La conversación de los niños en la edad preescolar

Autor: Lic. Olga Lidia Ramos Galá

Otros conceptos de economía

13-05-2009

El objetivo del artículo es dar a conocer a las educadoras y padres algunos aspectos sobre el desarrollo de la conversación en la Edad Preescolar. Así mismo se refiere a la importancia que tiene todo cuanto rodea al niño y las vivencias del entorno inmediato, para estimular la conversación, tanto en la institución como en el hogar.

También se explican los elementos básicos para el desarrollo de la conversación y el tratamiento que se le dan a estos elementos en los círculos infantiles, en los cuales la familia tiene un papel determinante en su relación hogar-institución, todo ello en beneficio de un correcto proceso educativo del niño de edad preescolar.

LA CONVERSACIÓN

Muchos autores han escrito sobre la importancia del desarrollo de la habilidad de conversar y en especial para los de la Edad Preescolar.

Las relaciones orales del preescolar ocurren de las dos formas posibles: diálogo y monólogo. Los niños sienten la necesidad de expresar verbalmente sus ideas, sus opiniones, sus deseos sus experiencias. Esto exige que se perfeccione y desarrolle la capacidad de los preescolares para conversar o hacer relatos.

La conversación es una de las formas del Lenguaje dialogado, es el intercambio de ideas, opiniones, criterios entre dos ó más sujetos que se trasmiten de esa manera sus pensamientos.

Es un procedimiento muy importante para establecer y mantener buenas relaciones entre los niños y entre estos y las educadoras y demás personas.

Las conversaciones pueden tener temas muy diversos, la familia, los paseos, la naturaleza, los animales, en fin, todo lo que rodea al niño en su contexto inmediato, por lo que los temas que sugiere la educadora deben siempre partir del medio circundante y de las experiencias cercanas de los pequeños.

Los temas sugeridos por la educadora forman parte del contenido d cuarto año de vida y dependerá del objetivo que ella se proponga, por ejemplo, si lo que le interesa es que los niños hablen del trabajo de las personas, la educadora puede realizar un paseo por las áreas del círculo y destacar a un compañero que por las ropas que tiene y los instrumentos con los que trabaja, es el jardinero. Puede iniciar un intercambio verbal entre ella, los niños y el jardinero, procurando que los pequeños hagan preguntas, expresen opiniones, hablen uno después del otro, refiriéndose al tema.

Aquí es importante la libre expresión oral del niño, que puede relatar ó contar cosas relacionadas con el tema, partiendo de sus propias vivencias. Esto no impide que la educadora pueda interrumpir ocasionalmente para hacer aclaraciones, orientar hacia el asunto, etc. La actividad puede concluir con la ayuda de los niños en la labor que realiza el jardinero, dibujar al jardinero, etc, relacionado así con otras actividades.

Como estos pueden crearse situaciones, por ejemplo, a través de una pequeña dramatización por parte de la educadora que se ha puesto hablar sobre el trabajo del médico y de la enfermera en el círculo infantil. En este caso, ella puede incluso coordinar con la enfermera para que participe. De este modo puede simular al entrar al salón que le duele la rodilla, preguntar a los niños que hacer al respecto, para que estos sugieran ideas y expresen sus pensamientos.

Ellos pueden aconsejar, buscar ala enfermera, entonces esta entrará al salón, preguntará que sucede, actuará para resolver el dolor de la rodilla, y sobre esta base la educadora propiciará una rica conversación sobre lo sucedido, el trabajo del médico y la enfermera que permiten aliviar el dolor, etcétera.

Las situaciones de juego pueden utilizarse de igual modo para facilitar una conversación entre los niños sobre la base de loqueé han hecho. No se debe olvidar que la conversación es más rica cuando los niños parten de una experiencia propia, como puede ser una visita al zoológico, que cuando es trasmitida por el adulto y el niño no la conoce.

ALGUNOS TEMAS DE CONVERSACIÓN:

Las conversaciones pueden tener temas muy diversos, la familia, los paseos, la naturaleza, los animales, en fin todo lo que rodea al niño en su contexto inmediato por lo que los temas que sugiere la educadora deben siempre partir del medio circundante y las experiencias cercanas de los pequeños.

En el quinto año de vida, a este contenido se incorpora el de temas propuestos ó sugeridos por los propios niños, es decir, temas libres en los que la educadora les orienta hacia lo que van hacer: ¨´conversar´¨ y ellos proponen sobre que desean conversar. Los niños pueden plantear temas colectivos donde todos opinen, o en una misma actividad sugieren varios temas de acuerdo A los intereses de cada uno, lo importante en todos los casos será que ellos sean capaces reestablecer una conversación coherente, de plantear sus ideas de manera lógicamente ordenada.

La diferenciación entre un tema propuesto por la educadora y los sugeridos por los niños no es radical, y una educadora creadora puede indirectamente sugerir temas que ella considere son importantes tratar y que parta de grupo la elección.

A su vez, la diferencia entre el cuarto y el quinto año radica en que, por la posibilidad de un mayor número de vivencias y un mejor dominio de las habilidades comunicativas se facilita más el usar temas propuestos por los niños en quinto año, pero en el cuarto año hacia el final del curso escolar, es posible introducir estos temas libres si el grupo de niños ha alcanzado el suficiente nivel verbal para llevarlo acabo.

En ambos años de vida podrán utilizarse diversos procedimientos para las conversaciones de estos temas: paseos, dramatizaciones y juegos de roles. La educadora buscará las formas organizativas que ella considere para el logro de estos contenidos, despertando siempre el interés y motivando a los niños de forma lúdicra.

Un aspecto importante en la realización de las conversaciones, ya sean de temas libres o sugeridos, es el no apoyar constantemente la conversación con preguntas. La educadora tiene que enseñar al niño a exponer sus ideas sin esperar la respuesta su vez, el uso de interjecciones ó frases, tales como ¡si! ¡OH! Etc., son estímulos que propician la conversación; sin tener que caer continuamente en las preguntas.

Cuando el niños se pone en contacto con los objetos, éstos constituyen un estimulo que despierta en ellos el interés por conocer lo que les rodea, por apreciar lo bello y cuidar de estos objetos.

Los niños se encuentran a diario con objetos, algunos conocidos y otros no, surgen en ellos las preguntas y los deseos de saber ¿Que es esto?, ¿Cómo es esto?, ¿Cómo y de qué está hecho? Para que sirve todo este contacto con los objetos, con el medio que le rodea van desarrollando su vocabulario e incorporando cada día nuevas palabras a su lenguaje que lo amplia y enriquece.

La educadora fortalece las representaciones que los niños han adquirido durante los paseos y las excursiones.

En el proceso de observación o al describir láminas la educadora completa y amplia con sus planteamientos, las representaciones infantiles; las experiencias de los niños se refleja en las conversaciones.

La educadora orienta la comprensión infantil hacia la relación existente entre los objetos y fenómenos del medio.

Simultáneamente educa una actitud correcta hacia aquellos aspectos sobre los cuales se habla en las conversaciones: interés hacia el medio, actitud hacia el trabajo, amor por la tierra natal.

Cuando conversa, el niño aprende a escuchar y a comprender el lenguaje de los demás, a contener sus deseos de contestar de inmediato.

El niño que habla trabaja mentalmente de forma intensa, púes. Tiene que organizar sus ideas, ordenarlas y expresarlas de forma comprensible, coherente, lógica. Esta actividad encanta a los niños púes a ellos les gustan las personas que hablen , cuentan , narran , y también ser oídos y por quienes los rodean.

ORIENTACIONES A LA FAMILIA

Los miembros de la familia deben ser orientados para que se sensibilicen con el papel que debe desempeñar, y aprovechan todas las posibilidades que la vida ofrece para educar a sus hijos.

Se aplicará a la familia que su contribución es necesaria para que el niño desarrolle sus potencialidades: un lenguaje claro, preciso y bello. De ahí que se enfatizará en el patrón o modelo que todos los que rodean al niño deberán mostrar. Se trabajará con los padres, atendiendo al carácter diferenciado que esta labor exige. Por ejemplo se orientará a la familia acerca de:

• Las particularidades de la edad.
• Las características del lenguaje en estas edades.
• Cómo hablar con los niños.
• Cómo aprovechar todos los momentos de la vida para desarrollar su lenguaje: paseos, excursiones, fiestas, visitas a lugares públicos.
• Cómo ampliar su vocabulario y sobre todo como enseñar las palabras nuevas.
• Qué características deben tener los cuentos, rimas, adivinanzas, poesías y a través de que vías hacerlos llegar al niño.
• Cómo brindar vivencias y aportar experiencias al niño que podrán constituir temas para sus conversaciones.

Es importante que la familia sepa cual es el desarrollo alcanzado por su hijo, cómo puede cómo puede contribuir a lograr niveles superiores, cómo continuar en el hogar lo iniciado en el círculo, y, sobre todo, qué procedimiento emplear.

Las vías que se utilizarán serán ágiles, dinámicas, liberados de toda rigidez, siempre en forma positiva y nunca reflejando las dificultades del niño , entre otras : conversaciones directa con los padres, mensajes, demostración con los niños de actividades, exposición de medios etcétera.

La orientación a la familia deberá ser una acción organizada planificada, como parte de la estrategia del trabajo con la familia que deberá partir del propio diagnóstico y caracterización de los niños. De este modo se posibilitará la acción mancomunada de padres y educadora en la educación del niño.

Finalmente la importancia de la conversación para el desarrollo del pensamiento y del lenguaje consiste en que, durante su desarrollo, el niño se ve obligado a pensar con detenimiento, a no apartarse del tema de la conversación y a expresar sus ideas de forma comprensible.

Bibliografía

(En Simiente (Cuba) año 24, No 1, enero – marzo, 1986, p 39).
MINED: Programa de Educación Preescolar. Editorial Pueblo y Educación, Ciudad de la Habana, 1998.
• Orientaciones metodológicas de Educación Preescolar. Editorial Pueblo y Educación, Ciudad de la Habana, 1998
• Orientaciones metodológicas de 5to año de vida. Educación Preescolar. Editorial Pueblo y Educación, Ciudad de la Habana, 1981.
Martínez Mendoza, F. Lenguaje Oral. Editorial Pueblo y Educación, Ciudad de la Habana, 2004.

Lic. Olga Lidia Ramos Galá

Círculo Infantil Los Zapatitos de Rosa.

isarecarrobasum.upr.edu.cu

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