El coach puede caer en efectos de transferencia, terapia, tutoría o
enseñanza, olvidando la norma de respetar los propósitos y la voluntad
de su cliente.
Caer también en los juicios respecto a la personalidad, capacidad o
desempeño de su pupilo. Para evitar estos y otros desvíos en el
ejercicio de Coaching, el coach requiere habilidades que le permitan la
interacción y la retroalimentación entre él y su cliente, con la
conveniente flexibilidad y la debida firmeza, para llevarlo al
cumplimiento del plan que ambos diseñaron.
Para tal efecto el coach puede verificar su inventario en Las Doce
Habilidades del Coach Eficaz y determinar cuales posee y hasta que
grado.
Ejercer Coaching es una amplia responsabilidad para el coach, dado que
su cliente(o coachee) deposita completamente su confianza en él. Ambos
participan en el compromiso del desarrollo. El proceso de Coaching
consiste en llevar las habilidades del coachee, desde su estado actual,
hacia un nuevo estado, el estado deseado; es un camino que deben
recorrer juntos.
El coach puede caer en efectos de transferencia, terapia, tutoría o
enseñanza, olvidando la norma de respetar los propósitos y la voluntad
de su cliente. Caer también en los juicios respecto a la personalidad,
capacidad o desempeño de su pupilo. Para evitar estos desvíos en el
ejercicio de Coaching, el coach requiere habilidades que le permitan la
interacción y la retroalimentación entre él y su cliente, con la
conveniente flexibilidad y la debida firmeza, para llevarlo al
cumplimiento del plan que ambos diseñaron.
Para tal efecto el coach puede verificar su inventario en Las Doce
Habilidades del Coach Eficaz y determinar cuales posee y hasta que
grado:
1. Auto-conocimiento
El coach eficiente es consciente de si mismo y de sus habilidades, es
capaz de observarse y criticarse, aceptar que posee defectos,
limitaciones, temores, reglas, juicios preestablecidos que le influirán
en la práctica, un mapa diferente de su cliente, aspectos todos que
deberá controlar en el proceso de Coaching.
Una de las principales desviaciones en la práctica de Coaching es querer
realizar los propios deseos en el pupilo, y transferir o proyectar sin
ser consciente o desearlo, la autorrealización en él. La línea de la
transferencia o la proyección es muy delgada, y llegamos a crear todo un
conjunto de justificaciones para cruzarla. Una forma de reconocer la
transferencia es observar en el subordinado y su jefe, la gran similitud
de ademanes, gestos, lenguaje y actitudes. Es cuando la gente dice:
“cada vez te pareces mas a tu jefe”. Recordemos, que en poco somos
parecidos al coachee, y que él logrará su desarrollo en la medida de sus
propios recursos, modo, estilo, o circunstancias de su entorno.
Imponer nuestra forma de aprender en el pupilo, sería como imponer en
los demás, nuestra forma de apreciar el paisaje.
2.-Habilidad para motivar
El proceso de coaching conlleva una gran dosis de motivación, pues el
coachee requiere de impulso, de usar sin miramientos, su tiempo y
esfuerzo en su cometido, deberá hacerlo sabiendo que obtendrá el
resultado que anhela, y eso, solo lo sabe por su coach, por la confianza
que ha depositado en él.
La motivación que el coach provoca, en realidad proviene del pupilo, de
su interior, y el coach deberá ejercer su habilidad para mantener esa
fuente de energía encendida hasta el final del proyecto.
En este paso se requiere detectar los elementos que crean la motivación
y encausarlos en beneficio del cliente. La fuente de la motivación son
sus valores, aquello que considera importante y por lo cual se esfuerza.
La habilidad de motivar se ejerce desde la identidad del pupilo, pasando
por sus creencias, hasta su ambiente; debe motivarse al coachee en su
totalidad.
La retroalimentación es la herramienta y la piedra angular de la
motivación, se ejerce en base a la aplicación de los criterios objetivos
(que fueron establecidos entre pupilo y coach) para medir el desarrollo.
Nada es improvisado, sentimental o a criterio del coach, es crítica
objetiva centrada por parámetros, sana e impulsora.
La motivación es habilidad para utilizar el lenguaje adecuado, generador
de los saltos progresivos del desempeño.
3-Congruencia y valores
Otra de las habilidades requeridas en el coach, es su consistencia entre
lo que piensa, dice y hace. En aquello que manifiesta evidentemente,
tanto en sí mismo como en su contexto. El coach no puede exigir al
coachee algo que él mismo no estaría dispuesto a cumplir. Una clara
muestra de buen Coaching, la encontramos en los deportes, con
entrenadores que antes practicaron el deporte que enseñan.
Un buen proceso de Coaching corresponde a un control congruente en el
coach. Los valores del coach son la estructura de su congruencia
Entre los VALORES MAS IMPORTANTES que el coach debe poseer están:
La honestidad consigo mismo y con su cliente
Confianza generadora de un equipo, además de recíproca
Seguridad en sí mismo y demostrada, para, y en el coachee
Compromiso de completar el proyecto
Competencia para la encomienda con pleno conocimiento y aptitud
Integridad en su persona y en las técnicas utilizadas en el desarrollo
Confidencialidad absoluta de la información referente al cliente y de su
proyecto
Respeto por las decisiones del cliente y la profesión Coaching
Responsabilidad en el propio desempeño
Empatía con el cliente, sin intimar
Garantía de los resultados y...
El cumplimiento de los Estándares de Coaching.
4. -Habilidad de relacionarse
Las relaciones interpersonales en el coach significan su continuo
alimento, la forma en que entabla la interacción con sus clientes. Sin
la habilidad de relacionarse, aun teniendo amplio conocimiento de la
profesión, el coach sería como un libro escrito en un idioma
desconocido. La relación con su pupilo es básica para el logro del
proyecto.
Una forma de crear sinergia en el equipo cliente-coach, es desarrollar
la relación dentro de un ambiente de plena apertura, con amplia
sinceridad, expresando las coincidencias y las diferencias, utilizando
unas y conciliando las otras, en un marco de completa aceptación de
caracteres.
La facilidad de relacionarse en el coach, es parte de las credenciales
en su portafolio, conjuntamente con su experiencia y su calidad.
Y parte de esta habilidad en el coach, será aceptar a su cliente, aun
cuando existan diferencias sociales, de credo o culturales, resguardando
siempre, los límites de la ética y la moral establecidas.
La relación coach-pupilo es virtuosa.
5. –Flexibilidad
La flexibilidad en el Coach, se refiere a: la variedad de herramientas;
a los múltiples recursos; a los diferentes ángulos de percibir un
problema y sus posibles soluciones; al reencuadre de los resultados
desviados para reanimar a su pupilo; a la redefinición de sí mismo y la
relación con su coachee, de sus propios objetivos y los de su cliente; a
las técnicas variadas para el desarrollo; a resurgir con nuevas fuerzas
después de un fracaso y detectar, asimilar, confrontar y resolver el
cambio en el momento adecuado.
Tan flexible como el agua del mar que se convierte en nube, lluvia, o
nieve en la montaña, y se derrite para formar un rió, que sin salirse de
su cause, llega nuevamente al mar.
6. -Comunicación eficaz
Al comunicarse, el coach debe percibir la necesidad que tiene su
cliente, de comprender plenamente los deseos que en el lenguaje textual,
contextual y corporal trata de expresarle. De ver, escuchar y sentir el
contenido, el proceso y la forma en la comunicación de su posible
coachee.
El proceso de la trasmisión de las ideas en la comunicación, es algo
escabroso cuando: en el emisor existe gran erudición y en el receptor
profunda ignorancia.
Expresar el conocimiento no es comunicarse.
Una de las contradicciones frecuentes a las que se enfrenta el coach, es
considerar que: trasmitir una idea, garantiza su entendimiento, además
de su aplicación en la solución de un problema.
El proceso de comunicación en el coach requiere: formacion de ideas
claras, facilidad de síntesis, concreción y simpleza en la trasmisión y
una percepción profunda del impacto que causa el mensaje (manifestado en
la fisiológica del oyente) capturar la respuesta, reinterpretarla y
reintentar, para lograr el efecto que espera.
Además de la comunicación intencional que conlleva el mensaje, en este
tipo de relaciones, se genera un metamensaje, que será asimilado
quiéralo o no por el coachee. El coach requiere de cuidad estos efectos.
Recordemos que:
El arte de comunicarse está en la respuesta que se obtiene.
7. -Habilidad proactiva
El coach requiere ser en todo momento un pensamiento activo dirigido al
logro de un objetivo concreto. El cliente espera lograr sus objetivos y
depende del grado de contundencia que el coach es capaz de infundir en
él.
Una forma de coaching exitoso es que el equipo coach-pupilo enfoque los
pensamientos, acciones, esfuerzos, pláticas y hasta los sueños hacia el
logro del objetivo.
Proactividad en Coaching es: anticiparse mas que reaccionar a las
necesidades del cliente; buscar soluciones al problema antes que
explicaciones; enfocarse en los resultados mas que en los retrasos;
aplicarse en el desarrollo partiendo de las habilidades actuales del
cliente, además de cumplir la agenda y el plan.
Coaching es el bucle sistémico de pensar, intentar y verificar, hasta
lograr el objetivo.
8. –Disciplina
La única seguridad que tiene el coachee para lograr sus metas, es la
propia disciplina. Esta le otorga fortaleza, plenitud y destreza. Las
montañas se inclinan delante del coachee disciplinado.
En el ejercicio de Coaching significa: Dar cumplimiento al plan en
tiempo y forma acordados.
Para hacer cumplir las tareas, el coach puede diseñar una red y una
estructura de la disciplina. Constituidas por los elementos que servirán
de recordatorio al pupilo de todos sus deberes. Esto ayuda a
concentrarse en la actividad, eliminando los elementos distractores.
Uno de los errores del coach, es disculpar el incumplimiento del coachee
en las tareas, por el temor de perder el contrato. Nada es más lejano
del servicio de Coaching, pues una situación como ésta, demuestra la
falta de compromiso por ambas partes, o la falta de condiciones claras
desde el inicio.
Disciplina es: Hacer lo que deben de hacer, cuando lo deben de hacer,
les guste o no. Tanto el coach como su cliente.
9. -Competencia de servicio
Muchas personas que tienen experiencia en alguna rama de tutoría,
asesoria, capacitación o terapia, pretenden ejercer Coaching. La
realidad les demuestra que practicando con sus mismas herramientas
(eficientes y adecuadas en su ramo) dentro de Coaching logran resultados
diferentes. Y la pregunta que se hacen es: ¿como otras personas con
menos experiencia que yo obtienen resultados excepcionales? Y la
respuesta está en las diferentes herramientas y conceptos que se manejan
desde Coaching.
Ser experto en una rama, no necesariamente nos garantiza los resultados
al ejercer Coaching. En este sentido las personas que deseen dedicarse a
Coaching deberán ser honestas en cuanto a su competencia. No todos los
casos son para coaching, y no todos los casos de coaching se resuelven
con la misma herramienta. Un coach honesto deberá primero evaluar el
caso y determinar si es de su completa competencia, de ser al contrario
turnarlo a algún colega, que realmente esté en condiciones técnicas de
resolverlo.
La máxima popular de “zapatero a tus zapatos” es cierta, sobretodo en
Coaching.
El coach también deberá determinar si las habilidades actuales del
cliente le son suficientes para desarrollar lo que desea y no darle
falsas esperanzas. Y en su plan elaborar procedimientos, técnicas y
métodos de evaluación adaptados a su cliente.
Proponer soluciones creativas y prácticas, basado en conceptos técnicos
realistas.
Distinguir cuando el problema es personal, estratégico u organizacional,
si se trata de una empresa.
¡En sí, Coaching parecería ser, pero no... no es magia!
10. -Capacidad emprendedora
En un mundo con rápidos cambios en el siglo XXI, las exigencias de las
empresas para su personal son cada vez mayores. Requieren empleados
multifuncionales, con extensos horarios y amplias responsabilidades,
además de una rápida capacidad de respuesta, siempre acertada.
Ante estas condiciones del mercado laboral, el entrenamiento tradicional
no tiene cabida, pues los tiempos libres son escasos y cortos. Una
solución para este entrenamiento rápido es el Coaching. Y en respuesta a
esta necesidad, el coach debe actuar en consecuencia, distinguiendo y
aprovechando las áreas de oportunidad, propias y del cliente. Ser capaz
de estructurar sueños, planes, objetivos y realizarlos.
Tener fe en sí mismo, en sus servicios, productos y hacer que el cliente
lo haga con él mismo, de forma asertiva, ponerse retos motivadores
continuamente.
Ejercer su misión y visión para sí mismo y en sus pupilos.
Tener valor de incursionar en la incertidumbre, asumiendo el riesgo de
los resultados, siempre con plena conciencia y responsabilidad.
El coach eficaz, por naturaleza es emprendedor, generador del cambio.
11. -Capacidades empresariales
El coach atiende a personas dentro de las empresas. Y los objetivos de
crecimiento del cliente empatan con los objetivos de su empresa.
Para entender y relacionar esto, el coach requiere de habilidades
administrativas, organizacionales y directivas. Tener la capacidad de
diseñar planes estratégicos y derivarlos en la organización, en sus
diferentes áreas, niveles, funciones, políticas, valores,
procedimientos, tareas, productos o servicios.
Tener visión sistémica para evaluar los riesgos y soluciones en
contextos más amplios, detectando posibles dificultades.
Identificar oportunidades en la aplicación de coaching para relaciones
interpersonales, motivación, desarrollo profesional, compromiso del
empleado, aprendizaje continuo, participación y creatividad.
Formación y desarrollo de equipos de trabajo
Desarrollo de programas para competitividad, calidad y servicio al
cliente.
Atender el desarrollo de habilidades para ejecutivos, directores y
liderazgo.
En estos casos, de “Coaching organizacional” no se atiende a “la
empresa” pues la empresa la conforman las personas, inmersas en un
contexto más amplio que la relación directa coach-pupilo. Se debe
considerar entonces el ejercicio de Coaching influido por esa entidad
denominada empresa.
Lo anterior si su área de Coaching pretende ser el “ramo empresarial”.
12. -Técnicas y herramientas
El coach requiere como mínimo lo siguiente:
Amplio repertorio de herramientas y técnicas para práctica de coaching.
Conocimiento de la estructura subjetiva y procesos mentales de su
cliente.
Conocimiento de los elementos y proceso de coaching.
Conocimiento y uso de herramientas (de software y otras) para
administración de Coaching.
Cumplir y hacer cumplir los estándares y la normativa de Coaching.
Comentario final:
La práctica de Coaching es una labor profesional, que requiere total
entrega.
La tendencia es hacia lograr a plenitud dominar estas habilidades, y si
usted tiene todas las anteriores, quiero conocerlo(a). Pero si reconoce
tener algunas de ellas, lo felicito pues....
El mejor COACH, es quien reconoce sus habilidades y limitaciones.
Las doce habilidades expuestas aquí, son posibles de aprender, pero...
Gracias... y por favor complete la frase.
FIN DEL DOCUMENTO.
Ing. Y M. PNL Marciano Cárdenas - marciano-cardenasarrobahotmail.com
Ing. Civil Maestria en Administracion de Empresas Maestro en Programacion Neurolinguistica Capacitador en ventas y desarrollo.
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