Las cooperativas como empresas sociales, único instrumento para acabar
con la delincuencia y la pobreza y poner las bases para un futuro de
justicia e igualdad
19-03-2009
El sistema Capitalista se fundamenta en empresas; con el único objetivo
de maximizar los beneficios de las mismas para sus accionistas.
Sin embargo, las empresas sociales tienen como objetivos obtener
beneficios para las personas que entran en contacto con su actividad,
las mismas deben generar utilidades, pero los inversores que la apoyan
no obtienen a corto plazo ningún beneficio material, sino que recuperan
con el tiempo su inversión inicial.
Las empresas sociales no ofrecen caridad, son empresas en todos los
sentidos y deben recuperar sus costos y gastos, al tiempo que obtienen
beneficios de sus operaciones, para devolverles el dinero a sus
inversores y para fomentar proyectos sociales a largo plazo en beneficio
de las personas pobres o a la sociedad en general.
El cooperativismo surge como un intento más humano en el que
trabajadores y consumidores unen sus fuerzas para gestionar una empresa
solidaria en beneficio de todos.
El cooperativismo apareció en respuesta a la explotación de los pobres
por parte de los empresarios avariciosos, por tanto, el cooperativismo
debe estar orientado a ayudar a los pobres o a generar cualquier otro
beneficio social. Sin embargo si cae en manos codiciosas, las
cooperativas pueden llegar a convertirse en sistemas que controlan la
economía en beneficio de una persona o de un grupo, en lugar de ayudar a
la sociedad en general. Cuando una cooperativa pierde de vista sus
objetivos sociales originales, pasa a convertirse, en la práctica, en
una empresa más del sistema capitalista.
Los excedentes obtenidos, vale decir la diferencia entre el precio de
costo y el precio de venta, se distribuyen en proporción a las
operaciones efectuadas y no en proporción al capital invertido. A mayor
gasto, mayor ahorro, esto quiere decir que los servicios de las
cooperativas se deben fundamentar en ofrecerlos a sus miembros al menor
precio posible y así obtener el mayor ahorro en el uso de los mismos.
El cooperativismo es una herramienta que permite a las comunidades y
grupos humanos participar para lograr el bien común. La participación se
da por el trabajo diario y continuo, con la colaboración y la
solidaridad.
La principal característica de una empresa de economía social
-cooperativas, mutualidades, asociaciones, sociedades laborales...- no
es el tipo de actividad al que se dedican sino las técnicas de actuación
que utilizan; es decir, a diferencia de las empresas capitalistas, estas
sociedades se basan en los principios de solidaridad, autonomía y
participación democrática, donde las relaciones entre los socios se
fundan en criterios de igualdad y solidaridad frente a los objetivos
económicos y de aumento de beneficio que priman en las sociedades
capitalistas. Aquí, los trabajadores se convierten en empresarios y su
principal aportación es, precisamente, su propio trabajo.
Valores Cooperativistas
El Cooperativismo como propuesta que busca el bien común de un grupo de
personas que se asocian y se organizan en una empresa para el alcance de
un objetivo, se orienta por los siguientes valores:
• Ayuda Mutua: El grupo que asume una cooperativa mantiene una
interrelación de apoyo, de trabajo individual en función de la meta
común.
• Responsabilidad: Todas las personas que conforman un grupo cooperativo
están pendientes de cumplir siempre el trabajo que les corresponde.
Nunca se permite que el logro del equipo se pare por haber pospuesto
alguna tarea.
• Democracia: La máxima autoridad dentro de un grupo cooperativo es la
reunión en Asamblea de todos sus integrantes. Las decisiones se toman
entre todos.
• Igualdad: Todos los miembros de un grupo cooperativo tienen los mismos
derechos y deberes. La asignación de cargos directivos tiene un fin
cooperativo pero no existen privilegios especiales.
• Equidad: Los cooperativistas se comportan siempre de manera justa y
equitativa, entendiendo que el reconocimiento del trabajo aportado por
cada asociado es la base del buen funcionamiento de una empresa
cooperativa.
• Solidaridad: El cooperativista siempre está dispuesto a dar apoyo a
otras personas. Jamás es indiferente a la injusticia ni, al atropello de
la dignidad humana.
Principios Cooperativistas
Las Cooperativas ponen en práctica sus valores a partir de los
principios básicos del cooperativismo. Principios en los que se asienta
el trabajo de las cooperativas como líneas maestras de su
funcionamiento.
Los principios básicos del cooperativismo están contenidos en el
artículo 2 de la Ley General de Asociaciones Cooperativas.
Estos son:
a) “Funcionar conforme a los principios de libre acceso y adhesión
voluntaria, y en consecuencia, con número ilimitado de asociados.
b) “Funcionar según el principio de control democrático, que comporta la
igualdad en derechos y obligaciones de los asociados, y en consecuencia
a cada asociado le corresponde un solo voto, sea cual fuere su
participación económica”.
c) “No estar sujeta a recursos económicos fijos ni duración
predeterminada”.
d) “Distribuir excedentes entre sus asociados a prorrata de los
servicios recibidos por éstos, de la cooperativa o del trabajo personal
que le hubieren suministrado.” Esto significa que las ganancias de la
cooperativa, siempre que la Asamblea decida que sean repartidas, serán
asignadas según la participación de cada asociado en la generación de
estos excedentes, según el trabajo que haya aportado o la utilización de
sus servicios.
e) “Funcionar de acuerdo con el principio de interés limitado sobre el
capital”. Esto quiere decir, que el reparto del excedente se orienta por
el trabajo aportado por cada uno de los asociados y no por el capital
proporcionado.
f) “Realizar sus actividades económicas mediante el esfuerzo propio y la
ayuda mutua de sus asociados, el provecho inmediato de éstos y el
mediato de la comunidad”.
g) “Funcionar según el principio de neutralidad política y religiosa”.
h) “Fomentar la educación de sus asociados”.
Como hemos visto, el cooperativismo busca desarrollar al HOMBRE, con el
valor de la cooperación, de la igualdad, de la justicia, del respeto y
del trabajo conjunto.
Podríamos decir, que el cooperativismo como empresa social es el lado
bueno del capitalismo salvaje” (la llamada economía con rostro humano o
empresa ética)
Sus miembros deben ser hombres y mujeres educados, porque la educación
es la base para la transformación de los ciudadanos, ya que los
conocimientos adquiridos los llevaran a tener una mayor cultura política
y social para bien común.
Por eso entendemos, que es desde las escuelas donde se deben promover
las enseñanzas del cooperativismo, ya que debemos educar a los niños con
una tendencia social integral para el mañana, una educación basada en
valores, en la creación de empresas sociales que piensen en las personas
por encima de la maximización de los beneficios para los accionistas y
que preserven el medio ambiente, la ciencia, la política y la
espiritualidad
Deseo exhortar a todos los Cooperativistas que debemos tener siempre
presente la esencia de la doctrina original del cooperativismo, que es
formar instituciones basadas en valores y principios que tengan como
objetivos apoyar al ser humano más necesitado y que los beneficios
resultante de una gestión transparente sean para apoyar proyectos en
beneficio de la sociedad y no para una persona o un grupo.
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José Manuel Martínez Almonte
Ofrece servicios de Auditorias, Asesorías
Contables, Impositivas y Financieras a pequeñas y medianas empresas y
esta ubicado en Santiago, Republica Dominicana. Si necesitas más
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Tesorero, Cooperativa Río Grande. INC.
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