Cómo los docentes pueden evaluar el avance de los alumnos

Preparar pruebas para evaluar el aprovechamiento de los alumnos no es tarea fácil, en especial, cuando se toma la responsabilidad en serio y se está consciente que se requiere de criterio, experiencia y conocimientos. Se trata de buscar la armonía entre un aprovechamiento bien definido y los objetivos básicos de la educación.

Hay que tomar en cuenta que las pruebas de medición del conocimiento deben ser significativas para los docentes y para los alumnos, por lo que es recomendable adoptar una metodología que nos permita definir con claridad los resultados del aprendizaje que hemos de medir y evaluar.

Primero que nada, en nuestro papel de docentes, es sano estar consientes que las pruebas de evaluación del conocimiento deben apoyar y reforzar otros aspectos del programa educativo; ya que desempeñan un papel primordial en el proceso de enseñar y aprender, auxiliando al alumno y al docente en la dirección a los resultados que se esperan de la materia de que se trate.

El grado en que las pruebas de evaluación contribuyen a mejorar el proceso, está determinado en gran parte por los principios en que se funda la elaboración de las mismas, ya que pueden dirigir la atención del estudiante hacia los objetivos de la materia o apartarla de éstos.

Las pruebas pueden alentar a los alumnos a un aprendizaje superficial o requerir profundidad de comprensión; pueden alentarlos a un aspecto limitado del contenido del curso o a dirigir su atención hacia temas de importancia general. Se trata finalmente, de alcanzar los objetivos generales y particulares del contenido de la materia que sirvan a la vez de retroalimentación entre el alumno y el docente.

La secuencia de pasos para determinar los resultados esperados del aprendizaje, es la siguiente:

La determinación de los objetivos del curso de que se trate.

Plantear los objetivos en términos de los resultados generales del aprendizaje (podemos apoyarnos en la taxonomía de Bloom) según el grado de dificultad cognitiva.

Subtitular en cada objetivo, los resultados específicos del aprendizaje que se aceptarán como confirmación de que éste ha sido alcanzado.

Si nos basamos con propiedad en esta secuencia de pasos, los resultados concretos del aprendizaje indicarán claramente, qué conducta deberá medir la prueba, de modo que refleje fielmente las metas de enseñanza que se desean alcanzar.

En conclusión, las pruebas de aprovechamiento deben medir la conducta específica que se espera de los estudiantes al final de una experiencia de enseñanza – aprendizaje. ¿Usted, qué opina?

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Martínez Gómez Carlos Roberto. (2006, mayo 8). Cómo los docentes pueden evaluar el avance de los alumnos. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/como-los-docentes-pueden-evaluar-el-avance-de-los-alumnos/
Martínez Gómez, Carlos Roberto. "Cómo los docentes pueden evaluar el avance de los alumnos". GestioPolis. 8 mayo 2006. Web. <http://www.gestiopolis.com/como-los-docentes-pueden-evaluar-el-avance-de-los-alumnos/>.
Martínez Gómez, Carlos Roberto. "Cómo los docentes pueden evaluar el avance de los alumnos". GestioPolis. mayo 8, 2006. Consultado el 1 de Julio de 2015. http://www.gestiopolis.com/como-los-docentes-pueden-evaluar-el-avance-de-los-alumnos/.
Martínez Gómez, Carlos Roberto. Cómo los docentes pueden evaluar el avance de los alumnos [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/como-los-docentes-pueden-evaluar-el-avance-de-los-alumnos/> [Citado el 1 de Julio de 2015].
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