Análisis de fragmentos de pensamiento: Goran Therborn.
Cómo domina la clase dominante, según el autor Therborn quien prácticamente se basa en el materialismo histórico, y donde el objeto de estudio son las relaciones sociales y productivas entre las clases sociales, en la cual predomina las relaciones de propiedad donde están caracterizadas por la lucha de los intereses de quienes se benefician y los que no, un pensamiento al estilo del Leviatán de Hobbes.
Sobre el materialismo, se puede referir que dicha teoría explica cómo y por que los seres humanos cambian sus relaciones de producción, así como sus relaciones sociales, siendo que las fuerzas productivas exigen la transición de un modo de producción a otro, debido a las transformaciones continuas de los sistemas.
En ese sentido, cabe referir que los principales modos de producción serían, conceptualmente, el comunismo primitivo, el despotismo oriental, el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo; en donde se enfatiza la concepción de Marx, siendo que el socialismo aludía la etapa que sucedería al modo de producción capitalista, para luego llegar al ideal comunismo pleno.
Se debe enfocar el estudio hacia el poder político, es decir, ¿quién
tiene el poder y cuánto poder tiene? ¿Qué hace ese sujeto con ese poder?
¿Ese poder está destinado a la satisfacción de necesidades individuales
o es de interés colectivo?. Todo estado tiene un carácter de clase y
toda sociedad de clases una clase dominante.
Según el paradigma marxista, en la sociedad se busca identificar las
clases dominantes y sus relaciones sociales, para determinar las
condiciones bajo las cuales pueden ser cambiadas o abolidas. Las clases
son portadoras de determinadas relaciones de producción.
Según el autor, tanto para Marx como para Weber el mercado es
intrínsicamente una estructura de poder, para Weber las clases no son
agentes de ningún mecanismo socioeconómico especifico sino sujetos del
mercado. El poder del Estado se ejerce no de acuerdo a una armonía
funcionalista preestablecida, sino a través de luchas de clases
antagónicas. Dentro de una misma sociedad suelen coexistir varios
modelos de producción diferentes.
No obstante, se infiere que para determinar el carácter del poder
estatal e identificar a la clase dominante es necesario ver cómo se ve
afectada la posición económica, política e ideológica de varias clases,
y no sólo de una.
En esos términos, domina la clase dominante fundamentalmente
reproduciendo las relaciones económicas, políticas e ideológicas de su
dominación. Esta se ejerce a través del Estado, es decir, mediante las
intervenciones o las políticas del Estado y sus correspondientes efectos
en las posiciones de la clase dominante, dentro del campo de la
relaciones de producción, en el aparato y en el sistema ideológico.
En síntesis, de lo expuesto por Therborn, las clases sociales no son
estáticas y siempre están en constante cambio –infiere el dinamismo
social, organizacional, de los sistemas-, en busca de su bienestar, y
son ellas las que hacen que sus gobernantes atiendan sus demandas, esto
queda demostrado al revisar la historia del mundo y en el caso de
Venezuela en particular, siempre ha existido y seguirá existiendo una
lucha de clases por la hegemonía, particularmente del poder y del
dominio de las “masas”.
Al respecto de la eliminación de las clases sociales, se considera,
según las discusiones en clase, que es un escenario no imposible, pero
si poco realista, puesto que presuntamente siempre habrá una clase
dominante y una clase dominada, aunque constitucionalmente todos
tengamos los mismos derechos, y primordialmente se debe a la concepción
jerárquica de conformar el poder y organizar la sociedad, aun con la
política de inclusión y participación ciudadana, en esos niveles,
también se estructuran jerarquías, lo que permite engendrar dominantes y
dominados.
Con respecto a la sustitución del modo de producción capitalista por un
modelo socialista para luego llegar a un ideal comunista, considero que
en el caso de Venezuela esta propuesta está muy lejos de cristalizarse,
debido a que el modo de producción es meramente capitalista, basado en
la renta petrolera, se debe estudiar entonces tal y como lo plantea el
autor un híbrido entre varios modelos que tengan como base el
socialismo, por ejemplo, pero sin olvidar la necesidad de participar en
el juego del mercado, ejemplo enigmático el caso de China, por ejemplo.