Dadas las características de los escenarios económico con mucha turbulencia, así como el deterioramiento del clima, calentamiento Global, y sus efectos en muchos países, que ha afectando seriamente su medio ambiental, es necesario, que las universidades nacionales, en el caso particular de Venezuela se identifiquen más con su aportación en pro del desarrollo sostenible que favorezca al país. Es importante que se alcance un rol más proactivo en función de la protección del medio ambiente, factores sociales, economía, hambre, así como se activen las divulgaciones, investigaciones, que permitan tomar medidas correctivas a fin preservar el ambiente del presente y que ayuden a cultivar una cultura ambiental más eficaz.
Son contadas las universidades nacionales, una minoría, que no le ha prestado atención a lo que desarrollo sostenible ofrece, así como su alcance y repercusiones.
El programa de Postgrado de la especialidad Gerencia de la calidad y Productividad de Faces de la Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela, considera muy determinante el que sus participantes estén bien vinculado con los conocimientos, herramientas que favorezcan la garantía de procesos de producción, de una gerencia que este plenamente identificada con lo que la contaminación ambiental abarca.
Ha establecido dentro de sus líneas de investigación una concerniente con el rol de la empresa ante el medio ambiente, además de ofrecer seminarios, talleres relacionados con este tópico y otros que favorezca al desarrollo.
Se hace énfasis en despertar la responsabilidad dentro de una ética y valores comunes la necesidad de que las empresas, especialmente las Pymes estén atentas sobre su tecnología, procesos de producción de tal forma que aseguren un buen producto con calidad y con garantía de ser solventes en relación a la contaminación.
Compartimos con los que señalan que Desarrollo Sostenible es el proceso focalizado en el bien integral de la persona y en el bien común de la sociedad.
Wikipedia nos recuerda, que el ámbito del desarrollo sostenible puede dividirse conceptualmente en tres partes: ambiental, económica y social. Se considera el aspecto social por la relación entre el bienestar social con el medio ambiente y la bonanza económica.
Deben satisfacerse las necesidades de la sociedad como alimentación, ropa, vivienda y trabajo, pues si la pobreza es habitual, el mundo estará encaminado a catástrofes de varios tipos, incluidas las ecológicas. Asimismo, el desarrollo y el bienestar social, están limitados por el nivel tecnológico, los recursos del medio ambiente y la capacidad del medio ambiente para absorber los efectos de la actividad humana.
Ante esta situación, se plantea la posibilidad de mejorar la tecnología y la organización social de forma que el medio ambiente pueda recuperarse al mismo ritmo que es afectado por la actividad humana.
La Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural (UNESCO, 2001) profundiza aún más en el concepto al afirmar que "... la diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos"; Se convierte en "una de las raíces del desarrollo entendido no sólo en términos de crecimiento económico, sino también como un medio para lograr un balance más satisfactorio intelectual, afectivo, moral y espiritual". En esta visión, la diversidad cultural es el cuarto ámbito de la política de desarrollo sostenible.
El Programa considera, que el actual gobierno bajo la dirección del teniente coronel Hugo Chávez debe prestarle más atención al desarrollo sostenible de Venezuela, emprender acciones que le favorezcan con la colaboración de todos los grupos involucrados, sin ideología política comprometida. Proporcionar a los actores involucrados en él más seguridad en sus acciones, desarrollo de programas y proyectos que favorezcan su alcance.
Se comparte plenamente con el criterio, que el objetivo del desarrollo sostenible es definir proyectos viables y reconciliar los aspectos económico, social, y ambiental de las actividades humanas; "tres pilares" que deben tenerse en cuenta por parte de las comunidades, tanto empresas como personas:
• Económico: funcionamiento financiero "clásico", pero también
capacidad para contribuir al desarrollo económico en el ámbito de
creación de empresas de todos los niveles;
• Social: consecuencias sociales de la actividad de la empresa en todos
los niveles: los trabajadores (condiciones de trabajo, nivel salarial,
etc), los proveedores, los clientes, las comunidades locales y la
sociedad en general, necesidades humanas básicas;
• Ambiental: compatibilidad entre la actividad social de la empresa y la preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas. Incluye un análisis de los impactos del desarrollo social de las empresas y de sus productos en términos de flujos, consumo de recursos difícil o lentamente renovables, así como en términos de generación de residuos y emisiones... Este último pilar es necesario para que los otros dos sean estables.
Se recuerda, que los límites de los recursos naturales sugieren tres reglas básicas en relación con los ritmos de desarrollo sostenibles.
1. Ningún recurso renovable deberá utilizarse a un ritmo superior al de su generación.
2. Ningún contaminante deberá producirse a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado o absorbido por el medio ambiente.
3. Ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.
Según algunos autores, estas tres reglas están forzosamente supeditadas a la inexistencia de un crecimiento demográfico.
No hay que olvidar los señalamientos de la declaración de Rio sobre Medio ambiente y Desarrollo, que Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.
De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de aprovechar sus propios recursos según sus propias políticas ambientales y de desarrollo, y la responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los limites de la jurisdicción nacional.
Los Estados deberán cooperar con espíritu de solidaridad mundial para conservar, proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra. En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad que les cabe en la búsqueda internacional del desarrollo sostenible, en vista de las presiones que sus sociedades ejercen en el medio ambiente mundial y de las tecnologías y los recursos financieros de que disponen.
El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema