Es importante ayudar a los funcionarios a satisfacer sus ambiciones, para que estos ayuden eficazmente a cumplir las ambiciones organizacionales.
Hace ya más de un decenio de años atrás muchas empresas nacionales
han iniciado e implementado sistemas de gestión de la calidad, ya sea
por factores como el modismo, requerimientos de clientes o por la toma
de conciencia de lo necesario que esto es para poder iniciar una
escalada en busca de la competitividad.
Las primeros dos factores, modismo y/o requerimientos del cliente, han
llevado a empresas a simplemente basarse en el cumplimiento de
requisitos especificados por la norma ISO 9001, con lo cual no han
podido experimentar en su conjunto, todos los beneficios reales que los
sistemas de gestión pueden traer como consecuencia a la organización y a
su productividad en general. Este aspecto ha venido a crear inclusive un
falso pensamiento general de que las normas de calidad son un nuevo paso
burocrático y sin beneficios reales que se debe cumplir para estar al
día con los requerimientos internacionales.
Sin embargo, las empresas que optaron por implementar sistemas de
gestión de la calidad por propia conciencia de la importancia y aporte
que estos puedan traer en beneficio de la productividad y competitividad
organizacional se han topado con un camino difícil, donde la aplicación
de principios administrativos como el de subordinación del interés
individual al colectivo, o como la aplicación de teorías motivacionales
para lograr que los funcionarios de las empresas den lo mejor de si en
beneficio de la organización, no han dado los resultados esperados y han
llegado a retrazar los programas de implantación, y en algunos casos a
frustrar a sus funcionarios al llegar a un estancamiento.
La implantación de sistemas de gestión, como una herramienta de mejora
continua, que busquen permanentemente elevar la eficiencia y
productividad de forma constante debería ser un objetivo organizacional
en el cual estén comprometidos todos los funcionarios por el mismo hecho
de todo lo que aquello representa (funciones y objetivos claros, orden
en las operaciones, mejor clima laboral, mejor imagen ante los clientes,
probabilidades de una mejor remuneración ante mejores ingresos de la
empresa, entre otros). Sin embargo, en la realidad cada miembro de la
organización tiene una percepción y ambición que no siempre es similar
al de la organización, por lo cual , cualquier discurso gerencial y
charla que busque explicar y hacer entender los beneficios que puede
traer la implantación para el empleado y la organización puede caer en
saco roto, esto debido a que los empleados no sienten ese beneficio de
forma inmediata y entonces no se sienten motivados realmente a dar un
mejor esfuerzo y ayudar a mejorar los procesos de la empresa. La
situación se puede estar dando por motivos como: Idiosincrasia de la
gente, una calidad de vida no satisfactoria para la sociedad, nivel
salarial bajo de la industria, y en si, la cultura organizacional
existente. Es por esto que el gerente o administrador de la organización
debe , en primera instancia, ayudar a que los funcionarios de la
empresa cumplan sus ambiciones y palpen de forma inmediata los
beneficios propios de cumplir con los requerimientos que se establezcan
internamente para alcanzar una certificación ISO 9001. Esto se puede
lograr mediante la creación de canales que generen mayor ingreso mensual
al trabajador según el grado de cumplimiento de los requisitos
establecidos interna y externamente para obtener la certificación ISO
9001 de forma tal que resulte a tractivo para ellos poder cumplir
objetivos, presentar planes de mejora formales y concretos, ayudar a
generar un clima laboral adecuado y cumplir los procedimientos
eficazmente como mínimo.
Uno de estos canales que pueden permitir que los funcionarios de la
empresa palpen los beneficios propios de colaborar directamente en el
cumplimiento de requisitos para implantar sistemas de gestión de la
calidad es la remuneración variable, es decir, funcionarios con un mayor
grado de producción, eficiencia, cumplimiento de objetivos y requisitos
establecidos internamente y por la norma ISO 9001, entre otros aspectos,
reciben una mayor remuneración mensual mediante verificación permanente
de su grado de aporte. A partir de esto, el funcionario, si cumple todo
lo establecido y esperado de el, podrá percibir una mayor remuneración,
pudiendo así satisfacer un mayor número de sus necesidades en un menor
tiempo, y viendo el fruto de su aporte a la mejora. Pos su lado , la
empresa podrá implantar un sistema de gestión, por que los funcionarios
darán un mayor esfuerzo y actitud positiva, a cambio de una mejor
remuneración, y se tendrá a su recurso humano cumpliendo todo lo
establecido en el sistema de gestión de la calidad sin necesidad de
llamadas de atención, retrasos por actitud negativa hacia el cambio y
excesos de controles que busquen hacer cumplir los requisitos a toda
costa.
Pero el camino no solo llega hasta ahí, una remuneración que pueda ser
más atractiva a medida que los trabajadores den un mayor esfuerzo al
cumplimiento los requisitos organizacionales no lo es todo, ya que este
esfuerzo y esmero laboral también debe significar trabajo que aporte
cada vez un mayor valor a las operaciones de la empresa, es decir, debe
venir acompañado de un mejoramiento de la mano de obra a nivel operativo
e intelectual. De no ser así, no sirve de nada un mayor esfuerzo si este
no agregará mayor valor al no tener mayor calidad de mano de obra. Es
por eso que la remuneración variable, como aspecto motivacional, debe
venir acompañado de un programa de capacitación organizacional elaborado
a partir de un análisis de las fortalezas y debilidades de los
funcionarios con respecto a los requerimientos establecidos por los
procesos de la empresa para su eficaz operatividad, así cómo, los
requisitos actuales y futuros de la industria para que permita a estos
mismos poder aportar en las innovaciones de forma tal que la empresa
este igual o un paso más adelante que sus principales competidores.
Y por último, se debe trabajar en un constante mejoramiento de los
canales comunicacionales, debido a que funcionarios altamente motivados
y capacitados que no se enteren adecuadamente de los objetivos,
estrategias y programas organizacionales, o no coordinen adecuadamente
las operaciones, tampoco podrán generar mucho valor para la empresa.
En conclusión, para que las organizaciones puedan realmente palpar los
beneficios reales de los sistemas de gestión de la calidad como son:
o Mejor imagen externa
o Mayor ordenamiento interno
o Mejora de la productividad
o Mejora continua de los procesos
o Apertura de mercados
o Mejor clima laboral
o otros
es muy importante empezar por la motivación organizacional, pero no a
través de charlas motivadoras y/o ofreciendo programas de capacitación
como incentivos entre otros aspectos, sino trabajando en función a las
remuneraciones variables, de forma tal que el funcionario sepa que su
remuneración sólo depende del esfuerzo, actitud y compromiso que ponga
en las operaciones diarias para cumplir los requisitos establecidos por
el sistema de gestión de la calidad. Esto, a su vez, debe venir
acompañado de un programa de capacitación que permita a los funcionarios
dar mayor valor para la empresa a través de mejor desempeño y
conocimiento, y por último, un trabajo en el mejoramiento continuo de
los canales comunicacionales que facilite una mejor coordinación de
actividades y comprensión de que objetivos y como pretende alcanzarlos
la empresa.