Breve esbozo histórico del Capital
El capital ha existido en las sociedades civilizadas desde la
antigüedad. En los antiguos imperios del lejano Oriente y del Oriente
próximo y en el mundo grecorromano se utilizaba el capital en forma de
herramientas y equipos sencillos para producir tejidos, cerámicas,
cristalería, objetos metálicos y muchos otros productos que se vendían
en los mercados internacionales.
Las teorías sobre el capital surgen a partir del siglo XVIII por los
economistas franceses destacándose en ese entonces Adam Smith, así como
David Ricardo que a principios del siglo XIX perfeccionó la teoría
clásica del capital. Según la teoría clásica, el capital se define como
el conjunto de valores creados mediante el trabajo. Una parte de este
capital viene dada por los bienes de consumo utilizados por los
trabajadores que producen bienes para el consumo futuro. Otra parte está
determinada por los bienes de producción utilizados en la producción
para obtener rendimientos futuros. La utilización de los bienes de
capital aumenta la productividad del trabajo, posibilitando la creación
de una plusvalía.
Carlos Marx aceptaba la visión clásica del capital, no obstante en su
obra El Capital, La Habana 1963; expresa: "La Circulación Mercantil es
el punto de partida del capital. La producción de mercancías y su
circulación desarrollada, es decir el comercio, constituyen las premisas
históricas de su surgimiento. Comprar para vender más caro D-M-D parece
solo ser la forma peculiar de un tipo de capital comercial. Pero el
capital industrial es también dinero que se transforma en mercancías y
que mediante la venta de ellas se convierte nuevamente en más dinero.
Por tanto D-M-D es en efecto la fórmula general del capital, tal como se
presenta en la órbita de la circulación".
En tal sentido Marx hace referencia al capital fijo y al circulante y el
ciclo del capital circulante aparece como D-M-D, siendo mayor la
magnitud final del dinero que la inicial, pues se incrementa con una
plusvalía. El capital fijo incluye los medios de producción duraderos y
el capital circulante se refiere a bienes no renovables como las
materias primas, así como el efectivo necesario para pagar las deudas a
corto plazo.
El capital circulante se recupera al término de un período de tiempo en
la medida en que se materializa el ciclo D-M-D. Toda interrupción en la
venta o en el cobro de la misma representa un freno a la renovación del
capital circulante.
Jean Pierre y Eliseo Santandreu definen el capital circulante como la
diferencia entre el Activo Circulante y el exigible a corto plazo, es
decir, el exceso de recursos permanentes que financian la inversión en
inmovilizado. De lo expuesto anteriormente se infiere que el capital
circulante representa el capital de trabajo neto que tiene una empresa
para operar, categoría que estudiamos a continuación.
2 El Capital de Trabajo. Concepto e Importancia
En el mundo moderno el capital de trabajo se ha convertido en una
partida de gran significación en el accionar de toda la actividad
empresarial; al constituir un fondo que disponen las empresas para
cubrir sus obligaciones a corto plazo, sin embargo, su administración
puede presentar limitantes al no mantener plena correspondencia con los
aspectos que pueden considerarse para un completo análisis que permita
aplicar el horizonte de posibilidades en la toma de decisiones.
En la actualidad existen importantes transformaciones en el
funcionamiento de la economía mundial, caracterizada por una recesión
global, en la que Cuba no está totalmente exenta de sus efectos, ni es
ajena a los males que afectan a la humanidad en particular a los países
del tercer mundo, lo que ha conllevado a cambios sustanciales en la
actividad empresarial y a la necesidad de cierta estabilidad financiera
en las empresas, viéndose obligada en estas circunstancias a hacer un
mejor uso de los recursos, elevar la productividad del trabajo, alcanzar
mejores resultados con menos costos; que podrán ser logrados con una
administración eficaz del capital de trabajo de que dispone la empresa
por estar relacionado constantemente con las operaciones internas
diarias que se realizan y dentro de el los activos circulantes por
servir de fuentes precisas en la toma de decisiones financieras a corto
plazo.
Existen varias definiciones de capital de trabajo las que a continuación
mostramos.
Maighs and Maighs en su Libro Contabilidad base para las decisiones
gerenciales, 1995, define el Capital de Trabajo como "El exceso de los
Activos Corrientes sobre los Pasivos Corrientes”.
El libro Administración y Gerencia edición 2000-2003 expresa "El Capital
de Trabajo puede definirse como la diferencia que se presenta entre los
Activos y Pasivos Corrientes de la empresa".
Geovanny E. Gómez en su artículo Administración del Capital de Trabajo,
noviembre del 2003, expresa: "El Capital de Trabajo puede definirse como
la diferencia que se presenta entre los Activos y Pasivos Corrientes de
la empresa. Se puede decir que una empresa tiene un Capital Neto de
Trabajo cuando sus Activos Corrientes sean mayores que sus Pasivos a
Corto Plazo".
Fred J. Weston y Thomas E. Capeland, en 1996, en su libro Fundamentos de
Administración Financiera exponen: "El Capital de Trabajo es la
inversión de una empresa en Activos a Corto Plazo (efectivo, Valores
Negociables, Cuentas por Cobrar e Inventarios). El Capital de Trabajo
Neto se define como los Activos Circulantes menos los Pasivos
Circulantes, estos últimos incluyen préstamos bancarios, papel comercial
y salarios e impuestos acumulados".
Kennedy y MC Mullen en 1996, en su libro Estados Financieros, Forma,
Análisis e Interpretación, señalan: "El Capital de Trabajo Neto es el
excedente del activo circulante sobre el pasivo circulante, el importe
del activo circulante que ha sido suministrado por los acreedores a
largo plazo y por los accionistas. El capital de trabajo es el importe
del activo circulante".
César A. León Valdés en su artículo Construcción de un Estado de Flujos,
2003, expresa: "El Capital Neto de Trabajo es la diferencia obtenida al
comparar el total de activos corrientes, en una fecha determinada, con
el total de pasivos, también circulantes o de corto plazo. El resultado
de dicha comparación señala los recursos con los cuales la empresa
atiende sus actividades operacionales y financieras, sin tener que
acudir a fondos extraordinarios".
Por lo expuesto anteriormente consideramos dos definiciones del capital
de trabajo:
Capital de trabajo bruto: El cual constituye el total de activo
circulante.
Capital de trabajo neto: Que representa la diferencia entre el Activo
Circulante y el Pasivo Circulante, o sea, refleja el importe del Activo
Circulante que no ha sido financiado por los acreedores a corto plazo.
El capital de trabajo neto también es denominado fondo de rotación,
capital circulante, fondo de maniobra o tesorería neta. Cabe significar
que un capital circulante suficiente representa una garantía para la
estabilidad de la empresa, ya que desde el punto de vista de
financiación, como planteamos anteriormente, es aquella parte del activo
circulante que es financiada con recursos permanentes. El capital de
trabajo neto es el capital operativo de la empresa a través del cual
esta puede hacerle frente a las deudas a corto plazo, pagar los cargos
fijos por intereses, los dividendos, absorber pérdidas de operación,
asumir bajas en el valor de reposición de los inventarios y asumir
costos de emergencia. Por tal razón podemos plantear que el capital de
trabajo neto representa un margen de seguridad para los acreedores.
El capital de trabajo neto se determina de la siguiente forma:
Capital de trabajo neto = activo circulante - pasivo circulante.
El análisis del capital de trabajo es una valiosa ayuda para la gerencia
de las empresas, pues a través de este se pueden tomar decisiones para
lograr una administración eficiente del efectivo, las cuentas por cobrar
y los inventarios, comprobándose la eficiencia y eficacia con que se
están empleando estos recursos. También es importante para los
accionistas y acreedores a largo plazo, ya que estos necesitan saber las
perspectivas de pago de sus dividendos e intereses.
Al estudiar el capital de trabajo neto puede resultar interesante
analizar la composición, estructura, tendencias del activo y del pasivo
circulante. De esta forma, las variaciones ocurridas de año en año
pueden observarse más claramente.
Las variaciones del efectivo, las cuentas por cobrar y los inventarios,
pueden afectar la capacidad de las entidades para hacerle frente al pago
de sus deudas a corto plazo. Si disminuye el efectivo, creciendo en
exceso las cuentas por cobrar o los Inventarios pueden traer como
consecuencia la inmovilización de recursos que no producen beneficios y
afectar la liquidez de la entidad. Pero posteriormente los Inventarios
pueden ser vendidos y las cuentas por cobrar cobradas, entonces aumenta
el capital de trabajo neto, esto es así, ya que al venderse las
mercancías que se encuentran en inventario se produce un intercambio de
valores no equivalente, o sea, se obtiene una utilidad que va a
reflejarse concretamente en la cuenta de efectivo o en las cuentas por
cobrar.
La liquidez del capital de trabajo neto es más favorable cuando los
valores de este se encuentran en efectivo, inversiones temporales,
efectos por cobrar y cuentas por cobrar, dentro del término concedido
para hacerlas efectivas y los valores menores en Inventarios. La
administración del circulante constituye uno de los aspectos más
importantes de la administración financiera, ya que si la entidad no
puede mantener un nivel satisfactorio de capital de trabajo es probable
que llegue a un estado de insolvencia y que se vea forzada a declararse
en quiebra.
En la medida que la entidad pueda predecir con mayor exactitud sus
flujos de caja, menor será el capital de trabajo que necesite.
En tal sentido; consideramos que el análisis del capital de trabajo
determina la posición de liquidez de una entidad, siendo esta necesaria
para la sobre vivencia, pues para que exista liquidez el activo
circulante debe ser mayor que el pasivo circulante, lo que significa que
el pasivo circulante financia una parte del activo circulante,
constituyendo la parte no financiada el capital de trabajo neto de la
empresa.
Una garantía para la estabilidad de la empresa es poseer un capital de
trabajo suficiente, esto trae como resultado obtener un margen mayor
para poder hacer frente al pago de las deudas, pero una inversión grande
en circulante implica que hay que financiarlo, lo que puede provocar
costos, de lo que se infiere la necesidad de mantener niveles adecuados
en su capital de trabajo.
Para la empresa debe ser fundamental buscar un resultado positivo en su
capital de trabajo como fórmula elemental para evitar que el activo fijo
quede financiado con deudas a corto plazo, lo que incrementa la
probabilidad de suspender pagos y además, porque hay parte del activo
circulante como el inventario de seguridad o el saldo mínimo necesario,
que a causa de su permanencia en el tiempo podrá considerarse como una
inversión a largo plazo, y ha de ser financiada con recursos permanentes
o lo que es lo mismo con capital de trabajo positivo. Ahora bien, si el
capital de trabajo fuera negativo, la empresa estaría en peligro de
suspensión de pagos.
Teniendo en cuenta lo anterior consideramos que un capital de trabajo
excesivo o insuficiente refleja una situación financiera desfavorable
para la empresa ya que:
• Si el Capital de trabajo es excesivo, especialmente en forma de efectivo y valores negociables quiere decir que existe un gran volumen de fondos que no son usados productivamente, representando una pérdida de interés o de utilidad, estimulando los pagos excesivos de dividendos y a menudos conducen a inversiones en proyectos indeseables o en medios y equipos innecesarios. Este exceso de capital de trabajo puede llevar al descuido en los costos afectándose las operaciones financieras de la empresa.
• Las insuficiencias del capital de trabajo pueden estar originadas
por un volumen de ventas por debajo de su costo; precios de ventas
rebajados debido a la competencia; pérdidas ocasionadas por tormentas,
inundaciones, robos que no están cubiertos por el seguro, política poco
conservadora de dividendos, pues a veces para conservar la apariencia de
una situación financiera favorable se continúa pagando dividendos aunque
ni las ganancias actuales ni la situación de la caja garantice dichos
dividendos.
De igual forma puede ser insuficiente el capital de trabajo si la
gerencia no acumula los fondos necesarios para la liquidación de bonos a
su vencimiento o para utilizar en el retiro de acciones preferentes, así
como si existe una posición fija para un fondo de amortización cuyas
necesidades sean excesivas en relación con la utilidad neta anual.
En tal sentido se puede plantear que el capital de trabajo neto o
capital circulante es financiado por las fuentes de financiamiento
permanentes, o sea, los recursos propios y el pasivo a largo plazo, pues
para garantizar las operaciones normales, las entidades necesitan una
cantidad determinada de capital de trabajo, pues el defecto de este
origina afectaciones en el desarrollo normal de las operaciones y el
exceso de capital de trabajo conlleva a la inmovilización de recursos.
La empresa para que funcione sin restricciones financieras y pueda hacer
frente a emergencias y pérdidas sin peligro de un desastre financiero
debe poseer, el capital de trabajo adecuado, ya que este:
• Protege al negocio del efecto adverso para una disminución en los
valores del activo circulante.
• Asegura en alto grado el mantenimiento del crédito de la empresa y
provee lo necesario para hacer frente a emergencias tales como,
inundaciones, incendios, entre otras.
• Permite tener los inventarios a un nivel óptimo que capacitará a la
empresa para servir satisfactoriamente las necesidades de los clientes.
• Capacita a la empresa a otorgar condiciones de créditos favorables a
sus clientes.
• Capacita a la empresa a operar más eficientemente porque no debe haber
demoras en la obtención de materiales.
Origen y Necesidad del Capital de Trabajo
Geovanny E. Gómez, en su artículo Administración del Capital de
Trabajo, noviembre del 2003, plantea: "El origen y necesidad de capital
de trabajo esta basado en el entorno de los flujos de caja de la empresa
que pueden ser predecibles, también se fundamentan en el conocimiento
del vencimiento de las obligaciones con terceros y las condiciones de
crédito, pero en realidad lo que es esencial y complicado es la
predicción de las entradas futuras a caja, ya que los activos como las
cuentas por cobrar y los inventarios son rubros que en el corto plazo
son de difícil convertibilidad en efectivo, esto pone en evidencia que
entre más predecibles sean las entradas a caja futuras, menor será el
capital de trabajo que necesita la empresa".
Miguel Ángel Benítez Miranda y María Victoria Miranda Dearribas, en su
libro Contabilidad y Finanzas para la Formación Económica de los Cuadros
de Dirección, Cuba 1997; expresan: "Lo que da origen a la necesidad del
capital de trabajo es la naturaleza no sincronizada de los flujos de
caja de la empresa. Los flujos de caja de la empresa que resultan del
pago de pasivos circulantes son relativamente predecibles. Generalmente
se sabe la fecha en que vencen las facturas, cuando se incurre en una
obligación. Por ejemplo, cuando se compra mercancía a crédito, las
condiciones de crédito que se extienden a la empresa exigen el pago en
una fecha determinada. Así mismo puede predecirse lo relacionado con
documentos por pagar y pasivos acumulados, que tienen fecha de pago
determinadas. Lo que es difícil de predecir son las entradas futuras a
cajas de la empresa".
Es bastante difícil predecir la fecha en que activos circulantes que no
sean caja y otros valores negociables puedan convertirse en efectivo.
Mientras más predecibles sean estas entradas a caja, menor será el
capital de trabajo que necesitará la empresa. Las empresas que tengan
entradas a caja incierta deben mantener niveles adecuados de activos
circulantes para cubrir sus pasivos circulantes.
Las necesidades de capital de trabajo no son las mismas para todo tipo
de empresa, pues estas dependen de diferentes factores entre los que
podemos citar:
• La naturaleza general del tipo de empresa ya que no tienen las mismas
necesidades una empresa de servicios donde los inventarios y cuentas por
cobrar son convertibles con rapidez en efectivo, que una empresa
productora donde existen grandes inversiones en inventarios y cuentas
por cobrar, en este último caso se requiere de una mayor cantidad de
capital de trabajo.
• El tiempo requerido para la fabricación o para obtener la mercancía
que se ha de vender y el costo unitario de la misma. Mientras mayor sea
el tiempo requerido para la fabricación de la mercancía, o para
obtenerla, mayor cantidad de capital de trabajo se requerirá. Además, la
necesidad de capital de trabajo variará, dependiendo del costo unitario
de la mercancía vendida.
• El volumen de ventas: El volumen de ventas y las necesidades de
capital de trabajo se relacionan directamente, debido a la inversión de
capital de trabajo en costo de operación, inventarios y cuentas por
cobrar, aunque no quiere decir que si aumentan las ventas necesariamente
aumentará en esa misma proporción el capital de trabajo. A medida que el
negocio se hace mayor, puede beneficiarse un uso más eficiente del
capital de trabajo su situación en cuanto a crédito puede mejorar
sustancialmente, puede ser capaz de comprar mercancías en grandes
cantidades a precios más bajos y por lo tanto las necesidades de capital
de trabajo pueden reducirse.
• Condición de compraventa: Mientras más liberales sean las condiciones
de crédito concedidas a los clientes, mayor será la cantidad de capital
de trabajo que estará representada por las Cuentas por Cobrar.
• La Rotación de Inventarios: Mientras mayor sea la rotación de
inventarios menor será el importe de capital de trabajo que hará falta y
habrá menor riesgo de pérdidas debido a las bajas de los precios,
cambios en la demanda o en el estilo, también existirá un costo en
llevar los inventarios.
• Rotación de Cuentas por Cobrar: Mientras menor tiempo se requiera para
cobrar dichas cuentas, menor será el importe de capital de trabajo que
se necesitará. La rotación de Cuentas por Cobrar puede aumentarse por
medio de la venta o por cesión de Cuentas por Cobrar como garantía, o
sea, vender Cuentas por Cobrar, un procedimiento conocido como
¨Factoría¨.
• El ciclo de negocio: En época de prosperidad, existe una tendencia de
los negocios a comprar mercancías adelantándose a sus necesidades al
existir precios más bajos dando lugar a mantener niveles de inventarios
adecuados y, por tanto, será necesario una cantidad mayor de capital de
trabajo.
En el ciclo de producción, el capital circulante se adelanta por el
tiempo de elaboración del producto, y al venderse el mismo, retorna en
su totalidad, y como usualmente la empresa no espera a concluir un ciclo
para iniciar otro, requiere de financiamiento para comenzar cada uno de
estos ciclos, aunque tiene a su disposición financiamiento ajeno que
debe devolver en corto plazo (cuentas por pagar a proveedores, salarios
y gastos acumulados por pagar y otros), si la empresa dependiera solo de
este financiamiento, pudiera ocurrir interrupciones en su ciclo
productivo que afectaría su resultado.
Por ello, para poder garantizar el enfrentamiento a sus obligaciones de pago, la empresa necesita de recursos permanentes que pueden ser tanto propios como ajenos.
Administración del Capital de Trabajo
Según Geovanny E. Gómez en su artículo Administración del Capital de
Trabajo, noviembre del 2003; plantea: "La Administración del Capital de
Trabajo se refiere al manejo de todas las cuentas corrientes de la
empresa que incluyen todos los activos y pasivos corrientes, este es un
punto esencial para la dirección y el régimen financiero".
El objetivo primordial de la administración del capital de trabajo es
manejar cada uno de los activos y pasivos circulantes de la empresa de
tal manera que se mantenga un nivel aceptable de este.
Los principales activos circulantes a los que se les debe poner atención
en las empresas cubanas son el efectivo, cuentas por cobrar y los
inventarios, ya que estos son los que pueden mantener un nivel
recomendable y eficiente de liquidez sin conservar un alto número de
existencia de dichas partidas, mientras que los pasivos de mayor
relevancia son cuentas por pagar, obligaciones financieras y los pasivos
acumulados por pagar siendo estas las fuentes de financiamiento del
corto plazo.
Los pilares en que se basa la administración del capital de trabajo se
sustenta en el buen manejo de los recursos líquidos, ya que mientras más
amplio sea el margen entre los activos circulantes que posee la empresa
y sus pasivos circulantes mayor será la capacidad de cubrir las
obligaciones a corto plazo, sin embargo, se presenta un gran
inconveniente porque cuando exista un grado diferente de liquidez
relacionado con cada recurso y cada obligación, al momento de no poder
convertir los activos corrientes más líquidos en dinero, los siguientes
activos tendrán que sustituirlo ya que mientras más de estos se tengan
mayor será la probabilidad de tomar y convertir cualquiera de ellos para
cumplir con los compromisos contraídos.
Se dice que a mayor riesgo mayor rentabilidad, esto se basa en la
administración del capital de trabajo en el punto que la rentabilidad es
calculada por utilidades después de gastos frente al riesgo que es
determinado por la insolvencia que posiblemente tenga la empresa para
pagar sus obligaciones.
Un concepto que toma fuerza en estos momentos es la forma de obtener y
aumentar las utilidades y por fundamentación teórica se sabe que para
obtener un aumento de estas hay dos formas esenciales de lograrlo, la
primera es aumentar los ingresos por medio de las ventas y la segunda es
disminuyendo los costos y gastos mediante el uso racional de los
recursos incrementando la productividad del trabajo, este postulado se
hace indispensable para comprender cómo la relación entre la
rentabilidad y el riesgo se unen con la de una eficaz dirección y
ejecución del capital de trabajo.
Cuanto más grande sea el monto del capital de trabajo que tenga una
empresa, menos será el riesgo de que esta sea insolvente, esto tiene
fundamento en que la relación que se presenta entre la liquidez, el
capital de trabajo y el riesgo es que si aumenta el primero o el segundo
el tercero disminuye en una proporción equivalente.
Considerado los puntos anteriores, es necesario analizar los puntos
clave para reflexionar sobre una correcta administración del capital de
trabajo frente a la maximización de la utilidad y la minimización del
riesgo.
• Naturaleza de la empresa: Es necesario ubicar la empresa en un
contexto de desarrollo social y productivo, ya que el desarrollo de la
administración financiera en cada una es de diferente tratamiento.
• Capacidad de los activos: La empresa siempre busca por naturaleza
depender de sus activos fijos en mayor proporción que de los corrientes
para generar sus utilidades, ya que los primeros son los que en realidad
generan ganancias operativas.
• Costos de financiación: La empresa obtiene recursos por medio de los
pasivos corrientes y los fondos de largo plazo, en donde los primeros
son más económicos que los segundos.
En consecuencia la administración del capital de trabajo tiene variables
de gran importancia que han sido analizadas anteriormente, cada una de
ellas constituyen un punto clave para la administración que realizan los
gerentes, directores y encargados de la gestión financiera, es
recurrente entonces tomar todas las medidas necesarias para determinar
una estructura financiera de capital donde todos los pasivos corrientes
financien de forma eficaz y eficiente los activos corrientes y la
determinación de un financiamiento óptimo para la generación de utilidad
y bienestar social.
Fred Weston y Thomas E. Copeland, en su libro Fundamentos de
Administración Financiera, México 1996; expresan: "La administración del
capital de trabajo abarca todos los aspectos de la administración de los
activos y pasivos circulantes. La administración efectiva del capital de
trabajo requiere una comprensión de las interrelaciones entre los
activos circulantes y los pasivos circulantes, y entre el capital de
trabajo, el patrimonio y las inversiones a largo plazo".
La administración del capital de trabajo presenta aspectos que la hacen
especialmente importante para la salud financiera de la empresa:
• Las estadísticas indican que la principal porción del tiempo de la
mayoría de los administradores financieros se dedica a las operaciones
internas diarias de la empresa, que caen bajo el terreno de la
administración del capital de trabajo.
• Los activos circulantes representan un por ciento elevado dentro de
los activos totales de una empresa, por lo que requieren de una
cuidadosa atención por parte del administrador financiero.
• La administración del capital de trabajo es particularmente importante
para las empresas pequeñas. Estas empresas pueden minimizar su inversión
en activos fijos arrendando planta y equipo, no pueden evitar la
inversión en efectivo, cuentas por cobrar e inventario. Además debido a
que una empresa pequeña tiene un acceso limitado a los mercados de
capital a largo plazo, debe basarse sólidamente en el crédito comercial
y en los créditos bancarios a corto plazo: ambos afectan al capital de
trabajo aumentando los pasivos circulantes.
• La relación entre el crecimiento en ventas y la necesidad de financiar
los activos circulantes es estrecha y directa. Los aumentos en ventas
también producen una necesidad inmediata de inventarios adicionales y,
tal vez, de saldos en efectivo. Todas estas necesidades deben ser
financiadas por tanto es imperativo que el administrador financiero se
mantenga enterado de las tendencias en las ventas y de los desarrollos
en el segmento de capital de trabajo de la empresa.
En lo expuesto anteriormente se pone de manifiesto la importancia que
tiene analizar el ciclo de efectivo pues este expresa que a medida que
aumentan las ventas, deben crecer casi proporcionalmente a las ventas la
inversión en efectivo, cuentas por cobrar e inventarios. Un nivel de
ventas que crezca uniformemente a lo largo de los años necesariamente
producirá aumentos en los activos circulantes.
La administración del ciclo de efectivo es en realidad la parte más
importante de la administración del capital de trabajo, al analizar el
mismo, es útil distinguir dos factores: el ciclo operativo y el ciclo de
pago, los cuales se combinan para determinar el ciclo de conversión del
efectivo.
El ciclo operativo: Toma en cuenta los dos aspectos determinantes de la
liquidez, los que mostramos a continuación:
• El período de conversión de los inventarios, que es un indicador del tiempo promedio que necesita una empresa para convertir sus inventarios acumulados de materia prima, producción en proceso y artículos terminados en productos y para vender estos productos a los clientes.
Este ciclo se mide tomando en consideración la antigüedad promedio de
los inventarios. Se calcula:
Ciclo de conversión del Inventario = 360 días
Rotación del inventario
• El período de conversión de las cuentas por cobrar es un indicador que
expresa el tiempo promedio que necesita una empresa para convertir sus
cuentas por cobrar en efectivo y se mide por el período promedio de
cobranzas. Se calcula:
Ciclo de conversión cuentas por cobrar= 360 días
Rotación de cuentas por cobrar
El ciclo operativo expresa la cantidad de tiempo que transcurre entre la
compra de la materia prima para producir bienes y la cobranza de
efectivo como pago por dichos bienes después que han sido vendidos. Se
calcula:
Ciclo operativo = ciclo de conversión de + ciclo de conversión
cuentas por cobrar de los inventarios.
El ciclo de pago: Los requerimientos de financiamiento de la empresa se
verán influenciados por su capacidad de demora en los pagos al comprar
materiales a plazos prolongados de créditos o al hacer pagos de mano de
obra después que el trabajo ha sido realizado. Se calcula:
Ciclo de pago = ciclo de conversión de las cuentas por pagar.
Donde:
Ciclo de conversión de las cuentas por pagar = 360 días
Rotación de cuentas por pagar.
Por tanto la empresa ha de esforzarse por administrar los flujos de
entradas y salidas de efectivo, cuanto más pueda demorar los pagos,
menos severos serán los problemas que pueda causar el ciclo operativo.
Sin embargo, los flujos de entradas y salidas de efectivo están rara
vez, si es el caso, sincronizados por lo que el ciclo del flujo de
efectivo revelará por regla los períodos en los que sean necesarios
adquirir fondos externos.
El ciclo de conversión en efectivo: Fusiona el ciclo operativo y el
ciclo de pago de la siguiente forma:
Ciclo de conversión del efectivo = Ciclo operativo – Ciclo pago
Se necesitan 20 días, como promedio, para convertir los materiales
comprados, en productos vendibles y para vender estos productos
terminados; así como se necesitan otros 15 días, como promedio, para
cobrar las cuentas por cobrar y para convertir las ventas en efectivo.
La empresa es capaz de definir los pagos de compra (bienes, materiales y
mano de obra) durante diez días, promedio. Por lo tanto, el ciclo o
período de conversión en efectivo es de 25 días (35- 10 días).
Lic. Yanelis de la C Hernández Álvarez
Lic. Iris María Rodríguez Carbonell
Lic. Lidice Morales Jiménez
MSc. Mariela Cantero García
Centro Universitario de Sancti Spiritus José Martí Pérez.
Cuba.
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