Educación para una una sexualidad responsable en los jóvenes cubanos

Autor: Tania del Sol Pérez y Antonio Armando Rodríguez Pérez

Otros conceptos de economía

31-10-2011

La educación sexual no sólo va dirigida a propiciar específicamente instrucción y educación de índole biológico, sino que tiene el fin de enseñarles el papel que les corresponde dentro de la estructura de la pareja, la familia y la sociedad, según su género y como miembros activos de la sociedad, para que puedan vivir una sexualidad libre, placentera, responsable y feliz con un enfoque humanístico, que engrane lo personal dentro de los contextos sociales, culturales y científicos. Esto llevó a la búsqueda creadora de los autores para proponer un sistema de actividades para desarrollar una sexualidad responsable en los jóvenes.

Introducción

A lo largo de los siglos, y aún a pesar de las grandes transformaciones que ha venido experimentando la civilización humana en su devenir histórico, la sexualidad ha sido formada tradicionalmente en la cultura del no, de las prohibiciones, la represión, el miedo, el silencio, los sermones moralizantes y la incomunicación.

Estas formas de intervención, además de no propiciar la autorregulación consciente del sujeto en la toma de decisiones, matizan esta esfera de la personalidad con una connotación negativa que impide el pleno disfrute espiritual de una sexualidad sana y feliz.

Formar la personalidad del hombre, adecuada a la sociedad en que vive, es una responsabilidad que asume cada maestro o profesor, educando a los jóvenes para el trabajo y la vida en colectivo, desarrollando sus capacidades intelectuales, físicas y morales, transmitiendo conocimientos y desarrollando sentimientos, principios y valores éticos, preparándolos para la vida, el amor, y una sexualidad sana, placentera y responsable, que les permita la constitución de una familia sólida y enriquecedora espiritualmente.

El primer derecho de todo ser humano de vivir su sexualidad de forma plena y responsable solo se alcanza si esta se educa atendiendo a sus necesidades y aspiraciones particulares.

La educación es la preparación del ser humano para la vida, pues prepara a nuestros niños, adolescentes y jóvenes para el trabajo, cultiva su inteligencia, su desarrollo, su sentimiento, forma convicciones; sin embargo no se puede olvidar que este individuo amará, sostendrá relaciones sexuales, constituirá una familia y procreará hijos. Por tanto, es imprescindible prepararlo para el amor y la sexualidad para que desarrolle relaciones sexuales responsables.

La educación se encuentra en constante perfeccionamiento y transformaciones, con el encargo de trasmitir a las futuras generaciones las experiencias acumuladas en el proceso de desarrollo de la sociedad, de ahí su carácter eminentemente social, pretendiendo la educación integral de los individuos.

Para que todos los miembros del colectivo pedagógico realicen con eficiencia esta importante labor, deben conocer profundamente a cada estudiante, esto significa dominar su nivel de desarrollo y sus potencialidades, en toda su dimensión y fuerza, incluyendo sus sentimientos, sus orientaciones valorativas hacia esferas fundamentales de la vida como la sexualidad.

Se asume en este trabajo, el concepto de sexualidad y sexualidad responsable dado por González Hernández, A:

“Sexualidad es la dimensión de la personalidad que se construye y expresa desde el nacimiento y a lo largo de toda la vida a través del conjunto de representaciones, conceptos, pensamientos, emociones, necesidades, sentimientos, actitudes, integración de varias potencialidades del ser humano”.

“Sexualidad responsable es aquella donde el individuo es capaz de tomar decisiones y asumir sus consecuencias, sobre la base de conocimientos y valores donde el contexto social es de gran importancia“.

“La educación sexual es una educación para la sexualidad, entendida esta como las expresiones afectivas, ideológicas, éticas y filosóficas, vinculadas y derivadas del hecho biológico del sexo”.

Breve esbozo histórico de la evolución de la sexualidad.

Una interrogante bien controvertida en todo el mundo es ¿por qué estudiar la sexualidad? La explicación radica en que su aprendizaje pertrecha al sujeto de conocimientos que le son de gran utilidad en la vida cotidiana por sus múltiples aplicaciones prácticas, ya que puede evitar la aparición de problemas sexuales y contribuir al mejoramiento de la educación de niños, adolescentes y jóvenes, además permite solucionar con mayor eficacia dificultades que pueden aparecer a lo largo de la vida del ser humano como las disfunciones sexuales, esterilidad, infecciones de transmisión sexual, fobias, ansiedad, autovaloración, confianza, entre otras.

Sin embargo, la importancia principal del estudio de la sexualidad radica en que favorece los vínculos interpersonales, contribuyendo así a incrementar el grado de intimidad y satisfacción sexual del individuo, lo que a juicio del autor influye positivamente en la calidad de vida del ser humano.

Se impone entonces el estudio de algunos de los antecedentes del pasado y presente histórico, encontrándose descripciones de conductas y actitudes sexuales con anterioridad al año 1000 AC, que consideraban a la mujer como una pertenencia del hombre, utilizada con fines placenteros y reproductivos, en las que prostitución y el sexo eran algo cotidiano.

En el siglo XX las investigaciones sobre la temática abordada se realizan de forma más objetiva, destacándose los estudios realizados por científicos de la talla de Albert Moll, Magnus Hirsh-feld, Iwan Bloh, Havelock Ellis y las teorías de Sigmund Freud.

Entre los años 1920 y 1940, al término de la primera guerra mundial, se producen en Europa y los Estados Unidos grandes transformaciones sociales, facilitando la libertad social y económica de la mujer; esto favorece la desinhibición del sexo, acompañado de cambios en la moda, el baile y la literatura.

“La sexualidad es la fuerza primigenia que motiva a todos los actos del ser humano”. 6

Al respecto Abreu, O. y otros (1997) en su obra dedicada al curso de formación de profesores de ciencias, consideran a Gregorio Marañón como el creador del movimiento sexológico en España y los Estados Unidos, y destacan los trabajos de Kinsey, Masters y Jonson. Estos últimos estimaban que para comprender las complejidades de la sexualidad humana, es necesario aprender anatomía, fisiología y adentrarse en las características psicológicas y sociales del ser humano.

En la década de los 60 se inicia una revolución sexual en la que prevalecieron conversaciones más francas relacionadas con el tema; el feminismo fue visto con una óptica más moderna, al igual que la vida en común bajo el mismo techo como etapa previa al matrimonio; la legislación del aborto en 1973; los homosexuales dejan de ser considerados enfermos mentales, entre otras muchas expresiones que se desarrollaron en este contexto histórico, lo que demuestra que las teorías y prácticas sexuales varían con el decursar del tiempo y el lugar. Durante esa misma década se producía en Cuba la lucha político-ideológica que condujo a priorizar la educación y la preparación para la vida sexual de niños, adolescentes y jóvenes, al instaurarse principios, leyes y reglamentos que crearon las condiciones que facilitaron el progreso necesario en la relación con la sexualidad, lo que aparece avalado en el artículo de la Constitución de la República de Cuba.

Labor de la familla en la educación sexual.

La familia ocupa las posiciones claves en la lucha por el desarrollo del hombre nuevo, en ella se forma la personalidad en su tono general, el carácter de los intereses y las habilidades para las relaciones mutuas. A diferencia de las instituciones educativas, la familia puede influir en todos los aspectos de la personalidad en el curso de la vida de las personas.

La familia es el grupo más importante de cualquier sociedad, el lugar donde se inicia la formación de la personalidad y donde los afectos están más comprometidos con las interrelaciones entre sus miembros.

El proceso normal de formación de la personalidad presupone que los adolescentes se adapten a la complicadísima red de relaciones sociales a través de la familia como peculiar modelo simplificado de sociedad, con una vida emocional más intensa en comparación con la de otros grupos sociales, con un sistema de poder entre sus miembros y con una singular atmósfera que beneficia al máximo la educación de sus hijos.

La familia tiene deberes que le son propios en medida mucho mayor que cualquier institución educativa; por eso es importante que se conozcan aspectos principales y los procesos que tienen lugar en la misma: es un componente de la estructura de la sociedad, como tal se encuentra condicionada por el sistema económico y el período histórico social cultural en el cual se desarrolla, es un grupo que funciona como tal en forma sistemática, que puede ser influido en su interconexión con la sociedad, tiene una comunicación cara a cara, que implica una interacción afectiva y diferenciada entre sus miembros, debe estar integrada al menos por dos personas, que conviven en una vivienda o parte de ella, durante un tiempo prolongado igual o mayor de un año, compartan o no sus recursos o servicios.

La familia, por constituir la célula básica de la sociedad, debe cumplir determinadas funciones:

Biológico-social: Expresa la reproducción biológica planificada de la familia, su sexualidad, su fecundidad, etc.

Económica: Comprende satisfacción de las necesidades materiales y de consumo de sus miembros, la creación de condiciones de vida y la distribución de roles para las tareas del hogar.

La división del trabajo marca las actividades que cada uno ha de desarrollar y aporta más ventajas que problemas para la familia; de común acuerdo se debe llegar al reparto de tareas delimitándolas con toda claridad.

Espiritual-cultural: Comprende la educación emocional de los hijos, los padres y los adultos que la forman, es decir, formar y desarrollar la capacidad de reconocer sus propios sentimientos y los de los demás, aprender a motivarse y manejar adecuadamente las relaciones que se sostienen con los demás y con uno mismo; la satisfacción de las necesidades afectivas de sus miembros, cuyas necesidades básicas son: afecto, seguridad, independencia, autoconfianza, aceptación de su individualidad y autoridad, y la transmisión de valores sociales, éticos y estéticos de nuestra cultura, que pueden ser positivos o negativos de acuerdo con su significación social.

La acción educativa de la familia es decisiva en la formación física, moral, laboral y social de cada uno de sus hijos. La estabilidad del núcleo, la cantidad de adultos que intervienen en la educación de los hijos, la forma en que la familia participa en la vida de la comunidad y en que se incorpora a las actividades sociales y políticas, es determinante en la formación de actitudes y sentimientos de los que en ella se educan.

El tipo de relaciones que establece el adolescente con lo que le rodea es fundamental para su adecuado y estable desarrollo emocional. Tener buenas relaciones con ellos no implica hacer concesiones, todo lo contrario, se requiere de un trato gentil y respetuoso, pero firme.

Es necesario que padres y profesores comprendan que se requiere entonces de un nuevo nivel de comunicación, con ellos no valen las formas bruscas y autoritarias, como tampoco el “dejar hacer”.

Tal como se educan a las generaciones del futuro para su desempeño exitoso en las variadas facetas de la vida, es imprescindible prepararlas también para la sexualidad, con vista a que esta se convierta en un elemento capaz de ennoblecer la personalidad, y que los educandos se encuentren posibilitados de establecer relaciones enriquecedoras con el otro sexo y con la pareja adecuadamente seleccionada para formar una familia venturosa que a su vez influya beneficiosamente sobre la sociedad en su conjunto.

Por esta razón las cuestiones relativas a la vida sexual se vinculan de forma estrecha a los problemas de la salud del hombre, y el logro de una adecuada salud sexual constituye uno de los requisitos indispensables para el total bienestar físico, psíquico y social del individuo. Se requiere un acercamiento basado en la real comprensión de las nuevas posibilidades del adolescente, saber qué piensa, qué le interesa, que le afecta, con quiénes se reúne, todo esto sin hacerlo sentir vigilado.

¿Qué lugar corresponde a la educación sexual en la educación integral de las generaciones del futuro?

Teniendo en cuenta que la sexualidad constituye una expresión de la personalidad, consideramos que la educación sexual es una dirección de labor educativa, en interdependencia con la educación político-ideológica, moral, estética, intelectual, patriótico- militar, entre otras.

En ocasiones sucede que padres, maestros y profesores se cuestionan si resulta conveniente o no, brindar educación sexual a sus hijos y jóvenes. En tales casos no se percatan de que siempre y en cada momento están influyendo, aunque no se lo propongan, sobre el desarrollo de la sexualidad. Por ejemplo, antes de nacer se crea la expectativa familiar en cuanto a su sexo y a la forma en que será criado, sin pretender ofrecer un cuadro crítico de la realidad y mucho menos adoptar una posición alarmista sin fundamentos.

En este sentido es importante dejar claro el hecho de que la educación sexual no es responsable de uno o varios factores sociales tomados aisladamente, sino de toda la sociedad, de un sistema de influencias educativas conformados fundamentalmente por la familia, las instituciones educacionales, las organizaciones políticas y los organismos e instituciones del Estado cubano.

La educación familiar y la escolar no se sustituyen una a la otra. La escuela no puede ni debe sustituir la función educativa de la familia, pero tiene el encargo social de dirigir y organizar científicamente el proceso de educación sexual, desempeña en consecuencia un papel rector.

La educación sexual no puede limitarse a lo instructivo, ni a realizar de un modo absoluto la transmisión de conocimientos aunque es indispensable que los educandos asimilen los hechos, conceptos e ideas de carácter científico acerca de la biología sexual y de las cuestiones morales y espirituales vinculadas con la sexualidad, esto no es suficiente con vistas a prepararlos activamente en dicha esfera.

Resulta imprescindible que la educación sexual se encamine básicamente a la formación de normas y valores morales, de sentimientos y necesidades que se conviertan en impulsores internos de la conducta y que determinen el desarrollo de modos de actuación acorde con las exigencias de la sociedad; por otra parte la educación sexual debe dirigirse hacia la formación de sentimientos de responsabilidad del individuo respecto a su comportamiento sexual, lo cual se logra en la medida en que este sea preparado de manera sistemática durante su vida.

Solo cuando se pertreche a niños y jóvenes de sólidos conocimientos, propiciando al mismo tiempo la asimilación de valores y principios morales adecuados, se podrá garantizar que actúen conscientes del alcance de su conducta, valorando la certeza de esta; que se orienten de acuerdo con la ética propia de la sociedad; que sean capaces, en fin de cuentas, de autorregular su vida sexual y autodeterminarse.

La educación de la sexualidad con responsabilidad desde una visión ética humanista.

En la actualidad la formación del ser humano impone el desarrollo de una pedagogía humanista sustentada en bases axiológicas que contribuya a la formación de un hombre con posibilidad para el reencuentro con su verdadera esencia, que lo conciba como un sujeto capaz de participar activamente en la toma de decisiones vinculadas a la transformación del contexto.

El ejercicio de esta pedagogía requiere la jerarquización de aquellos valores que refuerzan lo específicamente moral de la esencia humana, como puede ser el amor a la justicia social, la solidaridad, la honestidad, la responsabilidad, la honradez, la sinceridad, la libertad, la equidad, la incondicionalidad, entre otros.

Así pues, al analizar los derechos sexuales desde una perspectiva ética, se presentan interrogantes como: ¿qué se adquiere y qué se hereda en la vida sexual?, ¿cuáles son las diferencias reales entre el hombre y la mujer? y ¿cuáles son las contradicciones que estas situaciones generan?

“La sexualidad constituye sin lugar a dudas, un importante desafío para todos los que, desde la perspectiva de la educación integral, persiguen un mejoramiento de la calidad de vida y el perfeccionamiento de los modos de actuación en torno a la vida sexual y reproductiva, en las parejas y en las familias”.

Los resultados de esta labor educativa, cuando más, logran un individuo informado, pero esto no indica que esta información se traduzca en una conducta sexualmente responsable.

Por ello, para lograr resultados en las estrategias dirigidas a los adolescentes es necesario fortalecer el comportamiento sexual responsable, donde un componente fundamental es el dominio sobre cómo protegerse en las relaciones sexuales. Además, es necesario considerar cuáles otros elementos les permiten a los adolescentes desarrollar la capacidad para tomar decisiones responsables y elegir las alternativas que los ayudarán, cada vez más, a lograr bienestar físico, mental y social, y que las acciones resulten eficaces en materia de salud sexual y reproductiva.

Un aspecto muy importante a considerar para disminuir los riesgos en la salud sexual y reproductiva de los adolescentes, sería lograr la participación efectiva de ellos en el diseño, planificación, monitoreo, y desde una forma integral, en todos los escenarios donde se desarrollan las acciones dirigidas a la salud del adolescente, incluidas en los programas de salud.

Esto podría contribuir a implantar en ellos un comportamiento sexual responsable, donde un componente fundamental es el dominio sobre cómo protegerse en las relaciones sexuales.

Los hallazgos encontrados en los trabajos revisados permiten hacer algunas reflexiones, en primer lugar puede señalarse que los adolescentes piensan y actúan en su vida sexual condicionados por el contexto social, aunque el proceso de iniciación y mantenimiento de las relaciones sexuales se ven influenciadas por sus características personales, el ambiente familiar y las relaciones de pareja.

La educación sexual debe formar parte de las acciones de los programas y proyectos que sustenten el desarrollo humano.

La estrategia cubana de desarrollo, que sitúa a los seres humanos sin ningún tipo de discriminación en el centro de sus objetivos y que impulsa las políticas sociales y económicas como elementos inseparables del mismo proceso, ha sido la visión que fundamenta al Programa Nacional de Educación Sexual, que al mismo tiempo, desde su especificidad, le aporta nuevos elementos y la enriquece en su implementación.

Para Barnett la educación de la sexualidad es una responsabilidad de todos, pero los adolescentes pueden pensar que son demasiado jóvenes o inexpertos sexualmente para contraer las ITS.

“La vida sexual es fuente de placer y de felicidad, pero también es fuente de grandes dificultades y de infelicidad, todo depende de cómo sepamos aplicarla y cómo ayudemos a nuestros hijos, a nuestros jóvenes a prepararse para la vida, para el matrimonio, para el éxito del amor.”

Esta reflexión acerca de una importante etapa de la vida, de la cual muchos se olvidan, apunta a la necesidad de saber qué hacer, cómo educar a los adolescentes en ese momento tan difícil de su desarrollo en el que ya no son tan “niños” pero tampoco son adultos.

Como se ha señalado, la sexualidad humana debe comprenderse en su carácter multidimensional.

Desde la dimensión social, se encomienda a la escuela la formación integral de la personalidad de los escolares y, como parte de ella, la formación de un sistema de conocimientos, de motivaciones y orientaciones de valor, que contribuyan precisamente a conformar la dimensión personológica de la sexualidad.

El fin último de la educación integral es la formación multifacética y plena de la personalidad del ser humano y su preparación para enfrentar los retos de la vida moderna; por tanto, es imposible ignorar el papel fundamental que desempeña la educación sexual en dicho proceso.

En este sentido, la institución educacional debe dar continuidad a la influencia socializadora iniciada en la familia sobre la esfera psico-sexual de la personalidad de los niños y adolescentes, y no puede cumplir esta encomienda a espaldas o desvinculada de los hogares de sus jóvenes, porque muchas veces las conductas de estos son el reflejo de su situación familiar específica.

En la escuela, a través de las actividades educativas y de la vida escolar en su conjunto, los jóvenes amplían sus relaciones humanas y enriquecen sus vivencias personales, por lo que deben recibir los conocimientos científicos sobre el tema de la sexualidad y formar orientaciones de valor en esta esfera para que aprendan a regular su comportamiento en correspondencia con los valores sociales generales.

Las actividades que se realizan fuera del espacio escolar y lejos de la influencia de los padres abren al adolescente un círculo mayor de relaciones donde tienen la posibilidad de manifestar las normas morales aprendidas, por lo que debe encontrarse preparado para autorregular su comportamiento y conducirse con fundamento en estas actividades.

La responsabilidad está compartida entre la escuela y la familia.

La escuela tiene las condiciones necesarias para llevar adelante este complejo encargo social de continuar la formación de la esfera psico-sexual de la personalidad de los adolescentes, al contar con profesionales preparados y posibilidades de actualizarse en estos temas para desempeñar esta labor educativa.

La educación de la sexualidad no puede verse aislada de la enseñanza general que recibe el estudiante ni de su preparación para la vida, esta debe incidir sobre la formación psico-sexual de los jóvenes desde la clase, en las actividades educativas extradocentes y extraescolares, a través de numerosos aspectos de la organización escolar, e incluso, a través del sistema de relaciones entre profesores y jóvenes. Por ende, la acción educativa de la escuela descansa tanto en los contenidos expresados en el currículo como en el llamado currículo oculto, el cual se asocia con los numerosos contenidos implícitos en la comunicación, las normas que se manifiestan en la organización escolar, las relaciones interpersonales y el modelo de comportamiento de todos los factores que están involucrados en el proceso educativo.

El papel del maestro como agente en la educación sexual de los jóvenes es fundamental pero a la vez muy complejo, ya que debe actuar sobre la esfera psico-sexual de la personalidad de sus escolares, sin tener encargada explícitamente esta tarea educativa desde una asignatura o actividad en particular.

El sistema de actividades educativas que él organiza y conduce, así como las relaciones que él regula durante su realización, también influyen indirectamente en la educación de la sexualidad de sus jóvenes.

En este encargo, la escuela debe apoyarse además en el médico escolar, o en el médico de la familia o área de la salud donde esté ubicada.

El vínculo con otras instituciones culturales de la localidad también puede contribuir en este empeño.

En la medida en que la escuela se convierta en el centro cultural más importante de la comunidad, se darán las condiciones para su plena participación en la educación sexual de los niños y adolescentes de su enclave.

En la actualidad la formación del ser humano impone el desarrollo de una pedagogía humanista sustentada en bases axiológicas que contribuya a la formación de un hombre con posibilidad para el reencuentro con su verdadera esencia, que lo conciba como un sujeto capaz de participar activamente en la toma de decisiones vinculadas a la transformación del contexto.

El ejercicio de esta pedagogía requiere la jerarquización de aquellos valores que refuerzan lo específicamente moral de la esencia humana, como pueden ser la solidaridad, la justicia social, la honestidad, la laboriosidad, la responsabilidad, la honradez, entre otros.

Así pues al analizar los derechos sexuales desde una perspectiva ética se presentan interrogantes como:

• ¿Qué se adquiere y qué se hereda en la vida sexual?

• ¿Cuáles son las diferencias reales entre el hombre y la mujer?

• ¿Cuáles son las contradicciones que estas situaciones generan?

A las dudas e incertidumbre que muchos han tenido y poseen sobre el particular se unen los criterios encontrados, y a veces totalmente contrapuestos, entre determinados individuos o grupos, igualmente convencidos, de la veracidad de sus respectivas escalas de valores.

Es evidente que la formación de valores se produce mediante el vínculo de los componentes cognitivo, afectivo y conductual, sin desconocer el volitivo.

El conocimiento como simple comprensión de la realidad cuando se convierte en reflexión personalizada incluye lo afectivo y, por tanto, contribuye a la formación del valor, y a su vez las vivencias afectivas que el sujeto experimenta, contribuyen a formar el conocimiento.

Conclusiones

El sistema de actividades para desarrollar una sexualidad responsable en los jóvenes fue elaborado a partir de un enfoque profesional alternativo y participativo caracterizado por el diálogo, el debate, las reflexiones y la comunicación abierta, utilizando procedimientos distintivos de la actividad pedagógica e investigativa y se tuvo como aspecto fundamental los intereses de estos jóvenes en correspondencia con la edad de los mismos, presenta carácter preventivo y su realización permite desarrollar las actividades en un marco docente o fuera del mismo, consideramos que la práctica correcta de la sexualidad es una responsabilidad no solo de la familia, sino también de los docentes: estos pueden contribuir a la salud de los jóvenes demostrando que con una correcta educación sexual se hace la vida más placentera y útil.

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Anexo 1

“Sistema de actividades para desarrollar una sexualidad responsable en los jóvenes”.

Se propone un sistema de actividades para desarrollar una sexualidad responsable en los jóvenes”.

Han resultado muy útiles las reflexiones acerca de la estructura de la actividad presentadas por Josefina López Hurtado quien considera que para que en la actividad se cumpla la unidad de la acción y la operación deben respetarse las tres etapas de la actividad: “…orientación, ejecución, y control; la orientación debe preceder a la ejecución, y el control se realiza, tanto en la orientación como en la ejecución”.

La orientación:

Es la encargada de garantizar la comprensión de los jóvenes acerca de todo lo que se debe hacer en el desarrollo. Constituye un momento fundamental en la dirección de esta etapa por el profesor al crear una disposición positiva de los jóvenes hacia la actividad, logrando su motivación e interés.

La ejecución:

Se produce el desarrollo de las acciones que garantizan la participación y el éxito de los jóvenes, se establecen relaciones y una buena comunicación entre ellos, lo que facilita el desarrollo de los procesos cognoscitivos, afectivos y motivacionales, estos aplican lo orientado durante la etapa anterior, para la ejecución correcta de la tarea de una forma consciente y racional.

El control:

Permite comprobar la efectividad de los procedimientos empleados y de los productos obtenidos para, de acuerdo con ello, realizar los apuntes y correcciones requeridas. Es importante tener en cuenta que junto al desarrollo intelectual avanza el desarrollo de intereses, por lo que se debe atender también a este componente de la formación psicológica.

Plan temático que se abordará en las actividades.

Sexo y sexualidad, el amor como base para de las relaciones interpersonales, la comunicación afectiva y las relaciones sexuales, la sexualidad y la formación de valores, salud sexual y reproductiva, métodos anticonceptivos, prácticas de sexo seguro, el embarazo precoz y no deseado, causas y consecuencias, cómo evitarlo, infecciones de transmisión sexual. ITS/SIDA, la estabilidad familiar.

ACTIVIDAD 1

Título: “Hablemos de educación sexual”.

Objetivo: Contribuir al desarrollo de conocimientos para que sean capaces de asumir una actitud responsable ante la sexualidad.

Tiempo de duración: 45 min.

Espacio: turno de Debate y Reflexión.

Ejecutores: enfermera y profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: Sexo y sexualidad.

Material: conferencia sobre el tema en soporte de papel.

Descripción: Con antelación suficiente el profesor coordina con la enfermera del centro para que ofrezca a los jóvenes una conferencia, en la cual debe enfatizar en la temática anterior.

Una semana antes de ejecutar la actividad se orienta a los jóvenes que en la biblioteca escolar se desarrollará una conferencia por parte de la enfermera para la cual deben traer inquietudes relacionadas con el tema, además anotarán sus dudas en el cuaderno de sistematización para ser debatidas posteriormente entre todos. Esto permitirá motivarlos hacia la búsqueda de nueva información.

Para dar inicio a la conferencia la enfermera anotará en la pizarra la frase “educación sexual” y pedirá a los jóvenes que expresen diferentes ideas sobre la misma, ella anotará los elementos que aporten los jóvenes y a partir de ellos comenzará la conferencia.

Una vez finalizada la misma ella aplica la técnica del P.N.I de forma tal que los jóvenes puedan plantear todo lo que les resultó positivo, negativo e interesante y preguntar las dudas que poseen al respecto.

Para el cierre de la actividad se pide a los jóvenes que argumenten el siguiente planteamiento:

“Educación Sexual es el proceso que potencia el ser humano para el encuentro placentero, feliz y responsable con la sexualidad, en correspondencia con sus necesidades y las de nuestra sociedad, garantizando el protagonismo y la capacidad de elegir los límites personales de la sexualidad, así como el respeto a las demás personas con las cuales se relaciona”.

Se tomará en acta todos los planteamientos realizados. No interesa el nombre, sino su responsabilidad actual en relación con el tema.

Bibliografía a consultar:

• Álvarez, C. La educación sexual en Cuba. Publicación del Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual. La Habana. 1987.

• Castellanos Simons, B y otros. Sexualidad humana. La Habana: Editorial Científico-Técnica. 1983.

ACTIVIDAD 2

Título: “Hablemos de sexo seguro.”

Objetivo: Contribuir al desarrollo de conocimientos para que sean capaces de asumir una actitud responsable ante la sexualidad.

Tiempo de duración: 45 min.

Espacio: turno de Debate y Reflexión.

Ejecutores: médico de la familia y profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: Prácticas de sexo seguro.

Material: conferencia sobre el tema en soporte digital.

Descripción: Con antelación suficiente el profesor coordina con el médico de la familia para que ofrezca a los jóvenes una conferencia en la cual debe enfatizar en la temática anterior.

Una semana antes de ejecutar la actividad, se orienta a los jóvenes, que en el laboratorio uno de computación se desarrollará una conferencia por parte del médico de la familia para la cual deben traer inquietudes relacionadas con el tema.

Además anotarán sus dudas en el cuaderno de sistematización para ser debatidas posteriormente entre todos, esto permitirá motivar a los jóvenes hacia la búsqueda de nueva información.

Para dar inicio a la conferencia el médico anotará en la pizarra la frase “sexo seguro” para que los jóvenes expresen diferentes ideas sobre la misma, él anotará en la pizarra los elementos que aporten los jóvenes y a partir de ellos comenzará la conferencia.

Una vez finalizada la misma, él aplica la técnica del P.N.I de forma tal que los jóvenes puedan plantear todo lo que les resultó positivo, negativo e interesante, además tienen la posibilidad de preguntar sobre las dudas que poseen al respecto.

Para el cierre de la actividad se pide a los jóvenes que realicen en soporte digital una composición sobre lo tratado con un título sugerente de su propia autoría, comunicándoles que las mejores quedarán expuestas en un mural para su divulgación.

Bibliografía a consultar:

• Castellanos Simons, B y otros. Sexualidad humana. La Habana: Editorial Científico-Técnica. 1983.

• Castellanos Simons, B y otros. Hacia una sexualidad responsable y feliz: para maestros y maestras. Parte I. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1997.

ACTIVIDAD 3

Título: ¿Cómo lograr vínculos afectivos mediante una mejor comunicación?

Objetivo: Valorar la necesidad de la reflexión y la autocrítica como base para el fortalecimiento de las relaciones interpersonales, la comunicación afectiva y las relaciones sexuales.

Tiempo de duración: 45 min.

Espacio: turno de Debate y Reflexión.

Ejecutores: psicólogo y profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: El amor como base de las relaciones interpersonales, la comunicación afectiva y las relaciones sexuales.

Materiales: conferencias sobre el tema en soporte de papel y tarjetas.

Descripción: La orientación de esta actividad se realizará en los diez minutos previos al inicio de la docencia, teniendo en cuenta que se realizará en dos semanas.

En días anteriores se orientará dirigirse al centro de orientación de la comunidad en dúos y profundizar en cualquier arista de la temática que se plantea, para lo cual podrán entrevistar al especialista encargado del tema, previa coordinación del Profesor General Integral (PGI), situando en su cuaderno de sistematización los resultados del estudio realizado.

Para dar inicio a la actividad, el (PGI) pide al psicólogo que se refiera a aspectos esenciales vinculados al tema, así como con las principales cuestiones situadas en el buzón.

Los jóvenes a partir del estudio realizado y la intervención del psicólogo, elaboran las razones esenciales que determinan la necesidad de la autocrítica y la reflexión para lograr la comunicación afectiva en las relaciones interpersonales y la educación sexual, posteriormente se propondrá a cada dúo que exponga las principales reflexiones expuestas, precisando y analizando las ideas fundamentales.

El PGI coloca en los puestos de trabajo algunas tarjetas en las que se presentan los principios para lograr una comunicación afectiva, que cita McDowell, J. (1988) en su libro “El secreto de amar y de ser amado”. Estos son:aprenda a transigir, trate de comprender, evite leer la mente de los demás, espere el momento oportuno, dé una respuesta para demostrar que está escuchando, afirme el valor, la dignidad y el mérito de su compañero, familia o pareja., sea positivo y alentador, practique la confidencialidad, sea sincero, comparta sus sentimientos, entre otros.

Seguidamente se ofrecen dos dramatizados que representan uno de los principios, para que los jóvenes identifiquen con cuál se corresponden y hagan una valoración del modo en que se expresan.

Dramatizado 1. Primera semana

La incidencia tiene lugar en el departamento de servicios del IPI “Pedro Maria Rodríguez”, donde se efectúa el desarrollo del tema político. Después de varias horas de debate, irrumpe un estudiante con la camisa por fuera y zapatos sucios, el cual expresa en alta voz: -“¡Profesor!, tengo que irme pues tengo que resolver un problemita en el gao”. Como respuesta, todos lo miran en el más completo silencio.

Dramatizado 2. Segunda semana

En un consultorio del médico de familia de la comunidad se encuentra el doctor examinando a un paciente, la puerta se encontraba cerrada, aparecen dos jóvenes de 1er. Año del IPI “Pedro Maria Rodríguez”, uno de ellos va a tocar a la misma pero el otro se lo impide diciéndole: -“Esperemos a que la enfermera nos llame, no molestemos la labor del médico”.

Se convoca a los jóvenes a la reflexión a partir de lo observado, exponiendo sus propias conclusiones. Después de este análisis cada uno realizará la selección del principio, o los principios que a su juicio afectan más su comunicación y fundamentará las razones.

Para el cierre de la actividad se orienta que elaboren un diálogo, a partir de experiencias de la vida cotidiana, para dramatizar cada uno de los principios en dos formas diferentes: uno que represente lo correcto y el otro lo contrario, para escenificarlo en el chequeo de emulación del mes.

Bibliografía a consultar:

• Abreu, Suárez G. Para la vida: un reto de comunicación. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1992.

• Fernández, G., A.M. y otros. Comunicación educativa. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 2002.

ACTIVIDAD 4

Título:”Aprendiendo a ser responsables.”

Objetivo: Valorar el nivel de responsabilidad de los jóvenes ante la sexualidad con el fin de regular su comportamiento en esta esfera de la vida.

Tiempo de duración: 45 min.

Espacio: turno Debate y Reflexión.

Ejecutor: profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: Sexo y sexualidad.

Materiales: enciclopedia Encarta y diccionario ilustrado de la lengua española.

Descripción: El profesor orienta una actividad previa que consiste en fichar los conceptos de responsabilidad, sexo y sexualidad por las diferentes bibliografías que se sugieren. En el encuentro concebido a este efecto se revisa la tarea, facilitando las posibilidades de comunicación e intercambio al organizar la actividad en cinco equipos de seis jóvenes cada uno, seleccionándose uno de ellos como responsable

Orientación de la actividad: consultar los conceptos fichados de responsabilidad, sexo y sexualidad, enumerar las características fundamentales de cada uno de ellos, elaborar un esquema donde relacionen estos tres conceptos, establecer las semejanzas y diferencias que se aprecian entre los conceptos sexo y sexualidad.

Se procede a revisar la actividad de forma colectiva comparando los esquemas propuestos y debatiendo los aspectos que más promuevan el interés de los jóvenes respecto a los conceptos, y estimulando a los equipos con participaciones más destacadas.

En una segunda parte de la actividad se les orienta a los equipos ya formados el siguiente cuestionario, para lo cual el responsable de cada uno estará preparado previamente al poseer tarjetas con los conceptos: salud sexual, sexo seguro, salud reproductiva, sexo protegido, planificación familiar, métodos anticonceptivos, infecciones de transmisión sexual

Cuestionario: ¿Cómo podemos ser responsables ante nuestra sexualidad? ¿Qué es la salud sexual? ¿Qué es salud reproductiva? ¿Qué es la planificación familiar? ¿Cuál es la edad adecuada para iniciar las relaciones sexuales? ¿Por qué? ¿Qué son las ITS/SIDA? ¿Qué es sexo seguro?

¿Qué es sexo protegido? ¿Qué son los métodos anticonceptivos? ¿Cuál o cuáles son los más efectivos y por qué?

Se les ofrece un tiempo prudencial para que realicen la actividad y se someten a debate colectivo las respuestas.

Después de esta acción se les informa que con este nuevo conocimiento que poseen, se elaborará un plan de acciones educativas, mediante el cual se van a regir ellos para que puedan auto valorar su compromiso para con su salud sexual y la de las demás personas con las que puedan tener relaciones sexuales ocasionales o formar parejas estables.

Mediante la técnica de la lluvia de ideas, se fueron tomando en consideración los aportes hechos por los equipos, arribándose a conclusiones y recomendaciones.

Bibliografía a consultar:

• Castellanos Simons, B y otros. Sexualidad humana. La Habana: Editorial Científico-Técnica. 1983.

• Castellanos Simons, B y otros. Hacia una sexualidad responsable y feliz: para maestros y maestras. Parte I. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1997.

ACTIVIDAD 5

Título: ¿Soy responsable en el sexo?

Objetivo: Contribuir a la formación de valores, conocimientos y conductas para que sean capaces de asumir una actitud responsable ante la sexualidad.

Tiempo de duración: 1 hora.

Espacio: casas de estudio.

Ejecutor: profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: La sexualidad y la formación de valores.

Material: papel.

Descripción: La orientación de esta actividad se realizará en los diez minutos previos al inicio de la docencia.

Días antes, se orientará por parte del PGI la división por equipos teniendo en cuenta las casas de estudio, seleccionando un jefe de equipo.

Cada equipo debe discutir las preguntas: ¿Somos responsables en nuestras prácticas sexuales? ¿Por qué? ¿Qué conductas debe un joven para alcanzar una sexualidad responsable?

Las respuestas se escribirán de forma colectiva por los jóvenes en sus equipos en las casas de estudio, en una hoja que el profesor le entregó previamente.

En el turno de Reflexión y Debate cada equipo expondrá las razones fundamentales que les permitirá concluir si son responsables o no en sus prácticas sexuales, acto que puede realizar cada jefe de equipo o un estudiante que se defina por los integrantes de los equipos.

Esta actividad es muy importante desarrollarla con un espíritu crítico y promoviendo el sentido de la autocrítica, para que ellos por sí solos sean capaces de valorar sus comportamientos individuales.

En el marco reducido de los equipos pueden formarse criterios desfavorables que podrán someterse a críticas y corregirse determinadas posiciones inadecuadas respecto a la responsabilidad sexual.

Al final el profesor realiza un resumen en el pizarrón con las ideas que en el orden práctico les permiten a los jóvenes manifestarse responsables sexualmente, con el objetivo de incorporarlas a sus modos de actuación.

Bibliografía a consultar:

• Castellanos Simons, B y otros. Sexualidad humana. La Habana: Editorial Científico-Técnica. 1983.

• Castellanos Simons, B y otros. Hacia una sexualidad responsable y feliz: para maestros y maestras. Parte I. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1997.

ACTIVIDAD 6.

Título: “Amor y responsabilidad”.

Objetivo: Valorar actitudes positivas y negativas de los jóvenes ante la sexualidad responsable.

Tiempo de duración: 1hora.

Espacio: casas de estudio

Ejecutor: profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: La sexualidad y la formación de valores.

Materiales: hojas de papel, cartulina y lápices de colores.

Descripción: El profesor pide a sus jóvenes que realicen una revisión bibliográfica sobre los diferentes temas trabajados en actividades anteriores.

Les indica que visiten entidades médicas, consulten libros y materiales publicados en Internet o situados en las bibliotecas escolares y públicas, también entrevisten a especialistas, para lo cual deben reunirse en dos equipos y elaborar una guía que les oriente el camino a seguir, en esta debe referir los temas en los que todavía presentan dificultades.

Una vez recopilada toda la información establecen reflexiones y debates para finalmente, resumir el contenido. En el espacio de un turno formativo el profesor comunica al colectivo que aplicarán los resultados de su investigación en la realización de un “Barómetro de valores sexuales”.

Para el desarrollo de esta técnica se ofrecen las siguientes propuestas acerca de la sexualidad responsable:

§ Ser promiscuos conduce a una conducta sexual desordenada con cambios frecuentes de pareja.

§ La actividad sexual es una expresión conductual de la personalidad individual.

§ La sexualidad es una importante dimensión psicológica de la personalidad que determina y condiciona el desarrollo evolutivo del ser humano.

§ El uso del condón, los abrazos, caricias, besos, masturbación, masajes, estimulación con la boca y frotación cuerpo contra cuerpo son, prácticas de sexo seguro.

§ Comportamiento sexual responsable significa asumir una conducta y un estilo de vida responsable en las relaciones de pareja, para ello se necesita de un sistema de conocimientos y valores humanos.

§ El amor no es una manifestación negativa sino la capacidad que tiene el ser humano de experimentar el deseo sexual, la excitación, y el orgasmo.

El profesor entrega las propuestas por equipos, escritas en tarjetas.

Cada equipo se reúne y busca elementos a favor y en contra de cada una de ellas, luego emiten ante el grupo sus criterios valorativos sobre los planteamientos, lo que propiciará que se clarifiquen sus ideas.

Para el cierre de la actividad el profesor aclara dudas y resalta las actitudes positivas y negativas de cada uno de los jóvenes ante la sexualidad responsable.

Bibliografía a consultar:

• COJAF. Fundamentos básicos de la educación sexual. Sexualidad y afectividad.

• Colectivo de autores. Vivir nuestra sexualidad y prevenir el VIH/SIDA. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 2004.

ACTIVIDAD 7.

Título:” Uso y manejo del condón”.

Objetivo: Contribuir a prevenir y controlar las enfermedades de transmisión sexual.

Tiempo de duración: 45 min.

Espacio: turno Debate y Reflexión.

Ejecutor: profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: Métodos anticonceptivos.

Materiales: hojas de papel, plumones, condones y cartulina.

Descripción: El profesor pedirá a los jóvenes que hagan una lista de los motivos por los cuales ellos no usan condón durante las relaciones sexuales, para lo cual se organizará la actividad en pequeños grupos. Mientras realizan la lista, el profesor escribirá los siguientes títulos en grandes hojas de papel: conocimiento, sentimientos, razones físicas, razones culturales, falta de recursos económicos, otros.

El monitor pedirá que los demás jóvenes lean sus motivos, posteriormente preguntará: ¿Qué se puede aprender de estas ideas? ¿Cuándo y por qué se usa el condón? ¿Qué otras cosas pueden hacerse para alentar un mayor uso del condón en tus compañeros? Se arribará a conclusiones y recomendaciones.

Segunda parte de la actividad: El profesor debe utilizar toda su habilidad al crear un clima de distensión y confianza, puesto que los grupos docentes son mixtos, al estar integrados por hombres y mujeres y algunos jóvenes pueden sentir vergüenza durante la actividad, de ser necesario se trabajará con el grupo separado por sexos. Se le ofrece un condón a cada estudiante, pidiéndoles que: verifiquen que no haya pasado la fecha de caducidad y que lo saquen del empaque. Se les alienta a estirar y jugar con el condón, ofreciéndoles a todos unos minutos para conversar con su compañero de mesa acerca de lo que sienten al manejarlo.

Después de retroalimentar los comentarios de las personas de todo el grupo, demostramos cómo colocar el condón, por ejemplo en un modelo de pene, un pepino o un plátano. Pida a los participantes que hagan lo mismo.

Alentamos la discusión sobre lo que fue difícil y lo que podría ayudarles a usar el condón con su(s) pareja(s) sexual(es).

La forma correcta:

Escribir cada paso para poner el condón, utilizando una tarjeta por caso. Ofrecer las tarjetas a distintos jóvenes del grupo, pidiéndoles que coloquen la suya en el orden correcto sobre una hoja de papel grande, con sus tarjetas mirando hacia el frente. Pedir al grupo que discutan el orden correcto y finalmente se promoverá un debate por un estudiante preparado al efecto para explicar la importancia del uso adecuado del condón para mantener la salud.

Bibliografía a consultar:

• Castellanos Simons, B y otros. Sexualidad humana. La Habana: Editorial Científico-Técnica.1983.

• Castellanos Simons, B y otros. Hacia una sexualidad responsable y feliz: para maestros y maestras. Parte I. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1997.

ACTIVIDAD 8

Título: “Conductas de riesgo”.

Objetivo: Valorar actitudes positivas y negativas de los jóvenes ante conductas de riesgo.

Tiempo de duración: 45 min.

Espacio: turno Debate y Reflexión.

Ejecutores: profesor general integral y médico de la familia.

Participantes: jóvenes.

Temáticas: Embarazo precoz y no deseados. Causas y consecuencias, cómo evitarlos.

Material: conferencia sobre el tema en soporte de papel.

Descripción: Con antelación el profesor coordina con el médico de la familia para realizar un taller en el cual debe enfatizar en las temáticas anteriores.

Una semana antes de ejecutar la actividad se orienta a los jóvenes que en la biblioteca escolar se desarrollará un taller por parte del médico de la familia para la cual deben traer inquietudes relacionadas con el tema, además anotarán sus dudas en el cuaderno de sistematización para ser debatidas posteriormente entre todos.

Esto permitirá a los jóvenes motivarlos hacia la búsqueda de nueva información.

Se hará énfasis en que: en las conductas de riesgo intervienen factores culturales y socioeconómicos más que la propia edad se detectarán los factores de riesgo que influyen en la posibilidad de embarazo precoz y no deseado así como en enfermedades de transmisión sexual. (Debate)

Se preguntará de forma clara y abierta por la actividad sexual, su inicio, la utilización de métodos anticonceptivos y la promiscuidad sexual.

Se debate sobre la condición sexual heterosexual, homosexual y bisexual. Se explica que esta puede ser cambiante en esta época y, a pesar de que haya una tendencia, ésta se manifestará en la edad adulta.

Se recomienda potenciar la visión saludable y global de la sexualidad, acompañando en la toma de decisiones sobre sus sentimientos y relaciones, hacer partícipes a los padres y compañeros(as), instruirse en el uso y la necesidad de anticonceptivos y visitas periódicas a ginecología en mujeres sexualmente activas.

Una vez finalizado el taller el médico aplica la técnica del P.N.I de forma tal que los jóvenes puedan plantear todo lo que les resultó positivo, negativo e interesante.

Se tomará en acta todos los planteamientos realizados. No interesa el nombre, sino su responsabilidad actual en relación con el tema.

Bibliografía a consultar:

• Issler, Juan R. Dr. “Embarazo en la adolescencia”. Revista de Postgrado de la Cátedra VIa Medicina No 107, Agosto 3, 2001.

• Krauskopt, D. Familia y adolescencia, en: Adolescencia y juventud: aportes, 1999.

ACTIVIDAD 9

Título: Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

Objetivo: Conocer las ITS más frecuentes, sus síntomas generales y medidas preventivas.

Tiempo de duración: 45 min.

Espacio: turno de Debate y Reflexión.

Ejecutores: profesor general integral y promotor de salud.

Participantes: jóvenes.

Temáticas: Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).Características principales.

Materiales: papel, lápiz, plumones, imágenes digitales sobre la temática.

Descripción: Esta actividad se realizará en el laboratorio de computación.

A través de una “lluvia de ideas” se recogerán las ITS que conocen los jóvenes .Esta lista será completada por el facilitador donde posteriormente trabajará en describir los principales síntomas de las ITS que conocen y explicará aquellas ITS que no conocen.

Para lograr una mayor identificación de los jóvenes que es el éxito de esta actividad, se proyectará en las computadoras una serie de imágenes referentes al tema y, paralelamente, difundir la grabación que comprende las explicaciones de las imágenes que se están proyectando.

Una vez concluida la proyección se pide a los jóvenes explicar las diferentes vistas y explicaciones, que permitan generar discusión y reflexión relacionadas con su sexualidad.

Bibliografía a consultar:

• Colectivo de autores. Vivir nuestra sexualidad y prevenir el VIH/SIDA. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 2004.

• Torres, M. y López A. ¿Quieres saber sobre ITS/VIH/SIDA?100 preguntas y respuestas. La Habana: Ministerio de Educación. 2004.

ACTIVIDAD 10

Título: Información básica sobre VIH/SIDA.

Objetivo: Brindar información básica y actualizada sobre el VIH/SIDA.

Tiempo de duración: 1 hora.

Espacio: actividades extradocentes.

Ejecutores: profesor general integral y medico de la familia.

Participantes: jóvenes.

Temáticas: VIH/SIDA.

Materiales: Hojas de papel, lápiz, plumones, video promoción VIH/SIDA.

Descripción: Con antelación el profesor coordina con el médico de la familia para que ofrezca a los jóvenes una conferencia en la cual debe enfatizar en la temática anterior.

Una semana antes de ejecutar la actividad, se orienta a los jóvenes, que el médico de la familia desarrollará una conferencia para la cual deben traer inquietudes relacionadas con el tema.

La actividad consiste en proyectar un video con la temática: “A partir de ahora “.

Se solicita a los jóvenes prestar atención al contenido del video ya que, posteriormente, se procederá a su análisis y discusión, que consiste en pedirle a los jóvenes que respondan a algunas preguntas que el médico plantee como:

1-¿Qué observan en el video?

2-¿Qué parte del contenido del video les ha llamado más la atención y por qué?

3-¿Qué mensaje nos brinda el video?

Para dar inicio a la actividad el PGI anotará en la pizarra las respuestas más acertadas, así como los elementos que aporten los jóvenes que sean de su interés y a partir de ellas comienza el médico a impartir la conferencia.

Para el cierre de la actividad se pide a los jóvenes que realicen una composición sobre lo tratado con un título sugerente de su propia autoría, comunicándoles que las mejores quedaran expuestas en el mural de la sexualidad del aula para su posterior divulgación por la escuela.

Bibliografía a consultar:

• Colectivo de autores. Vivir nuestra sexualidad y prevenir el VIH/SIDA. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 2004.

• Torres, M. y López A.¿Quieres saber sobre ITS/VIH/SIDA?100 preguntas y respuestas. La Habana: Ministerio de Educación. 2004.

ACTIVIDAD 11

Título:” Selección de la pareja.”

Objetivo: Contribuir al desarrollo de la vida en familia y en el matrimonio sobre la base del amor y la comprensión mutua que les permita crear una actitud responsable en la sexualidad.

Tiempo de duración: 1h

Espacio: actividades extradocentes.

Ejecutor: profesor general integral.

Participantes: jóvenes.

Temática: Estabilidad de la familia.

Materiales: tarjetas y hojas.

Descripción: Se inicia la actividad dividiendo al grupo en tres equipos. Posteriormente se les realizarán las siguientes interrogantes: ¿Consideras necesaria la etapa de noviazgo? ¿Por qué? ¿Qué le aconsejarías a una pareja que decidió contraer matrimonio después de 10 días de relación, alegando que se quieren mucho y desean estar juntos? Se les dará a los jóvenes un tiempo prolongado para que realicen la actividad consultando la bibliografía orientada. Luego se procederá a la comunicación por parte de los equipos y a la valoración de cada respuesta, por lo que cada equipo cruzará la información, lo cual posibilitará mayor dinámica y protagonismo en la actividad.

Se constatará si fue cumplido el objetivo, realizándose interrogantes, las cuales se dejarán a consideración del PGI dicha actividad.

Bibliografía a consultar:

• Castro Alegret, Pedro. ¿Cómo implementar la educación de la sexualidad en la escuela? Curso Pedagogía 12/ 2001.

• Castro Espín M. y otros. Crecer en la adolescencia. CENESEX. La Habana. 1995.

MsC. Tania del Sol Pérez - taniadsarrobaucp.vc.rimed.cu

Profesora Asistente. Master en Educación Superior. Profesora de la Universidad en Ciencias Pedagógicas “Félix Varela”. Jefa del Departamento Docente de la carrera de Economía. Cuba.

Coautor: MsC. Antonio Armando Rodríguez Pérez

Profesor: Asistente. Master en Ciencias de la Construcción. Profesor de la Universidad en Ciencias Pedagógicas “Félix Varela”. Imparte las asignaturas de Formación Pedagógicas en el Departamento de Economía de la UCP Félix Varela de Villa Clara. Cuba.

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