaron graves conflictos sociales además de crear graves desequilibrios e inestabilidad macroeconómica con deterioro creciente de la sierra peruana. Contexto que no puede y debe continuar por lo que urge formular una política económica que se aparte de los enfoques (3 actualmente prevalentes y se centre en el efecto sinérgico y de apoyo recíproco al crecimiento económico y desarrollo social con el propósito de obtener el progreso integral de la comunidad y sociedad. Para lograrlo, es preciso implantar una política macroeconómica que promueva, por un lado la inversión productiva, la incorporación de tecnologías y el mejoramiento de la competitividad y; por otro lado, generar más empleo, reorientar el gasto público hacia la inversión social y hacia la participación de la población en el proceso de desarrollo para genere mayor competitividad micro económica y social.

Un elemento básico de la estrategia de desarrollo micro regional consiste en sustituir las políticas paternalistas, coyunturales y sectoriales por una concepción integral, sistémica y estratégica dirigida a combatir las causas de la marginación y pobreza rural con programas estructural-integrales de corto y largo plazos. En dicha estrategia, la comunidad y la micro región constituyen eslabón fundamental de desarrollo. En la gestión de ésta esfera, la participación de la población es vital, tanto en el diagnóstico de los problemas, en la elaboración y ejecución de los Programa Integrado de Desarrollo Microregional (PIDMIC) (4) como en la perspectiva de un proceso de desarrollo social y económico auto sostenido, capaz de generar competitividad micro regional que generen valor y riqueza; como en la transformación de las condiciones de vida de la comunidad. Estrategia que permitirá maximizar las ventajas comparativas y competitivas así como desarrollar ventajas competitivas sistémicas de la micro región.

Huamanga, setiembre de 1992.

I N T R O D U C C I O N

La planificación y procesos de desarrollo siempre giran en torno a un objeto social: las organizaciones. Éstas pueden ser económicas, sociales o políticas constituyen entes básicos de acción cotidiana de la planificación y proceso de desarrollo de tales organizaciones en tanto objeto social.

La gestión económica sustenta toda estrategia de desarrollo. El planeamiento, la organización y dirección de la producción social es fundamental en un proceso de desarrollo y supone la organización de la producción en todas las esferas y eslabones del objeto social cada vez más competitivos.

El desarrollo regional y micro regional al sustentarse en entes organizacionales implican la planificación y organización de éstas. La planificación y organización micro regional no debe ignorar la naturaleza y características del objeto de gestión; demandan conocimiento y abstracción de las características organizacionales de las comunidades campesinas y nativas, conocimiento de sus patrones culturales en materia de organización y gestión, comprensión de su cosmovisión del mundo y espacio. Demanda, también, la participación de las propias comunidades en el proceso de gestión y en su desarrollo; desarrollo inscrito en el marco de la economía micro regional y regional como eslabón para elevar los niveles de competitividad en el marco de la economía global nacional e internacional.

La caracterización de las comunidades serranas o andinas del Perú, entendida como un espacio comunal y micro regional están descritos en el Capítulo I; constituyen el objeto de gestión.

Una evaluación, breve, del proceso de micro regionalización dispuesta por el D. S. Nº 073-85/PCM, el desarrollo comunal a través de la micro regionalización actual, sus límites y posibilidades son consideradas en el Capítulo II.

El Capítulo III, presenta el Modelo de Organización y Gestión Integrada de Unidades Micro regionales (Modelo ORGIUMIC) desde la perspectiva sistémica de gestión y estrategia de desarrollo integral como alternativa de organización y gestión micro regional. Considera a las comunidades y micro regiones como unidades de planificación, organización y gestión micro regionales.

Explicación teórica y metodológica que sustentan los capítulos II y III, fundamentalmente el capítulo III del presente trabajo, está consignada en el Apéndice: Concepción General de Sistemas y Gestión, ensayo teórico y metodológico basado en la teoría General de Sistemas y de la Gestión.

El presente trabajo de investigación realizado gracias al apoyo prestado por el CONCYTEC, pretende una aproximación teórica y práctica a la Gestión y Administración Competitiva del Desarrollo Regional.

No puedo dejar de agradecer al personal de las oficinas Microregionales de Ayacucho por su colaboración. Así como a Juan Ramón Vega Salas y Angel Batalla Poma de CORFA y a Amada Gutiérrez Pajares (UNSCH) por su amistad y desinteresada colaboración en la realización del presente trabajo. Mi gratitud a ellos.

I. ESPACIO MICROREGIONAL

1.1. Unidades Micro regionales Comunidad y Espacio Micro regional

La planificación espacial para el desarrollo en Perú ha ensayado un conjunto de teorías y métodos. Con tal propósito el país fue dividido en zonas de ventaja comparativa (ZVC), zonas de alto desarrollo relativo (ZDR), zonas de saturación poblacional (ZSP), zonas de frontera económica (ZFE), zona metropolitana de Lima – Callao (ZM) y el resto del país no exploradas (Desiertos y Selva) (1) entre otros enfoques. La sierra peruana fue identificada como zonas de saturación poblacional.

El gobierno actual denomina Trapecio Andino al espacio geo económico que incluye al Departamento de Ayacucho, habiendo decidido implementar programas de desarrollo micro regional desde 1,985.

El propósito de nuestro trabajo es determinar un espacio micro regional e identificar unidades de organización y producción que definan dicho espacio micro regional como un espacio económico social en un espacio geográfico específico y desarrollado históricamente.

El estudio de las comunidades inicia de un trasfondo teórico e histórico-social espacialmente definidos. Los trabajos de economía agraria de Adolfo Figueroa (2), economía regional(3) y economía comunera(4) bien pueden servir para seguir desarrollando otros trabajos de investigación que permitan “vivir” la realidad concreta de las comunidades con el propósito de inscribir en ella política de desarrollo y objetivos nacionales.

a) COMUNIDAD

El concepto utilizado para la identificación y estudio de una comunidad es el modelo sistémico. Dicho modelo utiliza instrumentos empíricos y formales de análisis que permite observar el desarrollo de las relaciones entre estructura (organización interna de la comunidad) y el espacio (interacción con el medio ambiente) relaciones entre factores de producción (modo y forma de interacción de fenómenos y procesos sistémicos, información y retroalimentación); las relaciones de circulación entre sus elementos y espacios (Ver Apéndice Metodológico).

Por comunidad entendemos a un sistema de organización socio-económico que se desenvuelve en medio de condiciones naturales y sociales históricamente definidas, así como en un espacio económico social.

En el área de nuestras observaciones (diez unidades micro regionales de Ayacucho); las comunidades son, para nuestro caso, los pobladores nativos, protagonistas de su historia y creadores de una cultura: Comunidades Nativas y Culturas Nativas, comunidades indígenas. El poblador indígena (5)de estas regiones son comuneros antes que campesinos. Quizás debiera propiamente llamarse indígenas y no comuneros, y menos aún campesinos, porque la fuente de estos dos últimos conceptos tiene otro origen.

La identidad de estas comunidades está expresada en sus características peculiares de organización y relaciones sociales no transformadas totalmente, no obstante la agresión de las variables que el capitalismo y el capital han traído consigo.

Una de las explicaciones la podemos encontrar en que el capitalismo no ha logrado desarrollar las comunidades tampoco la propiedad feudal o terrateniente por cuanto se ha observado que históricamente ha existido “ausencia de la gran propiedad” (6), en los espacios micros regionales estudiados.

En las diez microregiones que constituyen el área del presente trabajo (Cuadro Nº 2) existen 235 comunidades reconocidas (Cuadro Nº 6) y otras tantas no reconocidas.
En nuestro concepto, para transformar y desarrollar las comunidades es absolutamente necesario transformar las estructuras económicas sociales y políticas, en las distintas esferas de la economía y la política regional y nacional.

Un elemento importante para dicho proceso es la organización de las unidades de producción y gestión a nivel comunal y microregional como el eslabón fundamental para el desarrollo. Las familias comuneras integradas son el primer nivel de organización social (elementos del sistema) cuyas relaciones establecen un espacio social que constituye la comunidad.

La organización del trabajo, producción y la propiedad giran en torno a la familia y la propiedad individual (familiar). La unidad de producción y consumo lo constituye la familia. Es ésta una particularidad de aquellas comunidades. Las limitaciones de esta organización conllevan al establecimiento de relaciones de intercambio, reciprocidad y complementariedad en el proceso productivo y distributivo hacia un espacio más amplio, la comunidad. La propiedad individual y parcelaria es una restricción para las posibilidades de desarrollo productivo de las comunidades.

Si diseñáramos una estrategia de desarrollo en base a éstas unidades de producción (familias) no encontraríamos alternativas factibles de desarrollo. En cambio si logramos constituir la comunidad como unidad de producción, consumo y redistribución estaríamos potenciando una de las esferas de gestión (sinergia y composición interna) y sería más factible constituir unidades más amplias de producción y gestión; micro regiones.

La existencia de la economía familiar y comunera, las relaciones de producción y distribución interfamiliares latentes; y, la existencia de las formas de organización tradicionales de carácter comunal constituyen premisas que viabilizan la alternativa de instaurar unidades de producción a nivel comunal, creándose así un espacio económico – social que podrían constituirse en las esferas de organización y gestión micro regional.

El modelo capitalista de “desarrollo” no es posible en estas comunidades; no podrán tener, tampoco “han tenido” un desarrollo capitalista, constituyendo actualmente formas de producción mercantil no capitalistas, que se articulan a través de la circulación mercantil a la economía capitalista” (Gonzáles de Olarte, 1984) agravando día a día su situación por las relaciones de intercambio desigual y acumulación extra regional de valor.

a) UNIDAD MICROREGIONAL

La interacción, interdependencia y articulación que se dan entre una comunidad y otra a través de las relaciones de producción, intercambio, distribución y la circulación mercantil, establecen espacios físicos y sociales supra comunales. Este espacio es el eslabón inmediato a la organización comunal, es una organización ínter comunal (espacio social más amplio que la comunidad) que constituye una de las bases para la configuración de micro regiones.

La micro región surge así de la combinación de tres aspectos: el espacio físico micro regional, el espacio mercantil y la organización institucional y administrativa de la micro región. El espacio físico es la condicionante y el espacio social lo determinante (Gonzáles de Olarte, 1984).
Este espacio microregional es el eslabón fundamental en el proceso de gestión microregional. Este debe constituir la unidad de organización, producción y circulación. La organización de esta unidad de producción y gestión es el resultado de las relaciones de interacción e interdependencia; de coordinación y subordinación entre las comunidades, premisa fundamental de la organización microregional.

La organización y gestión integrada del desarrollo debe girar en torno a las unidades microregionales; microregiones o espacios microregionales.

b) ESPACIO MICROREGIONAL

El sistema integrado micro regional involucra elementos estructurales jerárquica y espacialmente definido. La familia comunera integrada; célula y primer nivel de organización social así como la comunidad que a través de las relaciones de producción crea y define un espacio micro regional constituyen elementos de la micro región.

Las micro regiones constituyen espacios socio-geográficos con cierta autonomía en su funcionamiento y reproducción, se articulan subordinadamente a la economía regional a través de los mecanismos de circulación mercantil y la organización político-administrativa del Estado; sin que sus efectos alteren las relaciones de producción que definen la micro región (Gonzáles de Olarte, 1984).

Estos espacios microregionales tienen como principales características las siguientes:

- Presencia de economía comuneras y comunidades nativas que pueblan su espacio geográfico.
- Condiciones naturales, geografía, clima y ecología homogéneos.
- Condiciones sociales, tradiciones, cultura, lengua y propiedad familiar homogénea.
- Ausencia de producción capitalista.
- Ausencia de grandes propiedades de tierra.
- Presencia de capital comercial (espacio mercantil restringido).

1.1.1. Comunidad y Organización Económica

a) Características Básicas
En el Departamento de Ayacucho existen un total de 382 comunidades reconocidas (Anexo No. 1) cuya población representa el 20% de la población total. Si consideramos las comunidades no reconocidas la población comunera representa más del 60% y representa al 10% de las comunidades del país.

La población para 1986 era de 524,072 (Cuadro No 4), su población rural representa el 62% de la población departamental (Anexo No 3), el 91.3% de poblados a nivel departamental.

La tasa de crecimiento natural es del 2.3%, por debajo de la tasa nacional tasa nacional. Pareciera que la tasa de natalidad y fertilidad juvenil fuese una respuesta a la agresión de extrema pobreza que amenaza a la población y sea la respuesta instintiva de lucha por sobrevivir y asegurar la continuidad de la vida. La casa de mortalidad infantil es del 13% (Cuadro No 5). La tasa de mortalidad general, probablemente en la actualidad este por encima del 2%.

El promedio de la tasa de crecimiento poblacional es de 1.07en la mayoría de las provincias es negativa (Cuadro No 4). Más del 60% de la población es menor de 20 años, la población mayoritaria es joven. La población adulta representa menos del 20% (Anexo No 3).
Ayacucho ésta considerado como un de los cuatro departamentos mas pobres del país (Cuadro No 6). Los dos tercios de las familias de estos departamentos no satisfacen sus necesidades básicas y mas de. La mitad de las familias están en situación de extrema pobreza; el ingreso percápita oscila entre 73ª 77 US$ (Eresue 1986). Más del 80% de la PEA ocupada percibe ingresos inferiores a 1,800 intis mensuales (Cuadros No 7).

Los ingresos que percibe la población urbano- marginal y rural de la población ayacuchana no alcanza a cubrir ni el 50% de la canasta familiar básica (Anexos Nos. 7, 8, 9). El incremento de precios en la Ciudad de Ayacucho esta por encima de la variación de precios de Lima y otras ciudades en más del 2º% ó 30%, según Los productos. En la población rural el panorama es más dramática (La razón No 1 y 2, 1998).


El 52% de la PEA total departamental está desocupada o sub ocupada. El porcentaje mayor de desocupación y desempleo se observa en el sector primario con el 57%. En cambio, cerca del 60% de la PEA ocupada se encuentra en el sector servicios (Cuadro Nº 8).

El aporte al VCP industrial por parte de los departamentos de Apurimac, Ayacucho y Huancavelica es insignificante, conjuntamente alcanzan el 0.07% (Chang 1,986).

El PBI agrícola del departamento de Ayacucho es decreciente, la tasa de crecimiento promedio anual es de -9.71% (Mendoza. 1987) – (Cuadro Nº 09).

Bajo este contexto descrito en líneas generales, que dibujan panorámicamente la situación económicos del Departamento escogimos 10 microregiones ubicadas en la parte central del Departamento de Ayacucho, con una población total de 313,033; 235 comunidades y 2,240 poblados (Cuadro Nº 3 y Nº 10). Actualmente existen 16 microregiones definidas en lo que fuera el proyecto de la “Región Wari” (Cuadro Nº 11), entre ellas 13 microregiones han sido establecidas y priorizadas por D. S. 073-85-PCM (Cuadro Nº 12).
Las diez microregiones seleccionadas tienen el mismo patrón de “desarrollo”, responden a una misma característica geo-económica espacial con patrones de comportamientos económicos y sociales homogéneos. En la microrregión Ayacucho, no se considera a la Ciudad de Ayacucho.

b) Economía y Producción
Las microregiones seleccionadas se caracterizan por ausencia de haciendas, ausencia de cooperativas (7). Las comunidades ven amenazando y disminuido su rol. Las relaciones económicas comunales se desenvuelven sobre la base de la pequeña propiedad individual y producción parcelaria. El minifundio y producción parcelaria es muy difundido en estas microregiones.

La superficie agrícola constituye el 3% de la extensión territorial (Departamental); en las 10 microregiones seleccionadas constituye un poco más del 5% (8). Suman una extensión total de 2’017,975 Hás, el 38.8% de espacio Regional (9) (Cuadro Nº 13).

La violencia y migración (10); y la inserción al mercado hacen evolucionar las estructuras sociales: la comunidad campesina ve disminuir su rol. Las relaciones comunales giran en torno a la pequeña propiedad individual; se desenvuelve en base a la desagregación del control de vértice de los pisos ecológicos, a la desaparición paulatina de la reciprocidad y del trueque, y en función a la diferenciación campesina (Eresue, 1986).
En la ordenación jerárquica de niveles de vida establecidos por ORTIZ entre las 97 provincias serranas (11)encontramos en un nivel que pueda calificarse de bueno a Arequipa con 102.64 puntos de valor de índice, en el estrato 1; y en el otro extremo a la Provincia de Víctor Fajardo (Microregión de Huancapi) con -30 63 puntos de valor de índice, ubicado en el estratos de valor de índice ubicado en el estrato VIII, como el más pobre de las 97 provincias (Cuadro Nº 14).
La producción agrícola es regresiva, con tasa de crecimiento anual promedio de -9.7 no existe producción industrial (Ayacucho no cuenta con centros de producción industrial). La producción pecuaria ha descendido en un promedio del 30% en el período 1,972 – 1,986 (Anexo Nº 4) y la producción artesanal es insignificante aún sin dejar de ser importante actividad urbana (Anexo Nº 6).

Producción Agrícola

El concepto e idea tradicional que el Departamento de Ayacucho es eminentemente agrícola es una verdad a medias. Es verdad pero; sólo en la esfera conceptual e histórica como una actividad tradicional. En la práctica como ya señaláramos, la tasa de crecimiento es negativa y por ahora ésta es una tendencia irreversible.

Antiguos productos tradicionales como el trigo y cebada hoy afronta una crisis agraria. Los principales cultivos y productos agrícolas, superficie cosechada y rendimiento de la actividad agrícola son:

Sin embargo no podemos, ni debemos, dejar de reconocer que los pobladores nativos, los indígenas de estas regiones, desarrollaron una agricultura original (Valladolid, 1987) apropiada para una geografía agreste, diversificada y variados ecosistemas. La organización económica y social giraba en torno al recurso tierra (Pachamama) considerada como la fuente de vida que ofrecía toda clase de productos que permitían al soberano Inka disponer de “súbditos sanos, psicológicamente realizados, lograr la mejora constante del hábitat, optimizar el uso de recursos y maximizar el producto” (Antúnez de Mayolo, 1984)(13).

Los pobladores de las comunidades nativas de estas regiones, al igual el de otras del país, son depositarios de este legado histórico que corre el riesgo de perderse; por lo mismo es necesario valorar, comprender y aprender de ellas a fin de constituir unidades de producción en función a éstas comunidades como la forma de interacción del hombre con la naturaleza y establecimiento de relaciones espaciales de producción.

Entre las principales especies de plantas alimenticias andinas de gran valor nutritivo que todavía cultivan los comuneros en sus parcelas podemos señalar las siguientes:

1. Las papas amargas en sus tres variedades (solanun juzepezukii, solanum cutilobum y solanum atenotomun).
2. La maka (lepidium meyenii).
3. La kañiwa (chenopodium pallidi caule)
4. La Mashua (Tropacolum Tuberosum)
5. El Olluco (Ullucos Tuberosem)
6. La Oca (Oxális tuberosa)
7. El Tarwi (Lupinus mutabilis)
8. La Quinua (Chenopodium quinoa)
9. El Yacón (Polymia sonchifolia)
10. La Racacha (Arraccia Xanthorrhi)
11. Achita – kiwicha (Granatus Caudatus)
12. Achira (Canna edulis)
13. Camote (Ipomoca betatas)

Los antiguos peruanos utilizaban éstos productos no sólo por su valor nutritivo, lo hacían también porque le atribuían poderes medicinales y curativos.

Producción Pecuaria:
La mayor restricción para la actividad agrícola es el territorio apto (sólo el 3% de la tierra es apta para la agricultura). La constatación de esta realidad tiene que inducirnos a prestarle la debida atención a la actividad pecuaria como alternativa factible de aquellas comunidades para potenciar la producción.

La actividad agrícola y ganadera es manejada integral y racionalmente. Cuando el comunero abandone el campo, no es sólo la actividad agrícola la que decae, decaen también la producción pecuaria. (Anexo Nº 4). La actividad ganadera alimenta la producción pecuaria y ésta abona la producción agrícola y provee fuerza de tracción. Hay una relación directa entre los recursos de tierra y ganado en la economía de las comunidades.

La producción caprina es del 32.9% la que ocupa el mayor porcentaje y la de camélidos 11% (Anexo Nº 4).

El ganado, recurso de inmediata importancia después de la tierra, es un elemento de reserva y complemento productivo potencial a la que se acude en casos de necesidad extrema o emergencia. La ganadería en orden de importancia para el comunero está compuesto por vacunos, ovinos, equinos, caprinos, auquénidos, aves y porcinos. La producción de vacunos tiene especial significación para los comuneros no sólo por su importancia en el ingreso; lo es igualmente importante como fuerza de tracción en la labor agrícola. No obstante la propiedad individual de los ganados, la explotación de los pastos tiene un carácter comunal algunas áreas y ganados son explotados comunitariamente.(14).

Nota aparte requiere la producción de camélidos andinos que debe merecer especial atención al igual que la fauna silvestre que debe ser preservada y explotada racionalmente. En la fauna silvestre podemos destacar la presencia de la vicuña, venados, vizcachas, perdices, patos silvestres, entre otros. La depredación de la flora pone en grave riesgo la fauna doméstica y silvestre.

Producción y Explotación Forestal

Las condiciones naturales donde se desenvuelven las comunidades como la geografía, ecología y el clima constituye el “espacio biótico que lo rodea” (Sánchez Z.; Sepia II) donde se desarrollan las actividades agrícolas, ganadera y forestal. La vida en estas poblaciones son el resultado del uso equilibrado de los sistemas de producción agrícola – ganadera – forestal en base a una estructura productiva silvo agropecuaria.

La diversidad ecológica, microclimas y presencia de valles interandinos, altiplanicies y pisos ecológicos condicionan la presencia de una variedad múltiples de la producción forestal que va desde pastos naturales hasta árboles frutales. No obstante esta variedad y diversidad la producción forestal es insignificante en el área de las 10 microregiones.

Es de vital importancia desarrollar la producción forestal que podrían programarse desde la producción como recurso natural renovable (almácigos-viveros) hasta el cultivo de árboles frutales y madereros.

Entre las actividades que deben desarrollarse en la producción forestal están:

1. Producción natural renovable y su mantenimiento forestal (almácigos-viveros)
2. Producción Silvo agrícola; asociación de cultivos (maíz, frijol con árboles)
3. Producción silvo-pastoril; asociación de árboles frutales y madereros con pastizales e invernas o potreros. Desarrollo de especies de valor maderero y frutales.
4. Producción forestal como servicio y protección.
La producción forestal como protección y servicios crean una protección ambiental: como cortavientos en campos abiertos y áreas de cultivo; como conservación y mejoramiento de suelos y recursos acuíferos; como microcuencias, delimitación de linderos, etc.
5. Generación de la fauna. Un tratamiento adecuado de la producción silvopastoril y protección ambiental genera la fauna doméstica y silvestre (Nicole Bernex, Sepia II, 1987).

Producción Artesanal e Industrial

Si tenemos que hablar de producción industrial diríamos que ésta producción es más artesanal que propiamente industrial; y están ubicadas sólo en la ciudad de Ayacucho. La potencialidad y desarrollo industrial futuro hay que entenderlo como parte de la producción agropecuaria y forestal; premisa importante para la generación de pequeñas y medianas industrias que puedan generar y crear valor para esta región.
La producción artesanal está difundida en todas las comunidades para autoconsumo. Destacan el tejido y la alfarería. La mayor parte de la producción artesanal es imaginaría y son producidos para el autoconsumo. Recuérdese que los antiguos peruanos desarrollaron el tejido y la cerámica a niveles técnico de alta calificación.

1.1.2. Sistema de intercambio, Distribución e Integración

El establecimiento de las relaciones de dirección y e sistema de gestión deben estar basadas en el conocimiento y la integración de los sistemas de intercambio y distribución inherentes a estas comunidades; integrándolas con los métodos administrativos en el proceso de organización y gestión para instituir unidades de producción, planificación, decisión y consumo.

La propiedad individual por parcelas de la tierra en distintos pisos ecológicos, propiedad individual del ganado y explotación común de pastos naturales, maximización y racionalidad de la fuerza de trabajo e intercambio de bienes y servicios a nivel comunal, desigual distribución de la tierra y ganado son las características básicas de estas comunidades. Ausencia de trabajo asalariado en la comunidad es otro rasgo importante. No existe el trabajo asalariado. No obstante, en los últimos tiempos la ejecución de las obras públicas utiliza la fuerza de trabajo de la población nativa con retribución salarial.

Las relaciones de producción giran en torno a tres sistemas básicos:

1. Producción Familiar
2. Producción en aparcería
3. Producción Comunal (15)

Estos sistemas constituyen una peculiaridad que explica la racionalidad de la organización y explotación de la tierra, La fuerza de trabajo y la distribución.

La producción familiar es ejercida sobre los recursos familiares propios en parcelas ubicadas en diferentes pisos ecológicos. Este sistema integra generalmente la producción agrícola con la pecuaria y forestal en función a la disponibilidad de los recursos naturales (tierra, ganado y flora) y los recursos fruto del desarrollo de las fuerzas productivas y de la división del trabajo (herramientas, aperos, instalaciones, rediles, establos, plantaciones, etc.).

La producción en aparcería busca complementar la producción de subsistencia y se da básicamente en la producción agraria.

La producción comunal gira en torno a la ganadería, en la utilización comunitaria de los pastos naturales.

Las manifestaciones de relaciones comunales, ínter comunales y trabajo solidario comunitario en la construcción de servicios básicos como son la habilitación de puentes, caminos, carreteras y canales de irrigación; constituyen antecedentes inmediatos para una integración ínter comunal y organización de producción micro regional en base a una socialización de las relaciones de producción.

La organización de la fuerza de trabajo gira en torno a la familia (varones, mujeres y niños) por división en base a una especialización. Esta unidad de producción familiar utiliza fuerza de trabajo adicional y a través de la reciprocidad por el sistema “Ayni” y otras veces por la “Minka”. Así, el “ayni” se constituye en un sistema de coordinación y subordinación fundamental en la producción y en la productividad. Es una forma de enfrentar y dominar las fuerzas de la naturaleza y luchar por la subsistencia. El “Ayni” implica reciprocidad y como tal las ventajas y beneficios obtenidos son equitativos.

La “Minka”, como sistema de organización del trabajo comunal, no es ni puede ser equitativo; porque los beneficios o ventajas que se obtengan de ella no siempre pueden ser equitativos.

El “Ayni”, sistema de organización del trabajo por el cual los miembros de una familia o una comunidad ofrecen (prestan) su fuerza de trabajo por otro igual, es aún una práctica común actualmente.

La Minka, trabajo voluntario de cooperación basado en la solidaridad comunal, es en algunos casos, desarrollado bajo el sistema de “tupu”, reflejando de este modo las relaciones de dirección orientada por un sujeto de gestión. El origen de este sistema se remontaría a la mita incaica (Yaranga, 1979). La mita era una institución incaica, por el cual los ayllus o comunidades cedían en préstamo, al Estado, su fuerza de trabajo a cambio de la protección que daba el Estado y a cambio de beneficiarse en la estructura económica redistributiva(16). Son aquellas familias de mayores recursos quienes obtendrán mayores beneficios. La “faenas comunales” probablemente una deformación de la minka es un trabajo más en beneficio colectivo en labores de integración física y económica. Importante es señalar que estos sistemas de organización del trabajo están institucionalizados en las comunidades y forman parte de la organización socio productivo sustentado en la familia de acuerdo a la edad, sexo, habilidad y condición física.

En la economía familiar y comunera, la unidad de producción es al mismo tiempo unidad de consumo y la racionalidad está orientada más a (Gianoten, 1982); de allí la necesidad de organizar y explotar racional y complementariamente la migración “golondrina” sustenta igualmente esta racionalidad, por que, el trueque, los ingresos monetarios por venta de sus productos no cubren sus necesidades de subsistencia. La necesidad de ingresos monetarios y venta de fuerza de trabajo surge cuando la producción familiar no cubre las necesidades de subsistencia, sea por falta de recursos u otros factores.

El trueque como sistema de distribución está basado en la racionalidad y en el complemento de la dieta alimenticia u otras necesidades.

La racionalidad del poblador nativo y la comunidad no está dada en la racionalidad del mercado, es distinta a ella. La racionalidad económica de la familia comunera está en el consumo y la supervivencia.

Sin embargo, este sistema y racionalidad fueron perdiéndose como resultado de la integración al mercado regional vía la circulación de mercancía, pues, el poblador nativo puede encontrar en el mercado otros productos o servicios necesarios para él. La circulación e intercambio se dan como necesidad de la complementaridad; al comunero no siempre le es posible producir todo lo necesario.

Las comunidades se articulan a la economía capitalista a través de la circulación mercantil. El trabajo asalariado es otra forma de articulación de la comunidad a la economía regional y nacional.

Si bien las familias comuneras integradas constituyen el primer nivel de organización social (la comunidad) este eslabón de organización se integra a un espacio más amplio (UTB- Micro región – Región) aunque de un modo cualitativamente distinto con efectos sinérgicos que afectan el espacio regional.

La integración y participación de las comunidades en el espacio micro regional y regional se dan a través de las relaciones de subordinación y coordinación plasmadas en relaciones de dirección micro regional:

1. A nivel económico, como parte del mercado micro regional y regional.
2. A nivel político, formando parte de la estructura administrativa del Estado(17) de las organizaciones comunales, gremiales, políticos y de los grupos de poder locales.

1.1.3. Funcionamiento del Espacio Comunal

Las comunidades forman parte de un espacio económico conocido como “los espacios mercantiles” (Gonzáles de Olarte 1987), o Unidades Territorios Básicos – UTB- (Plandría, 1987).

El funcionamiento de las micro regiones podemos resumir de la siguiente manera: (18)

1° Intercambio de productos y fuerza de trabajo. El intercambio es una forma de integración y participación de las comunidades en el espacio regional.

a) Entre las familias comuneras. Entre los miembros de la comunidad (familias) se explotan diferentes pisos ecológicos y de diferente especialización. El “Ayni” es una forma de intercambio de fuerza de trabajo recíproco.
b) Entre comunidades y otros productores de la microregión (maíz, por mashua, frutos por lana, etc).
c) Entre comunidades y unidades fuera de la microregión.

La venta de fuerza de trabajo en las comunidades presenta las siguientes pecualiaridades:

a) La venta de la fuerza de trabajo entre familias es casi inexistente.
b) En la microregión los comuneros están siempre dispuestos a vender o prestar fuerza de trabajo; los principales demandantes son los medianos y pequeños propietarios; eventualmente el gobierno en otras públicas.
c) La mayoría de los comuneros venden su fuerza de trabajo fuera de la microregión a través de la migración eventual y temporal.

2° Las relaciones de producción capitalistas no se han desarrollado o su presencia es insignificante. El capital comercial es la forma de capital predominante.

3° La participación del Estado a través de los Gobiernos Locales o Regionales y el Gobierno Central.

Los gobiernos locales y Regionales ejercen cierto nivel de articulación mercantil. Más precisamente, articulan administrativamente la micro región a las esferas regional y nacional. El Gobierno Central es exógeno y hasta ajena a las comunidades puesto que las decisiones de producción, circulación y administrativas se adoptan fuera de ella aún cuando estas decisiones afecten este espacio micro regional. Sin embargo, políticas y estratégicamente su presencia es de absoluta importancia: una presencia que expresa los problemas y aspiraciones de desarrollo regional.

4° La producción final micro regional es fundamentalmente de bienes primarios y al mismo tiempo de consumo final.

La progresiva mercantilización y las concentraciones internas de recursos productivos han sido y constituyen amenaza permanente que trastoca las bases de continuidad de la organización económica comunera y el colectivismo. La migración es actualmente ya no una acción complementaria de la producción micro regional, sino constituye el despoblamiento de la comunidad, extinción y desaparición de muchas de ellas. Se ha observado que la migración es hacia las ciudades de Ayacucho, Lima e Ica.

1.2. Aspectos Sociales y Culturales

Hambre, miseria y depresión; compulsión económica y política y de violencia es el epígrafe que bien podría identificar el Departamento de Ayacucho y las comunidades de éste, comunidades que enfrenta una creciente militarización.

La población actual para las 10 micro regiones está calculada en 313033, el 58% de la población total departamental. Para 1989; en 316,374; el 58.9% de la población total departamental. (Cuadro Nº 15).

Como se observará la población se mantiene estacionaria, en cifras oficiales. Sin embargo, a la fecha la población de estas comunidades ha disminuido ostensiblemente por el proceso migratorio. Aproximadamente el 50% de la población rural de 1981 han abandonado el campo hasta 1985 (Pérez Liu, 1987).

La PEA actual está calculada en 85.267, el 53% de la PEA total departamental (Cuadro Nº 16).

La organización social del trabajo está institucionalizada en el “Ayni” y la “Minka”. El sistema de intercambio a través de trueque con productos o su equivalente en dinero (circulación mercantil) está difundida. La racionalidad del consumo y subsistencia exigen ingresos monetarios por venta de productos o fuerza de trabajo.

La migración aparece entonces como una necesidad. Hoy la migración es el resultante, a la vez causante del subdesarrollo de la comunidad que se reproduce en forma ampliada en la región y el país. Prácticamente es inexistente el desarrollo de las fuerzas productivas en la economía comunera de las comunidades seleccionadas. Hay una fuerte disminución de la fuerza de trabajo disponible para las tareas de producción a nivel familiar y comunal. Las decisiones familiares repercuten globalmente en la economía familiar, comunal y micro regional.

a) Saber Popular

El saber popular expresa los intereses económicos, sociales y políticos de la comunidad; plasma el conjunto de conocimientos que la comunidad posee sobre el mundo, la naturaleza, la sociedad y la vida. Constituyen la memoria colectiva expresada en narraciones, tradiciones, costumbres, mitos y otras expresiones culturales.

Los antiguos habitantes de estas comunidades tenían una concepción del manejo de la tierra, la agricultura (19), la ganadería, y la flora; utilizaron tecnologías nativas que los permitían desarrollar racionalmente las actividades productivas.

La predicción del clima (para la actividad agrícola) se realizaba mediante la observación de indicadores ya conocidos; entre ellos podemos citar los siguientes indicadores:

1. Astrológicos.- La observación del brillo de las estrellas, en la constelación de las Pléyadas: “Suchu”.(20)
2. Biológicos.- Fitoindicadores.- Floración de plantas crasuláceas silvestres (cactáceas).
Zooindicadores: comportamiento de los animales silvestres, aves e insectos.
3. Geológicos.- La observación del comportamiento de los manantiales y lagunas.
La producción agrícola era manejada por pisos ecológicos y la combinación en su siembra. A la variabilidad ecológica y climática “enfrentaban con la variabilidad genética de plantas” (21)

b) Cosmovisión Temporal y Espacial del Universo de la Cultura Andina

Narraciones de los “Gentiles” (antepasados) Reinca (regeneración del Inca); conceptos de “(Hananpacha)”, “Wamani”, entre otros; expresado en sus costumbres, nos dan una idea de la cosmovisión del tiempo y la civilización andina.
En la concepción del futuro (imagen objetiva del poblador andino) están el “bienestar económico, la paz social, el valor del trabajo sublimado y la reestructuración de la sociedad según sus moldes tradicionales (…) arquetipo de la organización social”(22) del hombre y la sociedad andina. Los habitantes de estas comunidades no sólo creen que “vendrá” su propia civilización y con ella la paz social y el bienestar general; sino que además constituye el “recuerdo” permanente de ése futuro.

En la concepción de la comunidad andina el desarrollo de la organización gira en torno al tiempo-espacio (Pacha); mundo de arriba (Hananpacha), mundo de abajo (urinpacha) y en torno al tiempo y espacio incluye el modelo de la ciclicidad del tiempo (estrategia del modelo de organización; planeamiento, retroalimentación) y constituye el crecimiento o desarrollo del Pacha (Wiñay), es decir el de la comunidad.

Este crecimiento y desarrollo del Pacha es en la “actualidad” simbolizada por la regeneración del inca (Re inka), después de ella vendría el desarrollo (wiñay) de la sociedad andina.

En ésta concepción el APU (Dios del Uripacha) estaría guardando celosamente las riquezas del PACHA hasta la regeneración del Inka y el advenimiento de la sociedad andina. Entre tanto creen necesario ofrendar a los “WAMANI”, símbolo de los dioses de las comunidades.

c) Organización y Espontaneidad

Los principios administrativos de iniciativa, equidad, centralismo y descentralismo pueden canalizarse y plasmarse a través de la espontaneidad que está presente en todas las esferas de la vida del poblador nativo; el ayllu o comunidad. La espontaneidad también se expresa en el saber popular, conocimientos y expresiones ideológicas que las comunidades han desarrollado a lo largo de su historia. El instinto familiar – comunal es otra manifestación de la espontaneidad. El saber popular, la espontaneidad y la cosmovisión del tiempo y espacio son aspectos importantes para diseñar no sólo la estrategia organizativa sino también para definir estrategias de dirección y gestión micro regional.

Otro aspecto que merece destacar es la existencia de grupos de poder comunal y mico regional compuesto por autoridades. La iglesia y por los pequeños comerciantes. El establecimiento del sistema de relaciones de dirección y gestión no puede ignorar la presencia de estos grupos de poder social y los del poder ideológico (concepciones), que valoradas objetivamente pueden facilitar el proceso de gestión micro regional.

1.3. Aspectos Políticos – Administrativos y Organizacionales

La identidad comunal se ha mantenido por mucho tiempo, por lo menos hasta el presente siglo, por ausencia de la gran propiedad, Urrutia 1,987 Sepia II), por la existencia de vínculos de solidaridad (Ayllu) y por la racionalidad de la producción y subsistencia. Es pues evidente que la subsistencia y desarrollo de la comunidad depende del grado de persistencia y desarrollo de la “economía comunal” y del grado de colectivismo en ella.

El mercantilismo y el predominio de la tenencia y explotación individual de recursos, las decisiones productivas que son tomadas por la familia de acuerdo a lo que estima de mayor provecho. (Chang 1983) y la presencia del Estado constituyen relaciones que trastocan la continuidad de las comunidades como organizaciones comunitarias o colectivas.

La organización “institucional y administrativa” de las comunidades y la micro región (Distritos – provincias) están dirigidas por organismos del Estado (gobernación, alcaldía, Sub-prefectura, puesto policial escuelas, postas médicas, parroquias juzgados) (Gonzáles de Olarte, 1984), que forman parte de una organización jerárquica y centralizada dirigida desde la Capital del País. Así la subordinación no es sólo en función a la circulación e intercambio económico, es también, vía las relaciones de dirección.

Los grupos de poder establecer relaciones de dirección con estos organismos para asumir la dirección (organismos informales o poder informal) y gestión de la comunidad y espacio microregional.

Una alternativa viable, frente a tales contingencias para estas microregiones es la organización intercomunal que se traduzca en una organización microregional en base a sus rasgos y objetivos inherentes a ella.

La organización económica – militar de las comunidades tienen una larga historia. Se remonta a la época de expansión inca, la guerra por la independencia y a la guerra con Chile. La organización económico-militar estaba basada en el principio de mando único (Yaranga, 1979) pero en forma descentralizada o dispersa según su organización (23).

Aun cuando actualmente ya no se mantienen vivas las características de aquel la organización económica- militar, “podemos afirmar que ésta estaba organizada en el sistema de “SUNTU”, “CHEQTA” Y “CHEQUE”.

El “suntu” era una comunidad o ayllu cuyo jefe tomaba el nombre de “Auki.. Cada comunidad estaba dividida en dos mitades denominada “Cheqta” a cargo de un jefe (“Cheqta Auki”), al mismo tiempo, cada comunidad estaba formada por cuatro partes o “Cheque”, era generalmente un barrio” o una “cuadrilla (Yaranga: 1979).

II.- EXPERICENICAS DE DESARROLLO Y PROCESO DE MICROGECIONALIZACION

2.1 EXPERICNECIAS DE DESARROLLO MICROREGIONAL


Las políticas de desarrollo rural y micro regional: y mas adelante los Programas de Desarrollo Integrado datan de la década del 50. Inicialmente fueron aplicados en los países de África, Asia y Europa. Este programa fue aplicado como parte de una política de asistencia y reactivación después de la Segunda Guerra Mundial; y en otros casos para seguir manteniendo colonias subordinadas al patrón de desarrollo de la metrópoli.

Las experiencias de “Desarrollo Comunal” en nuestro país datan la década del 60; iniciándose con las actividades del Servicio Interamericano de Producción de Alimentos (SIPA), el proyecto Vicus y el Programa de las Zonas de Acción Conjunta (ZAC).

En la década del 70 se ensayan los Programas de Desarrollo Rural Integral o el Desarrollo Rural Armónico a consecuencia del fracaso de las experiencias del “Desarrollo Comunal”. Entre estas experiencias están los Proyectos Integrados de Asentamiento Rural (PIAR), Los Proyectos Integrales de Desarrollo (PID) y el Proyecto de Generación de Empleos en el Ámbito Rural (GEAR).

En el marco de ésta política se desarrollaron un sin número de proyectos y programas con asistencia técnica y financiera internacional entre los que podemos destacar el Programa de Desarrollo Cajamarca (PRODESACA), PRODEM (Cusco), PRI- “Sánchez Carrión” (La Libertad), PRODERJU (Puno); entre otros.

En el Departamento de Ayacucho, las experiencias de desarrollo rural se remontan a la década del 60; cuando el Proyecto Nacional de Desarrollo e Integración de la Población Campesina; proyecto financiado por el BID ejecutada un Plan de Desarrollo en la Provincia de Cangallo (1965- 1968). Posteriormente en el Convenio entre la Cooperación Técnica Suiza y la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (convenio COTESU- UNSCH; 1965-1982) y el convenio IVOS- UNSCH. Este último a través del Centro de Capacitación campesina desarrolla Labores de Asistencia y promoción desarrollan también, los organismos no gubernamentales en comunidades circundante a la ciudad de Ayacucho: taller de Promoción Andina (TADEPA), Instituto de Estudios Regionales “José Maria Arguedas” (IERJMA) Centro de Desarrollo Agropecuario (CEDAP), CEPCA y Vecino Mundiales, son algunos de dichos organismos.

Programa de Desarrollo Integrado de las Comunidades de Huancaraylla, Llusita y Circamarca (1975-1979)

En 1974 se da inicio al Programa de Desarrollo Integrado de las Comunidades de Huancaraylla, Llusita y Circamarca” (24) que compromete la participación de tres comunidades ubicadas en el Distrito de Huancaraylla (Provincia de Víctor Fajardo). El programa incluía líneas de acción en las áreas agrícola, pecuaria, salud, educación energía y comunicaciones.

Esta fue una experiencia sumamente importante en cuanto a la organizaron y participación de las comunidades así como en la experiencia en dirección y administración del programa de desarrollo micro regional.

En líneas generales; el programa tenía las siguientes características:

1. El Plan de desarrollo estaba diseñado en la perspectiva de corto, mediano y largo plazo.
La donación de NOVIB cubría las acciones iniciales del programa.
2. El Plan de Desarrollo incluía una política de autofinanciamiento de sus actividades en el largo plazo.
3. El programa estaba concebida integralmente entre actividades básicas: agrícola- pecuaria, educación y salud.
4. La ejecución de todas las actividades del Programa corrían a cargo del trabajo comunitario (Faenas Comunales) y no pocas veces la minka tradicional (25)
5. La línea de agricultura incluía la ejecución de obras (mejoramiento de canales de riego) y capacitación agrícola en el cultivo de hortalizas, frutas y otros cultivos andinos.
6. La línea de educación involucraba la instalación de granjas, viveros; y talleres artesanales de tejido, carpintería, costura entre otros. Estas granjas y talleres estaban destinados al aprendizaje de estos oficios para estudiantes y pobladores.
7. La línea de salud incluía el uso y práctica de la medicina occidental y tradicional; orientada a la educación sanitaria y medicina preventiva.
8. En la línea de transportes y comunicaciones se ejecutaron vías de interconexión comunal (26). Se contaba con una central telefónica automática (27).
9. Cada una de estas líneas de acción requería de obras básicas; construcción y habitación de infraestructura para granjas, botiquines comunales y talleres. Todas estas obras fueron ejecutadas y concluidas, totalmente(28).
10. Las comunidades y la población se organizaron en “ cuadrillas”, en faenas comunales” y cabildos para dirigir, coordinar y ejecutar el programa de acciones(29)
11. El programa estaba dirigido por un Comité elegidos por toda la población en cabildos..
12. El otorgamiento de otras donaciones y financiamiento del Programa con créditos blandos y promociónales estaba en función al avance del Plan de Actividades.(30).

Las experiencias de desarrollo rural, comunal y micro regional en nuestro Departamento ha sido diversas hasta la fecha. A ésta experiencias anteriores se suma hoy la micro regionalización dispuesta por D. S. 073- 85/PMC.

2.2. Micro regionalización ( D. S. 073- 85/PCM)

En el marco de la política anunciada de “invertir la pirámide” en “el Trapecio Andino” el gobierno actual ha dispuesto por D. S. 073-85/PCM el establecimiento de 11 micro regiones comprendidos en el Departamento de Ayacucho. (Cuadro Nº 12).

Posteriormente la CORFA (31) ha establecido XVI microregiones. Estas microregiones están incluidas en el Proyecto de “Región WARI” (Cuadro Nº 11). De estas XVI micro regiones hemos seleccionado diez de ellas para el presente Trabajo. El espacio que comprende las diez micro regiones tienen las mismas características en los aspectos geográfico, económico, social y cultural, entre otros. Está en el rango de las provincias más deprimidas y pobres de las provincias de la sierra peruana, todas están ubicadas en el último estrato (estrato VIII) del cuadro de estratificación establecido por Ortiz. (Cuadro Nº 14).

Los micros regiones ubicadas al norte y sur del Departamento no fueron considerados en el estudio; difieren en características económicas y sociales así como los aspectos geográficos y ecológicos.

La ODPP- OCRFA ha señalado las funciones de las oficinas micro regionales entre los que podemos mencionar, los siguientes “Concentrar Oficinas de Administración Pública”, ejecutar acciones y proyectos integrales de desarrollo comunal”, consolidar la organización socio-productiva de las comunidades”, “vincular la acción del sector público”, “identificar áreas o unidades productivas”, “canalizar recursos técnicos, económicos y financieros” “promover ferias comunales y micro regionales” y “establecer centros de acopio y comercialización”. (32).

No se requiere de mayores discusiones para constatar el carácter asistencial, centralista y vertical de aquellas políticas y funciones.

Seguidamente, el mismo documento afirma; el “carácter vertical y centralista de los Ministerios e Instituciones Públicas ... del Departamento” son una barrera casi infranqueable en el proceso de implementación de las micro regiones; “la limitada capacidad de decisión y ámbitos administrativos heterogéneos” de las Instituciones Públicas “han agravado” las labores de “coordinación multisectorial y administración de la función ejecutiva”, así como; tampoco “permite la articulación de las acciones de planificación, operación e inversión a nivel departamental menos a nivel microregional”(33). Todas estas limitaciones han sido superadas por el D. S. Nº 073-85/PCM que en la práctica crean organizaciones e instancias paralelas a la de los sectores públicos y al de las comunidades.

Con la intensión de resolver este problema y para implementar la microregionalización que dispone el D. S. 073 y 102.1-85/PCM, la CORFA propuso un modelo de organización como “la desconcentración y descentralización del sector público” para que éstas se constituyen en entes desconcentrados multisectorialmente con autonomía administrativa” y “ejecuten inversiones que respondan a las necesidades básicas de la población”(34).

La administración de la microregión seguiría así los siguientes lineamientos: las microregiones estarían a cargo de las Gerencias Microregionales dependiendo del Gerente General y de la CORFA, con dos órganos de línea, Promoción y Desarrollo y de Infraestructura. (Anexo Nº 11 y 12).

A la fecha, en las 16 microregiones vienen laborando 600 empleados (entre nombrados y contratados); 381 están distribuidos en las 10 microregiones (Cuadro No 17 y 18) mientras que la Oficina de CORFA (Sede Central) cuenta con 421 empleados (cuadro No 19). Considerando que las oficinas microregionales dependen de CORFA; el número total de empleados en la referida entidad suman 1021; sin tener en cuenta los otros sectores públicos.

La línea más importante; sino la única en las acciones de “desarrollo” regional y microregional que la CORFA desarrolla gira en torno a las inversiones en pequeños proyectos de infraestructura. En 1986 se han invertido I/. 150, 617.00 (34) En las diez microregiones se invirtieron la suma de I/. 56,944.00; sólo el 37.8% del total invertido (Cuadro Nº 20). El 100% de la inversión han sido destinados a obras de saneamiento básico, educación y agricultura (Cuadro Nº 21).

2.3. Microregionalización y Desarrollo Comunal en Ayacucho (CORFA): Sus límites

a) Las políticas de desarrollo microregional, planes de desarrollo comunal y otras acciones similares fueron y siguen siendo programas de asistencia con esquemas, criterios y puntos de vista desde la óptica de la metrópoli; y manejadas al estilo de los organismos que implementan o dirigen dichos planes. Siempre han tenido un carácter muy puntual en líneas de acción así como en espacios regionales.

La mayoría de éstos programas de desarrollo: aquello que se ejecutaron y los que se vienen ejecutando, devienen en un paquete de proyectos con modelos y patrones impuestos. Estos modelos al ser impuestos a las comunidades (modelos no pocas veces ajenas a su realidad e idiosincrasia) no motivan la participación de la población local organizada; haciendo inviable la implementación integral de los planes y programas de desarrollo, en unos casos; y en otros casos frustran su continuidad y proyección futuras.

El proceso de microregionalización, así como la formulación de programas y proyectos de desarrollo son formulados sin la participación de la comunidad. Se maneja como un hecho y fenómeno aislado no se tiene visión de integridad.

El proceso de mircoregionalización, así como la formulación de programas y proyectos de desarrollo son formulados sin la participación de la comunidad. Se maneja como un hecho y fenómeno aislado; no se tiene visión de integridad.

Los ensayos y experiencias de desarrollo microregional han fracasado, en unos casos; y en otros frustrado su continuidad casi siempre por las siguientes razones:

1. Agotamiento de partidas presupuestales.
2. Interés político.
3. Retiro de asistencia técnica (casi siempre supone retiro de ayuda financiera).
4. Falta de motivación e identidad de la población.
5. Oposición de la parte de los grupos de poder local.

Por lo general, todas las experiencias de desarrollo microregional y programas desarrollados por éstos han sido abandonados.

Muchos proyectos son manejados como obras públicas puntuales e inmediatas; más como parte de un propaganda del discurso político. Actualmente, el desarrollo microregional es administrada como sinónimo de ejecución de pequeñas obras en postas, escuelas, carreteras y canales de riego. Todas las obras de Inversión Pública se ejecutan al margen de las necesidades reales de la comunidad y sin importar la dinámica económica y relaciones sociales de producción. El “desarrollo” gira así en torno a obras de infraestructura para la salud y la educación. Con el discurso de las políticas de acción; programas de inversión y labores de asistencia en el actual proceso de microregionalización se pretende “desarrollar” la comunidad y la microregión.

Una política de desarrollo como éste no logrará el anhelado desarrollo de las microregiones. La inversión pública en obras aisladas no ha surtido, ni surtirá los “efectos de desarrollo” que se pretende.

b) La microregionalización constituye hoy una decisión política del Gobierno. Permite implementar las oficinas microregionales como parte de la política de “desarrollar en Trapecio Andino”.

Los organismos creados con tal propósito son: A nivel del Departamento; el Comité Departamental de Coordinación Multisectorial; (CODECOM) (36), dependiendo de éste Comité está el Comité Microregional de Coordinación Multisectorial (COMICOM). A su vez el CODECOM depende de la Comisión Multisectorial de Supervisión y Evaluación, Comisión presidida por el jefe del INP e integrada por los representantes de los sectores de Educación, Agricultura, CORFA, Salud u Otros. El CODECOM y el COMICOM serían instancias de línea y de coordinación multisectorial a nivel departamental; mientras que las instancias de coordinación a nivel micro regional serían ejercidas por el Comité Microregional de Coordinación Microregional(37) (COMICOM) y el Consejo de Desarrollo Microregional (CODEMI)(38). En la esfera comunal; estas mismas organizaciones se implementarían con los Consejos de Desarrollo Comunal (CONDECO) (39) y los Comités de Desarrollo Comunal (40) (CODECO).

La ejecución de obras y otras acciones estarían a cargo de los Programas Integrados de Desarrollo Comunal (PIDECO) y sería éste la única instancia de participación de la comunidad y los sectores.

Todos estos organismos y unidades tienen un sello muy particular; son organismos verticales, originados, dictados y organizados por la autoridad central por delegación de funciones y descentralización del aparato administrativo.

En la práctica; poco o nada se ha avanzado en la implementación y funcionamiento de éstos órganos en el mejor de los casos; se han constituido por formalidad la mayoría de las Gerencias Microregionales con sus órganos respectivos pero nada más.

La microregionalización, hasta ahora, no ha pasado por ser un intento de descentralización que del aparato administrativo con organismos que burocratiza más la labor de gestión microregional e incrementa la empleocracia pública en más del 140% del personal de CORFA, y la absoluta mayoría de ellas dedicadas a labores de rutina y tramites formales.

El personal de oficinas microregionales invierten más del 70% de su tiempo en tareas de rutina, tramitaciones y labores de Contabilidad: (30% a tareas de rutina, 40% a labores de Contabilidad) y 30% del tiempo a tareas de programación y ejecución de obras (20% de programación y 10% de supervisión).

En opinión de los trabajadores de las oficinas microregionales la labor prioritaria de la Oficina Microregional debe ser:
- Efectuar obras de infraestructura, 80%.
- Organización y capacitación de la población, 20%.

El 100% opina que hay problemas en el proceso de microregionalización”. Estos problemas son atribuidos a:
- Falta de presupuesto 70%
- Falta de asistencia técnica 25%
- Otros 5%

Otra opinión importante expresada por los empleados es la dificultad en la ejecución de obras; la misma que es atribuida a:
- Trabas burocráticas 75%
- Otros 25%

El 60% de los empleados creen tener claridad y conocimientos respecto a desarrollo microregional. El 85% de ellos creen que el desarrollo microregional implica la ejecución de obras de inversión pública.

El 82% de los empleados afirma no haber participado en la formulación de objetivos de desarrollo de su respectiva microregión. Mientras que, el 60% de la población afirma no conocer los objetivos del desarrollo microregional que CORFA implementa.

Las microregiones definen y priorizan obras: de acuerdo a un diagnóstico microregional (41), 70% de opiniones; de acuerdo a memoriales, 20%; y de acuerdo a asambleas o cabildos, 10%.

En la programación de obras, el 50% está orientado a servicios (educación, salud y caminos), agricultura, 45%; y actividades pecuarias, 5% (42).

El 45% de la población de las comunidades se muestran indiferentes o renuentes frente a las acciones del proceso de microregionalización; y el 55% restante, lo acepta pasivamente.

En general, la microregionalización no está logrando sus propósitos y podemos conjeturar que ha este paso no logrará los objetivos para los cuales fueron formuladas. Los errores parten desde su formulación; verticalismo, burocratismo, centralismo y dirigismo partidista, son los rasgos y errores más relevantes.

A la fecha; el proceso de microregional ilación y desarrollo microregional en Ayacucho no ha pasado de ser un buen deseo, un intento por descentralizar el aparato administrativo; y un “esfuerzo” por instaurar oficinas y cubrir cargos en dichas oficinas microregionales. Aparte de construir algunas aulas escolares, postas médicas o sanitarias (43) y pequeñas obras de infraestructura; no se ha iniciado y menos avanzado en un proceso de desarrollo integral que beneficie a las comunidades.

Actualmente, los programas microregionales no son sino los iniciadores y ejecutores de pequeñas obras donde las comunidades son receptoras pasivas.

Muchos proyectos no avanzan; algunos son sólo proyectos en cartera; otros cambian de rumbo al son de los vaivenes políticos; por presiones externas, intereses de grupos de poder local y por nombramiento de “personal de confianza” en los puestos y cargos de las esferas de gobierno.

Imposición de sistemas y modelos de organización a las comunidades en forma vertical, paralelismo en lo organizativo al igual que en la ejecución de obras, ausencia de coordinación, inexistencia de un programa integrado de desarrollo microregional, centralismo en la asignación presupuestal; falta de autonomía y de capacidad de decisión y burocratismo son los principales rasgos que se observan en el proceso de microregionalización en Ayacucho.

El manejo politizado de los sectores públicos, la CORFA, las oficinas Microregionales; y los imperativos impuestos por el sistema burocrático terminan por convertir la gestión microregional en un ente burocrático inoperativo (44).

El programa y gestión microregional no pasan de ser un inventario contable de proyectos y programas de inversión (muchos de ellos en cartera) elaborados independientemente de la comunidad y en base a un “diagnóstico” e indicador presupuestal.

c) Una evaluación del proceso de microregionalización y desarrollo microregional puede considerarse prematura, habida cuenta que hasta la fecha aún no se ha logrado implementar un programa de desarrollo microregional en ninguna de las 16 microregiones del Departamento. El presente trabajo no pretende efectuar tal diagnóstico; no obstante, consideramos importante considerar dichas experiencias para los propósitos de formular el modelo de organización y gestión.

A la fecha la labor de microregionalización se ha circunscrito a lo siguiente:
1. Delimitar las microregiones.
2. Establecer las UTE en cada microregión.
3. Formalizar las funciones y la Administración Microregional.
4. Programar y ejecutar pequeñas obras.
5. Cubrir la mayoría de las plazas Microregionales.

El promocionado crédito cero no ha llegado a éstas Microregiones. El campesino pobre y sin tierra no tiene acceso a ello. La mayor parte del crédito está destinado a las provincias de La Mar, San Miguel y Huanta. Los créditos en la Provincia de Huamanga (Ayacucho) no necesariamente son destinados a la agricultura aún cuando el crédito se haya obtenido con tal propósito. (Ver Anexo Nº 5).

Formulamos que el proceso de Microregionalización es una estrategia fundamental en el desarrollo regional en la esfera de un proyecto político que implique un cambio de las estructuras económicas y sociales de la sociedad.

La regionalización debe ser una forma de abordar los problemas del desarrollo y administración regionales en la perspectiva de “aportar soluciones a las contradicciones y antagonismo básicos de la sociedad peruana de manera regional” (Igueñez: 1986); para ello se requiere “un esfuerzo material e institucional que permita la descentralización de las principales decisiones de desarrollo y de la política” en el marco de una estrategia nacional.

La microregionalización entendido y manejada sólo como proyectos no constituyen alternativa de desarrollo comunal, microregional, tampoco regional.

El proceso de desarrollo debe partir por transformar y dinamizar las relaciones de producción que permitan establecer un sistema de generación y acumulación de valor en el espacio regional y microregional; así como, el establecimiento de un sistema y redistribución de valor en beneficio del espacio microregional socialmente definido.
Una premisa importante a considerar son los sistemas de organización y organismos de las propias comunidades nativas; sus formas y sistemas de administración tradicionales que suponen trabajo asociativo, familiar y recíproco. El desarrollo alternativo estratégico de estos sistemas constituye elementos fundamentales para la organización y gestión microregional.

La ineficacia de la administración pública, el crecimiento inorgánico de éste; la inestabilidad y desorden institucional; la inadecuada definición funcional y territorial de sus órganos hacen inviable proseguir el proceso de microregionalización y “desarrollo regional” por los procedimientos y canales que se siguen hoy. No obstante el deseo y voluntad política del gobierno, el proceso de microregionalización y regionalización no pasarán de ser intentos de descentralización administrativa y un proceso vertical del mismo. Actualmente no hay un desarrollo horizontal, democrático y autónomo de ambos procesos. La regionalización sería así “una imposición del Ejecutivo” (45) que no podrá conducir a un desarrollo regional y microregional.

Muchas comunidades han expresado su descontento con la implementación de los PIDECO y CODECO por considerarla ajena a la comunidad y constituir un “paralelismo a su organización tradicional”(46).

El fenómeno actual de violencia que envuelve a éste y otros departamentos son otro de los problemas serios que abonan más el verticalismo y burocratismo del gobierno. Este fenómeno de violencia estructural y política no podrá ser resuelto a espaldas de las comunidades y sin la decidida participación de ellos.

III. MODELO DE ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN INTEGRADA DE UNIDADES MICROREGIONALES (ORGIUMIC)

3.1. Unidades Microregionales y Desarrollo Microregional


La unidad microregional (48) como espacio neoeconómico e histórico constituye el núcleo fundamental en el modelo de gestión que proponemos. Constituye el objeto de gestión entendida como unidad de producción y consumo que explica el tipo de microregión y el tipo de gestión.

Esta unidad involucra la economía familiar y comunera transponiéndola a la esfera espacial mayor (microregión) en base a la pluriactividad y racionalidad de sus economías. La economía familiar y comunera desarrolla sus fuerzas productivas en cuyo proceso el poblador nativo es el agente principal para el desarrollo tecnológico económico, cultural y social.

La organización interna de las comunidades y sus relaciones de producción coherentes y racionalmente gestionadas serán el modo y la forma fundamental de la dirección microregional en el modelo que proponemos.

El punto de partida y condición necesaria de tal modelo en la organización social de las propias comunidades.

En el modelo de Organización y gestión de Unidades Microregionales (Modelo ORGIUMIC) el objeto de gestión están identificados por:
a) El espacio neoeconómico.
b) Las relaciones sociales de producción.
c) Las fuerzas productivas de la economía microregional y regional.
d) Los factores o variables de inserción a la economía moderna.
Estos elementos constituyen la base material de la gestión. Serán considerados como la unidad de planificación y acción básica para el desarrollo de la comunidad, la región y la sociedad.

El desarrollo microregional y regional hay que entenderlo como un proceso a largo plazo, donde la propia comunidad será la protagonista de este desarrollo bajo una política estratégica e integral hacia una nueva sociedad. Tanto por razones institucionales, técnicas y políticas la única alternativa es que la propia comunidad sea el agente y protagonista de su propio cambio y desarrollo; contribuyendo al desarrollo organizativo, económico, social y democrático de las fuerzas existentes en cada una de las comunidades.

3.2. Variables del Modelo

3.2.1. Elementos del Proceso

Tres son los elementos que constituyen el proceso de gestión (49).
a) El objeto de gestión microregional (comunidad y microregión).
b) Las funciones del proceso (contenido del proceso)
c) El sujeto de Gestión (órganos y relaciones de dirección del subsistema dirigente).

Estos tres elementos interactúan con un conjunto de variables que definen, explican y determinan los procesos de gestión. Con propósitos didácticos hemos dividido en dos grandes grupos dichas variables: variables independientes y variables administrativos.

3.2.2. Variables de Proceso: (50)
1. Variables Independientes
1.1. Variables Externas
a) Variables Externas Generales
- Variables Neoeconómicas
- Variables socio-culturales
- Variables Tecnológicas
- Variables Político-Legales
b) Variables Externas Específicas
- Variables de Circulación
- Variables de Demanda
- Variables de Dirección Interregional.
1.2. Variables Internas
a) Variables de Estructura (relaciones de producción).
b) Variables de Proceso (Factores de Producción).
c) Variables de Tecnología (Instrumentos de Producción).
d) Variables Socioculturales (valores, potencialidades, estilo, personalidad, ideología).
2. Variables Administrativas
2.1. Variables de Proceso
a) Planificación
b) Organización
c) Dirección
d) Información
e) Control (Retroalimentación)
2.2. Variables Conductuales
a) Motivación y valores
b) Educación, aptitudes y habilidades

Elementos y variables del proceso, interactuando en relaciones directas e inversas determinan un espacio social específico: el objeto de gestión. Este es el espacio microegional, espacio que constituye el eslabón fundamental en la esfera de la gestión económica y social hacia el logro de competitividad regional y el desarrollo.

El sujeto de gestión, en el proceso de interacción con el objeto y contenido del proceso funciona de modo integral en el establecimiento de las relaciones de dirección. La administración microregional no está definida sólo por las variables del proceso; además de ellos juegan un papel importante, las demás variables. De modo que la estrategia de dirección involucra los elementos del proceso (sujeto, contenido y objeto), las variables del proceso (variables administrativas y variables independientes) y las relaciones de dirección.

3.2.3. Estrategias de Relaciones de Dirección

Las relaciones de dirección microregional están definidas por la interacción de siete elementos que constituyen el contenido de la organización microregional. De tal manera que, el contenido de la organización microregional estarían expresadas por:

1. La estructura (forma y modo de funcionamiento inherente a la microregión).
2. La estrategia (eslabón fundamental del ciclo de gestión).
3. El personal (fuente principal de la calidad de gestión, de ideas y de energías humanas).
4. El estilo de Administración (estructuras simples, poco personal pero de alta calificación y filosofía de realizaciones competitivas).
5. Sistemas y procedimientos administrativos (Sistemas de: trabajo, decisión, información y control).
6. Valores compartidos (ideología y cultura; cosmovisión del mundo, visión estratégica del desarrollo organizacional).
7. Potencialidades (fuerzas, aptitudes actuales como potencialidades futuras de la microregión).
El modelo ORGIUMIC pretende, así, involucrar variables conductuales, ideológicas y socioculturales a la gestión; igualmente, le asigna una significación espacial a las organizaciones informales. En el modelo propuesto la organización formal gira en torno a la estructura y estrategia; y la política de la organización, en torno al personal, estilo, sistemas, valores y potencialidades. Este contenido o médula de la organización microregional puede gratificarse tal como se aprecia en la fig. N° 1 (51)

En resumen, de lo expuesto hasta aquí, podemos señalar que el Modelo ORGIUMIC involucra a:
1. Los elementos del proceso (objeto, sujeto y contenido).
2. Las variables del proceso (variables independientes y variables administrativas).
3. Estrategia de dirección (Modelo 7-S)

3.2.4. Modelo Operativo
Operativamente el modelo integra 4 subsistemas integrados de modo interdependiente a través de relaciones directas y retroactivas en un proceso cíclico de la gestión microregional. Estos subsistemas son:
1. El Plan Integrado de Desarrollo Microregional (PIDMIC) cuyo objetivo estratégico lo constituye el Desarrollo Regional.
2. Los Planes y Modelos Operativos de estrategias y alternativas de acción microregional.
3. La gestión microregional y regional a través de un Plan Estratégico.
4. La Comunidad; objeto socioeconómico y político definido espacial y temporalmente. La figura Nº 2 ilustra gráficamente estas interdependencias.

1. El Plan de Desarrollo Microregional constituye la respuesta a las exigencis, necesidades y aspiraciones de las comunidades. Ellas, encontrarán en el Plan la alternativa de solución a sus problemas, tomando conciencia de ello y expresando sus objetivos y políticas en el PIDMIC.

El PIDMIC integra en un proyecto único (Plan Estratégico) las líneas y estrategias operativas fundamentales en desarrollo agrícola, pecuario, forestal, salud, capacitación y gestión. El plan, instrumento político y técnico, constituirá el mecanismo de participación democrática de la comunidad en la gestión microregional. De este modo, la gestión microregional será una estrategia de ejecución y dirección de un Plan de Desarrollo de una determinada esfera neoeconómico-social o microregión.

2. El modelo y Planes operativos Alternativos microegionales corresponden a alternativas estratégicas y líneas de acción en cada microregión. Es también, la actividad fundamental de una microegión, no necesariamente única. Estas estrategias alternativas estarán basadas en la acción integral de las labores agropecuarias y forestales, de salud, educación y de capacitación en la gestión.

El Modelo Operativo Alternativo expresa la estrategia de desarrollo microregional y regional plasmándola en un PIDMIC y el Plan regional en función a las potencialidades, sistemas, estrategias, estilos, aptitudes y capacidades de cada espacio microregional buscando diferenciación y competitividad microregional.

3. La gestión microregional, mecanismo de política administrativa microregional, expresará las relaciones de sujeto-contenido-objeto de gestión, involucrando, integralmente, cinco variables importantes: Planificación, toma de decisiones, dirección, promoción y asesoramiento. Establece relaciones directas y retroactivas con la comunidad (objeto de gestión), los PIDMIC y los modelos operativo alternativos en el propósito de alcanzar el objetivo de desarrollo microregional y regional: PIDMIC y PDREG (Ver fig. 2).

4. La unidad básica y planificación democrática, competitiva, dinámica y autogestionada es la comunidad. Participa en todas las esferas del proceso de gestión como objeto y sujeto; expresa las relaciones y rasgos inherentes a ella traducidos y plasmados en planes operativos alternativos y el PIDMIC. Estos planes son aplicados a través de la dirección estratégica en la perspectiva del desarrollo microegional y regional.

El modelo ORGIUMIC supone la necesaria e irrestricta participación de la comunidad organizada en la planificación, decisión, gestión, ejecución y promoción el desarrollo microregional. La principal forma de organización del trabajo que el modelo supone es el trabajo colectivo y especializado (que bien puede ser la “minka”). Preveé una redistribución racional y comunitaria de los resultados así obtenidos; sin inmiscuirse en los resultados y propiedad de las familias, individuales.

3.3. Gestión Microregional

La gestión, proceso emanado de las relaciones entre objeto y sujeto expresa el contenido de dichas relaciones. El contenido de tales relaciones es el resultado de la interdependencia de las variables y elementos del proceso de gestión; concebidos y plasmados en la esfera microregional.

3.3.1. Planificación

Un modelo de organización y gestión integral autónoma es una alternativa orientada a transformar la situación de extrema pobreza, abandono y marginación actual de las comunidades nativas del país y del hombre de campo.

La propiedad individual parcelaria de la tierra, la familia como unidad de producción y consumo son los rasgos más importantes de las comunidades nativas del Departamento. Instaurar la comunidad y microregión como unidad e producción y consumo, constituye la estrategia organizacional que aspira el presente trabajo.

El retomar, reorientar, sistematizar y desarrollar los sistemas organizativos y administrativo de las comunidades como unidad de producción, constituye una alternativa de planificación y desarrollo de éstas comunidades. Una planificación que considere a las comunidades como “unidades productivas para el desarrollo”; “como una organización de base” (Gonzáles de Olarte) son la esencia de éste modelo de organización y gestión.

Las relaciones de producción microregional giran entorno a la economía familiar – comunera, de modo que, la gestión sugiere una planificación que debe y tiene que ser una planificación en base a ésta unidad económica: la comunidad. Un proceso de planificación que admita éstas posibilidad crea y predispone condiciones para acuerdos fundamentales de organización y dirección estratégica en la esfera microregional. La planificación, como proceso, constituye el contenido y función del proceso de gestión inherente a la administración microregional; posibilita descentralizar la toma de decisiones a la vez que promueve la autonomía, diferenciación especialización de la micro región y de la comunidad. No debemos olvidar que, el grado de utilidad de un plan varía en relación a los propósitos e intereses de quien las formula y las ejecutan; posibilita coordinar la iniciativa y la inventiva individual en una lógica colectiva hacia la esfera microregional y regional.

La teoría y práctica de la planificación, interesa a todas las formas de organización social; dota de racionalidad, objetividad, políticas, objetivos y metas. En tal sentido, interesa, a todas las fuerzas económicas y políticas de la microregión y región, ésta es una verdad olvidada o ignorada en el actual proceso de microregionalización y planificación.

La racionalidad, viabilidad, compromiso e institucionalización del Plan como proceso de discusión en las esferas y sectores de la administración. Se ha sugerido diferentes técnicas de valoración y criterios de evaluación de los planes: Análisis procesal y efectividad económica (52); análisis de las dimensiones del plan (53); y el análisis del proceso lógico del planeamiento(54). Independientemente de la utilidad y aplicación de tales técnicas y criterios de evaluación; los términos de valoración de las ventajas y criterios de evaluación, los términos de valoración de las ventajas y bondades del plan microregional serán los criterios de: eficiencia, eficacia y efectividad (55). La aplicación de los conceptos de eficiencia y efectividad a la planificación microregional permitirán la valoración de dichos planes.

Eficiencia del Plan. La eficiencia de un plan se alcanza el nivel político estratégico y dirección estratégica de la microregión; en la participación democrática de la población; en la expresión espontánea y consciente de las necesidades y aspiraciones de la microregión; en el establecimiento de los objetivos y políticas comunales y microregionales; en el establecimiento de planes operativos alternativos de desarrollo y en el grado de identidad popular con cada una de las alternativas y políticas.

Un plan es eficiente cuando logra un amplio respaldo político; cuando logra una identidad con el objeto de gestión y sus fuerzas internas; cuando la población comunitaria se siente identificado con sus propósitos y estrategias; y cuando ellas están dispuestas a comprometerse en su ejecución.

“Un plan eficiente, moviliza a la comunidad”(56). Conocimiento científico, competencia, liderazgo y espíritu práctico del sujeto de gestión son importantes para lograr la eficiencia del plan microregional.

Eficacia del Plan. La eficacia del plan microregional se sustenta en el terreno del conocimiento y aplicación de la ciencia en el proceso de la planificación. El contenido del proceso de gestión constituye un proceso lógico y racional de abstracción y prospección del objetivo. La eficacia del plan se consigue en la ciencia. La ciencia precisa y racionaliza el contenido del plan; ordena lógicamente su proceso objetivo y subjetivo; establece premisas y restricciones; optimiza y factibiliza el proceso, las acciones y las metas. Un plan eficaz es técnicamente viable. Conocimientos científicos formación sólida; y profundo conocimiento de la realidad microregional son importantes para lograr la eficacia del plan microregional.

Efectividad del Plan. La efectividad del Plan microregional se logrará en el marco administrativo y político – legal; en el fundamento legal o sustento formal que legitime las atribuciones de la planificación y ejecución del plan. La efectividad del plan microregional se materializará a través de la estructura administrativa (sujeto de gestión). La estructura administrativa permitirá la comunicación, retroalimentación, aprobación, financiamiento, ejecución y replaneación; también podrá efectuar el seguimiento de su aplicación; podrá supervisar y evaluar; podrá evaluar su eficiencia y garantizar su eficacia; responsabilizarse de su eficiencia y eficacia. Un Plan efectivo logra consolidarse institucionalmente.

El sujeto de gestión, al erigirse como la expresión organizada y planificada del objeto de gestión expresará en su contenido cuanto en su propósito los objetivos microregionales inherentes al proceso de gestión.

La planificación es una función prevalerte y transitiva (57) en el proceso de gestión. No obstante; una sobre valoración o subvaloración de la planificación traen consigo actitudes y corrientes que pueden cuestionar y anular su utilidad como instrumento de gestión microregional. La demagogia, tecnocratismo, cientificismo, empirismo y burocratismo son expresiones de la sobrevaloración o subvaloración de las exigencias de eficiencia, eficacia y efectividad de planes. Una sobrevaloración de la eficiencia, eficacia y efectividad del plan traen consigo la demagogia, cientificismo y burocratismo, respectivamente; en cambio una subvaloración de los mismos criterios trae consigo el tecnicismo, empirismo y centralismo. Una explicación comparativa de estos criterios y sus consecuencias observamos el Cuadro Nº 23.

Sin embargo, no podemos ignorar el carácter político, científico, técnico, operativo, centralizado y descentralizado de la planificación microregional. Los criterios de eficiencia, eficacia y efectividad deben ser racionalmente conjugados, asignándoles su real y exacta valoración y dimensión en el espacio regional y esferas de la gestión.

La planificación constituye una función política de la gestión microregional; es a la vez un instrumento técnico que busca conjugar racionalmente los recursos disponibles de la comunidad y microregión con las demandas y objetivos del desarrollo comunal y microregional. La planificación microregional; en tanto función política pretende buscar y plasmar la expresión creativa y democrática a través de la participación de la población en la toma de decisión. Debe ser instrumento de acción democrática que amplíe las bases de la decisión y gestión microregional.

En el proceso de la planificación; la participación de la población debe darse, necesariamente, en las siguientes esferas:

1. Formulación de Objetivos de desarrollo (toma de decisiones).
2. Definición de líneas de acción operativas (agraria, pecuaria, salud, etc.)
3. Información y recopilación de datos (valoración de la información)
4. Análisis de datos (participación en el proceso de la investigación)
5. Interpretación y diagnóstico (toma de consciencia).
6. Formulación de prioridades (desarrollo de alternativa)
7. Identificación de recursos y fuerzas productivas de la comunidad y microregión (evaluación de sus limitaciones y potencialidades).
8. Programación de acción (Plan Operativo)
9. Evaluación permanente de las acciones (control).
10. Formulación de nuevas necesidades y problemas. (Retroalimentación).

CUADRO N° 23: Criterios y actitudes de Valor del Plan Microregional y sus Consecuencias
a) Actitudes de Valor del Plan Microregional
b) Sobrevaloración
c) Subvaloración

Una valoración racional de los criterios de eficiencia, eficacia y efectividad y decidida participación de la población en las esferas señaladas, garantizarán el adecuado funcionamiento de ésta variable.

3.3.2. Organización

La organización microregional toma como unidad organizativa primaria y fundamental a la comunidad y a la microregión.

La propiedad individual, el “ayllu”, el “ayni” y la “minka”, el sistema de intercambio subyacente (el trueque), la presencia del capital comercial, la división social y especializada del trabajo (aunque poco extendida o difundida); tecnología primaria y nativa son algunos rasgos fundamentales de la esfera de las relaciones y estrategias productivas de las comunidades que nos ocupa. Estos rasgos están determinados históricamente a través de los fenómenos sociales y naturales. El desarrollo de sus fuerzas internas constituye una unidad dialéctica como algo determinado inherente, íntegro e impregnado de principio. Este principio es la actividad laboral de los hombres en la producción. Estas relaciones; la forma de enfrentar a las fuerzas de la naturaleza, minimizando riesgos y maximizando esfuerzos los ha conducido a organizar el trabajo “solidariamente” para hacerlo, más adelante, comunitario en aquello que el bien y los resultados sean “comunitarios”. La propiedad individual, parcelaria y minifundista de la tierra, y la propiedad comunitarias de pastos naturales, yacimientos de minerales no metálicas, etc. es otra característica importante de estos espacios regionales.

La organización como contenido (como función) del proceso de gestión no puede ignorar esta realidad goeconómica microregional. La estrategia organizativa, así como el planeamiento organizacional de la gestión microregional debe estar basada en la naturaleza estructural-funcional e integral de la sociedad andina amalgamándola en una unidad de sujeto y objeto de gestión; y reflejando los objetivos subyacentes en el objeto de gestión.

No obstante la constatación que, “la división de trabajo dentro de la familia y dentro de la comunidad es muy restringida” (Gonzáles de Olarte) podemos observar que las formas prevalentes de división del trabajo en éstas comunidades son la división por tareas y por bienes producidos:

1. La división por tareas realizadas no está claramente diferenciada, prácticamente es inexistente. Varones y mujeres, niños y adultos participan en la actividad agropecuaria, a excepción de la preparación de alimentos que está reservada sólo a las mujeres.
2. La división por bienes y productos es restringida. Sin embargo; una microregión o comunidad puede destacar en la producción de algún bien, más por razones ecológicas. La ecología influye no sólo en la producción, influye también en la división social del trabajo.

La presencia del capital comercial y la circulación está trastocando el carácter organizativo de éstas comunidades y modificando sus normas de conductas. Las decisiones económicas familiares son tomadas cada vez más sobre la base de la racionalidad y lógica individuales. Las relaciones y circulación mercantil tienen impacto en la comunidad.

La unidad de la estrategia organizativa es la microregión, fundamento de la organización microregional; ella es quién organiza y controla las fuerzas productivas, los recursos naturales, el trabajo; está dotada de una cosmovisión de su mundo y constituye una identidad. Esta estrategia reside también, en superar y elevar, a una esfera mayor de organización, hacia una esfera microregional, parte de una estrategia y alternativa que permitan lograr eficiencia, eficacia y racionalidad; superar su extrema pobreza y constituirse en la base social de una economía y organización social competitiva.
La política actual, los modelos y sistemas de administración de las instituciones públicas no tienen mucho que aportar a la organización comunal y microregional; especialmente en lo relativo a los métodos y sistemas de trabajo en las comunidades. El centralismo, burocratismo, crecimiento inorgánico y las constantes marchas y contramarchas de las decisiones constituyen serios obstáculos que hacen de las instituciones públicas entidades incapacitadas para asumir una administración del desarrollo.

Los enfoques, modelos, esquemas y sistemas tradicionales de la Administración que se practica no pueden tener aplicación dogmática y mecánica a la realidad de nuestra sociedad andina. Es preciso comprender antes; aprender las formas y sistemas de organización; comprender la cosmovisión de la sociedad andina, de las comunidades nativas y entender sus relaciones sociales y su estructura.

La microregión, espacio social de las relaciones de producción y reproducción inscrita en un territorio geográfico constituyen, desde el punto de vista del Modelo ORGIUMIC la base del desarrollo microregional integrado, armónico y autosostenido. Basado en actividades productivas. Según sus aptitudes(58), capacidades y posibilidades en función al espacio geográfico (pisos ecológicos y ecosistemas); aprovechamiento racional de los recursos; y en torno a la actividad pecuaria, agrícola y forestal.

Como en todo proceso de organización, un aspecto importante es el establecimiento de un sistema de gestión; relaciones de dirección y las condiciones básicas que el sistema de gestión debe reunir.

La estrategia organizativa y de dirección que el modelo ORGIUMIC supone es la participación de la actual Oficina Microregional (59) como promotor y asesor en los procesos de planificación, organización, dirección y control de la gestión microregional; en tanto, la comunidad y las esferas de gestión de la microregión organizada participan como planificadores, organizadores y ejecutores del Programa Integrado de Desarrollo Microregional y Regional. Asume la dirección colegiada de los órganos de gestión microregional. Supone, también; la aplicación del principio de la dirección centralizada y unificada en las esferas de gestión, líneas de producción y operativas, en el marco de un Plan de Desarrollo Microregional único.

La estructura organizativa de la comunidad basada en la división del trabajo por “cuadrillas” (60), y la organización de las microregiones actuales (61) pueden considerarse como antecedentes para la aplicación y formulación del presente modelo.

La estructura organizativa del Modelo ORGIUMIC se puede observar en el Gráfico N° 2 y la estructura funcional en el Gráfico Nº 03.

3.3.2.1. Lineamientos Básicos

Los lineamientos básicos a considerar en el marco del modelo de organización propuesto son:

1. Formación de cuadros para la dirección y gestión (incluye la formación de los miembros de la comunidad y de los funcionarios de las Instituciones Públicas y Gobierno Central).
2. El proceso organizativo debe estar basada en la espontaneidad. Debe ser abierto y participativo; con énfasis en la toma de decisiones y acción de grupo.
3. Las asambleas comunales (Cabildos) serán instancias formalmente reconocidas para debatir todo cuanto interesa a la comunidad así como para la discusión de los planes de desarrollo.
4. Los sistemas de organización tradicional al interior de las comunidades constituirán los mecanismos inmediatos de organización de sistemas de trabajo a nivel de los planes y programas de desarrollo.
5. Brindar atención a la participación de los grupos de poder local; a nivel formal e informal, en la organización micro regional.

La estructura organizativa y funcional del Modelo se describe a continuación.
3.3.2.2. Estructura Organizativa del Modelo ORGIUMIC

La estructura organizativa propuesta, es la siguiente:
1. Órganos de Gobierno
1.1. Asamblea Microegional
1.2. Comité Microregional
1.3. Comité Local
2. Órganos de Línea
2.1. Gerencia Microregional
2.2. Comité Local
2.3. Planes y Programas
3. Órganos de Apoyo
3.1. Oficina de Administración y Programación
3.2. Oficina de Investigación y Planificación; Promoción y Desarrollo; y Oficina Técnica.
4. Órganos de Asesoramiento
4.1. Oficina de Investigación y Planificación.
4.2. Oficinas de Promoción y Desarrollo; Administración y Programación y Oficina Técnica.

a. La Asamblea Microregional, máxima autoridad de la Microregión estará presidida por el Presidente del Comité Microregional. Esta compuesto por: dos delegados por cada Comité Local (Comunal) y designados por éste; Gerente y Sub-Gerente Microregional, un representante de los sectores (62), cinco representantes de los Gobiernos Locales y elegidos por y entre los Alcaldes Distritales.
Entre las funciones más importantes están: elegir, ratificar y remover al Presidente del Comité Microregional; designar y remover al Gerente, Subgerente, a propuesta del Comité Microregional; formular lineamientos de política de desarrollo microregional.

b. Comité Microregional; integrado por los Presidentes de cada Comité Local; Gerente y Subgerentes; tres representantes de los Gobiernos Locales, elegido por y entre los Alcaldes Distritales, un representante de los Directores, elegidos por y entre los Directores de Colegios y/o Centros Educativos de la Microregión; un representante de los ONG; los Jefes de las Instituciones Públicas Sectoriales. Entre las funciones principales están la de aprobar los planes y programas de desarrollo y dirigir su ejecución.

c. Comité Local; órgano de gobierno a nivel local y de línea a nivel microregional. Integrado por cinco miembros elegidos en Asamblea Popular; un representante de los centros poblados; Jefes de Programas, un Presidente elegido por y entre los miembros del Comité Local. Entre las funciones principales están la aprobación de los planes y programas de desarrollo; organizar los sistemas de trabajo; y dirigir la marcha de los programas.

d. Gerencia Microregional, constituye el Órgano Ejecutivo y de línea. Es el órgano ejecutivo de mayor jerarquía. En el ejercicio de sus funciones cuentan con una Sub-Gerencia Adjunta.

e. Planes y Programas; constituyen las unidades operativas y de ejecución de las acciones en el marco del Plan de Desarrollo Integrado Microregional. Cada programa está a cargo de un Jefe.

f. Las Oficinas de Investigación y Planificación; Promoción y Desarrollo; Administración y Programación; y la Oficina Técnica desempeñan labores de asesoramiento y de Apoyo, en las áreas de su competencia, a los órganos de Gobierno y de Línea. La Oficina de Investigación y Planificación; de promoción y Desarrollo incorporará a los miembros de la comunidad en no menor a ¼ de sus integrantes; previa selección.

Los órganos de asesoramiento deben constituirse en mecanismos de reflexión, de investigación y de enseñanza aprendizaje de la comunidad antes que en órganos dedicados a “identificar” necesidades a priori; y antes que en listadotes contables de proyectos e información contable.

g. Órgano de Control. La estructura incluye una unidad de control interno, organismo fiscalizador de los aspectos estratégicos, financieros y contables en la gestión microregional.

h. Órgano Consultivo. Integrado por representantes de las Instituciones Públicas no representadas en la Asamblea Regional; representantes de instituciones sociales y culturales.

i. Órganos Ejecutivos. Los órganos ejecutivos están constituidos por Presidencia del Comité Microregional; la Gerencia y Sub-Gerencia Adjunta; y la Presidencia del Comité Local.

j. Órganos Operativos. Los órganos operativos están constituidos por el Comité Local; los Programadas de Desarrollo Comunal y Microregional; la “minka”, las “faenas comunales” y los equipos de trabajo.

3.3.3 Dirección

La participación de las comunidades en los gobiernos microregionales y regionales es fundamental. Es una necesidad real y objetiva no sólo como un deseo político, sino como una lógica consecuencia de la relación objeto y sujeto de gestión.

Las relaciones de dirección, relaciones de coordinación y subordinación, administración y disposición, sistemas de señales, ejecución y cumplimiento de planes y programas en la esfera microegional y regional son rasgos básicos a considerar en el proceso de ostión microregional. La dirección microregional deberá, necesariamente, sumir y comprender los niveles económico y político; ideológico y cultural de cada espacio regional.
a. Nivel económico y político. Será la de una organización democrática y paticipativa de la gestión para el desarrollo.
b. Ideológico y cultural. Involucra la cosmovisión del mundo andino; educación y desarrollo ideológico-cultural; así como la innovación y desarrollo organizacional y tecnológico competitivo.

La estrategia y establecimiento de las relaciones de dirección están graficadas en las Fig. Nº 1 y 2. La estrategia de dirección es la expresión del sujeto, objeto y contenido de la gestión a través de la interrelación de las variables del proceso (variables independientes y variables administrativas). Simultáneamente, esta estrategia debe integrar las siete variables