Generalidades teóricas sobre capital de trabajo

Autor: Lic. Yanelis de la C Hernández Álvarez, Lic. Iris María Rodríguez Carbonell, Lic. Lidice Morales Jiménez y MSc. Mariela Cantero García

Fundamentos de economía

19-03-2008

El capital ha existido en las sociedades civilizadas desde la antigüedad. En los antiguos imperios del lejano Oriente y del Oriente próximo y en el mundo grecorromano se utilizaba el capital en forma de herramientas y equipos sencillos para producir tejidos, cerámicas, cristalería, objetos metálicos y muchos otros productos que se vendían en los mercados internacionales.

Breve esbozo histórico del Capital

El capital ha existido en las sociedades civilizadas desde la antigüedad. En los antiguos imperios del lejano Oriente y del Oriente próximo y en el mundo grecorromano se utilizaba el capital en forma de herramientas y equipos sencillos para producir tejidos, cerámicas, cristalería, objetos metálicos y muchos otros productos que se vendían en los mercados internacionales.

Las teorías sobre el capital surgen a partir del siglo XVIII por los economistas franceses destacándose en ese entonces Adam Smith, así como David Ricardo que a principios del siglo XIX perfeccionó la teoría clásica del capital. Según la teoría clásica, el capital se define como el conjunto de valores creados mediante el trabajo.

Una parte de este capital viene dada por los bienes de consumo utilizados por los trabajadores que producen bienes para el consumo futuro. Otra parte está determinada por los bienes de producción utilizados en la producción para obtener rendimientos futuros. La utilización de los bienes de capital aumenta la productividad del trabajo, posibilitando la creación de una plusvalía.


Carlos Marx aceptaba la visión clásica del capital, no obstante en su obra El Capital, La Habana 1963; expresa: "La Circulación Mercantil es el punto de partida del capital. La producción de mercancías y su circulación desarrollada, es decir el comercio, constituyen las premisas históricas de su surgimiento. Comprar para vender más caro D-M-D parece solo ser la forma peculiar de un tipo de capital comercial. Pero el capital industrial es también dinero que se transforma en mercancías y que mediante la venta de ellas se convierte nuevamente en más dinero. Por tanto D-M-D es en efecto la fórmula general del capital, tal como se presenta en la órbita de la circulación".

En tal sentido Marx hace referencia al capital fijo y al circulante y el ciclo del capital circulante aparece como D-M-D, siendo mayor la magnitud final del dinero que la inicial, pues se incrementa con una plusvalía. El capital fijo incluye los medios de producción duraderos y el capital circulante se refiere a bienes no renovables como las materias primas, así como el efectivo necesario para pagar las deudas a corto plazo.

El capital circulante se recupera al término de un período de tiempo en la medida en que se materializa el ciclo D-M-D. Toda interrupción en la venta o en el cobro de la misma representa un freno a la renovación del capital circulante.

Jean Pierre y Eliseo Santandreu definen el capital circulante como la diferencia entre el Activo Circulante y el exigible a corto plazo, es decir, el exceso de recursos permanentes que financian la inversión en inmovilizado. De lo expuesto anteriormente se infiere que el capital circulante representa el capital de trabajo neto que tiene una empresa para operar, categoría que estudiamos a continuación.

2 El Capital de Trabajo. Concepto e Importancia

En el mundo moderno el capital de trabajo se ha convertido en una partida de gran significación en el accionar de toda la actividad empresarial; al constituir un fondo que disponen las empresas para cubrir sus obligaciones a corto plazo, sin embargo, su administración puede presentar limitantes al no mantener plena correspondencia con los aspectos que pueden considerarse para un completo análisis que permita aplicar el horizonte de posibilidades en la toma de decisiones.

En la actualidad existen importantes transformaciones en el funcionamiento de la economía mundial, caracterizada por una recesión global, en la que Cuba no está totalmente exenta de sus efectos, ni es ajena a los males que afectan a la humanidad en particular a los países del tercer mundo, lo que ha conllevado a cambios sustanciales en la actividad empresarial y a la necesidad de cierta estabilidad financiera en las empresas, viéndose obligada en estas circunstancias a hacer un mejor uso de los recursos, elevar la productividad del trabajo, alcanzar mejores resultados con menos costos; que podrán ser logrados con una administración eficaz del capital de trabajo de que dispone la empresa por estar relacionado constantemente con las operaciones internas diarias que se realizan y dentro de el los activos circulantes por servir de fuentes precisas en la toma de decisiones financieras a corto plazo.

Existen varias definiciones de capital de trabajo las que a continuación mostramos.

Maighs and Maighs en su Libro Contabilidad base para las decisiones gerenciales, 1995, define el Capital de Trabajo como "El exceso de los Activos Corrientes sobre los Pasivos Corrientes”.

El libro Administración y Gerencia edición 2000-2003 expresa "El Capital de Trabajo puede definirse como la diferencia que se presenta entre los Activos y Pasivos Corrientes de la empresa".

Geovanny E. Gómez en su artículo Administración del Capital de Trabajo, noviembre del 2003, expresa: "El Capital de Trabajo puede definirse como la diferencia que se presenta entre los Activos y Pasivos Corrientes de la empresa. Se puede decir que una empresa tiene un Capital Neto de Trabajo cuando sus Activos Corrientes sean mayores que sus Pasivos a Corto Plazo".

Fred J. Weston y Thomas E. Capeland, en 1996, en su libro Fundamentos de Administración Financiera exponen: "El Capital de Trabajo es la inversión de una empresa en Activos a Corto Plazo (efectivo, Valores Negociables, Cuentas por Cobrar e Inventarios). El Capital de Trabajo Neto se define como los Activos Circulantes menos los Pasivos Circulantes, estos últimos incluyen préstamos bancarios, papel comercial y salarios e impuestos acumulados".

Kennedy y MC Mullen en 1996, en su libro Estados Financieros, Forma, Análisis e Interpretación, señalan: "El Capital de Trabajo Neto es el excedente del activo circulante sobre el pasivo circulante, el importe del activo circulante que ha sido suministrado por los acreedores a largo plazo y por los accionistas. El capital de trabajo es el importe del activo circulante".

César A. León Valdés en su artículo Construcción de un Estado de Flujos, 2003, expresa: "El Capital Neto de Trabajo es la diferencia obtenida al comparar el total de activos corrientes, en una fecha determinada, con el total de pasivos, también circulantes o de corto plazo. El resultado de dicha comparación señala los recursos con los cuales la empresa atiende sus actividades operacionales y financieras, sin tener que acudir a fondos extraordinarios".

Por lo expuesto anteriormente consideramos dos definiciones del capital de trabajo:
Capital de trabajo bruto: El cual constituye el total de activo circulante.
Capital de trabajo neto: Que representa la diferencia entre el Activo Circulante y el Pasivo Circulante, o sea, refleja el importe del Activo Circulante que no ha sido financiado por los acreedores a corto plazo.

El capital de trabajo neto también es denominado fondo de rotación, capital circulante, fondo de maniobra o tesorería neta. Cabe significar que un capital circulante suficiente representa una garantía para la estabilidad de la empresa, ya que desde el punto de vista de financiación, como planteamos anteriormente, es aquella parte del activo circulante que es financiada con recursos permanentes. El capital de trabajo neto es el capital operativo de la empresa a través del cual esta puede hacerle frente a las deudas a corto plazo, pagar los cargos fijos por intereses, los dividendos, absorber pérdidas de operación, asumir bajas en el valor de reposición de los inventarios y asumir costos de emergencia. Por tal razón podemos plantear que el capital de trabajo neto representa un margen de seguridad para los acreedores.

El capital de trabajo neto se determina de la siguiente forma:
Capital de trabajo neto = activo circulante - pasivo circulante.

El análisis del capital de trabajo es una valiosa ayuda para la gerencia de las empresas, pues a través de este se pueden tomar decisiones para lograr una administración eficiente del efectivo, las cuentas por cobrar y los inventarios, comprobándose la eficiencia y eficacia con que se están empleando estos recursos. También es importante para los accionistas y acreedores a largo plazo, ya que estos necesitan saber las perspectivas de pago de sus dividendos e intereses.

Al estudiar el capital de trabajo neto puede resultar interesante analizar la composición, estructura, tendencias del activo y del pasivo circulante. De esta forma, las variaciones ocurridas de año en año pueden observarse más claramente.

Las variaciones del efectivo, las cuentas por cobrar y los inventarios, pueden afectar la capacidad de las entidades para hacerle frente al pago de sus deudas a corto plazo. Si disminuye el efectivo, creciendo en exceso las cuentas por cobrar o los Inventarios pueden traer como consecuencia la inmovilización de recursos que no producen beneficios y afectar la liquidez de la entidad. Pero posteriormente los Inventarios pueden ser vendidos y las cuentas por cobrar cobradas, entonces aumenta el capital de trabajo neto, esto es así, ya que al venderse las mercancías que se encuentran en inventario se produce un intercambio de valores no equivalente, o sea, se obtiene una utilidad que va a reflejarse concretamente en la cuenta de efectivo o en las cuentas por cobrar.

La liquidez del capital de trabajo neto es más favorable cuando los valores de este se encuentran en efectivo, inversiones temporales, efectos por cobrar y cuentas por cobrar, dentro del término concedido para hacerlas efectivas y los valores menores en Inventarios. La administración del circulante constituye uno de los aspectos más importantes de la administración financiera, ya que si la entidad no puede mantener un nivel satisfactorio de capital de trabajo es probable que llegue a un estado de insolvencia y que se vea forzada a declararse en quiebra.

En la medida que la entidad pueda predecir con mayor exactitud sus flujos de caja, menor será el capital de trabajo que necesite.

En tal sentido; consideramos que el análisis del capital de trabajo determina la posición de liquidez de una entidad, siendo esta necesaria para la sobre vivencia, pues para que exista liquidez el activo circulante debe ser mayor que el pasivo circulante, lo que significa que el pasivo circulante financia una parte del activo circulante, constituyendo la parte no financiada el capital de trabajo neto de la empresa.

Una garantía para la estabilidad de la empresa es poseer un capital de trabajo suficiente, esto trae como resultado obtener un margen mayor para poder hacer frente al pago de las deudas, pero una inversión grande en circulante implica que hay que financiarlo, lo que puede provocar costos, de lo que se infiere la necesidad de mantener niveles adecuados en su capital de trabajo.

Para la empresa debe ser fundamental buscar un resultado positivo en su capital de trabajo como fórmula elemental para evitar que el activo fijo quede financiado con deudas a corto plazo, lo que incrementa la probabilidad de suspender pagos y además, porque hay parte del activo circulante como el inventario de seguridad o el saldo mínimo necesario, que a causa de su permanencia en el tiempo podrá considerarse como una inversión a largo plazo, y ha de ser financiada con recursos permanentes o lo que es lo mismo con capital de trabajo positivo. Ahora bien, si el capital de trabajo fuera negativo, la empresa estaría en peligro de suspensión de pagos.

Teniendo en cuenta lo anterior consideramos que un capital de trabajo excesivo o insuficiente refleja una situación financiera desfavorable para la empresa ya que:

• Si el Capital de trabajo es excesivo, especialmente en forma de efectivo y valores negociables quiere decir que existe un gran volumen de fondos que no son usados productivamente, representando una pérdida de interés o de utilidad, estimulando los pagos excesivos de dividendos y a menudos conducen a inversiones en proyectos indeseables o en medios y equipos innecesarios. Este exceso de capital de trabajo puede llevar al descuido en los costos afectándose las operaciones financieras de la empresa.

• Las insuficiencias del capital de trabajo pueden estar originadas por un volumen de ventas por debajo de su costo; precios de ventas rebajados debido a la competencia; pérdidas ocasionadas por tormentas, inundaciones, robos que no están cubiertos por el seguro, política poco conservadora de dividendos, pues a veces para conservar la apariencia de una situación financiera favorable se continúa pagando dividendos aunque ni las ganancias actuales ni la situación de la caja garantice dichos dividendos.

De igual forma puede ser insuficiente el capital de trabajo si la gerencia no acumula los fondos necesarios para la liquidación de bonos a su vencimiento o para utilizar en el retiro de acciones preferentes, así como si existe una posición fija para un fondo de amortización cuyas necesidades sean excesivas en relación con la utilidad neta anual.

En tal sentido se puede plantear que el capital de trabajo neto o capital circulante es financiado por las fuentes de financiamiento permanentes, o sea, los recursos propios y el pasivo a largo plazo, pues para garantizar las operaciones normales, las entidades necesitan una cantidad determinada de capital de trabajo, pues el defecto de este origina afectaciones en el desarrollo normal de las operaciones y el exceso de capital de trabajo conlleva a la inmovilización de recursos.

La empresa para que funcione sin restricciones financieras y pueda hacer frente a emergencias y pérdidas sin peligro de un desastre financiero debe poseer, el capital de trabajo adecuado, ya que este:

• Protege al negocio del efecto adverso para una disminución en los valores del activo circulante.
• Asegura en alto grado el mantenimiento del crédito de la empresa y provee lo necesario para hacer frente a emergencias tales como, inundaciones, incendios, entre otras.
• Permite tener los inventarios a un nivel óptimo que capacitará a la empresa para servir satisfactoriamente las necesidades de los clientes.
• Capacita a la empresa a otorgar condiciones de créditos favorables a sus clientes.
• Capacita a la empresa a operar más eficientemente porque no debe haber demoras en la obtención de materiales.

Origen y Necesidad del Capital de Trabajo

Geovanny E. Gómez, en su artículo Administración del Capital de Trabajo, noviembre del 2003, plantea: "El origen y necesidad de capital de trabajo esta basado en el entorno de los flujos de caja de la empresa que pueden ser predecibles, también se fundamentan en el conocimiento del vencimiento de las obligaciones con terceros y las condiciones de crédito, pero en realidad lo que es esencial y complicado es la predicción de las entradas futuras a caja, ya que los activos como las cuentas por cobrar y los inventarios son rubros que en el corto plazo son de difícil convertibilidad en efectivo, esto pone en evidencia que entre más predecibles sean las entradas a caja futuras, menor será el capital de trabajo que necesita la empresa".

Miguel Ángel Benítez Miranda y María Victoria Miranda Dearribas, en su libro Contabilidad y Finanzas para la Formación Económica de los Cuadros de Dirección, Cuba 1997; expresan: "Lo que da origen a la necesidad del capital de trabajo es la naturaleza no sincronizada de los flujos de caja de la empresa. Los flujos de caja de la empresa que resultan del pago de pasivos circulantes son relativamente predecibles. Generalmente se sabe la fecha en que vencen las facturas, cuando se incurre en una obligación. Por ejemplo, cuando se compra mercancía a crédito, las condiciones de crédito que se extienden a la empresa exigen el pago en una fecha determinada. Así mismo puede predecirse lo relacionado con documentos por pagar y pasivos acumulados, que tienen fecha de pago determinadas. Lo que es difícil de predecir son las entradas futuras a cajas de la empresa".

Es bastante difícil predecir la fecha en que activos circulantes que no sean caja y otros valores negociables puedan convertirse en efectivo. Mientras más predecibles sean estas entradas a caja, menor será el capital de trabajo que necesitará la empresa. Las empresas que tengan entradas a caja incierta deben mantener niveles adecuados de activos circulantes para cubrir sus pasivos circulantes.

Las necesidades de capital de trabajo no son las mismas para todo tipo de empresa, pues estas dependen de diferentes factores entre los que podemos citar:
• La naturaleza general del tipo de empresa ya que no tienen las mismas necesidades una empresa de servicios donde los inventarios y cuentas por cobrar son convertibles con rapidez en efectivo, que una empresa productora donde existen grandes inversiones en inventarios y cuentas por cobrar, en este último caso se requiere de una mayor cantidad de capital de trabajo.

• El tiempo requerido para la fabricación o para obtener la mercancía que se ha de vender y el costo unitario de la misma. Mientras mayor sea el tiempo requerido para la fabricación de la mercancía, o para obtenerla, mayor cantidad de capital de trabajo se requerirá. Además, la necesidad de capital de trabajo variará, dependiendo del costo unitario de la mercancía vendida.

• El volumen de ventas: El volumen de ventas y las necesidades de capital de trabajo se relacionan directamente, debido a la inversión de capital de trabajo en costo de operación, inventarios y cuentas por cobrar, aunque no quiere decir que si aumentan las ventas necesariamente aumentará en esa misma proporción el capital de trabajo. A medida que el negocio se hace mayor, puede beneficiarse un uso más eficiente del capital de trabajo su situación en cuanto a crédito puede mejorar sustancialmente, puede ser capaz de comprar mercancías en grandes cantidades a precios más bajos y por lo tanto las necesidades de capital de trabajo pueden reducirse.

• Condición de compraventa: Mientras más liberales sean las condiciones de crédito concedidas a los clientes, mayor será la cantidad de capital de trabajo que estará representada por las Cuentas por Cobrar.

• La Rotación de Inventarios: Mientras mayor sea la rotación de inventarios menor será el importe de capital de trabajo que hará falta y habrá menor riesgo de pérdidas debido a las bajas de los precios, cambios en la demanda o en el estilo, también existirá un costo en llevar los inventarios.

• Rotación de Cuentas por Cobrar: Mientras menor tiempo se requiera para cobrar dichas cuentas, menor será el importe de capital de trabajo que se necesitará. La rotación de Cuentas por Cobrar puede aumentarse por medio de la venta o por cesión de Cuentas por Cobrar como garantía, o sea, vender Cuentas por Cobrar, un procedimiento conocido como ¨Factoría¨.

• El ciclo de negocio: En época de prosperidad, existe una tendencia de los negocios a comprar mercancías adelantándose a sus necesidades al existir precios más bajos dando lugar a mantener niveles de inventarios adecuados y, por tanto, será necesario una cantidad mayor de capital de trabajo.

En el ciclo de producción, el capital circulante se adelanta por el tiempo de elaboración del producto, y al venderse el mismo, retorna en su totalidad, y como usualmente la empresa no espera a concluir un ciclo para iniciar otro, requiere de financiamiento para comenzar cada uno de estos ciclos, aunque tiene a su disposición financiamiento ajeno que debe devolver en corto plazo (cuentas por pagar a proveedores, salarios y gastos acumulados por pagar y otros), si la empresa dependiera solo de este financiamiento, pudiera ocurrir interrupciones en su ciclo productivo que afectaría su resultado.

Por ello, para poder garantizar el enfrentamiento a sus obligaciones de pago, la empresa necesita de recursos permanentes que pueden ser tanto propios como ajenos.

Administración del Capital de Trabajo

Según Geovanny E. Gómez en su artículo Administración del Capital de Trabajo, noviembre del 2003; plantea: "La Administración del Capital de Trabajo se refiere al manejo de todas las cuentas corrientes de la empresa que incluyen todos los activos y pasivos corrientes, este es un punto esencial para la dirección y el régimen financiero".

El objetivo primordial de la administración del capital de trabajo es manejar cada uno de los activos y pasivos circulantes de la empresa de tal manera que se mantenga un nivel aceptable de este.

Los principales activos circulantes a los que se les debe poner atención en las empresas cubanas son el efectivo, cuentas por cobrar y los inventarios, ya que estos son los que pueden mantener un nivel recomendable y eficiente de liquidez sin conservar un alto número de existencia de dichas partidas, mientras que los pasivos de mayor relevancia son cuentas por pagar, obligaciones financieras y los pasivos acumulados por pagar siendo estas las fuentes de financiamiento del corto plazo.

Los pilares en que se basa la administración del capital de trabajo se sustenta en el buen manejo de los recursos líquidos, ya que mientras más amplio sea el margen entre los activos circulantes que posee la empresa y sus pasivos circulantes mayor será la capacidad de cubrir las obligaciones a corto plazo, sin embargo, se presenta un gran inconveniente porque cuando exista un grado diferente de liquidez relacionado con cada recurso y cada obligación, al momento de no poder convertir los activos corrientes más líquidos en dinero, los siguientes activos tendrán que sustituirlo ya que mientras más de estos se tengan mayor será la probabilidad de tomar y convertir cualquiera de ellos para cumplir con los compromisos contraídos.

Se dice que a mayor riesgo mayor rentabilidad, esto se basa en la administración del capital de trabajo en el punto que la rentabilidad es calculada por utilidades después de gastos frente al riesgo que es determinado por la insolvencia que posiblemente tenga la empresa para pagar sus obligaciones.

Un concepto que toma fuerza en estos momentos es la forma de obtener y aumentar las utilidades y por fundamentación teórica se sabe que para obtener un aumento de estas hay dos formas esenciales de lograrlo, la primera es aumentar los ingresos por medio de las ventas y la segunda es disminuyendo los costos y gastos mediante el uso racional de los recursos incrementando la productividad del trabajo, este postulado se hace indispensable para comprender cómo la relación entre la rentabilidad y el riesgo se unen con la de una eficaz dirección y ejecución del capital de trabajo.

Cuanto más grande sea el monto del capital de trabajo que tenga una empresa, menos será el riesgo de que esta sea insolvente, esto tiene fundamento en que la relación que se presenta entre la liquidez, el capital de trabajo y el riesgo es que si aumenta el primero o el segundo el tercero disminuye en una proporción equivalente.

Considerado los puntos anteriores, es necesario analizar los puntos clave para reflexionar sobre una correcta administración del capital de trabajo frente a la maximización de la utilidad y la minimización del riesgo.

• Naturaleza de la empresa: Es necesario ubicar la empresa en un contexto de desarrollo social y productivo, ya que el desarrollo de la administración financiera en cada una es de diferente tratamiento.

• Capacidad de los activos: La empresa siempre busca por naturaleza depender de sus activos fijos en mayor proporción que de los corrientes para generar sus utilidades, ya que los primeros son los que en realidad generan ganancias operativas.

• Costos de financiación: La empresa obtiene recursos por medio de los pasivos corrientes y los fondos de largo plazo, en donde los primeros son más económicos que los segundos.

En consecuencia la administración del capital de trabajo tiene variables de gran importancia que han sido analizadas anteriormente, cada una de ellas constituyen un punto clave para la administración que realizan los gerentes, directores y encargados de la gestión financiera, es recurrente entonces tomar todas las medidas necesarias para determinar una estructura financiera de capital donde todos los pasivos corrientes financien de forma eficaz y eficiente los activos corrientes y la determinación de un financiamiento óptimo para la generación de utilidad y bienestar social.

Fred Weston y Thomas E. Copeland, en su libro Fundamentos de Administración Financiera, México 1996; expresan: "La administración del capital de trabajo abarca todos los aspectos de la administración de los activos y pasivos circulantes. La administración efectiva del capital de trabajo requiere una comprensión de las interrelaciones entre los activos circulantes y los pasivos circulantes, y entre el capital de trabajo, el patrimonio y las inversiones a largo plazo".

La administración del capital de trabajo presenta aspectos que la hacen especialmente importante para la salud financiera de la empresa:
• Las estadísticas indican que la principal porción del tiempo de la mayoría de los administradores financieros se dedica a las operaciones internas diarias de la empresa, que caen bajo el terreno de la administración del capital de trabajo.

• Los activos circulantes representan un por ciento elevado dentro de los activos totales de una empresa, por lo que requieren de una cuidadosa atención por parte del administrador financiero.

• La administración del capital de trabajo es particularmente importante para las empresas pequeñas. Estas empresas pueden minimizar su inversión en activos fijos arrendando planta y equipo, no pueden evitar la inversión en efectivo, cuentas por cobrar e inventario. Además debido a que una empresa pequeña tiene un acceso limitado a los mercados de capital a largo plazo, debe basarse sólidamente en el crédito comercial y en los créditos bancarios a corto plazo: ambos afectan al capital de trabajo aumentando los pasivos circulantes.

• La relación entre el crecimiento en ventas y la necesidad de financiar los activos circulantes es estrecha y directa. Los aumentos en ventas también producen una necesidad inmediata de inventarios adicionales y, tal vez, de saldos en efectivo. Todas estas necesidades deben ser financiadas por tanto es imperativo que el administrador financiero se mantenga enterado de las tendencias en las ventas y de los desarrollos en el segmento de capital de trabajo de la empresa.

En lo expuesto anteriormente se pone de manifiesto la importancia que tiene analizar el ciclo de efectivo pues este expresa que a medida que aumentan las ventas, deben crecer casi proporcionalmente a las ventas la inversión en efectivo, cuentas por cobrar e inventarios. Un nivel de ventas que crezca uniformemente a lo largo de los años necesariamente producirá aumentos en los activos circulantes.

La administración del ciclo de efectivo es en realidad la parte más importante de la administración del capital de trabajo, al analizar el mismo, es útil distinguir dos factores: el ciclo operativo y el ciclo de pago, los cuales se combinan para determinar el ciclo de conversión del efectivo.

El ciclo operativo: Toma en cuenta los dos aspectos determinantes de la liquidez, los que mostramos a continuación:

• El período de conversión de los inventarios, que es un indicador del tiempo promedio que necesita una empresa para convertir sus inventarios acumulados de materia prima, producción en proceso y artículos terminados en productos y para vender estos productos a los clientes.

Este ciclo se mide tomando en consideración la antigüedad promedio de los inventarios. Se calcula:

Ciclo de conversión del Inventario = 360 días
Rotación del inventario

• El período de conversión de las cuentas por cobrar es un indicador que expresa el tiempo promedio que necesita una empresa para convertir sus cuentas por cobrar en efectivo y se mide por el período promedio de cobranzas. Se calcula:

Ciclo de conversión cuentas por cobrar= 360 días
Rotación de cuentas por cobrar

El ciclo operativo expresa la cantidad de tiempo que transcurre entre la compra de la materia prima para producir bienes y la cobranza de efectivo como pago por dichos bienes después que han sido vendidos. Se calcula:

Ciclo operativo = ciclo de conversión de + ciclo de conversión
cuentas por cobrar de los inventarios.

El ciclo de pago: Los requerimientos de financiamiento de la empresa se verán influenciados por su capacidad de demora en los pagos al comprar materiales a plazos prolongados de créditos o al hacer pagos de mano de obra después que el trabajo ha sido realizado. Se calcula:

Ciclo de pago = ciclo de conversión de las cuentas por pagar.
Donde:
Ciclo de conversión de las cuentas por pagar = 360 días
Rotación de cuentas por pagar.

Por tanto la empresa ha de esforzarse por administrar los flujos de entradas y salidas de efectivo, cuanto más pueda demorar los pagos, menos severos serán los problemas que pueda causar el ciclo operativo. Sin embargo, los flujos de entradas y salidas de efectivo están rara vez, si es el caso, sincronizados por lo que el ciclo del flujo de efectivo revelará por regla los períodos en los que sean necesarios adquirir fondos externos.

El ciclo de conversión en efectivo: Fusiona el ciclo operativo y el ciclo de pago de la siguiente forma:
Ciclo de conversión del efectivo = Ciclo operativo – Ciclo pago

Se necesitan 20 días, como promedio, para convertir los materiales comprados, en productos vendibles y para vender estos productos terminados; así como se necesitan otros 15 días, como promedio, para cobrar las cuentas por cobrar y para convertir las ventas en efectivo. La empresa es capaz de definir los pagos de compra (bienes, materiales y mano de obra) durante diez días, promedio. Por lo tanto, el ciclo o período de conversión en efectivo es de 25 días (35- 10 días).

Lic. Yanelis de la C Hernández Álvarez

Lic. Iris María Rodríguez Carbonell

Lic. Lidice Morales Jiménez

MSc. Mariela Cantero García

Centro Universitario de Sancti Spiritus José Martí Pérez.

Cuba.

yanelisarrobasuss.co.cu

Comentarios
comments powered by Disqus

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.