Hemos señalado con insistencia en otros escritos y comentados en la cátedra de Tópicos Gerenciales modernos del Área de postgrado de Faces en su programa de gerencia de la Calidad y productividad sobre el gran desperdicio que tanto las universidades, como las empresas hacen con respecto al manejo adecuado del capital humano que se tiene.
Justamente, se cuenta con una herramienta muy buena como es el mentoring, que de saberse definir un buen programa para se aplicado en la empresa los resultados sería muy favorables y la utilización del talento humano muy relevante.
FUNDAMENTO, BENEFICIOS, ALCANCE
La Universidad de Deusto al respecto nos recuerda que el mentoring es
un proceso de aprendizaje personal por el que una persona asume la
propiedad y la responsabilidad de su propio desarrollo personal y
profesional.
Para ello, se establece una relación personalizada dirigida por el mentorizado a través de la cual el mentor invierte su tiempo, comparte su conocimiento y dedica su esfuerzo para que el mentorizado disponga de nuevas perspectivas, enriquezca su forma de pensar y desarrolle todo su potencial como persona y como profesional.
Con el mentoring se nos hace hincapié, los profesionales comparten con el mentor la exploración de necesidades, las motivaciones, los deseos, las habilidades, los procesos de pensamiento, los métodos para el establecimiento de los objetivos apropiados y las formas de fomentar el compromiso con la acción y con la evaluación de los logros.
También son testigos de excepción de cómo el mentor observa, escucha y hace preguntas para entender las situaciones y de cómo facilita el proceso de pensamiento del profesional para que éste identifique soluciones, tome las decisiones y ejecute las acciones pertinentes. Y todo este proceso de ayuda al aprendizaje hace aprender al profesional cuando lo aplica a sus propias situaciones personales y profesionales, así como en sus relaciones con sus colegas y colaboradores.
De aquí, señala la Universidad de Deusto, que el mentoring representa un salto cualitativo en el desarrollo del potencial de los individuos.
El mentor capacita al mentorizado para que disponga de nuevas perspectivas, enriquezca sus formas de pensar y promueva un conocimiento personal más profundo
Con ello va conformando un comportamiento futuro del mentorizado basado en valores, en la agilidad mental y en la creatividad, junto con una excelente gestión del conocimiento, en la asunción de riesgos, en la capacidad de resolver problemas, en la pasión por los resultados de la actividad empresarial y en la capacidad de crear equipos .
Desde luego, el mentoring genera grandes beneficios para todos los actores involucrados, así por ejemplo con respecto a la empresa destaca la universidad de Deusto:
· Mejora notoria de la productividad y de los resultados.
· El programa devuelve a un profesional con una experiencia equivalente
adicional elevada y con gran potencial de liderazgo
· Acorta la curva de aprendizaje e Incrementa la retención y el
compromiso con la empresa.
· Se dota de más talento, dispone de ideas más creativas, toma mejores
decisiones empresariales. En suma incrementa su capital intelectual.
En lo concerniente al mentorizado:
· El profesional desarrolla por sí mismo sus capacidades personales y
profesionales.
· Adquiere potencial de liderazgo y autoridad moral por la efectividad
de los resultados obtenidos y la práctica de unos valores
identificables.
· Se siente con el control de su futuro.
¿Quiénes deben ser los mentores y cuál su perfil?
Al respecto la universidad de Deusto se pronuncia que Son profesionales que han pasado por los distintos escalafones de dirección, con éxitos en el trabajo en equipo y en la cuenta de resultados.
Les mueve un deseo de compartir y una vocación, que se manifiestan en el afán de que el proceso de aprendizaje del mentorizado sea más corto y lograr así, para la empresa y para la sociedad, profesionales con un alto potencial de liderazgo a una edad más temprana.
Los currícula de los mentores muestran su gran experiencia, superior a los treinta años.
Todos ellos han pasado por las fases de ejecutores, directores y consejeros de sociedades; han estado al frente de proyectos empresariales de enorme valor económico y han contribuido a la creación de riqueza con su desarrollo porque tienen la capacidad de anticiparse y de orientarse hacia la ejecución; han aprendido -y seguirán aprendiendo- de los éxitos y de los errores; han practicado la actividad empresarial con comportamientos éticos intachables como manifestación de la adhesión a unos valores esenciales sólidos; consideran que los resultados son la consecuencia del rigor en los planteamientos, de la tenacidad y de la ilusión por la creación de proyectos compartidos ambiciosos, y de la creencia en que los resultados los consiguen los equipos y no las individualidades.
Y en esta fase de su vida profesional se comprometen a compartir sus conocimientos, dedicando tiempo y esfuerzo, porque haciéndolo no los pierden sino que, al compartirlos, siguen aprendiendo y además ayudan a aprender más eficaz y rápidamente a aquellos profesionales que por su potencial pueden desempeñar un papel trascendente en la vida empresarial.
Y los compromisos van más allá de los acuerdos porque su motivación es vocacional, individual y colectivamente, como miembros de un equipo integrado.
Durante el desarrollo del proceso personalizado, los mentores reflejan unos valores a través de sus actuaciones, gestos, actitudes de escucha, preguntas, diálogo, en suma, de sus comportamientos.
Entendemos como valores esenciales a mantener permanentemente: la honradez, el respeto, la participación, la responsabilidad, la lealtad, la ejemplaridad, la profesionalidad y el espíritu de superación.
El deseo de compartir y la vocación son dos características diferenciadoras de los mentores del Programa Mentoring que responden a un perfil poco común.
Disponen de una experiencia relevante y de crédito en su propia carrera profesional y mantienen intacta la pasión por aprender.
El perfil del mentor sería de a cuerdo a la Universidad de Deusto:
· Experiencia relevante, pero no para proporcionar respuestas sino
para saber escuchar, formular preguntas y retroalimentar
· Práctica del liderazgo compartido.
· Disposición a acortar la curva de aprendizaje del profesional.
Disposición a que el mentorizado le supere.
· Valores que enriquezcan la relación personalizada.
· Vocación para considerar el mentoring como una forma de vida.