Grado de inversión para la clase media
25-07-2008
La decisión de la calificadora internacional de riesgo crediticio
Standard & Poor′s de otorgar al Perú el grado de inversión, revela que
la economía peruana, a pesar de vivir tiempos de turbulencia financiera
internacional, está pasando por un buen momento, aunque la bonanza no se
sienta aún en las clases menos favorecidas. En el extranjero, Perú es
visto como una nación emergente que tiene su economía en orden,
situación que le permite tener un declive de vulnerabilidad fiscal y
externa.
Después de vivir el desastre económico que se originó bajo la
administración del llamado gobierno “revolucionario” de la Fuerza Armada
y que perduró casi 40 años, ésta es la tercera agencia calificadora de
riesgo crediticio que le otorga el grado de inversión. El 19 de octubre
de 2007, Dominion Bond Rating Service (DBRS) de Canadá le extendió el
grado de inversión para su deuda a largo plazo en moneda extranjera y
local, y Fitch Ratings hizo lo propio el 2 de abril de este año.
¿Por qué el Perú recibe esta consideración en el ámbito financiero
internacional? Sólo en América Latina, esta posición la han tenido
durante años, países como México y Chile, y recientemente Brasil por
intermedio de Fitch Ratings. Ello se debe al orden del manejo económico
que se inició en la administración del presidente Alejandro Toledo y
continúa bajo la responsabilidad del segundo mandato de Alan García
Pérez.
La subida de las calificaciones de esta nación andina está respaldada
por la baja significativa de sus vulnerabilidades fiscales y externas en
un contexto de amplias y diversificadas fuentes de crecimiento con baja
inflación y fortalecimiento de los fundamentos macroeconómicos. La
economía peruana creció 7.30% en mayo de 2008, acumulando 83 meses de
avance consecutivo. También logró una expansión de 9.80% en los cinco
primeros meses del año y una evolución de 9.37% en los últimos 12 meses,
período comprendido entre junio de 2007 y mayo de 2008.
Según Standard & Poor’s, estas tendencias continuarán en el mediano
plazo, a pesar de un entorno internacional cada vez más riesgoso y de
los constantes desafíos presentes en la política local. Perú importa
petróleo y derivados y se teme que la constante alza del precio del
barril afectaría a su economía. Sin embargo, las fortalezas peruanas son
suficientes para lidiar con estos retos de mediano plazo.
El sólido panorama económico peruano con tasas de crecimiento del
Producto Bruto Interno (PBI) estimadas en 6.5% en el mediano plazo, son
un factor clave de apoyo y las perspectivas de crecimiento están
apuntaladas en la inversión que se espera alcance el 25% del PBI al
final de año. La nación inca redujo su pobreza de 48.7% en 2005 a 39.3%
en 2007.
Esta situación también está generando expectativas en inversionistas
extranjeros, quienes visitan el país animados por el buen momento
peruano, en cuyo suelo se realizará la Cumbre Mundial del Asia Pacific
Economic Cooperation (APEC) en noviembre próximo, foro clave para las
excelentes relaciones del nuevo ministro de Economía, Luis Valdivieso,
quien fuera alto funcionario del Fondo Monetario Internacional para los
países asiáticos.
El flujo de pasajeros en vuelos internacionales creció 15.71% en los
cinco primeros meses del año, que representa un tráfico aéreo en vuelos
regulares internacionales de un 1´739,073 pasajeros, estimándose en dos
millones para diciembre próximo. El tramo de mayor movilización fue
Lima-Miami con 93,197 personas, siendo los Estados Unidos el principal
socio comercial del Perú, cuyo Tratado de Libre Comercio entrará en
vigencia en 2009.
Por los altos precios internacionales de los metales, el escenario
internacional para los peruanos es bueno, pero urge también anticiparse
a los cambios cuando estos precios no sean favorables para la economía
inca.
Sin embargo, estas cifras son optimistas en el papel, pero todavía no
impactan favorablemente en la vida cotidiana de los habitantes de
estratos sociales medios. Es decir, los indicadores macroeconómicos
revelan que el país está creciendo, pero la realidad social afirma todo
lo contrario. Eso se debe a varios factores: Alto costo de vida,
incremento constante de los alimentos de primera necesidad, dependencia
de productos importados, y deficiente gestión de los ayuntamientos
peruanos. El presidente Alan García ha pedido más de una vez la
elaboración de proyectos viables con sentido social a los gobiernos
regionales a fin de no tener devoluciones al final del ejercicio anual.
El gobierno hace esfuerzos para ayudar a las clases más necesitadas
mediante programas de subsidios y programas sociales de lucha contra la
pobreza, pero la gran perjudicada es la clase media que no siente, el
“chorreo” de arriba ni el “goteo” de abajo. Muchos profesionales siguen
saliendo del país en lo que se ha llamado “fuga de talentos” y otros
continúan trabajando como taxistas desde el gobierno del ex presidente
Alberto Fujimori, juzgado ahora por presuntos actos de corrupción y
violación de derechos humanos.
El gran reto que tiene la administración del presidente García es seguir
manejando responsablemente la economía y permitir que las bondades del
crecimiento también se sientan en la clase media, principal estrato
social perjudicado por la turbulencia financiera internacional y
consecuencias del proceso de globalización.
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César Sánchez Martínez
Web:
www.cesarsanchez.blogspot.com
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