Uno de los principales problemas que atraviesan los países Latinoamericanos es no tener una salida exportadora, para encaminar un crecimiento sostenido o hacer frente ante una receción interna. Argentina no esta ajeno a este problema dado que su nivel exportador histórico ronda el 9 % del PBI (aunque en los últimos años se presentaron importantes aumentos). Los motivos de esta inflexibilidad se deben a no pocas variables.
A ello deben sumarse las desfavorables condiciones del mercado
externo, el cual, es superficialmente mantenido por reglas
proteccionistas emanadas de los países desarrollados, obstaculizando en
alto grado el potencial exportador de productos manufacturados con un
alto valor agregado proveniente de los países en vías de desarrollo.
Además la Argentina afronta una crisis energética por falta de
inversiones, por lo tanto las industrias que sobrevivieron a la década
de los 90 y habían comenzado a reactivar su producción, por la
sustitución de importaciones, se ven hoy amenazadas por esta crisis.
Si hablamos de productos agroganaderos, la situación difiere pero
tampoco es óptima, dado que estos productos encuentran muchas barreras
no arancelarias en diferentes mercados, por ej. EEUU y la Unión Europea
(cuotas Hilton, subsidios a la producción por parte de estos países,
entre otras)
El principal producto de exportación agroganadera en la Argentina del
2005 es la soja, cuyo precio afronta una tendencia a la baja. En valores
absolutos la harina y los pellets de soja descendieron 167 millones de
dólares respecto del primer trimestre del año 2004 y 86 millones el
aceite de soja en bruto. Además los productores se están desplazando
hacia campos bolivianos dado a sus menores costos.
Si tenemos en cuenta el tipo de cambio, la perspectiva es favorable, pero será tarea del Banco Central mantenerlo en esos niveles.
Otro punto a favor, es la política económica adoptada por nuestro principal socio del MERCOSUR, Brasil, octava economía a escala mundial, que se perfila como futura potencia.
Si bien en el comercio exterior, las variables externas son un dato de gran peso, no se puede aspirar al bienestar sin adoptar políticas serias de inversión y crecimiento.
Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, datos parciales correspondientes al primer trimestre del año 2004 y 2005.