Ante un nuevo contexto, surgen nuevas modalidades de administración,
entre ellas está la reingeniería, fundamentada en la premisa de que no
son los productos, sino los procesos que los crean los que llevan a las
empresas al éxito a la larga. Los buenos productos no hacen ganadores;
los ganadores hacen los buenos productos. Lo que tienen que hacer las
compañías es organizarse en torno al proceso.
Las operaciones fragmentadas situadas en departamentos especializados,
hacen que nadie esté en situación de darse cuenta de un cambio
significativo, o si se da cuenta, no puede hacer nada al respecto, por
que sale de su radio de acción, de su jurisdicción o de su
responsabilidad. Esto es consecuencia de un concepto equivocado de
administración organizacional. Un proceso de negocios es un conjunto de
actividades que reciben uno o más insumos para crear un producto de
valor para el cliente. Reingeniería significa volver a empezar
arrancando de nuevo; reingeniería no es hacer más con menos, es con
menos dar más al cliente. El objetivo es hacer lo que ya estamos
haciendo, pero hacerlo mejor, trabajar más inteligentemente. Es
rediseñar los procesos de manera que estos no estén fragmentados.
Entonces la compañía se las podrá arreglar sin burocracias e
ineficiencias.
“Reingeniería es la revisión fundamental y el rediseño radical de
procesos para alcanzar mejoras espectaculares en medidas críticas y
actuales de rendimiento, tales como costos, calidad, servicio y
rapidez”.
I. HACIA LA REINGENIERÍA
Detrás de la palabra reingeniería, existe un nuevo modelo de negocios y
un conjunto correspondiente de técnicas que los ejecutivos y los
gerentes tendrán que emplear para reinventar sus compañías. Bajo el
pensamiento tradicional de la administración muchas de las tareas que
realizaban los empleados nada tenía que ver con satisfacer las
necesidades de los clientes. Muchas de esas tareas se ejecutaban para
satisfacer exigencias internas de la propia organización de la empresa.
En el ambiente de hoy nada es constante ni previsible, ni crecimiento
del mercado, ni demanda de los clientes, ni ciclo de vida de los
productos. Tres fuerzas, por separado y en combinación, están impulsando
a las compañías a penetrar cada vez más profundamente en un territorio
que para la mayoría de los ejecutivos y administradores es desconocido.
Estas fuerzas son: clientes, competencia y cambio.
I.1 CLIENTES
Los clientes ya no se conforman con lo que encuentran, ya que
actualmente tienen múltiples opciones para satisfacer sus necesidades.
Esto es igualmente aplicable en la relación cliente-proveedor entre las
propias empresas, y los reclamos muchas veces se expresan en: "O lo hace
usted como yo quiero o lo hago yo mismo". Los clientes se han colocado
en posición ventajosa, en parte por el acceso a mayor información. Para
las empresas que crecieron con la mentalidad de mercado masivo, la
realidad es más difícil de aceptar acerca de los clientes, en cuanto a
que cada uno cuenta. Si se pierde un cliente hoy, no se aparece otro
para reemplazarlo.
I.2 COMPETENCIA
Antes era sencilla: la compañía que lograba salir al mercado con un
producto o servicio aceptable y al mejor precio realizaba una venta.
Ahora hay mucho mas competencia y de clases muy distintas. La
globalización trae consigo la caída de las barreras comerciales y
ninguna compañía tiene su territorio protegido de la competencia
extranjera. Empresas americanas, japonesas, europeas tienen experiencia
en mercados fuertemente competitivos y están muy ansiosas de ganar una
porción de nuestro mercado. Ser grande ya no es ser invulnerable, y
todas las compañías existentes tienen que tener la agudeza para
descubrir las nuevas compañías del mercado. Las compañías nuevas no
siguen las reglas conocidas y hacen nuevas reglas para manejar sus
negocios.
I.3 EL CAMBIO
El cambio se vuelve una constante, la naturaleza del cambio también es
diferente. La rapidez del cambio tecnológico también promueve la
innovación. Los ciclos de vida de los productos han pasado de años a
meses. Ha disminuido el tiempo disponible para desarrollar nuevos
productos e introducirlos. Hoy las empresas tienen que moverse más
rápidamente, o pronto quedarán totalmente paralizadas.
Los ejecutivos creen que sus compañías están equipadas con radares
eficientes para detectar el cambio, pero la mayor parte de ellas no lo
esta, lo que detectan son lo cambio que ellas mismas esperan. Los
cambios que pueden hacer fracasar a una compañía son lo que ocurren
fuera de sus expectativas.
II. ¿QUE SE VA A REDISEÑAR?
Recordemos que son los procesos y no las organizaciones los sujetos a
reingeniería. Es una parte difícil dado que normalmente podemos
identificar todos los elementos dentro de una organización pero no así
los procesos, podemos hablar del departamento de compras y sus
procedimientos, pero pocas veces hablamos de un proceso de compras que
involucra a varios departamentos y que por definición debería tener un
solo encargado.
Para seleccionar un proceso a rediseñar podemos considerar los
siguientes aspectos:
II.1 PROCESOS QUEBRANTADOS
Tienen dificultades en tener un producto final. Formas de identificarlos
son:
Ø Extenso intercambio de información, redundancia de datos, tecleo
repetido. Es causado por la fragmentación arbitraria de un proceso
natural. El flujo de información debe reducirse a productos terminados,
y no reprocesarse la información en cada unidad a partir de la
información recibida.
Ø Inventarios, reservas y otros activos. Existen debido a incertidumbres
en los procesos internos y externos. Estas reservas no solo suelen ser
de materiales, también son de personal o recursos financieros. Es
necesario planear junto con proveedores y clientes las necesidades para
no contar con recursos ociosos.
Ø Alta relación de comprobación y control con valor agregado.
Fragmentación. Existen procesos internos que no dan valor agregado al
producto pero si afectan su costo y calidad final.
Ø Repetición de trabajo. A menudo el problema se corrige al final del
proceso regresando el producto al inicio sin indicar incluso cual fue el
problema encontrado y cuando se detectó.
Ø Complejidad, excepciones y casos especiales. Acumulación a una base
sencilla. A un proceso sencillo inicial le creamos excepciones y casos
especiales a medida que surgen otros problemas, en reingeniería es
necesario rescatar el proceso inicial y crear otro proceso para cada
caso especial que surja.
II.2 PROCESOS IMPORTANTES
Son los que causan un impacto directo a los clientes, y es el segundo en
importancia al seleccionar procesos de reingeniería. En este caso es
necesario estar en contacto con los clientes de cada proceso para
identificar sus necesidades, aunque este no conoce el proceso si le da
importancia a algunas características resultantes de él como son precio,
entregas oportunas, características del producto, etc. Mismas que nos
pueden dar una idea de que parte del proceso se está hablando.
II.3 PROCESOS FACTIBLES
Otro concepto es el de factibilidad y se basa en el radio de influencia
en cuanto a la cantidad de unidades organizacionales que intervienen en
él, mientras más sean, mayor será el radio de influencia. Antes de
seguir adelante con la reingeniería, es necesario entender al proceso y
no irse a los detalles, entendiendo el proceso es posible crear nuevos
detalles.
El análisis tradicional toma los insumos y productos de un proceso como
supuestos y mira dentro del proceso para medir y examinar lo que ocurre.
En cambio entender el proceso no da nada por sentado, al entender un
proceso no se acepta el producto como un supuesto, pero en parte si es
entender que hace el cliente con ese producto. Esto implica entender al
cliente mejor que lo que el se entiende.
III. RECONSTRUCCIÓN DE LOS PROCESOS
A continuación se presentan algunas características comunes de procesos
renovados mediante reingeniería:
III.1 MÚLTIPLES OFICIOS SE COMBINAN EN UNO
La característica más común y básica de los procesos rediseñados es que
desaparece el trabajo en serie. Es decir, muchos oficios o tareas que
antes eran distintos se integran y comprimen en uno solo. Sin embargo,
no siempre es posible comprimir todos los pasos de un proceso en un solo
oficio ejecutado por una sola persona. En otros casos, puede no resultar
práctico enseñarle a una sola persona todas las destrezas que
necesitaría para ejecutar la totalidad del proceso.
Los beneficios de los procesos integrados eliminan pases laterales, lo
que significa acabar con errores, demoras y repeticiones. Asimismo,
reducen costos indirectos de administración dado que los empleados
encargados del proceso asumen la responsabilidad de ver que los
requisitos del cliente se satisfagan a tiempo y sin defectos.
Adicionalmente, la compañía estimula a estos empleados para que
encuentren formas innovadoras y creativas de reducir continuamente el
tiempo del ciclo y los costos, y producir al mismo tiempo un producto o
servicio libre de defectos. Otro beneficio es un mejor control, pues
como los procesos integrados necesitan menos personas, se facilita la
asignación de responsabilidad y el seguimiento del desempeño.
III.2 TOMA DE DECISIONES DE LOS TRABAJADORES
En lugar de separar la toma de decisiones del trabajo real, la toma de
decisiones se convierte en parte del trabajo. Ello implica comprimir
verticalmente la organización, de manera que los trabajadores ya no
tengan que acudir al nivel jerárquico superior y tomen sus propias
decisiones.
Entre los beneficios de comprimir el trabajo tanto vertical como
horizontalmente se cuentan: Menos demoras, costos indirectos más bajos,
mejor reacción de la clientela y más facultades para los trabajadores.
III.3 ORDEN NATURAL DE EJECUCIÓN DE LOS HITOS DEL PROCESO
Los procesos rediseñados están libres de la tiranía de secuencias
rectilíneas: se puede explotar la ejecución simultánea de tareas por
sobre secuencias artificiales impuestas por la linealidad en los
procesos. En los procesos rediseñados, el trabajo es secuenciado en
función de lo que realmente es necesario hacerse antes o después.
La deslinearización de los procesos los acelera en dos formas: Primera:
Muchas tareas se hacen simultáneamente. Segunda: Reduciendo el tiempo
que transcurre entre los primeros pasos y los últimos pasos de un
proceso se reduce el esquema de cambios mayores que podrían volver
obsoleto el trabajo anterior o hacer el trabajo posterior incompatible
con el anterior. Las organizaciones logran con ello menos repeticiones
de trabajo, que es otra fuente de demoras.
III.4 MÚLTIPLES VERSIONES EN LOS TRABAJOS
Esto se conoce como el fin de la estandarización. Significa terminar con
los tradicionales procesos únicos para todas las situaciones, los cuales
son generalmente muy complejos, pues tienen que incorporar
procedimientos especiales y excepciones para tomar en cuenta una gran
variedad de situaciones.
En cambio, un proceso de múltiples versiones es claro y sencillo porque
cada versión sólo necesita aplicarse a los casos para los cuales es
apropiada. No hay casos especiales ni excepciones.
III.5 EL TRABAJO SE REALIZA EN EL SITIO
Gran parte del trabajo que se hace en las empresas, consiste en integrar
partes del trabajo relacionadas entre sí y realizadas por unidades
independientes. El cliente de un proceso puede ejecutar parte del
proceso o todo el proceso, a fin de eliminar los pases laterales y los
costos indirectos.
Después de la reingeniería, la correspondencia entre los procesos y
organizaciones puede parecer muy distinta a lo que era antes, al
reubicarse el trabajo en unidades organizacionales, para mejorar el
desempeño global del proceso.
III.6 SE REDUCEN VERIFICACIONES Y CONTROLES
Los procesos rediseñados hacen uso de controles solamente hasta donde se
justifican económicamente. Los procesos tradicionales están repletos de
pasos de verificación y control que no agregan valor, pero que se
incluyen para asegurar que nadie abuse del proceso.
Los procesos rediseñados muestran un enfoque más equilibrado. En lugar
de verificar estrictamente el trabajo a medida que se realiza, se tienen
controles globales o diferidos. Estos sistemas están diseñados para
tolerar abusos moderados o limitados, demorando el punto en el que el
abuso se detecta o examinando patrones colectivos en lugar de casos
individuales. Sin embargo, los sistemas rediseñados de control compensan
con creces cualquier posible aumento de abusos con la dramática
disminución de costos y otras trabas relacionadas con el control mismo.
III.7 La conciliación se minimiza
Se disminuyen los puntos de contacto externo que tiene un proceso, y con
ello se reducen las posibilidades de que se reciba información
incompatible que requiere de conciliación.
III.8. Un gerente de caso ofrece un solo punto de contacto
Este personaje aparece frecuentemente en procesos rediseñados, cuando
los pasos del proceso son tan complejos o están tan dispersos que es
imposible integrarlos en una sola persona o incluso en un pequeño grupo.
El gerente de caso surge como un defensor del cliente, responde a las
preguntas y dudas del cliente y resuelve sus problemas. Por tanto, el
gerente de caso, cuenta con acceso a todos los sistemas de información
que utilizan las personas que realizan el trabajo y tiene la capacidad
para ponerse en contacto con ellas, hacerles preguntas y solicitarles
ayuda cuando sea necesario.
iii.9 Prevalecen operaciones híbridas centralizadas-descentralizadas
Las empresas que han rediseñado sus procesos tienen la capacidad de
combinar las ventajas de la centralización con las de la
descentralización en un mismo proceso. Apoyadas por la informática,
estas empresas pueden funcionar como si las distintas unidades fueran
completamente autónomas, y, al mismo tiempo, la organización disfruta de
las economías de escala que crea la centralización.
IV. TIPOS DE CAMBIOS QUE OCURREN AL REDISEÑAR LOS PROCESOS
IV.1 Cambian las unidades de trabajo: de departamentos funcionales a
equipos de proceso
En cierto modo lo que se hace es volver a reunir a un grupo de
trabajadores que habían sido separados artificialmente por la
organización. Cuando se vuelven a juntar se llaman equipos de proceso.
En síntesis, un equipo de procesos es una unidad que se reúne
naturalmente para completar todo un trabajo (un proceso).
IV.2 Los oficios cambian: de tareas simples a trabajo multidimensional
Los trabajadores de equipos de proceso que son responsables
colectivamente de los resultados del proceso, más bien que
individualmente responsables de una tarea, tienen un oficio distinto.
Comparten con sus colegas de equipo, la responsabilidad conjunta del
rendimiento del proceso total, no sólo de una pequeña parte de él.
Aunque no todos los miembros del equipo realizan exactamente el mismo
trabajo, la línea divisoria entre ellos se desdibuja. Todos los miembros
del equipo tienen por lo menos algún conocimiento básico de todos los
pasos del proceso, y probablemente realizan varios de ellos. Además todo
lo que hace el individuo lleva el sello de una apreciación del proceso
en forma global. Cuando el trabajo se vuelve multidimensional, también
se vuelve más sustantivo.
La reingeniería no sólo elimina el desperdicio sino también el trabajo
que no agrega valor. La mayor parte de la verificación, la espera, la
conciliación, el control y el seguimiento (trabajo improductivo que
existe por causa de las fronteras que hay en una empresa y para
compensar la fragmentación de un proceso) se eliminan con la
reingeniería, lo cual significa que la gente destinará más tiempo a
hacer su trabajo real.
IV.3 El papel del trabajador cambia: de controlado a facultado
Cuando la administración confía en los equipos la responsabilidad de
completar un proceso total, necesariamente tiene que otorgarles también
la autoridad para tomar las medidas conducentes. Los equipos, sean de
una persona o de varias, que realizan trabajo orientado al proceso,
tienen que dirigirse a sí mismos. Dentro de los límites de sus
obligaciones -fechas límite convenidas, metas de productividad, normas
de calidad, etc.- deciden cómo y cuando se ha de hacer el trabajo. Si
tienen que esperar la dirección de un supervisor de sus tareas, entonces
no son equipos de proceso.
La reingeniería y la consecuente autoridad impactan en la clase de
personas que las empresas deben contratar.
IV.4 La preparaciÓn para el oficio cambia: de entrenamiento a educación
En un ambiente de cambio y flexibilidad, es claramente imposible
contratar personas que ya sepan absolutamente todo lo que va a necesitar
conocer, de modo que la educación continua durante toda la vida del
oficio pasa a ser la norma de una empresa rediseñada.
IV.5 El enfoque de medias de desempeño y compensación se desplaza: de
actividad a resultados
La remuneración de los trabajadores en las empresas tradicionales es
relativamente sencilla: se les paga a las personas por su tiempo. En una
operación tradicional el trabajo de un empleado individual no tiene
valor cuantificable. ¿Cuál es por ejemplo, el valor monetario de una
soldadura? ¿O de los datos verificados de empleo en una solicitud de
seguro? Ninguna de éstas tiene valor por sí misma. Sólo el automóvil
terminado o la póliza de seguro expedida tiene valor para la compañía.
Cuando el trabajo se fragmenta en tareas simples, las compañías no
tienen más remedio que medir a los trabajadores por la eficiencia con
que desempeñan trabajo estrechamente definido. Lo malo es que esa
eficiencia aumentada de tareas estrechamente definidas no se traduce
necesariamente en mejor desempeño del proceso.
Cuando los empleados realizan trabajo de proceso, las empresas pueden
medir su desempeño y pagarles con base en el valor que crean. En las
compañías que se han rediseñado, la contribución y el rendimiento son
las bases principales de la remuneración.
IV.6 Cambian los criterios de ascenso: de rendimiento a habilidad
Una bonificación es la recompensa adecuada por un trabajo bien hecho. El
ascenso a un nuevo empleo no lo es. Al rediseñar, la distinción entre
ascenso y desempeño se traza firmemente. El ascenso a un nuevo puesto
dentro de una empresa es una función de habilidad, no de desempeño. Es
un cambio, no una recompensa.
IV.7 Los valores cambian: de proteccionistas a productivos
La reingeniería conlleva un importante cambio en la cultura de la
organización, exige que los empleados asuman el compromiso de trabajar
para sus clientes, no para sus jefes. Cambiar los valores es parte tan
importante de la reingeniería como cambiar los procesos.
IV.8 Los gerentes cambian: de supervisores a entrenadores
Cuando una compañía se rediseña, procesos que eran complejos se vuelven
simples, pero puestos que eran simples se vuelven complejos. La
reingeniería al transformar los procesos, libera tiempos de los gerentes
para que éstos ayuden a los empleados a realizar un trabajo más valioso
y más exigente.
Los gerentes en una compañía rediseñada necesitan fuertes destrezas
interpersonales y tienen que enorgullecerse de las realizaciones de
otros. Un gerente así es un asesor que está donde está para suministrar
recursos, contestar preguntas y ver por el desarrollo profesional del
individuo a largo plazo. Éste es un papel distinto del que han
desempeñado tradicionalmente la mayoría de los gerentes.
IV.9. Estructuras organizacionales cambian: de jerarquía a planas
Cuando todo un proceso se convierte en el trabajo de un equipo, la
administración del proceso se convierte en parte del oficio del equipo.
Decisiones y cuestiones inter-departamentales que antes requerían juntas
de gerentes, ahora las toman y las resuelven los equipos en el curso de
su trabajo normal. Después de la reingeniería ya no se necesita tanta
gente para volver a reunir procesos fragmentados.
IV.10. Los ejecutivos cambian: de anotadores de tantos a líderes
Las organizaciones más planas acercan a los ejecutivos a los clientes y
a las personas que realizan el trabajo que agrega valor. En un ambiente
rediseñado, el cabal desempeño del trabajo depende mucho más de las
actitudes y los esfuerzos de los trabajadores facultados que de actos de
gerentes funcionales orientados a tareas. Por consiguiente, los
ejecutivos tienen que ser líderes capaces de influir y reforzar los
valores y las creencias de los empleados con sus palabras y sus hechos.
V. ROLES DE LA REINGENIERÍA
Para llevar a cabo la reingeniería de procesos se han identificado los
siguientes roles:
o Líder.
o Dueño o responsable del proceso.
o Equipo de reingeniería.
o Comité directivo.
o "Zar" de reingeniería.
V.1. EL LÍDER
Es un alto ejecutivo que respalda, autoriza y motiva el esfuerzo total
de reingeniería. Debe tener la autoridad suficiente para que persuada a
la gente de aceptar los cambios radicales que implica la reingeniería.
Sin este líder el proceso de reingeniería queda en buenos propósitos sin
llegar a culminarse como se espera.
Debe mantener el objetivo final del proceso, necesita la visión para
reinventar la empresa bajo nuevos esquemas competitivos, mantiene
comunicados a empleados y directivos de los propósitos a lograr, así
como los avances logrados.
Designa a quienes serán los dueños de los procesos y asigna la
responsabilidad de los avances en el rendimiento.
V.2. Dueño del proceso
Gerente de área responsable de un proceso específico y del esfuerzo de
ingeniería correspondiente. En las empresas tradicionales no se piensa
en función de procesos, se departamentalizan las funciones, con lo que
se ponen fronteras organizacionales a los procesos. Los procesos deben
de identificarse lo más pronto posible, asignar un líder y este a los
dueños de los procesos.
Es importante que los dueños de procesos tengan aceptación de los
compañeros con los que van a trabajar, aceptar los procesos de cambio
que trae la reingeniería, y su función principal es vigilar y motivar la
realización de la reingeniería.
El oficio de los dueños no termina cuándo se completa el proyecto de
reingeniería, cuándo se tiene el compromiso de estar orientado a
procesos, cada proceso sigue ocupando de un dueño que se responsabilice
de su ejecución.
V.3. Equipo de reingeniería
Formado por un grupo de individuos dedicados a rediseñar un proceso
específico, con capacidad de diagnosticar el proceso actual, supervisar
su reingeniería y su ejecución. Es el encargado de realizar el trabajo
pesado de producir ideas, planes y convertirlos en realidades.
Cabe mencionar que un equipo solo puede trabajar con un proceso a la
vez, de tal manera que se debe formar un equipo por cada proceso que se
está trabajando.
El equipo debe tener entre 3 y 5 integrantes, máximo, de los cuales una
parte debe de conocer el proceso a fondo, pero por poco tiempo para que
no lo acepten como algo normal, y otra parte debe ser formada con
personal ajeno al proceso, pudiendo ser gente de fuera de la empresa,
que lo pueda cuestionar y proponer alternativas.
V.4. Comité directivo
Cuerpo formulador de políticas, compuesto de altos administradores que
desarrollan la estrategia global de la organización y supervisan su
progreso, normalmente incluye a los dueños de proceso. Puede estar o no
presente en el proceso, da orden de prioridad, opinan sobre cuestiones
que van más allá de los procesos y proyectos en particular.
V.5 "Zar" de la reingeniería
Es el responsable de desarrollar técnicas e instrumentos de reingeniería
y de lograr sinergia entre los distintos proyectos en la empresa. Se
encarga de la administración directa coordinando todas las actividades
de reingeniería que se encuentren en marcha; apoya y capacita a los
dueños de proceso y equipos de reingeniería.
VI. EXITO EN LA REINGENIERIA
Lamentablemente, a pesar de los muchos casos de éxito presentados,
muchas compañías que inician la reingeniería no logran nada. Terminan
sus esfuerzos sin haber hecho ningún cambio significativo, sin haber
alcanzado ninguna mejora importante en rendimiento y fomentando más bien
el escepticismo de los empleados con otro programa ineficaz de
mejoramiento del negocio.
A continuación se presenta la mayor parte de los errores comunes que
llevan a las empresas a fracasar en reingeniería:
Tratar de corregir un proceso en lugar de cambiarlo
Aunque los procesos existentes sean la causa de los problemas de una
empresa, son familiares; la organización se siente cómoda con ellos. La
infraestructura en que se sustentan ya esta instalada. Parece mucho más
fácil y sensato tratar de mejorarlos que descartarlos del todo y empezar
otra vez. El mejoramiento incremental es el camino de menor resistencia
en la mayoría de las organizaciones. También es la manera más segura de
fracasar en la reingeniería de las empresas.
No concentrarse en los procesos
Innovar es también el resultado de procesos bien diseñados, no una cosa
en sí misma.
No olvidarse de todo lo que no sea ingeniería de procesos
Un esfuerzo de reingeniería, genera cambio de muchas clases. Hay que
rediseñar las definiciones de oficios, las estructuras organizacionales,
los sistemas administrativos, es decir todo lo que se relaciona con
procesos. Hasta los gerentes que ansían una radical reingeniería de
procesos se asustan ante la magnitud de los cambios que para ello se
requiere. Precisamente lo que significa rediseñar es rehacer la
compañía.
No hacer caso de los valores y las creencias de los empleados
La gente necesita alguna razón para dar buen rendimiento dentro de los
procesos rediseñados. La administración tiene que motivar a los
empleados para que se pongan a la altura de las circunstancias apoyando
los nuevos valores y creencias que los procesos exigen. Se tiene que
poner atención a lo que está pasando en la mente del personal al igual
que lo que ocurre en sus escritorios. Los cambios que requieren
modificaciones de actitudes no son aceptados con facilidad se tienen que
cultivar los valores requeridos recompensando la conducta que los
demuestra. Los altos administradores tienen que dar charlas a cerca de
estos nuevos valores y al mismo tiempo demostrar su dedicación a ellos
mediante su comportamiento personal.
Conformarse con resultados de poca importancia
Para lograr grandes resultados se requieren grandes aspiraciones. Es
grande la tentación de seguir el sendero más fácil y contentarse con la
mejora marginal, ésta a la larga es más bien un perjuicio. Lo más nocivo
es que las medidas marginales refuerzan una cultura de incrementalismo y
hacen de la compañía una entidad poco valerosa.
Abandonar el esfuerzo antes de tiempo
No puede sorprendernos que algunas compañías abandonen la reingeniería o
reduzcan sus metas originales al primer síntoma de problemas. Pero
también hay compañías que suspenden su esfuerzo de reingeniería a la
primera señal de éxito. El éxito inicial se convierte en una excusa para
volver a la vida fácil del negocio de costumbre. En ambos casos la falta
de perseverancia priva a la compañía de los grandes beneficios que
podría cosechar más adelante.
Limitar de ante mano la definición del problema y el alcance del
esfuerzo de reingeniería
Un esfuerzo de reingeniería está condenado de ante mano al fracaso
cuando, antes de empezar, la administración define de una manera
estrecha el problema por resolver o limita su alcance. Definir el
problema y fijar su alcance son pasos del esfuerzo mismo de
reingeniería. Este empieza con el planteamiento de los objetivos que se
persiguen, no con la manera como dichos objetivos se van a alcanzar. La
reingeniería tiene que romper fronteras, no reforzarlas. Tiene que
sentirse destructiva no cómoda.
Dejar que las culturas y las actitudes corporativas existentes impidan
que empiece la reingeniería
Las características culturales dominantes en una compañía pueden inhibir
o frustrar un esfuerzo de ingeniería antes de que comience. Las
compañías cuya orientación a corto plazo las mantiene enfocadas
exclusivamente en los resultados trimestrales encontrarán difícil
extender su visión a los más amplios horizontes de la reingeniería. Los
ejecutivos tienen la obligación de superar esas barreras.
Tratar de que la reingeniería se haga de abajo para arriba
Hay dos razones para que los empleados de primera línea y los mandos
medios no estén en capacidad de iniciar y ejecutar un esfuerzo de
reingeniería que tenga éxito. La primera es que los que están cerca de
las líneas del frente carecen de la amplía perspectiva que exige la
reingeniería. La segunda razón es que todo proceso comercial
necesariamente cruza fronteras organizacionales.
Si un cambio radical surge desde abajo, puede que le pongan resistencia
y lo ahoguen. Solo un liderazgo vigoroso y que venga de arriba inducirá
a aceptar las transformaciones que la reingeniería produce.
Confiar el liderazgo a una persona que no entiende de reingeniería
El liderazgo de la alta administración es un indispensable requisito
previo del éxito pero no cualquier alto administrador sirve para el
caso. El líder tiene que ser alguien que entienda la reingeniería y este
plenamente comprometida con ella debe además, orientarse a las
operaciones y apreciar la relación que hay entre el desempeño operativo
y los resultados finales. La antigüedad y la autoridad no son
suficientes; igualmente críticas son la comprensión y una actitud mental
adecuada.
Escatimar los recursos destinados a la reingeniería
Una compañía no puede alcanzar las enormes ventajas de rendimiento que
promete la reingeniería sin invertir en su programa, y los componentes
más importantes son el tiempo y la atención de los mejores de la
empresa. La reingeniería no se les puede confiar a los semicompetentes.
Asignar recursos insuficientes también les indica a los empleados que la
administración no les concede mucha importancia al esfuerzo de
reingeniería, y los incita a no hacer caso de ella o a oponerle
resistencia, esperando que no ha de pasar mucho tiempo sin que pierda
impulso y desaparezca.
Enterrar la reingeniería en medio de la agenda corporativa
Si las compañías no ponen la reingeniería a la cabeza de su agenda, es
preferible que prescindan del todo de ella. Faltando el interés
constante de la administración, la resistencia y la inercia harán que el
proyecto se pare. El personal solo se reconcilia con la inevitabilidad
de la reingeniería cuando reconoce que la administración está
comprometida a fondo, que se concentra en ella y le presta atención
regular y constante.
Disipar la energía en un gran número de proyecto
La reingeniería exige un enfoque preciso y enorme disciplina, lo que
equivale a decir que las compañías tienen que concentrar sus esfuerzos
en un número pequeño de procesos a la vez. Puede que muchos procesos
(servicios a los clientes, investigación y desarrollo y de ventas)
necesiten una reingeniería radical, pero para lograr el éxito no se
deberán atender a todos simultáneamente. El tiempo y la atención de la
administración son limitados, y la reingeniería no recibirá el apoyo que
es necesario si los administradores están pensando en una cosa y otra.
Tratar de rediseñar cuando el director ejecutivo le falta pocos años
para jubilarse
Hacer cambios radicales en los procesos de una compañía traerá
inevitablemente consecuencias serias para la estructura de ésta y para
sus sistemas administrativos, y una persona que está a punto de
retirarse sencillamente no querrá intervenir en tan complejas cuestiones
o adquirir compromisos que limiten la libertad de acción de su sucesor.
En las organizaciones jerárquicas, sobre todo, los aspirantes al alto
cargo que va a quedar vacante quizá se sientan vigilados y juzgados, en
tal caso se interesarán más en el desempeño individual que en ser parte
de un gran esfuerzo colectivo de reingeniería.
No distinguir la reingeniería de otros programas de mejora
Un peligro de la reingeniería es que los empleados lo vean como solo
otro programa del mes. Este peligro, ciertamente, se convertirá en
realidad si la reingeniería se le confía un grupo impotente. Para evitar
esa posibilidad la administración tiene que confiarles la reingeniería a
gerentes de línea, no a especialistas del personal ejecutivo. Además si
se ha emprendido otro programa de mejora, entonces hay que tener mucho
cuidado de lo contrario habrá confusión, y se desperdiciará una energía
enorme para ver cual de los dos es superior.
Concentrarse exclusivamente en diseño
La reingeniería no solo es rediseñar. También hay que convertir los
nuevos diseños en realidad. La diferencia entre los ganadores y los
perdedores no suele estar en la calidad de sus respectivas ideas sino en
lo que hacen con ellas. Para los perdedores, la reingeniería nunca pasa
de la fase ideológica a la ejecución.
Tratar de hacer la reingeniería sin volver a alguien desdichado
No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos. Sería grato decir
que la reingeniería es un programa en que sólo se gana, pero sería una
mentira. La reingeniería no le reporta ventaja a todos. Algunos
empleados perderán sus empleos y otros no quedarán contentos con sus
nuevos oficios. Tratar de complacer a todos es una empresa imposible,
que sólo aplazará la ejecución de la reingeniería para el futuro.
Dar marcha atrás cuando se encuentra resistencia
Los empleados siempre opondrán resistencia, es una reacción inevitable
cuando se emprende un cambio de grandes proporciones. La verdadera razón
de que la reingeniería no tenga éxito es la falta de previsión de la
administración que no planifica de antemano para hacer frente a la
inevitable resistencia que la reingeniería encontrara.
Prolongar demasiado el esfuerzo
La reingeniería produce tensiones en toda la compañía y prolongarla
durante mucho tiempo aumenta la incomodidad para todos. Un tiempo justo
de 12 meses deben ser suficientes para pasar de la proacción a la
entrega de un proceso rediseñado. Si se tarda más, la gente se
impacienta, se confunde y se distrae. Llegará a la conclusión de que se
trata de otro programa fraudulento y el esfuerzo fracasará. Por todo lo
enunciado anteriormente hay más motivos de fracaso porque la gente tiene
una gran habilidad para encontrar nuevas maneras de abandonar un
proyecto, pero en todos los motivos vistos, hemos encontrado un factor
común y es el papel que desempeña la alta administración. Si la
reingeniería fracasa sea cualquiera la causa inmediata, los altos
administradores no entendieron bien la reingeniería ó padecen la falta
de liderazgo.
Consultor.
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