El ideario político de José Martí refleja una necesidad objetiva de carácter histórico. Se expresa tanto en sus predicciones antiimperialistas como en la defensa del programa democrático revolucionario, manteniéndose latente en toda América Latina durante este último siglo. Nadie en América vio tanto como él; nadie comprendió mejor que él, las raíces de la revolución cubana, el presente que le toco vivir y el futuro de Cuba y América. Nadie como él penetró en la esencia popular de la revolución cubana y esta es una de las más hermosas herencias que nos dejó a los cubanos al estar presente con su influencia en la fundación del Primer Partido Comunista, estuvo presente además en las leyes nacionalistas y antimperialistas de Antonio Guiteras, su programa se expresa en el programa del Moncada, estuvo presente en el Granma, en la clandestinidad y en la sierra. Sus ideas triunfaron el 1º de enero de 1959 alcanzando la victoria la revolución de Martí, del pueblo de Cuba, una revolución que conquistó para siempre la independencia nacional.
En nuestros días aún más se refleja la vigencia de su pensamiento antimperialista lo que se evidencia claramente con la lucha que el pueblo cubano ha venido enfrentando todos estos años y más aún después de la aprobación de la mal llamada “Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana”; a la que nos oponemos con todas nuestra fuerzas ya que nunca renunciaremos a nuestros principios lo que significa enterrar el pensamiento martiano y el todos aquellos hombres que dieron su vida por nuestra independencia nacional.
DESARROLLO
Nuestro Héroe Nacional casi un cuarto de siglo antes conoció y previó
con percepción singular algunas características del Imperialismo,
llamándolo por su nombre por lo que se enfrenta a este fenómeno con “La
Honda de David” con su palabra y acción revolucionaria muriendo en Dos
Ríos en una guerra nacional liberadora y antimperialista.
Martí trató de formar una conciencia antimperialista entre los
revolucionarios, previó además con lucidez, diversas características
analizadas por Lenin como por ejemplo la concentración y centralización
de capitales y de mercancías, el reparto económico, la subordinación de
los pueblos americanos a la economía imperialista y el reparto
territorial por medio de las armas, rasgos del régimen capitalista de
los Estados Unidos.
Martí a pesar de no conocer la obra fundamental de Lenin,
relacionando características del capitalismo en Estados Unidos con el
imperialismo, de ahí su frase: “Viví en el monstruo y le conozco sus
entrañas”.
Nuestro apóstol se pronunció contra la posibilidad de que los países
hispanoamericanos fueran sometidos a la explotación de la potencia
avariciosa, impugnó “concepciones monstruosas”, como la de otorgar
derechos a los hombres de Norteamérica “ a todo el oro y riquezas de
América del Sur, comprendió que los países latinoamericanos necesitaban
capitales para desarrollarse económicamente pero temió que se
convirtieran en “una nación estancada, en una nación prostituida”.
Sin embargo, a pesar de los exhortos y prevenciones del Maestro, los
países hispanoamericanos fueron cayendo en la órbita implacable del
imperialismo norteamericano desalojando las demás potencias para lograr
sus objetivos de dominación, Inglaterra sobre todo, de sus áreas de
influencia de América Latina, así también Cuba sufrió la ingerencia de
Estados Unidos en la guerra de independencia.
El ideario antimperialista de José Martí se proyecta por lo tanto contra
la filosofía del despojo, propia de la guerra colonialista y
neocolonialista a la cual nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz se
refiere en su discurso ante las Naciones Unidas el 26 de septiembre de
1960. El antiimperialismo martiano, en suma, prevee el esfuerzo por
impedir el “nuevo reparto del mundo” entre las potencias capitalistas lo
que fue estudiado profundamente por Lenin.
Sus análisis objetivos, realistas, científicos que realiza acerca del
imperialismo y otros aspectos de la actividad social tiene mayor
proximidad a las obras antimperialistas de los marxistas, es por ello
que su pensamiento está plenamente vinculado a los revolucionarios de
hoy, fue un hombre de su tiempo, pero también de nuestro momento
histórico. Fue un hombre de todos los tiempos, pero más del futuro que
del pasado. Por ello es el Maestro por excelencia.
El ideario martiano está claramente expuesto en carta inconclusa a su
amigo Manuel Mercado el 18 de mayo de 1895 en la postrimería de su
muerte cuando expresa:
…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi
deber - puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo – de
impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las
Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras
tierras de América. Cuanto hice hasta hoy y haré, es para eso.
Se cree por muchas personas y así se ha expresado que Martí marchaba
conciente hacia el suicidio, lo que es erróneo, ya que él quería
combatir, creía que debía hacerlo, estaba obligado a ello a pesar de que
no era realmente un guerrero. Este hecho encierra por si mismo un gran
drama humano e histórico, pero la vida de este hombre excepcional,
consagrado a evitar a tiempo el imperialismo yanqui, solo podía terminar
de una forma dramática. Su ideario refleja una necesidad objetiva de
carácter histórico presente tanto en sus predicciones antimperialistas
como en la defensa del programa democrático revolucionario manteniéndose
latente en América Latina en los tiempos actuales al hacerse más
necesario la revolución democrática y antimperialista en todo el
continente americano, lo que ya hoy es casi una realidad. La vigencia de
su vida heroica en que fue consagrada a los intereses de la población
más explotada del país en cuanto a la defensa de estos, el objetivo de
la independencia nacional, el papel que a Cuba le correspondía
desarrollar en América y en el mundo y el ideario democrático más
avanzado de América en el siglo XIX; así mismo desde el siglo pasado
planteó una abierta oposición al fenómeno imperialista norteamericano
cuando no estaba estudiado como fase superior del capitalismo.
Martí al denunciar la intervención yanqui en el proceso revolucionario
cubano se coloca a la vanguardia del movimiento revolucionario mundial
prediciendo un gran problema histórico en un momento que no podía ser
entendido ni resuelto pero en fase de gestación; no existiendo en
nuestro país un proletariado fuerte ni un desarrollo ideológico, así
como tampoco correlación de fuerzas para poder resolver el problema que
este hombre de estatura universal se planteó antes de 1895. Basta decir
que vivió en el monstruo, conoció sus entrañas y trató de oponerle al
archipiélago libre de Las Antillas para evitar su expansión por América,
solo este hecho lo coloca como uno de los hombres más extraordinarios de
la humanidad, así puede ser entendida las raíces históricas de la
política de la revolución cubana con respecto a Estados Unidos y la
vigencia presente del pensamiento martiano; es por eso que la tarea que
Martí se propuso fue lograda luego de mas de setenta años, con el
triunfo de la revolución; el 1º de enero de 1959, constituyendo así su
obra objetivamente una fuerza real de carácter ideológico que ayudó de
manera decisiva en la lucha del pueblo cubano por su independencia
nacional y su liberación social facilitando el triunfo del pensamiento
socialista.
Martí forjó en nuestro pueblo una moral política que a pesar de más de
cinco décadas de corrupción pública, se mantuvo enraizada en lo mas
profundo de nuestra conciencia social, por ello cuando Fidel en el
Mocada proclamó que Martí era el autor intelectual se estaba refiriendo
a lo más querido de la conciencia social cubana, razones por las cuales
advertimos la fuerza espiritual, moral, ideológica que su vida material
acabada dramáticamente en Dos Ríos la cual se hace imperecedera,
dejándonos un gran ejemplo.
Su pensamiento no solo está presente solo a lo largo de las luchas de
liberación por alcanzar la independencia antes de 1959 sino a partir de
este momento y en nuestros días, al mantenerse latentes sus ideas y los
peligros que avizoró, puesto de manifiesto en todas las vicisitudes por
las que hemos atravesado, pero a pesar de ello mantenemos nuestra
convicción revolucionaria no obstante el férreo bloqueo económico por el
cual venimos atravesando impuesto por los Estados Unidos. Muchos son los
ejemplos que podemos enunciar de intentos del imperio por destruir la
revolución cubana.
En todos estos años lo que ha cambiado es el discurso según la
circunstancia histórica. A principios de la revolución utilizaron como
pretexto la alianza de Cuba con la URSS, después el apoyo a los
movimientos de Liberación Nacional de América Latina y finalmente
nuestra presencia en África.
Cuando estas “amenazas” desaparecieron inventaron otras para sustentar
la continuidad de su política y comienzan a manipular desde diversas
aristas el tema de la falta de democracia en la Isla y con vistas a
darle solución a esta problemática el 23 de octubre de 1992 el
Presidente George Bush firma la Ley para la Democracia en Cuba, conocida
como la Ley Torricelli donde se plantea que la caída del socialismo le
proporciona Estados Unidos, una oportunidad sin precedentes para
promover la transición pacifica hacia la democracia en Cuba. Esta ley se
propuso flexibilizar otros aspectos para influir en la población,
mirarnos desde dentro y buscar l cambio del gobierno cubano, política
que se conoció como “Carril II”.
El 12 de marzo de 1996 el Presidente William Clinton firma la llamada “
Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana” más conocida
por todos por la afamada Ley Helms Burton, la cual trata de recrudecer
el bloqueo contra la Isla dando la posibilidad a sus nacionales que
reclamen sus antiguas propiedades en Cuba que fueron nacionalizadas
conforme a las leyes vigentes.
Ahora a más de cien años de aquella primera intervención yanqui, el
gobierno de Estados Unidos, continua sosteniendo un criminal y repudiado
bloqueo contra nuestro país, ha elaborado un plan que intenta convertir
nuevamente a Cuba en su colonia, con la sustancial diferencia que
ejercería sobre ella un control más despiadado que antes.
Nos ofrecen esa sociedad carcomida por la drogadicción, la violencia, la
mafia, la pornografía, prostitución infantil, la criminalidad, la
enajenación, discriminación, el egoísmo y la sed de riquezas. Pretender
arrebatar la propiedad de las viviendas, de las tierras, fábricas,
hospitales, escuelas y numerosas instalaciones sociales que la
revolución ha construido y que nos resignemos a la privatización masiva
de nuestras riquezas; sugieren además poner en sus manos el destino de
nuestros hijos, mujeres, padres, abuelos y el nuestro propio, nos instan
a renunciar a nuestra propia historia y el respeto eterno a los caídos
por la independencia y soberanía de la Patria y la defensa de la
Revolución Socialista.
Ante todas esas ofensas, el pueblo cubano ha mostrado su más enérgico
rechazo ya que todo hombre y mujer de vergüenza no puede permitir que se
dicten órdenes a nuestro país como si fuera un apéndice colonial de este
morboso imperio, puesto que no aceptaremos jamás órdenes de Washington
ni de nadie, ya que en este país desde el 1º de enero de 1959 solo se
ejerce la decisión soberana del pueblo y ejemplo de ello está en la
aprobación el 24 de diciembre de 1996 por la Asamblea Nacional del Poder
Popular de la Ley No 80 “Ley de Reafirmación de la Dignidad y la
Soberanía Cubana, donde todo nuestro pueblo desde los más pequeños
teniendo presente las ideas del apóstol ha patentizado el apoyo
incondicional a la Revolución y su decisión de defenderla hasta la
última gota de sangre si es necesario.
Los planes elaborados por la actual administración norteamericana son
claramente anexionistas, ni siquiera dan la posibilidad a los cubanos de
escoger su camino, implantarían un sistema distinto, un cambio
económico, social y político dictando lo que se puede hacer.
Afirman que no van a aceptar el traspaso de gobierno de Fidel a Raúl ni
de Raúl a otro de los actuales dirigentes, tratan de impedir la
continuidad de los revolucionarios en el poder y con el conocido Plan
Bush pretender desaparecer todo vestigio de socialismo. Un segundo
paquete de medidas que instrumentaron a partir del 2006 fue buscar mayor
reforzamiento de la hostilidad de la Casa Blanca hacia nuestro país.
El pronóstico para el caso cubano es de dos a cinco años, período que
conlleva la elaboración de planes de contingencia, según ese informe.
Una vez más esgrimen el presunto deterioro de la salud del Comandante en
Jefe Fidel Castro y su desaparición física como el punto culminante para
pasar del discurso a la acción.
Esa teoría nos remite al error que constantemente comete Estados Unidos
de personalizar la Revolución Cubana, centrarla en liderazgos,
desconociendo su historia, la institucionalización del país y la
formación de nuevas generaciones de líderes que estén prestos y
preparados para asumir la continuidad del proceso revolucionario.
Las grandes personalidades no se reproducen. Las nuevas generaciones de
cubanos que tendrán la misión de conducir el futuro de este país lo
harán con sus propias características, preservando siempre el legado de
la dirigencia histórica de la Revolución. Los valores y las tradiciones
no van a desaparecer.
Por todas las razones antes expuestas afirmamos categóricamente que el
ideario martiano ha estado presente y estará en todas las épocas,
razones por las cuales toda nuestra juventud y el niño desde las edades
más tempranas reciben plena información y educación sobre las ideas de
este magistral hombre por la connotación histórica de su vida para los
cubanos y los pueblos latinoamericanos.
Coautores: Lic. Mayra Quiñoy Fernández
Lic. Félix Castillo Morales
Lic. Mayelin Santos García
Sede Universitaria Municipal Cabaiguan.
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