Conciencia ambiental y escuela de planificación orgánica evolutiva

1. A manera de presentación y resumen ejecutivo

1. Generalidades

¡La exploración del conocimiento, es más satisfactorio que la acumulación de los mismos!

La frase anterior hubiera deseado que fuera mía, pero en realidad le pertenece al Zoólogo y Naturalista Víctor Martínez (Quetzalito), él cual siendo muy joven (casi niño), me tomo como su pupilo, brindándome no solo su amistad, sino sus sabios consejos y creo que su principal legado fue el incitarme a la investigación “teórica y practica”, semilla que planto y creo que ha prosperado en forma satisfactoria, de una manera muy personal.

Tomando como base la expresión de mi “Maestro Martínez”, un propósito que he tenido desde siempre, es no quedarme con dudas, experimento hasta con mi propia vida, tratando de establecer no solo ¿él por que? de un mi comportamiento psicosocial, sino la reacción de las personas que me rodean. A veces lo hago intencionalmente otras muchas en forma involuntaria, sin medir, lamentablemente los resultados en muchas ocasiones contraproducentes.

Tratando de seguir esta filosofía de vida y marco profesional (alguna veces intelectual), he formulado una serie de hipótesis, ideas, conceptos, definiciones y argumentos, que durante el desarrollo de este experimento personal llamado “Fichas Técnicas EPOE”, busco fortalecer el “criterio técnico” del personal operativo, técnico y profesional que de una forma directa (o indirecta) desarrollan acciones en pro de la gestión, planificación, conservación, manejo y administración de recursos naturales, biodiversidad, ecosistemas y de manera muy particular “áreas protegidas”.

¿Por qué de manera particular las áreas protegidas? Es sencillo, considero que son el ultimo bastión que tenemos para conservar nuestra forma de vida en el “planeta tierra”, sin ellas estamos dejando en total libertad a nuestros instintos “autodestructivo”, que a pesar de que son los responsables de nuestro significativo desarrollo social, económica, tecnológico y político, también son los responsables del nivel de deterioro ambiental, que finalmente atentara contra nuestra propia existencia.

2. Un nuevo enfoque evolutivo de la “Tragedia de los Comunes”, la versión de la Escuela de Planificación Orgánica Evolutiva (EPOE)

Al examinar el comportamiento psicológico del “hombre” (sin distinción de género), he podido determinar que no tenemos un parámetro “real” sobre la conservación y manejo de los recursos naturales y biodiversidad, aun las llamadas “razas ancestrales”, donde existe un alto nivel de interrelación hombre-naturaleza, el comportamiento es diáfano y cambiante, en un momento están lanzando una oración a sus dioses ancestrales o presentes pidiendo perdón por el daño que comentaran y a los pocos minutos están apeando y quemando grandes extensiones de bosques tropical.

Entonces ¿en realidad que promueve la relación hombre-naturaleza?, sencillamente “el sobrevivir”, el acto de sobrevivir, no es solamente el mero hecho de buscar alimento, vivienda y ropa. Sobrevivir a evolucionado a otras tendencias de mayor envergadura “aunque antropológica y socialmente siguen siendo las mismas”.

Las llamadas “estrategias de sobre vivencia” han cambiado, del simple hecho de la búsqueda de alimento (cacería y/o recolección) a la de transacciones económicas monstruosas, que se mueven con el teclado de una computadora millones de miles de dólares.

La “visión” que el hombre posee desde sus origines, de que nos encontramos en una tierra de “recursos inagotables” aun persiste y al parecer seguirá existiendo, por muchos siglos más (si es que tenemos tanto tiempo).

El “Homo sapiens economicus” es la subespecie dominante del planeta, el “Homo sapiens psicologicus”, “Homo sapiens cerebrum”, “Homo sapiens politicus, “Homo sapiens ambientalis”, “Homo sapiens religiosus”, “Homo sapiens militaris” y nuestro ancestro cercano “Homo sapiens sapiens” han sido relegados a espacios amplios geográficamente, pero muy estrechos en acción y raciocinio.

Que elemento es el más afectado de esta fatídica evolución, que llevo a la humanidad a crear al “Homo s. economicus”, a mi parecer y el de muchos expertos en la materia, es la “dermis y epidermis” (piel) de nuestro “planeta” llamado por descaro “Tierra”. Lógicamente estoy hablando de la “Atmósfera” (Dermis) y del “Suelo” (Epidermis). El “Homo s. economicus” aprovechándose de su nuevo “status quo” dentro de la jerarquía social, que lo ha transformado en el nuevo “Macho Alfa” de la comunidad mundial, utilizan a la mayoría de las subespecies Homonimides evolucionadas (Psicologicus, Cerebrum, Politicus, Ambientalis, Religiosus, Militaris y nuestro ancestro común Sapiens), cada una de ellas tuvieron su oportunidad de dominar el planeta en un momento dado de la historia, pero como siempre la “evolución”, que conduce a que el más apto sobreviva y prospere, las relego a jerarquías menores. Obligándonos en forma directa (y en la mayoría de las veces indirecta) a realizar sus propósitos, creyendo la subespecies (jerárquicamente inferiores) que formamos parte de una sociedad con “equidad” social, económica y ambiental, sin aceptar que simplemente somos parte de un juego de ajedrez, donde los nuevos “reyes y reinas sociales” son los “Homo s. economicus”.

Pero los supuestos “acertados” cálculos matemáticos y estadísticos, que realizan los “Homo s. economicus” no han podido anticipar, es que no solo están llevando a las otras subespecies a la destrucción del “Planeta”, sino a su propia “estrategia de sobre vivencia”, un error clásico en que todas las subespecies de Homonimides es que en sus cálculos deductivos o inductivos, nunca ingresan en la función matemática, ecuación o calculo, que nuestro macro ecosistema (Planeta Tierra) tiene recursos “limitados”. Y la inadecuada separación de recurso “renovable y no renovable” debe de ser evaluada y redefinida.

Ahora bien, que subespecies es la que mas sufre, por la indiferencia sobre la calidad de vida, que paulatinamente estamos llevando a la humanidad y con ella a nuestro querido “Planeta Tierra” al termino de los recursos finitos, que psicológicamente hemos constituidos en infinitos, lógicamente me estoy refiriendo al “Homo s. ambientalis”, esta subespecies del “Homo sapiens” es la ultima en haber evolucionado y en cierta forma desplazando al “Homo s. religiosus” como el ente generado de conciencia social (en algunos momentos de la historia del hombre).

El problema de la coexistencia de cada una de las “subespecies” de Homonimides es que compiten por ocupar un espacio significativo dentro de la sociedad, cada una de ellas en un momento dado de la historia fueron los “Macho Alfa” de la sociedad en especial los “Homo s. religiosus”, “Homo s. politucus”, “Homo s. Militaris” y en los dos últimos siglos el “Homo s. economicus”. En una segunda y tercera categoría se sitúan las otras subespecies de Homonimides (los últimos en su escalafón jerárquico son el Homo s. psicologicus y Homo s. Ambientalis), la conducta entre ellas se basa en la “manipulación” sea a través de la mente, espíritu o conducta. Cada una de ellas posee una “estrategia de sobre vivencia” diferente y en especial las que ocupan una segunda y tercera categoría jerárquica, no desean cambiar o utilizar las “estrategias de sobre vivencia” de las otras subespecies para poder lograr sus propios objetivos. Un clásico ejemplo es el de “Homo s. ambientalis” siendo hoy en día, él mas virtuoso de lo Homonimides, de hecho si comparamos su comportamiento psicosocial, podremos observar tendencias similares en sus “símiles jerárquicos”, en la historia el “Homo s. cerebrum” y “Homo s. religiosus” (antes de tomar otro papel mas fuerte), fueron “mártires” de la humanidad.

Eso es lo que hoy en día los “Homo s. ambientalis” desean ser o se han convertido, la denuncia, el ponerse frente a las armas de los cazadores de ballenas, de los garrotes de los cazadores de las focas bebes, de la tumba de bosques latifoliados en Guatemala o Brasil, su estimulo es convertirse en los “Buda, Mahomas y Cristos” de hoy.

¿Por qué no utilizamos, otra estrategia de sobre vivencia?, ¡Si!, seria la verdadera alternativa, el dejar que los “Homo s. ambientalis”, sin desarrollarse como Hibrido con los “Homo s. economicus”, los nuevos motivadores de la “conciencia humana” deben de considerar el comportamiento del “Homo s. economicus” y tomar la herramientas de este para poder conservar, manejar y administrar los pocos recursos naturales que en la actualidad existen en el “Planeta”.
Consideremos que la separación de estas dos subespecies (economicus y ambientalis) ocurrió hace muy poco tiempo, de hecho el punto de partida para la evolución del “Homo s. economicus”, fue el momento en que aquel pastor que cita “Garret Hardin” anteponiendo el beneficio común, la racionalidad aritmética lo lleva a sumar un animal más a su rebaño, y otro, y otro sucesivamente, en búsqueda de su beneficio personal. Los pastores que buscaban un mejor equilibrio hombre-naturaleza paulatinamente fueron generando una conciencia ambiental y evolucionando en actitud, forma de vida y conocimiento para convertirse en lo que hoy conocemos como “Homo s. ambientalis”, de esta separación y poca compatibilidad de hábitos y tendencias sociales, económicas y ambientales, nace la verdadera “Tragedia de los Comunes”, no es el hecho de la sobre-explotación de un área geográfica, o el rompimiento de una “estrategia de vida”, es la formación de dos diferentes modelos de pensamiento y actitudes de vida, que evolucionaron en la formación de dos nuevas subespecies de Homonimides (economicus y ambientalis).

Por ello al igual que “Hardin”, comparto la definición de la palabra tragedia como la usó el filósofo Whitehead: “La esencia de la tragedia no es la tristeza. Reside en la solemnidad despiadada del desarrollo de las cosas”.

Y continúa diciendo: “Esta inevitabilidad del destino solamente puede ser ilustrada en términos de la vida humana por los incidentes que, de hecho, involucran infelicidad, pues es solamente a través de ellos que la futilidad de la huida puede hacerse evidente en el drama”.

La tragedia en si, no es la existencia de los “Homo s. economicus”, la verdadera tragedia reside en el como “ocurrió” la separación en dos subespecies hermanas, con tanto antagonismo, que las acciones de una de ellas (economicus) pone en peligro la sobre vivencia de las otras especies de Homonimides y de todos los seres vivos del “Planeta Tierra”.

3. Síndromes Psicosocioambientales, una propuesta a retomar

Ahora bien, como los nuevos “Machos Alfas” de la comunidad global, han logrado “manipular” a la humanidad (todas las subespecies de Homonimides), fácilmente como han hecho en otras ocasiones, los homonimides que fueron a su vez los “Machos Alfa”, lógicamente con algunas variantes.

La “manipulación” forma parte de nuestras armas psicológicas, que nos han servido desde nuestra niñez evolutiva y personal para obtener lo que deseamos. Esta arma también puede y se ha utilizado en nuestra contra, por lo que hoy o en el pasado fueron los “Machos Alfa” de la comunidad global.

Los que han tenido oportunidad de conversar conmigo, en un momento dado a nivel personal y/o profesional, conocen la comparación que hago entre la salud “psicológica” de la “sociedad” (o grupo) y las personas individuales, es muy conocido en la psicología clásica o contemporánea que los individuos, ocasionado por agentes “bioquímicas” o “situaciones medioambientales”, sufren enfermedades psicológicas, que ocasionan desequilibrios o cambios en el comportamiento, ante su vida y lógicamente con las personas que lo rodean.

Al igual que el individuo, puede sufrir estos trastornos de la psiquis (por razones bioquímicas o medioambientales), la sociedad sufre estas “enfermedades”, que pueden segmentarse aun por “sector de vida o desarrollo” y con variantes tan interesantes, que afectan al igual que la raza, religión y educación, los sistemas de “Planificación Estratégica Territorial”, lo cual lo he planteado en “Floristofilo II y III”, ha estas enfermedades se le puede identificar un “perfil clínico” bien establecido, al que llamaremos “SINDROME”. Por ejemplo, de manera muy personal, he podido determinar algunos “Síndromes Psicosociales” en algunos países donde he tenido el gusto de trabajar “Planificación Estratégica Territorial”, lo cuales enumero a continuación: 1. Guatemala “Síndrome del Enemigo Oculto, Síndrome del Circulo Cerrado y Síndrome de Falso Kaibil”; 2. El Salvador “Síndrome del Enemigo Oculto, Síndrome de Humildad Reducida y Síndrome del Circulo Cerrado”;

3. En Nicaragua “Síndrome del Enemigo Oculto, Síndrome Pedraria, Síndrome del Gueguence, Síndrome de Inferioridad Relativa”; y 4. Republica Dominicana “Síndrome del Comparon, Síndrome del Bonche de Carnaval y Síndrome del Circulo Cerrado”.

Los “síndromes” afectan directamente el esquema de trabajo de cualquier planificador estratégico, si este no conoce el “status quo” de dichos síndromes psicosociales (además de influencia racial, religiosa y educativa), puede que las buenas voluntades de planificación no paseen del papel, al marco operativo.

Al igual que esto muy particulares “síndromes psicosociales”, los especialistas ambientales (posiblemente Homo s. ambientalis) han podido determinar tres líneas genéricas de los llamados “Síndromes Psicosociambientales”, los cuales, presento a continuación:

Síndrome de utilización;
Síndrome de desarrollo; y
Síndrome de sumidero.

Para cada “Síndrome Psicosociambiental” se ha determinado una serie de variantes genéricas, que pueden aun mas particularizarse por región o país. Dichos síndromes, son unas de las muchas herramientas, que poseen los “Homo s. economicus” para lograr sus objetivos, manejando como “marionetas” a todas las subespecies de Homonimides (hasta los mismos Homo s. ambietalis).

4. La necesidad de construir una nueva conciencia ambiental

Si estamos de acuerdo que los “Homo sapiens”, hemos evolucionado en diferentes subespecies, con particularidades especificas en la “estrategias de sobre vivencia” y que existen en nuestra sociedades “síndromes psicosociambientales” que inciden en la forma de percibir, actuar y decidir, es necesario, que los “gestores, planificadores y manejadores” de recursos naturales y biodiversidad, reevalúen la estrategia de sobre vivencia que utilizan para dichas acciones y consideran retomar o de hecho “hurtar” estrategias de las otras “subespecies de Homonimides” en especial del “Homo s. economicus”.

Si pertenecemos a la subespecie de “Homo s. ambientalis”, debemos de considerar la utilización de las mismas armas de la subespecie dominante (Homo s. economicus) y basándonos en la historia (lecciones aprendidas) de las subespecies que en un momento dado de la tuvieron el dominio de nuestro planeta y por ende de nuestra sobre vivencia como especie. Sencillamente el Homo s. ambientalis, no debe de temer al momento de negociar económicamente, los bienes, servicios y funciones ambientales, si el fin es la preservación, conservación y manejo sostenible de dichos recursos, si logramos “romper con los paradigmas de mártires ambientales” y sin ser híbridos evolutivos, buscar en una justa pelea, para la protección del hábitat común que compartimos todas la subespecies de Homonimides.

5. La degradación del suelo, una primera variable a negociar

Como “Homonimides” que somos, nuestro sustrato de vida, en la cual se baso, inicialmente gran parte de los modelos económicos (y aun), es la tierra, pero no referido como nombre de nuestro planeta, sino como elemento que aprovechamos, utilizamos y ¿manejamos?

Toda la macro especie “Homo sapiens”, ha tenido como punto de partida evolutiva, el espacio físico donde habita ò habitaba, la “tierra o suelo” es la que nos da el sustento, vivienda y economía, sin esta vital epidermis del planeta, toda organización o estructura, biológica, social, económica y política, desaparecería. Pero en realidad ¿que valor le estamos otorgando?, ¿que tan sostenible son verdaderamente nuestras estrategias de sobre vivencias?, ¿cuánto tiempo pasara antes que la tierra y el suelo empobrecido cobre venganza de sus agresores?

La “degradación del suelo o tierra”, es la primera variable, con la cual el “Homo s. ambientalis” debe de negociar, el valor intrínseco esta dado, todas la subespecies, aun la dominante (Homo s. economicus), conocen que sin el sustento real de la tierra, el comercio de los bienes de consumo básicos (alimento, vestimenta), clásicos (vivienda), contemporáneos (automóviles) y tecnológicos (celulares, computadoras, etc.), no seguirían dándose.

A pesar de los “tecnológicos” que las diferentes subespecies desean considerarse, seguimos siendo dependientes del elemento que nutrió a nuestra especie ancestral el “Homo sapiens”.

Aun cultivamos para la producción de alimentos (agricultura), la utilización de la madera a pesar de la reducción de la cobertura forestal a aumentado en los primeros 6 años del siglo XXI en un 35 % con respecto la década de los 90 `s del siglo XX, muchas de las poblaciones nativas y aborígenes “cazan” con el fin utilizar carne montaraz como único medio de inclusión de proteína animal a su dieta alimenticia, muchas compañías cercenan la tierra en búsqueda de minerales y metales preciosos (plata, oro, platino, hierro, etc.) y finalmente la tierra aun es la máxima colectora, almacenadora y distribuidora de “agua” para los variables usos que las diferentes subespecies de “Homonimides”.

Por ello, los últimos bastiones de defensa, “casi total”, donde las manos (en forma directa) del “Homo s. economicus” no puede penetrar son nuestras “áreas protegidas”, ellas son los territorios, donde los “Homo s. ambientalis” debemos estratégicamente replegarnos, para generar un contra-ataque, que permita equilibrar las fuerzas y tener una oferta de negociación que sea apetecible y coherente con la “estrategia de sobre vivencia” del “Homo s. economicus”. El “Comandante guerrillero guatemalteco “Gaspar Ilom” (Rodrigo Asturias), decía, que la mejor forma de atacar no es una bala es el “embelezo” y el “enamorar”. Con este sencillo pensamiento el “Homo s. ambientalis” debe embelezar al “Homo s. economicus” para que adopte las ofertas socioambientales que se le presenten y las adopte como propias.

Bibliografía

Documentos consultados o revisados

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Paginas web visitadas o recomendadas

http://www.eumed.net/cursecon/9/index.htm

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Melgar Ceballos Marvin. (2006, mayo 14). Conciencia ambiental y escuela de planificación orgánica evolutiva. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/conciencia-ambiental-y-escuela-de-planificacion-organica-evolutiva/
Melgar Ceballos, Marvin. "Conciencia ambiental y escuela de planificación orgánica evolutiva". GestioPolis. 14 mayo 2006. Web. <http://www.gestiopolis.com/conciencia-ambiental-y-escuela-de-planificacion-organica-evolutiva/>.
Melgar Ceballos, Marvin. "Conciencia ambiental y escuela de planificación orgánica evolutiva". GestioPolis. mayo 14, 2006. Consultado el 22 de Enero de 2017. http://www.gestiopolis.com/conciencia-ambiental-y-escuela-de-planificacion-organica-evolutiva/.
Melgar Ceballos, Marvin. Conciencia ambiental y escuela de planificación orgánica evolutiva [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/conciencia-ambiental-y-escuela-de-planificacion-organica-evolutiva/> [Citado el 22 de Enero de 2017].
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