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Las contribuciones en México y las tecnologías de información

En este artículo se analizan algunos aspectos de las tecnologías de información y de los sistemas de información que impactarán la forma de recaudación en nuestro país. La fiscalización total en México se dará a raíz de los cambios radicales en materia tecnológica ya que el fisco tendrá información total de los movimientos en cuentas bancarias y todo tipo de transacciones realizadas por Internet.

Es sin duda un tema interesante pensar en el cómo van a influir las tecnologías de información con los métodos de fiscalización en nuestro país, entendiendo que fiscalización es el proceso mediante el cual el gobierno federal, estatal y municipal obtiene recursos que son aportados por los mexicanos y que son destinados al gasto público.

El artículo 31 fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos menciona lo siguiente: “Es obligación de los mexicanos, contribuir para los gastos públicos, así de la Federación como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”. Esta disposición ha estado vigente desde 1917, en la cual el gobierno en su carácter de ente recaudador se encarga de recibir los recursos necesarios para destinarlos a los gastos públicos del país. Entre las contribuciones que conocemos se encuentran: los impuestos, las aportaciones de seguridad social, las contribuciones de mejoras, y los derechos.

Ha sido materia de estudio y de legislaciones especiales la “evasión fiscal”, en donde muchos nos hemos dado cuenta que aún son muchos los mexicanos que no se encuentran contribuyendo a los gastos públicos de la manera que marcan las leyes, y en el mejor de los casos se trata de personas que aún no cuentan con su registro federal de contribuyentes.

Las continuas reformas fiscales que nuestro país ha experimentado año con año en las últimas décadas, siempre han sido destinadas a los contribuyentes cautivos, es decir, a aquellas personas físicas o morales que actualmente cuentan con su Registro Federal de Contribuyentes y que cumplen con sus obligaciones fiscales normalmente. Los incrementos de impuestos siempre van dirigidos a incrementar la carga de los contribuyentes cautivos, sin tomar muchas veces en cuenta que existen muchas personas que deberían ser contribuyentes y aún no lo son. No se trata de inculpar a nadie en este tipo de situaciones ya que obviamente nuestro esquema tributario es tan complicado que las personas que actualmente no tributan debiendo hacerlo, ven un perjuicio muy alto no sólo en pagar sus impuestos sino en buscar a algún especialista que se encargue de hacerles el trabajo necesario para el cálculo del mismo, luego entonces, el costo de tributar resulta muy alto y por ende las personas exigen las opciones más cómodas.

Hoy en día muchas transacciones de las empresas se manejan de manera electrónica, y la tendencia a nivel mundial indica que las transacciones en papel van a desaparecer, esto es, como la los negocios van a realizarse 100% de manera electrónica vamos a desaparecer los procesos en donde intervenga cualquier tipo de documentación física, aún no hemos llegado a ese nivel en nuestro país, sin embargo, no descartemos que en algunos años estos comentarios se vean firmemente respaldados.

Podría ser que se manejaran en el país tarjetas inteligentes para todos los habitantes de la población y eso sería “fiscalización total” ya que el gobierno tendría acceso a la información de transferencias bancarias, gastos y todo tipo de operaciones que realicen todos los habitantes de país, claro es que aún todos los habitantes no contamos con una tarjeta inteligente bancaria, no obstante, en Europa ya es uno de los medios más conocidos para realizar operaciones.

Todo indica que las fuentes de información que tendrá el gobierno serán cada vez mayores y mejores, ya que los sistemas de información como ya lo hemos visto están revolucionando nuestra forma de vida.

Las tecnologías de información en general

La información ha evolucionado y ha revolucionado nuestra forma de vivir haciendo que los cambios que antes tardaban años hoy sólo es cuestión de días y hasta de unos pocos minutos. El internet es uno de los pilares de la era de la información que hoy en día forma parte de nuestras empresas, organizaciones o negocios. Nos hemos percatado de la gran pelea que ejercen los mercados por obtener la supremacía en los negocios, logrando que muchas empresas se esfuercen por desarrollar estrategias de cambio impresionantes pero que sin la información con la que cuentan hoy en día no sería posible este tipo de ventajas competitivas.

Quizás más de alguna vez nos hemos preguntado ¿cómo será nuestra empresa en 10 o 15 años? ¿Como la empresa será transformada en la siguiente década por la tecnología de información? El internet ha transformado en gran medida la forma en que actualmente trabajamos ya que una gran parte de nuestras actividades las realizamos detrás de una computadora, además “es la tecnología que hasta ahora ha roto los récords de penetración en el mercado, ya que le tomó sólo cuatro años llegar a 50 millones de usuarios. Comparativamente hablando, la PC tardó 16 años en llegar a esa cantidad de gente, el televisor 13 años, la radio 38 y el teléfono 65 años. Lo relevante de la internet es que para finales de 1999 el número de usuarios en el ámbito mundial sobrepasó los 200 millones y se estima que para el año 2003 la cifra se duplique y llegue a más de 500 millones de usuarios de los cuales el 44% estará en Estados Unidos” (1). No cabe la menor duda que estamos en la era de la comunicación, en donde las perspectivas son reales de que se desarrolle activamente el comercio electrónico.

En las tecnologías Web, hoy se habla de Internet, Extranet e Intranet, términos que están cambiando ahora las reglas de juego. El internet implica la realización de negocios con el mundo a través de la relación entre los clientes. El Extranet llega a negocios con negocios e implica a clientes y proveedores. Mientras el intranet implica a empresas con empleados.

El internet en general debe estar orientado a apoyar las estrategias empresariales, mismas que dependen de factores internos y externos en la organización. Los factores externos se refieren al mercado, esto es, qué tanta conectividad existe, qué está haciendo actualmente la competencia y de qué tecnología poseen nuestros clientes; mientras que los factores internos a analizar se encuentra la capacidad que tiene la empresa y sus sistemas de información. De la eficiencia de la información en la organización dependerá los costos que puedan ser ahorrados.

Es ahí donde se sugiere pensar en una reingeniería de los procesos operativos, directivos y de apoyo, los cuales deben permitir integrar los recursos de información, mismos que facilitarán la toma de decisiones.

El comercio electrónico en México está adelantado al resto de América Latina por unos 8 o 9 meses, sin embargo, comparado con Estados Unidos lleva ocho años de atraso, lo que indica que nos queda aún un camino muy largo por transitar.

En México, son cuatro los factores que inhiben el crecimiento del e-commerce:

a) Marco regulatorio.

b) Cultura “electrónica” de oferta y demanda

c) Seguridad y privacidad de la información

d) Instrumentos para realizar el pago electrónico. (2)

El mercado en México requiere de capacitación y esto conlleva a un reto que vinculan estrechamente con las universidades, ya que son instituciones que deben diseñar programas de estudio, crear nuevos carreras, maestrías acordes con la forma de hacer negocios actualmente.

Vivimos una época en la que el asombro está quedando en la historia, todo lo extraordinario se está volviendo normal para los ojos de todos, nosotros mismos nos desesperamos cuando nuestra computadora tarda más de tres segundos en procesar la información, siendo que hace no muchos años ese proceso tardaba semanas.

Ahora vemos mercancías que saben a dónde quieren ir, bodegas que se reordenan automáticamente (hacen pedidos cuando hay poca mercancía), mercancías que notan que nadie las compra, y sugiere bajar (o subir) el precio, automóviles que conversan con las garitas de pago y preguntan directrices para llegar a un cierto sitio en determinada ciudad, agentes que “viajan mi recorrido de vacaciones” antes que yo, y me traen información interesante, agentes que conocen mi perfil de interese y qué idiomas leo y viajan por la red coleccionando artículos y videos que me interesen, equipo complejo que recuerda cuándo debe dársele mantenimiento, licencias de manejo que me avisa que están próximas a expira, edificios y puentes que avisan que están sobrecargados próximos a fallar, vivimos en la era en que la tecnología de información y los sistemas de información están ocupando un lugar importante y trascendente (3).

En general, como lo dice Luis Merino Villagrasa (2002) el tercer milenio será el milenio de las máquinas. Por primera, vez, las máquinas estarán interesadas en que se comuniquen no sólo con seres humanos sino con otras máquinas. El ser humano podrá interaccionar con ellas, a través de un agente (otro programa) que conocerá las limitaciones del ser humano (baja velocidad de procesamiento, limitada memoria, con fallas, con olvido, con tendencias a almacenar una cosa y recordar otra) y trata de modelar a este “receptor imperfecto” (el ser humano) a fin de introducirle suficiente información a pesar de lo estrecho del canal (12).

El ambiente tributario del gobierno mexicano y las tecnologías de información

El gobierno de un país cada día se vuelve más complejo. No sólo por el crecimiento demográfico, sino por todos los fenómenos que representan presiones que no pueden ignorar los que rigen los destinos de una sociedad organizada. También se presenta como un fenómeno cíclico la crisis económica, la cual esta condicionada a múltiples variables dependientes, incluso de carácter internacional. Constantemente tienen que introducirse correcciones económicas que afectan las normas en materia tributaria. Antes existía el principio de anualidad, esto es que las leyes en materia tributaria eran modificadas cada año, lo cual era un elemento de seguridad para los gobernados, pero hoy en día las leyes fiscales se pueden modificar en unos meses. Esto muchas veces ocasiona que disminuyan los inversionistas debido a la incertidumbre jurídica que pueda existir en materia fiscal, regularmente la inversión extranjera es la más sensible a estos cambios, ya que nuestro país genera una imagen de inestabilidad fiscal.

A todo lo anterior deben añadirse los conflictos políticos derivados de una democracia en germen en la que no llega a entenderse, mucho menos la hemos visto en práctica. En este ambiente, el gobernado, se resiste a apoyar las decisiones de quienes establecen sus deberes tributarios a menos que le convenza de sus bondades. Cuando el gobernado ve disminuida su retribución o las utilidades de su negocio, soportar el pago de un cargo adicional al costo de una mercancía o de un servicio, no es fácil de entender, especialmente cuando no se ven traducidas esas aportaciones en obras públicas que le favorezcan directamente. Por ende, la carga tributaria es algo que el gobernado no puede entender, esta situación se ve intensificada por el complejo y para la mayoría indescifrable conjunto de normas tributarias. En efecto, muchos ordenamientos de distinta jerarquía, expedidos en fechas diferentes, que presentan cambios constantes, lo que implica abrogaciones y derogaciones de las disposiciones, pretenden regular una situación fiscal concreta. Justificar, o al menos explicar las obligaciones fiscales dentro de ese panorama no es una labor sencilla. No obstante, la misma es inaplazable ya que la vida moderna no puede prescindir de ellas, y su adecuada comprensión debe ser la base de un sistema equilibrado en el que la justicia y la equidad rijan simultáneamente las cargas y los gastos.

En este clima de cambios constantes surge paralelamente la tecnología de información donde nuestro gobierno mexicano ha comenzado a entrar aunque a pasos muy lentos. La vida de hoy exige rapidez en la información y sin duda alguna, los cambios constantes en las legislaciones fiscales exige al gobierno informar de las mismas a los contribuyentes de una manera rápida y expedita.

La legislación tributaria como no lo enmarca nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos tiene como cámara de origen a la cámara de diputados y como cámara revisora a la cámara de senadores, en el congreso de la unión es donde nacen nuestras leyes fiscales. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público es el órgano encargado de recaudar las contribuciones en materia federal, y a nivel estatal las encargadas son las secretarías de finanzas en cada una de las entidades federativas.

Nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 31 fracción IV de la menciona lo siguiente: “Es obligación de los mexicanos, contribuir para los gastos públicos, así de la Federación como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”. Del mismo modo el Código Fiscal de la Federación en su artículo primero señala: “Las personas físicas y las morales están obligadas a contribuir para los gastos públicos conforme a las leyes fiscales respectivas”. Los mexicanos estamos obligados a contribuir a los gastos públicos mediante el pago de contribuciones, como los son los impuestos, las aportaciones de seguridad social, contribuciones de mejoras y derechos. Aunque estos principios tiendan a permanecer en el tiempo la forma de fiscalizar cambiará sustancialmente.

En materia de contribuciones pues, nuestro gobierno deberá estar preparado para efectuar legislaciones en materia de transacciones efectuadas por internet, o que estén involucradas en las telecomunicaciones, ya que la tendencia indica que el uso del papel en las transacciones que efectúan las empresas está tendiendo a desaparecer, este es un proceso que ha comenzado en nuestro país y que a comparación de los Estados Unidos de América vamos retrasados por años, sin embargo, nuestro país está efectuando sus primeros pasos en esta materia, ya que vemos que muchas de las operaciones en las empresas se efectúan mediante el uso de computadoras y de software adaptados a las empresas.

Cambios radicales en la forma de fiscalización

Como lo menciona Ramón Chomina (1999), el primer y más importante cambio que puede producir una tecnología de información es el cambio de mentalidad en todos aquellos que lo utilizan. El segundo es la necesidad de capacitación para usar esas tecnologías y la promoción jerárquica de quienes lo usan. El tercero, el aumento exponencial de la información ofrecida. El cuarto, la posibilidad de tomar mejores decisiones. El quinto, la posibilidad de congestionarse por el exceso de información requerida. El sexto, la dependencia cada vez mayor de los archivos electrónicos. El séptimo, la posibilidad de colapsos por caídas parciales de tramos de la red. El octavo, la integración de subsistemas informáticos de distintas dependencias El noveno es que todos están informados de todo, es decir, se democratiza la información. El décimo consiste en que los sectores no gubernamentales también tienen acceso a muchas áreas de la administración pública (4).

El límite de las oportunidades que tiene el gobierno será la imaginación y la creatividad de los encargados del área de sistemas de las diferentes secretarías, dependencias, departamentos y organismos. Hay muchas áreas que deben ser mejoradas, específicamente la intercomunicación de las dependencias. La cuenta pública, los directorios y funciones de diversos servidores públicos, y esencialmente en el ámbito tributario serán cada vez más las bases de datos a las que tendrán acceso los contribuyentes para agilizar el pago de sus contribuciones. Sin embargo, el cambio es un proceso que puede ser más o menos dinámico, ya que hoy vemos que existe información diversa fluyendo continuamente del gobierno a la red. En materia fiscal contamos ahora con páginas en internet donde el Sistema de Administración Tributaria (SAT) pone a disposición de los contribuyentes software para realizar sus pagos provisionales e impuesto anual a través de internet, así como software que los contribuyentes pueden utilizar para presentar sus declaraciones informativas como son:

  • Declaración informativa de clientes y provedores
  • Declaración informativa de donativos
  • Declaración informativa de sueldos y salarios
  • Declaración informativa de crédito al salario
  • Declaración informativa de pagos y retenciones, etc.

Este es un avance importante en materia tecnológica ya que día con día se va reduciendo la arcaicas colas en las oficinas públicas.

Algo que es imprescindible mencionar es que a partir del año 2002 se incluyó en la Ley del Impuesto Sobre la Renta una obligación de carácter fiscal a todos las instituciones que componen el sistema financiero, transcribo el artículo respectivo:

Artículo 59. Las instituciones que componen el sistema financiero que paguen los intereses a que se refiere el artículo anterior, tendrán, además de las obligaciones establecidas en otros artículos de esta Ley, las siguientes:

I. Presentar ante el Servicio de Administración Tributaria, a más tardar el día 15 de febrero de cada año, información sobre el nombre, Registro Federal de Contribuyentes, domicilio del contribuyente de que se trate y de los intereses nominales y reales a que se refiere el artículo 159 de esta Ley, la tasa de interés promedio nominal y número de días de la inversión, a él pagados en el año de calendario inmediato anterior, respecto de todas las personas a quienes se les hubiese pagado intereses, con independencia de lo establecido en los artículos 25 y 72 de la Ley del Mercado de Valores, 117 y 118 de la Ley de Instituciones de Crédito y 55 de la Ley de Sociedades de Inversión.

Las autoridades fiscales proveerán las medidas necesarias para garantizar la confidencialidad de la información que se deba presentar en los términos de esta fracción….”(5).

Mediante este artículo desaparece por completo el famoso “Secreto bancario”, ya que el SAT tendrá información de los montos existentes en las cuentas bancarias de todo el país y de sus intereses. Esto significa que nuestros legisladores le están dando una apertura de información al fisco ya que por muchos años estuvo completamente cerrada para todo el mundo este tipo de información (aunque sabemos que en casos especiales el gobierno ya tenía derecho a investigar cuentas bancarias). En este año 2002 es el año en el que se ha quitado la piedra de la cueva y aunque en un principio al fisco no le será fácil ir entrando a esa cueva, sabemos que tendrán acceso a todos los movimientos bancarios de todos los mexicanos, no le será fácil en un principio, pero sabemos que algún día esa cueva tendrá la suficiente luz para ver todas las operaciones bancarias de todos los contribuyentes y poder realizar una fiscalización cada día más completa. Las bases de datos de todos los bancos serán elementos básicos para la fiscalización y la tendencia indica que los pagos de impuestos en un futuro por lo menos a lo que Impuesto Sobre la Renta se refiere será por los incrementos en las cuentas bancarias o incrementos en el haber patrimonial de las personas, y será una manera fácil de controlar a toda la población ya que cada día se hacen más indispensables el uso de las cuentas bancarias para efectuar cualquier tipo de transacciones.

Preparación hacia el futuro

Hoy en día muchas empresas realizan sus transacciones en forma electrónica y cada vez se hace más común el uso de las tecnologías de información en todas las empresas como los ERP´s (Enterprise Resource Planning). El uso de las tarjetas inteligentes bancarias en el continente europeo ya son comúnmente utilizadas. Estamos hablando de una tarjeta que en nuestro país englobaría la credencial de elector, todas las tarjetas de débito y crédito que tengamos en las diferentes instituciones bancarias, la tarjeta telefónica, la tarjeta del seguro de gastos médicos y seguro de vida, y todas aquellas tarjetas que actualmente usamos.

Cuando hablamos de este tipo de tarjetas inteligentes y las enlazamos a la fiscalización de nuestro gobierno, sabemos que el fisco tendrá información de absolutamente todas las operaciones que realicemos y sabrán donde y cuando gastamos, esto es a lo que llamo “fiscalización total” ya que no existirá forma alguna en que algunos contribuyentes que actualmente no cumplen con sus obligaciones tributarias brinquen estas trancas. Lo más probable es que los auditores de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público orienten sus revisiones hacia los sistemas de información, en especial hacia el procesamiento electrónico de datos ya que estos elementos serán origen principal y esencial de la generación de la información.

Esta tendencia que se percibe a futuro traerá consigo muchos beneficios ya que actualmente sólo cierto número de contribuyentes cumplen sus obligaciones correcta, oportuna y fielmente. El gobierno deberá legislar en todo lo que se refiera a la utilización de la tecnología en nuestras empresas mexicanas, especialmente para impedir que se oculten transacciones ilegales o de dé uso inadecuado a la información de las líneas de Internet.

Conclusiones

Los incrementos en la inversión en las infraestructuras nacionales de telecomunicaciones, permitirán que nuestro gobierno cada día tenga un mayor y mejor acceso a la información, misma que será básica en un proceso de reestructura y readaptación a los sistemas de control tributario. Actualmente el gobierno Federal cuenta ya con una serie de información que ya maneja a través de Internet, software de solicitud de devoluciones de impuestos, de solicitud de compensaciones, de presentación de declaraciones informativas (entre las que se encuentra declaración de clientes y proveedores, declaración de crédito al salario pagado a los trabajadores, declaración de sueldos y salarios, declaración de retenciones efectuadas, declaración de donativos, etc.) y de presentación de dictámenes fiscales, entre otros.

La tecnología de información revolucionará los sistemas de pagos en los que las tarjetas inteligentes bancarias ocuparán una importancia trascendente sin lugar a dudas, ya que será la forma en el que el gobierno tendrá la información necesaria para efectuar una “fiscalización total”, esto es, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (a nivel federal) y la Secretaría de Finanzas (a nivel estatal) tendrán acceso a la información necesaria para lograr fiscalizar a la totalidad de la población, sólo esperemos que nuestros legisladores mejoren los sistemas de tributación existentes y se hagan más sencillos y más asequibles al segmento de la población a la que van dirigidos los tributos.

Bibliografía

Electronic Journal Article

(1) Osvaldo Cairó Battistutti. “Noticiero. El Noticiero de la Industria de las TI” Soluciones Avanzadas (Revista Electrónica). Lunes, 15 Enero 1996.

(2) Juan A. Fernández. “El comercio electrónico como ventaja competitiva” RED (Revista Electrónica). Martes, 1 Agosto 2000.

(3) Sin autor “e–Business II; Segundas partes nunca fueron buenas?” RED (Revista Electrónica). Sábado, 1 Septiembre 2001.

(4) Chomina L. Ramón /Jorge Reyes Z. “El futuro del gobierno en Internet” Gobierno Digital (Revista Electrónica). Martes, 1 Abril 1997

(5) Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Servicio de Administración Tributaria.

(6) Sin autor. “Selección del empresario 2000” Personal Computing (Revista Electrónica) Viernes, 1 Junio 2001.

(7) Sin autor. “Los impuestos en el nuevo mundo de las TI” Soluciones Avanzadas (Revista Electrónica). Lunes, 15 Enero 1996

(8) Act. Miguel Angel Mendoza Benitez. “El Reto Tecnológico del año 2000” Idea Económica (Revista Electrónica). Jueves, 1 Mayo 1997.

(9) Jorge Reyes Z. “Sistemas de control para el gasto público” Gobierno Digital (Revista Electrónica). Viernes, 1 Mayo 1998.

(10) Sin autor. “Reformas fiscales 1998. Análisis(Segunda parte)” Práctica Fiscal (Revista Electrónica). Domingo, 1 Febrero 1998.

(11) Lic Dionisio J. Kaye. “Aspectos Fiscales de la Transferencia de Tecnología” Urania (Revista Electrónica). Sábado, 1 Julio 1995.

World Wide Web

(12) Lluís Merino Villagrasa. “Editorial Enero 2002” Enero del 2002.

(13) Eduardo Navarro. “¿Para qué sirve una página web?”. Diciembre del 2002.

(14) Rigoberto Turcios. “Marco de referencia para iniciativas de proyectos e-business” Diciembre 2001.

(15) Manuel Rivera. “Sistemas ERP” Diciembre 2001.

(16) Víctor Manuel Herrera Alvarez. “ERP y la parte “e” de la empresa”. Diciembre 2001.

(17) Juan Carlos Torres. “Cadena de valor y su aplicación a los sistemas de información”. Diciembre 2001.

(18) Manuel Trincado. “Como construir la empresa digital”. Diciembre 2001.

(19) José Tráncito Avila Vazquez. “El e-Business alternativa para las empresas latinoamericanas” Diciembre 2001.

(20) José Manuel Huidobro. “Medios de transmisión a distancia” Diciembre 2001.

(21) Fabián González Campos. “Administración del conocimiento” Diciembre 2001.

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Escrito por:

Gerente Corporativo de Impuestos Consorcio Hogar de Occidente, S.A. de C.V.

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Campos Ortíz Carlos Alberto. (2002, marzo 20). Las contribuciones en México y las tecnologías de información. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/contribuciones-mexico-tecnologias-informacion/
Campos Ortíz, Carlos Alberto. "Las contribuciones en México y las tecnologías de información". GestioPolis. 20 marzo 2002. Web. <http://www.gestiopolis.com/contribuciones-mexico-tecnologias-informacion/>.
Campos Ortíz, Carlos Alberto. "Las contribuciones en México y las tecnologías de información". GestioPolis. marzo 20, 2002. Consultado el 24 de Mayo de 2015. http://www.gestiopolis.com/contribuciones-mexico-tecnologias-informacion/.
Campos Ortíz, Carlos Alberto. Las contribuciones en México y las tecnologías de información [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/contribuciones-mexico-tecnologias-informacion/> [Citado el 24 de Mayo de 2015].
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