Suscríbete GRATIS al boletín y recibe:
10 ebooks con las lecciones empresariales más representativas de Jack Welch, Kenichi Ohmae, Michael Newman y otros exitosos líderes de primer nivel en el mundo de los negocios...
Al pulsar aceptas los términos de uso y la política de privacidad
O mediante uno de los siguientes servicios:
Prácticamente todos hemos elevado en algún momento nuestro
pensamiento a la nada, o a aquella entidad etérea representada en eso
que creemos existente o en aquello en lo que deseamos no creer, y hemos
pedido, cual si fuésemos escuchados, que algo que queremos profundamente
ocurra: El empleo de nuestros sueños, el crédito bancario, el billete de
lotería… que esa persona especial voltee y fije su mirada en nosotros.
Lo que sea.
Es difícil imaginar que alguien jamás haya deseado algo hasta el punto
de pedirlo en silencio con la esperanza de que tal vez así se cumpla.
Pero desear no es suficiente. Esperar que las cosas pasen tampoco lo es.
Cuando es así, cuando sólo se espera que la fortuna se manifieste se
debe estar consciente de que lo que ella nos traerá no será
necesariamente lo que soñamos.
Quino hace una excelente representación de este planteamiento en Mafalda,
cuando en una de sus historietas muestra a Miguelito esperando sentado
en la calle a ver qué le trae la providencia y sólo recibe una hoja
seca. ¿Es esto lo que queremos?
No obstante dejar de desear es también una utopía. Imaginar que se puede
recorrer la vida sin poseer deseos, por más descabellados que estos
sean, es simplemente antinatural e inhumano. Necesitamos desear pero a
la vez tenemos que impulsar la operacionalización de ese sueño.
En el mundo empresarial soñar está representado en la visión y la
operacionalización de ese sueño está presente en la misión, metas y
objetivos.
Pero es en el trabajo constante y bien hecho que se encuentra la
materialización de lo que se desea. La lección es sencilla, hay que
trabajar por lo que se quiere.
Lo anterior representa una de las disyuntivas más grandes de la
humanidad porque no siempre lo que uno quiere es lo que hace y no
siempre lo que uno hace es lo que uno quiere. Las necesidades y las
obligaciones se imponen usualmente frente a nuestros sueños y al final
pareciera que lo único que quedara libre de todo esa cruel realidad es
simplemente soñar y desear.
Pero no es así. Simplemente no lo es. Lo que ocurre es que nos aferramos
a los dogmas y reglamentos con los que hemos crecido debido a ese
sentimiento, también ancestral, de la seguridad y la estabilidad y
olvidamos por completo que el único límite que realmente poseemos es
aquel que nos auto-imponemos.
¡Nosotros mismos evitamos que nuestros sueños y deseos se cumplan porque
no creamos circunstancias que así lo permitan!.
Las empresas crean sus circunstancias. Observan el mercado. Observan a
los competidores, clientes y proveedores. Observan los gastos e
inversiones y procuran escuchar a los asesores y consultores para
orientar sus esfuerzos al éxito.
Nosotros por nuestra parte, trabajamos día a día haciendo exactamente lo
mismo, hablamos con nuestros amigos y compañeros del trabajo, el
deporte, el sexo opuesto y una que otra trivialidad y, aún cuando
usualmente obviamos los elementos que deberíamos observar para alcanzar
el éxito y nuestros sueños, esperamos que la fortuna nos sorprenda sin
razón hoy, mañana, en navidad o en día de Reyes, cuando sólo se puede
cosechar lo que se siembra y si no se ha sembrado nada tal vez recibamos
una hoja seca como el personaje mencionado de la caricatura de Quino.
Es inevitable soñar, desear e incluso hasta cruzar los dedos de vez en
cuando esperando que las cosas ocurran como quisiéramos que pasaran. Y
eso es bueno. Pero al hacerlo tenemos que recordar lo que tantas veces
nuestros familiares, seres queridos, amigos o allegados nos decían
acerca de cómo lograr que Santa Claus, El niño Jesús o los Reyes Magos
nos cumplieran el deseo:
Debíamos ganarnos tal premio. De chicos es fácil, solo teníamos que ser
niños, estudiar y no generar daños colaterales. Pero en la madurez
nuestros sueños dependen de todo cuanto hacemos, decimos, producimos o
eliminamos.
Dependen más de nosotros que de cualquier otra cosa en el universo.
Por lo tanto tenemos que recordar esta frase: para vivir un día como
reyes debemos trabajar un año como esclavos.
Atención, entiéndase bien, lo anterior no quiere decir que debemos haber
pasado por humillaciones, castigos inmerecidos ni nada que degrade al
ser humano. Se refiere principalmente al trabajo arduo, al sentido de
humildad, a mantener la esperanza puesta en el objetivo y, sobre todo,
saber que cada día vivido es un día ganado. El resto depende de
nosotros.
Especialista en Gerencia, mención Gestión de Negocios, Licenciado en Administración mención Recursos Humanos Diplomado en Desarrollo Gerencial y Técnico Superior Universitario en Administración mención Gerencia Administrativa, en tres de los cuatro casos graduado con honores. Ha trabajado en el área de Investigación y Desarrollo, conjuntamente con Recursos Humanos desde 1989. Ha sido Jefe y Gerente de Administración de Recursos Humanos desde 1995, en empresas Consultoras, de Telecomunicaciones y de Consumo Masivo.
Actualmente se desempeña como Director General de Recursos Humanos en una importante universidad privada de Venezuela. Ha escrito y publicado varios artículos y trabajos, entre ellos: El Zeitgeist Gerencial, La Filosofía TEA, Las Organizaciones Horizontales (1º premio como ensayo), La delgada línea mortal del profesional (en sus cuatro versiones), Gerencia por Herencia, Gerencia Emocional, El Síndrome de Cronos, entre otros, en revistas como Conocimiento & Dirección (Argentina) Pauta (Panamá), Recursos Humanos (Venezuela) y ARPrensa (Colombia). Se ha desempeñado como conferencista de los temas antes mencionado y otros de interés a nivel nacional e internacional. Ha obtenido como reconocimiento a su trabajo distinciones de 1º, 2º y 3er lugar en ensayos y Premios a la Excelencia. Temas: Recursos Humanos, Gerencia, Administración y Nuevos Modelos.
Buscar recursos sobre
Master internacional desde España (Online)- Becas parciales
Una frase memorable
Acerca de GestioPolis: Qué es GestioPolis — Términos de uso y Política de privacidad — Mapa del sitio — Contácto — Aliados — Contratar publicidad
Derechos de Autor: Los contenidos están bajo la licencia Reconocimiento - No comercial - Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported de Creative Commons a menos que se indiquen derechos de autor específicos. Si desea citar o utilizar públicamente alguno de los contenidos le solicitamos ponerse en contacto con el respectivo autor.
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web GestioPolis.com © 2008 Carlos López