El 26 de septiembre de 2006 fue elegido como primer ministro de Japón Shinzo Abe, de 52 años de edad, llegando al poder como presidente del Partido Liberal Demócrata. Fue el primer jefe del gobierno nacido después de la Segunda Guerra Mundial y el más joven de todo el período posbélico. Abe representaba una generación ajena a las vivencias directas de la guerra y, por otro lado, a la maduración de un proceso de derechización del sistema político nipón y de tendencias nacionalistas.
Recibió el apoyo de su predecesor Junichiro Koizumi para reemplazarlo y se declaró continuador de la agenda de reforma estructural iniciada por este, sin embargo existían elementos que los diferenciaban, de Koizumi.
Aunque se propuso dar continuidad a las líneas principales de la reforma económica estructural defendidas por Koizumi, buscó corregir las consecuencias sociales de estas, como las crecientes diferencias entre ricos y pobres. Un ejemplo de ello fue su muy publicitado proyecto de establecer un sistema que canalizaba la concesión de una "segunda oportunidad" a quienes habían fracasado en un empleo determinado o al frente de una empresa.
En su discurso inaugural el 29 de septiembre del 2006, en el Parlamento, Abe explicitó las prioridades fundamentales en las que su gobierno se concentraría:
1. Otorgar alta prioridad al recorte de los gastos públicos para reconstruir las finanzas estatales antes de considerar alzas de impuestos.
2. Establecer un límite a la emisión de bonos del gobierno de no más de 30 billones de yenes para el año fiscal 2007.
3. Instrumentar planes para revitalizar las economías locales y proveer con "segundas oportunidades" a personas en desventajas, con el objetivo de minimizar la brecha entre ricos y pobres.
4. Lograr la aprobación de una reforma educativa que permita la enseñanza del "patriotismo" en las escuelas.
5. Revivir las virtudes tradicionales de Japón y los valores familiares.
6. Hacer de Japón una "nación bella" llena de confianza y orgullo.
7. Mejorar las relaciones con China y Corea del Sur.
8. Incrementar el gasto del presupuesto en un 30,5% para inversiones de tecnología de misiles.
Sin embargo muchas de estas reformas que quería aplicar Abe, no se pudieron materializar pues su mandato duró solamente un año, debido a su renuncia el 12 de septiembre de 2007, después de que perdiera popularidad por escándalos y corrupción en su gobierno. En su lugar fue electo Yasuo Fakuda perteneciente al Partido Liberal Demócrata.
La Organización Mundial del Comercio, en un informe divulgado a finales de enero del 2007, consideró que en la ligera recuperación japonesa había contribuido tanto la demanda externa como la interna, y que la sostenibilidad de ella dependía, en cierta medida, de factores externos tales como el ritmo de crecimiento de la economía mundial y los precios del petróleo. No obstante reconoció que la situación económica y la competitividad habían mejorado desde el 2005, al tiempo que se había avanzado en las reformas de ciertos sectores claves como el de la energía y los servicios.
Debido a que la situación económica había tenido cierta mejoría, en la reunión de política monetaria efectuada los días 20 y 21 de febrero, el Banco Central de Japón tomó la decisión de subir los tipos de interés de un 0,25% a un 0,50%, la mayor tasa en siete años. La votación contó con el apoyo de la mayoría del comité de política monetaria, ocho a favor y uno en contra.
El gobernador de organismo emisor había declarado que las condiciones económicas eran apropiadas para efectuar una subida en la tasa de interés, anunciando además que esta entidad adaptarías las subidas graduales de las tasas según el ritmo de la economía.
El 1 de octubre del 2007, se le dio cumplimiento a una de las medidas planeadas con anterioridad por Koizumi, privatizándose la Oficina de Correos Postal de Japón. No obstante el cambio no afectó a servicios como las encomiendas de seguros y servicios bancarios. Tampoco hubo alteraciones en las tarifas postales ni en los principales servicios, inclusive en el correo internacional.
Con la privatización, la institución pública pasó a ser un grupo privado de cinco empresas. El nuevo grupo llamado JP Group, fue formado por una empresa holding y cuatro subsidiarias de las cuales dos se encargarían de los servicios de correo y las demás asumirían los servicios bancarios y las aseguradoras. La nueva empresa contó con un cuadro de empleados de más de 24 000 personas y se convirtió el mayor grupo empresarial del país.
En cuanto a algunos indicadores positivos de la economía en general, hay que señalar que la exportación de vehículos creció en el primer semestre del 2007 en un 8,9% con respecto a igual etapa del año anterior, suponiendo la mayor cifra experimentada por este indicador en los últimos 20 años.
Sin embargo a partir de noviembre del 2007 la economía japonesa empezó a verse afectada por la crisis financiera internacional. En ese mismo mes el Banco Central nipón en su informe mensual, anunció por primera vez en tres años una desaceleración en el crecimiento económico.
Se produjo un decrecimiento de los indicadores fundamentales de la economía nacional, que entró en recesión en el año 2008. Los problemas comienzan a profundizarse, y se registra una contracción consecutiva en el crecimiento del PIB durante los últimos trimestres de ese año; todo ello debido a la desaceleración económica internacional y sus efectos negativos sobre la demanda global.
La producción industrial nipona y las exportaciones se vieron afectadas por la desaceleración de la demanda en EE.UU. y de otras áreas importantes como Europa. El incremento del precio del petróleo y de las materias primas afectaron una vez más los beneficios de las pequeñas y medianas empresas japonesas, repercutiendo en el salario y la confianza del consumidor.
Ernesché Rodríguez Asien - rodriguezasienarrobayahoo.es
Profesor-Investigador
Universidad de la Habana
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