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SITUACIÓN DEL MERCADO LABORAL EUROPEO AL PRIMER TRIMESTRE DE 2006

Autor: José Ramón Pin, Ángela Mª Gallifa y Diego Barceló

Los Recursos Humanos. Portal de RR.HH.

ECONOMÍA PÚBLICA

04-2007

Herramientas

 

Euroíndice Laboral IESE – Adecco (EIL)
Estado de situación del mercado laboral europeo1 al primer trimestre de 2006. Proyecciones para los dos trimestres posteriores.

1.1. Datos del primer trimestre

El Euroíndice Laboral IESE-Adecco (de aquí en más, EIL) alcanzó en el primer trimestre un valor de 71,8 puntos, con un incremento interanual de 0,3%. Si tenemos en cuenta que en los últimos siete trimestres el EIL ha oscilado en torno a valores similares a los actuales (la media de ese lapso es también de 71,8 puntos), podemos concluir que el mercado laboral europeo encuentra dificultades para seguir progresando y permanece estancado en el área baja del rango de valores considerado bueno.

El incremento de la ocupación (de 1% interanual), el descenso de la tasa de desempleo (que ahora se encuentra en 9,2%, cinco décimas menos que un año antes), así como la reducción del paro femenino y juvenil (hasta 10% y 19,2%, respectivamente), contribuyeron positivamente a la calificación del EIL.

Sin embargo, esas aportaciones fueron neutralizadas en amplia medida por un deterioro en la mejora de la productividad media del trabajo (el aumento interanual de 0,8% del primer trimestre es inferior al 1,1% que se registraba hace un año), la reducción del diferencial positivo entre productividad media y salarios reales y un incremento interanual de 8 décimas en la proporción de parados de larga duración dentro del total de desocupados, que alcanzó a 41,2%.

El EIL español avanzó 5,5%, con lo que encabezó los incrementos y marcó un nuevo máximo histórico. La base de este progreso fue amplia, ya que todas las variables contribuyeron positivamente con excepción de Rendimiento (relación entre productividad y salarios reales). En particular, fueron relevantes las aportaciones derivadas del crecimiento del empleo así como la reducción de la proporción de parados de largo plazo, que cayó 3,5 puntos porcentuales hasta 26,1%.

También se destacaron los avances de los indicadores alemán (de 5,4%, hasta 76,2 puntos) e italiano (que alcanzó a 63,4 unidades, con una mejora interanuales de 3,7%). Si bien el resultado obtenido por Italia significó un nuevo máximo, no ha sido suficiente para abandonar el área de valores regulares.

Polonia, Portugal, Francia y Reino Unido, por el contrario, experimentaron retrocesos interanuales. El de mayor magnitud fue el del EIL polaco, que se retrajo 7,3% hasta 57,4 puntos, el peor resultado de su serie histórica que, además, lo ubica como el único país en el rango de valores malo.

Los descensos de los EIL de Portugal (cayó 3,3%) y de Francia (retrocedió 2,8%) no tuvieron mayores repercusiones por cuanto en ambos casos se mantuvieron en la zona de valores buena. Sin embargo, sí puede apuntarse que, tal como ocurrió hasta comienzos de 2005, el indicador de Portugal volvió a situarse por encima de su similar francés.

El EIL británico, por su parte, se redujo 2,5%. Aunque fue el descenso menos pronunciado y que tampoco impide a Reino Unido continuar liderando la clasificación, tiene el efecto de confirmar a este país, por segundo trimestre consecutivo, en la zona de valores buena, cuando hasta el tercer trimestre de 2005 acumulaba dos años de permanencia solitaria en el rango de calificaciones muy buena.

1.2. Proyecciones para el segundo y tercer trimestres de 2006

Tras un descenso interanual de 0,4% en el segundo trimestre, el EIL promedio del conjunto de países considerados podría registrar un alza de 1% en el trimestre posterior. De confirmarse esta previsión, el EIL alcanzaría un valor de 72,9 puntos, el más elevado de la serie histórica, con lo que podría comenzar a salirse favorablemente del estancamiento al que aludíamos anteriormente.

La evolución positiva que experimentaría el EIL también puede observarse desde la perspectiva de los países estudiados. En efecto, mientras en el primer trimestre cuatro de los siete países mostraban descensos interanuales en sus calificaciones, nuestras proyecciones señalan que en el segundo trimestre exhibirían caídas tres países (Francia, Reino Unido y Polonia). Un trimestre después, las reducciones en la puntuación sólo afectarían a dos países (Francia y Reino Unido).

Mientras que en el segundo trimestre Alemania lideraría los avances, con un incremento de 3,4% que situaría su EIL en 75,8 unidades, en el tercero sería Portugal el que ostentaría el crecimiento interanual de mayor magnitud (+6%, con el EIL en 75,1 puntos). Las razones principales de esa mejoría serían, en Alemania, un sostenido avance de la productividad laboral, en tanto que en el caso luso la mejora de la relación entre los salarios reales y la productividad.

El EIL español también experimentaría aumentos interanuales en los dos trimestres proyectados. En el segundo trimestre, se situaría en 76,7 puntos (incremento de 2,1%), al tiempo que en el tercero se ubicaría en 78,2 unidades (subida de 4%). Lo relevante de las previsiones atinentes al EIL de nuestro país es que no sólo determinarían sucesivos nuevos máximos sino que por primera vez serían los segundos más elevados, sólo superados por el EIL de Reino Unido.

Del resto de países, merece mencionarse que el ascenso interanual previsto para el EIL polaco durante el tercer trimestre (+5,3%, que lo llevaría a 62,3 puntos) le permitiría abandonar el área de valores malo y pasar a cohabitar con Italia dentro del rango considerado regular.

2. Empleo

2.1. EMPLEO TOTAL Y DESEMPLEO

2.1.1. Datos del primer trimestre

La dinámica del mercado laboral europeo continúa siendo positiva, ya que el número de puestos de trabajo que se crea alcanza para dar una ocupación a todos aquellos que deciden sumarse al mercado de trabajo y, además, hacer lo propio con una parte de quienes se encuentran desempleados.

Más aún, considerando los datos agregados de los siete países analizados, se observa un mayor vigor en la expansión del número de ocupados. En el primer trimestre, el aumento interanual en la cantidad de personas con empleo fue de 1.560.000 (+1%), el más significativo de los últimos cuatro trimestres.

Las nuevas ocupaciones fueron distribuidas en porciones similares entre 819.000 individuos que decidieron incorporarse al mercado de trabajo (+0,5%; aumento de la población económicamente activa) y 740.000 personas que pudieron escapar de la situación de desempleo (-4,6%). La caída en el número de desocupados es la más pronunciada en casi cinco años.

Los 907.000 puestos de trabajo creados en nuestro país (+4,9% interanual) equivalieron al 58% del incremento del empleo en el conjunto de países estudiado.

No obstante, ese porcentaje representa una moderación respecto del trimestre anterior, cuando España aportó 7 de cada 10 nuevas ocupaciones.

Por eso, a pesar de ser el país que más nuevo empleo aporta, no es España sino Francia y Alemania los que explican la aceleración en la incorporación de mano de obra. En el país galo hubo una expansión de 77.000 en el número de ocupados (+0,3%), que si bien es una cifra pequeña tiene la importancia de haber quebrado una serie de ocho trimestres consecutivos con destrucción neta de empleo.

En Alemania, en cambio, la pérdida de puestos de trabajo prosiguió, hecho que le valió ser el único de nuestro grupo de siete países que no incorporó mano de obra. Su contribución al mayor incremento de la ocupación se debe a que redujo marcadamente la pérdida de puestos de trabajo: en tanto en el primer trimestre hubo una caída interanual de 73.000 ocupados (-0,2%), en el último trimestre de 2005 la disminución había sido de 161.000 (-0,4%).

Por otra parte, aunque paradójico por la mencionada pérdida de puestos de trabajo, fue Alemania el que más vio reducirse su grupo de desocupados. La reducción fue de 447.000 personas (caída interanual de 10,5%), que aunque no obtuvieron un empleo dejaron de considerarse desocupados por abandonar la búsqueda de un empleo (en otros términos, se retiraron del mercado de trabajo). Así, 6 de cada 10 personas que salieron de la situación de paro en los últimos doce meses se encuentran en Alemania.

La reducción en el número de parados no fue generalizada. En Italia, Portugal y Reino Unido, a la par que se expandió la ocupación, también creció la cantidad de desempleados. Fue el último de estos tres países el que registró el incremento más significativo en la cantidad de parados, que alcanzó a 184.000 personas en términos interanuales (+13,1%), el peor resultado en al menos una década.

2.1.2. Proyecciones para el segundo y tercer trimestres de 2006

El aumento interanual del número de personas ocupadas en el conjunto de siete países observados sería ligeramente mayor al verificado en el primer trimestre. A finales de junio habría 1.684.000 personas con trabajo más que un año antes (+1,1%), mientras que en septiembre el aumento respecto a igual mes del 2005 sería de 1.704.000 ocupados (+1,1%).

Esa creación de puestos de trabajo permitiría que todos aquellos que comiencen la búsqueda de un empleo lo consigan, al tiempo que también disminuiría el número de parados. Sin embargo, la disminución del colectivo de personas sin empleo se moderaría, hasta llegar a septiembre próximo con una contracción interanual de 129.000 (-0,9%), que sería la más reducida en nueve trimestres.

La tenue aceleración en la incorporación de mano de obra sería el resultado de la mayor expansión en los contingentes de ocupados en Alemania, Francia e Italia, que más que compensarían la moderación prevista para España.

Para nuestro país se proyectan incrementos interanuales de 804.000 ocupados para el segundo trimestre (+4,3%) y de 724.000 para el trimestre posterior (+3,8%), con lo que España volvería a realizar la aportación más significativa de nuevos empleos. Sin embargo, se extendería la tendencia declinante en ese rol: la previsión para septiembre equivaldría al 42% de los empleos creados en Europa, la menor proporción en cinco años.

Del resto de países lo más destacable es que Alemania podría poner fin a su ciclo de pérdida de puestos de trabajo, con una muy modesta incorporación de mano de obra (variación interanual de 92.000 empleos en septiembre; +0,2%). No obstante, el país germano continuaría exhibiendo la singularidad de ver disminuir su población activa.

En Francia podría consolidarse la recuperación del empleo, con aumentos interanuales en el número de ocupados en junio (93.000; +0,4%) y septiembre (110.000; +0,4%). A pesar de lo modesto de estas cifras, la proyección para el tercer trimestre sería el mejor resultado en 11 trimestres.

Todos los países, con la única excepción de Polonia, mostrarían una evolución del colectivo de parados menos favorable en septiembre próximo de la que exhibieron en marzo último. En el caso específico español, en septiembre podría registrarse un aumento interanual de 51.000 parados (+2,9%), que sería el primero desde el segundo trimestre de 2004.

El mayor incremento interanual en la cantidad de personas sin empleo lo experimentaría Reino Unido, que en septiembre próximo mostraría uno de 116.000 (+7,7%), con el que su colectivo de parados volvería a superar los 1.600.000 personas, algo que no ocurre desde mediados de 2002.

2.2. EMPLEO POR GRUPOS DE EDAD

2.2.1. Datos del primer trimestre

Tal como ha ocurrido de forma ininterrumpida a los largo de los últimos dos años, la creación total de empleo puede desagregarse en una reducción en el número de ocupados menores de 25 años y un incremento en el grupo de personas con empleo mayores de dicha edad.

Sin embargo, los resultados del primer trimestre fueron para los jóvenes más benignos de lo que venían siendo, ya que la pérdida interanual de empleo fue de 44.000 plazas (-0,3%), la menor disminución en dos años. Los adultos, por su parte, se beneficiaron con 1.603.000 nuevas ocupaciones (+1,2%).

España y Polonia fueron los únicos dos países que incorporaron trabajadores en ambos grupos de edad. Para ambos grupos, la aportación española fue la más significativa.

En efecto, nuestro país registró un aumento interanual de 62.000 menores de 25 años ocupados (+3,2%), que aunque resulta un incremento menos marcado que el de los dos trimestres anteriores, fue, como se dijo, la expansión más significativa entre los países observados. En cuanto al empleo de adultos, España añadió 846.000 personas de ese grupo de edad a la ocupación (aumento interanual de 5,1%). Este número implica que el 53% de los nuevos empleos en Europa para personas de 25 y más años de edad surgieron en España.

Francia, Italia, Portugal y Reino Unido vieron reducir sus respectivos grupos de jóvenes con ocupación, al tiempo que incrementaron la contratación de adultos. De estos cuatro países, la mayor contracción en el empleo juvenil correspondió a Italia, con una caída interanual de 68.000 puestos (caída interanual de 4,3%). Italia, al igual que Francia, ya acumula diez trimestres consecutivos con pérdida interanual de empleo de menores de 25 años.

Desde una perspectiva más larga, Italia y Portugal son los que sufren el retroceso más marcado en el empleo de jóvenes. Por ejemplo, en Italia, hay en la actualidad 1.492.000 jóvenes ocupados, 24% menos que en el primer trimestre de 1998. El declive es aún mayor en Portugal, donde los 461.000 menores de 25 años que hoy trabajan significan un 30% menos que hace 8 años.

Alemania experimentó una dinámica diferente de la del resto, ya que fue el único caso en que, en términos interanuales, el número de jóvenes ocupados aumentó al tiempo que el de adultos con ocupación disminuyó. Aunque el crecimiento en el contingente de menores de 25 años con empleo fue mínimo (3.000 puestos; +0,1%), resulta relevante porque interrumpe cuatro años continuados de pérdida de ocupación de jóvenes.

2.2.2. Proyecciones para el segundo y tercer trimestres de 2006

Las previsiones para el conjunto de siete países considerados en este informe correspondientes a los dos próximos trimestres anticipan la importante novedad de una posible recuperación en el empleo juvenil. En efecto, tanto en junio como en septiembre podrían verificarse incrementos en el número de ocupados de ambos grupos de edad, algo que no ocurre desde el primer trimestre de 2004. Incluso, en el tercer trimestre la ocupación juvenil crecería más deprisa que la correspondiente a adultos.

En el segundo trimestre del presente año, el grupo de menores de 25 años con ocupación contaría con 109.000 integrantes más que un años antes (+0,7%), aumento que un trimestre más tarde alcanzaría a 223.000 (+1,4%).

Por su parte, el contingente de personas de 25 y más años de edad con empleo en el grupo de siete países sumaría 1.576.000 personas en junio (+1,2%) y 1.482.000 (+1,1%) en septiembre.

España volvería a crear empleo para los dos grupos de edad, aunque en ambos casos con un ritmo que se iría atenuando. En junio, el crecimiento interanual en la cantidad de jóvenes con empleo sería de 53.000 individuos (+2,7%), al tiempo que el correspondiente a adultos alcanzaría a 750.000 personas (+4,4%). Tres meses después, los incrementos serían de 34.000 en el caso de los menores de 25 años (+1,6%, la menor incremento en 6 trimestres) y 689.000 para aquellos con 25 y más años de edad (+4%, el aumento menos pronunciado en 9 trimestres).

A pesar de la ralentización en el incremento del empleo, España seguiría ostentando el aumento más veloz en la contratación de adultos. Ese liderazgo, que ya se extiende por cerca de 10 años, va modificando lentamente la relevancia de nuestro país en el mercado laboral europeo. Para tener una prueba concreta de lo anterior, baste decir que, por ejemplo, mientras en el primer trimestre de 2001 los ocupados en nuestro país representaban el 10,7% del total de ocupados en la UE, ahora equivalen a 12,7%. También es ilustrativa la comparación con los datos de Alemania: hace cinco años, las personas con empleo en nuestro país equivalían al 40,8% de los ocupados en dicho país, en tanto que ahora significan el 50,9%.

En el tercer trimestre Polonia e Italia también experimentarían subidas interanuales en la cantidad de ocupados en los dos grupos de edad. En el caso polaco se destaca que exhibiría los mayores incrementos porcentuales en el empleo juvenil en los dos trimestres proyectados (5,8% y 4,5%, respectivamente). No obstante, la creación interanual de puestos de trabajo para jóvenes que mostraría Italia en el tercer trimestre conlleva la importancia de quebrar tres años seguidos de declive en el empleo de este grupo de edad.

En Alemania proseguiría la contratación de mano de obra juvenil simultánea a la pérdida de empleo de adultos. Esa dicotomía se haría más notable porque en el tercer trimestre el 56% de los nuevos puestos de trabajo de la UE para menores de 25 años de edad se habría creado en el país germano (un total de 126.000 nuevas plazas, con un avance interanual de 3,1%).

3. Tasa de Desempleo

3.1. TASA DE DESEMPLEO TOTAL

3.1.1. Datos del primer trimestre

La tasa de desocupación media del grupo de siete países considerados se situó en 9,2%, medio punto porcentual por debajo del nivel que tenía en el primer trimestre de 2005.

Nuestro país experimentó un descenso más marcado que dicho promedio, de 1,1 puntos porcentuales, con lo que su tasa de paro se ubicó en 9,1%.

Junto con España, Alemania, Francia y Polonia pudieron reducir sus respectivas proporciones de parados. Polonia se destacó por conseguir la mayor reducción interanual en esta variable, de 1,3 puntos porcentuales, no obstante lo cual su tasa de paro, de 17,6%, permanece como la más elevada de nuestro conjunto de siete países.

El caso inverso al polaco fue el de Reino Unido, que a pesar de registrar el mayor incremento interanual (medio punto porcentual), aún ostenta la menor tasa de desempleo de los países analizados (5,2%, la más elevada en diez trimestres).

3.1.2. Proyecciones para el segundo y tercer trimestres de 2006

La característica principal de las previsiones para los próximos dos trimestres es que las variaciones interanuales, tanto subidas como caídas, tenderían a suavizarse.

En el caso de la tasa promedio de los siete países, se producirían descensos en cada uno de los trimestres proyectados. Los mismos serían de 4 décimas interanuales en el segundo trimestre (que dejaría la tasa de paro en 8,8%) y de 2 décimas en el tercero (con la tasa en cuestión ubicándose en 8,7%, que sería el menor valor desde el cuarto trimestre de 2001).

España, Alemania, Francia y Polonia exhibirían descensos interanuales en los dos trimestres proyectados. En el caso concreto de nuestro país, la tasa de desocupación cedería 7 décimas en junio (hasta 8,6%) y una décima más en septiembre, con lo que llegaría a 8,4%, su menor valor desde el tercer trimestre de 1979.

Polonia volvería a registrar las caídas más pronunciadas, de 1,5 y 1,3 puntos porcentuales, respectivamente, en los trimestres proyectados. De ese modo, su tasa de desocupación alcanzaría a 16,1% en septiembre, su menor valor en seis años.

Reino Unido, Italia y Portugal, por su parte, mostrarían suaves aumentos interanuales en sus respectivas proporciones de personas sin empleo. Lo significativo del caso portugués es que podría estar llegando a su fin el ciclo alcista que condujo la tasa de paro desde 4% en el tercer trimestre de 2001 a 7,7%, que es el nivel proyectado para septiembre próximo.

3.2. TASA DE DESEMPLEO POR GRUPOS DE EDAD

3.2.1. Datos del primer trimestre

La tasa de desocupación correspondiente a los menores de 25 años experimentó por segundo trimestre consecutivo un descenso más marcado que la tasa de paro de los mayores de esa edad. De ese modo, parece haberse iniciado una suave tendencia hacia la convergencia de ambas tasas.

Concretamente, la proporción de parados de menos de 25 años de edad en el conjunto de siete países fue 19,2% en el primer trimestre, 8 décimas por debajo que un año antes. Paralelamente, los adultos registraron una tasa de desempleo media de 7,9%, con un descenso interanual de 4 décimas.

Todos los países, con la única excepción de Reino Unido, exhibieron declives en sus respectivas tasas de desocupación juvenil. Polonia se destacó por haber logrado el mayor descenso, de 3,6 puntos porcentuales, con lo que la variable comentada se situó en 35,8%.

Por su parte, España también logró una contracción significativa, que alcanzó a 3,1 puntos porcentuales. Con ella, ya se encadenan siete trimestres consecutivos con caídas interanuales en la tasa de paro de jóvenes, que en el primer trimestre se situó en 18,7%.

El Reino Unido, a pesar de haber mostrado, tal como se señaló, la única subida interanual en la proporción de menores de 25 años parados, no dejó por ello de ostentar el privilegio de tener la menor tasa de desempleo juvenil. En el primer trimestre, la misma fue 13%, 1,1 puntos porcentuales más que un año atrás.
En cuanto a la tasa de desocupación de personas de 25 y más años de edad, la evolución fue más heterogénea. En este caso fueron tres los países que experimentaron incrementos interanuales (Reino Unido, Portugal e Italia), mientras que los restantes cuatro países consiguieron descensos de diversa magnitud.

Si tenemos en cuenta que los tres países en los que creció la proporción de adultos desocupados son justamente los que muestran las menores tasas de paro de personas de 25 y más edad, cabe plantear la hipótesis de que se trate de un primer paso hacia una convergencia en este terreno. Alemania se distinguió por haber alcanzado el descenso interanual de mayor magnitud, de 1 punto porcentual, con lo que la tasa de desempleo de adultos cayó hasta 8,3%. Polonia mostró el segundo declive más significativo, de 9 décimas, hasta 15,1%.

 A pesar de ello, la de Polonia permanece como la más elevada de nuestro conjunto de países. Nuestro país, por su parte, exhibió una reducción interanual de 8 décimas, que permitió ubicar la proporción de adultos que buscan empleo en el 7,8%, en tanto que en Francia la variable comentada se situó en 8,2%, con una merma interanual de medio punto porcentual. También en lo referente a la proporción de adultos parados el mayor incremento correspondió al Reino Unido.

En esta ocasión, el aumento respecto del primer trimestre del año pasado fue de medio punto porcentual. Aún así, la tasa de paro de adultos británica, de 3,8%, permanece, por amplio margen, como la más reducida del grupo de países considerados en este informe. Portugal e Italia, ambos con una tasa de desempleo de 6,9% para las personas de 25 y más edad, tuvieron aumentos interanuales de 3 y 2 décimas, respectivamente. 3.2.2.

Proyecciones para el segundo y tercer trimestres de 2006 Nuestras proyecciones anticipan que la tasa de paro juvenil podría mostrar disminuciones interanuales de mayor magnitud que la indicada para el primer trimestre. Simultáneamente, la proporción de adultos sin empleo moderaría su descenso, hasta mostrar en septiembre próximo el mismo nivel que un año antes. Concretamente, en junio, la tasa de desocupación juvenil sería 18,9% (contracción interanual de 9 décimas).

Tres meses más tarde la misma se ubicaría en 18,7% (descenso interanual de un punto porcentual). Este último sería su menor nivel desde finales de 2002. Con excepción de Italia y Reino Unido, todos los países podrían registrar descensos interanuales en la tasa de paro juvenil en los dos próximos trimestres. Una vez más, las caídas más pronunciadas corresponderían a Polonia.

En el segundo trimestre, la reducción interanual de la proporción de menores de 25 años en situación de desempleo sería de 4,6 puntos porcentuales, al tiempo que en el tercero, dicha caída alcanzaría a 3,6 p.p. De ese modo, la tasa en cuestión se ubicaría, respectivamente, en 34% y 31,6%. España experimentaría los segundos declives en orden de magnitud, al ceder su tasa de paro juvenil hasta 17,9% en junio (caída interanual de 2,5 puntos porcentuales) y 17% en septiembre (contracción de un p.p.). Esta última previsión constituiría el mejor resultado en 28 años.

Del resto de países se destacan los descensos interanuales previstos para la tasa de paro juvenil en Portugal, de 4 décimas en el segundo trimestre (hasta 14,9%) y de 8 décimas en el tercero (que la situaría en 15,8%). De confirmarse esta previsión, Portugal comenzaría a revertir la fase ascendente de esta variable, que se inició a mediados de 2000. En Reino Unido, la proporción de jóvenes sin empleo sería 14,2% en septiembre próximo, el mismo nivel que en ese mes de 2005. Es importante mencionar el proceso de convergencia que también se verifica en el desempleo de menores de 25 años.

En el tercer trimestre de 2003, por ejemplo, el diferencial entre la mayor tasa de paro juvenil (41,4%, de Polonia) y la menor (10,4%, de Alemania), era de 31 puntos porcentuales, con la media de los siete países situada en 19,2%. Nuestras previsiones para el mismo trimestre de este año señalan un promedio similar (el ya mencionado 18,7%), pero una mayor proximidad entre la tasa más elevada (31,6%, de Polonia) y la más reducida (14,2%, de Reino Unido). El diferencial entre ambas sería 17,4 puntos porcentuales.

Con relación a la tasa de paro de personas de 25 años o más, puede decirse que las previsiones replican en gran medida los resultados comentados del primer trimestre. Otra vez, Reino Unido, Portugal e Italia sufrirían incrementos interanuales, al tiempo que Alemania, Francia y Polonia experimentarían lo contrario. La mayor novedad está vinculada a las previsiones para España, que tras un descenso interanual en junio, podría registrar una leve subida en septiembre.

En efecto, proyectamos una tasa de desempleo de adultos de 7,4% para el primero de esos meses (caída de 4 décimas), y un nivel de 7,2% para septiembre (incremento de 1 décima). De verificarse lo anterior, se pondría fin a una serie de trece trimestres consecutivos sin aumentos en esta variable.

Los descensos en la proporción de adultos sin ocupación volverían a estar encabezados por Polonia, que en el tercer trimestre mostraría una tasa de paro de adultos de 13,9%, nueve décimas por debajo que en el mismo período de 2005. Por el contrario, los aumentos más pronunciados corresponderían a Reino Unido e Italia, que en el tercer trimestre del año observarían subidas interanuales de 4 décimas.

En el caso británico, la tasa de desempleo de personas de 25 y más años de edad se situaría en 3,6%, mientras que la correspondiente a Italia quedaría establecida en 6%. 4. Salarios Reales.

4.1. Salarios Reales

4.1.1. Datos del primer trimestre

La remuneración media de los siete países analizados tuvo en el primer trimestre una mejora interanual de 0,6% en términos reales (es decir, descontado el efecto de la inflación). Esto sugiere una tendencia de desaceleración respecto de los trimestres previos ya que, en el primer trimestre del año pasado el aumento interanual de los salarios reales fue 0,8%, en tanto que en el mismo periodo de 2004 alcanzaba a 1,3%.

No todos los países mostraron una evolución positiva en sus remuneraciones reales. De hecho, podemos distinguir entre tres situaciones diferentes. En primer lugar, España y Alemania, que exhibieron una caída interanual en su salario real. En el otro extremo se encuentran Polonia, Reino Unido y Francia, con mejoras salariales superiores a la media europea. Finalmente, Italia y Portugal, que experimentaron modestos avances con relación al primer trimestre del año pasado. En nuestro país, la caída del salario real medio fue de 0,5%.

De ese modo ya se encadenan seis trimestres consecutivos con reducciones interanuales en el poder adquisitivo del salario que, con la disminución mencionada, ahora se encuentra apenas 0,4% por encima del valor real que tenía en 1997. Desde esta perspectiva amplia, el salario real promedio de España es el que exhibe la peor evolución de los siete países. En Alemania la contracción resultó aún más marcada, de 1%. Además, se trató de la séptima reducción interanual consecutiva. Aún así, el salario medio real alemán tiene en la actualidad un poder de compra que es 6,5% superior al de 1997.

 El caso opuesto al alemán lo ofrece Polonia, con un avance interanual de su remuneración media real de 3%, la más elevada que se registra desde septiembre de 2000. Con este incremento, la mejora acumulada en el salario real desde 1997 se eleva a 21,8%. Sin embargo, la evolución acumulada más favorable de las remuneraciones medias reales la encontramos en Reino Unido. A pesar de que la ganancia de 1,8% interanual experimentada en el primer trimestre es la más baja en al menos ocho años, el incremento del poder adquisitivo desde 1997 es de 27,3%. Por su parte, en Francia se registró una incremento interanual del salario medio real de 0,8%. Desde 1997 hasta aquí, el poder de compra del salario medio francés mejoró 5,5%.

 Portugal e Italia son, después de España, los que acumulan desde 1997 un menor progreso en la capacidad de compra de las remuneraciones promedio. En Portugal, la mejora interanual del primer trimestre, de 0,4%, es la menos significativa de los últimos cuatro trimestres. Desde 1997, el crecimiento real del salario medio luso es de 4,8%.

Por su parte, Italia padeció el menor incremento interanual en su salario medio real de los últimos nueve trimestres, con sólo 0,2%. De ese modo, la ganancia de poder de compra desde 1997 hasta la actualidad es de apenas 1,7%. Resulta interesante completar la observación de los salarios reales con una referencia del valor en euros para 2005 del salario medio en cada uno de los siete países considerados2. En Reino Unido el salario medio es el más elevado y se sitúa en 3.607 euros mensuales. En el otro extremo se ubica el salario promedio de Polonia, que, con 662 euros mensuales no alcanza a ser ni siquiera una quinta parte de la remuneración media británica.

 El salario medio español, de 1.922 euros por mes, sólo supera, además de la de Polonia, la remuneración portuguesa, cuyo valor en 2005 fue de 1.236 euros mensuales. En efecto, la remuneración media de nuestro país resulta 18% inferior que la italiana (que alcanza a 2.331 euros) y está 27% por debajo de la de Francia (que es de 2.615 euros). La comparación es aún más desfavorable cuando se efectúa con Alemania, de cuyo salario medio de 3.061 euros la remuneración española está 37% por debajo. Finalmente, la remuneración media británica supera en un 88% su similar española. 4.1.2.

 Proyecciones para el segundo y tercer trimestres de 2006 Para el período proyectado no se prevén cambios significativos en la evolución de los salarios reales. El salario medio del conjunto de siete países exhibiría incrementos interanuales de 0,5% en el segundo trimestre y de 0,8% en el tercero.

En Alemania y en España, el salario medio real continuaría declinando. Los retrocesos interanuales en el país germano ascenderían a 1,2% en junio y se moderarían hasta 0,3% tres meses más tarde. En nuestro país, tras un descenso de 0,8% en el segundo trimestre, el salario real promedio experimentaría un nuevo retroceso interanual de 0,4% en el trimestre posterior. De cumplirse esta proyección, España acumularía ocho trimestres consecutivos con descensos interanuales, con lo que la racha descendente pasaría a ser más prolongada que la ocurrida en 2000 y 2001, que fue de siete trimestres.

Polonia continuaría liderando los incrementos salariales, con avances de 3,4% en el segundo trimestre y de 3,6% en el tercero. Reino Unido, al igual que Italia, aceleraría el crecimiento del poder adquisitivo de su salario promedio.

En junio, la remuneración media real británica sería 2% más elevada que un año antes, mientras que tres meses después exhibiría un incremento interanual de 2,5%. En Italia, las mejoras serían de 0,8% y 1,1%, respectivamente, en los dos trimestres proyectados. Francia, en cambio, moderaría el ritmo interanual de incremento del salario real hasta 0,5% en junio y 0,4% en septiembre. Por último, Portugal mostraría un cambio de tendencia, pues pasaría a experimentar un descenso interanual en su remuneración media real que sería de 0,7% en el segundo trimestre y de 1,4% en el tercero. Este último sería el resultado más desfavorable para el país luso en dos años. 14

ANEXO A

A.1. ASALARIADOS POR TIPO DE CONTRATO Y TASA DE TEMPORALIDAD

A.1.1. Datos del primer trimestre

En el período de doce meses concluido en marzo último la cantidad de asalariados en el conjunto de siete países observados aumentó en 1.784.000 (+1,4%). El 92,7% de esos nuevos puestos asalariados fueron formalizados mediante un contrato temporal. En términos concretos, el contingente de asalariados temporales se expandió en 1.653.000 personas (+8,9%), al tiempo que el número de contratados de manera indefinida se amplió en 131.000 (+0,1%).

Esto equivale a decir que por cada nuevo contrato indefinido se realizaron casi 13 temporales. No puede extrañar, dado lo anterior, que la tasa de temporalidad haya avanzado 1,1 puntos porcentuales, ubicándose en 15,8%. Si bien en los siete países considerados el grupo de contratados temporalmente aumentó más deprisa que el de asalariados fijos, los resultados generales, en particular el reducido avance de la contratación indefinida, están decisivamente influidos por lo ocurrido en Alemania y Francia, donde se experimentó un reemplazo de indefinidos por temporales.

 En el caso germano, a lo largo de los últimos doce meses perdieron su empleo 552.000 asalariados que contaban con un contrato indefinido (caída de 1,9%). Tres cuartas partes de los mismos pudieron reubicarse con contratos temporales, colectivo que se incrementó en 423.000 personas (+8,9%). El saldo neto fue una pérdida de 129.000 empleos asalariados (reducción interanual de 0,4%). De acuerdo con esto, la tasa de temporalidad continuó en ascenso, ubicándose en 15,2% (incremento interanual de 1,3 puntos porcentuales), valor que es el máximo registrado en por lo menos 22 años.

En Francia, por su parte, se constató una contracción interanual de 129.500 empleos de carácter indefinido (reducción de 0,7%), que fueron reemplazados en su totalidad por personal temporal. Como también se crearon 88.700 nuevas plazas temporales, este grupo de asalariados tuvo un incremento interanual total de 218.300 personas (+8,1%). Coherentemente, la tasa de temporalidad se incrementó en un punto porcentual en comparación con el primer trimestre de 2005, alcanzando un valor de 13,4%. Nuestro país mostró un aumento de 522.000 asalariados temporales (+10,9%), equivalente a 3 de cada 10 nuevos contratos de duración determinada formalizados en nuestro conjunto de países.

Al mismo tiempo, se crearon 390.000 plazas indefinidas (+3,8%), casi tantas como las que añadieron Reino Unido, Italia, Polonia y Portugal juntos. Considerados ambos grupos conjuntamente, tenemos que el aumento en el número de asalariados en España fue de 912.000 individuos (+6,1%), el mayor incremento entre los países observados y equivalente al 51% del total de plazas asalariadas creadas en el período de doce meses que finalizó en marzo último. Por otra parte, los datos anteriores implican que prácticamente 6 de cada 10 nuevos puestos asalariados en España fueron temporales.

 De ahí que la proporción de éstos en el total de asalariados se incrementara hasta 33,3% (incremento interanual de 1,5 puntos porcentuales), con lo que permanece como la más elevada del grupo, casi duplicando el valor medio de la tasa de temporalidad en la UE. Sin embargo, el avance más pronunciado en la tasa de temporalidad correspondió a Polonia, donde esta proporción alcanzó a 26,2%, 2,1 puntos porcentuales más que en el primer trimestre de 2005.

 Tal fue el resultado de haberse expandido la contratación de temporales en 328.000 personas (+13,2%, la variación más elevada del grupo), al tiempo que la de asalariados con contratación indefinida aumentaba en 91.000 (+1,2%). Es decir que en Polonia por cada nuevo asalariado fijo se formalizaron casi cuatro nuevos contratos temporales.

 En Italia, Portugal y Reino Unido también se registró un incremento en el número de ambos grupos de asalariados, aunque con una menor proporción de temporales. En Italia, se crearon tantos puestos fijos como temporales, al tiempo que en Portugal y Reino Unido menos de 2 de cada 10 nuevos asalariados consiguieron su empleo mediante una contratación por tiempo determinado.

Esto se confirma por el hecho de que son estos los tres países que muestran una menor tasa de temporalidad. Reino Unido ostenta la más baja, de 5,6% (incremento interanual de una décima). Italia exhibe una proporción de temporales de 12,2% (6 décimas más que hace un año) y Portugal una de 15,1% (incremento interanual de una décima). A.1.2. Proyecciones para el segundo y tercer trimestres de 2006 A lo largo del período proyectado tendería a moderarse el ritmo de expansión de la contratación temporal, al tiempo que podría registrarse una muy leve recuperación en la contratación indefinida.

Aún así, en el período de doce meses que concluirá en el tercer trimestre 8 de cada 10 nuevos empleos asalariados serían formalizados mediante contratos temporales. Por cada nuevo contrato indefinido se habrán firmado más de 4 de duración preestablecida. Considerando los siete países como un todo, se proyecta para junio un incremento interanual en el número total de asalariados de 1.627.000 (+1,3%), de los cuales 1.467.000 serían temporales (+7,5%). Los restantes 160.000 puestos serían indefinidos (+0,1%). Tres meses después, el aumento total en la cantidad de asalariados sería de 1.561.000 (+1,2%) en términos interanuales.

De ellos, 1.272.000 (+6,2%) serían plazas de contratación por tiempo determinado y 289.000 (+0,3%) puestos asalariados fijos. El incremento previsto para el grupo de asalariados temporales sería el menor desde finales de 2004.

Del aumento más rápido en el número de asalariados temporales que fijos se derivarían nuevos ascensos en la tasa de temporalidad promedio de nuestro grupo de países, que se ubicaría en 16,2% en junio (aumento interanual de 9 décimas) y en 16,7% en septiembre (alza de 8 décimas).

 En España, no sólo se crearían más plazas de contratación indefinida que temporal, sino que en el tercer trimestre podría detenerse el incremento de la tasa de temporalidad. Específicamente, en junio, la variación interanual de 752.000 empleos asalariados (aumento de 4,9%) se desglosaría en una expansión de 409.000 plazas fijas (crecimiento de 4%) y un incremento de 343.000 puestos temporales (+6,7%).

 En septiembre, el conjunto de asalariados mostraría un aumento de 634.000 (que sería el más reducido en dos años; +4%), de los cuales 419.000 serían contratos fijos (+4,1%) y los restantes 215.000 puestos temporales (+4%). De cumplirse estas previsiones, en el período de doce meses que terminará en septiembre próximo serían temporales 1 de cada 3 nuevos puestos asalariados, prácticamente la mitad que lo observado durante 2005.

De ahí que la tasa de temporalidad española, que se incrementaría seis décimas en junio, hasta llegar a 33,8%, podría no mostrar cambio interanual alguno en septiembre, repitiendo el mismo valor registrado en ese mes de 2005 (34,4%).

Alemania y Francia prolongarían su proceso de reemplazo de asalariados fijos por personas contratadas temporalmente. La novedad en este caso sería que, en el tercer trimestre, Alemania volvería a tener un incremento neto en el número de asalariados. En el tercer trimestre el país germano exhibiría un incremento interanual de 415.000 asalariados temporales (+8,4%), el aumento más marcado de los siete países.

La tasa de temporalidad alemana continuaría al alza, para ubicarse en septiembre en 15,5%, 1,2 puntos porcentuales por encima del nivel que tuvo en el mismo mes del año pasado. Junto con la de Polonia, sería la proporción de temporales que más se incrementaría. También en Francia la totalidad de los puestos asalariados a crearse serían de carácter temporal. Hacia septiembre, el reemplazo de contratados fijos por temporales se atenuaría, ya que la pérdida de puestos indefinidos sería de sólo 6.000 (variación inferior a una décima).

La proporción de temporales en el total de asalariados ascendería hasta 14,8% en el tercer trimestre (6 décimas por encima que en el año anterior), que sería su mayor valor en cinco años. Polonia, Italia y Reino Unido experimentarían nuevos aumentos en sus respectivas tasas de temporalidad.

En septiembre, la proporción de temporales en los asalariados polacos marcaría un nuevo máximo, situándose en 27,6%, con un crecimiento interanual de 1,2 puntos porcentuales. Si bien en un nivel bastante inferior, la tasa de temporalidad que se proyecta para Italia para el tercer trimestre, de 13,2% (con un incremento interanual de 9 décimas), también resultaría la más elevada al menos desde 1983.

En el caso británico, la proporción de asalariados temporales subiría hasta 6,4% en septiembre (crecimiento de 3 décimas respecto del mismo mes de 2005). Finalmente, Portugal sería junto con nuestro país el único cuya tasa de temporalidad mantendría en septiembre próximo el mismo nivel que en ese mes del año pasado, 15,5%.

ANEXO B

A.2. BRECHA SALARIAL ENTRE HOMBRES Y MUJERES
Datos para 2004 (últimos disponibles)

En 2004, el salario medio que obtuvieron los varones ocupados en los 25 países que conforman la Unión Europea resultó 15% superior al conseguido por las mujeres3. Dicha diferencia fue igual a la registrada en 2003.

Sin embargo, puede advertirse una tenue tendencia hacia una mayor equidad en las remuneraciones percibidas por ambos sexos. Por una parte, el dato de 2004 mejora en un punto porcentual la brecha salarial experimentada entre 1999 y 2002, que se situó en 16%. Un avance similar surge de comparar el último dato disponible con la diferencia salarial promedio de los diez años anteriores para el conjunto de 25 países, que fue 16,1%.

Considerando el dato de 2004, la situación de España es intermedia, es decir, no puede calificarse de buena ni de mala. En primer lugar, la brecha salarial entre ambos sexos en nuestro país es igual a la media comunitaria (15%). Además, el dato español es prácticamente equidistante del resultado más equitativo (correspondiente a Portugal, con una diferencia a favor de los varones de 5%) y del más desigual (que pertenece a Alemania, donde los hombres percibieron 23% más que las mujeres).

Una conclusión similar puede extraerse si se analizan los datos medios de los diez años comprendidos entre 1996 y 2004. Nuestro país exhibe una diferencia salarial promedio de 15,7%, que resulta incluso unas décimas mejor que el 16,1% ya mencionado para el grupo de 25 países. También en este caso España se encuentra a distancia parecida tanto del resultado más favorable (6,9%, compartido por Portugal e Italia) como del peor (22,6% que muestra el Reino Unido).

Para tener una visión más estructural de la evolución de la brecha salarial entre varones y mujeres resulta útil comparar los datos medios de varios años. En este caso particular dividimos el mencionado período de diez años en dos. Comparando entonces el promedio de los años 1995 a 1999 con la media del quinquenio 2000-2004 se observa que España es el país que muestra la peor evolución.

En efecto, en tanto que en el primero de esos períodos de cinco años nuestro país registró una diferencia salarial a favor de los varones de 14,2%, en el segundo quinquenio la brecha se amplió hasta 17,2%, marcando un incremento de 3 puntos porcentuales.

Paralelamente, el conjunto de 25 países comunitarios logró una mejora de 1 punto porcentual, al pasar de una brecha de 16,6% entre 1995 y 1999, a una de 15,6% en los cinco años posteriores.

Junto con nuestro país, Portugal, Alemania y Francia también experimentaron un ensanchamiento de la brecha salarial entre sexos cuando se comparan los datos promedio de ambos lustros. Al contrario, Reino Unido, Polonia e Italia lograron reducir el diferencial que separa las remuneraciones de hombres y mujeres.
Comparando los datos promedio del período 2000-2004 se observa que Italia, con 6,2%, ostenta las remuneraciones más equitativas entre sexos. El ejemplo opuesto lo ofrece Alemania, donde el salario medio percibido por los hombres supera en 22% al de las mujeres.

Desde esta perspectiva, el de nuestro país aparece como el tercer diferencial más elevado, detrás de Alemania y Reino Unido (21,8%). Además, en el promedio quinquenal, España queda por encima de la media de los 25 países de la UE.

El diferente valor que en cada país tienen los salarios medios expresados en euros deriva en que las brechas porcentuales antes indicadas no sean proporcionales a las diferencias salariales entre sexos cuando éstas se indican en la divisa europea.

Utilizando los datos de 2004 puede verse que en Portugal, con una brecha salarial de 5%, los hombres cobraron cada mes 66 euros más que las mujeres4 . En Polonia, a pesar de que la brecha salarial resultó el doble que la portuguesa (10%), la ventaja salarial de los hombres expresada en euros fue prácticamente la misma, con 67 euros mensuales. Eso se explica porque el salario medio polaco es alrededor de la mitad que el portugués.

En España, a lo largo de 2004, los hombres percibieron de media 307 euros mensuales más que las mujeres, diferencia similar a la registrada en Francia, de 328 euros mensuales, pero prácticamente el doble que la italiana, de 169 euros por mes.

En términos de euros, la mayor brecha salarial correspondió a Reino Unido, con 880 euros mensuales en promedio. Le siguió Alemania, en donde los varones percibieron remuneraciones mensuales que, como media, resultaron 759 euros más elevadas que las cobradas por las mujeres.

Breve nota aclaratoria

El Euroíndice Laboral (EIL) pretende brindar una herramienta que permita conocer con precisión, claridad y sencillez el estado general en que se encuentra el mercado laboral europeo.

El EIL se estima para España, Portugal, Alemania, Italia, Francia, el Reino Unido y Polonia. Considerados conjuntamente, estos siete países aportan más de las tres cuartas partes de la población y del PIB de la UE.

El EIL se compone de cuatro categorías o dimensiones, que se corresponden con una misma cantidad de características fundamentales que un mercado laboral debería observar para tener un funcionamiento adecuado. Ellas son:

i) Ocupación: tiene en cuenta dos variables. Ellas son la distancia de cada país respecto del objetivo de empleo planteado por la Cumbre de Estocolmo de 2001 (tasa de empleo de 67% para 2005) y la tasa de desempleo. Esta categoría tiene una ponderación de 50%.

ii) Adaptabilidad: se estima mediante a) la proporción de empleados por tiempo determinado dentro del total de empleados, y b) la proporción de desocupados de larga duración dentro del total de personas desocupadas. Ambas variables se vinculan con el objetivo comunitario de fomentar una mayor movilidad de los trabajadores. Cada una recibe una ponderación de 10%.

iii) Apertura: cuantifica en qué medida participan en el mercado de trabajo las mujeres y los jóvenes. Para ambos casos se estipuló un peso de 10%.

iv) Rendimiento: incorpora la productividad del trabajo desde dos ángulos diferentes. Por un lado, mide la evolución de la productividad por sí sola y, en segundo lugar, evalúa su desempeño en relación con las variaciones del salario real. Esta dimensión recibe una ponderación de 10%.

El valor del EIL surge de la suma de los valores de cada categoría. En teoría podría variar entre 100 puntos y un valor nulo. La evolución histórica señala que, en la práctica, su rango de oscilación es más reducido.

COMO INTERPRETAR LOS RESULTADOS DEL EIL SOBRE EL FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO LABORAL

VALOR DEL EIL

Calificación conceptual

Observación

Mayor a 90

Óptimo

Las cuatro dimensiones del mercado laboral funcionan adecuadamente

Entre 80 y 90

Muy Bueno

Sin problemas preocupantes, aunque hay una dimensión que podría mejorar

Entre 70 y 80

Bueno

Suele corresponder a una situación en la que una dimensión tiene problemas

Entre 60 y 70

Regular

En general, hay una dimensión que funciona muy mal y otra regular

Menor a 60

Malo

Hay problemas significativos por lo menos en dos dimensiones

 Fuente: elaboración propia
_______

Glosario

Tasa de desempleo: porcentaje de parados respecto a la población económicamente activa.
Tasa de desempleo femenino: porcentaje de mueres desocupadas como proporción de las mujeres económicamente activas.

Tasa de desempleo juvenil: porcentaje de personas desocupadas, mayores de 15 y menores de 25 años, con relación a las personas económicamente activas del mismo grupo de edad.
Tasa de actividad o participación: relación entre la población económicamente activa y la población total.
Tasa de empleo: relación entre la población ocupada y la población total5.

Tasa de Asalarización: relación entre el número de asalariados y el total de ocupados.
Tasa de Temporalidad: relación entre los asalariados con contrato temporal y el total de asalariados.
Desempleo de larga duración: es aquel que se prolonga durante doce meses o más.
Productividad: producto interior bruto por persona ocupada6.
Variación interanual: variación con relación al mismo período del año anterior.

________________

1 En este informe, salvo indicación en contrario, toda mención al mercado laboral “europeo” o de la “Unión Europea” se refieren a los datos agregados de los siete países que componen la muestra seleccionada: Alemania, España, Francia, Italia, Polonia, Portugal y Reino Unido.

2 Estimación propia para 2005 basada en el Structure of Earnings Survey de 2002. Se refiere a las remuneraciones anuales brutas (antes de deducciones e impuestos, e incluyendo horas extra, pagas extraordinarias y otras retribuciones dinerarias) para el sector privado (excluyendo los sectores de agricultura, ganadería, pesca y trabajadores del hogar), en centros de trabajo que cuenten con al menos 10 trabajadores. Para facilitar la comprensión, los datos anuales se dividieron por 12 para expresarlos en términos mensuales.

3 La brecha salarial se expresa como porcentaje del salario medio percibido por los varones. Para realizar la comparación, las remuneraciones de ambos sexos se expresan en el salario equivalente a un empleo de jornada completa.

4 Las diferencias salariales en euros son una estimación propia para 2004, basadas en datos del Structure of Earnings Survey de Eurostat. Se trata de remuneraciones anuales brutas (antes de descuentos e impuestos), que incluyen pagas extraordinarias, horas extra y otras pagas dinerarias (excepto indemnización por despido). Para facilitar la comprensión se dividieron los resultados por 12 para expresarlos en términos mensuales. Dado lo anterior, las diferencias salariales que se mencionan en esta sección no corresponden a la brecha "de bolsillo" (es decir, a la cantidad de euros efectivamente cobrados cada mes). Para convertir los datos de Reino Unido y Polonia se utilizaron los tipos de cambio promedio del año.

5 Puede haber algunas variaciones. Por ejemplo, la OECD sólo considera en el denominador la población mayor de 15 y menor de 65 años. 6 Hay muchas otras formas de estimarla; esta es la utilizada en nuestro informe por tratarse de la medida más general.
6 Hay muchas otras formas de estimarla; esta es la utilizada en nuestro informe por tratarse de la medida más general.
 

Fuente: Los Recursos Humanos. Portal de RR.HH. - www.losrecursoshumanos.com  

Link original:  http://www.losrecursoshumanos.com/mercado-laboral-europeo-2006.htm  Autor: José Ramón Pin, Ángela Mª Gallifa y Diego Barceló   

Los Recursos Humanos.com es realizada por un equipo de estudiantes y graduados de las carreras de Relaciones del Trabajo y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (U.B.A.) que por iniciativa propia editan y distribuyen desde 2001 la Revista ENLACES de Recursos Humanos. con el fin de ampliar desde la práctica sus conocimientos sobre muchos conceptos y teorías adquiridos en la Universidad. El portal Los Recursos Humanos, está en la red desde Diciembre de 2004. [Conocer mas acerca de Los Recursos Humanos.com]

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