La Alianza: fracaso anunciado
09-02-2010
Olivia,
tal vez tengas razón,
la educación mexicana no está agonizando.
El análisis de la tendencia que se va construyendo en educación básica
por las acciones e inacciones gubernamentales, nos obligó a concluir en
artículos anteriores, que la política en esta materia es un desastre.
También aceptamos que el retraimiento del Estado, abre la posibilidad
para que la sociedad participe en la construcción de una “nueva
educación”, aunque rompiendo la visión ingenua, también aceptamos que en
México no existimos como sociedad civil organizada, con capacidad para
influir sobre la agenda gubernamental, el vacío del Estado ha sido
cubierto de manera concertada por el Sindicato Nacional de Trabajadores
de la Educación. Esto implica aceptar, que en realidad la ventana de
oportunidad no es tan amplia, que ganar espacios estratégicos desde la
lógica civil, no será una tarea fácil, aunque por supuesto se reafirma
su urgencia.
Por los comentarios recibidos, focalizaremos los próximos artículos en
dos líneas, las cuales iremos intercalando: la primera girará en torno a
la denuncia pública de las acciones e inacciones de las autoridades
públicas a nivel federal y la segunda, en la configuración de posibles
rutas para la construcción de una sociedad civil con capacidad para
influir en la agenda gubernamental en materia educativa. Este artículo
se enmarca en la primera línea.
Discutiendo en la semana con algunos integrantes del SNTE-Veracruz,
intentábamos construir los alcances de la llamada Alianza por la Calidad
de la Educación. Una ventaja que se tiene actualmente al realizar esta
labor, es que esta política gubernamental puede ser valorada por sus
resultados y ya no sólo por la retórica que la acompañó en su
presentación.
En este sentido partimos de una hipótesis que a través de varios
artículos fundamentaremos: La Alianza por la Calidad de la Educación ha
fracasado como política educativa, pero ha triunfado como estrategia de
posicionamiento político del SNTE.
La información de la “Alianza” es retomada de la página oficial de la
Secretaría de Educación y puede ser consultada en
http://alianza.sep.gob.mx/index_001.php
Uno de los argumentos que esgrimía la SEP y el SNTE para suscribir la
“Alianza”, era que consideraban “impostergable impulsar una
transformación por la calidad de la educación del Sistema Educativo
Nacional”, lamentablemente los resultados apuntan que esto se ha
postergado. Se han impulsado “reformas” pero estas son desarticuladas,
mal diseñadas y su implementación es caótica, entonces si se está
transformando el Sistema Educativo Nacional, pero pasando de un estado
de relativa estabilidad a uno de completa desarticulación, que hace
prever un posible colapso del sistema.
Otra cosa en el que la Alianza no ha cumplido, es en el alcance de su
“objetivo central” que asumía: “propiciar e inducir una amplia
movilización en torno a la educación, a efecto de que la sociedad vigile
y haga suyos los compromisos que reclama la profunda transformación del
sistema educativo nacional”. Si éste era el objetivo de la “Alianza”,
entonces podemos afirmar con todo rigor, que ha sido un fracaso. La
implementación de la “Alianza”, se está dando en espacios denominados
“mesas de negociación”, donde participan la SEP, el SNTE y algunos
“notables”, pero donde el gran ausente es la sociedad. En los próximos
artículos seguiremos con este ejercicio de valoración de la “Alianza”
tomando como insumos sus resultados públicos.
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Oswualdo Antonio González
Maestro en Políticas Públicas Comparadas por la
FLACSO-México.
oswualdoaarrobayahoo.com.mx