Situación 1:
Un consultor privado contratado por una firma multinacional se
comunica con uno de los candidatos a un puesto en particular. De manera
cómplice le dice: “En la empresa has dado una excelente impresión, sos
el primero en las preferencias, así que pronto te estaré informando que
el empleo es tuyo”.
Setenta y dos horas después el mismo consultor le comunica por email al
mismo postulante sin mayores explicaciones: “Lo lamento, el puesto lo ha
cubierto otro candidato”.
Situación 2:
El seleccionador de una empresa, en plena entrevista laboral, le
comunica a su entrevistado, sin disimular su alegría, que sin duda él se
ajustaba perfectamente al perfil requerido. “Sin exagerar te comento que
vos sos exactamente lo que estaba buscando” le informa. Se despiden
amistosamente. El seleccionador prometió una comunicación a la brevedad.
El entrevistado lógicamente la esperaba confiado. El llamado nunca se
realizó.
Situación 3:
Luego de tres entrevistas, el seleccionador eligió una terna de
candidatos a los que convoca individualmente para entrevistarlos una
cuarta y ultima vez. En esta última instancia el seleccionador se
despide de los tres de la misma manera: “Personalmente me voy a
comunicar con cada uno de ustedes para informarles la decisión que tomé
y les informaré si fueron o no seleccionados”. Al otro día se comunicó
su secretaria con sólo uno de ellos para convocarlo al examen médico de
rigor.
Cuántas situaciones más se podrán agregar, cuántas experiencias casi
calcadas se podrían mencionar, que, aunque posean diferentes matices,
tendrán una matriz en común: la falta del respeto necesario para
afrontar la SELECCIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS, una tarea fundamental que
requiere, más que personal de perfiles técnicos profesionales, personas
moralmente educadas, con sentido común y con estrecho compromiso por el
factor humano, léase por las personas.
En otros artículos me he referido al tedioso y angustiante “trabajo de buscar trabajo”, a los sentimientos encontrados que esto conlleva, a la fuerte carga emotiva que indefectiblemente el desempleado pone en juego en cada búsqueda laboral a la cual postula.
El seleccionador de personal es en gran medida un administrador de
sentimientos, más allá de que esta apreciación no figure en su análisis
de puesto. Sus decisiones, en teoría frías y calculadas, provocarán en
el postulante, felicidad o angustia, esperanza o resignación. Generarán
alegría o tristeza no sólo a un desempleado sino a toda su familia y
amigos. Podrán hacer reflexionar severamente a un candidato sobre su
perfil laboral, sobre su desempeño en las entrevistas, sobre sus chances
de inserción o reinserción laboral. Sin exagerar sabemos que la falta de
trabajo y las constantes desilusiones en la búsqueda laboral por sí
solos, puede provoca en los seres humanos, graves problemas en las
relaciones interpersonales, trastornos de salud, modificaciones en el
carácter, etc. Estas situaciones sumadas al accionar de algunos
seleccionadores que omiten el respeto por el prójimo como competencia
laboral fundamental para cumplir con excelencia su trabajo, convierten a
la búsqueda de empleo en una actividad cruel.
Conclusión:
El seleccionador al cual me he referido en este artículo considera llanamente al solicitante del puesto como cliente y al postulante como un recurso para lograr finalizar con éxito la búsqueda laboral encomendada por el primero. En el transcurso del proceso prueba y utiliza los distintos recursos. Los más aptos para cumplir con su fin, los pondera y los sigue analizando. Los que no les sirve, simplemente los descarta. Estos parecen pasos lógicos en cualquier resolución de un problema, pero no lo son en un proceso, donde lo que se selecciona son personas. Las situaciones descriptas en el comienzo del artículo como tantos otros ejemplos muestran lo fácil que el seleccionador de personal puede faltarle el respeto al postulante a través de mentiras, de insensibilidad y de carencia de sentido común. Estas son faltas gravísimas de índole ético y técnico y también son un duro escollo para que el profesional del área de recursos humanos logre la jerarquización que la actividad requiere y el reconocimiento social que la profesión merece.
Fuente: Los Recursos Humanos. Portal de RR.HH. - www.losrecursoshumanos.com
Link original: http://www.losrecursoshumanos.com/seleccionadores-personal.htm
Autor: Cristian Luis Kuklis Lic. en Relaciones del Trabajo. Docente. Universidad de Buenos Aires (UBA) cristian.kuklisarrobagmail.com
Los Recursos Humanos.com es realizada por un equipo de estudiantes y graduados de las carreras de Relaciones del Trabajo y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (U.B.A.) que por iniciativa propia editan y distribuyen desde 2001 la Revista ENLACES de Recursos Humanos. con el fin de ampliar desde la práctica sus conocimientos sobre muchos conceptos y teorías adquiridos en la Universidad. El portal Los Recursos Humanos, está en la red desde Diciembre de 2004. [Conocer mas acerca de Los Recursos Humanos.com]